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EL DRAMA DEL QUIRÓFANO
NIVEL HIPNÓTICO DEL PACIENTE ANESTESIADO
POR L. RONALD HUBBARD
El derecho de todo ser humano a tener sus propias ideas y guiarse por
ellas se ve quebrantado cuando se habla en su entorno estando inconsciente,
porque las palabras se registran a nivel celular como una orden poshipnótica,
agravada y potenciada por el dolor y la narcosis. Por eso, en el quirófano,
el silencio es más que salud, es cordura. Horacio Velmont
El hipnotismo es una forma de dirigirse a la mente reactiva. No sólo
reduce el autodeterminismo de una persona sino que la aberra en forma
insospechada al conectar engramas que, de otra forma, estarían
inactivos.
Antes del procesamiento dianético no existía ningún
método conocido por el hombre para poder eliminar el daño
del hipnotismo.
Los hipnotizadores pensaban que simplemente el recordar estas sugestiones
las mitigaría y que el poder de la sugestión desaparecería
paulatinamente.
Sucede que estas dos ideas son falsas. Las sugestiones hipnóticas
no desaparecen con el tiempo sino que tienden a aumentar su poder cuando
se agregan a la cadena nuevos engramas.
Desde luego que el cirujano o dentista que permite que exista cualquier
conversación o percépticos innecesarios en el ambiente del
paciente anestesiado está practicando un tipo de hipnotismo mucho
más serio, duradero y salvaje que el hipnotismo ordinario, que
no incluye dolor físico o drogas hipnóticas.
Al demostrar el procesamiento dianético a algunos cirujanos, quienes
"sabían" que sus pacientes estaban inconscientes y que
"sabían" que no se estaba llevando a cabo ningún
registro, se sorprenden cuando estos mismos pacientes, bajo la terapia
dianética, repiten la conversación que dichos cirujanos
han tenido con sus asistentes y describen con gran minuciosidad las operaciones
llevadas a cabo, respecto de las cuales, debido a la falta de un entrenamiento
técnico, no podrían tener ningún conocimiento.
El obstetra, cuya paciente sufre de psicosis postparto, tiembla cuando
descubre que fueron sus palabras dichas sobre la muchacha -"obviamente
inconsciente"- las que dejaron en su mente el mandato que ocasiona
que aborrezca al niño y que trate de matarlo diez días después
del parto.
Es difícil lograr que un ser humano acepte una responsabilidad
de esta magnitud, ya que lo que se puede hacer en el quirófano
es muy aterrador.
En la actualidad, los chistes obscenos y de mal gusto y los comentarios
derogatorios personales sobre el paciente son la conversación común
en los quirófanos de Norteamérica.
Sin embargo, cada vez son más y más los hospitales en los
Estados Unidos que ahora están informados sobre el daño
que se puede hacer, los cuales están entrenando a sus cirujanos
para que guarden silencio cuando están cerca de los pacientes anestesiados
y apliquen severas sanciones para cualquier conversación en los
quirófanos.
Así es que por lo menos la Medicina está tomando responsabilidad.
Viviremos para ver la época, dentro de pocos años, en que
las leyes penales impongan severas sanciones contra cualquiera que hable
en las cercanías de una persona inconsciente.
* Advertencia: Dianética y Cienciología son marcas registradas y aquí se las menciona exclusivamente con fines informativos y de difusión. El Grupo Elron es una organización independiente sin fines de lucro, políticos o religiosos, y la distribución del material es totalmente gratuita. Para información sobre marcas registradas: http://www.scientology.org/en_US/feature/legal/trademark.html
Dianética y Cienciología han sido complementadas por el profesor Jorge Olguín mediante las técnicas de Psicointegración y Psicoauditación
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