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El planeta de los simios LXI

La disfunción eréctil

Grupo Elron
Sección Autoconocimiento y Salud - Índice de la sección - Explicación y guía de lectura de la sección

 

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Cualquier semejanza con la realidad no es ninguna coincidencia.

 

 


Si una afirmación hiere tu sentido común, 
entonces no es verdad. La única verdad para 
ti es la que tú consideras como verdad. 

 

 


¿Qué es esa tontería de la disfunción eréctil?

Es falso que el cigarrillo cause disfunción eréctil,

y tengo de testigo a todas mis pacientes…

No te angusties, tú no tienes nada que

ver, a veces a los hombres nos pasa…

Doy fe de que el comandante Taylor

no sufre de disfunción eréctil…

Los psiquiatras a veces sugieren medios

alternativos de dudosa eficacia…

La disfunción eréctil puede provenir de algún

momento de pánico relacionado con el sexo…

El factor psicológico no es el único a tener en cuenta, pues la

disfunción eréctil también puede originarse en lesiones orgánicas…

En materia de disfunción eréctil

no hay que descartar nada…

El estudio de las momias parecería indicar que en

Egipto no se conoció la disfunción eréctil. Bueno,

en esa época tampoco existían los psiquiatras…

L. RONALD HUBBARD

El desconocimiento de la existencia de la mente reactiva y los engramas ha llevado a los psiquiatras a atribuir causas orgánicas, cuando en realidad su origen era mental, a la impotencia sexual masculina. Esta ignorancia, por otra parte, también ha dado lugar a muchos tratamientos disparatados.

JORGE RAÚL OLGUÍN 

 

Existen dos tipos de impotencia que no deben confundirse: impotencia coeundi, conocida como disfunción eréctil, es decir, impotencia sexual o falta de erección, e impotencia generandi, conocida como ausencia de fertilidad. Esto significa que si un hombre es impotente en el primer sentido igualmente puede embarazar a una mujer, porque la penetración del pene puede hacerse incluso en estado de flacidez, existiendo por lo tanto la posibilidad de eyaculación dentro de la vagina.

 

 

Este artículo dará la pauta del estado de perplejidad en que está esta cuestión…

Disfunción Eréctil

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La disfunción eréctil, a veces llamada "impotencia," es la incapacidad repetida de lograr o mantener una erección lo suficientemente firme como para tener una relación sexual. La palabra "impotencia" también puede usarse para describir otros problemas que interfieren con la relación sexual y la reproducción, tales como la falta de deseo sexual y los problemas con la eyaculación o el orgasmo. El uso de las palabras disfunción eréctil deja en claro que esos otros problemas no están implicados.

La disfunción eréctil, o DE, puede ser una incapacidad total para lograr una erección, una capacidad inconsistente para hacerlo, o una tendencia a tener solamente erecciones breves. Estas variaciones hacen difícil definir el DE y calcular su incidencia. Los cálculos varían desde 15 a 30 millones, dependiendo de la definición usada. De acuerdo a la encuesta de Atención Médica Ambulatoria Nacional (NAMCS, siglas en inglés), por cada 1,000 hombres en los Estados Unidos, se hicieron 7.7 visitas al consultorio médico por DE en 1985. En 1999, la frecuencia casi se había triplicado a 22.3. El aumento se produjo gradualmente, presuntamente a medida que se pusieron a disposición más ampliamente los tratamientos tales como dispositivos de vacío y medicamentos inyectables y comenzó a aceptarse la discusión de la disfunción eréctil. Es posible que el avance más publicitado fuera la introducción del medicamento oral citrato de sildenafil (Viagra) en marzo de 1998. Los datos de NAMCS sobre medicamentos nuevos muestran un cálculo de 2.6 millones de menciones de Viagra en visitas al consultorio medico en 1999, y un tercio de esas menciones tuvieron lugar durante visitas para un diagnóstico no relacionado con DE.

En los hombres mayores, la DE generalmente tiene una causa física, como una enfermedad, lesión, o efectos secundarios de medicamentos. Cualquier trastorno que cause una lesión en los nervios o que deteriore el flujo de sangre al pene puede causar DE. La incidencia aumenta con la edad: alrededor del 5 por ciento de los hombres de 40 años de edad y entre el 15 y el 25 por ciento de los hombres de 65 años de edad experimentan DE. Pero no es una parte inevitable del envejecimiento.

La DE es tratable a cualquier edad, y el conocimiento de este hecho ha ido creciendo. Más hombres han buscado ayuda y regresado a la actividad sexual normal debido a tratamientos mejorados y exitosos de la DE. Tradicionalmente los urólogos, quienes se especializan en problemas de las vías urinarias, han tratado la DE; sin embargo, los urólogos sólo son responsables del 25 por ciento de las menciones de Viagra en 1999.

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¿Cómo ocurre una erección?

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DISFUNSIÓN ERÉCTIL Y ABERRACIÓN

 

por Horacio Velmont

 

(según las enseñanzas de L. Ronald Hubbard)

 

La impotencia sexual masculina, o disfunción eréctil como la llaman los médicos, es la incapacidad repetida de alcanzar o mantener una erección lo suficientemente rígida como para permitir el coito.

Los psiquiatras, al desconocer la existencia de la mente reactiva y los engramas, se encuentran perplejos no sólo para definir con claridad este trastorno, sino también, y esto es el lógico resultado de su ignorancia, para encontrar su origen y cómo tratarlo.

La impotencia de este tipo, denominada coeundi, que hay que distinguirla de la impotencia generandi, que es la ausencia de fertilidad, y descartando los casos excepcionales de lesiones orgánicas, es un trastorno psicogénico producido por engramas.

¿Cómo sería el incidente en el que un engrama al restimularse llevaría a la disfunción eréctil?

Supongamos que un adolescente va por primera vez con una mujer avezada en las lides amatorias, pero como ésta lo ve muy nervioso trata de animarlo dialogando un poco con él:

 

– ¿Es tu primera vez?

– Así es, nunca lo hice.

– ¿Estás muy nervioso?

– Sí, estoy muy nervioso.

– ¿Una mujer desnuda te pone nervioso?

– Así es.

– Si estás nervioso nunca se te va a parar.  

 

Estas palabras, que no parecen acarrear ningún tipo de problema, se graban sin embargo literalmente en la mente reactiva del adolescente como engrama: “estás muy nervioso”, “una mujer desnuda te pone nervioso”, “nunca se te va a parar”.

Desde ya que el chico, al estar muy nervioso, tiene disminuida su capacidad analítica, lo que propicia el implante de engramas.

Como la mente reactiva no interpreta, sino que graba literalmente las palabras, hace caso omiso del tono de pregunta, y la expresión “¿estás muy nervioso?” se transforma en una orden imperativa: “estás muy nervioso”.

En el futuro este engrama puede activarse cuando en el entorno aparece algún percéptico similar al del engrama –quizás la maestra de la escuela tenga el pelo del mismo color que la mujer del ejemplo–,  y entonces se produce la impotencia.

El adolescente intenta el coito con otra mujer pero el engrama se lo impide, y este fracaso añade otro engrama a la cadena, y si lo sigue intentando, cada vez que fracase el trastorno se hará más aberrativo porque los engramas se suman en forma impredecible.

Hay que poner también en el tapete la posibilidad de la existencia de engramas anteriores similares que contengan dolor, por ejemplo prenatales, en los que el padre, copulando con la madre, actuó en forma aberrante.

No hay necesidad de ahondar en explicaciones sobre esto porque cualquiera sabe a qué me estoy refiriendo y también que el feto graba todo como engrama en sus células reactivas.

El adolescente, finalmente, y ya completamente desesperado, decide ver a un psiquiatra, pero como este profesional ignora todo sobre el mecanismo mental y cómo se producen los trastornos, inventará cualquier cosa disparatada para no perder el paciente: medicamentos orales, supositorios, terapias con inyección, bombas con aspiradora, cirugía vascular, implantes peneales, etc., etc.

El chico, sin embargo, en lugar de ir a un psiquiatra pudo haber decidido intentarlo con Dianética, quizás aconsejado por algún buen amigo, en cuyo caso estará salvado.

Y ésta es toda la simple historia de la disfunción eréctil.

 

 

 

Bibliografía:

El planeta de los simios XIV (una de las mejores demostraciones de los extremos aberrantes a los que puede llegar el hombre cuando se le restimulan sus engramas es el uso de la tortura para arrancar confesiones).

El planeta de los simios XIX (las conversaciones en torno a una persona inconsciente deberían considerarse como atentado a la cordura, especialmente  si está anestesiada, porque se graban en sus células como órdenes hipnóticas de alto poder).

 

El planeta de los simios XXVIII (se devela que el “piercing”, que es la costumbre de perforar determinadas partes del cuerpo para decorarlas con algún tipo de joya, tiene origen en engramas que ordenan compulsivamente esa actitud irracional).

El planeta de los simios XXIX (se devela que el tatuaje, lo mismo que el “piercing”, tiene origen en engramas, y que el aducido motivo de embellecimiento no es más la justificación analítica de la aberración).

El planeta de los simios XXX (se devela que el físicoculturismo, lo mismo que el tatuaje o el “piercing”, tiene origen en engramas y que todos los intentos de justificarlo son falsos).

El planeta de los simios XXXI (sin duda alguna la mutilación genital femenina constituye una de las más incalificables aberraciones de nuestro planeta, pero lo peor es que se escuda en supuestas tradiciones religiosas, lo que hace más difícil su erradicación).

El planeta de los simios XXXII (la Psiquiatría está tan lejos de saber el origen de la automutilación como un microbio de llegar a comprender la teoría de la relatividad).

 

El planeta de los simios XXXIV (el celibato sacerdotal, lejos de deberse a motivos espirituales, de la misma forma que cualquier perversión sexual tiene origen en la mente reactiva).

 

El planeta de los simios XXXV (la dislexia, de la misma forma que el autismo, el daltonismo y otros trastornos mentales, tiene origen en la mente reactiva y la única curación posible es a través de Dianética).

El planeta de los simios XXXVI (el machismo, entendido en general como el desprecio de la mujer, además de tener origen en la mente reactiva, parte de una base falsa, porque “hombre” y “mujer” son simplemente roles del espíritu que desaparecen al desencarnar). 

 

El planeta de los simios XXXVII (el antisemitismo es solamente un eufemismo para denominar a lo que no es más que un trastorno mental, más precisamente una enfermedad psicogénica originada en engramas).

El planeta de los simios XXXVIII (la violencia escolar no desaparecerá mientras padres y maestros desconozcan la existencia de la mente reactiva, los engramas y la tecnología desarrollada por L. Ronald Hubbard para llevar a los niños hacia la cordura).

El planeta de los simios XXXIX (tanto los que discriminan como los que luchan en contra de la discriminación están aberrados porque toda su conducta proviene de la mente reactiva).

El planeta de los simios XL (los psiquiatras han inundado la Red con explicaciones disparatadas sobre el origen de la homofobia, y ni siquiera se han acercado a su verdadero origen, la mente reactiva, ni menos aún a su solución).

 El planeta de los simios XLI (es un error enfocar la lucha solamente contra una de los trastornos mentales del hombre, como lo es el tabaquismo, ya que al liberar a la mente reactiva de engramas se solucionan definitivamente todas las aberraciones).

El planeta de los simios XLII (sin duda alguna uno de los grandes males de la humanidad es el alcoholismo, pero esta adicción desaparece cuando se elimina el engrama que impulsa a beber).

El planeta de los simios XLIII (uno de los miedos más populares es el de viajar en avión o aerofobia, y como todas las fobias su origen es la mente reactiva y la dramatización de engramas del tipo “nunca vueles o morirás”).

El planeta de los simios XLIV (la aracnofobia, de la misma forma que la aerofobia, constituye una de las fobias más populares, pero sin perjuicio de que el miedo a las arañas sea inherente al hombre, también  puede ser provocada por engramas, en cuyo caso es sumamente aberrativo).

El planeta de los simios XLV (las fobias en general, de la misma forma que todas las aberraciones, tienen su origen en la mente reactiva y desaparecen cuando la persona llega al estado de clear, es decir, cuando mediante la terapia dianética se la libera de de engramas).

El planeta de los simios XLVI (la Psiquiatría para mantener su vigencia inventa nuevas fobias, como la llamada “fobia social”, pero en definitiva es “el mismo perro con distinto collar”, porque todas proceden de la restimulación de engramas).

El planeta de los simios XLVII (de todo el catálogo de las fobias realizadas por la Psiquiatría, la más ridícula e inútil es sin duda alguna la clasificación por tipo de animal: cinofobia, miedo a los perros; elurofobia, miedo a los gatos; ictiofobia, miedo a los peces, etc.).

El planeta de los simios XLVIII (la claustrofobia integra una de las infinitas categorías de aberraciones clasificadas erróneamente por la psiquiatría porque siempre va asociada a otras fobias).

El planeta de los simios XLIX (los síntomas que la Psiquiatría atribuye al trastorno que denominan “ataque de pánico”, tales como náuseas, palpitaciones, desmayos, etc., no son más que los artilugios que utiliza la mente reactiva, como mecanismo de supervivencia, para salvar al organismo de una situación de peligro, real o imaginaria).

El planeta de los simios L (la misoginia es un trastorno mental de la misma entidad que el ataque de pánico, la claustrofobia o la zoofobia, por citar solamente a tres, porque todos ellos provienen de la mente reactiva).

El planeta de los simios LI (la cleptomanía tiene origen en la mente reactiva y en engramas que dictan imperativamente esa conducta y la prueba está en que cuando la persona llega a clear la compulsión a robar cosas desaparece definitivamente).

El planeta de los simios LII (la terapia de aversión es uno de los más aberrantes “tratamientos” de la Psiquiatría, sólo superado en disparate por la lobotomía y el electroshock).

El planeta de los simios LIII (la masturbación es un placer inocente que los lobos rapaces de la Iglesia pretenden erigir en pecado para hacer sentir culpables a sus fieles y así manipularlos mejor).

 

El planeta de los simios LIV (la Psiquiatría, al ignorar la existencia de la mente reactiva y los engramas, brinda explicaciones banales sobre los motivos por los cuales no se debe infligir castigos corporales a los niños).

El planeta de los simios LV (la ludopatía o adicción al juego, que tanta perplejidad causa en los psiquiatras, es uno de las tantos trastornos que se curan con Dianética).

El planeta de los simios LVI (el sexo no está exento de cierta dosis de sadismo y de masoquismo, y su práctica, salvo casos extremos, claro está, no es censurable cuando las partes libremente lo acuerdan).

El planeta de los simios LVII (la ninfomanía o la compulsión que tienen algunas mujeres de tener sexo reiteradamente se debe e engramas que dictan esta conducta y desaparece cuando se los elimina de la mente reactiva).

El planeta de los simios LVIII (el síndrome del Casanova o del Don Juan tiene el mismo origen que la ninfomanía y el mismo método de curación, la limpieza de la mente reactiva de su carga engrámica).

El planeta de los simios LIX (sin duda alguna, la necrofilia o compulsión a tener sexo con cadáveres es una de las más aberrantes perversiones que puede provocar la mente reactiva).

El planeta de los simios LX (el exhibicionismo, que es la compulsión a mostrar los órganos genitales en público, tiene origen en la mente reactiva, y se cura cuando se elimina, a través de la terapia dianética, el o los engramas que lo provocan).

El planeta de los simios LXI (la disfunción eréctil, o impotencia sexual masculina, salvo los casos excepcionales de lesión orgánica, se origina en la mente reactiva, y su tratamiento pasa, como todos los trastornos psicogénicos, por la terapia dianética).

El planeta de los simios LXII (las explicaciones dadas por la Psiquiatría sobre el vaginismo son erróneas porque si no implantan un engrama son tan nocivas como lo puede ser un vaso de agua pura de manantial).

El planeta de los simios LXIII (el fetichismo, a pesar de ser catalogado por la Psiquiatría como una “perversión sexual”, no es objetable cuando es sólo un medio de obtener una mejor excitación y a nadie perjudica).

El planeta de los simios LXIV (el voyeurismo, de la misma forma que el fetichismo, no es objetable cuando no daña a nadie y no viola la intimidad de otros, pero cuando el engrama que lo impulsa es muy aberrante la persona que lo padece puede llegar a extremos incalificables).

El planeta de los simios LXV (el froteurismo, que es la búsqueda de la excitación sexual a través del contacto físico subrepticio con extraños en lugares públicos, como todas los trastornos mentales tiene origen en la mente reactiva y la solución pasa por Dianética).

El planeta de los simios LXVI (la clasificación de las parafilias, como hace la Psiquiatría, es algo tan absurdo como clasificar las manchas de humedad de la pared según sus formas, colores y olores).

 

 

Asimismo, es muy ilustrativo el tema de la justificación expuesto en “Origen de la estupidez”.

 

* Advertencia: Dianética y Cienciología son marcas registradas y aquí se las menciona exclusivamente con fines informativos y de difusión. El Grupo Elron es una organización independiente sin fines de lucro, políticos o religiosos, y la distribución del material es totalmente gratuita. Para información sobre marcas registradas: http://www.scientology.org/en_US/feature/legal/trademark.html


Dianética y Cienciología han sido complementadas por el profesor Jorge Olguín mediante las técnicas de Psicointegración y Psicoauditación