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El planeta de los simios XLII

El alcoholismo

Grupo Elron
Sección Autoconocimiento y Salud - Índice de la sección - Explicación y guía de lectura de la sección

 

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Cualquier semejanza con la realidad no es ninguna coincidencia.

 

 


Si una afirmación hiere tu sentido común, 
entonces no es verdad. La única verdad para 
ti es la que tú consideras como verdad. 

 

¿Qué es esa tontería de la lucha contra el alcoholismo?

Yo como psiquiatra tengo que dar el ejemplo,

antes me emborrachaba tres veces a la semana

y ahora solamente dos…

¿Cómo tengo que decirlo para que entiendan?,

no soy alcohólico pero necesito un trago…

¿Así que quieres beber, eh?

No sabes las cosas que he tenido que

hacer para conseguir un trago…

L. RONALD HUBBARD

La lucha contra el alcoholismo es un Camino hacia Ninguna Parte. La verdadera lucha es contra la mente reactiva, que a través de sus engramas provoca la compulsión de beber. En Cienciología estamos haciendo clear constantemente, lo que significa que estamos liberando a miles de personas del alcoholismo porque no tienen engramas que lo impulsan al alcohol. Un clear si lo desea puede beber, pero no es atrapado por el vicio porque es autodeterminado. Es realmente extraño que los psiquiatras, que son los primeros que deberían saber esto, desconozcan supinamente la existencia de la mente reactiva.

JORGE RAÚL OLGUÍN 

 

 

No es necesario hacer hincapié en los males que trae consigo el alcoholismo porque es de sobra conocido por todos, pero sí es importante hacer saber que existe una técnica que yo he desarrollado y a la que denominé “Psicointegración”, que enseña al hombre a ser siempre el amo de sus acciones y no el esclavo de sus yoes. Esta técnica es una de las mejores armas contra el alcoholismo. Puede verse en Psicointegración.

 

 

ALCOHOLISMO Y ABERRACIÓN

 

por Horacio Velmont

 

(según las enseñanzas de L. Ronald Hubbard)

 

Cuando decimos que la lucha debe ser enfocada en contra de la aberración y no específicamente contra el alcoholismo, estamos diciendo que hay que eliminar la causa de todas las aberraciones y no solamente la de una de ellas.

La Psiquiatría actúa en esto tan erróneamente como el exterminador de insectos que limpiara una casa de cucarachas pero dejara las polillas, las moscas, los mosquitos y las termitas.

La meta de la tecnología desarrollada por L. Ronald Hubbard, plasmada en Dianética y Cienciología, es hacer a la humanidad clear, porque el clear, al estar libre de engramas que le ordenan imperativamente lo que tiene que decir o hacer, ni es alcohólico, ni es fumador empedernido ni tampoco se droga y actúa siempre de acuerdo a su patrón óptimo.

En Dianética, clear es el indiviuo óptimo. Se puede someter a un clear a pruebas de todas y cada una de las psicosis, neurosis, compulsiones y represiones (todas ellas aberraciones), y se le puede examinar en busca de cualquiera de las enfermedades mentales y se podrá confirmar que carece totalmente de ellas.

Si se lo somete a pruebas adicionales de su inteligencia, éstas indicarán que ésta es muy superior al promedio actual.

Además, la observación de su actividad demuestra que se entrega a la vida con vigor y satisfacción.

El clear, por otra parte, posee atributos fundamentales e inherentes, pero no siempre disponibles para quien no tenga este estado, que no se habían sospechado en el hombre y que no están incluidos en las discusiones pasadas sobre sus capacidades y su comportamiento.

Primero está la cuestión de las percepciones. Incluso las personas que llamamos normales no siempre ven a todo color, oyen toda la gama de sonidos, ni perciben óptimamente con sus órganos del olfato, gusto, sensación táctil y orgánica.

Cualquiera de las percepciones del hombre puede estar aberrada por trastornos psíquicos que no permiten que la mente analítica se dé cuenta de las sensaciones que recibe.

En otras palabras, aunque puede que nada vaya mal en los mecanismos de recepción del color, pueden existir circuitos en la mente que supriman el color antes de que se le permita a la conciencia ver el objeto.

Se puede demostrar que el daltonismo es relativo o existe en grados, de tal modo que los colores parecen ser menos brillantes, apagados o, en caso extremos, estar totalmente ausentes.

Todos conocemos gente para quien los colores “vivos” son odiosos y gente que los encuentra insuficientemente “vivos” para advertirlos.

A este grado variable de daltonismo no se le ha reconocido como un factor psíquico, y si alguna vez se ha reparado en él se ha supuesto vagamente que era alguna especie de condición mental.

Existen personas para quienes los ruidos son bastante molestos; para quienes el gemido insistente de un violín, por ejemplo, se parece mucho a tener metido un taladro en el tímpano; y hay otras para quienes cincuenta violines tocando fuertemente resultarían sedantes; y existen aquellas personas que en presencia de un violín muestran desinterés y aburrimiento.

Y también hay individuos para quienes el sonido de un violín es algo monótono, aunque el concertista esté ejecutando en ese momento la melodía más complicada.

Estas diferencias de percepción auditiva, al igual que de color y otros errores visuales, se han atribuido a la naturaleza inherente de la persona o a deficiencia orgánica, o bien no se les ha asignado ningún lugar en absoluto.

Análogamente, los olores, las sensaciones táctiles, las percepciones orgánicas, el dolor y la pesadez, varían ampliamente y sin razón aparente de persona a persona.

Una verificación superficial entre los amigos demostrará a cualquiera que existen inmensas diferencias de percepción frente a estímulos idénticos.

Para uno, el olor del pavo en el horno es maravilloso; otro lo huele con indiferencia; y puede que otro ni siquiera lo huela. Y puede que algún otro sostenga, en último extremo, que el pavo asándose huele exactamente igual que el jabón para lavar la ropa.

Mientras no se obtuvo el estado de clear, el motivo de estas diferencias permaneció en la oscuridad total. ¡Y mejor ni hablar de las especulaciones de los psiquiatras al respecto!

Reiterando, entonces, lo que decíamos al principio, toda lucha con una aberración específica es pura tontería, porque siendo el único origen de todas las aberraciones la mente reactiva, una vez que ésta se limpia de engramas, todos los trastornos, llámense como se les llame, desaparecen como por arte de magia y definitivamente.

La lucha, entonces, debe ser global y no contra males específicos como el tabaquismo o el alcoholismo o la drogadicción o lo que sea.

Y ésta es la verdad pura y sencilla.

 

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* Advertencia: Dianética y Cienciología son marcas registradas y aquí se las menciona exclusivamente con fines informativos y de difusión. El Grupo Elron es una organización independiente sin fines de lucro, políticos o religiosos, y la distribución del material es totalmente gratuita. Para información sobre marcas registradas: http://www.scientology.org/en_US/feature/legal/trademark.html


Dianética y Cienciología han sido complementadas por el profesor Jorge Olguín mediante las técnicas de Psicointegración y Psicoauditación