| Índice | Las burradas de Clarín III |
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L. Ronald Hubbard, el más eminente científico del siglo XX, descubrió la existencia de la mente reactiva y los engramas, que son los causantes de todas las enfermedades mentales, y tales descubrimientos, junto con la técnica para eliminarlas del planeta, fueron hechas públicas en su libro, best seller mundial, “Dianética, la ciencia moderna de la salud mental”, editado por primera vez en 1950. Más información aquí. JORGE R. OLGUÍN
Los medios de comunicación son responsables de la difusión de las verdades científicas que contribuyen a la evolución humana, y por eso el periodista que se precie de tal debe estar siempre actualizado y abstenerse de publicar informes que son completamente obsoletos, no importando la supuesta alta autoridad de donde provinieren, especialmente de la Psiquiatría y el Psicoanálisis, que son las profesiones más atrasadas del planeta.
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¿Qué es una burrada?
Una burrada es decir lo que nunca se hubiera dicho de haberse sabido lo que debía saberse. (Diccionario de la Real Academia Española) |
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Este artículo sobre la violencia fue publicado por Clarín el 16/11/05, pero su única utilidad es conocer la etimología de la palabra “brecha”. Si buscas saber el origen de la violencia o la forma de erradicarla, pues perderás el tiempo... TRIBUNA La violencia juvenil no es distinta de la adulta Son simplistas y viejos los esquemas que suelen utilizar los adultos para explicar las conductas peligrosas de los jóvenes. -------------------------------------------------------------------------------- E. G. Psicoanalista Los nuevos análisis que se ocupan de las violencias juveniles organizadas y que parten de los datos aportados por investigaciones en distintos países reiteran el uso de una expresión que escuchamos desde la década del 60: la brecha generacional. Frase que adquiría vigencia según las diferentes edades de sus protagonistas. ¿Qué es una brecha? Palabra originaria del sánscrito y del persa, quiere decir "cortar" o "perforar". El francés antiguo le otorgó presencia mediante una leyenda medieval: la Canción de Rolando, una bella composición del siglo XII donde se narra la historia del campeón de Carlomagno en su lucha contra los sarracenos. Rolando, durante la batalla de Roncesvalles, se negó a solicitar ayuda al rey hasta que advirtió la inutilidad de resistirse; y entonces, antes que su espada Durandal cayese en manos enemigas, decidió romperla golpeándola contra una roca, pero el arma resistió y su brillo se tornó más intenso. La leyenda sostiene que ese desesperado intento del golpe sólo consiguió producir una hendidura en la roca que se abrió dando paso a la Brecha de Roland. Desde entonces, la palabra se incorporó en el idioma fundando, por extensión de su sentido, la idea de una hendidura entre dos mundos. En la leyenda, es la reacción desmesurada de quien no está dispuesto a retroceder y avanza contra quienes, por número, están asignados para triunfar. Luchaban contra los moros que se habían apropiado de España y era un califa quien asediaba al escaso ejército que comandaba Roland. ¿Cuál es la relación de la gesta medieval con los nuevos estudios acerca de las violencias juveniles organizadas? Aquellos jóvenes que se han tornado arquetípicos de la violencia no se asemejan al héroe, pero aparecen abriendo una brecha, efecto de su desesperado intento por encontrar una solución o una salida que, no obstante sentirla necesaria, la consideran improbable. No es pertinente evaluar a los jóvenes de acuerdo con las falsas apreciaciones que resultan del imaginario social cuando se los acusa del incremento de atrocidades delictivas: alcanza con estudiar las estadísticas de los delitos para convencerse de la falsedad de tales apreciaciones. El rescate de los jóvenes como alternativa de creatividad y de ejercicio democrático es uno de los puntos clave de nuestros trabajos técnicos. Allí encontramos a los jóvenes con los que nos entendemos rápidamente, pero no son los únicos. Los aportes de antropólogos, sociólogos y psicólogos estudian la organización de bandas juveniles que se autoconvocan con finalidades que pueden llamarse políticas: los sicarios colombianos, la barras bravas chilenas, las bandas de porros mexicanos( se ocupan de animar espectáculos deportivos y, después, se distribuyen por las calles emborrachándose y robando), los jóvenes activistas que se instalan en las reuniones políticas, mezclándose con personas que sólo buscan expresarse pacíficamente (como sucedió en Génova, en una reunión cumbre que finalizó con un joven acribillado por la policía); reuniones de militantes espiritistas venezolanos que cumplen con rituales sangrientos; las enemistades políticas de jóvenes etarras que eligen matar a un amigo. Los autores que compilan estas investigaciones (Ferrandiz y Feixas) no llegan a conclusiones generalizables. La juventud, ¿por qué habría de ser un obstáculo para la violencia? ¿Qué idealización separatista pretende disociar la violencia de ellos de la violencia de los mayores? ¿Se supone que deben mantener su confianza en las recomendaciones y promesas de los adultos que reconocen como falsas? ¿Se espera que contribuyan a cambiar el mundo? Sería formidable contar con ellos. ¿Por qué no podemos? La brecha generacional ya no es una hendidura que separa dos mundos, sino un tránsito que los une, que vincula los estilos de violencias que un ser humano puede elegir, sin que la edad implique limitación alguna. Los adultos violentan según nuevos estilos y desconocen a quienes ahora son sus pares: los jóvenes violentos que en ellos se inspiraron, lo cual no es un hecho nuevo, como en cambio sí lo es la organización juvenil que prolifera como presencia y poder. "Los jóvenes saben cuando proceden mal. No son solamente víctimas", se afirma. Depende del momento en el cual el sujeto empieza a ser investido como víctima: si se lo deja morir de hambre o se lo envía a la calle a mendigar, si no logra ser acogido por una familia; si la familia con la cual vive lo maltrata. Hoy los chicos forman parte de naciones que, de acuerdo con el planisferio que las investigaciones presentan, no pueden regular el afán destructor de las organizaciones juveniles que "no se dan tregua". ¿Qué es lo que pretenden destruir? ¿A quiénes? ¿A sí mismos? Insistir en la brecha generacional suponiendo que los jóvenes se han escindido de lo que "debe ser", o sea del mundo que nosotros les compaginamos, reclama una revisión. No han abierto una brecha, han adherido a lo peor que les ofrecimos desde el poder hegemónico del cual disponemos para ellos. Lo hicieron merced a sus ingenuidades, complacencias, temores e impotencias. Recreando modalidades que sólo la juvenilidad podía anexar a lo conocido. Cuando leamos en los medios de comunicación que después de la última concentración se detuvo a menores que se dedicaban a arrojar piedras contra las vidrieras y que posteriormente fueron liberados, porque, efectivamente, no deben quedar detenidos, tengamos presente que forman parte del enorme caudal internacional que engendramos durante décadas. Millones de personas no se sentirán responsables por esta violencia juvenil organizada (por adultos o autoconvocada por los jóvenes) y no lo serán. Estamos presenciando cómo crece esta red que los enlaza a veces en violencias contra sí mismos y contra la vida. ¿No hay forma de detener esto? Lo que con seguridad podemos detener es el atraso con que miramos estos fenómenos, criticándolos. En lugar de darnos cuenta de que estamos todos juntos y que el rostro de ellos, como escribió el filósofo Levinas, es también nuestro rostro. |
LA VERDADERA CAUSA DE LA VIOLENCIA POR HORACIO VELMONT SEGÚN LAS ENSEÑANZAS DE L. RONALD HUBBARD La violencia, como todos los trastornos mentales, tiene origen en la mente reactiva y en la dramatización de engramas. No hay otro origen. Cuando L. Ronald Hubbard comenzó sus investigaciones sobre la mente humana se encontró con la sorpresa de que ésta había sido enormemente calumniada, pues tenía capacidades que excedían en mucho a las que se habían imaginado, y mucho menos comprobado, hasta ese momento. Además, descubrió que el carácter humano básico había sido puesto en la picota porque el hombre no había sido capaz de distinguir entre la conducta irracional derivada de datos deficientes y la conducta irracional derivada de otra fuente mucho más perversa, la mente reactiva. Este mecanismo funcional se las arregló para desaparecer de la vista tan concienzudamente que sólo la filosofía inductiva, viajando del efecto hacia la causa, sirvió para descubrirlo. El trabajo detectivesco que se invirtió en la locación de este supercriminal de la psique humana llevó muchos años, y ahora su identidad puede ser certificada por cualquier técnico en cualquier clínica o en cualquier grupo de personas. Sin embargo, a más de medio siglo de la publicación del libro “Dianética, la ciencia moderna de la salud mental” (se editó por primera vez en 1950), aún este conocimiento no llegó a quienes en realidad debía llegar, es decir, a los médicos, a los psiquiatras y a los psicoanalistas. Estos profesionales saben tanto de la existencia de la mente reactiva y de los engramas, como un mosquito conoce la existencia de la teoría de la relatividad. ¿Por qué un descubrimiento de tanta magnitud como la invención de la rueda o el fuego ha permanecido –y aún permanece– oculto para ellos? La respuesta es el ego. Estos profesionales tienen tanta soberbia acumulada que sólo se escuchan a sí mismo, y ni por un instante quieren admitir que pueden estar equivocados. Y así puede verse que sus artículos siempre comienzan: “La medicina aún ignora el origen de…, pero se supone que…” (y lo que sigue es invariablemente una retahíla de disparates). Pero no sólo los médicos, psiquiatras y psicoanalistas están sordos y ciegos, sino también los periodistas. El Grupo Elron, desde hace más de dos décadas, está enviando informes a los diversos medios de comunicación para hacerles conocer que ya ha sido descubierto el origen de todos los trastornos mentales y de la delincuencia, e incluso la tecnología para erradicarlos del planeta, pero ha sido inútil. El examen de miles de individuos, representantes de todos los diversos tipos de enfermedades mentales, ha dado como resultado que en todos opera la mente reactiva, sin variar sus principios. Todo el mundo posee la mente reactiva. Ningún ser humano, examinado en cualquier parte, se encontró exento de ella o libre del contenido aberrativo de su banco de engramas, el depósito de datos que sirve a la mente reactiva. ¿Qué es lo que hace esta mente? Bloque el recuerdo auditivo. Coloca circuitos vocales en la mente. Hace que la gente sea sorda a los tonos. Hace que la gente tartamudee. Hace todas y cada una de las cosas que pueden encontrarse en cualquier lista de enfermedades mentales: psicosis, neurosis, compulsiones, represiones… ¿Qué puede hacer? Puede ocasionarle a una persona artritis, sinovitis, asma alergias, sinusitis, trastornos coronarios, hipertensión sanguínea, y así a los largo de todo el catálogo de enfermedades psicogénicas (erróneamente llamadas por la Psiquiatría “psicosomáticas”). Y es lo único en el ser humano que puede producir estos efectos. Es lo que invariablemente los origina. Ésta es la mente que hizo que Calígula nombrara a su caballo 9para un puesto en el gobierno. Ésta es la mente que hizo que Nerón incendiara dos veces Roma (además de otras atrocidades, por supuesto). Ésta es la mente que hizo que César cortara la manos derechas de miles de galos; la que hizo que Napoleón redujera la estatura de los franceses en una pulgada… Ésta es la mente que mantiene la amenaza de la guerra, la que hace que la política sea irracional, la que hace gritar a los oficiales superiores, la que hace que un hombre suprima sus esperanzas, la que mantienes sus apatías, la que le da indecisión cuando debería actuar y la que lo mata antes de que haya comenzado a vivir. Y por supuesto, ésta es la mente que se encuentra detrás de cualquier tipo de violencia, infantil o adulta. Descarga el contenido del banco de esta mente, y la artritis se desvanece, la miopía mejora, la enfermedad cardíaca disminuye, el asma desaparece, los estómagos funcionan correctamente y todo el catálogo de enfermedades se va para no volver. Descarga el banco reactivo de engramas, y el esquizofrénico finalmente se enfrenta a la realidad, el maníaco depresivo se lanza a lograr cosas, el neurótico deja de aferrarse a libros que le dicen cuánto necesita su neurosis y empieza a vivir, la mujer deja de gritar a sus hijos y el dipsómano puede beber cuando quiera y después dejarlo. Estos son hechos científicos. La mente reactiva es la fuente total de la aberración. Puede probarse, y se ha probado repetidamente, que no hay ninguna otra, ya que cuando se descarga ese banco de engramas todos los síntomas indeseables se desvanecen y el hombre empieza a actuar según su patrón óptimo. Nota: Estas explicaciones pueden ampliarse en estos links del Grupo Elron: Nivel hipnótico de la anestesia
* Advertencia: Dianética y Cienciología son marcas registradas y aquí se las menciona exclusivamente con fines informativos y de difusión. El Grupo Elron es una organización independiente sin fines de lucro, políticos o religiosos, y la distribución del material es totalmente gratuita. Para información sobre marcas registradas: http://www.scientology.org/en_US/feature/legal/trademark.html Dianética y Cienciología han sido complementadas por el profesor Jorge Olguín mediante las técnicas de Psicointegración y Psicoauditación
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