Índice
Contactos telepáticos 2005-A
Grupo Elron

2005-A

SESIONES DE CONTACTO TELEPÁTICO

CELEBRADAS EN 2005

IMPORTANTE: Para pasar este libro a Word sigue estos sencillos pasos: 1) Seleccionar. 2) Copiar. 3) Abrir el archivo de Word elegido. 4) Edición. 5) Pegado especial. 6) Texto sin formato. 7) Aceptar. 8) Aplicar la tipografía y el formato deseado. 9) Paginar. 10) Imprimir.

Recuerda que cuando tengas el libro en Word puedes ubicar fácilmente cualquier palabra o número del texto utilizando "Buscar" (Ctrl B).

Para agrandar o reducir el tamaño de las letras haz clic en Ver y luego en Zoom.  

SESIÓN DEL 21/3/05

Médium : Jorge Olguín.

Interlocutor : Horacio Velmont.

Entidad que se presentó a dialogar : Ron Hubbard, fundador de Dianética y Cienciología.

Interlocutor: ¿Ron?

Ron Hubbard: ¿Hola, Horacio, cómo estás?

Interlocutor: ¿Qué tal, Maestro, tanto tiempo? Lo de "tanto tiempo" es una forma de decir porque yo sé que usted ha estado guiándome constantemente en mis escritos.

Ron Hubbard: Así es, estoy siempre comunicándome con tu cuerpo causal. Es importante que ustedes sepan que nosotros, en el plano espiritual, no solamente estamos en función de Servicio sino también en función de investigación.

El hecho de ser espíritus de Luz no significa que lo sepamos todo, porque todo solamente lo sabe el Absoluto.

El hecho de investigar nos lleva a descubrir, y a medida que descubrimos entramos en nuevos aprendizajes, y siempre que el aprendizaje se pueda utilizar en función de Servicio bienvenido sea.

Interlocutor: Lo primero que quisiera preguntar es que yo pedí inspiración como para hacer algunas páginas Web bastante fuertes como para despertar las conciencias dormidas, como se dice vulgarmente, y así salió, por un lado, la página exclusivamente sobre el Papa Juan Pablo II, que como sabemos los que siguen las enseñanzas de ustedes está sentado sobre un trono ensangrentado, y por el otro la página sobre la Academia Nacional de Medicina de la Argentina, demostrando que tiene un atraso de medio siglo. La pregunta es qué repercusión pueden haber tenido, máxime que he enviado infinidad de mail, especialmente a médicos del Hospital Italiano, entre otros.

Ron Hubbard: Casi siempre lo desestiman. Es muy posible que intencionalmente te responda alguna autoridad importante, de acuerdo a lo que me permiten visualizar sus Thetanes, pero nada más. Pero todo lo que están haciendo es importante para el futuro

En general los médicos, por lo menos en este planeta, están muy insensibilizados.

Yo estoy de acuerdo en que un médico no debe ser emotivo, porque si tiene que hacer una operación es mejor para el encarnado que el médico que lo opere no sea emotivo, sino lo que ustedes llaman "frío".

Pero una cosa es no ser emotivo, porque el ser emotivo haría que se ponga ansioso y le tiemble el pulso con todas sus consecuencias, y otra cosa es ser insensible.

Muchos médicos son insensibles ante el dolor del paciente, no toman al paciente como un ser humano, sino como un objeto de estudio en muchos casos. Y en muchos casos hasta como les molesta el paciente.

Esto lo veo no solamente en los médicos de adultos, sino también en los médicos de niños.

Interlocutor: ¿Y en concreto respecto de la página Web sobre la Academia Nacional de Medicina?

Ron Hubbard: En general lo que tú dices allí, a pesar de ser cierto, lo desestiman. Todas las críticas que tú hiciste con respecto a que el quirófano es un criadero de implantes engrámicos, lo cual es rigurosamente cierto, las rechazan porque ellos no lo ven de esa manera.

Interlocutor: ¿Cómo lo toman, entonces?

Ron Hubbard: Lo toman como una chanza, lo toman como un bolo, lo toman como una cosa sin importancia.

Interlocutor: ¿Lo desestiman totalmente?

Ron Hubbard: Así es.

Interlocutor: ¿Y la página sobre la Academia?

Ron Hubbard: La toman como la página de un grupo que no tiene autoridad científica como para evaluarlos a ellos. Es decir que toman la página en función del Grupo Elron, y al Grupo Elron lo toman en función de que es un grupo esotérico. A ellos la ciencia, que la consideran adelante de todo, le dan un valor para nada relacionada con lo esotérico.

A Cienciología, por ejemplo, que verdaderamente es una ciencia, sin embargo no la consideran tal.

Los médicos tienen tal cerrazón mental que les impide entenderlo. Incluso si tendrían que evaluar a Dianética y a Cienciología la pondrían muy por debajo del Psicoanálisis.

Interlocutor: ¿Y con respecto a la página sobre el Papa, que también es muy impactante?

Ron Hubbard: También la desestiman porque los creyentes están tan condicionados que cuando se toca la parte religiosa se cierran completamente.

Interlocutor: Bueno, creo que este punto está aclarado. Como siempre usted dice, hay que seguir hachando el árbol sin preocuparse cuándo caerá, ya que caerá cuando tenga que caer.

Ron Hubbard: Correcto.

Interlocutor: Paso a otro tema. Es una cuestión personal. Hace un tiempo tengo unos dolores de estómago que van y vienen. ¿Puede ser la sacarina o directamente la harina? Lo pregunto porque usted ya sabe que soy fanático de la Pizza.

Ron Hubbard: Primero tienes que cuidarte con respecto a las comidas, siempre tratando de ser frugal.

Interlocutor: Eso lo doy por descontado. ¿Puede tener alguna incidencia la sacarina?

Ron Hubbard: No, la sacarina no. Lo que ocurre es que tienes un gran porcentaje de estrés inconsciente. Por más que la persona esté alerta, en el plano físico hay cosas que la van a superar, es una cosa lógica.

Interlocutor: ¿Concretamente, entonces, estas molestias estomacales no es necesariamente por la comida sino por el estrés?

Ron Hubbard: Lo que sucede -y esto sirve no solamente para ti sino para todos los consultantes que puedan leer esta sesión-, es que si el estrés debilita el aura, por consiguiente se produce un "efecto dominó" que va debilitando la parte psíquica y física.

Es decir, cualquier alimento que en otro momento te pueda caer bien, en este momento, si tu aura está debilitada, te va a caer mal y puede afectarte en tu parte física.

Interlocutor: Qué es lo que está sucediendo conmigo.

Ron Hubbard: Correcto, que es exactamente lo que está sucediendo contigo.

Interlocutor: ¿Esas molestias podrían haber tenido origen en parte porque la computadora no funcionaba bien y el técnico no podía encontrar la falla? Lo pregunto porque ese problema en algún momento, pese a que puse lo mejor de mí para estar "en causa", me superó y me puso "en efecto".

Ron Hubbard: Sí, por supuesto, no lo pongas en duda ni un instante. Si tú estás trabajando, ya sea en un ordenador o en cualquier otra herramienta que no funciona bien, es inevitable que te cause un engrama de frustración, de desazón.

Interlocutor: Bueno, Maestro, creo que el punto está debidamente aclarado. Ahora quisiera preguntarle sobre una consulta que me hicieron. Se trata de un amigo a quien aprecio mucho. Me refiero a Carlos R., que tuvo un accidente hace alrededor de dos meses con una sierra que se le escapó de las manos y le cortó parte de la muñeca izquierda -aunque sin tocar el hueso-, tendones, venas, músculos, etc. Fue operado de urgencia y naturalmente en estos momentos está haciendo ejercicios de rehabilitación, pero aún tiene poca movilidad y no tiene sensibilidad en los dedos.

El cirujano le dijo que los nervios tardarán alrededor de seis meses para crecer, pero la pregunta concreta es en definitiva cuál es el porcentaje probable de recuperación que tiene.

Ron Hubbard: Alrededor del 65 %.

Interlocutor: ¿Y la probabilidad de recuperar la sensibilidad?

Ron Hubbard: Alrededor del 45 %.

Interlocutor: ¿Tan poco?

Ron Hubbard: Así es.

Interlocutor: ¿El engrama está impidiendo la recuperación?

Ron Hubbard: Sí, totalmente.

Interlocutor: Es decir, en concreto, que ese engrama, si lo audita.

Ron Hubbard: Si lo audita podría subir el porcentaje de recuperación al 80 %.

Interlocutor: ¿Y la sensibilidad?

Ron Hubbard: La sensibilidad podría ascender al 75 %.

Interlocutor: ¿Hay algún engrama con el contenido similar a "no vas a sentir nada" o "no vas a sentir dolor"? Lo pregunto porque en estos casos los médicos pronuncian este tipo de frases.

Ron Hubbard: Sí, por supuesto. Hay profesionales que creen que alentando de esa manera al paciente lo están ayudando, cuando en realidad le están implantando un engrama de lujo.

Interlocutor: Este consultante conoce Dianética y se ha auditado y sabe positivamente que tiene un severo engrama del accidente. ¿Cuál sería entonces la razón de que aún no haya ido a auditarlo?

Ron Hubbard: Es un miedo inconsciente a confrontar.

Interlocutor: ¿Concretamente es la mente reactiva la que le está impidiendo auditar el engrama del accidente?

Ron Hubbard: La mente reactiva, que también es raíz del ego y también de los engramas, defiende esa atalaya. Es una defensa equivocada, pero la mente reactiva, que es un mecanismo de supervivencia, no razona y entonces la defiende igual.

La mente reactiva no quiere innovar, no le interesa innovar, quiere dejar las cosas como están, aun sabiendo, porque su mente racional, su mente analítica, le está dictando que si confronta el accidente va a estar mejor, pero aun así se deja llevar por sus reacciones, por sus impulsos reactivos.

El ejemplo que estamos dando de esta persona puede servirle a aquellos consultantes que se encuentren en una situación similar. Hay muchos consultantes que sufren de diversas dolencias que en lugar de confrontar para estar mejor se encierran como en una especie de habitación egoica y no quieren salir. Se sienten cómodos en esa situación. Aparte les han implantado el famoso engrama "más vale malo conocido que bueno por conocer" , el cual les impide la recuperación.

Esto no se refiere solamente a una relación de pareja o a una relación de amistad, sino también a un estado.

Si yo estoy en un estado emocional negativo, y me dicen "ven, mira, vamos a salir a tal lado, en compañía, y vas a ver que vas a estar mejor", si yo estoy con engramas o directamente el rol del ego me maneja, voy a pensar "no, yo aquí estaré mal, pero dentro de todo estoy protegido, estoy cómodo, estoy seguro".

En realidad es una falsa seguridad la del engrama. Este engrama del "quedatismo", entonces, impide que la persona confronte, impide que la persona mejore, impide que la persona que tenga miedo de operarse se opere, y así sucesivamente.

Interlocutor: ¿Concretamente, entonces, esta persona, reactivamente, no le interesa auditarse porque se siente cómodo en esa situación?

Ron Hubbard: Esta persona, por un lado se siente bien haciendo una especie de rol de víctima. Quizás no haga un rol de víctima con los demás, pero sí está haciendo un rol de víctima con ella misma, como diciendo "no estoy bien del todo", "la suerte no está a mi favor", y cosas por el estilo.

Esto por un lado, porque por el otro lado hay un ego inconsciente que lo hace sentir seguro con eso. Si ésta persona lo pensara analíticamente -pero analíticamente 100 %-, al igual que otros consultantes de nuestro grupo diría "no, yo debo mejorar, debo estar mejor, debo encontrar el origen de por qué no estoy mejor, porque yo sé que no es solamente algo físico, sé que hay algo más".

Lo que ocurre es que el ego enceguece.

Interlocutor: ¿No habría forma de llegar a un 90 % de recuperación auditando el engrama?

Ron Hubbard: A un 80 % auditando el engrama llega seguro.

Interlocutor: ¿Tendría que auditarse ahora o puede dejarlo para más adelante, digamos un año o dos, sin ningún problema? Concretamente, ¿lo perjudica para el futuro o no el hecho de que no se audite ahora?

Ron Hubbard: Lo que ocurre es que el cuerpo, los tejidos, los tendones, se acostumbran de alguna manera a una determinada situación, a una determinada discapacidad y terminan anquilosándose y la recuperación después resulta imposible.

En conclusión, cuanto más tarde en confrontar el accidente a través de la auditación, menos va a ser la mejoría.

Pero esto es una cosa lógica. Cualquier persona que utilice el sentido común se da cuenta de que cuanto más el cuerpo se acostumbra, cuanto más el cuerpo se aletarga, cuanto más el cuerpo se habitúa a determinada inmovilidad.

Voy a dar un ejemplo un poco burdo pero que ilustrará perfectamente el punto: si tú tienes un arma que no usas y la dejas arrumbada en un rincón, pues termina por oxidarse, y después cuando quieras volverla a utilizar te será imposible porque el óxido la arruinó definitivamente.

Por el contrario, si en cuanto el arma comienza a oxidarse ese óxido se limpia, entonces dicha arma puede ser recuperada y seguramente quedará como nueva.

A nivel físico, a nivel carne, sucede lo mismo.

Interlocutor: ¿Puede ser que el progreso de la sensibilidad a causa del engrama esté detenido o vaya más lento? Lo pregunto porque el cirujano le dijo a esta persona que los nervios cercenados por la sierra tienen que crecer y tardarían algo así como seis meses. Pero parecería que no avanzan como debieran.

Ron Hubbard: Nosotros sabemos que en realidad los nervios se están comunicando con algo que llamamos "decodificador mental", y si ese decodificador está influenciado por los engramas, en consecuencia va a estar semibloqueado, por lo que aun los nervios creciendo y terminándose de regenerar, igualmente la sensibilidad va a estar disminuida a causa de esos engramas.

Y esto es, sin ningún atenuante, un hecho científico irrefutable. Así como un albañil conoce su oficio y lo que ocurre si hace mal la mezcla, mi conocimiento sobre el tema me permite saber cómo ese engrama está ejerciendo en esta persona un rol negativo sobre la sanación.

Interlocutor: ¡Pero entonces es una cuestión urgente!

Ron Hubbard: Sí, pero a la persona no se la puede obligar a auditarse.

Interlocutor: ¿En este momento es lógico que la persona no tenga sensibilidad en los dedos a causa de que los nervios aún no han crecido suficientemente?

Ron Hubbard: Así es, pero eso no quita el hecho de que si la persona se audita, al estar liberado del condicionamiento que le impone el engrama del accidente y estar más amplio en su análisis, al tiempo que los nervios crecen vaya sintiendo cada vez más sensibilidad. Si no se audita, los nervios crecerán pero la sensibilidad no, o por lo menos no crecerá en la medida real en que puede hacerlo.

No significa que tenga que esperar una etapa para comenzar la otra.

Interlocutor: ¿Usted está diciendo que esta persona no tiene que esperar a que los nervios crezcan para auditarse?

Ron Hubbard: Correcto. Mientras se regeneran los tejidos esta persona puede ir liberándose de esos engramas que impiden la completa sanación, porque al liberarse de esos engramas se regenera también su análisis, es decir, su mente analítica se amplía, ya que en estos momentos está obnubilada a causa de ellos.

Interlocutor: Está muy clara la explicación, Maestro. Me pregunto si los engramas pueden impedir o retardar el crecimiento de los nervios.

Ron Hubbard: La respuesta es un rotundo sí. Los nervios también pueden ir creciendo de una manera más lenta porque no nos olvidemos que si los engramas, en el cuerpo físico -no me estoy refiriendo a los engramas en el Thetán-, están implantados a nivel celular, eso de alguna manera -y esto es un hecho científico irrefutable- impide que los nervios se vayan desarrollando a la velocidad que se tendrían que desarrollar, y si normalmente tendría que haber un desarrollo casi total en un período de cuatro a seis meses, puede llevar al doble de tiempo o más habiendo un engrama de por medio.

Interlocutor: La pregunta concreta es si en esta persona el o los engramas del accidente están retardando el crecimiento de los nervios.

Ron Hubbard: ¡Por supuesto! Los engramas impiden dos cosas, que los nervios no crezcan a la velocidad normal de crecimiento y que a su vez quiten sensibilidad porque no hay una comunicación amplia con el decodificador.

Pensemos que el decodificador, además de codificar los conceptos del espíritu al lenguaje hablado, también es un transmisor neuronal, es decir, de índole nerviosa, en toda la parte física, que en términos médicos se llama cerebro. No confundir cerebro con mente.

Interlocutor: No, por supuesto.

Ron Hubbard: La mente es el pensamiento abstracto que el decodificador traduce al cerebro. La mente en realidad no está en el cerebro, como creen aquellos que no conocen nada de espiritualismo, sino en el espíritu. El decodificador mental lo que hace es transmitir el pensamiento al cerebro, al lenguaje hablado.

Interlocutor: Entiendo. ¿El accidente que sufrió esta persona es de índole karmática?

Ron Hubbard: Sí, totalmente.

Interlocutor: ¿Es decir que de alguna manera es un aprendizaje liberador?

Ron Hubbard: Así es. Ya sabemos que el karma no es sanción sino lección. La palabra lección, sin embargo, en el plano físico se utiliza como aprendizaje riguroso, "aprendió la lección que necesitaba". El karma no necesariamente es así. La palabra lección significa mostrar algo, lo cual se puede hacer de una manera más práctica.

Tú has dicho que es un karma que le puede servir a esta persona de lección. Perfecto. Pero no es necesario que sea una lección que tiene que tardar en aprenderse. No necesariamente tiene que ser demorada. Porque de lo contrario el consultante que lea esta sesión va a pensar: "¡qué bueno que es tener karma porque nos va a servir de factor de liberación!". Es liberador hasta el momento en que uno revierte esa lección kármica, y puede ser liberador tanto para el que tarda una semana en revertir la lección como para el que tarda un año.

La pregunta es, entonces, ¿para qué tardar un año en liberarse de ese karma si puede ser liberado en una semana?

Es importante entender bien el concepto, porque el consultante que no haya entendido bien la idea puede pensar que arrastrando el karma liberará cosas y no es así. ¡No va a seguir liberando nada! El mejor aprendizaje es el que libera la lección kármica más rápido.

Interlocutor: Entiendo perfectamente el punto. De más está decir que el karma, es decir, el aprender la lección kármica, no libera ningún engrama.

Ron Hubbard: Por supuesto, el engrama se libera con auditación.

Interlocutor: ¿El accidente en esta persona ha servido para algo?

Ron Hubbard: La frase "todo es por algo", proferida por un ser de Luz que tú conoces, es muy conflictiva pero no por eso menos real. Digo conflictiva en el sentido de que la palabra conflicto significa que podemos ver las cosas desde distintos puntos de vista y no siempre todo es por algo. Tiene que ver también con la persona que está recibiendo esa lección kármica. Si esa persona se encierra con su ego y siente que hay como una especie de comodidad y no quiere innovar , obviamente ese episodio de la mano tan lamentable no le va a servir de nada.

Interlocutor: El hijo mayor de esta persona, J., presenció el accidente, por lo que supongo tiene también un engrama.

Ron Hubbard: Sí, es así.

Interlocutor: ¿Muy severo?

Ron Hubbard: Sí, es muy severo, pero lo superará porque es un ser de máxima Luz.

Interlocutor: ¿Habrá que auditar a este chico cuando sea más grande?

Ron Hubbard: Puedes hacerlo ahora, pero a solas, y muy sutilmente como no dándole importancia a la cosa. Es fundamental no tratar de imponerle nada. De lo contrario implantas engramas sobre engramas. Hay que utilizar la mayéutica que utilizaba Sócrates, sistema a través del cual la propia persona llegaba a la conclusión correcta.

Interlocutor: Entiendo perfectamente el punto. Al chico yo mismo tendría que ir llevándolo de modo que sea él mismo el que saque el tema y relate el incidente.

Ron Hubbard: Exacto, pero siempre sin presionarlo y como no dándole importancia a la cuestión. Reitero que es muy importante que tú estés a solas con él, porque la injerencia de otras personas te desautorizaría y crearía en el niño otro engrama. Recuerda que auditar a una criatura no es lo mismo que auditar a un adulto, porque la criatura no se presta. Entonces la tienes que auditar con mucha sutileza y como si fuera un juego, y siempre preguntando, no afirmando. El que afirme siempre tiene que ser el auditado.

Interlocutor: Este chico fue a una psicóloga... ¿sirvió para algo?

Ron Hubbard: Los psicólogos de niños generalmente se basan en juegos, pero el avance en el caso de este niño fue mínimo.

Interlocutor: ¿Es decir que no sirvió para nada?

Ron Hubbard: Así es, prácticamente no sirvió para nada.

Interlocutor: ¿Y el hijo menor también tiene un engrama del accidente?

Ron Hubbard: No, no tiene. Lo que ocurre es que puede tener, y esto lo estoy viendo en su parte de Thetán, engramas sobre lo que escucha. No me estoy refiriendo a gritos, sino a lamentaciones.

Interlocutor: Yo he visto que a veces esta persona hace ejercicios de movilidad y, claro, sufre terriblemente y lo manifiesta. ¿Debería hacerlo de modo que no lo escuchen sus hijos?

Ron Hubbard: Sí, eso sería lo ideal.

Interlocutor: Maestro, considero que el tema por ahora está agotado. Después si esta persona lo desea podemos hacer otra sesión y profundizar.

Ron Hubbard: Correcto, pero no quiero dejar de señalar que ésta ha sido una de las sesiones más ricas que hemos realizado. Otra cosa que quiero dejar aclarado es que durante todos estos meses que no hemos realizado sesión contigo, junto con Johnakan y mi receptáculo, el profesor Jorge Olguín, hemos desarrollado nuevas pautas sobre Psicoauditación. Y hemos logrado también hacer Psicointegración al Thetán. No estoy hablando de Psicoauditación sino de Psicointegración.

Tú te preguntarás cómo es posible hacer Psicointegración a un Thetán que está en un nivel 4º o un nivel 5º... Tú mismo has dicho, antes de empezar la sesión, que no es que en los planos 4º y 5º no haya cabida al ego, sí hay cabida al ego, pero automáticamente al haber ego el Thetán desciende automáticamente por propia gravitación.

Entonces, coincidimos en que en los planos 4º y 5º no hay ego, pero sí hay engramas.

Puede haber implantes engrámicos a causa de un 10 % que estuvo encarnado y pasó por determinadas vicisitudes. Entonces, al volver a su 5º plano, al volver a integrarse ese 10 % con su 90 %, como no desencarnó con ningún rencor -porque al desencarnar con rencor tiraría al espíritu hacia el plano 3- no desciende de plano.

Desencarna sin rencor, perfecto, pero puede haber impregnado de engramas a su parte conceptual. Estos engramas corren el riesgo de que al activarse activen egos y tiren abajo al Thetán o al espíritu puro que está en los planos 4º y 5º.

En ese caso, lo que se hace con Psicointegración es canalizar a ese ser del plano 4º ó 5º para que dramatice lo que sucedió en esa vida, donde sufrió vejaciones o pasó por determinadas circunstancias dolorosas.

Si fueran seres del plano 2 ó del plano 3, como tú ya lo has visto al auditarlos, se ponen tan tensos, tan rebeldes, y tan con afán de venganza, de desquitarse, que montan en cólera, entran en ira, y eso lo refleja claramente el receptáculo.

En cambio, cuando tú haces una Psicointegración o Psicoauditación a uno de los espíritus de los planos 4º y 5º que ha pasado por determinadas vejaciones, lo relata de una manera fría, impersonal. Lo relata por ejemplo de esta forma: "He pasado por determinada vicisitud, he sido fusilado, pero de todas maneras me preocupa ese ser que ha sido mi ejecutor porque ha bajado de plano.".

¿Entiendes la diferencia? Habla sin rencor, habla con misericordia, con pena, con sufrimiento por ese otro ser que lo ha ejecutado a él estando encarnado. Habla impersonalmente porque sabe que fue un rol. Pero de todas maneras se le han implantado engramas.

Entonces, lo que hace el interlocutor en ese caso es auditarlo y hacerle entender: "Y bueno, si tú te has dado cuenta de que has sido un rol, sabes entonces que el rol terminó al desencarnar.".

No quiero extenderme en esto porque el tema ya se ha tratado en profundidad en otras sesiones.

Interlocutor: En este momento se me ocurre preguntarle si sería interesante una Psicoauditación para esta persona que sufrió el accidente. Siempre estoy hablando en función de aumentar el porcentaje de recuperación, que usted fijó como máximo en un 80 %.

Ron Hubbard: Con Psicoauditación podría llegar a un 90 % de recuperación de su mano, lo cual sería muchísimo. Aparte, la Psicoauditación, que se puede hacer estando él presente o no, como tú ya sabes, serviría para influir favorablemente en su parte encarnada para confrontar el accidente y auditarse.

Interlocutor: ¿El Thetán de esta persona estaría dispuesto a auditarse?

Ron Hubbard: El Thetán de esta persona no es que estaría dispuesto a confrontar, sino que está dispuesto a enfrentar.

Interlocutor: Entiendo la sutil diferencia.

Ron Hubbard: Pero bueno, está en tu sagacidad el transformar esa disposición a enfrentar en disposición para confrontar. Y esto que estoy diciendo para esta persona puede hacerse extensiva para todos los consultantes que lean en el futuro esta canalización.

Interlocutor: ¿Hay similitud entre la parte encarnada de esta persona y su Thetán?

Ron Hubbard: No, para nada, pues el Thetán está en peores condiciones porque está muy desestabilizado.

Interlocutor: ¿A causa de la conducta del su parte encarnada?

Ron Hubbard: No, no, a causa de cosas que arrastra de vidas anteriores. Tiene muchos engramas en su parte conceptual. Por eso sería muy importante la Psicoauditación, porque además de beneficiar a esta persona y aumentar el porcentaje de rehabilitación de su mano, también serviría para que otras personas comprendan que este sistema mejora la parte física, anímica, personal, porque esto ya se ha comprobado.

Interlocutor: Maestro, voy a dar por terminado este tema para dejarlo eventualmente para otra sesión, porque quiero aprovechar los minutos que faltan para consultarlo sobre otra cuestión.

Ron Hubbard: De acuerdo.

Interlocutor: Sabemos que a Benjamín Solari Parravicini se lo considera un profeta y también sabemos que cuando lo consultamos con ustedes la respuesta es que las profecías no existen porque nadie puede saber el futuro, salvo el Absoluto y los viajeros del tiempo, que como pauta no lo dirán, salvo las infidencias que puedan cometer estos últimos.

Aclarado esto, mi pregunta es: ¿cómo es posible que esta persona haya podido anticipar de alguna manera el ataque a las Torres Gemelas, porque en un dibujo que hizo sobre la Estatua de la Libertad se ve a ésta partida en dos con una leyenda de su puño y letra que dice: "La libertad de Norteamérica perderá su luz, su antorcha no alumbrará como ayer y el monumento será atacado dos veces".

Mi pregunta, quizás un poco necia, es volverle a preguntar para ratificarlo, ¿no hubo para nada ninguna infidencia de algún viajero del tiempo, sea de la parte encarnada de este viajero o de su Thetán?

Ron Hubbard: Podemos pensar que la referencia es a las Torres Gemelas y a infinidad de cosas más, como a dos ataques directamente a la estatua.

Interlocutor: Que pueden suceder o no.

Ron Hubbard: Exacto, que pueden suceder o no. El hecho de que el ataque haya sido a las Torres gemelas y dejar en "Alerta Naranja" permanente a los aeropuertos, seguramente impide otros ataques que tal vez podrían dirigirse a la Estatua de la Libertad.

Interlocutor: ¿Usted me está queriendo decir que en el dibujo de Parravicini y en su leyenda cada uno puede interpretar lo que quiera a su antojo?

Ron Hubbard: Correcto.

Interlocutor: ¿Y en este caso interpretar que el dibujo y leyenda de Parravicini se refiere a las Torres Gemelas es totalmente antojadizo?

Ron Hubbard: Así es.

Interlocutor: ¿Así de simple?

Ron Hubbard: Así de simple. ¿Por qué quieres ver complicaciones donde no las hay?

Interlocutor: ¿Pero acaso tuvo alguna intuición o fueron los espíritus del Error que se lo dictaron?

Ron Hubbard: Ni lo uno ni lo otro, fue directamente su mente reactiva. Hay muchos supuestos profetas que han hablado generalidades como que "se descubrirá el secreto de las Pirámides", ¡y con esto hay tanta tela para hilar!.

Interlocutor: Es decir que cuando alguien "profetiza" con generalidades esta profecía terminando siendo como el famoso Test de Roscharch, donde cada uno ve lo que quiere ver.

Ron Hubbard: Exacto.

Interlocutor: ¿Concretamente, entonces, ni de casualidad, se relaciona lo que dijo Parravicini con los viajeros del tiempo?, la única forma, por otra parte, de anticipar el futuro.

Ron Hubbard: Tú lo has dicho: ni de casualidad. Tienes que comprender que algo como lo que ha dibujado y ha dicho esta persona es algo muy distinto a contactarse por ejemplo con un águila -estoy hablando metafóricamente- y que el águila diga "veo una pequeña inundación, que se va a acercar y en menos de diez o doce horas va a estar aquí", y que la hormiga que está a ras del suelo diga que "eso es una tontería".

Esto es creíble, y ya pasó cuando Ketter, el Anciano de los Días, predijo años atrás que en el centro de la galaxia había un agujero negro. No fue ningún predestinador ni ningún adivino. Simplemente lo dijo por tener la técnica y estar contactado con seres que estaban cerca de ese centro de la galaxia. Esto no es adivinación y es válido.

Obviamente, si hubiera un viajero del tiempo que se lo está "soplando" a tu Thetán y tú lo dices, también es válido. Pero en el caso de esta persona no fue ninguna de las dos cosas.

Puede haber cosas que se dicen y son intuitivas. De pronto uno puede decir que caerá tal gobierno en tal país o cosas parecidas, pero esto entra dentro de la lógica de la especulación y nada más.

Interlocutor: ¿Por qué puede habérsele ocurrido a Parravicini algo así?

Ron Hubbard: Simplemente porque su mente reactiva estaba en contra de la supuesta libertad, que para él era opresiva, de Estados Unidos. Y la referencia a que la Estatua de la Libertad va a ser golpeada dos veces no fue más que una expresión de deseos manifestada de esa manera. No hay más que esto.

Interlocutor: ¿Usted puede percibir en qué estaba pensando Parravicini cuando hizo el dibujo y escribió la leyenda?

Ron Hubbard: Sí, por supuesto: su mente reactiva, como dije, estaba en contra de la supuesta libertad de Estados Unidos, como diciendo que oprimía a otros países mediante una supuesta democracia y entonces su mente reactiva lo hizo "predecir" irracionalmente de esa manera. Fue nada más que una expresión de deseos destructiva manifestada de la forma en que lo hizo.

Interlocutor: Es decir, en concreto, que las interpretaciones que se hacen en la actualidad de ese dibujo de Parravicini y su texto nada tienen que ver con lo que sucedió con las Torres Gemelas.

Ron Hubbard: Correcto. Es algo parecido a que tú tengas un coche pequeño y veas a una persona con un coche importado y entonces tú digas: "Predigo que esta persona chocará contra un muro de cemento y se hará puré". Y lo único que estás haciendo es manifestar una fuerte expresión de deseos de que tal cosa suceda. Si luego ese automóvil choca, eso no significa que tú hayas predicho nada.

Interlocutor: ¿Todo esto quiere decir que si Parravicini hubiera dicho que el monumento será atacado tres veces estarían esperando un tercer ataque?

Ron Hubbard: Si hubiera dicho tres veces también sería válido porque incluirían el ataque al Pentágono. Y también sería válido si hubiera dicho que será atacado una sola vez, porque fue en un solo día.

Interlocutor: ¿Está Jorge como para seguir y tocar directamente el tema del ataque a las Torres Gemelas y al Pentágono?

Ron Hubbard: No, lo tendremos que dejar para la próxima sesión.

Interlocutor: Bien, pero por lo menos quisiera saber si hay algo raro en todo esto. Lo pregunto porque estuve estudiando el tema y los datos que hay no concuerdan para nada.

Ron Hubbard: Hubo intervención extraterrestre.

Interlocutor: ¡No me diga! ¡Con razón las piezas no encajaban! ¿Ellos lo saben?

Ron Hubbard: ¡Pero por supuesto que lo saben! ¿Cómo no lo van a saber?

Interlocutor: ¿Por eso lo ocultan?

Ron Hubbard: ¡Claro que sí! Ellos no han encontrado nada, ningún resto del avión que presuntamente se iba a estrellar en el Pentágono.

Interlocutor: ¿Usted me está diciendo que Bin Laden no tuvo nada que ver?

Ron Hubbard: No, lo que estoy diciendo es que los extraterrestres aprovecharon la oportunidad.

Interlocutor: Ahora entiendo. Bueno, no quiero profundizar más porque prefiero dejarlo para la próxima sesión donde profundizaremos en el tema. ¿Le parece bien?

Ron Hubbard: De acuerdo.

Interlocutor: ¿Algo más que quiera agregar?

Ron Hubbard: No, solamente que estoy muy entusiasmado de volverme a contactar contigo por intermedio de este receptáculo.

Interlocutor: Antes de concluir la sesión quiero comentarle algo que me ha ocurrido en esta sesión que en ninguna otra me sucedió, y es que Jorge desapareció completamente y en la habitación estábamos solamente usted y yo. Me extraña porque en las otras sesiones siempre éramos tres, pero en esta no. Es una rara sensación de una fuerte presencia suya aquí.

Ron Hubbard: Es por mi mismo entusiasmo. Hay un aprecio personal. Uno dice que en el plano 5º no hay aprecio personal. Sí que lo hay. Nosotros sabemos que tenemos más afinidad con unos espíritus que con otros, pero como los espíritus de los planos 4º y 5º no tenemos ego, no nos ofendemos si de repente yo tengo más afinidad con unos espíritus que con otros.

Yo contigo, Horacio, tengo una afinidad, del uno al diez, de diez. Tal vez con otra entidad tengo una afinidad ocho, y si esa entidad es una entidad de Luz no se va a ofender por ello, porque la ofensa es ego.

Los dejo con toda mi Luz.

Interlocutor: Hasta luego, Maestro, y gracias.

SESIÓN DEL 22/3/05

Médium : Jorge Olguín.

Interlocutor : Horacio Velmont.

Entidad que se presentó a dialogar : Ron Hubbard, fundador de Dianética y Cienciología.

Interlocutor: ¿Ya está incorporado, Maestro? Espero que no lo hayamos despertado.

Ron Hubbard: ¿Quién me ha convocado?

Interlocutor: Maestro, realmente me ha causado gracia oír su voz de ultratumba imitando a los antiguos médium, que consideraban que los espíritus debían escucharse así.

Ron Hubbard: Fuera de esta broma, es importante aclararle a los consultantes que los espíritus no dormimos, estamos todo el tiempo alerta, en vigilia. Podemos sí, de alguna manera meditar para buscar alguna solución o alguna respuesta a alguna duda que tengamos o sobre alguien a quien haya que auditar.

Interlocutor: ¿En el plano espiritual no se extraña el sueño para nada?

Ron Hubbard: No sentimos sueño porque no tenemos cuerpo orgánico que se canse.

Interlocutor: Está claro. ¿Pasamos directamente al tema del ataque al Pentágono?

Ron Hubbard: De acuerdo.

Interlocutor: ¿Cómo fue este asunto tan controvertido? Digo controvertido porque no se encontraron restos del avión que supuestamente impactó en el Pentágono. Además, el avión que se dirigía a este sector militar desapareció de los radares y jamás volvió a aparecer. Por otra parte, algunos hablan de un misil. ¿Hubo algún misil?

Ron Hubbard: Sí, hubo un misil, pero mejor comencemos por el principio. La historia es así: había un avión de línea que pesaba 60 toneladas, tenía 20.000 litros de gasolina. Estamos hablando de un avión con todo su potencial que sí se dirigía hacia el Pentágono comandado por un árabe que no tenía la más mínima idea de lo que era pilotar un Boeing

Interlocutor: ¿Qué sucedió con ese avión?

Ron Hubbard: Hubo una especie de jugarreta. Hay un sistema planetario cuyos habitantes no tienen mucha vida.

Interlocutor: ¿Son humano o humanoides?

Ron Hubbard: Sus habitantes también son humanos, pues tienen el mismo ADN que los terrestres, pero no tienen la tecnología que tienen aquí a pesar de que pueden trasladarse de un mundo a otro en naves espaciales y pueden hacer viajes en el tiempo. Poseen incluso portales dimensionales.

Cuando hablo de portales dimensionales no me estoy refiriendo a las aberturas como las de las películas de ciencia ficción, sino de agujeros de gusano o worm como hacían los extraterrestres de Orión III para pasar a otros mundos.

Esto es lo que habían hecho ellos con su tecnología, pero les faltaba un investigador que pudiera lograr corregir la cadena de ADN porque su raza estaba muriendo.

Interlocutor: ¿De qué planeta estamos hablando?

Ron Hubbard: De un planeta llamado Bellatrix, Bellatrix IV. Su sol es azul o más bien de un tinte azulado. Pero continúo con la historia porque es muy importante para comprender lo que sucedió en el Pentágono.

Hay razas, como las de Bellatrix IV, que adelantan en una materia, como la de los viajes espaciales, y no adelantan en la otra, como en la del código genético.

Esta raza ha hecho enormes adelantos en muchos temas, pero ello no impidió que su planeta se haya dividido en dos facciones, la del hemisferio Norte y la del hemisferio Sur. Entre ambos lados se había declarado una especie de guerra.

Interlocutor: Por lo que veo, en todos lados se cuecen habas.

Ron Hubbard: Así es. Los rebeldes del hemisferio Sur enviaban misiles a los habitantes del hemisferio Norte, que era la parte pacífica, para destruir sus ciudades.

Estos misiles eran de un tipo energético que casi no dejaba huellas. Era un misil que directamente destruía lugares pero sin dejar ningún resto porque la misma materia del misil desaparecía al impactar.

Estos seres podían viajar por portales dimensionales, para llamarlos de alguna manera, a otros mundos, y en un momento dado visualizaron al planeta Tierra mediante esos portales.

Así como se ha dicho que había portales en las Pirámides y los seres de Orión III podían viajar a través de ellos a su propio planeta, estos seres de Bellatrix IV lograron, con unos aparatos similares a los televisores terrestres, visualizar lo que sucedía en el 2001 en Estados Unidos.

Así, vieron que había un avión de línea que se estaba dirigiendo al Pentágono con la intención de impactar allí.

Interlocutor: ¿El que pilotaba ese desquiciado y suicida piloto novato?

Ron Hubbard: Correcto. En ese avión de línea viajaban, además de los pasajeros de rutina, doctores, un embajador, y también había dos científicos expertos en biología molecular, esos que corrigen el ADN y cosas similares.

Esto les interesó sobremanera a los seres de Bellatrix IV.

Interlocutor: ¿Y todo eso lo pudieron captar con sus aparatos?

Ron Hubbard: Sí, pero aparte viajaron por el tiempo un día antes y estudiaron todo el asunto.

Interlocutor: ¿Usted me quiere decir que estaban al tanto de todo porque habían viajado en el tiempo y lo habían averiguado?

Ron Hubbard: Tal cual. Y también sabían que iba a haber un atentado.

Interlocutor: ¡Vaya, qué interesante! ¿Y por qué no lo evitaron?

Ron Hubbard: No lo evitaron porque se desentendían de ese asunto, ya que su propósito era otro. Por lo general, los seres de otros mundos no se meten en los hechos conflictivos terrestres, ni políticos, ni territoriales.

Interlocutor: ¿Qué fue lo que hicieron en realidad?

Ron Hubbard: Aquí viene la parte que más va a traer debate entre los consultantes.Hicieron lo que en el planeta Tierra se llama "doble jugada". Cuando el Boeing estuvo a pocos kilómetros del Pentágono le pusieron delante un portal dimensional y de esta forma se lo llevaron con todo el pasaje a Bellatrix IV.

Interlocutor: ¡Con razón había desaparecido de los radares!

Ron Hubbard: Claro, y esta fue la primer jugada. La segunda fue la siguiente: de inmediato, en milésimas de segundos -porque estos seres de Bellatrix IV no sólo pueden manejar el portal sino también el tiempo- envían en reemplazo del Boeing el misil que dispararon contra el Norte los del hemisferio Sur.

Interlocutor: ¡Increíble! Aquí como nunca se da aquello de que "la realidad supera a la ficción".

Ron Hubbard: Y ese misil que iba a impactar en la ciudad del Norte impacta en el Pentágono.

Interlocutor: Como decimos aquí en el plano físico, "es cosa de locos".

Ron Hubbard: Tú seguramente pensarás en qué crueles que son los seres del hemisferio Norte de Bellatrix. Sin embargo, no sólo no son crueles, sino que son misericordiosos, honestos, pacíficos. Los crueles son los del hemisferio Sur.

Interlocutor: No entiendo bien el hecho de que si son "buenas personas" hayan dejado que un misil que iba dirigido a ellos fuera a matar gente del Pentágono.

Ron Hubbard: Bueno, un abogado defensor de los seres del hemisferio Norte diría: "Al fin y al cabo la destrucción que causó el misil era la misma destrucción que iba causar el avión, y, por otra parte, salvaron de la muerte a todos los pasajeros que iban en el Boeing".

Interlocutor: ¿Cómo lo hicieron?

Ron Hubbard: Ellos tienen una tecnología avanzadísima y simplemente manejaron fuerzas electromagnéticas.

Interlocutor: ¿Todos los pasajeros fueron llevados a Bellatrix IV, entonces?

Ron Hubbard: Así es. Incluso al desquiciado piloto iraquí le han cambiado su mente modificándole algunas neuronas y ahora está más pacífico.

Interlocutor: ¿Le lavaron el cerebro?

Ron Hubbard: ¿Tú te refieres a las técnicas que usaban los nazis?

Interlocutor: Sí, algo así.

Ron Hubbard: No, para nada. Solamente le han modificado algo de su decodificador para que capte mejor los conceptos de su Thetán, y ahora, a pesar de ser un espíritu del plano 3, está menos belicoso.

Interlocutor: ¿Los pasajeros están cómodos en Bellatrix IV?

Ron Hubbard: No se crearon ningún shock porque sabían que el avión estaba dominado por terroristas, que se iba a estrellar y la muerte iba a ser segura. Además, uno de los iraquíes estaba manteniendo a raya a la tripulación y a los pasajeros a punta de ametralladora.

Interlocutor: ¿Cómo pudo entrar esa ametralladora?

Ron Hubbard: La explicación obvia es que hubo muchas fallas en los aeropuertos. A consecuencia del "todo es por algo", ahora los aeropuertos están en "Alerta Naranja" y hoy es prácticamente imposible entrar con armas a los aviones.

Interlocutor: Está claro.

Ron Hubbard: Vuelvo al incidente. Dos cámaras de videos lograron filmar el misil que fue intercambiado por el Boeing por los seres de Bellatrix IV.

Interlocutor: ¿A qué velocidad viajaba el misil?

Ron Hubbard: En un determinado momento llegó casi a los 900 kilómetros por hora.

Interlocutor: ¿Las cámaras de video llegaron a filmar el intercambio?

Ron Hubbard: De alguna manera sí, porque hubo una cámara que filmaba el avión que se dirigía al Pentágono y.

Interlocutor: ¿Y entonces se vio como desaparecía el avión y aparecía de pronto el misil?

Ron Hubbard: El misil no se vio sino que solamente se percibió algo así como una figura que va a tremenda velocidad a ras del suelo, a casi 60 centímetros de él.

Fíjate que el misil atravesó una autopista a la velocidad de 900 kilómetros por hora y sin embargo no afectó a ningún automóvil. Si hubiera sido un avión que viaja a tan poca altura la misma fuerza expansiva del aparato hubiera hecho volcar a todos los vehículos que se encontraban a su paso.

Interlocutor: ¿Pero un misil no debiera haber provocado algo parecido?

Ron Hubbard: No, porque este misil no estaba hecho del mismo material que los misiles terrestres ya que se trataba de un proyectil energético.

Interlocutor: Ahora voy entendiendo.

Ron Hubbard: Un avión, salvando las distancias, barre el aire igual que lo hace un abanico. Ese misil energético, en cambio, no movía masas de aire precisamente por ser energético. Entonces el aire prácticamente no oponía resistencia.

Interlocutor: Ahora entiendo el por qué no quedaron huellas, algo que intriga sobremanera a los investigadores.

Ron Hubbard: En el Pentágono hay cinco muros de concreto de hormigón tan grandes que un misil terrestre no los atravesaría y menos aún un avión. Y sin embargo este misil energético lo hizo.

Además, es obvio que un avión de las características del Boeing no podría penetrar en un agujero tan pequeño en el que solamente entraría la cabina. Es decir, el resto del aparato, alas, fuselaje, etc., tendrían que haber quedado a la vista y hay fotos que revelan que nada de esto sucedió.

Interlocutor: Eso es lo que intrigó a todos, que las fotos revelan claramente que no hubo ningún avión que colisionara contra el Pentágono. ¿Y en donde terminó ese misil energético?

Ron Hubbard: En el centro del Pentágono, después de horadar los cinco muros.

Interlocutor: ¿Y que vieron los testigos que trabajaban adentro del Pentágono? Me refiero al misil energético.

Ron Hubbard: No vieron nada. Solamente vieron una fuerza que destrozaba todo y escucharon tremendas explosiones.

Interlocutor: ¿Y cuál es la prueba que tienen de que fue un misil?

Ron Hubbard: Ninguna, pues no lo saben. La única prueba que tienen es el destrozo, pero no saben con certeza qué es lo que lo causó.

Interlocutor: En la sesión anterior usted dijo que en el Pentágono sabían lo que había sucedido. ¿En qué sentido sabían?

Ron Hubbard: En el Pentágono conjeturan que fue un ataque extraterrestre.

Interlocutor: Bueno, de alguna manera no se equivocan.

Ron Hubbard: Claro, porque en realidad sí fue un ataque extraterrestre. Pero no fue un ataque en el sentido tradicional bélico.

Interlocutor: Esto está perfectamente claro. Ahora me surge la pregunta sobre si ese piloto iraquí a pesar de ser un novato hubiera llegado a impactar en el Pentágono. Lo pregunto porque según dicen los pilotos expertos, un novato jamás podría viajar con un Boeing a ras del suelo como para impactar en ese lugar.

Ron Hubbard: Ese avión, considerando la dirección que llevaba justo antes de ser absorbido por el portal dimensional, tendía a caer en el césped adyacente al Pentágono.

Interlocutor: Es decir que si no hubieran intervenido los extraterrestres ese avión se estrellaba en el césped y entonces hubiera aparecido el avión destrozado e innumerables cadáveres.

Ron Hubbard: Correcto. Cuando el avión es reemplazado por el misil, el misil no sigue el mismo trayecto del Boeing y por eso impacta en el Pentágono.

Interlocutor: Está claro.

Ron Hubbard: Hay infinidad de fotos sobre el suceso e incluso, como ya dije, dos videos filmados.

Interlocutor: ¿Estos videos fueron eliminados?

Ron Hubbard: Los militares querían hacerlo pero cuando llegaron ya habían trascendido al público. De cualquier manera la versión oficial sigue siendo la misma, es decir que en el Pentágono se estrelló el avión comandado por el iraquí.

Interlocutor: Lo cual es un total disparate.

Ron Hubbard: Por supuesto. Dicen que la enorme fricción desintegró el aparato, ¿y dónde están los cadáveres entonces?

Interlocutor: De cualquier manera nadie cree la versión oficial.

Ron Hubbard: Sería absurdo que alguien pudiera creerla.

Interlocutor: Esto parece haber quedado perfectamente aclarado. Ahora quiero pasar al ataque de las Torres Gemelas.

Ron Hubbard: Aún hay algo importante que aclarar respecto al hemisferio Norte de Bellatrix IV. Esos dos científicos expertos en biología molecular que iban en el Boeing, agradecidos con los seres que los salvaron de una muerte segura, desde aquel momento, a la fecha ya hace cuatro años -ambos planetas tienen la misma medida de tiempo- están cooperando con ellos, tratando de prolongar su raza.

Y la región del Sur, que era enemiga acérrima de los del Norte, creyendo que los de este hemisferio había descubierto la tecnología como para neutralizar sus misiles energéticos, se rindió.

Interlocutor: ¿Nunca supieron los del Sur que los del Norte desviaron la trayectoria del misil hacia otro planeta?

Ron Hubbard: No, no lo supieron. Pensaron que lo habían neutralizado con un campo gravitatorio. Esta circunstancia los impulsó a la paz y ahora los científicos del Sur están cooperando con los del Norte en los experimentos sobre el ADN.

Ahora pasemos al ataque a las Torres Gemelas.

Interlocutor: Bien. El asunto clave que aquí se plantea es: ¿cómo puede ser que Bin Laden y unos pilotos inexpertos hayan logrado la logística necesaria y llevarla a la práctica con éxito derribando con tanta precisión dos torres de tan tremendo tamaño, que en 9 segundos cayeron y quedaron hechas polvo. La primera pregunta, lógicamente, es si hubo aquí intervención extraterrestre.

Ron Hubbard: No, no hubo ninguna intervención extraterrestre.

Interlocutor: ¿Entonces cómo fue? Porque yo he visto la destrucción de edificios a través de implosiones, pero los expertos tardaron varios meses en prepararlos y además lo hicieron poniendo cargas explosivas en varias partes del edificio a derrumbar cuidadosamente seleccionadas.

Ron Hubbard: Empecemos por lo primero. El piloto que comandaba el Boeing que se pretendía impactar en el Pentágono era realmente un novato, pero los pilotos que iban al mando de los dos aviones que impactaron en las Torres Gemelas no eran novatos, sino muy expertos y sabían muy bien lo que estaban haciendo.

Interlocutor: Aquí encuentro otro de los muchos errores de apreciación de los investigadores, porque todos dijeron que los pilotos eran inexpertos. Bien. Ahora pregunto cómo puede ser que las Torres hayan implosionado con solo el impacto de los aviones. ¿Hubo acaso saboteadores que pusieron cargas explosivas de dinamita dentro de los edificios?

Ron Hubbard: No, no hubo tal cosa. Además, la dinamita nunca hubiera podido producir el efecto de destruir las Torres tal como fueron destruidas. El asunto fue de otra manera.

A diferencia de otros países cuyas torres están hechas de hormigón, las Torres Gemelas, por la altura que tenían, de 400 metros, eran prácticamente de una estructura de metal tan, pero tan fuerte, que hubiera aguantado cualquier impacto. Eran más fuerte que las torres hechas con hormigón.

El Talón de Aquiles, si se entiende lo que quiero significar, está en el mismo acero, porque si esas Torres hubieran sido de hormigón, capaz que se hubiera quebrado la punta con el impacto de los aviones pero no se hubieran derretido.

El combustible que estalló produjo un calor tan inconmensurable que prácticamente fue derritiendo el acero.

Interlocutor: ¿Pero como pudo caer el edificio, como dicen los investigadores que cayó, en 9 segundos, prácticamente en caída libre, y además hacerse polvo? Los expertos dicen que eso es algo imposible con el solo estallido del combustible.

Ron Hubbard: Eso es falso, porque no cayó en 9 segundos. Si hablamos de 9 hablemos de 9 minutos, no de 9 segundos.

Interlocutor: Bueno, aquí encuentro otro error o falsedad de los investigadores.

Ron Hubbard: Las Torres tardaron en caer en el tiempo que tardó en derretirse el acero.

Interlocutor: ¿Y el polvo en que quedaron convertidas las Torres? Porque según se dijo no quedaron trozos de nada.

Ron Hubbard: Eso también es falso. En la destrucción de las Torres no hay ninguna cosa extraña, ninguna trampa, ningún enigma. Hubo un polvo que se expandió por veinte cuadras a la redonda, eso sí, pero escombros hubo.

Se han encontrado los restos del avión, hubo cadáveres calcinados, trozos de objetos, etc. Fue un hecho normal sin ningún misterio. Lo único anormal, si se quiere llamarlo así, es que fue presenciado por naves extraterrestres.

Interlocutor: Sí, eso ya lo habíamos aclarado hace algún tiempo en otra sesión. ¿De dónde eran las naves?

Ron Hubbard: De varias procedencias, de Espiga, de Bellatrix IV. Justamente la nave que fue filmada pertenece a Bellatrix IV.

Interlocutor: Y bien clarita que fue filmada.

Ron Hubbard: Así es.

Interlocutor: ¿Fue un atentado exclusivamente terrorista o hubo connivencia con algún sector del gobierno norteamericano? La pregunta concreta que hago en primer lugar es si en las altas esferas del gobierno se sabía del atentado que se iba a producir, lo mismo que sucedió con Pearl Harbor?

Ron Hubbard: Si, ambos casos son similares. Se sabía lo que iba a suceder pero no lo impidieron por negligencia.

Interlocutor: ¿Negligencia o connivencia?

Ron Hubbard: No, connivencia no, negligencia.

Interlocutor: ¿En ninguno de los dos casos, entonces, se dejó que sucediera sin hacer nada para aprovechar la coyuntura? Con respecto a Pearl Harbor, por ejemplo para que Estados Unidos tuviera la excusa para entrar en guerra y con respecto al gobierno de Bush para atacar Irak.

Ron Hubbard: No, eso es un error. En ambos casos hubo negligencia. En el caso de Pearl Harbor, si tú repasas un poco la historia, te darás cuenta que Estados Unidos no tenía prácticamente en aquel entonces ninguna capacidad bélica.

Después del ataque a Pearl Harbor tuvieron que trabajar las fábricas las 24 horas del día para pertrecharse, con armas, aviones, etc. Incluso si el día hubiera tenido más horas también las hubieran trabajado.

Interlocutor: ¿Entonces es toda una infamia sospechar que Roosevelt dejó que los japoneses atacaran a Pearl Harbor como excusa para entrar en guerra?

Ron Hubbard: Totalmente. Al contrario, él tenía tanta impotencia ante el ataque por la carencia de armamento que dio orden de trabajar intensamente a todas las fábricas para prepararse y darles una lección a los japoneses.

Incluso ordenó que todas las fábricas de acero que estaban haciendo otras cosas dejaran de hacerlo y se dedicaran a los armamentos.

Las fábricas de autopartes, de automotores, etc., por ejemplo, apoyaron durante meses a las fábricas de aviones y de armamentos.

Interlocutor: ¿Pero entonces Estados Unidos no presionó para nada al Japón para que los atacara como dicen algunos historiadores?

Ron Hubbard: No, para nada. Fue un total acto de traición de los japoneses.

Interlocutor: ¿Concretamente, entonces, Estados Unidos no quería entrar en guerra y no tuvo más remedio que hacerlo después de Pearl Harbor?

Ron Hubbard: Así es. Y por suerte. Por suerte para la libertad del mundo en aquel entonces, porque fue Estados Unidos el país que dio vuelta la guerra, ya que de lo contrario la hubiera ganado Alemania, Japón e Italia.

Interlocutor: Entiendo.

Ron Hubbard: Volviendo al 2001, el ataque a las Torres Gemelas fue el resultado de un acto de total negligencia del gobierno porque muchos habían advertido a los funcionarios responsables que se planificaba un ataque contra un objetivo importante, pero no militar, en el propio corazón de Nueva York.

Interlocutor: Esto esta suficientemente claro. ¿Entonces toda esa gente que escribió libros planteando la hipótesis sobre un autoatentado ha sido influenciado por los espíritus del Error? Lo pregunto porque estoy viendo, por lo que usted me está diciendo, que han falseado los hechos. Incluso yo mismo creí esos hechos falsos.

Ron Hubbard: ¡Por supuesto que están detrás los espíritus del Error! Se podrá criticar a tal o cual gobierno de Estados Unidos sobre si es mala o buena la dirección en la que está llevando al país, pero nunca enrostrarle el sabotear a su propia Nación como excusa para hacer una invasión.

Interlocutor: ¿Puedo poner, entonces, con todas las letras, que tal perversión no existió?

Ron Hubbard: Sí, puedes ponerlo con todas las letras. A tal extremo, no.

Interlocutor: ¿Tengo que presumir entonces que todos los que han escrito sobre la hipótesis de un autoatentado son puros difamadores?

Ron Hubbard: Yo diría más bien que son comerciantes y hablar de un autoatentado favorece la venta de los libros.

Interlocutor: ¿Se puede decir que lo que hizo el gobierno de Bush es aprovechar para sus propios fines el ataque a las Torres Gemelas?

Ron Hubbard: Eso sí, pero no que le pusieron la capa roja al toro para que éste embistiera y así tener la excusa para matarlo porque "él me atacó primero". Esto deséchalo totalmente.

Interlocutor: Está bien, creo que el punto está aclarado. Volviendo al ataque a las Torres Gemelas, ¿hubo algún factor suerte?

Ron Hubbard: Ten en cuenta que a la distancia las Torres se ven pequeñas, pero cerca son edificios monstruosos.

Interlocutor: ¿Eran militares los pilotos?

Ron Hubbard: No, eran civiles pero con mucho conocimiento de vuelo.

Interlocutor: ¿Eran lisa y llanamente suicidas?

Ron Hubbard: Sí, totalmente. Además, los eligieron bien. Tenían muy buen aval. Su conducta era encomiable. En aquella época los aeropuertos no estaban tan vigilados y ellos exhibieron su carnet de aviador en perfectas condiciones, con una foja de servicios intachable, con los mejores antecedentes.

Interlocutor: ¿Es decir que el atentado se preparó durante muchos meses y no fue algo improvisado?

Ron Hubbard: Sí, por supuesto. Incluso se había previsto otros pilotos de la misma envergadura por si ese día algunos de los elegidos se enfermaba o tenía alguna crisis o cualquier otro impedimento para volar.

Interlocutor: Sigo pensando que el ataque a las Torres Gemelas es algo asombroso por lo perfecto que salió. ¿Usted me ratifica que no hubo ninguna carga explosiva dentro del edificio?

Ron Hubbard: No, porque lo que estalló y produjo la caída de las Torres fue el combustible de los aviones. No te olvides que estamos hablando de 20.000 litros de gasolina muy inflamable en los tanques de cada avión.

Interlocutor: Yo leí en algún artículo que para que el acero se funda se necesita más temperatura de la que podía producir la explosión de la gasolina.

Ron Hubbard: No, no es así. La elevación de la temperatura que produjo el estallido del combustible fue suficiente para fundir el acero. Además, el mismo calor se fue retroalimentando elevándose a niveles considerables. La estructura se derrumbó porque cada piso incidió sobre el otro y no hubo ningún soporte que pudiese contener el derrumbe.

Interlocutor: ¿Fue una implosión o algo parecido a una implosión?

Ron Hubbard: No, no fue en realidad una implosión de las Torres, sino directamente un derrumbamiento sobre sí mismas. Lo que hace la implosión es quitar el aire y el derrumbe va hacia adentro, y en este caso fue un "pancake", es decir, cada parte que se derrumba incide sobre las siguientes.

Interlocutor: ¿Usted dice que no hubo nada de azar en esto?

Ron Hubbard: No, no fue azar, fue todo calculado.

Interlocutor: ¿Pero el efecto que produjo el impacto no fue acaso mejor que el esperado por los terroristas?

Ron Hubbard: En ese sentido, sí, pues ellos no esperaban la destrucción de las Torres en la medida en que sucedió.

Interlocutor: Otra cosa que tengo para preguntar es que a los investigadores les intriga que cualquier periodista pueda entrevistar a Bin Laden pero los servicios de inteligencia de Estados Unidos no pueden ubicarlo.

Ron Hubbard: Eso es falso, pues no cualquiera puede entrevistarlo. Sólo pueden hacerlo gente de suma confianza y previo pasar por muchos controles.

Interlocutor: ¿Nada que ver, como dicen, que si Estados Unidos lo encuentra se acabó el juego?

Ron Hubbard: No, porque si lo encuentran no se acabó el juego, ya que aparecerán otros y la cosa seguirá. En realidad, Bin Laden no es una persona sino un personaje, si se entiende la diferencia. Si él desaparece, de inmediato surge otro de similar carisma.

Interlocutor: ¿Estarán preparando otro atentado?

Ron Hubbard: Mientras el fundamentalismo exista siempre habrá atentados.

Interlocutor: ¿Por qué murieron tan pocas personas? Creo que al final el recuento de los fallecidos daba algo así como menos de tres mil. Se calcula que debía haber en el momento del ataque por lo menos veinte mil personas trabajando en las Torres. ¿No es extraño?

Ron Hubbard: No, para nada. El ataque a las Torres fue realizado en un horario muy temprano y el conjunto de los trabajadores accedía al lugar algo así como media hora o una hora más tarde.

Interlocutor: ¿Éste es todo el misterio?

Ron Hubbard: Así es.

Interlocutor: ¿Entonces, en definitiva, todos los que están especulando sobre un autoatentado están falseando los hechos?

Ron Hubbard: Lo que están haciendo es vender libros.

Interlocutor: Entiendo la ironía. ¿Habría algo más para agregar sobre este tema?

Ron Hubbard: Solamente que, volviendo al principio de la sesión, el hecho de que los seres de Bellatrix IV se hayan apoderado del avión, con este acto han salvado vidas que de otra manera hubieran perecido al impactar sobre el suelo, y digo impactar sobre el suelo porque tal como iba ni siquiera iba a rozar el Pentágono, pues caería en el césped adyacente.

Interlocutor: ¿Los pasajeros del avión que ahora están en Bellatrix IV no extrañan a sus familias?

Ron Hubbard: Sí, por supuesto, y muchos de ellos están en lo que aquí se llaman psicólogos. Algunos han propuesto incluso abducir a sus familiares para estar juntos nuevamente, pero los seres de Bellatrix se han negado sosteniendo que ellos, para la Tierra están muertos y así deben ser considerados. Se les ha dicho que tienen que hacer de cuenta que están viviendo una vida prestada.

Interlocutor: ¿Se han adaptado estas personas a ese otro planeta?

Ron Hubbard: Sí, se han adaptado perfectamente, incluso tienen libertad para trabajar en lo que deseen o estudiar, sea música, literatura u otras artes.

Interlocutor: ¿Por casualidad algún Yo Superior de los trabajadores de las Torres Gemelas avisó de alguna manera a su parte encarnada para que ese día no fuera a trabajar?

Ron Hubbard: No, en este caso no.

Interlocutor: Bueno, creo que este caso está concluido. Antes finalizar la sesión quiero preguntarle por el caso de Terri Schiavo, una mujer que está en coma desde hace 15 años.

Ron Hubbard: Bien, pregunta.

Interlocutor: La pregunta concreta es si está mujer, que está en estado vegetativo, tiene su 10 % de espíritu aún encarnado o "no hay nadie allí", para decirlo de una forma bien ilustrativa.

Ron Hubbard: Este espíritu no ha desencarnado, de modo que tiene aún a su 10 %.

Interlocutor: ¿Está viva entonces?

Ron Hubbard: Así es.

Interlocutor: No conozco bien el caso y por eso le pregunto si aún no tiene lo que se llama "muerte cerebral".

Ron Hubbard: No, aún no, pues su cerebro sigue funcionando.

Interlocutor: ¿Tiene que ser mantenida, entonces, en ese estado vegetativo, sin que deba hacerse nada para que desencarne?

Ron Hubbard: Se crearía un karma si se hiciera algo para que desencarne. Mientras el espíritu se encuentre en el cuerpo, lo correcto a nivel médico es mantenerla viva aunque sea por medios mecánicos.

Interlocutor: ¿Hay alguna posibilidad de que se recupere?

Ron Hubbard: No, no hay ninguna. Su decodificador está completamente dañado. Pero no hay muerte cerebral. Entonces sería un asesinato quitarle el aparato que la mantiene viva.

Interlocutor: ¿Hay obligación de mantenerla con vida mediante aparatos?

Ron Hubbard: Desde el punto de vista moral si una persona tiene problemas de salud el médico tiene que hacer lo imposible para corregir ese problema. Si un bebé cuyo plan de vacunación en los años 50 no incluía ninguna de las vacunas que hoy se incluyen, hoy -que hay siete vacunas para darle a la criatura dentro de los tres meses de vida-, sería un falta gravísima para el médico o para la enfermera no aplicarle esas siete vacunas, algo que hace 50 años atrás no existían o solamente existían algunas de ellas.

Interlocutor: Voy entendiendo lo que me quiere decir.

Ron Hubbard: Entonces, a medida que la técnica va mejorando hay obligación moral de corregir la salud desmejorada de esa persona.

Interlocutor: ¿Es karmático lo de Terri Shiavo?

Ron Hubbard: Si, es karmático.

Interlocutor: ¿Karmático de la persona solamente?

Ron Hubbard: No, porque también están involucrados sus familiares.

Interlocutor: ¿Si no fuera una cuestión karmática los aparatos entonces sí podrían ser retirados?

Ron Hubbard: Moralmente no. Si tú tienes un ser querido que está en un estado, no digamos vegetativo sino de inconsciencia profunda, pero el eletroencefalograma marca actividad cerebral, siempre seguirías con una esperanza oculta de recuperación. Y es esta esperanza la que tiene su familia y por eso la quiere mantener con vida.

Interlocutor: ¿Y su esposo?

Ron Hubbard: No, su esposo no, el cual volvió a tener otra relación.

Interlocutor: ¿Pero cuál es la intención de él?

Ron Hubbard: Quiere evitar el manoseo, porque es lo que piensa que hay en este caso.

Interlocutor: ¿Y qué pasa con el 10 % de espíritu de Terri Schiavo? ¿Está inconsciente?

Ron Hubbard: No, su 10 % está plenamente consciente, pero prisionero.

Interlocutor: No entiendo. ¿Acaso no puede hacer viajes astrales?

Ron Hubbard: Cuando digo que está prisionero no me refiero a que el espíritu esté como en una jaula sin poder moverse. ¡Claro que puede hacer viajes astrales sin ningún problema!, porque el espíritu no puede ser aprisionado por nada material.

Interlocutor: ¿En este momento qué es lo que está haciendo el 10 % de Terri Schiavo?

Ron Hubbard: Se comunica en todo momento con su 90 % de espíritu, intercambian ideas y todas esas cosas.

Interlocutor: ¿Concretamente, entonces, lo único que no puede hacer el 10 % es integrarse a su 90 % definitivamente y ser espíritu puro?

Ron Hubbard: Correcto, hasta tanto no haya muerte cerebral el 10 % está necesariamente enlazado al planeta.

Interlocutor: ¿Quiere decir que cuando el espíritu está encarnado está como dividido? Me refiero a que el ejemplo que siempre damos de la varilla pasada a través del ojo de la cerradura quedando un 10 % de un lado y un 90 % del otro no sería del todo exacto.

Ron Hubbard: El ejemplo está bien, porque da la idea correcta de que se trata siempre del mismo espíritu.

Interlocutor: Pero ese espíritu tiene vida independiente.

Ron Hubbard: Correcto.

Interlocutor: ¿Y no se podría mejorar la idea diciendo que la parte de la varilla que está dentro del ojo de la cerradura hay que imaginarla más delgada y flexible, para no dar la idea de algo macizo.

Ron Hubbard: Sí, es aceptable, agregando que una parte no puede acceder al lugar donde está la otra.

Interlocutor: Está claro. Continuando con este caso, ¿y si Tierri Schiavo tuviera algún momento de lucidez y pidiera que le desconecten el aparato que la mantiene viva?

Ron Hubbard: Moralmente no, porque sería un suicidio.

Interlocutor: ¿Si accedieran a su pedido, el 10 % se generaría un karma?

Ron Hubbard: Así es.

Interlocutor: ¿Usted puede percibir cuál es el karma que tiene esta persona? Me refiero por supuesto a la lección que tiene pendiente de aprender.

Ron Hubbard: En este momento no, habría que profundizar y no hay tiempo material para hacerlo porque el receptáculo está muy agotado.

Interlocutor: Pienso que a lo mejor enterró a alguien en vida o algo parecido.

Ron Hubbard: No te olvides que el karma no es la ley del Talión, ojo por ojo, diente por diente.

Interlocutor: ¿Pero podría ser?

Ron Hubbard: Sí, podría ser, pero no especulemos.

Interlocutor: Está bien, Maestro, me resigno a terminar la sesión, pero antes quiero preguntarle si mi Thetán está ayudándome o le deja todo el trabajo a usted.

Ron Hubbard: Ya sé que estás chanceando, pero igual te digo que no tienes que ser injusto con tu Thetán porque está permanentemente colaborando, y a veces, como dicen en el planeta Tierra, te pincha para acicatearte. Si no fuera por la ayuda de él muchas cosas no tú no las hubiera logrado. Es un gran mérito el que tiene tu Thetán.

Interlocutor: Me gusta escuchar eso. Maestro, tengo proyectado convocar en alguna sesión al Maestro Jesús para ir completando la página Web que tengo con sus mensajes. ¿Puede ser?

Ron Hubbard: Por supuesto.

Interlocutor: ¿Lo puedo convocar directamente cuando vengo a la sesión tengo que intencionar previamente?

Ron Hubbard: Lo puedes convocar directamente.

Interlocutor: Me gustaría que nos haga alguna revelación tan impactante como lo fue la cuestión del código genético de la especie.

Ron Hubbard: Tu inquietud ya fue recibida por el Maestro Jesús. Tienes trabajo para hacer. Me retiro dejándoles toda mi Luz.

Interlocutor: Hasta luego, Maestro, y gracias.

sesión del 11/4/05

Médium : Jorge Olguín.

Interlocutor : Horacio Velmont.

Entidad que se presentó a dialogar : Ron Hubbard, fundador de Dianética y Cienciología.

Interlocutor: ¿Es usted, Maestro Ron?

Ron Hubbard: Hola, Horacio, ¿cómo estás?

Interlocutor: Hola, Maestro. ¿Va a dar algún mensaje inicial?

Ron Hubbard: No, simplemente quiero decir que los Maestros de Luz vemos con mucho sufrimiento cómo muchas personas que clarifican su mente con nuestros mensajes, a pesar de haber aprendido cuál es el camino verdadero, vuelven a retroceder presas de sus engramas, de su ego. Puedes comenzar con las preguntas.

i nterlocutor: Bien, la primera pregunta tiene relación con la sesión de autopsicoauditación que ayer terminé de pasar en limpio. Me refiero a la del 18/7/98, en la que se encaró el tema de Nerón y de Popea Sabina y su encarnación actual como Mariana Popea, que tanto me desestabilizó al encontrarla nuevamente. ¿Descargué algo de carga engrámica al pasar la sesión? Lo pregunto porque para mí fue bastante fuerte volver a encarar ese asunto al pasarla en limpio.

Ron Hubbard: Quién descargó fue tu Thetán Radael, no tu parte física.

Interlocutor: Bueno, bienvenido sea. Desde esa sesión hasta la fecha han transcurrido varios años. ¿Radael cambió su forma de encarar el Servicio, es decir, no comprometiéndose? O como dice él chanceando "dando clases de no compromiso"?

Ron Hubbard: Lo que tu Thetán hace es más y más Servicio. Últimamente está colaborando intensamente conmigo y con otros Maestros de Luz.

Interlocutor: ¿Pero mi pregunta es si se compromete más o sigue igual, es decir, si sigue manteniendo la teoría de que hay que prestar Servicio cubriéndose para no ser lastimado, no comprometiéndose demasiado?

Ron Hubbard: Son distintas manera de ver. El Servicio se puede prestar de muchas formas. Lo que tu Thetán trata de evitar son las emociones. En primer lugar hay que partir de la base que la emoción forma parte del ego, y si un espíritu Maestro permite emoción, porque se conmueve por las cosas que suceden en el plano físico, puede llegar, y no por vanidad ni por soberbia, simplemente por una emoción malentendida, incluso hasta descender de plano.

Interlocutor: Pero en el caso de Radael es todo lo contrario.

Ron Hubbard: Por supuesto, y está bien.

Interlocutor: ¿Usted lo avala?

Ron Hubbard: Sí, totalmente.

Interlocutor: Bueno, eso me deja tranquilo. ¿Puedo pasar a la desencarnación del Papa Juan Pablo II, ya que muchísimos consultantes me lo han preguntado?

Ron Hubbard: Sí, adelante.

Interlocutor: Bien. ¿Qué lo hizo desencarnar? ¿Algo particular? Lo pregunto para saber si hubo algo raro.

Ron Hubbard: No, no hubo nada raro. Fue su estado físico deteriorado.

Interlocutor: Es decir que se puede afirmar que fue una muerte natural.

Ron Hubbard: Así es.

Interlocutor: Sabemos que el Papa es un espíritu del Error del plano 3. ¿A qué plano fue al desencarnar?

Ron Hubbard: Está en el plano 3.3.

Interlocutor: ¿Plano del Error 3, subdivisión 3?

Ron Hubbard: Correcto.

Interlocutor: Por lo que veo regresó al mismo plano.

Ron Hubbard: Así es, y a la misma subdivisión.

Interlocutor: Muchos consultantes hicieron hincapié en las cosas buenas que hizo.

Ron Hubbard: Sí, hizo muchas cosas buenas, entre ellas abogar por la paz, pero tuvo muchas cosas negativas como el dejarse manipular por personas del entorno y por ser tan perseverante, rozando la necedad, en los temas católicos.

Interlocutor: Supongo él siguió en las cosas negativas a causa de sus propias represiones sexuales.

Ron Hubbard: Sí, por supuesto.

Interlocutor: ¿Por ejemplo con relación al preservativo, con el cual no quiso saber nada?