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Contactos telepáticos 2005-B
Grupo Elron

 

2005-B

 

SESIONES DE CONTACTO TELEPÁTICO

CELEBRADAS EN 2005

 

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SESIÓN DEL 7/6/05

 

Médium: Jorge Olguín.

Interlocutor: Horacio Velmont.

Entidad que se presentó a dialogar: Ron Hubbard, fundador de Dianética y Cienciología.

 

Interlocutor: ¿Maestro Ron?

Ron Hubbard: Aquí estoy una vez más… Siempre trabajando en Servicio…

Interlocutor: Le pregunto como rutina si va a dar algún mensaje…

Ron Hubbard: El mensaje lo daré al responder las preguntas.

Interlocutor: Bien, lo primero que me surge preguntarle es cómo ven los Maestros de Luz el tremendo atraso que tengo con las consultas, ya que como bien sabe no doy abasto.

Ron Hubbard: Lo vemos como algo normal porque es como si alguien quisiera trasladar la arena del Sahara a otro lugar…

Interlocutor: Entiendo, se pasaría la vida haciéndolo.

Ron Hubbard: Correcto… Como dice siempre este receptáculo, “la meta es la búsqueda” y hay que gozar cada momento. Esto significa que es buena noticia no dar abasto precisamente porque hay mucho trabajo y si hay mucho trabajo significa que también hay mucho interés. Las cosas hay que tomárselas con calma. Con calma no significa “con desidia”, sino “sin prisa pero sin pausa”.

Interlocutor: Entiendo…

Ron Hubbard: La clave es no atosigarse más de lo debido y gozar con cada cosa que se hace. Lo que están haciendo ustedes es un Servicio potenciado.

Interlocutor: Está claro… Pasando a otro tema, ¿Carlos R., la persona que se lesionó la mano, subió de plano o sigue en el plano 3º?

Ron Hubbard: No, no ha subido aún porque está con algunos conflictos en su 10 %.

Interlocutor: ¿Le convendría escuchar la grabación de la sesión donde psicoaudité a su Thetán?

Ron Hubbard: Sería lo ideal si esta persona no estuviera tan reacia. Pero como ya lo sabemos los seres de Luz, nunca hay que forzar las situaciones. Cuando a veces decimos en los planos de Luz que hay que dejar que las cosas se decanten solas no significa esperar debajo de un árbol a que la manzana caiga, porque puede estar muchos días sin caer y la persona que espera terminar muriéndose de hambre.

Interlocutor: ¿Y cuál sería la actitud a seguir?

Ron Hubbard: Simplemente hay que ver cuál sería el momento adecuado para actuar. En estos casos sirve de mucho dejarse guiar por la intuición.

Interlocutor: ¿Cómo va con la cuestión del crecimiento de los nervios? Lo pregunto porque aún no tiene sensibilidad en los dedos. El cirujano que lo operó dijo que hay que hacerle más adelante una pequeña operación para mejorar la conducción de los nervios…

Ron Hubbard: Dejando de lado la parte engrámica –recordemos que ha reactivado engramas de vidas anteriores–, y enfocándonos exclusivamente en la parte física, hay partes tendonales que aún no han quedado bien unidas, de modo que una microcirugía le sería beneficiosa.

Interlocutor: Está claro… Ahora, antes de pasar directamente a los asuntos que tengo agendado quería preguntarle por algunos mareos que he tenido últimamente. La pregunta es si se trata de la mente reactiva que siempre está haciendo de las suyas o se trata de algún pico de presión… 

Ron Hubbard: No, no tiene nada que ver con los engramas sino con la presión. Sería conveniente que te hagas un pequeño chequeo.

Interlocutor: ¿Me habré abusado de la sal sin darme cuenta?

Ron Hubbard: Con toda certeza… Tú sabes que hay muchos productos que puedes consumir que tiene un porcentaje de sodio muy mínimo…

Interlocutor: Sí, los conozco, pero a veces uno se siente bien y se olvida, especialmente cuando le ponen en la mesa una pizza de ésas que hacen época… ¿El problema, entonces, de esos mareos es el abuso de la sal que produjo un pico de presión?

Ron Hubbard: Tienes que agregar también el estrés… Las cosas hay que hacerlas, como ya dije, sin prisa pero sin pausa. No se puede hacer más de lo que podemos hacer. De lo contrario sería como el estudiante que tiene que rendir un examen y pretende en la última hora estudiar toda la materia… Con toda seguridad cuando llega a la mesa de examen va a tener la mente en blanco…

Interlocutor: ¿La alta presión mía se debe más al estrés que a la sal?

Ron Hubbard: Mitad y mitad.

Interlocutor: Es decir que en definitiva tendría que cuidarme con la sal por un lado y tranquilizarme por el otro…

Ron Hubbard: Así es. Tienes que tener en cuenta que existe un máximo que se puede hacer diariamente sin estresarse. De lo que se trata, entonces, es de no sobrepasar este límite.

Interlocutor: Entiendo…

Ron Hubbard: Además, hay algo que vence al famoso distrés y que es la euforia. Si tú de alguna manera estás gozando con cada cosa que haces, sabiendo que es de una enorme utilidad para mucha gente que los sigue, esa misma euforia anula los efectos del estrés. E incluso, y esto ya ha sido dicho muchas veces, despega como si fuera una sopapa los engramas

Interlocutor: Entendí perfectamente… Voy ya a las consultas porque el tiempo apremia…

Ron Hubbard: De acuerdo.

Interlocutor: Bien… La primera pregunta, y esto hace varios años que la tengo en carpeta, ¿quién colocó en su lugar a la famosa Piedra Movediza de Tandil? Se considera un misterio de la naturaleza y es un símbolo de esta ciudad…

Leo para que quede grabado… Tandil es una ciudad de la provincia de Buenos Aires que tenía enclavada en el borde de una pequeña colina una enorme piedra de más 300 toneladas. Esta piedra estaba en un precario equilibrio y era algo rutinario que los visitantes colocaran debajo de ella una botella para comprobar cómo al oscilar –era un movimiento casi imperceptible– la rompía. Esta piedra más tarde se cayó –fue exactamente el 29 de febrero de 1912– sin que nadie pudiera atinar el por qué.

Además, no muy lejos de allí hay un enorme peñasco, también al borde de una colina, y en ambos casos nosotros sabemos que no se trata de ningún misterio de la naturaleza sino de que “alguien” lo hizo.

Ron Hubbard: Fueron los mismos extraterrestres que están afincado en el Sur de Chile.

Interlocutor: ¿O sea que fue la misma raza que construyó los Mohai?

Ron Hubbard: Así es.

Interlocutor: ¿Estuvieron afincados en esa zona?

Ron Hubbard: Sí, pero por poco tiempo… Fíjate que es imposible que la naturaleza haga algo así. Pensarlo por un instante siquiera ya revela falta de sentido común.

Interlocutor: Entiendo… ¿Hubo algún motivo en especial? Me refiero a si tenía alguna utilidad práctica.

Ron Hubbard: No, ninguna de las dos piedras tenía finalidad alguna. Lo hicieron simplemente por diversión.

Interlocutor: ¿Había indígenas en ese lugar?

Ron Hubbard: Sí, por supuesto.

Interlocutor: ¿De qué fecha estamos hablando? Me refiero a la fecha en que colocaron esas piedras, la llamada Piedra Movediza y el Centinela.

Ron Hubbard: Fueron puestas exactamente en el 992.

Interlocutor: ¿Y qué dijeron los indígenas? ¿Acaso las endiosaron?

Ron Hubbard: No, simplemente las atribuyeron a que vinieron del cielo.

Interlocutor: ¿Las piedras eran de la zona o las trajeron de otro lugar?

Ron Hubbard: No, eran de la zona, de la zona más bien cordillerana.

Interlocutor: Por lo que veo en todo esto no hay ningún misterio, simplemente extraterrestres que en un momento dado se les ocurrió como un juego poner esas piedras y ya está.

Ron Hubbard: Así es.

Interlocutor: Faltaría solamente entonces saber cómo se cayó la enorme roca… Algunas teorías lo atribuyen a la vibración producida por las explosiones de una cantera cercana y otros especulan que alguien en lugar de una botella puso debajo algo más sólido y le hizo perder el equilibrio…

Ron Hubbard: No, ninguna de esas cosas… Se cayó simplemente porque con el transcurso del tiempo la piedra al oscilar erosionó la base.

Interlocutor: ¿No la tiró nadie, entonces?

Ron Hubbard: No, fue un hecho natural.

Interlocutor: ¿Ésta es toda la historia?

Ron Hubbard: Así es.

Interlocutor: Descuento que esos extraterrestres utilizaron máquinas antigravitatorias…

Ron Hubbard: Por supuesto.

Interlocutor: Es una lástima que no hayan podido volverla a colocar allí. Conozco que se han hecho algunos intentos pero fracasaron.

Ron Hubbard: Hay que hacer cálculos de equilibrio con tanta precisión que para los terrestres actuales es un logro imposible. Además, hay que contar con máquinas antigravitatorias, algo que aún está lejos de los seres humanos. Esto demuestra cabalmente que no fue el hombre el que la puso allí.  

Interlocutor: ¿En qué época llegaron a esa zona los extraterrestres?

Ron Hubbard: Llegaron alrededor del 915 y se quedaron un siglo exacto porque en el 1015 se fueron.

Interlocutor: Y en el 992 pusieron las piedras…

Ron Hubbard: Correcto.

Interlocutor: ¿Damos por terminado el tema?

Ron Hubbard: De acuerdo.

Interlocutor: Bien, paso ahora a Napoleón Bonaparte. Concretamente, ¿fue envenenado como sugieren algunos investigadores?

Ron Hubbard: Así es.

Interlocutor: ¿Con arsénico?

Ron Hubbard: Correcto. Con arsénico acumulado.

Interlocutor: Entiendo… Ahora bien, el problema que se plantea es porque se ha determinado por el examen de su cabello que la mayor dosis de arsénico la recibió antes de que fuera confinado en la isla Santa Elena.

Ron Hubbard: Lo que ocurre es que no fue envenenado en este lugar.

Interlocutor: ¿Ah, no?

Ron Hubbard: No, fue mucho antes.

Interlocutor: ¿Quién fue el asesino?

Ron Hubbard: Gente de su confianza.

Interlocutor: ¿Quiénes fueron entonces?

Ron Hubbard: Uno de ellos es una mujer muy cercana a él y el otro es un mariscal muy conocido, que estuvo muchos años a su lado.

Interlocutor: ¿En qué año empezaron a envenenarlo?

Ron Hubbard: Cuatro años antes de ser deportado a la isla Santa Elena.

Interlocutor: ¿Solamente estas dos personas estaban involucradas o había más?

Ron Hubbard: Había otras dos personas.

Interlocutor: ¿Cómo lo envenenaron?

Ron Hubbard: Con dosis muy pequeñas de arsénico, pero tan pequeñas que era imposible que Napoleón sintiera molestias al ingerirlas.

Interlocutor: ¿El envenenamiento entonces fue por acumulación?

Ron Hubbard: Así es.

Interlocutor: ¿La mujer que usted dice era acaso la amante del emperador?

Ron Hubbard: Correcto.

Interlocutor: ¿Y este mariscal era muy allegado a él?

Ron Hubbard: Sí, era uno de los principales.

Interlocutor: ¿Quiénes eras las dos personas que estaban en conocimiento del asunto?

Ron Hubbard: Eran dos lugartenientes del mariscal que conspiraba.

Interlocutor: ¿Y el motivo? ¿Pasional acaso?

Ron Hubbard: No, directamente político.

Interlocutor: ¿Nada más que político?

Ron Hubbard: Así es.

Interlocutor: ¿La mujer también tenía motivaciones políticas?

Ron Hubbard: A la mujer le habían prometido suculentas recompensas a nivel económico.

Interlocutor: ¿El envenenamiento se prosiguió en la isla?

Ron Hubbard: No, en la isla no hubo envenenamiento. En la isla tuvo una enorme recaída por las dosis de arsénico que tenía acumuladas en su organismo.

Interlocutor: A ver si entiendo… Napoleón murió por envenenamiento por arsénico y ésta fue la única causa de su muerte.

Ron Hubbard: Correcto.

Interlocutor: ¿Estaba involucrado el gobernador de la isla?

Ron Hubbard: No, para nada.

Interlocutor: Según he leído, Napoleón tenía la idea fija de que le habían dado órdenes para envenenarlo…

Ron Hubbard: No, reitero que el gobernador no tuvo nada que ver porque el organismo de Napoleón al llegar a la isla ya portaba la cantidad suficiente de arsénico como para matarlo. Estaba enfermo de muerte al llegar a ella.

Interlocutor: ¿El gobernador tampoco sabía que a Napoleón lo habían envenenado?

Ron Hubbard: No, para nada. Era un secreto guardado entre esas cuatro personas nada más.

Interlocutor: ¿Es decir, en definitiva, que el gobernado de la isla era totalmente inocente?

Ron Hubbard: Así es.

Interlocutor: También se lo ha acusado al conde francés Charles de Montholon…

Ron Hubbard: No, no tuvo nada que ver.

Interlocutor: Concretamente, entonces, ¿ni el gobernador inglés de la isla, Hudson Lowe, ni el conde francés Charles de Montholon, estaban al tanto de la conspiración? Insisto en la pregunta para no dejar ninguna duda sobre esto.

Ron Hubbard: Así es, ambos eran inocentes, ni habían participado en la conspiración ni tampoco sabían nada.

Interlocutor: ¿Pero no eran antagónicos a Napoleón?

Ron Hubbard: Si, pero no intervinieron en el hecho concreto de su asesinato.

Interlocutor: Déjeme adivinar… ¿La mujer que lo envenenó fue acaso la amante más famosa de Napoleón?

Ron Hubbard: Así es.

Interlocutor: Es bastante extraño que Désirée haya conspirado contra su amante…

Ron Hubbard: Ella no conspiró…

Interlocutor: ¿Es decir que solamente fue el brazo ejecutor?

Ron Hubbard: Correcto… Le dijeron mil cosas para convencerla… Le aseguraron que Napoleón iba a caer en desgracia y que ella iba a ser fusilada…

Interlocutor: ¿Es decir, en definitiva, que la pusieron entre la espada y la pared?

Ron Hubbard: Así es.

Interlocutor: ¿Se podría decir que para ella fue una cuestión de supervivencia aceptar ser el brazo ejecutor?

Ron Hubbard: Sí, totalmente.

Interlocutor: ¿En síntesis, entonces, todas las investigaciones que se hicieron sobre el envenenamiento de Napoleón son reales, salvo que se equivocaron de lugar y de personajes?

Ron Hubbard: Así es. Los investigadores, al considerar erróneamente que el envenenamiento ocurrió en la isla no tenían otra alternativa que sospechar de él. Pero como ya dije no tuvo nada que ver.

Interlocutor: ¿Si los médicos que lo atendían en la isla hubieran sabido que había sido envenenado lo habían podido salvar?

Ron Hubbard: No, porque la dosis de arsénico ya era demasiado grande. En el momento de ser deportado ya estaba condenado a muerte.

Interlocutor: Mi pregunta estaba dirigida a aclarar si la muerte fue acelerada por el tratamiento médico, porque algunos investigadores hablan de un error médico.

Ron Hubbard: No, descártalo, Napoleón murió a causa de que fue envenenado.

Interlocutor: ¿Y definitivamente los ingleses tampoco tuvieron que ver con su muerte?

Ron Hubbard: Así es.

Interlocutor: ¿Fin de este tema, entonces?

Ron Hubbard: Correcto.

Interlocutor: Bueno, creo que la verdad sobre la muerte del emperador quedó debidamente aclarada… Me queda una última pregunta… ¿Napoleón era una gran estratega realmente? Lo pregunto porque leí un artículo que lo catalogaba de farsante porque se atribuía triunfos que en realidad eran de quienes lo asesoraban.

Ron Hubbard: No, no era un farsante, era un genio realmente de la estrategia… Detractores hay en todos lados.

Interlocutor: Paso rápidamente a otro tema porque los minutos de la sesión pasan volando… Aquí tengo agendado un personaje extraño, John Titor… Si le parece bien voy a leer lo que se sabe de él para que quede grabado y luego haré las preguntas…

Ron Hubbard: De acuerdo.

Interlocutor: Los datos que transcribo los extraje de http://www.misterios.s5.com/misterios-14.html:

 

John Titor dice ser un soldado americano con una misión que cumplir. Hasta aquí no habría nada de extraño ni sorprendente, pero si a todo esto se le agrega que el dice venir del futuro (año 2036) la cosa cambia.

Según John Titor, este soldado americano de 38 años, tenia una misión de volver desde su presente (año 2036) hasta el pasado (año 1975) para recuperar un modelo de computadora de la empresa IBM, el cual es necesario en su presente (año 2036), para ayudar con unos códigos de sistemas operativos. Uno hasta aquí podría decir pero cómo con semejante tecnología capaz de viajar en el tiempo es imprescindible viajar hacia el pasado para llevarse consigo al futuro un viejo modelo de computadora personal; pero lo cierto, siempre según John Titor, es que en su presente (mas de 60 años atrás en su tiempo) esos códigos y arquitectura ya no se encuentran, por lo tanto el ejército americano le habría encomendado semejante misión.

Pero aquí no termina todo, luego de recoger esta computadora en el año 1975, John Titor ha venido hacia nuestro presente (año 2000) y ha permanecido entre nosotros por el lapso de unos 6 meses (aprox. Octubre 2000 / Abril 2001).

Durante todo ese tiempo él ha escrito en numerosos foros y entrado a diferentes chat, dando a conocer todos estos temas a quienes lo quisieran escuchar; es más, ha llegado a publicar fotografías sobre su supuesta máquina del tiempo y los planos de la misma...

Durante estos meses que ha permanecido entre nosotros ha anticipado varios acontecimientos para nuestra humanidad...

Ha mencionado que en América comenzará una guerra civil entre 2004 y 2005, alcanzando su máximo potencial hacia el año 2008, destruyendo todo en Estados Unidos hacia el 2012 y que para el año 2015 se desatará una guerra nuclear intercontinental.

Bueno, hasta aquí las predicciones no son gran cosa, ya que no da fechas exactas, sino a grandes rasgos, y tampoco predijo lo de las Torres Gemelas, ocurrido seis meses después de su partida.

La historia es tal cual aquí fue relatada, la pueden creer o no, pero es ésta.

 

La pregunta obvia es si esta persona era un viajero del tiempo…

Ron Hubbard: Sí, era un viajero del tiempo, pero se trató de algo insignificante…

Interlocutor: No entiendo lo de insignificante…

Ron Hubbard: Me refiero a recuperar una reliquia.

Interlocutor: Sigo sin entender…

Ron Hubbard: Quiero decir que venir del futuro para recuperar una reliquia como ésa no es una misión importante.

Interlocutor: Ahora entendí… ¿Pero no era algo realmente importante recuperar ese modelo de computadora de la empresa IBM?

Ron Hubbard: No, no era importante… Hay un código que se llama ASSCII y que ellos lo precisaban, como el viejo sistema DOS.

Interlocutor: Estoy un poco confundido porque no logro hilvanar bien la historia… ¿Esta persona vino del 2036?

Ron Hubbard: Así es.

Interlocutor: ¿Pero acaso ya en esa época había en la Tierra máquinas del tiempo?

Ron Hubbard: No, lo que ocurrió es que esta persona tomó contacto fortuitamente con una persona que era un crononauta llamado John Vasos…

Interlocutor: ¿John Vasos era un viajero del tiempo entonces?

Ron Hubbard: Así es.

Interlocutor: ¿De cuántos años del futuro provenía?

Ron Hubbard: De 500 años…

Interlocutor: ¿Acaso de 2550?

Ron Hubbard: Así es.

Interlocutor: ¿Y qué estaba haciendo John Vasos en el 2036?

Ron Hubbard: Estaba investigando las erupciones solares y de qué forma éstas afectan a la Tierra y a los seres vivos, especialmente en la parte dermatológica, cáncer de piel y todas esas cosas. En esa ocasión se hizo muy amigo de John Titor.

Interlocutor: Ahora voy entendiendo todo un poco mejor… ¿Fue una amistad larga?

Ron Hubbard: De unos cuantos meses…

Interlocutor: ¿Pero cómo fue el encuentro? Me refiero a si John Vasos se le apareció de pronto a John Titor y le dijo ¿hola, qué tal?, aquí estoy, soy un viajero del año  2550…

Ron Hubbard: No, no fue así… Se trató de un encuentro casual, como sucede tantas veces, y recién cuando hubo confianza John Vasos le confesó que era un viajero del tiempo, pidiéndole obviamente que el secreto quedara solamente entre ellos…

Interlocutor: Ahora está claro… ¿Y cómo fue la cuestión del viaje de John Titor al año 1975? Me refiero al motivo.

Ron Hubbard: John Titor trabajaba en un empresa de computación y les dijo a sus directivos que él podía conseguirle una tecnología, que en el 2036 ya no se usaba y que era muy difícil de conseguir, para crear un nuevo sistema…

Interlocutor: ¿Qué tipo de nuevo sistema?

Ron Hubbard: Un sistema similar al que hoy se llama Windows, pero con tecnología ASSCII, como para que el sistema operativo de esa época fuera mucho más veloz y mucho más confiable.

Interlocutor: ¿Pero quiénes se lo encargaron?, ¿acaso los militares con él dijo?

Ron Hubbard: No, era una empresa privada.

Interlocutor: Otra vez entré en confusión… ¿John Titor se presentó a los directivos y les dijo: “Señores, yo puedo viajar al pasado con una máquina del tiempo y conseguir esos sistemas operativos?

Ron Hubbard: No, no fue así… Los directivos simplemente le dijeron a John Titor que si podía conseguir esos viejos sistemas operativos, que como ya dije en el 1036 ya estaban en desuso, le pagarían determinada suma de dinero.

Interlocutor: ¿Entonces él no dijo que estaba en contacto con un viajero del tiempo?

Ron Hubbard: No, por supuesto que no. Los directivos pensaron que esos viejos sistemas podría tenerlos algún coleccionista y que John Titor podría encontrarlo.

Interlocutor: Ahora lo tengo claro… ¿John Titor le pidió permiso a John Vasos para ir a la empresa donde trabajaba y ofrecerle a los directivos conseguir esos antiguos sistemas con el fin exclusivo de ganar dinero y John Vasos lo autorizó?

Ron Hubbard: Así es… Te lo voy a explicar con un ejemplo para que lo tengas bien claro… Imagínate un automóvil del año 2030 cuya duración sea de 4 ó 5 años. Bien, suponte que los directivos de una empresa de esa época que fabrica automóviles te pidiera que consigas de algún coleccionista un Ford antiguo, de esos que tenían tanta durabilidad, para estudiarlo, y que tú en lugar de buscar un coleccionista viajaras al pasado…

Interlocutor: Estoy entiendo perfectamente…

Ron Hubbard: En tu país, Argentina, se dio algo parecido a esos Ford antiguos con un automóvil de marca Siam…

Interlocutor: Sí, recuerdo a los “Siam Di Tella”, así los llamábamos, que asombraban por su durabilidad…

Ron Hubbard: Este automóvil estuvo vigente desde el año 1957 a 1985, es decir casi 30 años…

Interlocutor: Sí, es cierto, e incluso se usaba mucho como “taxi”… Recuerdo perfectamente que su increíble resistencia era algo muy comentado por todos, ya que es sabido que este tipo de transporte de pasajeros desgasta rápidamente al vehículo por el intenso trajinar.

Ron Hubbard: Este automóvil por su durabilidad contrastaba con otros vehículos cuya durabilidad era muchísimo menor, que a los cuatro o cinco años ya eran inútiles.

Interlocutor: ¿Tenía algo misterioso para que durara tanto?

Ron Hubbard: No, simplemente se trataba de componentes del motor de alta durabilidad y resistencia… Si la industria argentina tuviera hoy algún cerebro con más de dos dedos de frente, y estoy utilizando una expresión común entre ustedes, y pudiera usar en el 2010 esa tecnología para construir un motor mejor, más perfeccionado, podrían construir un coche que durara 50 años.

Interlocutor: A ver si entiendo… ¿Usted con este ejemplo me está diciendo que si un empleado de una fábrica de automóviles del año 2010 le ofreciere a sus directivos conseguirle un “Siam Di Tella”, que en esa época ya no existe, o solamente lo tiene algún coleccionista de vaya uno a saber dónde, por una suma de dinero equis, y ellos aceptaran, él trataría de conseguírselos? ¿Es algo así?

Desde ya que ese empleado diría eso porque sabe de antemano que lo podrá conseguir simplemente viajando al pasado, a la época en que los Siam Di Tella estaban vigentes, y no buscando el chasis o el motor en algún coleccionista, algo completamente aleatorio, por otra parte.

Ron Hubbard: Exacto.

Interlocutor: Con este ejemplo entendí perfectamente lo que sucedió con John Titor… ¿Y los dibujos que dejó en Internet supuestamente de la máquina del tiempo?

Ron Hubbard: Fueron delirios de esta persona.

Interlocutor: No entiendo…

Ron Hubbard: El hecho del viaje al pasado lo perturbó completamente porque no estaba preparado para una cosa así… Su decodificador se deterioró y empezó a delirar.

Interlocutor: ¿Para nada es válido entonces lo que dijo?

Ron Hubbard: No, para nada… Es como si de pronto tú tuvieras un vehemente deseo de viajar a determinada isla paradisíaca, y lo lograras, y quedaras tan impactado con el lugar y tan eufórico que tu decodificador se altera a tal punto que cuando vuelves comienzas a delirar diciendo que te has encontrado con bellísimas doncellas, con animales extraños, con cavernas con inmensos tesoros en su interior y todas esas cosas, fruto nada más que de tu imaginación exacerbada.

Interlocutor: Entiendo… En su página Web hay una foto supuestamente del interior de la máquina del tiempo… ¿Hay algo real en ella?

Ron Hubbard: No, para nada. Es una foto trucada.

Interlocutor: ¿Pero por qué lo hizo?

Ron Hubbard: Simplemente porque deliró. No estaba en sus cabales porque, reitero, el viaje en el tiempo lo trastornó.

Interlocutor: ¿Tengo que suponer que los viajeros del tiempo se entrenan de alguna forma para que eso no les suceda? Me estoy acordando en este momento del entrenamiento intensivo de los astronautas y de los buceadores…

Ron Hubbard: Por supuesto, además están despersonalizados y ya saben en teoría cómo será su viaje al pasado. Con John Titor fue algo de golpe, sin ningún tipo de preparación.

Interlocutor: Puedo imaginarme el impacto... ¿Cuál fue la razón de que John Vasos accediera a la petición de Titor?

Ron Hubbard: No hubo ninguna finalidad de lucro, sino que simplemente lo hizo por amistad…

Interlocutor: Hay algo que me extraña… ¿Tan fácil es aprender a manejar una máquina del tiempo?

Ron Hubbard: John Titor no aprendió, fue John Vasos quien lo llevó.

Interlocutor: ¿Viajaron los dos al pasado?

Ron Hubbard: Sí, por supuesto, lo que ocurrió fue que Vasos quedó en la sombra sin figurar.

Interlocutor: Entiendo… ¿Y cuánto tiempo se quedaron?

Ron Hubbard: No fue un solo viaje sino cinco.

Interlocutor: ¿Viajaron al pasado, regresaron, volvieron a viajar, etc., cinco veces?

Ron Hubbard: Así es.

Interlocutor: Este hecho es toda una novedad… ¿Cómo es la máquina del tiempo en la que viajaron? Me refiero a si es algo parecido a la famosa máquina del tiempo de Wells…

Ron Hubbard: No, no era tan grande, porque en este caso se trató de dos máquinas pequeñas individuales.

Interlocutor: Supongo que John Vasos desde su máquina controlaba o manejaba la de John Titor

Ron Hubbard: Claro, a través de un campo cuántico, porque así no había peligro de extravío.

Interlocutor: Está perfectamente claro… Dando un ejemplo tonto, ¿sería algo así como dos hamacas conectadas por una cadena?

Ron Hubbard: Sí, algo así, pero en lugar de la cadena un campo cuántico.

Interlocutor: En concreto, entonces, lo único real es que John Titor era una especie de viajero del tiempo “clandestino”, que se trasladó al pasado con el viajero “oficial” John vasos, haciéndolo éste por amistad y aquél para ganar algún dinero. Y todo el resto fue puro delirio de Titor… ¿Es así?

Ron Hubbard: Es así.

Interlocutor: ¿La Web donde John Titor dejó sentada su experiencia también es cierto?

Ron Hubbard: Es cierto lo de la página Web, pero no las cosas que dijo, como los vaticinios, que sólo salieron de su mente afiebrada.

Interlocutor: Ahora quedan claro sus disparates… Fue una lástima que quedara tan trastornado porque hubiera podido dejar una prueba clara de la posibilidad del viaje en el tiempo, por ejemplo anticipando el ataque a las Torres gemelas.

Ron Hubbard: Prácticamente lo único en lo que no deliró fue en que viajó al pasado para recuperar viejos sistemas operativos a fin de crear uno nuevo y mejorar los ordenadores del año 2036.

Interlocutor: Usted mencionó que vinieron varias veces… ¿Con qué fin?

Ron Hubbard: El fin fue la investigación de varios temas, pero nada en especial, de modo que no vale la pena mencionarlos.

Interlocutor: ¿Cuánto tiempo se quedó John Vasos en el 2036?

Ron Hubbard: Aproximadamente un año.

Interlocutor: ¿John Vasos es un viajero del tiempo compañero de Kronbus?

Ron Hubbard: Así es, de Kronbus y de otros viajeros del tiempo también.

Interlocutor: ¿Algo más para agregar sobre este tema?

Ron Hubbard: No, porque lo principal ya fue dicho.

Interlocutor: Perfecto, paso al siguiente tema, la Cueva de los Tayos, que usted ya me había dicho que había una puerta dimensional…

Ron Hubbard: Correcto.

Interlocutor: Bien, le leo el texto sobre el tema para que quede grabado… El asunto es así:

 

En 1969, alguien llamado Juan Moricz, un espeleólogo aficionado, investigó en Ecuador una caaverma llena de túneles y galerías subterráneas llamada “Cueva de los Tayos” en razón de que en ella se encuentran precisamente una especie de aves nocturnas llamadas así.

En el acta notarial en la que Juan Moricz dejó sentado su hallazgo, con fecha 21 de julio de 1969, en la ciudad costeña de Guayaquil, dice que “he descubierto valiosos objetos de gran valor cultural e histórico para la humanidad. Los objetos consisten especialmente en láminas metálicas que contienen probablemente el resumen de la historia de una civilización extinguida, de la cual no tenemos hasta la fecha el menor indicio…”.

 

Ron Hubbard: Hay puertas dimensionales producidas por los “vortex” que no solamente permiten trasladarse en el tiempo, sino también a universos paralelos… Se trata de “puertas cuánticas”…

Interlocutor: ¿Moricz pasó por esta puerta dimensional?

Ron Hubbard: Así es.

Interlocutor: ¿Sorpresivamente o directamente la vio y pasó a través de ella?

Ron Hubbard: No, pasó sorpresivamente.

Interlocutor: ¿Es decir que no había nada que hiciera percibir esa puerta?

Ron Hubbard: No, nada.

Interlocutor: ¿Y adonde pasó?

Ron Hubbard: Pasó directamente a un universo paralelo.

Interlocutor: ¿Se trata de una puerta dimensional o una puerta cuántica?

Ron Hubbard: Son términos sinónimos.

Interlocutor: Ahora entiendo… Concretamente, entonces, por un azar del destino, llamémosle así, Juan Moricz pasó a través de una puerta dimensional en forma inesperada y se encontró en uno de los 22 universos paralelos… ¿Es así?

Ron Hubbard: Correcto.

Interlocutor: ¿Este universo al que pasó Moricz tiene alguna particularidad especial o es como todos?

Ron Hubbard: No, no es como todos, es distinto al universo actual en el que vivimos nosotros.

Interlocutor: No entiendo…

Ron Hubbard: En todos los demás universos paralelos hay seres similares a nosotros –al decir “nosotros” me incluyo porque yo también estuve encarnado– pero en el universo al que pasó esta persona no.

Interlocutor: Sigo sin entender… ¿En qué es distinto? ¿No estamos allí también nosotros?

Ron Hubbard: No, no estamos.

Interlocutor: ¿Es decir que este universo sería una excepción?

Ron Hubbard: Correcto.

Interlocutor: ¿Y qué encontró Moricz allí?

Ron Hubbard: Encontró una civilización Neandertal…

Interlocutor: No entiendo por qué usted dice que es distinta a la nuestra, si los Neandertal también formaron parte de nuestro universo…

Ron Hubbard: Los Neandertal y los Cromagnon, de donde descendemos nosotros –reitero que digo “nosotros” porque yo encarné como humano la última vez–, convivimos juntos.

El Homo sapiens sapiens como el Cromagnon están en el planeta Tierra desde hace 100.000 años, y ya se ha dicho que estuvo prácticamente 60.000 años sin ninguna chispa en su decodificador. Encarnaba a un espíritu como yo, pero su decodificador no estaba apto como para transmitir el pensamiento abstracto.

El ser Homo sapiens se alimentaba, tenía relaciones sexuales, hacía sus necesidades, etc., pero no tenía pensamiento abstracto.

Hace 40.000 años atrás es como que algo despertó en él, en su decodificador, y entonces pudo comenzar a transmitir los conceptos del espíritu.

Con el Homo Neandertal de ese otro universo paralelo pasó exactamente lo mismo, convivieron. El Homo Neandertal estuvo hasta 18.000 años atrás, es decir que durante miles de años convivieron juntos el Homo Neandertal y el Homo sapiens.

Incluso el Neandertal tenía una capacidad craneana superior a la del Homo sapiens…

Y te doy la primicia de que en ese otro universo paralelo al que pasó Moricz ya hubo pases en la parte de Canadá…

Interlocutor: No entiendo eso de que hubo “pases”…

Ron Hubbard: Hubo un pase, mediante un elemento físico…

Interlocutor: ¿Usted se refiere a un aparato?

Ron Hubbard: Correcto.

Interlocutor: No sabía que habíamos construido un aparato para pasar a un universo paralelo…

Ron Hubbard: Fue al revés…

Interlocutor: ¿Cómo al revés?

Ron Hubbard: Claro, son los seres Neandertal de ese universo paralelo los que pasaron a éste…

Interlocutor: Ahora entendí…

Ron Hubbard: Hubo un científico Neandertal de ese otro universo paralelo que descubrió la forma de pasar a este universo por la zona de Canadá.

Interlocutor: ¿Esto es vox populi entre los científicos?

Ron Hubbard: No, para nada, aún es algo secreto.

Interlocutor: ¿Hay alguna prueba de ello?

Ron Hubbard: Sí, muchas, e incluso le han sacado fotos.

Interlocutor: A ver si entiendo, este científico Neandertal de ese otro universo paralelo pasó al nuestro e hizo contacto con científicos de Canadá… ¿Es así?

Ron Hubbard: Correcto…

Interlocutor: ¿Y esto no lo saben nada más que unos pocos científicos y lo mantienen oculto?

Ron Hubbard: Así es, pero uno de los científicos se lo comentó a un escritor, y éste escritor escribió sobre el tema pero disfrazándolo de una historia de ciencia ficción.

Interlocutor: ¿Es algún escritor conocido, como Artur Clarke o Asimov?

Ron Hubbard: No, no es conocido, aunque ha ganado algunos premios. Se llama Tayler…

Interlocutor: Bien, continúo… Primeramente quiero aclarar algo que me confunde… ¿Ese científico avanzado que logró pasar desde su universo al nuestro convive con los Neandertal?

Ron Hubbard: No convive con los Neandertal, sino que ese científico avanzado es un Neandertal… El homo sapiens había desaparecido en ese otro universo hacía 18.000 años.

Interlocutor: ¿O sea que al contrario de lo que sucedió en el nuestro, en ese universo paralelo evolucionó la raza Neandertal?

Ron Hubbard: Correcto… Incluso los Neandertal de ese universo paralelo tenían  un concepto muy pobre del humano: afirmaban que si su frente era tan amplia y su mentón tan estrecho es porque eran vegetarianos, si su boca era tan pequeña se debía a que era idiota y se babeaba…

Interlocutor: ¿Usted se está refiriendo a los humanos de ese otro universo paralelo o del nuestro?

Ron Hubbard: Me estoy refiriendo a los humanos de ese otro universo paralelo… Los científicos Neandertal pensaban eso de los humanos de allí.

Interlocutor: Ahora entiendo…

Ron Hubbard: Y si desapareció hace 18.000 años fue porque su cuerpo era tan endeble que las bestias los exterminaron, y cosas así por el estilo pensaban de ellos.

Interlocutor: Ahora está claro… ¿Crían ganado allí como nosotros?

Ron Hubbard: No solamente crían ganado, sino que también aún hay mamut y mastodontes.

Interlocutor: Es realmente increíble… Estoy pensando en que esos científicos Neandertal tienen que estar muy evolucionados como para llegar a construir aparatos que puedan trasladarse de un universo paralelo a otro…

Ron Hubbard: Así es, hay laboratorios que trabajan para ello.

Interlocutor: ¿Lograron también pasar a otros universos paralelos?

Ron Hubbard: No, por ahora solamente al nuestro.

Interlocutor: Volviendo a Moricz, él penetra en la cueva, pasa sorpresivamente a través de una puerta dimensional ¿y con qué se encuentra? Lo pregunto porque de los relatos de esta persona no se extrae nada concreto…

Ron Hubbard: Fue tanta la sorpresa que su decodificador no aceptó lo que vio y entonces inconscientemente lo rechazó.

Interlocutor: ¿Pero con qué se encontró?

Ron Hubbard: Se encontró con seres neandertalenses.

Interlocutor: ¿Moricz tomó contacto con estos seres?

Ron Hubbard: Así es, y quedó como espantado… Son seres que están vestidos con uniforme, tienen animales, la conformación terrestre también es la misma, con los mismos continentes… La diferencia es que son poquísimos habitantes en comparación con los de nuestro planeta, ya que apenas llegan a los 700 millones… 

Interlocutor: ¿También hay diversidad de idiomas como aquí?

Ron Hubbard: No, hablan un solo idioma.

Interlocutor: ¿Viven en el mismo presente que nosotros?

Ron Hubbard: Así es.

Interlocutor: ¿Moricz conversó con ellos?

Ron Hubbard: Correcto.

Interlocutor: ¿De qué forma?

Ron Hubbard: Mediante un pequeño computador… Cada uno de los neandertalenses tiene un computador en su muñeca con varias funciones, entre ellas la de permitir saber, a una especie de central, donde se encuentra cada uno en cada momento y lo que está haciendo. Están siendo permanentemente filmados y por eso en ese universo paralelo no hay crímenes. A ese aparato le llaman “Observador” y es como un implante.

Interlocutor: ¿Similar al que tienen puestos los funcionarios del Área 51?

Ron Hubbard: Algo así.

Interlocutor: ¿Estuvo mucho tiempo Morizc en ese universo paralelo?

Ron Hubbard: Alrededor de 15 días…

Interlocutor: Pero al parecer el no recuerda nada de eso…

Ron Hubbard: Reitero que lo borró de su mente por su incapacidad de confrontarlo… Hubo también un engrama de por medio que le impidió aceptarlo…

Interlocutor: Ya entiendo…

Ron Hubbard: Simplemente pensó que había pasado por una puerta dimensional pero que todas esas cosas las vio como un sueño.

Interlocutor: ¿Es decir que para él no fueron reales?

Ron Hubbard: Correcto.

Interlocutor: Según leí, Moricz trajo de ese universo paralelo una planchas metálicas…

Ron Hubbard: Es así.

Interlocutor: ¿Neil Amstrong, el famoso astronauta, se las llevó? Lo pregunto porque esas planchas desaparecieron.

Ron Hubbard: No, eso no es cierto.

Interlocutor: Se habla de que vino una expedición y se llevó unas misteriosas cajas…

Ron Hubbard: No, eso tampoco es cierto, son habladurías solamente.

Interlocutor: Haciendo una digresión, ¿en ese otro universo paralelo han logrado viajar al espacio como nosotros o más allá aún?

Ron Hubbard: No, eso todavía no lo han logrado. Se dedican más a la física cuántica.

Interlocutor: Esa expedición que mencioné, incluso Neil Amstrong, logró pasar a través de esa puerta dimensional como Moricz?

Ron Hubbard: No, el único que pasó fue Moricz, y como ya dije su decodificador mental se deterioró por la tremenda experiencia negando todo lo que vio.

Interlocutor: ¿Dónde están esas planchas metálicas? Lo pregunto porque al parecer desaparecieron.

Ron Hubbard: Se los llevaron los Hombres de negro al Área 51, para variar…

Interlocutor: ¿Le encontraron alguna utilidad a estas chapas?

Ron Hubbard: No, ninguna.

Interlocutor: Según leí, los indígenas de la zona de la Cueva de los Tayos estaban muy enojados con una supuestas cajas con reliquias o algo así que se llevó Neil Amstron o la expedición que mencione, no recuerdo bien… 

Ron Hubbard: No, no hubo nada de eso. Reitero que son habladurías…

Interlocutor: ¿Y el famoso escritor Erich Von Däniken?

Ron Hubbard: Es uno de los escritores más fantasiosos del Siglo XX.

Interlocutor: ¿Inventó todo, entonces?

Ron Hubbard: Así es.

Interlocutor: ¡Vaya con la noticia! ¿Y Neil Amstrong, qué declaró a los medios de prensa, después de haber estado tres días en la Cueva de los Tayos, que su visita al mundo subterráneo había superado su vivencia en la Luna?

Ron Hubbard: No es cierto, son fantasías, no las tengas en cuenta para nada.

Interlocutor: Concretamente, entonces, sólo Moricz pasó a través de la puerta dimensional, estuvo dos semanas en ese otro mundo paralelo conviviendo con los científicos Neandertal, su mente lo rechazó, y nadie más pasó a través de ella, Neil Amstrong y la expedición no encontraron nada de valor en la cueva, las chapas metálicas las robaron los Hombres de negro, y Erich von Däniken inventó todo para vender libros… ¿Es así?

Ron Hubbard: Correcto.

Interlocutor: ¿Y las cuatro cajas de madera que contenían?

Ron Hubbard: Nada que perteneciera a ese otro universo paralelo.

Interlocutor: Creo que este asunto está aclarado… ¿Habría algo más para aclarar?

Ron Hubbard: No, salvo decir que los científicos de Canadá estaban en un laboratorio instalado en una cueva muy profunda haciendo experimentos con el agua pesada y se encontraron con los científicos Neandertal del otro universo. Este hecho lo conocen muy pocos.

Interlocutor: ¿Qué tipo de laboratorio es el que usted menciona?

Ron Hubbard: Es uno de los más conocidos de Canadá que experimenta con el agua pesada.

Interlocutor: ¿Siguen en contacto?

Ron Hubbard: No, en este momento el paralaje está cerrado, pero estuvo abierto alrededor de 15 días.

Interlocutor: ¿Ese paralaje solamente lo pueden abrir desde ese otro universo paralelo o también del nuestro?

Ron Hubbard: No solamente desde ese otro universo paralelo, porque aquí aún no tienen el conocimiento necesario para hacerlo.