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Daniel Asamuya - Sesion 9/9/07
Grupo Elron

Sesión del 9/09/2007

Médium: Alberto Daniel Asamuya

Interlocutor: Javier Asamuya

Entidad que se presentó: Ron Hubbard, fundador de Dianética y Cienciología.

 

Se habló del misterio de las abejas desaparecidas, de un gato que prevé la muerte, de unos sobres con dinero que aparecen en distintos lugares de Japón.

Interlocutor: Maestro Ron, ¿ya está aquí?

Ron Hubbard: Así, es, y he tomado un taxi para llegar más rápido…

Interlocutor: (sonrisas) Maestro, ya es la segunda vez que me lo hace y caigo, como se dice…

Ron Hubbard: Hay que tener sentido del humor y me agrada hacer sonreír ya que la sonrisa es salud…

Interlocutor: Sí, es verdad Maestro… ¿Le parece que vayamos directamente a las preguntas o va a decir algo aparte?

Ron Hubbard: Vamos directamente a las preguntas...

Interlocutor: Bueno, el primer tema que le quiero consultar es el misterio de las abejas desaparecidas sin dejar rastro:

 

La misteriosa desaparición de millones de abejas en todo EEUU tiene a los apicultores al borde del ataque de nervios y preocupa incluso al congreso, que debatirá este jueves la crítica situación de un insecto clave para el sector agrícola.

Las primeras señales serias de este enigma surgieron poco después de las Navidades en el estado de Florida, cuando los apicultores se encontraron con que muchas abejas se habían esfumado. Desde entonces, han mermado en un 25 % los enjambres del país perdiendo más de medio millón de colonias, con una población de alrededor de 50.000 abejas.

Lo curioso del fenómeno es que en muchos casos no se encuentran “restos mortales”, explicó May Berembaun, una profesora de entomología de la Universidad de Illinois.

A esa rareza se suma otra igualmente desconcertante, la de que las abejas obreras se dan a la fuga dejando a la reina atrás, en un comportamiento de lo más atípico.

El misterio permanece abierto. La profesora Berembaum asegura que los científicos barajan todo tipo de hipótesis entre ellas la de que algún pesticida que haya provocado daños neurológicos a las abejas y alterado su sentido de orientación, lo que les impediría encontrar el camino para regresar a sus colmenas. Otros culpan a la sequía e incluso a las ondas de los teléfonos móviles, pero lo cierto es que nadie sabe a ciencia cierta cuál es el verdadero desencadenante."

 

Bueno Maestro, ¿qué le merece esto a usted? ¿La desaparición a qué se debe? Si es verdad claro... ¿es real o no?

Ron Hubbard: Claro que es real... Se debe a dos cosas, intervención extraterrestre en parte, y la otra ya acertaron al especular…

Interlocutor: ¡Aja! Sí, se ha especulado del tema de determinadas sustancias que producen daños neurológicos y que hacen que pierdan el rastro… ¿O sería por los celulares?

Ron Hubbard: No, los celulares que tú dices no. Tiene que ver con un parásito que disminuye la población, pero acá hay una mezcla de hipótesis que aunque mezcladas se puede armar la verdad, y es que las abejas sufren un daño neurológico, justamente por este parásito, por eso se alejan y mueren por ahí, pero no es el problema mayor sino el menor, el mayor es de extraterrestres... Ese daño neurológico no es por químicos, sino por un parásito...

Interlocutor: ¿Extraterrestres que se las llevan?

Ron Hubbard: ¡Claro!

Interlocutor: ¿Pero qué hacen con ellas?

Ron Hubbard: Pues lo mismo que hacen ustedes, adquirir su miel, y sabes ya acerca de la miel, en realidad este hallazgo fue casual para ellos...

Interlocutor: ¿Se las dan de apicultores?

Ron Hubbard: Algo así...

Interlocutor: ¿De dónde vienen?

Ron Hubbard: La estrella no es conocida, sonaría "Tir"…

Interlocutor: ¿A qué distancia está su planeta del nuestro?

Ron Hubbard: Está a más de 600 años luz…

Interlocutor: ¿Cómo son estos seres?

Ron Hubbard: No son como ustedes, sino algo similar a los Langar, pero su aspecto es como de una hormiga grande, hablo de su rostro, son bípedos pero tienen un coeficiente mental extraordinario, son muy pero muy inteligentes… Pertenecen al reino animal, su cuerpo es más como los Langar pero su cabeza es como la de una hormiga…

Interlocutor: ¡Ah!, ya veo… ¿Y están aquí desde hace mucho?

Ron Hubbard: No. Hace poco que vienen, poco tiempo…

Interlocutor: A ver si entiendo ahora, hay algo que tiene que ver con el tema de químicos de acá, pero la desaparición masiva se debe a extraterrestres… ¿Es así?

Ron Hubbard: Correcto, pero con químicos no, sino con un parásito…

Interlocutor: ¡Aja! ¡Cierto! O sea que ya que se les dio lo del parásito aprovecharon para hacer de las suyas y se roban las abejas  para ellos... Total nadie sospecharía de ellos, como hay tanta incredulidad en eso, ¿no?

Ron Hubbard: Si, así es, de lo último que pensarán es en extraterrestres… Otra cosa que quiero agregar es que no son seres malvados, sería algo así como una "maldad" de ingenuo... algo así. No son hostiles.

Interlocutor: Concretamente, entonces, no son humanoides…

Ron Hubbard: No son humanoides, pertenecen al reino animal. Son como los Langar, reitero, pero no son hostiles como ellos.

Interlocutor: Bien, Maestro, ¿habría algo más para agregar?

Ron Hubbard: No, con lo dicho el tema queda bien aclarado…

 

Interlocutor: Paso entonces al siguiente tema: Leo el artículo para que quede grabado:

 

Oscar, el gato que prevé la muerte

La mascota de un geriátrico de EEUU identifica a los internos que están a punto de morir

http://www.elmundo.es/elmundosalud/2007/07/25/medicina/1185378818.html

 

Actualizado viernes 03/08/2007 16:27 (CET)

ISABEL ESPIÑO

MADRID.- "Nadie muere en la tercera planta a menos que Oscar le haga una visita y se quede un rato". Oscar no es el médico ni el párroco, sino un gato adoptado por el personal de un geriátrico estadounidense cuando era un cachorro. La revista médica 'The New England Journal of Medicine' cuenta el caso de este animal: desde que llegó a Steere House ha predicho la muerte de una veintena de internos.

Oscar vive en la tercera planta, dedicada a pacientes con demencia en fase terminal, desde hace poco más de dos años. "Creo que uno de los miembros de la plantilla que trabaja en la planta lo trajo, cuando era un gato callejero. No es extraño que los geriátricos tengan mascotas. Steere House tiene varias que viven en el edificio y dan compañía y consuelo a los residentes", cuenta a elmundo.es David M. Dosa, geriatra del mencionado centro y del Rhode Island Hospital, ambos en Providence, EEUU.

Sin embargo, este gato tiene una particularidad. Dosa no recuerda el primer caso que les alertó de la capacidad del minino, pero sí de que "el don de Oscar, si lo queremos llamar así, salió a la luz hará un año y medio. Desde entonces, la plantilla ha vigilado de cerca sus actividades relacionadas con la predicción", dice este médico, que escribe en el último número de la revista 'New England' sobre el gato. La mascota ha predicho más de 25 muertes.

Un ejemplo: "Oscar llega a la habitación 313. La puerta está abierta y entra. La señora K. descansa tranquilamente en la cama, con la respiración constante pero débil. (...) Oscar salta sobre la cama y de nuevo huele el aire. Se detiene a considerar la situación y entonces gira sobre sí mismo dos veces antes de enroscarse junto a la señora K. (...) Una enfermera entra en la habitación para examinar a la paciente. Se detiene al notar la presencia de Oscar. Preocupada, deja apresuradamente la habitación y vuelve a su mesa. Coge el historial médico y comienza a hacer llamadas", relata el artículo. A la media hora, empiezan a llegar los familiares y el cura alertados por la enfermera. Poco después, la señora K. fallece.

"Su mera presencia al lado de la cama es vista por los médicos y el personal del geriátrico como un indicador casi absoluto de muerte inminente, lo que permite a los miembros de la plantilla avisar adecuadamente a los familiares", cuenta Dosa, que también es profesor de la facultad de medicina Warren Alpert, de la Universidad de Brown, también en Providence.

 

Explicación

"Mi impresión es que los animales son capaces de 'sentir' cosas que nosotros, como humanos, no podemos percibir. Existen evidencias de animales que se utilizan para predecir terremotos y, desde luego, se han contado historias sobre animales que identifican infecciones, etcétera. Mi idea es que [Oscar] es capaz de oler algo que nosotros no, quizás una feromona. Pero en última instancia, esto sólo es una suposición", resume el geriatra de Steere House.

En una de las paredes del centro, una placa ensalza al animal. "Por su compasiva atención, esta placa está dedicada a Oscar el Gato". "Ciertamente, Oscar es un animal extraordinario, pero diariamente existen muestras impresionantes de compasión y cariño en las unidades de demencia, de las que poca gente se da cuenta. Desafortunadamente, como sociedad (al menos, en EEUU) tendemos a evitar los geriátricos por miedo a que un día podamos residir en uno. De todos modos, cosas realmente destacables se producen en estos centros diariamente. Ésta es sólo una de ellas", concluye Dosa.

 

Interlocutor: Bueno, se dice que es así, donde el gato va seguro que alguien desencarna... ¿Qué opina usted Maestro? Es algo para profundizar o es algo simple.

Ron Hubbard: No, no es para profundizar, es algo simple. Lo que sucede en este caso es que el gato percibe el aura débil de aquellos que están a punto de morir. Es eso nada más, y eso ya le fue dictado a este receptáculo, yo lo repito nada más y lo confirmo porque es así, si bien hay otras cosas que pueden ocurrir, como casualidad... En fin, pero en este caso en general es así... Eso sería todo.

Interlocutor: ¿Pero es verdad que acierta tanto este animal?

Ron Hubbard: Sí, mayormente sí. Fíjate que muchos animales perciben eso...

Interlocutor: Ok, Maestro, esto ya estaría aclarado, creo… ¿Le hago la última pregunta?

Ron Hubbard: Bien, hazla.

Interlocutor: Leo lo que dice la nota del diario Clarín al respecto:

 

Japón: sigue el misterio por los sobres con dinero que aparecen en los baños de las oficinas públicas

http://www.clarin.com/diario/2007/07/13/um/m-01456600.htm

13/7/07

 

Cada uno contiene 10 mil yenes, unos 80 dólares. Son anónimos e incluyen el mensaje: "Esto es para contribuir a su superación personal. No lo use mal". El caso salió a la luz porque muchos japoneses los devuelven: la policía ya recibió unos 400.

Sociedad

El fenómeno se viene produciendo desde hace varios días: alguien deja sobres anónimos con 10.000 yenes, unos 80 dólares, en los baños de hombres de las oficinas públicas. Cada uno incluye el siguiente mensaje: "Esto es para contribuir a su superación personal. No lo use mal".

El sobre tiene también una recomendación: "Sólo hagan buenos actos, no piensen en el mal". Y también la expresión Ho-sha, que atribuye el sobre a una "retribución a la ayuda recibida". La policía informó que los sobres aparecieron en los baños de 18 de las 47 prefecturas de Japón.

¿Cómo salió a la luz el caso? Muchos japoneses, sorprendidos al hallar los sobres, los entregaron a las autoridades. La policía recibió unos 400 sobres devueltos, es decir, unos 32.000 dólares. En Japón, la ley establece que el dueño de un objeto perdido tiene seis meses para reclamarlo. Superado ese plazo, la persona que lo encontró pasa a ser su propietaria.

Hay varias teorías que tratan de explicar el origen del misterio. Algunos piensan en una protesta elíptica contra la corrupción en el Estado (por eso aparecerían sólo en baños de oficinas públicas) y otros creen que es una forma de probar la célebre honestidad de los japoneses, entre otras teorías.

 

Interlocutor: ¿Qué nos puede decir al respecto, Maestro?

Ron Hubbard: El tema es que hay personas de ese mismo entorno que lo hacen, y se ha especulado de cierta manera bien, porque es contra el Estado, por la corrupción de él, y esas mismas personas que lo hacen han sacado el dinero de forma no correcta, y además este acto lo hacen también como una manera de no tener "cargo de conciencia". Además, para ellos es una vía de "devolverlo"… ¿Se comprende lo que quiero decir? Y ésta es toda la historia.

Interlocutor: Bueno, Maestro, creo que este asunto también está aclarado… Muchas gracias por sus respuestas.

Ron Hubbard: Fue un placer. Hasta pronto, los dejo con toda mi Luz.

Interlocutor: Hasta pronto.