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Sesión Netón vs. Ares |
Entidades que se presentaron a dialogar: Netón.
Netón, dios de la guerra de Hispania, conoció a Ares, y no era como lo imaginaba, pensaba que sería más temible que él mismo. Intentó provocarlo.
LNetón, el antiguo dios de la guerra de Hispania, de barba algo canosa y mirada severa, siempre había estado sediento de conflicto. Aunque era un dios poderoso, a menudo se sentía frustrado por la falta de grandes batallas que pudieran saciar su sed de gloria.
Un día, mientras observaba a los mortales desde su morada en lo alto de una montaña, Netón sintió una extraña presencia. No era como ninguna deidad que hubiera conocido antes. Era una presencia de paz y equilibrio, algo que Netón encontraba irritante.
Intrigado, Netón decidió corporizarse y rastrear la fuente de esta extraña energía. Se materializó en un bosque denso, donde la luz del sol se filtraba a través de las ramas. Allí, en un claro, se encontró con Ares, el dios griego de la guerra.
Ares no era como Netón lo había imaginado. No llevaba armadura, sino un traje moderno y tenía una expresión de serenidad en su rostro.
Netón se burló. -"¿Tú eres Ares, el gran dios de la guerra? Me decepcionas. Pareces más un filósofo que un guerrero".
Ares sonrió. -"Las apariencias engañan, Netón. Yo no soy un dios guerrero, sino un 'A', un guardián del equilibrio de conciencia de todos los seres encarnados".
Netón frunció el ceño. -"¿Un qué? ¿Y qué tiene que ver eso con la guerra?"
Ares explicó: -"La guerra es el resultado del desequilibrio. Cuando las mentes de los seres encarnados se llenan de odio, codicia y miedo, la guerra es inevitable. Mi trabajo es mantener ese equilibrio y evitar que los pensamientos negativos se apoderen de ellos".
Netón se echó a reír. -"Eso suena ridículo, veo que te ha ido mal, ya que los seres humanos de Sol III siempre viven batallando. La guerra es natural. Es la forma en que los fuertes demuestran su superioridad sobre los débiles".
Ares negó con la cabeza. -"Esa es la visión de un dios limitado. La verdadera fuerza no radica en la capacidad de matar, sino en la capacidad de crear y mantener la paz". Además, no eres un mítico dios… eres un demonio corporizado que viene a hacer el Mal.
Netón se enfureció. -"¡Cállate! No permitiré que me sermonee un cobarde como tú".
Ares se mantuvo firme. -"No soy un cobarde, Netón, soy un pacificador. Y no voy a permitir que sigas llenando la mente de la gente con ideas de conflicto".
Netón empuñó su hacha. -"¡Entonces prepárate para luchar!"
Ares no se inmutó. En su mano derecha tenía una lanza y en su izquierda, una espada, pero exclamó: -"No lucharé contigo, Netón. La violencia sólo engendra más violencia. Pero usaré mi poder para proteger a los mortales de tu influencia".
Ares levantó la mano con la lanza y una luz brillante emanó de ella. La luz envolvió a Netón, atándolo y sofocando su ira. Netón luchó, pero no pudo liberarse.
Ares habló con voz firme: -"Desde este día en adelante, no podrás interferir en los asuntos de los mortales. Te quedarás aquí, en este bosque, hasta que aprendas el valor de la paz".
Netón, enfurecido, gritó: -"¡Me descorporizaré y seré libre!"
-Podrás hacerlo -respondió Ares-, pero apenas vuelvas a corporizarte en este mundo, volverás a este bosque, que será tu prisión.
-¡Esclavizaré a quienes pasen por aquí!
-No podrás verlos, sólo percibirlos con tus sentidos, y tú serás invisible para ellos.
Y así, Netón quedó atrapado en el bosque, condenado a percibir a los mortales desde lejos, sin poder avivar sus llamas de odio y conflicto.
Ares, el 'A', continuó su trabajo, protegiendo el equilibrio de conciencia de los seres encarnados y tratando de mantener la paz en el mundo, algo que le iba a ser difícil de lograr.
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