| Índice |
Causa del crimen
|
|
|
LA CAUSA DEL CRIMEN [1]
POR L. RONALD HUBBARD
CAPÍTULO I
LA PSIQUIATRÍA, LOS PSIQUIATRAS Y SUS TRATAMIENTOS
"Hay momentos en que la represión psiquiátrica se muestra sin velos, en la búsqueda de provocar el terror didáctico. La noticia entonces abruma y paraliza. Se habla con pena, pero más con miedo, de los desaparecidos de la colonia Open Door; de las prácticas y experimentos aberrantes a que son sometidos los enfermos crónicos; de los quince internos carbonizados en una celda de seguridad del psiquiátrico San Francisco de Asís, en Corrientes; o del medio centenar de mujeres asesinadas en un mes, por hambre, en el hospital Braulio Moyano, en Buenos Aires. Entre los labios se susurra: éstas cosas les pasa a los diferentes (locos, criminales, homosexuales o subversivos): por algo será..." [2] .
Diplomas. El requisito común para obtener un diploma en una materia es que el titular sea capaz de obtener un resultado en esa materia. Los psiquiatras obtienen sus diplomas sin demostrar jamás ninguna cura de nada. Los psicólogos obtuvieron sus "diplomas" sobre la mente por una materia en la que todos su libros de texto han insistido en que al hombre no se le podría cambiar y que la inteligencia y la personalidad no podrían transformarse. Ya que el psiquiatra alardeaba de que le llevó doce años de formación hacerse psiquiatra, y un psicólogo fanfarroneaba que le llevó seis años ser psicólogo, uno puede asumir que sin duda les llevó un tiempo bastante largo no aprender nada. Otros criminales no necesitan diplomas para convertirse en asesinos competentes. Está en armonía con el resto de la charlatanería de la Psiquiatría y la Psicología que esta "formación" tampoco tiene lugar. Los psiquiatras de establecimientos psiquiátricos pasan unos cuantos años como encargados del patio dando palizas a los pacientes, y eso es "formación". Ambas actividades son subvencionadas por grupos privados que fingen ser funcionarios estatales. La palabra "Nacional" es charlatanería. La única pericia de la que uno puede estar seguro en la Psiquiatría y la Psicología es la de la charlatanería. Son sin duda los charlatanes más consumados del mundo. Un diploma en una materia en la que no puede llevar nada a cabo, es todo parte de la apariencia que se utiliza para extorsionar al gobierno miles de millones anualmente. Sería mucho más barato si los gobiernos simplemente contrataran a la Mafia para drogar y asesinar a sus ciudadanos, y acabar con el asunto. Uno está seguro de que la Mafia también podría entregar muy buenos diplomas, ganados en su mayoría con muchos años en prisión. O, como los de la Psiquiatría, falsificaciones descaradas.
Fracasos. Aunque mucho de lo que Hubbard menciona con respecto a las consecuencias de una asociación psiquiátrica con gobiernos es suficientemente obvio, su artículo de 1970, "Fracasos", menciona un tema relativamente desconocido en aquel entonces: la barbarie psiquiátrica y el campo de exterminio. Es decir, antes de la formación de la Comisión de Ciudadanos en Pro de los Derechos Humanos en 1969, la noticia del verdadero asesinato psiquiátrico estaba restringida en gran medida a las naciones del Telón de Acero, especialmente a una Unión Soviética abrumada por el Gulag, su sistema de campos de trabajos forzados. Sin embargo, mediante el enérgico trabajo de los Cienciólogos, la atención internacional muy pronto se centró en otras partes: especialmente en lo que equivalía a cámaras de tortura psiquiátrica en los Estados Unidos, el Reino Unido, Holanda, Sudáfrica, Australia y Nueva Zelanda (véase "Sobre la subversión psiquiátrica").
Los gobiernos de Occidente que confían totalmente en los psicólogos y psiquiatras, sólo usan la tecnología de áreas fracasadas. De Polonia, Alemania, Austria y Rusia tenemos al psicólogo y al psiquiatra arrogante cuyas prácticas bestiales y de campos de exterminio vienen del trabajo de Pavlov y Wundt. Después de que el trabajo de estos y de sus colegas fuera aceptado en estos países y usado por sus gobiernos, sobrevinieron la revolución y la catástrofe totales. La tecnología mental que hoy están usando los gobiernos de Occidente, le dio un Hitler a Alemania y un Stalin a Rusia. Polonia, Austria, Alemania y Rusia han sido escenario de campos de exterminio, masacres, guerras y derrota total. Los líderes dirigentes que compraron y usaron esta obra, ya llevan mucho tiempo muertos, aborrecidos y condenados por la humanidad. No obstante, los gobiernos de Occidente ahora suplican desesperadamente las más vagas opiniones de los exponentes actuales de esas tecnologías. Pese a que el índice de criminalidad se disparó en Inglaterra desde que se empezó a usar esta tecnología degradada, se sigue obligando hasta a la policía a estudiarla. Hasta se enseña a los niños en las escuelas de Norteamérica, y las madres norteamericanas criaron con ella a la generación que ahora está desertando del ejército en masa. Los gobiernos de Occidente no sólo usan realmente esta tecnología mental en la actualidad, sino que usan también el consejo de esos mismos hombres, naturales de aquellos países que formaron parte de la decadencia. Una lista de estos "expertos" en el trabajo de Wundt y Pavlov y de otras autoridades del Este, muestra que sólo en Nueva York un 62% de ellos son importados de esos países. Además, el público no quiere tener nada que ver con ellos ni con su enfoque de los campos de exterminio de que "el hombre es un animal". El público no los apoyará económicamente ni irá con ellos por su propia voluntad. Estos hombres subsisten de limosnas y subvenciones del gobierno. Por lo tanto, son un doble fracaso. Además, esta gente ataca cualquier nuevo progreso de Occidente en el campo de la mente, arrojándole a uno el control total que ahora tienen sobre los gobiernos. Estos hombres, actuando desde un cuartel general cerca de la frontera ruso-alemana, controlan el campo entero de la "salud mental" en Occidente. Estos hombres luchan con furia demoníaca contra Cienciología, el único descubrimiento nuevo de Occidente sobre la mente y el espíritu.
Y los gobiernos de occidente los obedecen.
A cualquier persona del público que no esté de acuerdo con este nuevo fascismo, se la pone en una lista para enviarla a sus reclusorios, torturarla con choques ingeniosos y asesinarla. Y todo ello con el acuerdo ávido de la "mejor de todas las gentes". En mi humilde opinión, esta "mejor gente" debe recordar el destino del Zar de Rusia, el de Adolfo Hitler, el de los gobernantes coronados de Austria y el del resto. También esta era la "mejor gente" de su época. Tuvieron una muerte muy horrible después de que usaron el trabajo de estos psiquiatras y psicólogos. El crimen en Occidente se está disparando, la violencia aplasta sus ciudades, los estudiantes están en una rebelión total, ejércitos de hombres están desertando. Y los líderes de Occidente escuchan embelesados la misma tecnología que hizo polvo a su propio mundo. O bien los líderes de Occidente están siendo más estúpidos de lo que es posible creer, o ellos mismos son criminales. Escoge tú. No hay otras explicaciones posibles. El despreciar y atacar todos los descubrimientos de Occidente en el campo de las humanidades e involucrarse en una orgía mortal con las vociferaciones de Wundt y Pavlov en contra del hombre, no es un "síntoma de los tiempos". Es una destrucción planificada de Occidente mediante el uso de sus propios jefes de estado y debería considerarse como tal. Observa cuidadosamente dondequiera que los líderes de un país se encogen de hombros ante los campos de exterminio que ahora se están sacando a la luz: tienes hombres cuyo odio hacia su propia gente es profundo y amargo, y no pararán hasta que la población se haga añicos y sea destruida. No hay una excusa, pretexto o explicación posible que sean cuerdos para la aprehensión, la tortura y el asesinato planeados y "legales" de seres humanos inocentes. ¿Por qué importar tecnología fracasada?
La Psicología y la Psiquiatría: Las ciencias de la saliva. Una investigación reciente ha revelado que las ciencias de control de la Psicología y la Psiquiatría, de las que se hace tanta propaganda y que están tan fuertemente financiadas por el gobierno, se basan en un único descubrimiento. Karl Friedrich Wilhelm Ludwig (1816-1895), director del Departamento de Fisiología de la Universidad de Leipzig (Alemania), fue el primero en demostrar que las glándulas digestivas humanas podrían estar bajo la influencia del nervio secretorio. Que los nervios controlaban las reacciones físicas fue una especie de descubrimiento. Otro alemán, Wilhelm Max Wundt (1832-1920), que enseñaba en la misma universidad (Leipzig, Alemania) declaró rápidamente, en 1879, que todos los hombres eran sólo animales, ya que los nervios controlaban la saliva, y se convirtió en el padre de la Psicología. Este fue el primer instituto de Psicología. Ivan Petrovitch Pavlov (1849-1936), veterinario, vino rápidamente de Rusia, estudió sobre esto todo lo que pudo y volvió a casa para mostrar que los perros salivan cuando suena la campana y dejan de salivar cuando se les da un electrochoque. Pavlov participó en la violenta revolución universitaria de la Rusia del siglo XIX y emergió en la revolución de 1917 que asesinó al zar, como jefe de los nuevos laboratorios experimentales comunistas. En 1928, a la vez que Stalin hacía que Pavlov escribiera un libro de 400 páginas sobre cómo controlar a los seres humanos a través de los nervios, la Royal Society del Reino Unido lo hizo miembro. John Dewey (1859-1952), el "gran" pedagogo americano que revolucionó la enseñanza en Norteamérica (y llevó la revolución a sus universidades), fue un seguidor de las teorías de Wundt. En la época de Dewey, los psicólogos norteamericanos iban a Leipzig a estudiar con Wundt. Pavlov y el "gran" educador americano John Dewey tuvieron los mismos maestros. Toda la base de la Psicología y la Psiquiatría se remonta a Ludwig y a Wundt. Se basa por completo en los siguientes datos. Si se corta, se desgarra o se le da un shock a un nervio, este puede hacer que el cuerpo físico reaccione. Como el nervio puede controlar la saliva, los nervios deben controlar la demanda de comida y la demanda de sexo. Por lo tanto los hombres son animales. Se les puede adiestrar como a las ovejas o a los osos bailarines. Esto es todo lo que el psiquiatra está intentando hacer con el shock y la cirugía: cortar el nervio "correcto". Nadie ha demostrado JAMÁS en ningún sitio que exista ningún nervio correcto. A los políticos de Alemania, Rusia, EE.UU. e Inglaterra, les fascinó mucho la promesa de ser capaces de controlar totalmente a los hombres. Desafortunadamente, la premisa básica de la Psicología y la Psiquiatría es una verdad parcial y limitada. Y tal y como se ha aplicado, ha logrado el siguiente historial:
El dominio total ejercido por estos "psicólogos", pedagogos y psiquiatras adoctrinados en Leipzig ha sido muy marcado desde la segunda mitad del siglo XIX.
Los principios de esta escuela son: 1. Dios no existe. 2. El hombre es un animal. 3. El hombre puede ser controlado totalmente. 4. El hombre no puede cambiar. 5. El hombre no tiene voluntad; es simplemente un mecanismo de estímulo-respuesta y, por consiguiente, es totalmente irresponsable de sus actos. Estos tipos (Wundt, Pavlov, Dewey, todos ellos) sacaron las universidades de la influencia de la Iglesia, donde habían prosperado durante más de mil años, enseñaron al hombre que era un animal salvaje sin alma y nos obsequiaron en una bandeja llameante con lo que risiblemente se llama civilización moderna. De inmediato sobrevino la decadencia cultural y la destrucción nacional. ¿Control del hombre? Mira los motines. ¿No es hora ya de que alguien saque a patadas a estos farsantes arrogantes y dejen trabajar a alguien que sepa? Estos sacerdotes de la revolución y la decadencia han estado combatiendo cruelmente a Dianética y Cienciología. Sin embargo, Dianética y Cienciología pueden lograr en horas estudiantes que pueden estudiar, hombres que pueden pensar y seres humanos contentos y felices. Es hora de enterrar a la vieja escuela con sus muertos y dejar que intenten traer algo de orden, sin todo un siglo pasado de mentiras, aquellos que pueden.
CAPÍTULO II
Psiquiatría y criminalidad
Con una frecuencia creciente del crimen violento a finales de los 70, y la investigación de LRH sobre los propósitos malignos y la mente criminal, tenemos tres artículos de principios de los 80. Como un comentario sobre lo que LRH predijo tan correctamente sobre la violencia absurda y sin par de los pacientes psiquiátricos, sólo se necesita considerar el tiroteo perpetrado en 1981 contra el Presidente Ronald Reagan y el lisiamiento del Secretario de Prensa de la Casa Blanca, James Brady, por una persona bajo tratamiento psiquiátrico, John Hinckley Jr. Como comentario sobre lo que impulsó a LRH a escribir el primer código moral no religioso, El camino a la felicidad, sólo hay que considerar la disminución de la asistencia a la iglesia, el aumento drástico de la violencia en los vecindarios y el declive moral general a medida que la doctrina psiquiátrica se filtraba todavía más en la corriente principal de la sociedad; de aquí la urgencia de esta observación de LRH en 1980: "Los viejos valores sociales han sido despedazados. No hay nuevos valores morales que los hayan reemplazado... Los lazos que mantenían unidos a los hombres como humanidad y les hacían honorables han sido cortados por una violenta embestida de materialismo falso". Desde su perspectiva penetrante de lo que se encuentra en la raíz de ambas, la violencia y la inmoralidad, escribió además los siguientes artículos: "Los criminales y la Psiquiatría", "La mente criminal y los psiquiatras" y "La causa del crimen".
Los criminales y la Psiquiatría. Prácticamente todo crimen horroroso moderno ha sido cometido por un criminal conocido que había estado yendo y viniendo de las manos de psiquiatras y psicólogos, a menudo en muchas ocasiones. No hay una razón en particular para que enumeremos las interminables historias de caso sobre esto; aparecen con demasiada frecuencia en las crónicas de los noticiarios, y los archivos de los periódicos están llenos de ellas. Y a medida que se descubren tales historias, se encuentra que el perpetrador tenía un largo historial, algunos incluso desde la infancia, de tratamiento psiquiátrico y psicológico. Tal registro de fracasos no parece llamar la atención de los legisladores, y estos continúan virtiendo dinero a raudales en las arcas de los psiquiatras, psicólogos y sus organizaciones. Según encuestas, la mayoría del público parece estar consciente del estado de las cosas, si no es que de todos los hechos: los únicos clientes reales que tienen los psiquiatras y psicólogos, son los gobiernos; el público no va a ellos por su propia voluntad. La visión más benévola de esto sería que los psiquiatras y los psicólogos son simplemente incompetentes. Pero se pueden extraer otras implicaciones más siniestras. Desarrolladas a finales del siglo XIX, aparecieron en el escenario militarista de una Alemania en proceso de rearme y con mentalidad de conquista. En aquella época, el archicriminal Bismarck estaba poniendo los cimientos para las matanzas de la Primera y Segunda guerras mundiales. Encajaba con la filosofía del militarismo el que el hombre fuera un animal y que no existieran ni el alma ni la moralidad que se interpusieran en el camino del asesinato en masa que es la guerra. Hasta aquel momento la Iglesia tuvo cierta influencia sobre el estado y posiblemente cierto poder para refrenar la bestialidad y la conducta salvajemente demente; y por pequeña que esta pudiera haber sido, era incompatible con las malvadas ambiciones de los militaristas. Que el hombre era, después de todo, sólo un animal, sin alma y sin derecho a ninguna decencia, estaba destinada a ser una doctrina popular. Que la demencia consistía en impulsos de dañar a otros, habría sido una idea muy impopular para los jefes de gobierno que no tenían otra cosa en mente. De modo que la noción de que la demencia era una enfermedad física se aceptó con avidez. El principio básico de la Psicología es que el hombre es simplemente un animal. El principio básico de la Psiquiatría es que la demencia es una enfermedad física. Ninguna de ellas tiene prueba alguna de que estos principios sean correctos. Que el hombre pueda reducirse a un comportamiento animal no prueba que esa sea su verdadera naturaleza básica. Que algunas enfermedades físicas también produzcan aberración mental, no prueba que alguna "enfermedad mental" tenga bacterias o virus, y de hecho jamás se ha aislado ninguno. Si los crímenes cometidos por un gobierno en un solo día fueran cometidos por una persona, a este individuo se le metería de inmediato en una celda, y es probable que incluso en una celda acolchada. Desafortunadamente, las posiciones de poder y autoridad atraen hacia sí a seres que, con demasiada frecuencia, necesitan esa altura para ejercer su ansia de dañar a otros abierta o encubiertamente. Las posiciones en el gobierno están bien preparadas para este uso; también se ocupan con demasiada frecuencia para estar por encima de cualquier ley. Algunos de los criminales más notorios de la historia han operado desde posiciones en el gobierno. Esto resulta impresionante en cuanto a estadísticas, cuando se cuentan los cadáveres esparcidos. Al examinar esto (y está ampliamente documentado en cualquier libro de historia o periódico), uno puede empezar a encontrarle algún tipo de sentido a todo ello. Generadas por un gobierno locamente militarista, la Psiquiatría y la Psicología encuentran ávido apoyo en gobiernos opresivos y tiránicos. Quien emplea esta gente, entra en la clasificación -aun mirándolo con la mayor generosidad- de criminal. Así que no hay que extrañarse de que estos temas no tengan ningún verdadero éxito, ni siquiera interés, en la detección y manejo de criminales. Uno no puede llegar tan lejos como para decir que la Psiquiatría y la Psicología crean criminales a sabiendas o que activamente planean crímenes e implantan a sus pacientes para que los cometan, aun cuando pudiera parecer así en algunos casos. Más bien, estos temas son temas falsos, basados en principios falsos bien adaptados a las demandas y ambiciones de quienes los emplean. Su tecnología es incapaz de detectar, y mucho menos de ayudar, a los criminales. Incluso es dudoso que quienes los emplean, los gobiernos, toleraran un tema que pudiera detectar y resolver la criminalidad: ya que ¿quiénes serían los primeros en ser detectados? Algunos dentro de los gobiernos, por supuesto. No, el lobo sólo apoyaría a un jurado de lobos para juzgar el crimen de matar ovejas. Por esto ves a los gobiernos dando dinero a raudales a los psicólogos en las escuelas y a los psiquiatras en los departamentos del gobierno. Con un monopolio completo en el campo de la mente apoyado por el gobierno, los criminales potenciales seguirán sin ser detectados hasta que lesionen o maten ciudadanos y, tras haberlo hecho, los psiquiatras y los psicólogos los dejarán igual o incluso los reafirmarán en sus pautas de conducta habituales y los volverán a soltar al mundo para que continúen dañando y matando ciudadanos. La aceptación y el poder de la Psiquiatría y la Psicología están disminuyendo. Alcanzaron su cenit alrededor de 1960. Después parecía que su palabra era ley y que podían dañar, lesionar y matar sin restricción a sus pacientes. La aparición de una verdadera tecnología de la mente -Dianética y Cienciología- ha jugado un papel importante en actuar como restricción. En un pasado estuvieron bastante cerca de convertir a cada bebé en un futuro robot para la manipulación del país y a cada sociedad en un manicomio de crimen e inmoralidad. El mundo todavía está sufriendo los efectos de esa dominación. No hay ninguna razón real por la que, usando la tecnología adecuada, el criminal no pueda ser detectado y también reformado. También se podría, con el uso del Despojo de Datos Falsos, recuperar a un psiquiatra o psicólogo: aunque esto podría verse dificultado por el hecho de que él logra todo su poder y dinero del estado, el cual podría tener propósitos bastante diferentes para él. El mundo da vueltas, las cosas cambian. Y llegará el día en que a los tipos locos del mundo no se les confiará el cuidado de tipos locos. Pero eso será en la medida en que tú hagas que Dianética y Cienciología prosigan con éxito. Los instigadores, patrocinadores y defensores de estos dos temas pertenecen de manera plena y demostrable a la categoría de criminales.
La mente criminal y los psiquiatras. A menudo se ha notado (e informado rutinariamente en los periódicos) que los criminales "tratados" por psicólogos y psiquiatras salen y cometen crímenes. Se podría sospechar que estos "profesionales" usaron dolor-drogas-hipnosis y otros métodos (bajo la apariencia de tratamiento) para inducir al criminal a salir y cometer más crímenes. Y posiblemente lo hagan. Pero acabo de hacer un descubrimiento que arroja cierta luz a esta situación. La moralidad y la buena conducta son lógicas. Este es el tema de El camino a la felicidad. Resulta entonces (y puede comprobarse) que la inmoralidad y la mala conducta son estúpidas. Esto se ha confirmado en investigación adicional. Se podrían dejar a un lado las especulaciones sobre "bueno y malo" de la antigua Grecia y continuar con una lógica más fácil y menos contenciosa de "brillante y estúpido". Cualquier cosa que un criminal trata de obtener puede obtenerse sin crimen si se es lo bastante brillante. Los criminales, como puede decirte la policía, normalmente son muy, muy estúpidos. Las cosas que hacen y las pistas que dejan por ahí es el distintivo de un IQ muy bajo. El criminal "brillante" se encuentra sólo en la ficción. De vez en cuando aparece un Hitler y comienza un mito de que los que están en posiciones altas son criminales; pero Hitler (y Napoleón y todos los de su ralea) eran estúpidos hasta un grado increíble. Hitler se destruyó a sí mismo y a Alemania, ¿no? Y Napoleón se destruyó a sí mismo y a Francia. Así que ni siquiera los criminales en posiciones altas son brillantes. Si hubieran sido realmente brillantes, podrían haber conseguido un reinado con éxito sin crimen. Los restos mortales de las viejas civilizaciones son anuncios de estupidez. Las cárceles están a reventar de gente tan estúpida que hizo cosas malas e incluso las hizo de forma nada ingeniosa. Así que echemos un vistazo de nuevo a los psiquiatras: lo que ellos llaman "tratamiento" es una supresión (mediante choques, drogas, etc.) de la habilidad de pensar. Estos psiquiatras no son lo suficientemente honestos -al estar la mayor parte de ellos simplemente dramatizando ser psicóticos- para publicar el hecho de que todos sus "tratamientos" (mutilación, de hecho, cuando no es asesinato) hacen a la gente más estúpida. Estas acciones de choque y asesoramiento evaluativo absurdo, etc., reducen el IQ como un ascensor de alta velocidad bajando hasta el sótano. Esto no se lo dicen a los legisladores ni lo escriben en sus libros. Por esto es por lo que dicen que "nadie puede cambiar el IQ". Ocultan el hecho de que ellos lo arruinan. Así que los psiquiatras en las prisiones están implicados en una acción (dando choques o lo que sea) que hace aún más estúpida a la gente que ya es criminal. Aunque obviamente le dicen a sus víctimas que salgan y cometan más crímenes (por ejemplo, el psicoanalista impulsa a las esposas a cometer adulterio), no tendrían que hacer esto en absoluto para fabricar más crimen. Sus "tratamientos" hacen a los criminales más estúpidos. El estúpido comete más crímenes. Realmente es muy simple cuando lo miras. ¿Por qué apoya el Estado a los psiquiatras y a los psicólogos? ¿Porque el Estado es estúpido? ¿O es que quiere más ciudadanos robados y asesinados? Es lo uno o lo otro. Elige. Uno es brillante, moral, honesto y va bien, o es estúpido y va mal. La respuesta al crimen es elevar el IQ. Pero sólo los Cienciólogos pueden hacerlo.
La causa del crimen. Ellos dicen que la pobreza genera el crimen. Ellos dicen que si se mejorara la educación, habría menos crimen. Ellos dicen que si se remediara el destino de los menos privilegiados, se habría resuelto el crimen. Se ha demostrado que todos esos "remedios" son obviamente falsos. En países muy pobres, hay poco crimen. La "mejora" en la educación fue hecha a la medida de la "reforma social", no para enseñar destrezas. Y es un fracaso total. Se ha ignorado el hecho de que el premiar a los menos privilegiados, simplemente ha destrozado las escuelas y los vecindarios y ha costado miles de millones. Así que, ¿quiénes son "ellos"? Los psicólogos y psiquiatras, por supuesto. Estos fueron sus locos remedios para el crimen. Y esto ha destrozado una civilización. Así que, ¿cuál es la causa del crimen? ¡El tratamiento, por supuesto! Los electrochoques, la modificación del comportamiento, el ultraje del alma. Esas son las causas del crimen. No habría ningún criminal en absoluto si los psicólogos y psiquiatras no hubieran comenzado a oprimir seres hacia la venganza contra la sociedad. Sólo hay un remedio para el crimen: ¡librarse de los psiquiatras! ¡Ellos lo están causando! Así es, esto es cierto. En casos y más casos de investigación acerca de criminales. ¿Y hasta dónde nos lleva todo esto? ¡A los psiquiatras! Su brutalidad y crueldad son conocidas por todos. Los datos están llegando. Cualquier dato más que encuentres de un criminal o de cualquiera, mándanoslo. Respecto al crimen, tenemos una epidemia en marcha en este planeta. Las causas incorrectas que los psiquiatras atribuyen al crimen, más sus propios "tratamientos", hacen de ellos un virus mortal. A los psiquiatras no se les debería dejar cometer impunemente "tratamientos" que son equivalentes a actos criminales, mutilación y asesinato. No están por encima de la ley. De hecho no existe ley alguna que los proteja, ya que ¿qué tipo de sociedad cuerda aprobaría los crímenes contra sus ciudadanos, aún como "ciencia"? Se les debería tratar como a cualquier otro criminal. En el mejor de los casos, son psicóticos que dramatizan y son peligrosos, pero aún más peligrosos para la sociedad en general que los psicóticos que mantienen en sus oficinas y loqueros, ya que ellos mienten y son traicioneros. Por qué el gobierno los subvenciona, no lo sé. Ellos son los últimos a los que se les debería dejar sueltos para hacerse responsables de los niños. [1] Quien considere que este artículo de Hubbard juzga con demasiado rigor a los psiquiatras, sería conveniente que leyera alguno de los desgarradores números de la revista Desbordar, editada por los internos de la tristemente célebre institución manicomial "Borda", que son los que verdaderamente reciben el "tratamiento" psiquiátrico. [2] Transcripción parcial del artículo de Vicente Zito Lima, Radiografía del hospicio , publicado en la revista "Desbordar", nº 1, noviembre/90. Dianética y Cienciología han sido complementadas por el profesor Jorge Olguín mediante las técnicas de Psicointegración y Psicoauditación
|