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Conflictos,
cómo resolverlos
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| Los conflictos y cómo resolverlos
Los antropólogos, los sociólogos, los psicólogos y otros dicen que sí. Al haber observado una larga historia del comportamiento pendenciero del hombre, afirman que el hombre tiene instintos animales o que es antisocial y violento por su propia naturaleza. En realidad, el hombre es más bien pacífico. Pero se le puede conducir, de manera individual y colectiva, hacia el odio y la violencia. Al investigar las causas de la violencia, L. Ronald Hubbard descubrió una ley natural y fundamental en las relaciones humanas que explica porqué los conflictos entre la gente son a menudo tan difíciles de remediar. Y nos facilitó una herramienta de un valor inmenso que nos da la posibilidad de resolver cualquier conflicto, ya sea entre vecinos, compañeros de trabajo o incluso entre países. En este capítulo descubrirá cómo ayudar a los demás a resolver sus diferencias y restablecer unas relaciones pacíficas. La paz y la armonía entre los hombres puede ser algo más que sólo un sueño. La aplicación generalizada de esta ley hará que sea una realidad. ![]() La violencia y el conflicto entre los individuos y entre las naciones nos han acompañado durante siglos y sus causas han seguido siendo un misterio completo, un misterio resuelto finalmente en Cienciología. Si Caldea pudo desvanecerse, si Babilonia se redujo a polvo, si Egipto se convirtió en una tierra yerma, si Sicilia, que tuvo 160 ciudades prósperas pudo convertirse en una ruina saqueada antes del año cero y ser desde entonces casi un desierto, y todo esto a pesar de todo el trabajo y la sabiduría y los buenos deseos y las buenas intenciones de los seres humanos, se deduce que, tan cierto como que la oscuridad sigue a la puesta del sol, el hombre debe de desconocer algo acerca de todas sus obras y sus formas de hacerlas. Y que ese algo debe de ser tan implacable y tan penetrante como para destruir todas sus ambiciones y sus posibilidades antes de tiempo. Ese algo tendría que ser alguna ley natural sobre la que no tiene ninguna noción. Y existe una ley así, aparentemente; una ley que responde a las condiciones de ser implacable, desconocida y de abarcar todas las actividades. La ley podría ser: UN TERCER PARTIDO DEBE ESTAR PRESENTE Y HA DE SER DESCONOCIDO, EN TODA DISPUTA, PARA QUE EXISTA UN CONFLICTO. O bien PARA QUE OCURRA UNA DISPUTA, UN TERCER PARTIDO DESCONOCIDO HA DE ESTAR ACTIVO PRODUCIÉNDOLA ENTRE LOS DOS OPONENTES POTENCIALES. O bien AUNQUE COMUNMENTE SE PIENSA QUE SE REQUIEREN DOS PERSONAS PARA QUE SE LLEVE A CABO UNA PELEA, DEBE DE EXISTIR UN TERCER PARTIDO Y DEBE DESARROLLARLA, PARA QUE OCURRA UN CONFLICTO REAL. Es muy fácil ver que dos en conflicto se están peleando. Son muy visibles. Lo que es más difícil de ver o sospechar es que existió un tercer partido y que promovió activamente la pelea. El tercer partido normalmente insospechado y "razonable", el espectador que niega tener nada que ver con ello; es el que ha ocasionado que el conflicto exista en primer lugar. Se descubrirá que el tercer partido oculto, que a veces parece apoyar sólo a una de las partes, es el instigador. Esta es una ley útil en muchas facetas de la vida. Es la causa de la guerra. Uno ve a dos individuos insultándose mutuamente, les ve llegar a las manos. No hay nadie alrededor. Así que ellos , por supuesto, son los que han "causado la pelea". Pero había un tercer partido. Al buscar terceros partidos, uno se encuentra con datos increíbles. Ese es el problema. Lo increíble se descarta demasiado fácilmente. Una forma de esconder las cosas es hacerlas increíbles. El oficinista A y el mensajero B han estado discutiendo. Estallan en conflicto abierto. Uno culpa al otro. Ninguno de los dos tiene razón y la disputa no se resuelve, ya que su verdadera causa no ha sido establecida. Alguien mira a fondo en ese caso. Encuentra lo increíble. La mujer del oficinista A ha estado acostándose con el mensajero B y quejándose a uno sobre el otro. El granjero J y el ganadero K se han estado haciendo pedazos durante años de conflicto continuo. Hay razones obvias y lógicas para la pelea. Pero esta continúa y no se resuelve. Una invesigación minuciosa descubre al Banquero L, quien debido a sus pérdidas en la pelea, puede prestarle dinero a ambos bandos, mientras hace que la pelea siga, y quien al final se quedará con todas sus tierras si los dos pierden. También se produce a mayor escala. Las fuerzas revolucionarias y el gobierno ruso estaban en conflicto en 1917. Las razones son tantas que la atención se queda fácilmente prendida en ellas. Pero sólo cuando se obtuvieron los papeles oficiales del estado alemán en la Segunda Guerra Mundial se reveló que Alemania había promovido la revuelta y financiado a Lenin para que la comenzara, ¡incluso mandándolo a Rusia en un tren secreto! Cuando se examinan las peleas "personales", los conflictos de grupos, las batallas entre naciones, se encuentra, si se investiga, al tercer partido, del que ninguno de los dos combatientes sospechaba, o del que si existía alguna sospecha, esta se había descartado como "fantástica". Sin embargo la documentación cuidadosa finalmente lo pone en evidencia. Este dato es fabulosamente útil. En las peleas maritales, el planteamiento correcto por parte de cualquiera que esté asesorando es el hacer que las dos partes busquen cuidadosamente el tercer partido. Al principio pueden llegar a deducir muchas razones . Estas razones no son seres (personas). Uno está buscando un tercer partido, un ser real. Cuando ambos encuentran el tercer partido y tienen la evidencia, eso será el final de la pelea. A veces dos partes que se están peleando, repentinamente deciden elegir a alguien a quien echarle la culpa. Esto detiene la pelea. A veces no es el ser correcto y de ahí en adelante las peleas continúan. Dos naciones que están enzarzadas violentamente, deberían procurar conferenciar o dialogar una con la otra para entresacar y localizar al tercer partido verdadero. Siempre encontrarán uno, si miran, y pueden descubrirá el correcto. Pues se descubrirá que de hecho existe. Hay probablemente muchos planteamientos técnicos que uno podría desarrollar y esbozar en este asunto. Hay muchos fenómenos extraños conectados con él. Cuando se localiza a un tercer partido de forma precisa, por lo general ninguna de las partes entabla una lucha con él en absoluto, sino que solamente se le vuelve la espalda. Los conflictos matrimoniales son comunes. Se pueden salvar los matrimonios si las dos partes realmente determinan quién causó los conflictos. En todo el historial del matrimonio puede haber habido varios, pero sólo uno cada vez. Las peleas entre un individuo y una organización casi siempre están causadas por un tercer partido individual o por un tercer grupo. La organización y el individuo deberían reunirse y aislar al tercer partido mostrándose mutuamente todos los datos que se les ha dado a cada uno. Los manifestantes y los gobiernos de la misma forma podrían ponerse de acuerdo de nuevo si se consiguiera que representantes de ambos bandos se confiaran mutuamente lo que se les ha contado y quién lo dijo. Estas reuniones han tendido a tratar solamente con recriminaciones, con condiciones o abusos. Deben tratar únicamente sobre seres si se quiere tener éxito. Se podría pensar que esta teoría también afirma que no hay malas condiciones que causen conflicto. Las hay. Pero normalmente estas se pueden remediar por medio de una reunión, a menos que un tercer partido esté promoviendo el conflicto. En la historia tenemos una opinión muy viciada del pasado porque está relatado por las recriminaciones de dos oponentes sin haber localizado el tercer partido. "Las causas subyacentes" de la guerra deberían de llamarse "promotores ocultos". No hay conflictos que no se puedan resolver, a menos que los verdaderos promotores de los mismos permanezcan ocultos. Esta es la ley natural que ni los antiguos, ni los modernos, conocían. Y al no conocerla, civilizaciones enteras, siendo desviadas hacia "razones", han perecido. Vale la pena saberla. Vale la pena trabajar con ella en cualquier situación en la que uno esté tratando de conseguir la paz. Pero si la pareja conoce la Ley del Tercer Partido, puede identificar tales disputas por lo que son y localizar la verdadera causa de la pelea.
Un tercer partido puede crear el conflicto quejándose a su hija acerca del ingreso de su yerno...
Otro factor muy importante en la tecnología del tercer partido es el de los informes falsos. Los informes falsos son afirmaciones verbales o por escrito que no tienen fundamento o que dan una idea equivocada o que intencionalmente contienen mentiras. Sabemos que un tercer partido es necesario para cualquier pelea. Al revisar diferentes trastornos de las organizaciones, se descubrió que el tercer partido se puede pasar por alto completamente incluso tras una investáigación intensa. Al dar informaciones falsas sobre otros, el tercer partido hace daño y causa estragos entre los individuos y entre los grupos. En varias ocasiones una organización ha perdido miembros de personal que eran inocentes. En un esfuerzo por resolver los trastornos, se les despidió o se les disciplinó. Sin embargo la turbulencia continuó y el malestar en el área empeoró a causa de los despidos. Rastreando esto más hacia atrás, se encuentra que el verdadero tercer partido, finalmente descubierto, estaba causando los despidos con informes falsos. Una fuente de esto es como sigue: El empleado X se equivoca. Está muy furioso y a la defensiva contra ser acusado. Culpa a otro de su error. Ese otro es disciplinado. El empleado X desvía la atención de él de varias formas, incluyendo el acusar falsamente a otros. Esta es una acción de tercer partido que da como resultado que se culpe y se castigue a mucha gente. Y que el verdadero tercer partido continúe sin ser detectado. El punto de justicia que falta aquí es que a las personas castigadas no se les puso cara a cara con sus acusadores y no se les informó de la verdadera acusación y así no pudieron afrontarla. Otro caso de tercer partido sería simplemente el hacer circular rumores y hacer acusaciones por rencor o incluso por algún motivo todavía más malévolo. Esta sería una acción de tercer partido normal. Usualmente está basada en informes falsos. Se produce otra situación cuando una persona encargada de algún área que no puede poner en orden, comienza a investigar, obtiene informes falsos del tercer partido acerca de esta, y disciplina a la gente conforme a eso y pasa por alto por completo al tercer partido verdadero. Esto crea todavía más malestar en el área. La base de todas las actividades de tercer partido que realmente crean problemas es, entonces, la de los informes falsos. También puede haber una percepción falsa . Uno ve cosas que no existen e informa de ellas como si fueran "hechos". Por lo tanto vemos que podemos realizar con facilidad una investigación a base de seguir una cadena de informes falsos. En por lo menos un caso, el tercer partido (al que se descubrió solamente después de que era muy obvio que solamente él podría haber sido el que destrozó dos áreas de la organización, una tras otra) también tuvo estas características: 1. Cometió errores en sus propias acciones. 2. Protestó furiosamente contra todos los informes que se hicieron sobre él. 3. Cambió todo obsesivamente cuando se hacía cargo de un área. 4. Informó falsamente de acciones, acusando a otros. 5. Tenía un porcentaje alto de bajas de personal en su área. Todas estas no son necesariamente comunes a todos los terceros partidos, pero le dan una idea de lo que puede ocurrir. La experiencia dice que al tratar con asuntos de ética y de justicia en los grupos, es obvio que la verdadera fuente de malestar en un área serían los informes falsos que se aceptan, y en base a los cuales se actúa sin haber confrontado al acusado con todos los cargos y sus acusadores. Una persona que tenga algún grado de autoridad en un grupo no debería de aceptar ninguna acusación y actuar en base a ella. El hacerlo mina la seguridad de todos. Uno podría, para comenzar, negarse a actuar basándose en cualquier información, a menos que hubiera comprobado por investigación personal que no era la acción de algún tercer partido. Cuando se le presente una acusación o "evidencia", la persona que está a cargo de alguna actividad debería de llevar a cabo una investigación sobre informes falsos y percepciones falsas. De esta manera uno puede entonces verificar tales informes y llegar a la verdadera fuente del problema y evitar el disciplinar a individuos que pueden ser inocentes. La justicia entonces consistiría de un rechazo a aceptar cualquier informe que no esté basado en datos reales, e independientes, asegurarse de que todos esos informes se investiguen y que todas las investigaciones incluyan el confrontar al acusado con la acusación y siempre que sea factible, con el acusador, antes de llevar a cabo ninguna acción disciplinaria o de asignar cualquier castigo. Si bien esto puede hacer que el proceso de la justicia sea más lento, la seguridad personal del individuo depende totalmente de que se establezca toda la verdad sobre cualquier acusación antes de que se tome ninguna acción. Cómo encontrar un Tercer Partido La forma de no encontrar un tercer partido es recopilar un cuestionario que, de formas diferentes les pregunta a todos: "¿Has sido una víctima ?" No pregunte cosas como: "¿Quién te ha tratado mal?" u otras preguntas que tiendan a provocar respuestas de que la persona ha sido la víctima. Este tipo de preguntas no localizaría al individuo que está provocando los conflictos entre la gente, ¡sino que podría solamente dar los nombres de los ejecutivos y demás personas en el grupo que están tratando de hacer que la gente haga sus trabajos y que sean productivos! Quienquiera que lo enfoque de esta manera (1) no encuentra ningún tercer partido y (2) hace que la gente colapse mental o físicamente hasta el punto en que ya no puede funcionar de forma causativa. Por definición, un tercer partido es alguien que a base de informes falsos crea problemas entre dos personas, una persona y un grupo o un grupo y otro grupo. El objeto de la investigación es pues, descubrir quién ha estado propagando informes falsos para provocar conflictos entre la gente o entre los grupos. Para encontrar un tercer partido, uno tiene que preguntar a los que están envueltos en la disputa, preguntas del tipo siguiente: 1a. ¿Se te ha dicho que habías caído en desgracia? b. ¿Qué se dijo? c. ¿ Quién lo dijo? 2a. ¿Se te ha dicho que alguien era malo? b. ¿Qué se dijo? c. ¿ Quién lo dijo? 3a. ¿Se te ha dicho que alguien estaba haciendo algo mal? b. ¿Qué se dijo? c. ¿ Quién lo dijo? 4a. Se te ha dicho que un grupo era malo? b. ¿Qué se dijo? c. ¿ Quién lo dijo?
Un cuestionario de este tipo debería de tener una cláusula limitadora tal como: "En su trabajo ¿_____?" o "En su matrimonio ¿_____?" o "En esta familia ¿_____?" También puede haber muchas respuestas, así que deje bastante espacio para cada pregunta. Combinando entonces los nombres dados, tiene un nombre que aparece muchas más veces que el resto. Esto se hace contando nombres. Investigue entonces a esa persona. Siguiendo este procedimiento, descubrirá exactamente quién ha estado provocando conflictos y de esta manera hará posible su resolución. Con esta herramienta en sus manos, será capaz de cambiar condiciones entre los miembros de una familia, asociados y los grupos con los que esté en contacto y restaurar la armonía. Un remedio tal para los conflictos que antes eran irresolubles nunca había existido antes de Cienciología. Es la solución a una gran cantidad de males que han preocupado a los hombres durante siglos. Dianética y Cienciología han sido complementadas por el profesor Jorge Olguín mediante las técnicas de Psicointegración y Psicoauditación
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