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El síndrome del cienciólogo |
El síndrome del cienciólogo es el que produce, en todo el que entra en la organización de Cienciología, un cambio radical en su personalidad, caracterizándose por su fanatismo exagerado por la tecnología desarrollada por Ron Hubbard, por su ceguera extrema que le impide interpretar con criterio racional sus políticas, por su temor absurdo de que cualquier apartamiento de las reglas le priven de los beneficios, y finalmente por la creencia ilógica de que la única forma de llegar a la “libertad total” es a través de un Puente considerado cerrado, es decir, insusceptible de mejoramiento.
El hombre nació para ser libre, pero el cienciólogo no...
Aquellos que tengan vocación de esclavo serán admitidos inmediatamente en la organización...
No te preocupes, Laura, en Cienciología no esclavizamos a nadie, solamente queremos que el cienciólogo se esclavice solo...
– Te felicito, Roberto, ahora eres un perfecto T. O. – ¿Thetán Operante? – No, Thetán Oprimido…
No me vengan con Cienciología, al final ustedes son más esclavistas que nosotros...
La reacción fundamental del grupo Anonymus es en realidad en contra de los propios cienciólogos, cuyas conductas son altamente supresivas. Esto sucede porque esos malos cienciólogos, porque en rigor lo son, interpretan reactivamente las enseñanzas de Ron Hubbard, creyendo que de esta forma defienden la tecnología, cuando en realidad la están destruyendo.
¿En qué me habré equivocado?
Es fundamental que no se nos malentienda: nosotros estamos a favor de Cienciología, pero en contra de la supresión imperante en las organizaciones, porque se condiciona al cienciólogo a la falsa idea de que el Puente no puede ser mejorado, y con esta justificación cualquier nueva idea es desechada de plano, no importando lo eficaz que pueda resultar…
JORGE OLGUÍN
Ron Hubbard diseñó toda una tecnología para liberar al hombre, y el propio cienciólogo, en lugar de aprovecharla para liberarse, prefirió utilizarla para convertirse en esclavo. La responsabilidad, sin duda alguna, recae en los dirigentes, que a través de una interpretación irracional de las políticas han transformado el Puente hacia la libertad en un Puente hacia la esclavitud.
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EL SÍNDROME DEL CIENCIÓLOGO
POR HORACIO VELMONT
No existe una definición concreta del término "síndrome", pues éste ha adquirido a través de las épocas distintos significados, y hoy puede decirse que cada autor lo aplica a su manera. Por nuestra parte, entonces, y para nuestros propios fines, definimos primariamente a la expresión "síndrome del cienciólogo" al conjunto de síntomas extraños, fuera de lo común o incluso humorísticos, que aparecen en forma de cuadro clínico en las personas que forman parte de la organización llamada "Cienciología".
1) Creencia en formar parte de una religión.
Cienciología es una organización fundamentalmente científica, ya que todas sus prácticas se basan en axiomas comprobables. El tema de Dios (la Octava Dinámica) no se aborda en absoluto, no se reza, y el propio Ron Hubbard declaró que todo su sistema está elaborado “de Dios para abajo”. ¿De dónde surgió, entonces, la idea de que es una religión? Cuando Ron Hubbard comenzó sus descubrimientos, que agrupó inicialmente bajo el nombre de Dianética, lo primero que hizo fue ofrecérselos a los psiquiatras, con la honesta –¿y por qué no ingenua?– intención de que ellos los adoptaran y cambiaran sus brutales e ineficaces métodos. Pero ellos no sólo que no los entendieron, sino que se sintieron amenazados (principalmente en su bolsillo, claro está) por la nueva ciencia, y entonces comenzaron a conspirar para destruirla. La única alternativa que tuvo Ron Hubbard para proteger sus descubrimientos fue transformar a la organización que había formado en un culto religioso, ya que es sabido que todos los países civilizados tienen leyes cuyo principio fundamental es el respecto a las creencias religiosas. Por supuesto que las sesiones de auditación se transformaron, como por arte de magia, en "confesiones", y el cubículo donde se desarrollaban, "confesionario". Lo insólito de esto es que, comparándolas con el método de confesión de las iglesias, la sesión de auditación es un método científico de confesión porque libera a la persona de la carga pesada de sus conflictos. En este sentido, la confesión religiosa es un remedo de la auditación de Dianética o de Cienciología. Además, en Cienciología se utiliza el E-Metro, que es un aparato diseñado por Ron Hubbard con la doble función de localizar, por un lado, las cargas de aflicciones y, por el otro, de determinar si dichas cargas han sido eliminadas. Pero obviamente esta función no transforma a la auditación en una confesión ni al lugar donde se audita en un confesionario. Una de las pruebas de que Cienciología no es una religión lo demuestra el hecho de que en países donde no se la persigue, como Argentina y México, por nombrar a dos de ellos, simplemente funciona como asociación civil. Desde ya que Ron Hubbard tuvo presente también la ventaja de inscribir a su organización como un culto para liberarla de impuestos, que en Estados Unidos son casi confiscatorios. Y ésta es la razón de que no se pague por los servicios sino que se hagan “donaciones”.
2) Creencia en que Ron Hubbard era infalible y que todo lo que dijo o escribió era inexorablemente verdadero.
Cuando el Maestro Jesús caminó sobre la tierra hace dos mil años se dio cuenta de que su misión estaba resultando muy difícil a causa, entre otras cosas, de la desconfianza de sus discípulos. Ésta es la razón de que cuando ellos le pidieron que les mostrara al “Padre”, Jesús haya respondido, palabras más, palabras menos: “¿Tanto tiempo hace que estoy con vosotros y aún no me habéis conocido? Quien me ha visto también ha visto al Padre”. Ron Hubbard hizo algo parecido y buscó agrandar su figura y sus descubrimientos, indiscutiblemente importantes para la evolución del hombre, hasta límites insospechados, para que no se dudara ni de él ni de la tecnología que había desarrollado. Hay que comprender que Dianética, y posteriormente Cienciología, junto con la mente reactiva y los engramas, eran ciencias totalmente nuevas que echaban por tierra todos los conocimientos tenidos por verdaderos hasta ese momento. Los pioneros, y esto es un dato histórico, siempre son resistidos al principio, e incluso muchos de ellos han ido a parar a la hoguera por desafiar el orden imperante. ¿Qué hizo entonces Ron Hubbard? Simplemente se erigió como una especie de semidiós y a su tecnología como definitiva, es decir, no susceptible de mejoramiento, y decretando que cualquier modificación o alteración constituiría un Alto Crimen. Naturalmente que una personalidad tan elevada como la de este Maestro de Luz debió sufrir horrores por verse obligado a hacer creer tal cosa, pero, de la misma forma que el Maestro Jesús, se dio cuenta de que no tenía otra alternativa que hacerlo así para defender las nuevas enseñanzas de aquellos que siempre quieren poner también lo suyo, y en lugar de mejorar las enseñanzas terminan tergiversándolas. Pero nunca fue su intención brindar una verdad definitiva para todos los tiempos, dejando en manos de sus seguidores la construcción de un Puente mejor.
3) Creencia en que la tecnología desarrollada por Ron Hubbard es definitiva y por lo tanto no puede ser mejorada.
El Puente desarrollado por Ron Hubbard es, por lógica, necesariamente limitado, y no sólo que se puede mejorar, sino que es un deber de sus seguidores hacerlo. Ésta es la razón de que el Maestro haya pedido encarecidamente: “¡Por amor de Dios, construid un Puente mejor!”. También dejó abierta la posibilidad de mejoramiento cuando afirmó que lo que no evoluciona involuciona, y que Cienciología no era la excepción. El hecho de que los dirigentes hayan cerrado las puertas a cualquier nueva idea a causa de su ineptitud para tenerlas o para evaluar las que se les ofrezcan, es harina de otro costal. Cienciología, lo mismo que el Psicoanálisis, es una “ciencia de base”, propuesta para luego ser continuada, no para dejar que se estanque. El Psicoanálisis, precisamente, en la actualidad no es más que una terapia obsoleta, sin ningún postulado rescatable por esa razón, y Cienciología seguirá inexorablemente ese camino si continúa estancada así. Seguidamente señalaremos las falencias de Cienciología, que deberían ser provisorias si no fuera por el obcecamiento de los dirigentes, y a dónde hay que recurrir para cubrirlas.
FALENCIAS DE CIENCIOLOGÍA.
1) Si deseas saber sobre extraterrestres o de Ovnis, Cienciología los ignora totalmente, de modo que tienes que recurrir al Grupo Elron. 2) Si quieres saber lo que ocurre en el Área 51 y los crueles experimentos que los extraterrestres, en combinación con los terrestres, hacen allí, en Cienciología no lo averiguarás, pero en el Grupo Elron sí. 3) Si deseas saber sobre fenómenos paranormales, fantasmas, poltergeist, sangre en las imágenes religiosas, autoestopistas fantasma, etc., en Cienciología no tendrás ninguna respuesta, en cambio en el Grupo Elron sí. 4) Si deseas saber quién fuiste en vidas anteriores, en Cienciología no lo sabrás porque en ningún grado del Puente se abordan las vidas pasadas. En cambio, en el Grupo Elron sí, y lo podrás averiguar con Psicoauditación. 5) Si quieres limpiar de engramas toda la línea del tiempo no podrás hacerlo en ningún grado del Puente, no sólo porque Cienciología no audita vidas anteriores, sino porque esta tecnología no sirve para eliminar engramas conceptuales. 6) Si deseas equilibrar la mente de modo de evitar los temibles roles del ego y las restimulaciones engrámicas, únicamente podrás hacerlo a través de Psicointegración en el Grupo Elron. 7) Si quieres comunicarte con tu Thetán, es decir, con tu 90 % de espíritu no encarnado, en Cienciología no lo lograrás, ya que el Puente no lo prevé. En el Grupo Elron sí, y lo puedes hacer con toda facilidad, tal como si hablarías por teléfono con tu mejor amigo. 8) Si quieres saber algún misterio de tu vida, por ejemplo sobre hechos que te hagan sospechar que fuiste abducido por extraterrestres que experimentaron contigo, en Cienciología no podrás hacerlo porque no existe tecnología al respecto, pero en el Grupo Elron sí. 9) Si pierdes algún familiar que iba en un avión que desapareció en el aire sin dejar rastros y que jamás pudo ser hallado, en Cienciología no existe forma alguna para saber lo ocurrido, pero en el Grupo Elron sí lo hay. 10) Suponte que no puedes tener hijos y los médicos no encuentran el problema, pues la solución no la encontrarás en Cienciología, pero en el Grupo Elron sí. 11) Si quieres comunicarte con Ruanel, que es el espíritu que encarnó como Ronald Hubbard, algo muy sencillo de hacer (con un buen médium, claro está), en Cienciología dan por sentado neciamente que no es posible, pero en el Grupo Elron esta comunicación es de rutina. 12) Los grados O.T. en Cienciología están basados en el conocimiento, pero los verdaderos grados O.T. están relacionados con el nivel de comunicación entre el 10 % de espíritu encarnado (Yo Inferior, Yo Personal o Yo terrenal) y el 90 % de espíritu que queda en su plano de origen (Yo Superior, Thetán, o Alma, según cada Filosofía). Y así podríamos seguir hasta el infinito… La Libertad Total se alcanza cuando uno sabe quién realmente es, qué hace aquí, de dónde viene y hacia adonde va, y esto no lo consigues en Cienciología sino en el Grupo Elron. Por eso es toda una falacia decir que con Cienciología ya está todo dicho y que con subir el Puente tal como está uno podrá alcanzar la "Libertad Total". Si fuera así, entonces Ron Hubbard jamás hubiera pedido que construyéramos un Puente mejor.
4) Creencia en que la única forma de interpretar las políticas de Ron Hubbard es la literal.
La terquedad del cienciólogo en no querer escuchar nada fuera de otra cosa que no sea la interpretación literal de todo lo que haya escrito Ron Hubbard ha transformado a la organización en un grupo de monos con Biblia, para decirlo de forma bien ilustrativa. Todos hemos escuchado a los policías responder a cualquier pregunta con el mismo método de cuando levantan un acta, dando la impresión más bien de robots que de seres pensantes. Bueno, con los cienciólogos sucede lo mismo porque repiten como loros las palabras exactas de Ron, que si bien tuvo la excelente idea de brindar respuestas básicas para muchos casos particulares, nunca lo hizo con la intención de anularnos como seres pensantes. Quienes han estado en la organización el tiempo suficiente con toda certeza habrán comprobado esa peculiaridad. Si alguien en una organización de Cienciología tiene el tupé de tener ideas propias corre peligro de que su estadía allí sea muy corta, ya que el concepto generalizado es que el único que piensa por ellos es Ron Hubbard. Y ésta es la razón de que haya que memorizar sus escritos para después repetirlos como loros en cada situación dada. ¿Habrá tenido en cuenta Ron Hubbard la posibilidad de errores al obligar al cienciólogo a la interpretación estricta de sus políticas? Y la respuesta es que sí, pero obviamente dedujo que de esa forma habría menos posibilidad de que dichas políticas se tergiversaran. Cienciología produce en cada cienciólogo, como fenómeno rutinario, una cerrazón mental que hace que cualquier cosa que haya dicho o escrito Ron Hubbard sea interpretada y aplicada literalmente a pesar de que su práctica represente un absurdo. ¿Pero por qué esto es así? Simplemente porque la persona que llega a Cienciología lo hace completamente abrumado y con tremendos errores de toda índole a cuestas, y de pronto se encuentra con verdades que puede comprobar ya mismo y no en un lejano futuro, y entonces se le produce una tremenda expansión de conciencia. Y claro, como consecuencia de esto el ego se agranda porque frente al público de la calle el cienciólogo es un sabio. Cienciología funciona y eso es algo muy atrapante. Y la premisa original de Ron, justamente para preservar la tecnología, era que el cienciólogo debía tener la mente cerrada, no abierta. Algo así como sucede en la milicia: “El soldado no piensa, obedece”, Hay una política llamada "Manteniendo la tecnología funcionando" que es verdaderamente escalofriante por lo contundente y es lo primero que se enseña, y cualquier intento de modificarla es un Alto Crimen. ¿Pero qué puede importar esto en definitiva? Importa porque el que entra en Cienciología se da cuenta de inmediato de que puede solucionar muchos problemas físicos y mentales que lo aquejan y no lo dejan vivir en paz , y por eso se vuelve fanático absteniéndose de hacer cualquier cosa que supuestamente lo aísle de esos beneficios. En Cienciología cada tanto hay chequeos con el E-Metro y cualquier acto hostil en contra de los cienciólogos o de Cienciología o de la tecnología salta a la vista... ¡y a la calle! En un momento dado yo formaba parte del staff y tenía mi propio casillero, y un día ese casillero había desaparecido: me habían echado, para decirlo de una manera clara. ¿Qué había sucedido? Pues el día anterior hubo un chequeo general y el E-Metro (que no es un detector de mentiras como se cree, sino un aparato infinitamente más sofisticado y que se usa en la auditación para encontrar incidentes dolorosos) había detectado que tenía en mi poder algo que pertenecía a la organización (en este caso un libro que me había llevado sin pedir permiso). Para volver a entrar tuve que hacer lo que en Cienciología se denomina “manejo de ética” (que en realidad es algo muy simple y por cierto muy educativo), y después de hacerlo volví a entrar y a gozar de los beneficios de la tecnología. Si tuviera que dar un ejemplo de lo que significa que lo dejen a uno fuera de la organización, diría que es algo así como tener un terrible dolor de cabeza y que nos espeten: “Te has portado mal y por eso te quitaremos todos los calmantes”. El hecho de que de pronto por nuestra conducta nos aíslen de los beneficios que brinda Cienciología provoca situaciones de angustia, y uno termina siguiendo ciegamente las políticas que marcó Ron... ¡por si las moscas! Se podría decir que un cienciólogo no tiene otra alternativa que transformarse en un fanático de Ron Hubbard. ¿Cómo podríamos cambiar, entonces, a los cienciólogos haciéndolos más objetivos con respecto a Cienciología? Es poco menos que imposible. Salvo raras excepciones, el cienciólogo tiene perdida esta encarnación. Desde ya que va a solucionar muchos problemas y eso estará bien, pero no llegará nunca a la verdad que nosotros tenemos al recibir las enseñanzas directamente de los Maestros de Luz. Como es obvio, Ron Hubbard no tuvo otra alternativa que establecer rígidas pautas para que la tecnología que él había desarrollado no se distorsionara, pues de lo contrario Cienciología hoy sería una mezcolanza de cosas. Cienciología, por lo menos, más allá de la ceguera mental de los cienciólogos, tiene la pureza que le imprimió Ron, y eso es valiosísimo.
5) Conclusiones.
¿Cuál sería, entonces, la definición final del “síndrome del cienciólogo” basándonos en lo expuesto? El síndrome del cienciólogo es aquel que produce, en todo el que entra en la organización de Cienciología, un cambio radical en su personalidad, caracterizándose por su fanatismo exagerado por la tecnología desarrollada por Ron Hubbard, por su ceguera extrema que le impide interpretar con criterio racional sus políticas, por su temor exagerado de que cualquier apartamiento de las reglas le priven de los beneficios, y finalmente por la creencia ilógica de que la única forma de llegar a la “libertad total” es a través de un Puente considerado cerrado, es decir, insusceptible de mejoramiento. Al cienciólogo, lamentablemente, le cabe como anillo al dedo aquello de que “tienen ojos y no ven, tienen oídos y no escuchan, tienen mente y no comprenden”. Y es una lástima, porque la finalidad de Cienciología es en verdad la libertad del individuo, no su transformación en un robot. Pero en este mundo las cosas siempre son así: alguien descubre la electricidad, y mientras algunos la aprovechan para iluminar al mundo y conservar los alimentos, otros la utilizan para fabricar sillas eléctricas y electroshocks. Ron Hubbard diseñó toda una tecnología para liberar al hombre, y el propio cienciólogo, en lugar de aprovecharla para liberarse, prefirió utilizarla para convertirse en esclavo. La responsabilidad, sin duda alguna, recae en los dirigentes, que a través de una interpretación irracional de las políticas de Ron Hubbard han transformado el Puente hacia la libertad en un Puente hacia la esclavitud. Y ésta es toda la simple historia del Síndrome del cienciólogo.
Referencias.
Cienciología, aciertos y errores
Cienciología y las nuevas ideas
Cienciología, el enemigo está adentro
Cienciología, ¿religión o ciencia?
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Advertencia: Dianética y Cienciología son marcas registradas y aquí se las menciona exclusivamente con fines informativos y de difusión. El Grupo Elron es una organización independiente sin fines de lucro, políticos o religiosos, y la distribución del material es totalmente gratuita. Para información sobre marcas registradas: http://www.scientology.org/en_US/feature/legal/trademark.html Dianética y Cienciología han sido complementadas por el profesor Jorge Olguín mediante las técnicas de Psicointegración y Psicoauditación |