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Lisa McPherson ¿muerte accidental
o mala praxis?
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La historia conocida
La Vanguardia, 17 de noviembre de 1998
La fiscalía de Florida acusa a la organización de negligencia y ejercicio ilegal de la medicina por el caso de Lisa MacPherson, que murió deshidratada --- El caso preocupa a la organización al haberse producido en el corazón mismo de su imperio, en Clearwater, Florida.
La Iglesia de la Cienciología es acusada de la muerte de una adepta en EE.UU.
WASHINGTON. (Afp.) -- La Iglesia de la Cienciología fue acusada el viernes por un fiscal de Florida de abuso, negligencia y ejercicio ilegal de la medicina tras la muerte de una mujer de 36 años, retenida contra su voluntad durante 17 días por la organización, según informó el diario "The Washington Post" en su edición del domingo. La acusación es uno de los golpes más duros recibidos hasta ahora por esta organización, que en 1993 consiguió rango de iglesia en EE.UU. y que ha movilizado a sus mejores abogados para evitar llegar hasta aquí.
Lisa McPherson, que falleció el 5 de diciembre de 1995, había sido trasladada por los cienciólogos a un hotel de Fort Harrison (Clearwater, Florida), perteneciente a esta organización. Según todos los indicios, el origen del internamiento fue debido a una crisis de origen depresivo. Sin embargo, la autopsia reveló que Lisa McPherson había muerto a causa de una embolia pulmonar, provocada por un bloqueo de los vasos del pulmón izquierdo tras una "grave deshidratación". La víctima, según los forenses, no había tomado líquido en un periodo de entre 5 y 10 días.
Tras este descubrimiento, la policía ha recomendado que se efectúen inculpaciones. "La familia McPherson quiere que se haga justicia", ha declarado su abogado, Ken Dandar. La Iglesia de la Cienciología rechazó en su día la acusación, al considerar que no había "denuncia alguna que demostrara la intencionalidad de hacerle daño a Lisa McPherson". "La investigación fue difícil y el Estado (de Florida) sufrió grandes presiones para acabar decidiendo, finalmente, pronunciar una inculpación", añade el letrado.
Los cienciólogos afirman que se ocuparon bien de Lisa McPherson, antes de que ella se tornara violenta y se empezara a comportar de forma incoherente y de que se resistiera a cualquier esfuerzo para hacerle beber, comer o tomar medicamentos. Según un abogado de la familia, la organización, que como religión, goza de importantes ventajas fiscales, podría tener que pagar una multa si es hallada culpable.
La Iglesia de la Cienciología, de la que forman parte conocidas estrellas de Hollywood --de John Travolta a Tom Cruise-- o músicos, como Chick Corea, se inspira en los escritos de Lafayette Ron Hubbard, un discreto escritor de ciencia ficción que viajaba en velero y adoraba vestirse de almirante. Fue precisamente el propio L. Ron Hubbard quien decidió, en 1975, instalar el centro de operaciones del grupo enClearwater, una tranquila estación balnearia de Florida en la que los cienciólogos han ido copando lentamente el poder local. Hoy Clearwater alberga el hotel Fort Harrison, un establecimiento en el que los adeptos pagan importantes sumas de dinero (Lisa MacPherson había gastado hasta 96.000 dólares en dos años, según las investigaciones) para estudiar "en las fuentes de la dianética", suerte de filosofía basada en la autoayuda que impregna todos los mensajes de una organización que reivindica ya más de ocho millones de adeptos en todo el mundo. La mejor baza de la Cienciología en EE.UU. es, sin embargo, la amplia nómina de actores que se reúnen a menudo en el Celebrity Center de Los Ángeles, propiedad de esta organización.
A diferencia de lo que ocurre en EE.UU., la Cienciología ha sido acusada de secta destructiva en dos países europeos. En Francia, donde se ha seguido un proceso en Lyon por el homicidio involuntario de un adepto. Y en Alemania, donde se la ha acusado de querer infiltrar la administración. Ha sido precisamente en este país donde esta organización ha librado su mayor batalla en Europa, al acusar al gobierno federal de Baviera de atentar contra los derechos humanos. En ese land, las leyes impiden a los cienciólogos acceder a un puesto en la Administración.
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UNA MUERTE INNECESARIA
La verdad sobre el caso de Lisa McPherson. Estimado profesor Velmont: Estoy confundido con el Grupo Elron porque por un lado ustedes son a todas luces personas confiables, pero por el otro defienden a Cienciología, a la cual muchos acusan de ser una secta que asesina personas. Me refiero concretamente al caso de Lisa McPherson, que sin duda usted debe conocer. La verdad sobre la muerte de esta mujer, que precisamente estaba en la organización, nunca fue expuesta, ni por los cienciólogos ni por la justicia. Sería importante que los Maestros de Luz aclaren el tema en forma definitiva y señalen a los culpables. Considero que mientras eso no se haga, las sospechas también recaerán sobre ustedes por estar defendiendo a una organización que no merece ser defendida. Meryl G.
RESPUESTA Apreciada Meryl: Tienes toda la razón del mundo en lo que dices. El tema de esta muerte hace rato que lo teníamos agendado, pero por una razón o por otra lo fuimos posponiendo. Fue justamente tu mail el que lo puso otra vez en el tapete en primer lugar. Ha sido el propio espíritu de Ron Hubbard el que aclaró definitivamente de quien fue la responsabilidad de la muerte de Lisa. Te copio los diálogos porque han sido exhaustivos y no dejan ninguna duda de que la muerte fue una mala praxis, y aunque la mayor parte de la culpa es de unos pocos cienciólogos, indirectamente también fue responsable la organización. Aunque Ron lo aclara reiteradas veces, no estará de más recalcar que en este vergonzoso hecho nada tuvo que ver la tecnología de Cienciología, ya que con Lisa precisamente lo que ocurrió es que no sólo que no fue aplicada, sino que por el contrario se utilizaron métodos que rondan la Psiquiatría. Concretamente, quienes asesinaron a Lisa McPherson fueron las manzanas podridas de la organización. Es de lamentar que el crimen haya quedado impune. También quiero aclararte que es importante distinguir a las instituciones de los miembros que la componen, porque de lo contrario puede llegarse a conclusiones erróneas. Cienciología contiene una excelente tecnología capaz de liberar al hombre de muchos de sus problemas y merece ser defendida, de la misma forma que debe ser defendida la escuela aunque algunos de sus miembros cometan hechos aberrantes. Bienvenida al club. Un fuerte abrazo. Horacio Velmont.
Interlocutor: . Paso de inmediato a otro tema que considero muy importante para Cienciología. Ron Hubbard: Adelante. Interlocutor: Quiero referirme al caso de Lisa McPherson, cuya muerte en la organización nunca fue debidamente aclarada. ¿Qué sucedió realmente? Me refiero a si fue un exceso de los cienciólogos, un accidente, algo karmático, los espíritus del Error. Ron Hubbard: Con honestidad, fundamentalmente fue un exceso. Interlocutor: ¿Podríamos profundizar este asunto?, porque en verdad quisiera esclarecerlo en su totalidad. Ron Hubbard: Cuando mi decodificador le da un sentido a la palabra "clear", el sentido que le da es "libre de condicionamientos". No es solamente libre de engramas, no es solamente que la mente reactiva tenga control o no sobre el espíritu humano. Clear involucraba mucho más, pero era muy difícil que en esa época me entendieran. No lo entienden hoy, siquiera. Interlocutor: ¿Qué más involucra esa palabra? Ron Hubbard: Clear involucra evitar la pedantería, los caprichos, la soberbia. He quedado muchas veces decepcionado de los distintos "discípulos", porque podían pasar perfectamente un examen de auditación y al día siguiente cometer horrores, horrores de soberbia, de creerse los mejores. Hay algo que no se puede enseñar con la auditación y es la humildad, y la mayoría de los que han quedado en la organización no son humildes. Quizás haya sido un error mío, estando encarnado, el haber dejado tan literalmente las enseñanzas, pero en realidad pensé que no tenía otra alternativa en ese momento. En realidad no había otra manera de hacerlo. Si yo tuviera que hacer una comparación la haría con el Maestro Siddharta, 2500 años atrás, cuando tuvo que ser estricto y enseñar el budismo como una doctrina, siendo que nosotros sabemos que toda doctrina es perniciosa. Pero como eran tan pocos los seguidores de Siddharta en ese entonces, él tuvo que enseñar con una doctrina de Sutras. En mi caso, sesenta años atrás, terrestres, tuve que adoctrinar mis ideas a pesar de que yo, desde mi 5º plano espiritual, siento aversión por la palabra doctrina. Pero no tenía otra alternativa en ese momento, porque los postulados de esa nueva ciencia eran para que los aprendieran de esa forma, literalmente, de lo contrario no los hubieran aprendido. Interlocutor: ¿Era porque se trataba de ideas muy nuevas? Ron Hubbard: ¡Claro! A pesar de que los conceptos eran muy sencillos se trataba de algo muy revolucionario para la época, tanto como lo fueron en su tiempo las enseñanzas de Jesús o mucho más tarde las de Galileo, por nombrar solamente a dos de los pioneros que tuvo la humanidad, sin menoscabo de otros. Interlocutor: Entiendo. Y ahora mismo yo lo veo con algunos consultantes que no pueden aceptar por ejemplo el hecho sencillo y obvio de que Jesús haya sido resucitado por extraterrestres. Ron Hubbard: El problema que siguió después que desencarné fue que mis herederos, por así llamarlos -y esto es importantísimo destacar- no tenían amplitud de criterio. No basta con ser clear , no basta en absoluto, porque si no se tiene amplitud de criterio todo se desbarranca. Yo puedo decir que el blanco es blanco, el negro es negro, el gris es gris, pero eso no significa que no existan otros matices. Tengo que tener discernimiento, saber escuchar al otro. Eso también forma parte de un espíritu clear , no solamente de mi decodificador clear . En la mayoría de los test de Cienciología, sea auditación o cursos, se procura que el decodificador esté libre de engramas, pero no se toca la parte del espíritu. Entonces la mayoría de los cienciólogos, cuando ya son Thetanes Operantes, los invade una tremenda soberbia, una tremenda pedantería, al punto de que si tu tratas de rebatirles algo, te atacan porque están tan ensoberbecidos de ego que resulta imposible corregirlos. Interlocutor: ¿Usted no trató para nada en Cienciología la cuestión del ego? Ron Hubbard: No, ésa es precisamente la cuestión, no lo traté. Interlocutor: ¿Y por qué no lo trató, siendo tan importante? Ron Hubbard: Simplemente porque en mi vida física no tuve tiempo de hacer todo. Interlocutor: Lo entiendo. Yo mismo, y también el propio Jorge, no tenemos tiempo de hacer todo lo que deberíamos hacer. ¿Usted por casualidad no intuía que podrían venir otros a continuar su labor? Ron Hubbard: Estando encarnado tenía mis dudas... Pero también quizás haya estado demasiado abstraído con toda la tecnología que había desarrollado y eso me hizo estar un poco ciego a la posibilidad de que pudieran venir otros que fueran capaces de llevar a Cienciología a un punto más alto. Interlocutor: Entiendo. Ron Hubbard: Además, y para ser honesto, Cienciología se me escapó de las manos, para decirlo con una expresión del plano físico, y ahora los cienciólogos están tan adoctrinados, tan literales, que están haciendo tambalear el sistema. Muchas de las quejas, que desde mi plano espiritual visualizo, son reales. No son todas quejas de gente que ataca simplemente por poner palos en la rueda. Verdaderamente han hecho estragos. Hay ejemplos hermosos, como los que se dan a menudo, de los actores de cine, que no precisan lucrar con ese tema, como Tom Cruise, John Travolta, y otros, porque ya tienen millones de dólares en sus cuentas bancarias. Ellos con una sola película ganan 20 millones de dólares. Lo digo porque hay muchos que se oponen a Cienciología porque sostienen que se lucra con ella y no es así. Interlocutor: Usted me está diciendo que hay cienciólogos que han cometido. Ron Hubbard: Hay cienciólogos cuyos nombres no han salido a la luz que han cometido verdaderas fechorías, han maltratado a sus pacientes, han lavado cerebros. Interlocutor: Maestro, es muy fuerte lo que usted está diciendo. Apenas puedo creer que haya cienciólogos que actúen como psiquiatras, máxime que Cienciología es la enemiga número uno de la Psiquiatría. Ron Hubbard: Es fuerte pero es la verdad. Hay cienciólogos que han hecho lo imposible para figurar, y algunos son tan necios, tan cretinos, tan cerrados, tan pedantes, que se creen dueños de la verdad y adonde tú los llegas a contradecir o decirles algo que no les guste te quieren comer crudo, y esto lo digo literalmente, sin ningún eufemismo. Interlocutor: Maestro, ¿por qué no denunciamos con nombres y apellidos esos malos cienciólogos? Yo le digo los nombres y usted me los confirma o no. Ron Hubbard: No hay necesidad, porque en esta categoría están todos los dirigentes que son conocidos. Son pedantes, creen que fuera de ellos todos están equivocados. El verdadero cienciólogo tiene que tener amplitud de criterio y lamentablemente ninguno lo tiene. No puede llamarse cienciólogo el que no tiene capacidad para discernir. Interlocutor: Volviendo al tema de Lisa McPherson. Hay un dicho que quizás sea demasiado cruel para aplicarlo aquí. Me refiero a que no se puede hacer una tortilla sin romper algunos huevos. Ron Hubbard: No, ese refrán no es aplicable porque de esa manera estaríamos justificando todo. Es como que se da a entender que siempre va a haber víctimas y no es así. Puede haber técnicas, y las hay en el plano físico, donde no haya víctimas. Interlocutor: ¿Cómo definiría usted a lo que hizo con Cienciología? Ron Hubbard: Yo lo relacionaría con un instituto donde se haya hecho la mejor clínica médica del mundo, donde se han preparado los mejores médicos, y después esos médicos se corrompieron y se dedicaron a hacer abortos. Interlocutor: Es fuertísimo, Maestro, lo que está diciendo. Usted ya sabe que yo estoy muy agradecido a Cienciología porque me ha sacado de un pozo tremendo, algo que no pudo hacer el Psicoanálisis ni las drogas psiquiátricas, que incluso me hundieron más. Ron Hubbard: No estoy hablando de Cienciología, sino de la gente que está a cargo de ella, que en este momento está mal ubicada. Prácticamente, y no lo digo por ego, pues yo ya trascendí el plano físico, tú lo entiendes, estos malos cienciólogos me hacen quedar mal parado a mí. En estos momentos mi misión es otra. Interlocutor: Entiendo perfectamente el punto de vista del que me lo está diciendo. Volviendo al caso concreto de Lisa McPherson, ¿qué le pasó concretamente? Quiero dejar bien en claro esto para no dar la impresión de que Cienciología es desaconsejable. Ron Hubbard: Cienciología no es desaconsejable, sino todo lo contrario, pues la técnica que yo desarrollé sigue siendo excelente, tanto la auditación como los cursos, y revierte los engramas. No estoy criticando a la técnica, esto quiero que quede bien claro, ni a los diversos Centros de Dianética y Cienciología, donde se enseña la capacidad de destrucción física, anímica y espiritual que tienen los engramas y la mente reactiva en todo ser encarnado. Y dicha técnica permite anular esta capacidad de destrucción y liberar al ser. Interlocutor: En algún momento usted comentó que la técnica no era completa. ¿se refería exclusivamente a que no trata la parte egoica? Ron Hubbard: Claro, Cienciología no resuelve los roles del ego. Y eso lo sabemos desde hace siete años atrás. Pero no solamente tiene esta falencia, sino que también hay que incluir a los hombres que llevan adelante la tecnología. Interlocutor: ¿Usted se refiere principalmente a los dirigentes? Ron Hubbard: Sí, principalmente a los dirigentes. Interlocutor: Bueno, entonces son pocos. Ron Hubbard: No son tan pocos. Estamos hablando de un porcentaje altísimo. Interlocutor: ¿De cuánto? ¿Quizás un 5 %? Ron Hubbard: No, muchísimo más, por lo menos el doble y más aún. Interlocutor: ¿Un 10 o un 11 %? Ron Hubbard: Así es. Es un porcentaje altísimo. Interlocutor: Bueno, pero hay un 90 % de cienciólogos que es positivo. Ron Hubbard: Sí, correcto, pero reitero que igual ese porcentaje de un 10 ó un 11 % sigue siendo altísimo. El terapeuta, en el camino o en la técnica que fuera, lo primero que tiene que poseer es humildad, no tratar al nuevo que llega a atenderse como si fuera un supino ignorante o un imbécil, porque esto significaría tratarlo como un inferior y no es así. Nadie es inferior a nadie. Hablamos de que el hombre es inherentemente bondadoso, y la bondad, por definición, está exenta de pedantería, de soberbia. La bondad está llena de condescendencia, de solidaridad, de civilidad. Interlocutor: Esto está perfectamente claro, Maestro, ¿y concretamente en el caso de Lisa McPherson? Ron Hubbard: Antes quiero completar la idea. Yo sigo estando orgulloso de lo creado por ese 10 % mío en el plano físico. Aclaro que orgullo no tiene nada que ver con ego. Estamos hablando de un orgullo emotivo, de un orgullo de haber creado algo para ayudar al ser humano, a revertir determinados engramas. El bien tiene sus límites, porque si yo a ti te hago una cosquilla en la piel y resulta que a ti te gusta tanto que me pides que te haga cosquillas más fuerte, más fuerte, más fuerte, puedo llegar hasta descarnarte. Interlocutor: Obvio. Ron Hubbard: A lo que quiero referirme es que toda técnica tiene que ser llevada a cabo con equilibrio, con conducta de aquellos que la aplican. Si te trato con desmérito, si te trato con desamor, con altivez, como diciendo: "Tú me tienes que dar las gracias porque YO estoy gastando mi tiempo en ti", entonces en lugar de revertir engramas le están creando subliminarmente engramas con un contenido de que la persona es una pobre cosa. El cienciólogo tiene que dar otra impresión y en estos momentos no la están dando. Estamos hablando de un 10 ó un 11 % de cienciólogos que tienen una altivez rayana en la demencia. Ya hemos hablado que un Maestro de Luz se caracteriza primero por su Servicio y luego por su humildad, porque no se puede hablar de Servicio si no hay humildad. Dar Servicio desde la pedantería es falso, porque a quien se está sirviendo en realidad es a su propio ego. Si yo te doy para que después tú me alabes, estás acrecentando mi ego, y entonces no soy Maestro de Luz. Ellos no son Maestros, están sirviendo desde el pedestal de la altivez, desde el pedestal de la pedantería, ¡y hay de que los contradigas!. Afortunadamente hay un 89 o un 90 % que lucha, y lucha bien, desde el espíritu, porque la técnica dé resultado y las personas salgan adelante. Hay grandes propagandistas humildes en Cienciología que buscan personas que necesitan ayuda. Pero hay otros que son tortuosos y no admiten siquiera que se los contradiga. Y ésta es la primera vez que hablo de este tema en los siete años que me comunico con vosotros. Se creen herederos de un imperio, ¡y los imperios no existen en el plano espiritual!, porque toda técnica tiene que ir mejorando. Esto es lo que no entienden ellos. Toda técnica es susceptible de mejorarse. Interlocutor: Discúlpeme que le corte por un segundo sus esclarecedoras palabras para plantearle mi intriga respecto a que los cienciólogos, salvo muy pero muy pocos, no se han dado por enterado de los diálogos que tenemos con usted. Y lo menciono porque están diseminados por toda la Red a través de todos los website del Grupo Elron. Ron Hubbard: Algunos cienciólogos están tan envanecidos en su propio ego que directamente no se molestan en criticar y desestiman las palabras negando que son mías. Ellos dan por válidas únicamente lo que mi 10 % dejó escrito. Interlocutor: Aclarado el punto. Volviendo al tema puntual de Lisa McPherson, ¿de qué murió? La versión oficial de Cienciología es que murió de meningitis, pero la versión oficial dice que murió de desnutrición, de deshidratación. Ron Hubbard: Concuerdo con esta última versión, pues su cuerpo tenía falta de nutrición y de líquido. Interlocutor: ¿Pero qué tienen que ver estos factores con Cienciología? Ron Hubbard: Su mente reactiva estaba a la defensiva y tenía una crisis a nivel anímico y no habían encontrado una respuesta para ella. Además, se sentía desvalorizada, se sentía como desprotegida, se sentía como victimada y como consecuencia de esto fue descuidando su cuerpo hasta desencarnar. Interlocutor: ¿Qué porcentaje tuvieron esos malos cienciólogos que la trataron y la propia Lisa? Digo esos "malos cienciólogos" porque de lo contrario estaría involucrando al resto que no tuvo nada que ver. Ron Hubbard: Recalquemos bien que esos malos cienciólogos como tú les llamas actuaron con tremenda soberbia, tratando de inducirla a salir adelante creyendo que tenían la Piedra filosofal y la podían transformar, y en lugar de ello la fueron suprimiendo y destruyendo mentalmente. Interlocutor: ¿Usted me está diciendo que debieron solicitar la simple ayuda médica, por lo menos para el problema físico que presentaba? Ron Hubbard: Totalmente, pero su soberbia se los impidió. Interlocutor: ¿Cómo debían haberla tratado a Lisa para que saliera adelante? Ron Hubbard: En todos los casos, primero tiene que utilizarse una técnica de contención. Todo auditor, aunque esté en los comienzos, tiene que ser un poco contendor del paciente. Primero hablarle con palabras tranquilizantes: "Tú estás aquí para ser ayudado, vamos a hacer lo posible para sacarte adelante, tú vas a relatar tus problemas, los vamos a repasar, y a medida que los repases te vas a ir alivianando.". No se habla de sugestionar a la persona, no se habla de ponerle un engrama tras otro. Cuando se habla de "alivianar" no se está tratando de poner un engrama de alivio sobre otro engrama de tragedia. Se trata simplemente de un diálogo común, donde la persona está completamente analítica, es decir que no se la trata de llevar de las narices para nada. Interlocutor: Está clarísimo. ¿Qué porcentaje de responsabilidad en su muerte le da a Lisa, si es que tiene alguno, y a esos malos cienciólogos? Ron Hubbard: Un 50 %. Interlocutor: ¿A Lisa realmente la han aislado como dicen los que acusan de su muerte a Cienciología? Ron Hubbard: Que la han aislado es cierto. Interlocutor: ¿Usted se refiere literalmente a que la han encerrado? Ron Hubbard: Sí, la han encerrado tratando, con tremenda soberbia, de sacarla adelante forzándola. Interlocutor: ¡Pero eso es lo que hacen los psiquiatras! Ron Hubbard: Totalmente. Interlocutor: ¡Pero eso es todo lo contrario de lo que indican las técnicas que usted desarrolló cuando estuvo encarnado! Ron Hubbard: A eso me refiero cuando digo que lo que hicieron no tiene nada que ver con Cienciología. Ellos han abusado de sus conocimientos tratando, con una pedantería total, de sacarla adelante sí o sí. Interlocutor: ¡Pero eso es demencia pura! Ron Hubbard: Así es. Interlocutor: Concretamente, ¿usted considera la muerte de Lisa por estos cienciólogos de un auténtico crimen? Ron Hubbard: Con total honestidad, sí. Interlocutor: ¿Aunque sólo les cabe un 50 % de responsabilidad en su muerte? Ron Hubbard: Aun así. Interlocutor: ¿Es un crimen impune? Ron Hubbard: Lamentablemente, sí. Interlocutor: ¿Y cómo están esos cienciólogos? Ron Hubbard: Ellos siguen pensando que hicieron lo correcto y se disculpan diciendo que se les fue de las manos porque era un caso perdido. Interlocutor: ¿En Cienciología hay alguna técnica de aislamiento como dicen? Ron Hubbard: No, eso es falso. El aislamiento es técnica psiquiátrica, no de Cienciología. El aislamiento es pernicioso porque crea sensación de soledad y para un espíritu que no está preparado puede llegar a implantársele otro tipo de engramas. Aparte intervienen los espíritus del Error que se comunican con su cuerpo de deseos e impulsan a la persona al suicidio. Interlocutor: ¿En el caso de Lisa McPherson influyeron en ella también los espíritus del Error? Ron Hubbard: Así es. Por eso hablo de un 50 % de responsabilidad. Interlocutor: ¿Y no sería más correcto hablar de un 33 %, ya que también hay que incluir a los espíritus del Error? Ron Hubbard: No, porque los espíritus del Error se aprovechan de la debilidad del decodificador de la persona encarnada. En todo caso lo correcto sería atribuir el 50 % a los malos cienciólogos, un 25 % a Lisa, que tenía su decodificador muy deteriorado, y un 25 % a los espíritus del Error. Otorgarle un 33 % a los malos cienciólogos sería disminuirles su responsabilidad. Interlocutor: Está claro. ¿De alguna manera fue karmático para Lisa lo que le sucedió? Ron Hubbard: Siempre hay un karma a revertir, pero no pensemos que ese karma va a liberar de responsabilidad a esos malos cienciólogos, porque con ese criterio, yo, encarnado, violo una niña y como es karmático para ella entonces yo quedo exento de mi karma de violador. ¿Se entiende esto? Interlocutor: Perfectamente. Para ir terminando, le hago una pregunta bien difícil: ¿Si en ese momento usted hubiera estado encarnado al frente de Cienciología, ¿cuál sería su actitud al enterarse de lo sucedido a Lisa? Ron Hubbard: En este caso puntual les hubiera caído encima con todo el peso a esos malos cienciólogos y directamente los hubiera expulsado de Cienciología. No lo digo yo, sino también lo dicen Johnakan, el propio Maestro Jesús y otros Maestros de Luz, que en todo tratamiento el terapeuta tiene que tener amor, amor basado en la humildad. Aquel terapeuta que sane desde la pedantería, siempre va a terminar cometiendo algún error en la terapia. Interlocutor: ¡Maestro, qué hermoso axioma!: "Aquel terapeuta que sane desde la pedantería, siempre va a terminar cometiendo algún error en la terapia". Ron Hubbard: Reitero, entonces, que el problema no está en la técnica sino en los hombres que la aplican. Y parte de la responsabilidad la tengo yo porque, aunque no tuve tiempo físico para ello, omití desarrollar esa cuestión tan importante de la técnica. Nunca hablé, como debiera haberlo hecho, de que no era correcto invalidar otras técnicas sino sumarlas a las que yo había desarrollado, crear en los auditores esa sensación de humildad, aprender a escuchar al otro, educación, cortesía, formalidad. Interlocutor: Maestro, voy a disentir un poco con usted, porque todo esto que usted dice yo lo encontré en los escritos que usted dejó, salvo quizás en lo que respecta a sumar otras técnicas. Por ejemplo, recuerdo muy bien que en el libro Dianética, la ciencia moderna de la salud mental, usted dice que el auditor debe ser civilizado con el paciente, y esta expresión involucra todas esas cosas. Ron Hubbard: No lo niego, pero quizás debía haber sido más explícito y no solamente darlo a entender. Por otra parte, si tú te fijas, algunas pautas de supervivencia que dejé escritas son verdaderamente hermosas, y no las han aplicado. Esos malos cienciólogos están en la parte más baja de la escala tonal, 1.1. y no pueden ayudar a otros porque ellos mismos están caídos. Por eso reitero constantemente que la técnica que yo desarrollé no tiene nada que ver. Es como si un cirujano estuviera operando con un bisturí oxidado. Interlocutor: O con un cuchillo de cocina. Ron Hubbard: Vale. Interlocutor: Para terminar, aquí leo un informe médico de Lisa que concretamente dice que murió a causa de una embolia pulmonar provocada por un bloqueo de los vasos del pulmón izquierdo, tras una grave deshidratación. ¿Usted está de acuerdo con este diagnóstico? Ron Hubbard: Sí, es correcto. Interlocutor: Se habla de que hacía entre cinco y diez días que no tomaba líquido. Ron Hubbard: No, no es tan así, tantos días no, pero igual el líquido que tenía en el cuerpo era mínimo. Interlocutor: ¿Le han pegado a Lisa? Se lo pregunto porque el informe médico habla de contusiones. Ron Hubbard: Sí, es cierto. Interlocutor: Maestro, no puedo creer que un cienciólogo le pegue a un paciente, precisamente a quien tiene que proteger. Ron Hubbard: Sin embargo es lo que sucedió con ella. Interlocutor: ¿Mordeduras de insectos también hubo? Ron Hubbard: No, eso es falso. Interlocutor: ¿Algo más sobre esto? Ron Hubbard: Quiero agregar para finalizar que quienes busquen maestros tienen que hallarlos en aquellos que rocen la humildad, y en cuanto visualicen siquiera un atisbo de pedantería, que huyan como si fueran la misma peste . Y esto por favor subráyalo. Interlocutor: Está bien, Maestro, lo haré. Dianética y Cienciología han sido complementadas por el profesor Jorge Olguín mediante las técnicas de Psicointegración y Psicoauditación
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