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Rehabilitación de delincuentes
(Criminon)
Grupo Elron

* Advertencia: Dianética y Cienciología son marcas registradas y aquí se las menciona exclusivamente con fines informativos y de difusión.El Grupo Elron es una organización independiente sin fines de lucro, políticos o religiosos, y la distribución del material es totalmente gratuita. Para información sobre marcas registradas: http://www.scientology.org/en_US/feature/legal/trademark.html


  L. RONALD HUBBARD

"Admito que un ser humano puede llegar a estar tan aberrado que constituya una amenaza para la mayor parte de la sociedad y sea necesario en tal caso ponerlo en comunicación de nuevo con la sociedad. Pero no admitiré que exista un hombre en la Tierra que sea malvado por naturaleza".


CRIMINON no suministra drogas a los reclusos, no usa restricciones punitivas ni conversación sin sentido a falta de un instrumento mejor. Tampoco tiene relación alguna con la Psiquiatría ni con la Psicología, máxime que ambas fracasaron rotundamente en sus intentos de liberar a la sociedad de la irracionalidad y la delincuencia.









 

 

REHABILITACIÓN DEL DELINCUENTE

UN PROGRAMA QUE LOGRA ÉXITOS SIN PRECEDENTES

Periódicamente, en todo el mundo, infinidad de delincuentes son liberados por la Justicia tras cumplir sus condenas, pero la inmensa mayoría vuelve a delinquir e ingresa otra vez en el sórdido mundo de la prisión.

Tan solo en Estados Unidos, se liberan diariamente a más de 31.000 individuos endurecidos y acusados de delitos menores y se los envía de regreso a sus comunidades. En menos de un año, casi el 80 % de ellos, es decir, más de 25.000 de esos hombres y mujeres, habrán cometido diez o veinte delitos más antes de que se los arreste y se lo envíe de nuevo a la cárcel.

Las cifras hablan por sí mismas. Un promedio del 80 % de reincidencia es una burla a los métodos de rehabilitación tradicionales, lo que demuestre que en realidad no existe rehabilitación del delincuente en absoluto.

En un informe reciente, publicado por el Consejo Nacional sobre el Crimen y la Delincuencia en Estados Unidos, se concuerda en afirmar que "hay poca evidencia de que los programas institucionales o los esfuerzos no institucionales por rehabilitar delincuentes, hayan logrado algún cambio apreciable".

Debido a la necesidad de remediar esta falla social claramente destructiva nació CRIMINON ("sin crimen") en Nueva Zelanda, en 1970. Se trata de una sección de NARCONON ("no drogas"), el programa de rehabilitación de drogas más eficaz del mundo, cuya organización funciona dentro del sistema penal para rehabilitar delincuentes y restaurarles su sentido de dignidad, de modo que se puedan volver miembros productivos de la sociedad.

Los resultados del programa han revelado un éxito sorprendente. Por ejemplo, un estudio que se ha llevado a cabo en el Condado de Butler, en Alabama, entre delincuentes juveniles, mostró que sólo el 2 % del grupo de pruebas reincidió.

En comparación, un grupo de control reincidió el 80 % acostumbrado. Estas cifras también hablan por sí mismas.

LA CLAVE ES REHABILITAR EL SENTIDO DE RESPONSABILIDAD

Actualmente, CRIMINON INTERNACIONAL dirige programas en 203 prisiones e instituciones penales en 39 Estados. Hasta el momento, en los últimos cinco años, más de 3.200 reclusos han participado con éxito en los programas.

Por supuesto, este éxito rotundo impulsa a preguntar la razón por la cual CRIMINON obtiene tantos resultados donde otros programas de rehabilitación han fracasado lastimosamente.

La respuesta es simple: el éxito se debe a que CRIMINON aplica los descubrimientos de L. Ronald Hubbard (fundador de Dianética y Cienciología) sobre la mente humana.

Es decir, al saberse con exactitud qué es lo que hace a un delincuente, se tiene también el conocimiento de cómo rehabilitarlo.

Hubbard (1911-1986), uno de los más importantes científicos de este siglo (físico nuclear, filósofo, humanista, explorador, compositor, escritor prolífico, etc.), preocupado por la mente criminal como factor relevante de la distorsión de la cultura, encontró finalmente la fuente real de lo que origina a un delincuente, y así desarrolló un método de rehabilitación sumamente funcional.

En una de sus conferencias decía a su auditorio: "¿Sabían ustedes que todo delincuente que existe en cualquier lugar y en cualquier prisión es delincuente porque se le degradó y perdió su orgullo personal?".

Y a continuación señalaba: "Si quieren rehabilitar a un delincuente, simplemente regresen al pasado y encuentren en qué momento perdió su orgullo personal. Rehabiliten ese punto y ya no será más un delincuente".

Un postulado es científico cuando al aplicarlo funciona. Y este postulado funcionó y diariamente está liberando en todo el mundo a miles y miles de hombres y mujeres de las prisiones, convirtiéndolos en seres humanos honestos y útiles a la sociedad.

EL PROGRAMA DE REHABILITACIÓN

Una civilización sin demencia, sin criminales y sin guerras, donde el capaz pueda prosperar y los seres honestos puedan tener derechos, y en donde el hombre sea libre para elevarse a mayores alturas, son las metas de Cienciología.

Hubbard hizo un descubrimiento importante hace más de tres décadas: demostró en forma concluyente que la naturaleza inherente del hombre es buena.

Es irónico que en ningún lugar sea más evidente esto que en la población carcelaria, como lo prueba el hecho mismo del encierro.

En efecto, los individuos que comenten acciones ilegales en contra de sus semejantes desean que se los arreste, actitud que explica por qué los delincuentes invariablemente dejan pistas que facilitan tanto el trabajo a la policía.

Sin embargo, en realidad no quieren el castigo. Todos los hombres son básicamente buenos y los que hacen mal procuran que se les haga menos dañinos a la sociedad y se los pueda rehabilitar.

El elemento clave del programa de CRIMINON es el curso por correspondencia de El camino a la felicidad , escrito por L Ronald Hubbard.

Este libro es un código moral no religioso que proporciona guías fundamentales para la conducta. Se incluyen los valores claves, que van desde el amor y la bondad hasta fundamentos como la higiene y la cortesía común.

Los reclusos hacen ejercicios prácticos en este curso y los envían por correo a CRIMINON y a grupos de voluntarios que califican los ejercicios. Mantienen conversación constante con el estudiante y lo alientan. Cuando se completa el curso, CRIMINON otorga un diploma.

Otros cursos del sistema de rehabilitación de CRIMINON son los siguientes:

· Curso para mejorar el aprendizaje. En razón de que muchos de los reclusos sufren de problemas de analfabetismo, este curso sobre las destrezas del estudio proporciona la habilidad para aprender rápidamente y con precisión cualquier tema.

· Curso de comunicación y percepción. Consiste en ejercicios de comunicación que incrementan la habilidad del recluso para enfrentar la vida en lugar de retirarse de ella (la actitud que justamente exacerbó la condición delictiva).

· Curso de altibajos en la vida. Como la reincidencia a menudo se debe a que el recluso regresa a su medio ambiente anterior, este curso lo ayuda a distinguir las características sociales y antisociales de sus amigos y asociados. Como consecuencia, es menos susceptible a las malas influencias.

· Curso de valores e integridad personal. Este estudio acerca de la ética y la integridad ayuda al recluso a responsabilizarse por sus malas acciones del pasado y a acabar con ellas.

En virtud de que el programa de CRIMINON reemplaza totalmente los métodos de rehabilitación del pasado (cuyo único logro ha sido el aumento de la delincuencia) por otros de efectividad comprobada, la conducta delictiva va desapareciendo de los países en que se los aplica.

NOTA: Datos adicionales de CRIMINON pueden obtenerse, en Estados Unidos, en CRIMINON INTERNACIONAL, 6381 Hollywood Boulevard, Suite 420, Los Angeles, California 90028 .

CRIMINON

A pesar del millón de americanos que permanecen ahora en las prisiones del estado y en las prisiones federales, "No hay ninguna razón real", declaró L. Ronald Hubbard, "por la que el criminal no pueda ser detectado y también reformado".

Aunque la primera utilización de la tecnología de LRH para la rehabilitación de criminales vino con la publicación de Dianética en 1950, de hecho fue dos años más tarde cuando comenzó el primer programa formalmente. Una aventura bastante modesta, financiada con los fondos obtenidos por las conferencias de LRH, se dotó de miembros de la Asociación de Cienciólogos Hubbard de Londres y tenía como meta la rehabilitación de los delincuentes juveniles ingleses. Para 1954, se había lanzado un programa con similares intenciones, en la prisión Folsom de California, y el escenario para la fundación de Criminon (sin crimen) se había establecido de manera efectiva, al igual que para la introducción de El Camino a la Felicidad directamente al sistema de penitenciarías.

Inspirado por el extraordinario éxito de la tecnología de LRH en la rehabilitación de los presos -particularmente de los drogadictos- en una prisión del estado de Arizona, Criminon se inauguró oficialmente en Nueva Zelanda en 1967. Al final de una década, el programa se había convertido en un movimiento verdaderamente internacional; mientras hoy Criminon proporciona las tecnologías de LRH y de El Camino a la Felicidad en unas trescientas prisiones de Estados Unidos para beneficio de miles de presos, así como también en prisiones de Canadá, México, Argentina, Sudáfrica, el Reino Unido, Hungría, Polonia y Suecia.

Además de las herramientas de LRH para la ética y el curso por correspondencia de El Camino a la Felicidad para ayudar a los presos con la aplicación de los veintiún preceptos, el plan de estudios característico de Criminon incluye: el Curso para mejorar el aprendizaje de LRH, para incrementar las destrezas de estudio, el Curso de altibajos en la vida, para ayudar al preso a evitar que recaiga en la criminalidad después de salir de prisión, y el Curso de comunicación y percepción para ayudarle a encarar la vida en vez de retirarse de ella: el mismo acto que precipitó originalmente la condición criminal. El programa Criminon lo entregan más de cien instructores de curso voluntarios, algunos trabajando directamente con los presos, particularmente jóvenes, mientras que otros administran los cursos por correspondencia. No hace falta decir, que el programa no permite el uso tan generalizado de las drogas psiquiátricas o la igualmente destructiva terapia de aversión.

Los resultados, incluso cuando sólo se emplea El Camino a la Felicidad son fenomenales. En lo que resultó ser un estudio de caso de delincuentes juveniles en Butler County, Alabama, el entonces director del juzgado juvenil y el oficial jefe de libertad condicional Daniel O. Black había informado previamente de un ochenta por ciento de reincidencia entre los jóvenes en libertad condicional. El problema, como Black explicó: "Un par de zapatillas de tenis Nike en realidad tenían más valor que la vida de alguien para muchos de esos chicos. Así que resultó muy evidente que no llegaríamos a ninguna parte a menos que encontráramos alguna forma de reajustar esos valores a unos que fueran más apropiados para la sociedad". En lo que luego describió como un programa experimental, se distribuyeron copias del folleto a los presos o se les leyó en voz alta. Luego se animó a los jóvenes a encontrar formas en que se podrían aplicar los preceptos y, cuando los niveles de alfabetización lo permitían, a escribir un ensayo con cada precepto. "Podría pretender que fuera más complejo", confesó Black, "pero realmente es muy simple. Les ayudo con la definición de palabras que no entienden y por otra parte continúo animándoles en ese punto vitalmente importante de la aplicación". Después de lo cual, tan simple como lo puso, "los resultados llegaron a ser espectaculares". Mediante cifras, Black informó que mientras los porcentajes de criminalidad de Butler County habían estado subiendo en la misma proporción que los promedios nacionales a lo largo de 1990, los 5 años después de la introducción de El Camino a la Felicidad habían visto, de hecho, una disminución del crimen. Además, e incluso todavía más espectacularmente, ese porcentaje de reincidencia disminuyó de forma repentina y muy notable de un 80% a un 10%.

En lo que se ha convertido en un campo, en buena medida desesperanzado -en el que sólo el 2% del presupuesto para correccionales asignado ahora al tratamiento, y los celadores admitiendo de forma rutinaria que sólo pueden pasar el problema de rehabilitación al oficial de libertad condicional- la cifra resulta inmensamente significativa... Y tanto más cuando uno reconoce que tal éxito no es exclusivo de Butler County.

"Espectacular" es como otro funcionario juvenil describió los resultados del programa Criminon en el centro de detención de Los Ángeles, y citó un marcado descenso de la hostilidad, un incremento del deseo de comunicar y, "extraordinariamente, ahora sienten remordimiento por lo que han hecho en el pasado".

Más allá de Estados Unidos, los resultados han demostrado ser igual de impresionantes, y especialmente cuando uno considera lo que los graduados del programa más comúnmente expresan como su descubrimiento fundamental: una recuperación del respeto a sí mismos. El punto se encuentra repetidamente en cartas de los presos de culturas diversas como los de Gran Bretaña, México, Hungría y Polonia, este último, dicho sea de paso, es un país donde los funcionarios del correccional se han prendado tanto de El Camino a la Felicidad, que ahora se está reimprimiendo en prensas dentro de las mismas prisiones. Sin embargo, considerando el lugar donde empezó tanto del trabajo de Ronald, parece más acorde centrar la atención en un joven graduado del programa juvenil de Los Ángeles. Un antiguo pandillero de barrio, que rondó las famosas calles de la división Central donde LRH patrulló durante tantos años anteriormente, sus palabras de despedida parecerían decirlo todo:

"El Camino a la Felicidad proporciona el resultado de tus acciones. Tú entiendes el resultado de lo que haces. Es para ti. Te enseña la regla de oro. Yo solía oír hablar de ella, pero esto lo pone en perspectiva. Ahora sé lo que significa".

"Yo no sé quién es este L. Ronald Hubbard, pero es un hombre listo". Si la gente solamente hiciera caso de ese libro, El Camino a la Felicidad, la masa de la gente, si simplemente lo entendieran, lo tomaran, pensaran sobre ello, entonces el mundo sería un lugar diferente".

LA REFORMA DE LOS DELINCUENTES

No se podría hablar de todos los aspectos del impacto de El Camino a la Felicidad sin mencionar el programa de reforma de criminales que utiliza este folleto. Este programa, conocido como Criminon, se basa además en los descubrimientos del Sr. Hubbard en relación a la causa y prevención del crimen, tal como se determinó en el curso del trabajo que realizó como oficial de la ley en Los Ángeles en los últimos años de la década de 1940. "Si quieres rehabilitar a un criminal", escribió, "simplemente regresa y descubre cuando perdió su orgullo personal. Rehabilita eso y ya no tendrás a un criminal". Exactamente esto es lo que Criminon logra con El Camino a la Felicidad del Sr. Hubbard y con los principios clave de Cienciología.

Este programa es único. Como Narconon no se basa en ninguna droga o restricciones punitivas, sino que más bien, apela a lo que el Sr. Hubbard describió como la bondad fundamental que existe dentro de todos los hombres. Aunque este modo de enfocar la cuestión pueda parecer poco aplicable a criminales empedernidos, los resultados hablan por sí mismos. Con su sede en Los Ángeles, Criminon lleva a cabo, en la actualidad, programas en más de 300 prisiones e instituciones penales en 39 estados. Hasta la fecha, más de 3.200 internos han participado con éxito en los programas y han iniciado una nueva vida alejada del crimen, sin la reincidencia acostumbrada.

Sólo en uno de los programas juveniles en donde rutinariamente el 80 por ciento de los jóvenes delincuentes volvían a ser arrestados, el 98 por ciento de los que terminaron el curso de El Camino a la Felicidad, no volvieron a ser arrestados por posteriores delitos. Al referirse a este porcentaje de éxito sin precedentes, Daniel O. Black, Oficial Mayor de Libertad Condicional del Tribunal Juvenil del Condado Butler en Greenvile, Alabama, declaró:

"El sistema de justicia juvenil necesita un programa funcional, como primer paso para la rehabilitación social, basado en la comunidad. El Camino a la Felicidad llena este vacío. Empezamos con lo básico: un buen fundamento moral basado en la honestidad, la integridad, y la confianza; eso es El Camino a la Felicidad".

En esencia, esto es también todo lo que L. Ronald Hubbard impulsó en nombre de la humanidad. Es cierto que este mundo se enfrenta a una serie de crisis sin precedentes en la historia: una crisis moral, una crisis criminal, una crisis bioquímica. También es cierto que las estadísticas anuales indican que los años venideros serán aún más sombríos. Pero con todos sus fracasos, su violencia y su degradación, el Sr. Hubbard afirmó que a pesar de todo el hombre es básicamente bueno; y además: "Siempre que el hombre se esfuerza, siempre que trabaja, sin importar qué haga, el bien que logra siempre tiene más peso que el mal".


Dianética y Cienciología han sido complementadas por el profesor Jorge Olguín mediante las técnicas de Psicointegración y Psicoauditación