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Asociación Racional Escéptica
de Venezuela (AREV)

¿Pitecantropus escepticus?


 

Sami Rozenbaum es presidente de la Asociación Racional Escéptica de Venezuela y declama a quien lo quiera oír que ha hecho del escepticismo su militancia, lo cual es una afirmación bastante extraña porque los seres humanos somos inherentemente escépticos: nacemos escépticos, vivimos escépticos y morimos siendo escépticos. Esto significa que cualquier tonto es un escéptico, ya que no tiene que hacer ningún esfuerzo para serlo porque el escepticismo forma parte de la naturaleza humana…

 

HORACIO VELMONT

Los escépticos proclaman pomposamente que son “racionales” y que están en contra de las seudociencias, pero la verdad es que el Escepticismo es por definición irracional y más seudociencia que aquellas a quienes pretenden refutar porque sus críticas parten de la ignorancia. El resultado es que sus disparates son mayores que los de sus adversarios. Para criticar hay que saber, y mucho, y no simplemente tener una vaga idea de que algo es falso. Este tipo de críticas no vale ni siquiera dos centavos…

Cuando al escepticismo inherente se le agregan engramas con el contenido verbal del tipo de “no debes creerlo” o “es falso” o cualquier otras palabras similares, aparece el escéptico recalcitrante que se niega aceptar cualquier evidencia por más abrumadora que sea. Es el caso, precisamente, de los Ovnis. Claro, aceptar a los extraterrestres significa también aceptar las abducciones, lo cual provoca un terror pánico en cualquier escéptico que se precie de serlo. Aquí se agrega también un mecanismo de negación, como hace precisamente el avestruz. Más información en "Escépticos Colombia"

El escepticismo es irracional por definición y la prueba está en que cuando a través de la terapia dianética se eliminan los engramas que impulsan a la persona a negar obcecadamente las evidencias, por ejemplo respecto de la existencia de extraterrestres en nuestro planeta, el escéptico deja de serlo, admite honestamente su ignorancia sin disfrazarla de escepticismo y evalúa las pruebas con equilibrio y sentido común…

Otra de las pruebas de la irracionalidad del Escepticismo la constituye la famosa “Área 51”, que los escépticos consideran ingenuamente un lugar para el ensayo de nuevos aviones, pero que en realidad es un asentamiento terrestre-extraterrestre donde se hacen muy crueles experimentos con seres humanos. Lo curioso es que la realidad de este lugar ha sido denunciada por científicos que los propios escépticos han ignorado. Es decir, por un lado defienden a la ciencia y por el otro niegan las evidencias que aportan los científicos cuando demuestran lo contrario de lo que sostienen. Esto se llama, aquí y en la galaxia más lejana, deshonestidad… Más información en "El Escéptico Digital y el Área 51"

Nada más cierta nuestra afirmación de que el Escepticismo critica partiendo desde la ignorancia que con respecto a la Homeopatía, que no es un fraude, como declaman pomposamente los escépticos, porque la división infinitesimal de las sustancias está basada en el holograma (el todo está presente en la parte). El problema pasa por otro lado, que es el que justamente ignoran los escépticos… Más información en "Círculo escéptico y Homeopatía"

Fraude o no fraude, y les guste o no a los escépticos, las medicinas alternativas a veces producen alivio en los enfermos e incluso curaciones sorprendentes. Pero el factor que produce estos resultados exitosos es ignorado olímpicamente por el Escepticismo… Más información en "El efecto placebo"


 

El error más grave del Escepticismo es defender a la “Ciencia Oficial”, cuando cualquiera sabe que además de estar atrasada siempre medio siglo es la que más miente porque defiende los intereses creados de grupitos que no les interesa que se sepa la verdad. Y pruebas al canto, la Ciencia Oficial, por ejemplo, ignora a Cienciología, porque ésta está en contra de los crueles métodos psiquiátricos, como el electrochoque, que le da a la Psiquiatría jugosos dividendos…

AREV: Una organización sin fines de lucro dedicada a promover el pensamiento crítico y racional

La Asociación Racional y Escéptica de Venezuela (AREV) es una organización independiente y sin fines de lucro, integrada por personas de mente abierta que se han unido con la finalidad de divulgar el escepticismo y el pensamiento racional, y de poner bajo escrutinio científico las afirmaciones místicas y seudocientíficas con las que somos bombardeados cada  día. La asociación promueve la ciencia y el pensamiento crítico como vías fundamentales para mejorar la calidad de vida de los ciudadanos, dotándolos de las herramientas escépticas indispensables para enfrentar las afirmaciones gratuitas y extravagantes de los mercachifles de la superstición, de los buhoneros de lo paranormal y de los traficantes de misterios, que especulan con la ignorancia del público para obtener grandes dividendos, al ofrecer panaceas y respuestas rápidas (y falsas) a la enfermedad, la miseria y la incertidumbre humanas. 

Resulta grave en extremo que la irracionalidad y la seudociencia se hayan incrustado tan profundamente en nuestra sociedad y en nuestra cultura, ya que desde niños se nos enseña a aceptar cosas como la astrología, el espiritismo y creencias religiosas, sin suministrarnos elementos de juicio; como resultado tenemos una sociedad llena de gente crédula, sin sentido crítico, capaces de aceptar cualquier afirmación sin importar lo extraña o improbable que sea y de actuar en consecuencia, a menudo con resultados negativos para los individuos y la sociedad como un todo.

Rara vez se escucha una voz disidente respecto a estas practicas y creencias; nadie las cuestiona, y el medio que nos rodea se encarga de reforzarlas una y otra vez. Las únicas opciones parecieran ser creer o no creer, sin espacio para nada más.

Es aquí donde deseamos intervenir, rebatiendo las falacias, propiciando el pensamiento racional y mostrando el escepticismo como una herramienta indispensable para la vida.

 

Nuestros objetivos

  • Fomentar la práctica del escepticismo, entendiendo por este al pensamiento crítico y racional, como herramienta indispensable para la comprensión del mundo y la toma de decisiones en la vida diaria.
  • Divulgar la filosofía, avances, descubrimientos y beneficios de la ciencia.
  • Investigar de modo objetivo, siguiendo una metodología científica, los fenómenos presentados como paranormales, sin aceptar ni descartar a priori noción alguna.
  • Difundir los resultados de estas investigaciones.

 

Nuestro emblema

Tetradracma del siglo -V

El mochuelo común es una pequeña ave cuyo nombre científico (Athene noctua), proviene de su asociación mitológica con la diosa Atenea, protectora de Atenas y defensora de la sabiduría y de las artes.

Según cuenta la leyenda, la hija de Zeus fue impresionada por los grandes ojos y apariencia solemne del búho, haciendo de esta ave nocturna, su favorita entre las criaturas aladas y símbolo natural de la sabiduría. Esta ave era protegida por los atenienses, por lo que anidaba en grandes números en la Acrópolis.

Era creencia común que una luz interna le proporcionaba su visión nocturna, de ahí su atributo simbólico como escrutador de la verdad.

Como símbolo de Atenea, el búho fue protector y acompañante de los ejércitos griegos que iban a la guerra. Si uno de estos emplumados seres volaba sobre los soldados atenienses antes de una batalla, era tomado como augurio de victoria.

Esta pequeña rapaz también mantenía un ojo vigilante sobre el comercio ateniense al estar grabada en el reverso de sus monedas, simbolizando la sabiduría y sagacidad. En las tetradracmas del siglo V antes de nuestra era, se observa a su izquierda una rama de olivo, árbol que la propia Atenea enseñó a cultivar a los griegos, y la luna creciente. A su derecha el nombre de la ciudad protegida por la diosa.

Junta Directiva

Sami Rozenbaum - Presidente

Javier Garrido - Vicepresidente

Ricardo Babarro - Secretario

Luis Daniel Beauperthuy - Tesorero

Guido Nuñez - Vocal

Jorge Araica  - Vocal

Jesús Pineda - Vocal

Ignacio Alvarado - Vocal

¡Escríbenos!escepticos@cantv.net

 

 

 

 

EL ESCEPTICISMO EN EL BANQUILLO

 

Los escépticos han hecho de la estupidez una ciencia

 

HORACIO VELMONT

 

No estamos en contra del escepticismo auténtico, del escepticismo sano, del escepticismo objetivo, sino en contra del escepticismo barato, del escepticismo ignorante, del escepticismo enfermo que pregonan los que ahora se hacen llamar escépticos, que al fin y al cabo no son más que seudoescépticos que jamás brindan una solución válida, dedicándose sólo a la crítica negativa, que es la crítica por la crítica misma.

Una crítica honesta es la que evalúa todas las posibilidades, sin dejar ninguna de lado –mundo espiritual y extraterrestre–, y luego brinda la solución que cree adecuada al caso según los propios conocimientos, y por supuesto luego de estudiar bien todos los aspectos y todas las propuestas que se han dado.

Pero estos seudoescépticos, que son más seudos que lo que ellos denominan “seudos”, sólo hacen como los gallos, que cacarean pero jamás ponen un huevo.

Además, sus postulados se reducen a burlarse, a negar, a sostener que todo es mentira, que todas son alucinaciones, y que todos están conspirando contra ellos, los excelsos poseedores de la única verdad, que es la del pez que sólo admite respuestas basadas en el mundo de la pecera, negando estúpidamente la existencia de los gatos…

Nosotros siempre hemos catalogado a la Psiquiatría como una de las peores lacras de la humanidad, porque con desconocimiento total del mecanismo mental pretende curarla con electrochoques, es decir, achicharrando el cerebro, ¡cuando nuestros propios padres nos advirtieron que nunca debemos poner los dedos en el enchufe!

¿Cómo podríamos catalogar, entonces, a quienes, como los modernos escépticos, producen en el cerebro algo similar?

Cuando el escepticismo postula que los extraterrestres no existen, que las fotos o filmaciones de Ovnis son trucadas, que las abducciones no son más que alucinaciones producidas por nuestra propia mente, cuando nos quieren hacer creer que el mundo espiritual no existe y que cuando nos vayamos de aquí nos sumergiremos en la nada, ¿no es esto tan destructivo como un electrochoque?

Los patéticos esfuerzos del mago James Randi para demostrar que los fenómenos paranormales no existen y que él los puede producir con trucos de ilusionismo, ¿acaso no nos llevan a descartar a los espíritus del Error y con ello a darles más poder sobre nosotros para destruir nuestra mente?

Los espíritus del Error pululan alrededor de nosotros como un montón de gatos alrededor de una pecera, y como no podemos verlos se burlan de nosotros porque ignoramos que existen.

¡Y los escépticos refuerzan esa creencia al quitarles a las pobres víctimas la oportunidad de no hacerles el juego!

Si alguien que eventualmente está leyendo esto piensa que habría que catalogar también al escepticismo como una de las peores lacras de la humanidad, junto a la Psiquiatría y a los Teleevangelistas, ¡pues está en lo cierto!

 

Referencias:

La lista completa puede verse en "Lista de libros gratuitos"

 

James Randi (mago, ilusionista y escéptico obsesionado con demostrar el fraude de los fenómenos paranormales sin darse cuenta de que el truco lo producen los espíritus del Error).

Pepe Rodríguez (sectas) (pergeñó una página web donde, entre otras cosas, como buen investigador que se precie, ataca a Cienciología sin siquiera haber leído de L. Ronald Hubbard “Dianética, la ciencia moderna de la salud mental”).

S.P.E.S. (Servicio para el Esclarecimiento de Sectas) (organización fundada por José María Baamonde, un Torquemada de nuestro tiempo, que ataca ciegamente a todo lo que no sea católico). 

ARP (grupo escéptico) (se devela que el escepticismo no es más que la negación de aquello que no se comprende por la insuficiencia de datos).

ASALUP (grupo escéptico) (organización pseudocientífica que paradójicamente persigue a las pseudociencias).

Conspiración escéptica (a lo largo de la historia siempre existieron aquellos que haciéndose dueños de la verdad enviaron a la hoguera a los que tuvieron la osadía de adelantarse a su época).

Dios! (Alejandro Agostinelli) (ambigua página Web donde su fundador, uno de los escépticos más conocidos de la Argentina, da cabida a todas las opiniones con la advertencia de que no se hace responsable de ellas).

Efecto placebo (se devela por qué funcionan a veces medicamentos o métodos de sanación que en sí carecen totalmente de poder curativo).

Escepticismo, ignorancia y estupidez (se devela que los escépticos adoptan siempre la cómoda postura de criticar las opiniones de los otros sin proponer jamás una mejor). 

Escepticismo y fraude escéptico (se devela que los escépticos buscan la notoriedad a través de la crítica engañosa y sin jamás aportar soluciones).

Escépticos vs. Parapsicólogos (se aclara que ninguno de los dos grupos pueden llegar a resolver el misterio de los “fenómenos paranormales” porque ignoran la existencia de los espíritus del Error).

Escépticos vs. Ufólogos (se aclara que si bien los Ovnis existen, contrariamente a lo que sostienen los escépticos, tampoco tienen la trascendencia que pretenden asignarle los ufólogos).

Nave de los locos (escépticos) (grupo que niega a ultranza la existencia de los extraterrestres y eso los lleva a las conclusiones más disparatadas).

El planeta de los simios XX (los escépticos constituyen una lacra social de la misma magnitud que los psiquiatras y los tele-evangelistas).

Alejandro Agostinelli (como muchos otros, este periodista escribe permanentemente contra Cienciología simplemente porque sólo le pagan cuando habla mal).

Church Forum (organización liderada por católicos corruptos que no vacilan en mentir descaradamente para ganar adeptos).

Josué Belda Martínez (con argumentos vagos e insidiosos critica a Cienciología sin haber pisado siquiera la organización para hacerse un test y al Grupo Elron sin jamás haber asistido a una sesión de contacto telepático con los Maestros de Luz).

Las burradas de la NASA (se hace hincapié en la confusión entre los universos múltiples –es decir, los alternos–, que son infinitos y efímeros, y los universos paralelos, que son solamente 22 y permanentes).

Padre Jordi Rivero (una vez más se ataca a Dianética y a Cienciología con falsedades, pero en este caso la responsabilidad se agrava porque quien lo hace es un sacerdote).

Tumbaburros (el escepticismo lo que hace es, lisa y llanamente, apagar una la luz sin encender otra, lo cual es el colmo de la necedad).

Caras de Belmez (el desconocimiento del mundo espiritual y la existencia de los espíritus del Error y sus burlas mantienen perplejos a los investigadores de lo “paranormal”).

Hombre polilla (se devela el misterio de este ser alado que dio origen a una fantasiosa película protagonizada por Richard Gere: “Mothman, la última profecía”).

Jack el Saltarín (se devela la verdad sobre este personaje misterioso que aparecía sorpresivamente asustando a sus víctimas y luego desaparecía dando grandes saltos).

ARP-SAPC y las Caras de Bélmez (los mismos espíritus del Error que encarnaron y dieron origen a la leyenda de Jack el Saltarían son los que ahora se burlan de los escépticos dibujando rostros en las paredes y de paso haciéndolos pelear con los parapsicólogos).   

Asociación Racional Escéptica de Venezuela (su presidente, Sami Rosenbaum, hace alarde de su militancia en el Escepticismo, lo cual no significa ningún galardón porque todos los seres humanos son inherentemente escépticos y hasta un tonto, por el solo hecho de haber nacido, ya es escéptico).           

Círculo escéptico y el fantasma de la Niñas de Ávila (los escépticos están ufanos porque creen que han ganado la partida demostrando que las fotografías del camposanto fueron hechas por algún avivado, pero la perdieron porque fue simplemente una burla más de los espíritus del Error).  

Círculo escéptico y el incidente Roswell (fruto de un enfrentamiento bélico entre dos naves extraterrestres, una de ellas cayó muriendo algunos de los tripulantes, y los que quedaron vivos fueron apresados por los militares de estados Unidos, que como era de esperarse negaron el hecho, siendo los escépticos los únicos ilusos que no se dieron cuenta del burdo engaño).   

Círculo escéptico y Homeopatía (esta técnica terapéutica tienes bases científicas y no es un fraude, como erróneamente declaman los escépticos, pero el problema radica en la dificultad de acertar con la sustancia adecuada para cada paciente).

El Escéptico digital y el Área 51 (como una muestra más de su bajo cociente intelectual los escépticos afirman, basándose en fotografías satelitales e ignorando olímpicamente el arte del camuflaje, que en ese lugar no existe nada secreto). 

Escepticismo, ¿ignorancia o estupidez? (los escépticos tratan de demostrar, con argumentos pueriles que no resisten el menor análisis, que los extraterrestres no existen ni tampoco los llamados “fenómenos paranormales”, atribuyendo todo a trucos de fotografía o alucinaciones).  

Escépticos Colombia (las ridículas explicaciones de quienes militan en el Escepticismo negando a los Ovnis y las abducciones extraterrestres indican claramente que, además de los infaltables espíritus del Error, en gran parte se debe a la mente reactiva y a la restimulación de engramas).    

Escépticos y combustión humana (a pesar de todas las evidencias de que los cuerpos comienzan a calcinarse desde el interior, hay quienes sostienen, con una tozudez infantil, que el fuego se origina en el exterior por negligencia de las propias víctimas).

Familia cuadrúpeda de Turquía (se aclara que la forma de caminar apoyando las manos en el sueño se debe a un trastorno genético-kármico, que por supuesto no tiene nada que ver con el famoso “eslabón perdido” como insinuaron algunos científicos despistados).

Fantasma de las niñas de Ávila (desde hace más de un siglo los espíritus del Error se han estado burlando de los pobladores produciendo “fenómenos paranormales” en el cementerio de la ciudad ante la perplejidad de los investigadores).

Genciencia (escépticos) (adoptando la cómoda posición del escepticismo se burlan de todo aquello que va más allá de su comprensión, quedándoles perfecto el mote de “tienen ojos y no ven…”).

James Randi y el millón de dólares (quizás intuyendo la verdad de que en el plano físico los poderes no existen y que por lo tanto el dinero quedaría por siempre en su bolsillo, este conocido escéptico ofrece un suculento premio a quien pase la prueba de las cartas Zener).

Juicio al Escepticismo (los escépticos, que creen estar del lado de los sabios por luchar contra los charlatanes, terminan siendo, en virtud de las argumentaciones pueriles que brindan, más charlatanes que aquellos a quienes combaten).

Magonia, el Yeti y Pie grande (a pesar de las filmaciones, las huellas y los numerosísimos avistajes de estos animales, obviamente extraterrestres, los escépticos insisten en que se trata de una variedad del oso pardo). 

Magonia y el atentado al Pentágono (a pesar de que está probado en forma irrefutable que ningún avión se estrelló contra el Pentágono los escépticos insisten en lo contrario  con argumentos tan absurdos que no resisten el menor análisis).

Magonia y el Santo Sudario (los escépticos acusaron de fraudulento al lienzo que envolvió al Maestro Jesús después de su crucifixión y dejó su imagen, basándose en una pericia con el carbono 14 que luego se demostró que era errónea).

Magonia y el Triángulo de las Bermudas (ignorando la enorme lista de barcos y aviones desaparecidos juntos son sus pasajeros y tripulantes, revelando escasa materia gris los escépticos atribuyen el enigma a una manufacturación del escritor Charles Berlitz).

Magonia y la abducción de Betty y Barney Hill (según la simplista teoría escéptica, que niega obcecadamente y contra todas las evidencias la existencia de los Ovnis, el matrimonio nunca fue secuestrado y todo se debió a una fabulación de la esposa de Barney).

Magonia y los círculos misteriosos (los escépticos, haciendo gala una vez más de su cerrazón mental, atribuyen exclusivamente a bromistas las figuras en los sembrados no obstante que nunca se han encontrado huellas humanas en el lugar).

Magonia y los médium (el desconocimiento de la mediumnidad por parte de los escépticos los lleva al disparate de afirmar que es el propio médium el que responde, es decir, estúpidamente pretenden convertir al médium, para probar su teoría, en un Dios, ya que es el único que tiene todas las respuestas).

Magonia y los milagros de Jesús (en el colmo de la necedad, los escépticos, como aducen que los milagros no existen, al no encontrarle otra explicación directamente optan por negar los hechos históricos de la vida del Maestro).

Magonia y los moai de la Isla de Pascua (los escépticos se burlan de la tradición de los nativos que dice que las piedras iban volando a su pedestal, pero como niegan a los extraterrestres a ultranza no se les ocurre siquiera pensar que podrían haber sido trasladados por el aire con tecnología antigravitatoria).

Magonia y Uri Geller (como los escépticos niegan la existencia del mundo espiritual, por lógica ni se les ocurre pensar que quienes doblan las cucharitas son los espíritus del Error, y de ahí que, burdamente, todo lo reduzcan a trucos de ilusionismo)

Roberto Antonio Federigo (pomposamente autotitulado “sectólogo”, este periodista habla mal de Cienciología, con total irresponsabilidad, sin jamás haber estado en la organización ni siquiera para hacerse un test, que además es gratuito).