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Escépticos Colombia y el doblado de metales
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| El doblado de metales lo hacen los espíritus del Error haciendo “foco”, es decir, concentrando la energía de la misma forma que con una lupa se pueden concentrar los rayos solares. Los escépticos, como se ve en este artículo, demuestran que lo que los espíritus del Error hacen también puede lograrse con trucos de prestidigitación e ilusionismo…
De la página racional de Hernán Toro para Escépticos Colombia: Hernán Toro Original de julio 10 de 2001 Actualizado abril 19 de 2006 Una de las afirmaciones paranormales más frecuentes es la del supuesto poder de la mente para influir sobre los metales. Se dice que dicha influencia dobla llaves, cucharas, tenedores y demás cubiertos, hasta el punto de causar su fractura de forma "sobrenatural". Es tan persistente este supuesto fenómento paranormal, que incluso el primero de julio de 2001, el Canal RCN presentó un especial en el que aparecía el más conocido farsante paranormal, Uri Geller, mostrando el truco que lo inmortalizó como psíquico (Figura 1). Al parecer los medios masivos de comunicación no tienen memoria cuando lo que importa es aumentar la audiencia a toda costa.
La realidad tras estas afirmaciones es un fraude expuesto hace unos veinte años por el ilusionista y cazador de psíquicos, James "El Asombroso" Randi. Y no obstante los numerosos esfuerzos de la comunidad científica durante más de 40 años para demostrar científicamente y en condiciones controladas este efecto, hasta el momento todos los esfuerzos han sido infructuosos. Cabe resaltar que el éxito de las presentaciones de doblado de metales depende fuertemente del tipo de público que asiste a la demostración. Estos fenómenos sólo ocurren cuando no hay condiciones controladas. Si los "psíquicos" están ante un público poco informado en prestidigitación, las demostraciones son todo un éxito; éste se multiplica por diez cuando los asistentes a la demostración son creyentes en lo paranormal o en los contactos extraterrestres. En este caso el show va sobre ruedas. Al contrario, cuando hay prestidigitadores o escépticos informados entre los asistentes la presentación termina con un completo fracaso. Es entonces cuando entran a escena las insulsas justificaciones. Métodos de engaño Las demostraciones típicas de doblado de metales incluyen varios efectos, cada uno de los cuales se basan en distintos principios, aunque a menudo se pueden combinar para generar efectos más asombrosos. Se explicarán los siguientes mátodos de acuerdo con el efecto que percibe el público: doblado de varillas metálicas, doblado de cubiertos con fricción de los dedos, doblado de llaves o monedas, doblado de metales en las manos del espectador, y doblado de llaves o cucharas sin contacto con el sitio de flexión. 1. Doblado de Varillas metálicas Si antes de leer la explicación, desea ver una demostración de este efecto, puede hacer click sobre la imagen siguiente: Aunque el efecto es impresionante, sólo se puede lograr ante una sola persona o ante una única cámara. Todo se basa en una ilusión óptica. En un instante en que nadie está mirando, se dobla un poco la varilla, más o menos por la mitad. No se deben sobrepasar los 10 grados porque sería muy difícil disimular el doblez. En el instante del engaño, se toma la varilla por un extremo y se mantiene la varilla doblada paralelamente al piso, a la misma altura de los ojos del observador o del lente de la cámara. Si se mantiene la flexión de perfil, será muy difícil que el espectador la detecte. Es indispensable que ambos ojos del observador y el eje doblado de la varilla queden en el mismo plano. Es así como la misma varilla oculta el doblez. En este punto se frota suave pero rápidamente la zona doblada, a medida que la mano que sostiene la varilla rota lentamente la varilla sobre su eje. Esta rotación hace que la mitad doblada de la varilla comience a bajar, dando la impresión al asombrado expectador, que la varilla se va doblando ante sus propios ojos. Es conveniente hacer rápida la fricción para que sacuda horizontalmente la varilla. Este vaivén dificulta a la visión estereoscópica el detectar el doblez antes de tiempo. Hay que señalar dos errores que arruinan este efecto. El primero: si se efectúa la demostración ante dos personas, la diferencia de alturas entre ambos espectadores hará que cuando uno no pueda percibir el doblez, el otro sí pueda. Así, uno de los dos podrá detectar el fraude. Esto mismo ocurre si se ejecuta ante dos cámaras a diferentes alturas. El segundo error: si el espectador inclinara lateralmente la cabeza al inicio de la demostración, sus dos ojos quedarían a diferentes alturas y la visión estereoscópica detectaría el truco ipso facto. Hay que ser muy hábil para contrarrestar esta dificultad. En el instante en que se detecte la inclinación en la cabeza del observador, se debe inclinar en igual grado la varilla, de tal manera que los dos ojos y el doblez de la varilla queden en el mismo plano. Este efecto aparece ejecutado en un capítulo de El mundo de extraños poderes de Arthur C. Clarke. Lo realizó el "psíquico" francés Pierre Girard quien, antes de dedicarse a los "poderes paranormales", fue un prestidigitador profesional, listado en el Annuaire des magiciens (Anuario de magos) de Serge Bourdin (Figura 2). La imagen del enlace fue reproducida en Science et Vie No. 774. (Extraída de Los fenómenos paranormales, Broch Henri. Ed. Crítica, lámina VIII). Este método de doblado también lo utilizaron los prestidigitadores Steven Shaw y Michael Edwards, dirigidos por el Mago esceptico James Randi, en el conocido "proyecto alfa", el cual demostró que los científicos profesionales son completamente inadecuados para investigar lo paranormal cuando no cuentan con la ayuda de un prestidigitador profesional. 2. Doblado de cubiertos con fricción de los dedos Si antes de leer la explicación, desea ver una demostración de este efecto, puede hacer click en la imagen a siguiente: El principio de esta ilusión es semejante al de la varilla: doblar el metal cuando nadie ve y mostrar lentamente el doblez cuando se está ejecutando el "milagro". Es el método preferido por el charlatán Uri Geller, quien fue atrapado in fraganti en un vídeo: trece segundos antes que dijera "la cuchara se comienza a doblar", dejó ver detrás del meñique de su mano izquierda un extremo de la cuchara, el cual evidenciaba una curvatura pronunciada. Esto demostraba que el doblez existía mucho antes de comenzar el "fenómeno" (Figura 3).
Como las cucharas y tenedores son pequeños y de metales blandos, presentan grandes ventajas en su manipulación. El efecto se acentúa si se sugestiona a los observadores. Si se va diciendo "se dobla... se está doblando... miren cómo se dobla..." mientras se frota la cuchara, aumentará el efecto sobre el público. Otra variante de este truco consiste en hacer que el cubierto se rompa en dos partes. El principio de éste es algo diferente. Basta con preparar la cuchara doblándola fuerte y repetidamente hasta que se genere fatiga en el metal. El estado de fatiga del metal es uno en el cual el material aparentemente está intacto, pero microscópicamente está repleto de microfracturas. Con la cuchara así preparada, se comienza un tratamiento de flexión suave, usando la menor fuerza posible, hasta que ésta termine rompiéndose. Este truco, junto con algunas variaciones, fue el que hizo famoso al charlatán israelí, Uri Geller. También fue su ruina, pues el mago profesional James Randi expuso todos sus trucos en su libro La magia de Uri Geller. 3. Doblado de llaves Si desea ver una demostración de este efecto antes de leer la explicación, puede hacer click en la imagen siguiente: Las llaves son perfectas para hacer demostraciones de doblado de metales. En primer lugar, su pequeño tamaño permite usar técnicas de prestidigitación para engañar. En segundo lugar, su gran rigidez hace muy difícil que el espectador pueda doblarlas a mano limpia; esto hace que encuentre mucho más inexplicable este "milagro". Como siempre, el truco se basa en doblar cuando nadie ve, y mostrar el doblez gradualmente. Como el material de las llaves es bastante rígido, la mejor forma de crear la ilusión de su doblado es utilizando dos llaves idénticas. Una de ellas se dobla antes de la demostración. La otra, para dar apariencia de naturalidad, se puede colocar en un llavero. Llegado el momento de la demostración, se mantiene oculta la llave doblada en la palma de una mano. Esta técnica de ocultar objetos en la mano recibe el nombre de "empalme" en el argot de los prestidigitadores. Se le habla a los observadores acerca de los poderes paranormales que se van a demostrar. Simultáneamente se saca del llavero el duplicado intacto de la llave que se lleva empalmada. Se le puede dar la llave derecha al espectador para que la revise; en todo momento se debe mantener el dorso de la mano hacia los observadores para ocultar el objeto empalmado. En el instante en que se recibe la llave del espectador que la estaba revisando, se hace una maniobra llamada "caida francesa", que consiste en hacer el ademán de pasar la llave de una mano a la que tiene empalmada la llave doblada. Aunque parece como si la llave se cambiara de mano, la realidad es que la llave recta se queda en la mano. Al mismo tiempo, se muestra la parte ancha de la llave doblada, ocultando el doblez. Si la caída francesa se hace con fluidez, ningún espectador detectará el cambio, a menos que sepa de prestidigitación. El paso siguiente consiste en el mismo del método previo: dejar ver el doblez a medida que se dice "se está doblando... se está doblando". El efecto suele ser asombroso. En ocasiones, la situación no es tan cómoda para el mago... se le puede pedir que doble una llave del público, lo que impediría usar una llave doblada previamente. En este caso tiene que usarse la estrategia Geller: simular que se tienen dificultades temporales, hablar tonterías acerca de lo impredecible de los poderes paranormales, y cuando la gente esté distraída, usar cualquier superficie rígida, o cualquier rendija entre las partes de la silla o de la mesa, para hacer el doblez. Incluso se venden utensilios para doblar llaves en las tiendas especializadas en magia. Cuando se haya doblado la llave, el truco se ejecuta igual que siempre. Este truco fue el que lanzó a la fama al mayor charlatán doblador de cubiertos de todos los tiempos: Uri Geller. También fue usado por el farsante de Pierre Girard, el "uri geller" de Francia. 4. Doblado de metales en las manos del espectador Este truco se basa en el anterior. Teniendo oculta una llave o una moneda doblada, se procede a mostrar una intacta al espectador. En un instante en el que no mire, o usando tácnicas de prestidigitación similares a las del numeral anterior, se hace el cambio y se coloca la llave o la moneda levemente doblada en la palma de la mano del asistente. Se debe usar una mano para depositar el objeto en la mano del espectador mientras se cierran sus dedos con la otra mano. De esta forma se impide que el sujeto vea que la llave que se le entrega ya está doblada. Para que el espectador no perciba el doblez con el tacto, la flexión de la llave o la moneda no debe ser muy pronunciada. Es fundamental forzar al sujeto a que aprete muy bien la mano y que "mentalice" que la moneda se está doblando. La sugestión es clave en la impresión que se le causa al espectador. Es importante que el "psíquico" convenza al sujeto de que "la llave se está doblando", que "sienta la energía fluír", etcétera. Una vez transcurridos dos o tres minutos de "concentración", el sujeto no recordará que el "psíquico" tuvo tiempo para cambiar la moneda o la llave. Cuando el sujeto abra la mano, tanto a él como al público se le saldrán los ojos de las órbitas al ver cómo los supuestos poderes psíquicos "sí existen". Este truco lo ejecutó el charlatán psáquico brasileño y "contactado" por extraterrestres, Urandir Fernandes de Oliveira. Fue invitado a un popular programa matutino de la televisión colombiana llamado "EN VIVO". Sobra decir que dejó boquiabiertas a las presentadoras, una de las cuales inicialmente parecía poco crédula. 5. Doblado de llaves o cucharas sin fricción en el sitio de flexión Éste es el tipo menos frecuente de doblado de metales porque involucra el uso de una llave previamente preparada de maneras a veces complejas y costosas. Si se desea ver un ejemplo de este efecto, puede hacer click en la siguiente imagen: La forma más cara de realizarlo es fracturando el objeto metálico forma que la ruptura quede lo más recta posible. Luego se repara soldándolo con un metal especial llamado Galio. Su bajo punto de fusión, 29.8 grados Celsius, hace que sólo baste el calor de las manos para que la llave o la cuchara comience a doblarse; en el instante en que el metal se está fundiendo, el objeto resulta tan dócil que con una agitación leve de las manos (sin tocar el punto donde se está doblando) se puede lograr que se fracture. No obstante, este metal prácticamente nunca se usa por su precio prohibitivo. Otra forma de hacerlo (la más impresionante) es con una cuchara hecha de nitinol. El nitinol es una aleación de Níquel y Titanio que tiene memoria mecánica: si se cambia la forma del objeto, tras aplicar calor se recupera la forma original. Si una cuchara de nitinol se dobla mientras se mantiene caliente, y luego, al enfriarse se la endereza, al momento de aplicar calor, la cuchara volverá a su forma original doblada. Una tercera forma requiere mucho tacto, y bastante ensayo y error para lograr que una llave o cuchara normal llegue a un punto de fatiga tal, que una agitación suave se logre la ruptura. Existen otras formas de hacer este efecto (como la usada en el vídeo de esta subsección) que se pueden consultar en libros de prestidigitación. La clave de todos estos trucos consiste en dejarle examinar al páblico una llave o una cuchara normal y hacer el cambio por la llave preparada en el momento oportuno, momento que se puede lograr con muchas distracciones, incluyendo la trillada excusa de que "mi energía psíquica está baja... deme un buen tiempo para concentrarla". En una espera de 5 minutos para "reconcentrar la energía" hay infinidad de instantes adecuados para hacer un cambio. Conclusión El doblado psíquico de metales, una forma absurda de psicoquinesis, ha sido desacreditada mil y una veces. Los principales psíquicos que han usado esta forma de estafa han sido expuestos en innumerables ocasiones por magos profesionales. Aun así, estos estafadores se comportan como las epidemias: desaparecen durante un tiempo para volver a aparecer cuando hay nuevas generaciones crédulas. Esto es particularmente cierto con Uri Geller, quien está volviendo a aparecer públicamente en programas televisivos que se venden como pan caliente a los canales de televisión. Queda en las manos de los programadores y periodistas responsables el recordarle a las nuevas generaciones las numerosas veces que se han expuesto los fraudes de estos timadores. Fuente de las ilustraciones Figura 1. Muy Especial, No. 45, enero/febrero 2000. p. 62.
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EL ESCEPTICISMO EN EL BANQUILLO El escepticismo es directamente proporcional a la ignorancia: a mayor escepticismo, mayor ignorancia. HORACIO VELMONT No estamos en contra del escepticismo auténtico, del escepticismo sano, del escepticismo objetivo, sino en contra del escepticismo barato, del escepticismo ignorante, del escepticismo enfermo que pregonan los que ahora se hacen llamar escépticos, que al fin y al cabo no son más que seudoescépticos que jamás brindan una solución válida, dedicándose sólo a la crítica negativa, que es la crítica por la crítica misma. Una crítica honesta es la que evalúa todas las posibilidades, sin dejar ninguna de lado –mundo espiritual y extraterrestre–, y luego brinda la solución que cree adecuada al caso según los propios conocimientos, y por supuesto luego de estudiar bien todos los aspectos y todas las propuestas que se han dado. Pero estos seudoescépticos, que son más seudos que lo que ellos denominan “seudos”, sólo hacen como los gallos, que cacarean pero jamás ponen un huevo. Además, sus postulados se reducen a burlarse, a negar, a sostener que todo es mentira, que todas son alucinaciones, y que todos están conspirando contra ellos, los excelsos poseedores de la única verdad, que es la del pez que sólo admite respuestas basadas en el mundo de la pecera, negando estúpidamente la existencia de los gatos… Nosotros siempre hemos catalogado a la Psiquiatría como una de las peores lacras de la humanidad, porque con desconocimiento total del mecanismo mental pretende curarla con electrochoques, es decir, achicharrando el cerebro, ¡cuando nuestros propios padres nos advirtieron que nunca debemos poner los dedos en el enchufe! ¿Cómo podríamos catalogar, entonces, a quienes, como los modernos escépticos, producen en el cerebro algo similar? Cuando el escepticismo postula que los extraterrestres no existen, que las fotos o filmaciones de Ovnis son trucadas, que las abducciones no son más que alucinaciones producidas por nuestra propia mente, cuando nos quieren hacer creer que el mundo espiritual no existe y que cuando nos vayamos de aquí nos sumergiremos en la nada, ¿no es esto tan destructivo como un electrochoque? Los patéticos esfuerzos del mago James Randi para demostrar que los fenómenos paranormales no existen y que él los puede producir con trucos de ilusionismo, ¿acaso no nos llevan a descartar a los espíritus del Error y con ello a darles más poder sobre nosotros para destruir nuestra mente? Los espíritus del Error pululan alrededor de nosotros como un montón de gatos alrededor de una pecera, y como no podemos verlos se burlan de nosotros porque ignoramos que existen. ¡Y los escépticos refuerzan esa creencia al quitarles a las pobres víctimas la oportunidad de no hacerles el juego! Si alguien que eventualmente está leyendo esto piensa que habría que catalogar también al escepticismo como una de las peores lacras de la humanidad, junto a la Psiquiatría y a los Teleevangelistas, ¡pues está en lo cierto! Referencias: La lista completa puede verse en "Lista de libros gratuitos" James Randi (mago, ilusionista y escéptico obsesionado con demostrar el fraude de los fenómenos paranormales sin darse cuenta de que el truco lo producen los espíritus del Error). Pepe Rodríguez (sectas) (pergeñó una página web donde, entre otras cosas, como buen investigador que se precie, ataca a Cienciología sin siquiera haber leído de L. Ronald Hubbard “Dianética, la ciencia moderna de la salud mental”). S.P.E.S. (Servicio para el Esclarecimiento de Sectas) (organización fundada por José María Baamonde, un Torquemada de nuestro tiempo, que ataca ciegamente a todo lo que no sea católico). ARP (grupo escéptico) (se devela que el escepticismo no es más que la negación de aquello que no se comprende por la insuficiencia de datos). ASALUP (grupo escéptico) (organización pseudocientífica que paradójicamente persigue a las pseudociencias). Conspiración escéptica (a lo largo de la historia siempre existieron aquellos que haciéndose dueños de la verdad enviaron a la hoguera a los que tuvieron la osadía de adelantarse a su época). Dios! (Alejandro Agostinelli) (ambigua página Web donde su fundador, uno de los escépticos más conocidos de la Argentina, da cabida a todas las opiniones con la advertencia de que no se hace responsable de ellas). Efecto placebo (se devela por qué funcionan a veces medicamentos o métodos de sanación que en sí carecen totalmente de poder curativo). Escepticismo, ignorancia y estupidez (se devela que los escépticos adoptan siempre la cómoda postura de criticar las opiniones de los otros sin proponer jamás una mejor). Escepticismo y fraude escéptico (se devela que los escépticos buscan la notoriedad a través de la crítica engañosa y sin jamás aportar soluciones). Escépticos vs. Parapsicólogos (se aclara que ninguno de los dos grupos pueden llegar a resolver el misterio de los “fenómenos paranormales” porque ignoran la existencia de los espíritus del Error). Escépticos vs. Ufólogos (se aclara que si bien los Ovnis existen, contrariamente a lo que sostienen los escépticos, tampoco tienen la trascendencia que pretenden asignarle los ufólogos). Nave de los locos (escépticos) (grupo que niega a ultranza la existencia de los extraterrestres y eso los lleva a las conclusiones más disparatadas). El planeta de los simios XX (los escépticos constituyen una lacra social de la misma magnitud que los psiquiatras y los tele-evangelistas). Alejandro Agostinelli (como muchos otros, este periodista escribe permanentemente contra Cienciología simplemente porque sólo le pagan cuando habla mal). Church Forum (organización liderada por católicos corruptos que no vacilan en mentir descaradamente para ganar adeptos). Josué Belda Martínez (con argumentos vagos e insidiosos critica a Cienciología sin haber pisado siquiera la organización para hacerse un test y al Grupo Elron sin jamás haber asistido a una sesión de contacto telepático con los Maestros de Luz). Las burradas de la NASA (se hace hincapié en la confusión entre los universos múltiples –es decir, los alternos–, que son infinitos y efímeros, y los universos paralelos, que son solamente 22 y permanentes). Padre Jordi Rivero (una vez más se ataca a Dianética y a Cienciología con falsedades, pero en este caso la responsabilidad se agrava porque quien lo hace es un sacerdote). Tumbaburros (el escepticismo lo que hace es, lisa y llanamente, apagar una la luz sin encender otra, lo cual es el colmo de la necedad). Caras de Belmez (el desconocimiento del mundo espiritual y la existencia de los espíritus del Error y sus burlas mantienen perplejos a los investigadores de lo “paranormal”). Hombre polilla (se devela el misterio de este ser alado que dio origen a una fantasiosa película protagonizada por Richard Gere: “Mothman, la última profecía”). Jack el Saltarín (se devela la verdad sobre este personaje misterioso que aparecía sorpresivamente asustando a sus víctimas y luego desaparecía dando grandes saltos). ARP-SAPC y las Caras de Bélmez (los mismos espíritus del Error que encarnaron y dieron origen a la leyenda de Jack el Saltarían son los que ahora se burlan de los escépticos dibujando rostros en las paredes y de paso haciéndolos pelear con los parapsicólogos). Asociación Racional Escéptica de Venezuela (su presidente, Sami Rosenbaum, hace alarde de su militancia en el Escepticismo, lo cual no significa ningún galardón porque todos los seres humanos son inherentemente escépticos y hasta un tonto, por el solo hecho de haber nacido, ya es escéptico). Círculo escéptico y el fantasma de la Niñas de Ávila (los escépticos están ufanos porque creen que han ganado la partida demostrando que las fotografías del camposanto fueron hechas por algún avivado, pero la perdieron porque fue simplemente una burla más de los espíritus del Error). Círculo escéptico y el incidente Roswell (fruto de un enfrentamiento bélico entre dos naves extraterrestres, una de ellas cayó muriendo algunos de los tripulantes, y los que quedaron vivos fueron apresados por los militares de estados Unidos, que como era de esperarse negaron el hecho, siendo los escépticos los únicos ilusos que no se dieron cuenta del burdo engaño). Círculo escéptico y Homeopatía (esta técnica terapéutica tienes bases científicas y no es un fraude, como erróneamente declaman los escépticos, pero el problema radica en la dificultad de acertar con la sustancia adecuada para cada paciente). El Escéptico digital y el Área 51 (como una muestra más de su bajo cociente intelectual los escépticos afirman, basándose en fotografías satelitales e ignorando olímpicamente el arte del camuflaje, que en ese lugar no existe nada secreto). Escepticismo, ¿ignorancia o estupidez? (los escépticos tratan de demostrar, con argumentos pueriles que no resisten el menor análisis, que los extraterrestres no existen ni tampoco los llamados “fenómenos paranormales”, atribuyendo todo a trucos de fotografía o alucinaciones). Escépticos Colombia (fantasmas) (los fantasmas son simplemente espíritus que, por diversas razones, se dan a conocer con su último cuerpo, pero los escépticos resuelven el misterio con simpleza infantil afirmando que sólo son alucinaciones mentales). Escépticos Colombia (Ovnis)(las ridículas explicaciones de quienes militan en el Escepticismo negando a los Ovnis y las abducciones extraterrestres indican claramente que, además de los infaltables espíritus del Error, en gran parte se debe a la mente reactiva y a la restimulación de engramas). Escépticos y combustión humana (a pesar de todas las evidencias de que los cuerpos comienzan a calcinarse desde el interior, hay quienes sostienen, con una tozudez infantil, que el fuego se origina en el exterior por negligencia de las propias víctimas). Familia cuadrúpeda de Turquía (se aclara que la forma de caminar apoyando las manos en el sueño se debe a un trastorno genético-kármico, que por supuesto no tiene nada que ver con el famoso “eslabón perdido” como insinuaron algunos científicos despistados). Fantasma de las niñas de Ávila (desde hace más de un siglo los espíritus del Error se han estado burlando de los pobladores produciendo “fenómenos paranormales” en el cementerio de la ciudad ante la perplejidad de los investigadores). Genciencia (escépticos) (adoptando la cómoda posición del escepticismo se burlan de todo aquello que va más allá de su comprensión, quedándoles perfecto el mote de “tienen ojos y no ven…”). James Randi y el millón de dólares (quizás intuyendo la verdad de que en el plano físico los poderes no existen y que por lo tanto el dinero quedaría por siempre en su bolsillo, este conocido escéptico ofrece un suculento premio a quien pase la prueba de las cartas Zener). Juicio al Escepticismo (los escépticos, que creen estar del lado de los sabios por luchar contra los charlatanes, terminan siendo, en virtud de las argumentaciones pueriles que brindan, más charlatanes que aquellos a quienes combaten). Magonia, el Yeti y Pie grande (a pesar de las filmaciones, las huellas y los numerosísimos avistajes de estos animales, obviamente extraterrestres, los escépticos insisten en que se trata de una variedad del oso pardo). Magonia y el atentado al Pentágono (a pesar de que está probado en forma irrefutable que ningún avión se estrelló contra el Pentágono los escépticos insisten en lo contrario con argumentos tan absurdos que no resisten el menor análisis). Magonia y el Santo Sudario (los escépticos acusaron de fraudulento al lienzo que envolvió al Maestro Jesús después de su crucifixión y dejó su imagen, basándose en una pericia con el carbono 14 que luego se demostró que era errónea). Magonia y el Triángulo de las Bermudas (ignorando la enorme lista de barcos y aviones desaparecidos juntos son sus pasajeros y tripulantes, revelando escasa materia gris los escépticos atribuyen el enigma a una manufacturación del escritor Charles Berlitz). Magonia y la abducción de Betty y Barney Hill (según la simplista teoría escéptica, que niega obcecadamente y contra todas las evidencias la existencia de los Ovnis, el matrimonio nunca fue secuestrado y todo se debió a una fabulación de la esposa de Barney). Magonia y los círculos misteriosos (los escépticos, haciendo gala una vez más de su cerrazón mental, atribuyen exclusivamente a bromistas las figuras en los sembrados no obstante que nunca se han encontrado huellas humanas en el lugar). Magonia y los médium (el desconocimiento de la mediumnidad por parte de los escépticos los lleva al disparate de afirmar que es el propio médium el que responde, es decir, estúpidamente pretenden convertir al médium, para probar su teoría, en un Dios, ya que es el único que tiene todas las respuestas). Magonia y los milagros de Jesús (en el colmo de la necedad, los escépticos, como aducen que los milagros no existen, al no encontrarle otra explicación directamente optan por negar los hechos históricos de la vida del Maestro). Magonia y los moai de la Isla de Pascua (los escépticos se burlan de la tradición de los nativos que dice que las piedras iban volando a su pedestal, pero como niegan a los extraterrestres a ultranza no se les ocurre siquiera pensar que podrían haber sido trasladados por el aire con tecnología antigravitatoria). Magonia y Uri Geller (como los escépticos niegan la existencia del mundo espiritual, por lógica ni se les ocurre pensar que quienes doblan las cucharitas son los espíritus del Error, y de ahí que, burdamente, todo lo reduzcan a trucos de ilusionismo) Roberto Antonio Federigo (pomposamente autotitulado “sectólogo”, este periodista habla mal de Cienciología, con total irresponsabilidad, sin jamás haber estado en la organización ni siquiera para hacerse un test, que además es gratuito).
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