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Escépticos Colombia y el alma
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Estoy muy triste, mi papá es escéptico y dice que cuando morimos es como si nunca hubiéramos existido…
– Pepe, aquí Hernán Toro dice que el alma no existe… – Qué bien, así no tengo que preocuparme de perderla… Querida, lo siento en el alma, pero me estabas distrayendo...
Hay que reconocer que algunas personas llevan el canto en el alma…
Muchos pierden el alma por no medir las consecuencias de sus actos… No importa lo que digan los escépticos, el alma es como la cola, todos tienen una...
Los animales no se diferencia de los seres humanos y por eso también tienen alma… Como presidente de Escépticos Unidos puedo asegurarle que hemos investigado a fondo y no hemos encontrado el alma… Los hombres, profesor Velmont, dicen que soy una desalmada... ¿Usted qué opina al respecto?
HORACIO VELMONT Bueno, pienso que tienen razón, que en verdad eres muy, pero muy desalmada, y créeme que no lo digo precisamente por ser escéptico… JORGE OLGUÍN
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EL RETORNO DE LOS CHARLATANES
Elemental, querido Watson, el cerebro es una máquina y las máquinas, como todos saben, no piensan...
Yo no pienso, el que piensa es mi cerebro... En Cienciología existe un experimento llamado “exteriorización” por el cual la persona que se somete a él sale de su cuerpo, lo contempla desde afuera y se da cuenta, sin ninguna duda, de que el que piensa no es su cerebro sino él mismo, como espíritu. Este experimento basta por sí sólo para defenestrar este artículo de Hernán Toro donde pretende demostrar, basándose en la obsoleta Psiquiatría, que el que piensa es el cerebro, catalogando al hombre simplemente como un animal sin alma. Afirmar que el cerebro piensa es un disparate tan grande como sostener que la que piensa es la computadora y no el operador...
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En Cienciología se utiliza la expresión “Thetán” como sinónimo de espíritu, sin tener en cuenta, como sería lo correcto, que cuando el espíritu está encarnado se llama Thetán al 90 % que no encarna. La terminología correcta, entonces, es ésta: 1) cuando el espíritu no está encarnado hay que llamarlo “espíritu puro 100 %”; 2) cuando el espíritu está encarnado, al 90% corresponde denominarlo Thetán, Yo Superior o Alma, y al 10 %, Yo Inferior, Yo personal o Yo Terrenal. Los viajes astrales están vedados para los escépticos porque su obcecamiento en que ellos son el cuerpo les impide el desdoblamiento. Además, por supuesto, de que obra en contra de esta experiencia el hecho de que no quieran comprobar la verdad de que sus ideas están equivocadas…
EL CASO DE HERNÁN TORO POR HORACIO VELMONT No somos seres humanos teniendo una experiencia espiritual, somos seres espirituales teniendo una experiencia humana. Teilhard de Chardin. Muchas veces hemos sostenido que los escépticos no investigan, sino simplemente leen algunos textos supuestamente científicos y eligen para confeccionar sus artículos aquellos que se adaptan a sus ideas. Ahora, Hernán Toro pretende demostrar que el cerebro es el que piensa, basado en teorías psiquiátricas perimidas. El punto es que desde hace más de medio siglo en Cienciología se demostró que el cerebro es una máquina –lo mismo que la mente– y que por lo tanto no piensa, ya que el ser pensante es el espíritu. El Diccionario de Psicointegración, desarrollado por el profesor Olguín con base en los descubrimientos de L. Ronald Hubbard, dice sobre la “Exteriorización” lo siguiente: EXTERIORIZACIÓN. Dn y Cn. Técnica que consiste en retirarse del cuerpo (nos estamos refiriendo, obviamente, al 10 % de espíritu encarnado y no al 90 % de espíritu o Thetán [denominado también Yo Superior o Alma]) para percibirlo desde afuera. La exteriorización no implica la integración del 10 % encarnado con su 90 %, pues el Thetán sigue permaneciendo en su plano espiritual de origen, ni tampoco la salida del plano físico, ya que la porción exteriorizada se mantiene a poca distancia del cuerpo. No obstante, cuando alguien se exterioriza adquiere la certeza de que él no es su cuerpo sino quien lo controla. En este estado, la persona se da cuenta de que existe en forma independiente del organismo físico, y puede pensar sin la mente y el cerebro, ver sin los ojos del cuerpo, oír sin los oídos y tocar sin las manos. Al exteriorizarse, la persona adquiere la certeza de que es ella misma y no su cuerpo. Si Hernán Toro hubiera investigado los descubrimientos de L. Ronald Hubbard sobre el espíritu, obviamente no hubiera escrito un artículo tan infantil. ¿Por qué no lo hizo? Simplemente porque como todo escéptico considera a Cienciología una secta… ¡sin siquiera haber leído el libro clave “Dianética, la ciencia moderna de la salud mental”, y sin siquiera concurrir a la organización para hacerse un test, que es gratuito! ¡Vaya con un investigador que se dice investigador pero que nunca investiga! Además, las personas que tienen facilidad para realizar viajes astrales conscientes comprueban en forma irrefutable que el cuerpo físico, y por ende el cerebro, son máquinas y que por lo tanto no es el cerebro el que piensa sino uno mismo, como espíritu. EL VERDADERO ROSTRO DEL ALMA En una época el hombre supo que tenía un alma. Habría sufrido un gran impacto si le hubieran dicho que algún día se tendría que escribir un libro para informarle, como un descubrimiento científico, de que la tenía. L. Ronald Hubbard. Etimológicamente encontramos que la palabra alma proviene del latín, ánima, soplo, vida, y que tiene el mismo significado que para los griegos la palabra psyche. Esta definición, por supuesto, no nos hace conocer el alma ni siquiera un ápice, y para colmo de males todos los filósofos que se han ocupado de ella lo único que han hecho es complicar más el tema con sus divagaciones. Incluso Gurdjieff hasta llegó a decir algo tan disparatado como que el hombre no tiene un alma, sino que debe construirla, ya que si no lo hace muere sin ella. Que nos perdone este Maestro por lo del disparate, pero en honor a la verdad tenemos que reconocer que es mucho más que un disparate, es lisa y llanamente una aberración. ¿Cómo pudo decir algo así? Simplemente porque cuando emitió este concepto su decodificador mental estaba tan deteriorado que no pudo captar los conceptos que le transmitía… ¡su propia alma! La Iglesia Católica, por ejemplo, dice sesudamente, como dogma, que “el hombre tiene una sola alma”, y con esto confundió totalmente el concepto. Pero como el buen Dios no iba a dejarnos en manos de los salvajes para que nos desollaran vivos, nos envió a L. Ronald Hubbard para aclarar un poco más la idea, que se puede resumir así, palabras más, palabras menos: “El hombre no tiene un alma, sino que el alma tiene un hombre”. En 1954, Ron Hubbard escribió el siguiente artículo para una revista de Cienciología. Sigue siendo tan pertinente hoy en día como lo era entonces. LA BÚSQUEDA DEL HOMBRE EN POS DE SU ALMA Durante los incontables milenios del pasado, el hombre ha estado dedicado a la búsqueda del alma humana. Todos los pensadores de todos los tiempos han aportado a ella sus opiniones y consideraciones. Ningún científico, filósofo o líder ha dejado de comentar al respecto. Miles de millones de personas han perecido debido a una u otra opinión sobre el tema de esta búsqueda, y ninguna civilización, poderosa o humilde, en la antigüedad o en los tiempos modernos, ha perdurado sin batallar por ella. El alma humana, tanto para el hombre civilizado como para el bárbaro, ha sido una fuente inagotable de interés, atención, odio o adoración. Decir que he encontrado la respuesta a todos los enigmas del alma sería inexacto y presuntuoso. Desestimar lo que he llegado a saber y no darlo a conocer después de observar sus beneficios, sería un pecado de omisión contra el hombre. Después de veinticinco años de investigación y reflexión, y después de tres años de actividad pública en que he observado este material en acción y sus resultados, puedo anunciar que en el conocimiento que he desarrollado deben encontrarse las respuestas a ese enigma, a esa incógnita, a ese problema –el alma humana–, pues en mis manos y en las de otros se ha visto rehabilitarse lo mejor del hombre. Descubrí que un ser humano no es su cuerpo, y demostré que mediante el procesamiento de Cienciología un individuo puede lograr certeza de su identidad diferente de la de su cuerpo. No podemos ocuparnos de la esfera del alma humana e ignorar el hecho. El hombre se ha entregado a esta búsqueda desde hace demasiado tiempo como para que su feliz culminación aquí se vea oscurecida con términos vagos y científicos. La religión, no la ciencia, ha llevado adelante esta búsqueda, esta guerra, a lo largo de los milenios. La ciencia no ha hecho más que devorar al hombre con una ideología que niega el alma: un síntoma del fracaso de la ciencia en esa búsqueda. No se puede traicionar ahora a los hombres de Dios que durante esos milenios del pasado intentaron sacar al hombre de la oscuridad. En Cienciología pertenecemos a las filas de los que buscan la verdad, y no a la retaguardia de los fabricantes de bombas atómicas. Sin embargo, la ciencia también ha desempeñado su papel en estos empeños; y la física nuclear, cualquiera que sea el crimen que cometa contra el hombre, aún puede ser redimida al haber sido de ayuda para encontrar para el hombre el alma de la que la ciencia no había hecho otra cosa que privarle. Ningún cienciólogo preparado puede cerrar fácilmente los ojos a los resultados que logra hoy en día o dejar de ver que son superiores a las tecnologías materialistas que utilizara en el pasado. Porque podemos saber, junto con todo lo demás que sabemos, que el alma humana, liberada, es el único agente terapéutico eficaz que poseemos. Pero nuestras metas, no importa los milagros que logremos hoy en día en los cuerpos, superan la salud física y mejoran al hombre. Cienciología es el tema de saber cómo saber. Nos ha enseñado que el hombre es su propia alma inmortal. Y no nos deja otra alternativa que anunciar al mundo, no importa cómo lo reciba, que la física nuclear y la religión se han dado las manos solidariamente, y que nosotros, en Cienciología, realizamos esos milagros que el hombre, a lo largo de toda su búsqueda, ha esperado que ocurrieran. El individuo podrá odiar a Dios o desdeñar a los sacerdotes. No puede ignorar, empero, la prueba evidente de que él es su propia alma. Así pues, hemos resuelto nuestro enigma y encontrado la solución sencilla. Este concepto del alma, que Ron Hubbard enseñó cuando estuvo encarnado, fue aclarado aún más por él mismo, pero ahora como espíritu puro 100%, a través de las canalizaciones de Jorge Olguín. Desde ya que muchos otros Maestros de Luz aportaron sus propios conocimientos sobre el tema. Todos los seres vivos de cualquier especie tienen alma y no solamente el hombre. Un microbio tiene alma, un insecto tiene alma, un vegetal tiene alma, un animal tiene alma… ¿Pero qué es en concreto el alma? El alma, denominada también Yo Superior o Thetán, es simplemente el 90 % de espíritu que no encarna y que queda en su plano espiritual de origen. Cuando no está encarnado, el espíritu es 100 % puro y entonces el concepto de alma, Yo Superior o Thetán no tiene cabida en él. El 10 % de espíritu que encarna se denomina Yo Personal, Yo Terrenal o Yo Inferior. Desde ya que la palabra “inferior” no significa ningún menoscabo para el 10 % encarnado porque se trata siempre del mismo espíritu. Cuando por ejemplo el profesor Olguín canaliza al Maestro Jesús, al no estar éste encarnado la comunicación es con su espíritu puro 100 %, pero cuando canaliza a Radael, como su 10 % –yo mismo, Horacio Velmont– está encarnado, la comunicación es con el 90 %. Como la telepatía en el plano físico no existe, es obvio que es imposible canalizar al 10 % de espíritu encarnado, y por eso la comunicación mediúmnica es siempre con el mundo espiritual, sea con Thetanes o con espíritus puros. Y ésta es toda la sencilla historia del alma. Referencias. http://www.grupoelron.org/contactostelepaticos/radael.htm Mensajes de Radael (333.513 bytes) (relevancia 327) http://www.grupoelron.org/contactostelepaticos/radael2.htm Mensajes de Radael 2 (188.776 bytes) (relevancia 204) http://www.grupoelron.org/autoconocimientoysalud/viajesastrales.htm Viajes astrales (97.307 bytes) (relevancia 93) http://www.grupoelron.org/quees/falaciasdelapsiquiatriai.htm Falacias de la Psiquiatría I (6.182 bytes) (relevancia 5) http://www.grupoelron.org/quees/falaciasdelapsiquiatriaii.htm Falacias de la Psiquiatría II (15.199 bytes) (relevancia 11) http://www.grupoelron.org/quees/falaciasdelapsiquiatriaiii.htm Falacias de la Psiquiatría III (12.991 bytes) (relevancia 7) http://www.grupoelron.org/quees/falaciasdelapsiquiatriaiv.htm Falacias de la Psiquiatría IV (9.353 bytes) (relevancia 7)
* Advertencia: Dianética y Cienciología son marcas registradas y aquí se las menciona exclusivamente con fines informativos y de difusión. El Grupo Elron es una organización independiente sin fines de lucro, políticos o religiosos, y la distribución del material es totalmente gratuita. Para información sobre marcas registradas: http://www.scientology.org/en_US/feature/legal/trademark.html Dianética y Cienciología han sido complementadas por el profesor Jorge Olguín mediante las técnicas de Psicointegración y Psicoauditación Consultas recibidas
Hola de nuevo Horacio, Dear friend: La Exteriorización es una etapa del Puente de Cienciología, a la que se llega después de haber hecho otras anteriores. No obstante, puedes practicar Viajes Astrales, que es mejor porque te da más movilidad. Un abrazo. Horacio Hola, quería comentarle sobre el artículo "Escépticos Colombia y el Alma". Al leer el artículo del Señor Toro me di cuenta que su concepción sobre lo que creen los que creen en el espíritu es errada, o como mínimo incompleta, ya que generaliza conceptos siendo que entre los creyentes también hay mucha diversidad de opiniones. Por ejemplo atribuye al pensamiento del creyente que los recuerdos no se guardan también en el cerebro, si no sólo en el espíritu. Sólo por eso todos sus argumentos se van al traste. Y eso ocasiona lo verdaderamente catastrófico de su razonamiento: "Que daños específicos en el cerebro generen daños específicos en la persona, muestra que no es una mítica alma lo que nos dota de pensamiento, sentimientos y voluntad, porque si así fuera, ningún daño en el cerebro podría causar daños localizados en estas funciones. A lo sumo, se podría deteriorar el control del alma sobre el cuerpo,..." Si vemos el típico ejemplo del usuario y el ordenador, lo que este señor dice es que si el ordenador está roto, el ser humano que hay detrás no existe... En la última frase aquí contemplada sí afina un poco ya que efectivamente si el cerebro falla el espíritu pierde control sobre el cuerpo y seguramente el espíritu se sienta impotente al igual que yo me sentí impotente hace poco cuando mi ordenador no reconocía el disco duro con información necesaria para mí. ¡Pero eso no quiere decir que yo no exista! Al igual, es un disparate poner esto como prueba de que el espíritu no existe. Además esta última frase luego no la tiene en cuenta dejándola de lado e incidiendo en su supuesta demostración. En definitiva, no sólo no ha investigado todo lo que debería sobre la parte científica, si no que también ignora la parte espiritual. Gracias por su atención. Un fuerte abrazo.
Noticia: Un hombre prácticamente falto de cerebro lleva una vida normal http://actualidad.terra.es/ciencia/articulo/hombre_practicamente_falto_cerebro_lleva_1726439.htm
Queridos amigos: Esta es mi humilde opinión sobre viajes astrales dado que he experimentado varios tipos de ellos. Por si les interesa he aprendido cosas muy interesantes en la experiencia propia de vida después de la vida. Un viaje astral en estado de vigilia puede ser corto, el más corto conocido es el que denominan exteriorización, o puede ser un viaje astral más extenso (no importa que tan lejos pueda ir nuestro diez por ciento, a partir de la exteriorización nuestro diez por ciento está viajando). Quiero diferenciar en base a este pequeño ejemplo que experimenté a los 18 años, en cuanto a exteriorización (o primera etapa del viaje astral) y viajes astrales más avanzados (que son programados): muy preocupada e intranquila por mi hermana que sabía no estaba pasando un buen momento y de la que no tenía en ese momento forma de contacto, recostada y despierta sobre mi cama me olvidé por completo de mí y solo pensaba en querer estar cerca de ella; en ese momento me separo de mi cuerpo y continúo viendo toda la habitación incluyéndome a mí más abajo pero también vi a otra entidad que me ayudó a volver a mi cuerpo (seguramente no estaba preparada en ese momento). Con este ejemplo quiero hacerles ver que no hice una exteriorización voluntariamente, fue el resultado de dejarme llevar por el amor hacia mi hermana y mi deseo de protegerla. Entonces un viaje astral de primera etapa o exteriorización no siempre es programado. Los viajes astrales más extensos son programados por nosotros en base a: 1) Conocimiento de lo que estamos realizando. 2) Capacidad espiritual de desapegarnos de las cosas materiales. 3) Tener anuladas las cargas negativas concientes o inconcientes. 4) Ir avanzando en cuanto a nuestras propias experiencias en ese terreno. Otro tipo de viaje astral que podemos realizar es cuando dormimos, es lo que denominé viaje astral onírico, que no deja de ser un viaje astral. He tratado de diferenciar los viajes astrales oníricos según las características de las experiencias que cada uno de ellos nos dejan (www.sercadadia.org en notas/ los sueños). Cualquier inquietud estoy a vuestra disposición. Un abrazo Karina.
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