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Escepticismo, ignorancia y estupidez
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¡Ven, no seas escéptico...!
El Área 51 es un asentamiento terrestre-extraterrestre desde hace medio siglo. Se han filmado ovnis e incluso extraterrestres. Muchos científicos que han trabajado allí, horrorizados por los crueles experimentos con seres humanos, han denunciado este lugar y todos fueron o ridiculizados como una campaña de desinformación o directamente asesinados. Los escépticos, sin embargo, quieren pruebas (?). La estupidez de estas personas ha llegado al increíble extremo de preguntarle directamente al gobierno estadounidense si era cierto que en el Área 51 había una base secreta extraterrestre… Más información en “Área 51” y “Majestic 12”.
Cuando la mente entra en pánico utiliza el mecanismo de negación, es decir, aísla de la parte consciente la evidencia de cualquier amenaza, real o imaginaria: “yo nunca seré abducido por los alienígenas porque los alienígenas no existen”. Este mecanismo de negación, utilizado inconscientemente por los escépticos, al no poner en la ecuación a los extraterrestres los hace llegar a conclusiones absurdas.
Hay un escepticismo sano, inteligente, racional, que acepta las evidencias, pero hay otro escepticismo, que es el que practican los llamados “escépticos” –el escepticismo a ultranza–, para el cual ninguna prueba es suficiente. Y en esto tienen razón, porque lo que importa, en última instancia, son los datos, no las pruebas. Como los escépticos carecen de datos –el estudio cuesta muchos sacrificios, claro está–, al encontrarse perplejos ante cada situación y no poder resolverla eligen el cómodo sistema de la negación. ¡De esta forma astuta ponen a cargo del otro el esfuerzo de la prueba y sin correr ningún riesgo! Más información en “¿Ver para creer?”.
"ESCÉPTICO" Los extraterrestres no existen porque… ¡Socorro que me llevan! Es muy sugestivo que los escépticos se resistan a poner en la ecuación a los Ovnis, porque si lo hicieran los sucesos más misteriosos quedarían explicados fácilmente…
LA FALACIA DE LAS PRUEBAS George Adamski, famoso “contactado”, recibió “pruebas” de que los Ovnis existen porque no sólo los vio sino que también conversó con sus tripulantes e incluso fue llevado a pasear en la nave espacial. Sin embargo, todo se produjo en su mente. Al no tener los datos de la existencia de los espíritus del Error y de sus proverbiales burlas, esas “pruebas” no le sirvieron de nada. Más información en “Adamski, Billy Meier y Siragusa".
A modo de conclusión… Así como la Iglesia Católica es la madre de todas las sectas, así también el Escepticismo es la madre de todas pseudociencias, dándose la paradoja de ¡pseudociencias que persiguen a pseudociencias!
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LA PRUEBA SON LOS DATOS CUANDO SE TIENEN LOS DATOS SUFICIENTES NO SE NECESITAN PRUEBAS
por Horacio Velmont
Quien tiene todos los datos no necesita prueba. Quien tiene pocos datos necesita prueba de todo. Ésta es la diferencia entre el sabio y el ignorante. Joseph Conrad Lewis Muchos consultantes en su ingenuidad nos piden pruebas de que lo que decimos es la verdad.
Esto no es más que una posición cómoda, porque con la prueba pretenden ahorrarse el esfuerzo de estudiar. En buen romance, y como se dice vulgarmente, quieren las cosas servidas en bandeja.
No es que la idea esté mal, porque el gusto de la manzana puede saberse directamente pegándole un mordiscón, pero lo que ocurre es que no todo se puede probar así tan fácil.
Si alguien nos pidiera que le probáramos que el agua moja, simplemente llenaríamos de agua un balde y se lo echaríamos encima, pero no podemos hacer lo mismo si nos piden que les demostremos la existencia de Dios, que los extraterrestres nos visitan desde tiempos inmemoriales o que el Área 51 no es simplemente un lugar de pruebas de aviones de avanzada.
Afortunadamente, esta imposibilidad de probar se cubre con los datos: Cuando se tienen los datos suficientes sobre un determinado tema, las pruebas son innecesarias.
¿Acaso alguien necesita que le prueben que Estados Unidos atacó a Irak por el petróleo, que la mayoría de los políticos mienten o que la distribución de la riqueza es injusta?
Si alguien dice que en Siberia no se conoce la ropa y todos andan desnudos por la calle, uno sabe automáticamente que eso es falso sin necesidad de pruebas, simplemente porque se tienen los datos necesarios para saberlo.
Tampoco necesitamos contarlas una por una para saber que mil bolitas más mil bolitas son dos mil de bolitas. Un salvaje necesitaría contarlas una por una, pero no nosotros, los civilizados.
Cuando alguien nos pide pruebas sabemos de inmediato que ese consultante no tiene la menor idea de lo que estamos diciendo. Y ni siquiera tiene la más mínima idea de otras materias que son insoslayables para comprendernos, como Dianética o Cienciología, para nombrar solamente a dos ciencias válidas. Esto es gravísimo.
Entonces, en lugar de ser honesto sobre su ignorancia, la disfrazan asumiendo una posición escéptica y pidiendo pruebas, agregando muy orondamente que ellos se basan en el método científico y que sólo creen en los hechos probados.
Los consultantes así tienen que ser necesariamente ateos porque nunca podrán probar la existencia de Dios. Sin embargo, cuando se los hacemos notar, replican que sí creen en Dios, lo cual es el colmo de la hipocresía, porque borran con el codo lo que escribieron con la mano: ¡Quieren que nosotros les demos pruebas, pero ellos se manejan sin pruebas!
Y si nos replican que son congruentes consigo mismos porque son ateos, les respondemos que seguramente nunca pidieron a sus padres la prueba del ADN para saber que son verdaderamente sus hijos. ¡y estamos en la misma!
(Bueno, si realmente les hicieron la prueba del ADN, entonces nos rendimos.).
Lamentablemente, la varita mágica del conocimiento no existe. Para saber algo con certeza o aproximación a la certeza, en su caso, hay que estudiar, investigar, comparar, evaluar, "quemarse las pestañas", para utilizar una expresión vulgar.
Muchas cosas que nos dicen los consultantes pueden disculparse, pero lo que no puede disculparse es que lean una o dos páginas de nuestro cuantioso material y ya se consideren lo suficientemente sabios como para criticar.
Incluso hasta aceptaríamos una crítica así de injusta, pero lo que ocurre es que todos, sin excepción, critican sin dar ni siquiera la más mínima explicación mejor.
Es decir que critican por la crítica misma, simplemente porque no están de acuerdo, lo cual es el colmo del cretinismo.
Y es en verdad una lástima que este tipo de consultantes no se tome el trabajo de profundizar en nuestro material, porque es algo en verdad sorprendente observar cómo a medida que se va armando el rompecabezas con las enseñanzas de los Maestros de Luz todas las piezas empiezan a encajar, y de pronto se lo tiene todo armado y simplemente se sabe y se sabe que se sabe.
¡Es algo mágico y no se necesitó de ninguna prueba!
LOS ESPÍRITUS DEL ERROR
Algunos consultantes también piden pruebas como por ejemplo que les adivinemos el nombre, qué edad tienen, el nombre de la esposa, a qué escuela fueron, y cosas así, creyendo que si les brindamos estos datos entonces podrán creernos
El problema es que para nosotros cumplir este tipo de pedidos es lo más fácil del mundo porque directamente preguntamos a los Maestros de Luz, ya que ellos pueden saber todo en razón de que desde su plano tienen los medios para averiguarlo.
Pero lo que ocurre es que es tipo de cosas es precisamente lo que usan los espíritus del Error para embaucar a los ingenuos que se comunican con ellos a través de la mediumnidad: primero les dan respuestas verdaderas, y cuando los han convencido, entonces comienzan a darles datos falsos.
Los espíritus de Luz no manipulan de esta forma a las personas para ser creídos, porque saben que el que está en tiempo no necesita pruebas y por lo tanto no las pide.
LA DOCTRINA DEL DATO ESTABLE
LA SALVACIÓN PARA LOS ESCÉPTICOS RECALCITRANTES
Es posible que a pesar de las explicaciones brindadas existan consultantes a los que no se les puede convencer de que se tomen el trabajo de estudiar. Para ellos existe, afortunadamente, una alternativa excelente: la Doctrina del dato estable.
Esta doctrina, que es la base con la que se maneja el Grupo Elron, dice que no es necesario tener la certeza absoluta de todos los datos, sino que basta que disipen la confusión, algo que puede lograr incluso un dato falso.
Por ejemplo, si una telefonista recibe diez llamadas de un golpe, para detener la confusión le basta atender una cualquiera de ellas: aunque la llamada sea equivocada, ese dato detuvo la confusión, pues ahora tiene menos llamadas que atender.
En nuestro caso, no interesa en definitiva si el contacto telepático es con el Maestro Ron Hubbard o el propio Maestro Jesús, porque lo que importa es si el mensaje aclara las cosas o no.
Quizás al desencarnar nos demos cuenta de que no eran ellos en verdad los mensajeros sino sus alumnos más aventajados. ¿Y cuál es la diferencia, si lo que interesa es el mensaje y no el mensajero?; ¿acaso si el Maestro Jesús no hubiera existido, las enseñanzas que se difunden en su nombre no son igualmente válidas?
A través de la Doctrina del dato estable, los consultantes recalcitrantes pueden aceptar "provisoriamente", sin necesidad de esforzarse por estudiar, las enseñanzas de los Maestros de Luz que nosotros difundimos.
Y si en el futuro apareciesen mejores explicaciones, pues lo único que tienen que hacer es dejar de lado esas enseñanzas "provisorias" y aceptar las nuevas y seguir adelante.
De esta forma no han comprometido su escepticismo, y con la "frente bien alta" pueden seguir siendo recalcitrantes con la seguridad de que nadie los va a señalar con el dedo acusándolos de que cambiaron de postura como la veleta.
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COMENTARIOS DE LOS LECTORES
Estimadísimo profesor Velmont: Acabo de leer su nueva nota "¿Ver para creer?" y la he encontrado totalmente satisfactoria además de necesaria. Su colocación justo al principio de la parte A, antes de que cualquier nuevo lector empiece a indagar en los trabajos de su Grupo es algo muy acertado, ya que en ella Usted da una base o serie de ideas, sobre la que se tiene que asentar un justo estudio de todo el material de la web.
En cuanto al contenido de la nueva nota: conciso, claro y directo. Guia al nuevo lector respecto a cómo se ha de realizar una lectura positiva de su material. Le muestra claramente que Ustedes están abiertos a cualquier crítica constructiva, pero eso sí, una vez el lector haya leído por completo todo el material que su Grupo posee en las diferentes páginas. Entonces es cuando realmente la persona puede opinar sobre el material. En mi modesta opinión, cualquier persona que lea completamente y con detenimiento, además de respeto y seriedad, su material, llegará a una sola conclusión: "No necesito pruebas, sé que estoy ante la Verdad".
Con esta nueva nota que ha realizado Usted, se librará en gran parte de esos emails donde se le preguntaban cosas que estaban claramente explicadas en su material, y por lo tanto no eran preguntas necesarias. Simplemente con leer los diferentes libros de "Enigmas develados", se podía observar cómo libro tras libro, los lectores repetían las preguntas que ya habían sido contestadas en libros anteriores. Con lo que se demuestra claramente su comentario de que los lectores opinan, critican y hacen preguntas sin molestarse antes en leer o intentar encontrar la respuesta por si mismos, en las diferentes partes de su material.
Por lo que he ido observando en los libros "Enigmas develados", el problema principal de los nuevos lectores de su material, es hacerles borrar sus ideas anteriores para introducirles los nuevos conocimientos. Muchos de ellos buscan algún pequeño detalle que les falta en su "cinta" mental, pero se niegan a rebobinar y borrar por completo esta "cinta" para grabar en ella todos los nuevos conocimientos. Pueden borrar como mucho algunos pocos, pero todos no. De esto provienen muchas de las críticas injustificadas y sin ningún sentido que Ustedes reciben. Y por eso piden pruebas, piden pruebas para asegurarse que ese "borrado" de ideas preconcebidas no es un error.
El ser humano tiende a actuar siempre sobre seguro, es defensivo y miedoso. Por eso al verse atacados en sus ideas "seguras" actúan atacándoles y criticándoles sin ninguna justificación. Como Usted siempre dice, todo es problema de estar o no estar en "tiempo", todo se resume en eso. A los que las ideas heredadas no nos "cerraban", las ideas del Grupo Elron nos sirvieron de bálsamo y nos han hecho avanzar espiritualmente de una manera inimaginable años atrás.
Se podría aconsejar también a los nuevos lectores que se acerquen a su Grupo, a que antes de preguntar y por supuesto antes de criticar sin ningún criterio, leyeran el nuevo material con un cuaderno de notas al lado. E ir apuntando en él, desde el primer momento del estudio de todo el material existente, las dudas que se vayan teniendo. Y solamente una vez que la persona haya leído absolutamente todo el material (cosa que comprendo que puede llevar bastante tiempo) hacer las preguntas que se tengan, y si así lo quiere, las críticas oportunas. Eso sí, que sean constructivas, ya que criticar por criticar es algo inútil. De todas formas, muchas preguntas anotadas en los primeros días de lectura del material las irán borrando a medida que vayan avanzando y profundizando en el estudio del material; y otras preguntas se las contestarán por sí mismos al ir adquiriendo datos que no conocían, además de una nueva forma de comprender la realidad que les rodea.
Resumiendo: su nueva nota (incluyendo la siempre innovadora idea del "dato estable") servirá de guía tanto a personas "en tiempo" como a las escépticas ,o "no en tiempo", en el estudio de todo el material del Grupo Elron. Es una nota donde de forma muy clara y tajante nos muestra los errores cometidos por muchos lectores al manejar su material.
Siento haberme extendido tanto profesor, no sé si le he sido de mucha ayuda en mi opinión, ni si he sido muy claro en mi explicación, es que ahora mismo aquí en España es plena madrugada (y mi mente no está en su mejor momento) y no he querido esperar hasta mañana para darle la opinión sobre la nueva nota, ya que estoy muy halagado de que usted me haya pedido mi humilde opinión sobre ella.
Un fortísimo abrazo. Su amigo, Juan. España.
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