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Escépticos de Puerto Rico

 

Los escépticos, representados por los peces, nunca podrán descubrir el mundo espiritual (representado por el gato) si el propio gato no les brinda información. Creer que con la mentalidad del pez y teniendo en cuenta solamente el ámbito de la pecera se puede conocer lo que está más allá de ella es pura soberbia o directamente infantilismo…

Discúlpenos, señora, si la hemos despertado, pero queremos saber dónde está la plaza pública para anunciarles a todos nuestra presencia…

Los escépticos pretenden ingenuamente que los alienígenas aterricen con sus naves espaciales en la plaza pública para que todos puedan verlos. Sin embargo, ellos vienen a nuestro planeta en tren de investigación, y lo que menos les interesa –obviamente– es darse a conocer. Los escépticos, en verdad, con sus infantiles negativas se han convertido en los idiotas útiles de los extraterrestres…

No le veo el cerebro, seguramente es un escéptico…

Yo tengo un novio que es escéptico sobre los Ovnis, pero sin embargo dice que soy extraterrestre… ¿Por qué lo dirá, profesor Velmont?

HORACIO VELMONT

¿Me preguntas por qué tu novio dice que eres extraterrestre? A ver, a ver, déjame pensar un poco…

JORGE OLGUÍN

Escéptico es alguien que duda. El que duda es porque no sabe. El que no sabe es porque ignora. Y el que ignora no es escéptico sino lisa y llanamente un ignorante. La palabra “escéptico”, por lo tanto, es sólo un eufemismo para disfrazar la verdad de que se duda porque no se sabe. Esto, en el planeta Tierra y en la galaxia más lejana, se llama ignorancia, no escepticismo…

 

 

Dudo, luego soy ignorante. No, mejor digo que soy escéptico…

La Sociedad de Escépticos de Puerto Rico, Inc. es una organización científica y educacional que agrupa a cualquier interesado sobre ideas controversiales,  reclamos extraordinarios, ideas revolucionarias y la promoción de la ciencia y el pensamiento crítico. Nuestra misión es servir como una herramienta educacional para aquellos que buscan clarificación y puntos de vista de esas ideas y reclamos. ¿Porque Escépticos?

La palabra escéptico puede sonar escogida, extraña o pedante para muchos.  Parecería que estamos aquí para negar todo arrogantemente y sin  dar tregua.  Nada más lejos de la realidad.  Usamos la palabra en un contexto más amplio que aquel encontrado en un diccionario.  Alguien que duda.  Escéptico para nosotros significa – Alguien que duda y usando su razón, razona; usando el método científico,  investiga, analiza y hace pruebas y llega a unas conclusiones acertadas. Lo contrario del escepticismo es la credulidad. Aceptar afirmaciones sin preguntarnos su procedencia, sin análisis, solo porque varias personas lo aseveran. El escepticismo moderno se basa  en el método científico, que envuelve recopilar data para formular y probar explicaciones naturales a los fenómenos naturales.

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http://www.escepticospr.com/QuieneSomos.html

 

 

 

 

 

¿SON DESCEREBRADOS LOS ESCÉPTICOS?

 

POR HORACIO VELMONT

 

Lo contrario del escepticismo no es la credulidad, sino la sabiduría

 

Muchas veces hemos tildado a los escépticos de descerebrados por los disparates que dicen o por sus argumentaciones infantiles, pero con esta categorización solamente hemos hecho gala de un poco de nuestro humor, ya que consideramos al humor como la única forma de salir airoso sin enloquecer en este caótico mundo.

Pero los escépticos, como carecen de humor, se han enojado, y aprovechamos ahora para disculparnos y declarar que no son descerebrados, sólo tienen el cerebro muy chiquito y por eso es difícil encontrárselo.

Cuando el cerebro es chiquito, también el decodificador mental es chiquito, y entonces no escuchan a su Thetán o Yo Superior que les está gritando desde el mundo espiritual las verdades que ellos se niegan a aceptar.

Como nuestra misión es aclarar las cosas tal cual son voy a tratar de explicar por qué los escépticos no dan con la tecla, como se dice vulgarmente.

El punto es que nacemos sin memoria reencarnativa, y una de las razones es que no nos haría mucha gracia saber que, por ejemplo, nuestra adorada esposa, con la cual tenemos tantos hermosos revolcones, si se entiende lo que quiero decir, en una vida anterior fue nuestro padre o nuestro hijo.

No, no, mejor no saber estas cosas, así como también otras que pueden ser mucho peores y que cualquiera, aun con dos dedos de frente, puede imaginar.

Nacemos, entonces, sin memoria reencarnativa, lo que significa que no sabemos quiénes somos, qué hacemos aquí, de dónde venimos y hacia dónde vamos.

¿Estamos totalmente condenados a la ignorancia y a no saber nunca estas cosas? Afortunadamente la respuesta es no, y aquí entra a tallar la mediumnidad.

Los escépticos, desde ya, niegan la existencia del mundo espiritual y también que exista un medio de comunicación entre los dos planos, y esta negativa los incapacita totalmente para saber.

La mediumnidad es el vehículo natural por medio del cual un espíritu encarnado puede contactarse con un espíritu no encarnado.

Este vehículo natural es el médium, un intermediario entre los dos planos que incorpora al espíritu y traduce sus conceptos al lenguaje del plano físico. El médium no es, por lo tanto, un teléfono, porque el teléfono no traduce conceptos, sino transmite directamente la palabra hablada tal cual es emitida.

Y aquí aparece la dificultad, porque siendo el médium un traductor, si no es altamente capacitado traducirá mal y el resultado será desastroso.

La razón por la cual la mediumnidad hasta ahora ha sido mal vista por los escépticos -especialmente consideran que los conceptos provienen del médium y no de la entidad espiritual que se incorpora-, es justo por esa razón.

Salvo raras excepciones, en esta época son contados con los dedos de la mano los médium capaces de traducir fielmente los conceptos espirituales, y en general no pasan de una precisión de sólo el 20 %.

Como es obvio, una posibilidad de error de 80 % hace que la mediumnidad no sea para nada confiable.

Pero como en la vida siempre hay excepciones, aparece el profesor Jorge Olguín, que es la reencarnación de Juan Zebedeo (Juan el Evangelista), cuya capacidad de traducción alcanza una fidelidad del 95 % (actualmente llega al 98 %) y la cosa cambia totalmente.

La mediumnidad requiere de muchos factores para que sea exitosa, siendo una de ellas que el canalizador sea clear, es decir que no tenga engramas que tergiversen los mensajes espirituales.

El profesor Olguín es precisamente clear, algo que fue confirmado en Cienciología con el aparato desarrollado por L. Ronald Hubbard llamado "E-Metro" (abreviatura de Electropsicómetro").

El médium, además, tiene que tener profundos conocimientos esotéricos, porque si es un ignorante no podrá traducir los conceptos que son altamente complejos, y sus canalizaciones no pasarán de meros mensajes baladíes.

Los escépticos no se han tomado la molestia de investigar a fondo la mediumnidad porque desde el comienzo la han considerado fraude. Y esto ya de por sí constituye todo un obstáculo para saber, porque de la misma forma que los peces no pueden saber de la existencia del gato, considerando a la pecera el único mundo que existe, tampoco los escépticos pueden saber de la existencia del mundo espiritual, considerando al plano físico como lo único que existe.

Esto significa que si, por ejemplo, los espíritus del Error -los espíritus del Luz nunca harían algo así- se burlan de los encarnados aprovechando que mientras nosotros no podemos verlos a ellos, ellos a nosotros sí, y haciendo "foco" mueven objetos, los escépticos en su ignorancia tratarán de explicarlos prescindiendo de ellos.

Y el punto es que cuando en la explicación se prescinde del mundo espiritual la explicación es inevitablemente disparatada.

En concreto, entonces, y para no extendernos más en un tema que ya hemos tratado infinidad de veces, mientras los escépticos no comprendan que el plano físico es solamente una sola una parte del iceberg y que para conocer a la otra parte necesitamos que las entidades espirituales nos lo digan a través de un médium capacitado, seguirán en la confusión en la que están.

Y con respecto a los Ovnis cabe también la aplicación de los mismos conceptos: la Tierra no es el único planeta habitado y los extraterrestres nos visitan desde tiempo inmemoriales e infinidad de misterios pueden resolverse fácilmente si los ponemos en la ecuación.

Y ésta es toda la simple historia.

 

Referencias.

 

La lista completa puede verse en "Lista de libros gratuitos"

 

James Randi (mago, ilusionista y escéptico obsesionado con demostrar el fraude de los fenómenos paranormales sin darse cuenta de que el truco lo producen los espíritus del Error).

Pepe Rodríguez (sectas) (pergeñó una página web donde, entre otras cosas, como buen investigador que se precie, ataca a Cienciología sin siquiera haber leído de L. Ronald Hubbard "Dianética, la ciencia moderna de la salud mental").

S.P.E.S. (Servicio para el Esclarecimiento de Sectas) (organización fundada por José María Baamonde, un Torquemada de nuestro tiempo, que ataca ciegamente a todo lo que no sea católico). 

ARP (grupo escéptico) (se devela que el escepticismo no es más que la negación de aquello que no se comprende por la insuficiencia de datos).

ASALUP (grupo escéptico) (organización pseudocientífica que paradójicamente persigue a las pseudociencias).

Conspiración escéptica (a lo largo de la historia siempre existieron aquellos que haciéndose dueños de la verdad enviaron a la hoguera a los que tuvieron la osadía de adelantarse a su época).

Dios! (Alejandro Agostinelli) (ambigua página Web donde su fundador, uno de los escépticos más conocidos de la Argentina, da cabida a todas las opiniones con la advertencia de que no se hace responsable de ellas).

Efecto placebo (se devela por qué funcionan a veces medicamentos o métodos de sanación que en sí carecen totalmente de poder curativo).

Escepticismo, ignorancia y estupidez (se devela que los escépticos adoptan siempre la cómoda postura de criticar las opiniones de los otros sin proponer jamás una mejor). 

Escepticismo y fraude escéptico (se devela que los escépticos buscan la notoriedad a través de la crítica engañosa y sin jamás aportar soluciones).

Escépticos vs. Parapsicólogos (se aclara que ninguno de los dos grupos pueden llegar a resolver el misterio de los "fenómenos paranormales" porque ignoran la existencia de los espíritus del Error).

Escépticos vs. Ufólogos (se aclara que si bien los Ovnis existen, contrariamente a lo que sostienen los escépticos, tampoco tienen la trascendencia que pretenden asignarle los ufólogos).

Nave de los locos (escépticos) (grupo que niega a ultranza la existencia de los extraterrestres y eso los lleva a las conclusiones más disparatadas).

El planeta de los simios XX (los escépticos constituyen una lacra social de la misma magnitud que los psiquiatras y los tele-evangelistas).

Alejandro Agostinelli (como muchos otros, este periodista escribe permanentemente contra Cienciología simplemente porque sólo le pagan cuando habla mal).

Church Forum (organización liderada por católicos corruptos que no vacilan en mentir descaradamente para ganar adeptos).

Josué Belda Martínez (con argumentos vagos e insidiosos critica a Cienciología sin haber pisado siquiera la organización para hacerse un test y al Grupo Elron sin jamás haber asistido a una sesión de contacto telepático con los Maestros de Luz).

Las burradas de la NASA (se hace hincapié en la confusión entre los universos múltiples -es decir, los alternos-, que son infinitos y efímeros, y los universos paralelos, que son solamente 22 y permanentes).

Padre Jordi Rivero (una vez más se ataca a Dianética y a Cienciología con falsedades, pero en este caso la responsabilidad se agrava porque quien lo hace es un sacerdote).

Tumbaburros (el escepticismo lo que hace es, lisa y llanamente, apagar una la luz sin encender otra, lo cual es el colmo de la necedad).

Caras de Belmez (el desconocimiento del mundo espiritual y la existencia de los espíritus del Error y sus burlas mantienen perplejos a los investigadores de lo "paranormal").

Hombre polilla (se devela el misterio de este ser alado que dio origen a una fantasiosa película protagonizada por Richard Gere: "Mothman, la última profecía").

Jack el Saltarín (se devela la verdad sobre este personaje misterioso que aparecía sorpresivamente asustando a sus víctimas y luego desaparecía dando grandes saltos).

ARP-SAPC y las Caras de Bélmez (los mismos espíritus del Error que encarnaron y dieron origen a la leyenda de Jack el Saltarían son los que ahora se burlan de los escépticos dibujando rostros en las paredes y de paso haciéndolos pelear con los parapsicólogos).   

Asociación Racional Escéptica de Venezuela (su presidente, Sami Rosenbaum, hace alarde de su militancia en el Escepticismo, lo cual no significa ningún galardón porque todos los seres humanos son inherentemente escépticos y hasta un tonto, por el solo hecho de haber nacido, ya es escéptico).           

Círculo escéptico y el fantasma de la Niñas de Ávila (los escépticos están ufanos porque creen que han ganado la partida demostrando que las fotografías del camposanto fueron hechas por algún avivado, pero la perdieron porque fue simplemente una burla más de los espíritus del Error).  

Círculo escéptico y el incidente Roswell (fruto de un enfrentamiento bélico entre dos naves extraterrestres, una de ellas cayó muriendo algunos de los tripulantes, y los que quedaron vivos fueron apresados por los militares de estados Unidos, que como era de esperarse negaron el hecho, siendo los escépticos los únicos ilusos que no se dieron cuenta del burdo engaño).   

Círculo escéptico y Homeopatía (esta técnica terapéutica tienes bases científicas y no es un fraude, como erróneamente declaman los escépticos, pero el problema radica en la dificultad de acertar con la sustancia adecuada para cada paciente).

El Escéptico digital y el Área 51 (como una muestra más de su bajo cociente intelectual los escépticos afirman, basándose en fotografías satelitales e ignorando olímpicamente el arte del camuflaje, que en ese lugar no existe nada secreto). 

Escepticismo, ¿ignorancia o estupidez? (los escépticos tratan de demostrar, con argumentos pueriles que no resisten el menor análisis, que los extraterrestres no existen ni tampoco los llamados "fenómenos paranormales", atribuyendo todo a trucos de fotografía o alucinaciones).  

Escépticos Colombia (las ridículas explicaciones de quienes militan en el Escepticismo negando a los Ovnis y las abducciones extraterrestres indican claramente que, además de los infaltables espíritus del Error, en gran parte se debe a la mente reactiva y a la restimulación de engramas).    

Escépticos y combustión humana (a pesar de todas las evidencias de que los cuerpos comienzan a calcinarse desde el interior, hay quienes sostienen, con una tozudez infantil, que el fuego se origina en el exterior por negligencia de las propias víctimas).

Familia cuadrúpeda de Turquía (se aclara que la forma de caminar apoyando las manos en el sueño se debe a un trastorno genético-kármico, que por supuesto no tiene nada que ver con el famoso "eslabón perdido" como insinuaron algunos científicos despistados).

Fantasma de las niñas de Ávila (desde hace más de un siglo los espíritus del Error se han estado burlando de los pobladores produciendo "fenómenos paranormales" en el cementerio de la ciudad ante la perplejidad de los investigadores).

Genciencia (escépticos) (adoptando la cómoda posición del escepticismo se burlan de todo aquello que va más allá de su comprensión, quedándoles perfecto el mote de "tienen ojos y no ven.").

James Randi y el millón de dólares (quizás intuyendo la verdad de que en el plano físico los poderes no existen y que por lo tanto el dinero quedaría por siempre en su bolsillo, este conocido escéptico ofrece un suculento premio a quien pase la prueba de las cartas Zener).

Juicio al Escepticismo (los escépticos, que creen estar del lado de los sabios por luchar contra los charlatanes, terminan siendo, en virtud de las argumentaciones pueriles que brindan, más charlatanes que aquellos a quienes combaten).

Magonia, el Yeti y Pie grande (a pesar de las filmaciones, las huellas y los numerosísimos avistajes de estos animales, obviamente extraterrestres, los escépticos insisten en que se trata de una variedad del oso pardo). 

Magonia y el atentado al Pentágono (a pesar de que está probado en forma irrefutable que ningún avión se estrelló contra el Pentágono los escépticos insisten en lo contrario  con argumentos tan absurdos que no resisten el menor análisis).

Magonia y el Santo Sudario (los escépticos acusaron de fraudulento al lienzo que envolvió al Maestro Jesús después de su crucifixión y dejó su imagen, basándose en una pericia con el carbono 14 que luego se demostró que era errónea).

Magonia y el Triángulo de las Bermudas (ignorando la enorme lista de barcos y aviones desaparecidos juntos son sus pasajeros y tripulantes, revelando escasa materia gris los escépticos atribuyen el enigma a una manufacturación del escritor Charles Berlitz).

Magonia y la abducción de Betty y Barney Hill (según la simplista teoría escéptica, que niega obcecadamente y contra todas las evidencias la existencia de los Ovnis, el matrimonio nunca fue secuestrado y todo se debió a una fabulación de la esposa de Barney).

Magonia y los círculos misteriosos (los escépticos, haciendo gala una vez más de su cerrazón mental, atribuyen exclusivamente a bromistas las figuras en los sembrados no obstante que nunca se han encontrado huellas humanas en el lugar).

Magonia y los médium (el desconocimiento de la mediumnidad por parte de los escépticos los lleva al disparate de afirmar que es el propio médium el que responde, es decir, estúpidamente pretenden convertir al médium, para probar su teoría, en un Dios, ya que es el único que tiene todas las respuestas).

Magonia y los milagros de Jesús (en el colmo de la necedad, los escépticos, como aducen que los milagros no existen, al no encontrarle otra explicación directamente optan por negar los hechos históricos de la vida del Maestro).

Magonia y los moai de la Isla de Pascua (los escépticos se burlan de la tradición de los nativos que dice que las piedras iban volando a su pedestal, pero como niegan a los extraterrestres a ultranza no se les ocurre siquiera pensar que podrían haber sido trasladados por el aire con tecnología antigravitatoria).

Magonia y Uri Geller (como los escépticos niegan la existencia del mundo espiritual, por lógica ni se les ocurre pensar que quienes doblan las cucharitas son los espíritus del Error, y de ahí que, burdamente, todo lo reduzcan a trucos de ilusionismo)

Roberto Antonio Federigo (pomposamente autotitulado "sectólogo", este periodista habla mal de Cienciología, con total irresponsabilidad, sin jamás haber estado en la organización ni siquiera para hacerse un test, que además es gratuito).