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Josué Belda Martínez
Grupo Elron

 

Las personas que tienen un tremendo ego y deseos de figurar a cualquier costa son fácil presa de los espíritus del Error. Más información en "Espíritus del error"

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JOSUÉ BELDA MARTÍNEZ

Forma parte del grupo de los escépticos que se dedican a buscar notoriedad a través de la crítica por la crítica misma, sin ninguna sabiduría y sin aportar mejores soluciones, que es la forma más deleznable de criticar: destruir sin fundamentos sólo para encumbrarse. Más información en “Prejuzgar, condenar sin saber”.

Josué Belda Martínez, para reforzar su difamación, cita en su apoyo nada menos que a la tenebrosa “ASALUP, con la cual el Grupo Elron tuvo una nefasta experiencia. Más información en “Affaire ASALUP”.

TOM CRUISE, JOHN TRAVOLTA Y ANNE ARCHER

REVERENDO ALFREDDIE JOHNSON, jr.

(Fundador de la Cruzada Mundial de Alfabetización)

CHICK COREA, MEGAN SHIELDS Y MICHAEL D. ROBERTS

Muchas personalidades del mundo científico y artístico han declarado públicamente ser cienciólogos y que su éxito se debe a los descubrimientos de L. Ronald Hubbard.

El 8 de octubre de 1993, decenas de miles de cienciólogos de todas partes del mundo se reunieron para escuchar la histórica noticia: el gobierno de Estados Unidos había otorgado pleno reconocimiento a las instituciones de Cienciología, declarando que estaban “organizadas exclusivamente con propósitos espirituales y caritativos”. ¿Alguien puede pensar que Cienciología le lavó el cerebro al gobierno de los Estados Unidos? Más información en “Cienciología, ¿lavado de cerebro?”.

L. RONALD HUBBARD

"La meta de Cienciología es un mundo racional, un mundo sin demencia, sin criminales y sin guerras. Si nuestras generaciones viven lo suficiente para escribir la historia, dedicarán tristemente una página a aquellos que en esta época caótica de oscuridad buscaron, a través del provecho personal y a través del odio, derrocar a una ciencia verdaderamente humanitaria. La meta de Cienciología es la racionalidad. Puede ser atacada únicamente por los dementes".

 

 

 

DESAFÍO DEL GRUPO ELRON

Muchas personas actúan como los gallos, haciendo mucho aspaviento pero sin nunca poner un huevo. Cuando alguien critica pero no da una explicación mejor, se degrada porque critica por criticar, es decir, por la crítica misma y no para aportar soluciones. Algo que tiene que quedar en claro es que el Grupo Elron no opina, sino que se limita a transmitir las enseñanzas de los Maestros de Luz. Cuando los Maestros de Luz nos enseñan algo, nosotros no debatimos con ellos brindando nuestro parecer, porque sería algo tan absurdo como que una hormiga le discuta a las águilas lo que se percibe desde las alturas. Si no entendemos algo de lo que nos dicen, entonces pedimos aclaraciones, pero nunca para cuestionarlos. Nosotros aceptamos las enseñanzas de los Maestros de Luz porque, a lo largo de los años, los hechos nos han demostrado que nunca se equivocan. Si alguna persona quiere criticar a los Maestros de Luz, tiene para hacerlo el libre albedrío que el Absoluto ha dado a todas sus criaturas, pero la crítica será válida siempre y cuando vaya acompañada de una explicación mejor. Y éste es el desafío del Grupo Elron: Si cacareas pon un huevo, de lo contrario cierra el pico.

 

 

¿Cuánto puede valer la opinión de alguien que jamás entró en una organización de Cienciología, ni siquiera para hacerse un test, y sin embargo la critica basándose en lo que oyó por ahí? Desde ya que tampoco asistió a ninguna sesión de contacto telepático con los Maestros de Luz...

Desde 1975, el programa Educación Viva ha dado a conocer la tecnología de estudio desarrollada por L. Ronald Hubbard a más de 20.000 profesores en el sur de África. ¿Con qué derecho Josué Belda Martínez juzga de imbéciles a estas personas?


jueves, junio 23, 2005

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Grupo Elron, difamando a Carl Sagan

El grupo Elron es una organización argentina fundada por Horacio Velmont y dirigida por Jorge Olguín. Su presencia en Internet es abrumadora, con decenas de sitios que incluyen comunidades, grupos, foros, listas de discusión y páginas de todo tipo.

A pesar de que declaran ser una organización de “ciencia avanzada”- ellos mismos deciden qué es ciencia y qué no lo es y cuan avanzada resulta cada una- no es posible encontrar ciencia en ninguna de sus páginas. Ni siquiera un método alternativo para obtener conocimiento, todo lo que dicen saber lo extraen de su “comunicación” con “seres superiores” a través de Jorge Olguín. Toda la justificación última de sus afirmaciones son esos seres y sus supuestas comunicaciones.

También dicen carecer de fines religiosos, pero sus páginas están repletas de un evidente sentido religioso, se inspiran en la cienciología e incluso dedican homenajes al fundador de esa peligrosa secta, L Ron Hubbard.

Sus disparates afectan a prácticamente todos los aspectos de la realidad y a los seres de ficción. Aseguran que los hombres lobo son extraterrestres, que Jack el destripador aprendió mucho con sus crímenes- según les comunicó el mismo, o su “espíritu” y que sus víctimas, que eligieron serlo, también extrajeron enseñanzas muy valiosas para futuras encarnaciones; que en Marte subsisten unos dos millones de habitantes que son el resto de lo que antaño fue una grandiosa civilización y que, sin embargo, no “construyeron” la cara de Marte, cuyos autores son seres de Orión, los mismos que construyeron las pirámides egipcias, que el mago David Copperfield traicionó la gran misión que se le encomendó al usar trucos en sus actuaciones, que el monstruo del lago Ness es un holograma proyectado desde una base extraterrestre situada en el fondo del lago, que la autenticidad de la sábana de Turín les fue confirmada por el mismo Jesús, que el “espíritu” se aloja en el cuerpo entre 20 y 50 días después de la concepción, que el aborto es una elección de la madre y que la “persona encarnada” ya tendrá otras oportunidades de vivir, que los dinosaurios llevaban inscrita en su ADN la fecha de su extinción así como el ser humano, que el pueblo judío se cree elegido debido a la confusión que sufrieron entre Jehová, que aunque si les escogió es solo un dios “menor” y el “Absoluto”, que Marilyn Monroe fue ejecutada por mafiosos de Sam Giancana por orden de los hermanos Kennedy, etc. Y, por si fuera poco, el origen de TODAS las enfermedades.

En casi todos los casos se usa una variación de esta frase: “nosotros no necesitamos opinar, sabemos que es así porque los seres superiores nos lo han contado”.

Todos los científicos son ciegos, salvo unos cuantos que les han asegurado que también están en comunicación con seres superiores pero que no pueden reconocerlo en público.

Como su inspirador, Hubbard, y la secta que fundó, el grupo Elron también usa de la difamación y la manipulación para atacar a quienes se les oponen.

Un caso especialmente doloroso para mí es el ataque que hacen al fallecido doctor Carl Sagan en una de sus páginas. Lo acusan de ignorante, de mentiroso, de cobarde y de falta de “entereza moral”. Según el diagnóstico del grupo, “Carl Sagan quedará en la historia como el paradigma del científico que vive en una caja de zapatos, ignorando lo que todo el mundo sabe”.




La base de esas acusaciones es, por supuesto, las revelaciones que hicieron a Jorge Olguín los seres superiores, al parecer muy disgustados con el doctor Sagan. Unos seres que nunca demuestran un conocimiento que exceda los del señor Olguin, como comprobaron los miembros de la sociedad argentina ASALUP, en un encuentro organizado con Olguín y Velmont.

Según les revelaron esos seres, Carl Sagan averiguó que los extraterrestres se encuentran entre nosotros desde hace décadas, pero que su cobardía le impidió reconocerlo. Ni se prueba esa presencia ni se prueba que Carl Sagan pudiera pensar que fuera cierto, ni se cree necesario hacerlo. Difamación en estado puro.


Aseguran que el escepticismo de Sagan es una máscara para ocultar su ignorancia. E intentan razonarlo.

Alegan que si se sustituye la palabra “escepticismo” por “ignorancia” en los argumentos de Sagan, puede comprobarse como el escepticismo “no tiene nada que ver” en ellos.

Como era de esperar de personas que no “necesitan opinar” y, por tanto, carecen de la disciplina que proporciona la necesidad de sustentación sólida de las opiniones, Olguín y Velmont fracasan a la hora de demostrar conocimientos propios y ejercer su raciocinio.

Sagan había usado como ejemplo para ilustrar la necesidad de ser escéptico la comparación de esa actitud con la misma actitud prudente ante un comercial que nos quiere vender un automóvil de segunda mano.

Velmont asegura que si Sagan entendiera de mecánica, no precisaría de esa actitud, pues en ese caso el vendedor no le podría “embrollar”.

No cae Velmont en que eso, precisamente, es lo que recomienda Sagan. Que se compruebe por uno mismo sin confiarse sin más a la posibilidad de que el vendedor pueda ser sincero.

Uno no puede, por mucho que sepa de mecánica, saber si el vendedor es sincero y cual es el verdadero estado del automóvil si no realiza sus propias comprobaciones. Se encuentra por tanto en una situación previa de incertidumbre (no ignorancia, en rigor) acerca del estado real del automóvil que sólo puede solucionarse mediante comprobación, nunca aceptando la palabra del vendedor sin más. Eso es ser escéptico.

Sería estúpido sugerir que si alguien sabe que el automóvil está en perfectas condiciones se mantuviera una actitud escéptica. En realidad Sagan pretende ilustrar las actitudes posible sen una situación de incertidumbre, previa a toda comprobación. Una es la de aceptar de manera acrítica lo que el vendedor, o el “canalizador” de “seres superiores” nos quiere vender como cierto, lo crea él mismo o sea un mentiroso. Y la otra es la escéptica, la que no acepta sino pruebas de cual es la realidad.

Y es que el uso del término “ignorancia” en lugar de “incertidumbre” no es aquí inocente, ni mucho menos. Sagan recomienda comprobar las cosas por uno mismo, Velmont y Olguín quieren que se les crea asegurando que nadie puede comprobar, sino ellos, que lo que dicen es cierto mediante el expediente de instaurar como “sabios” por definición y sin posibilidad de comprobación a los “seres” que les dictan en exclusiva y de ignorantes a quienes quieren aplicar los consejos de Sagan.

 

 

 

LOS DIFAMADORES DE SIEMPRE

 

 

 

por Horacio Velmont

 

 

 

Nada puede ser más deleznable en este mundo que condenar a alguien sin antes saber.

 

Esto Jesús lo expresó claramente cuando dijo “no juzguéis y no seréis juzgados, porque con la vara que mediereis seréis medidos”.

 

El Maestro, en realidad, se refería a prejuzgar, porque juzgar, cuando uno tiene los elementos necesarios, es lícito hacerlo.

 

En el caso de Josué Belda Martínez, éste no juzgó a Cienciología ni al Grupo Elron, sino que lisa y llanamente prejuzgó, es decir, condenó sin saber, mereciendo por lo tanto el más enérgico repudio.

 

En primer lugar, para juzgar hay que saber, e incluso hay que saber más que aquellos a quienes se critica.

 

En segundo lugar, para juzgar hay que haber investigado previamente, lo que significa que es menester haberse movilizado, haber hecho averiguaciones e incluso haber realizado las prácticas mínimas necesarias para aprobar o desaprobar lo que se investiga.

 

Nada de esto hizo Josué Belda Martínez, que se dedicó a criticar sin siquiera moverse de su silla.

 

¿Cómo se puede criticar nada menos que a Cienciología sin haber concurrido a la organización por lo menos para hacerse un test?

 

¿Cómo se puede criticar nada menos que a los Maestros de Luz sin siquiera asistir a una sesión de contacto telepático con ellos?

 

Sin embargo, para este personaje todo se puede hacer sin necesidad de moverse del inodoro.

 

En realidad, no estamos apenados por la crítica, ya que al fin y al cabo nosotros también criticamos –aunque nuestra crítica es más honesta porque nosotros brindamos a cambio mejores soluciones–, sino porque mucha gente que puede haberse aliviado de sus trastornos se alejarán de Cienciología y de los Maestros de Luz.

 

Sinceramente, no quisiéramos hallarnos en el pellejo de Josué Belda Martínez cuando desencarne…

 

 

 

MAIL RECIBIDO

 

 

 

De:  José Javier Redero

 

Enviado el:  Viernes, 11 de Noviembre de 2005 12:21:33 a.m.

 

Para:  grupo_elron@hotmail.com

 

Asunto:  Comentario sobre la página de Josué Belda Martínez

 

 

 

Querido amigo Horacio:

 

 

 

Le escribo para hacer una critica (basada en el respeto, ante todo) del autor de un blog ("diario virtual") llamado Paranormalidades: Josué Belda Martínez. Me alegro que usted haya armado una página hablando de esta persona porque le verdad es que se merece una...

 

Tropecé por casualidad con la pagina de Josué el otro día (y pensaba enviarle un correo al Grupo para que hablara de él). Empecé a leer lo que decía acerca del grupo y tras comprobar que se basaban en una crítica muy dura solo sustentada en la lectura de un artículo de Sagan, creí conveniente cerrar la ventana del navegador.

 

Me parece indignante que se ensañe de esa manera alguien que no tiene ningún pilar donde sustentar su razonamiento. En la página menosprecia a Jorge (que yo lo tengo por un ser excepcional) y a usted Horacio llamándoles gentuza. Además, este Josué ha puesto un foro en su Web y de 47 o 48 opiniones que tiene el articulo que Josué escribió, solo se salvan 2 o 3 apoyando al Grupo. El resto es basura.

 

Le envié a Josué un mail y esto me contestó:

 

"José Javier: Agradezco tu mail y tu interés. Yo me estoy formando una opinión del grupo a partir de sus escritos. Concretamente, en ese artículo lo hago a partir del artículo sobre Carl Sagan. Puesto que a ese escrito me refiero, sobre él escribo y de su contenido extraigo mis conclusiones, no preciso leer nada más para ello. (Aparte de algunas consideraciones marginales basadas así mismo en otros escritos del grupo que he leído).

 

El grupo Elron no difunde conocimiento en modo alguno, sino, en todo caso, supuestas revelaciones de carácter cuasi religioso que o bien son conocidas por medios más terrenales, o no pueden comprobarse o son directamente falsas. La aceptación de esas afirmaciones requiere un ejercicio de asentimiento que no está basado en la comprobación de su contenido, sino en algo muy parecido a la fe.

 

Mi opinión no se basa en un prejuicio (sea o no sea un crimen contra la humanidad, como exageradamente afirmas), sino en mis lecturas y análisis de los textos del grupo. Me parece que has cometido el mismo crimen del que me acusas al prejuzgar que no he leído los textos que critico.

 

Aquí, las únicas difamaciones han sido vertidas por el grupo sobre Sagan, lo mío son consideraciones basadas en escritos que pueden o no compartirse, pero en ningún caso invento o fabulo conexiones con entes que me han revelado nada, jugando con ventaja al asignarme conocimientos a los que solo yo puedo acceder.

 

No he leído TODO lo que el grupo ha escrito, por ello no me refiero a TODO lo que ha escrito, ni tengo intención de hacerlo. He leído sin embargo, todo aquello que cito y pienso leer más para un próximo artículo sobre el grupo".

 

De todas formas, no merece la pena ir detrás de cada escéptico porque, por una parte, se sabe que estas criticas parten de la mente reactiva y del ego, así como la influencia de los espíritus del error (está demás decir que lo mas seguro es que este Josué este en el plano 2...).

 

Me da lástima ver como la labor que hace el grupo se desestima tan fácilmente, con cuatro palabras sin fundamento. Es una verdadera pena.

 

Horacio, si quiere agregar usted este comentario a la pagina de Josué Belda Martínez, agréguelo sin problemas, le doy mi consentimiento.

 

Un abrazo Horacio, y sigan así, felicidades.

 

José Javier Redero, España.

 

 

 

Nota: Si publica esto en la Red, no oculte mi nombre y apellidos. Quiero darme el gustazo de ver que cara se le pone a Josué...