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Magonia y la abducción
de Betty y Barney Hill |
Yo no creo que los terrestres existan…
CARL SAGAN tonterías de las abducciones!
HORACIO VELMONT En el caso de la famosa abducción de Betty y Barney Hill no se trató de un secuestro alienígena ni tampoco de una fabulación de Betty, como los escépticos ingenuamente –o estúpidamente, si se quiere ser más preciso–, nos quieren hacer creer. Como se dice vulgarmente, a veces la realidad supera a la ficción… JORGE OLGUÍN Betty y Barney Hill fueron secuestrados por terrestres que estaban en combinación con extraterrestres asentados en Álamo Gordo, que es un lugar similar al Área 51, y la finalidad fue saber qué información tenía Barney sobre las investigaciones que sobre ellos realizaba un grupo clandestino de ufólogos que él integraba. Los relatos que ambos hicieron en trance hipnótico fueron simplemente sugestiones implantadas, bajo el efecto de pentotal, para proteger a dicho asentamiento.
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¡Por favor, no me vengan con esa tontería de que existen los gatos! La simpleza de las argumentaciones de los escépticos para justificar las cosas es verdaderamente pueril, pues para ellos todas son fabulaciones, alucinaciones, fotos trucadas, y así por el estilo…
MagoniaUna ventana crítica al mundo del misterio
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EL VIAJE INTERRUMPIDO POR HORACIO VELMONT Nunca como en este caso ha sido más apropiado la aplicación a los escépticos el viejo refrán que dice que “en boca cerrada no entran moscas”, porque ellos, creyendo hacer gala de gran viveza, terminaron por ser los más tontos de todos los tontos. Cuando yo leí en mis mocedades el famoso libro de Füller “El viaje interrumpido”, que tenía como subtítulo “¿Dos horas a bordo de un platillo volante?”, estaba convencido de que realmente había sido una abducción alienígena. Más allá de algunas incongruencias en las sesiones hipnóticas, daba por sentado de que el suceso era auténtico. Sin embargo, más tarde, cuando consulté con los Maestros de Luz sobre este asunto, resultó que había sido una abducción terrestre en la cual intervinieron también extraterrestres. Pese a mi error salí airoso de la prueba, porque al fin y al cabo había extraterrestres de por medio, cosa que no sucedió lo mismo con los escépticos porque que todo el asunto lo consideraron, con sorprendente simpleza, nada más que una fabulación de Betty Hill. Resumiendo los hechos auténticos, el esposo de Betty –Barney Hill–, formaba parte de un grupo de ufólogos, algunos de ellos militares de alta categoría, que estaban buscando hacer contacto con alienígenas, y esto alertó a funcionarios del asentamiento terrestre-extraterrestre de Álamo gordo, una especie de competidora del Área 51, aunque menos conocida. La abducción del matrimonio simplemente se debió a la búsqueda de información sobre este grupo para averiguar hasta dónde habían llegado en sus investigaciones. Luego de sacarle a Barney toda la información que poseía, ya que la esposa no sabía nada, los inyectaron con pentotal y les sugirieron sucesos que nunca habían ocurrido, de modo que si en el futuro hablaban, quienes los investigaran sólo recibirían los hechos tergiversados. Ésta es la razón de que las sesiones hipnóticas –que, justo es reconocerlo, no convencieron del todo al propio médico que los hipnotizó ni tampoco a Füller que relató la experiencia–, carecieran en muchos aspectos de verosimilitud. No es necesario que me extienda más sobre este caso porque ya lo hemos tratado con exhaustividad en "Betty y Barney Hill, ¿abducidos?" Nota: La lista sobre temas extraterrestres puede verse aquí.
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