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Magonia y los milagros de Jesús
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CARL SAGAN ¡Por favor, no me vengan con esa tontería de que Jesús caminó sobre las aguas!
HORACIO VELMONT La sabiduría de los escépticos es asombrosa, no sólo están en contra de la teoría que postula que Jesús caminó sobre el hielo, sino que afirman que el Maestro tampoco caminó sobre las aguas, ni multiplicó los peces y los panes, ni curó leprosos, ni le devolvió la vista a los ciegos, ni resucitó a Lázaro, y ni siquiera él mismo resucitó. Y agregan con toda seriedad y sin sonrojarse que mientras no se pruebe lo contrario son meramente leyendas…
JORGE OLGUÍN Jesús produjo muchos hechos extraordinarios, pero jamás hizo un milagro porque un milagro es lisa y llanamente un disparate. El Maestro verdaderamente caminó sobre las aguas, pero sólo fue una proeza de habilidad, y por eso cuando Pedro quiso imitarlo se hundió. La levitación, aunque en pequeña medida, es posible y algunos pueden lograrla. Más información en "Levitación, ¿mito o realidad?" |
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LA LIMITACIÓN MENTAL DE LOS ESCÉPTICOS POR HORACIO VELMONT Los escépticos añaden a su ignorancia una tremenda incapacidad para captar la realidad separando la paja del trigo. Como no pueden comprender la autenticidad de los hechos extraordinarios de Jesús, que los creyentes erróneamente atribuyen a milagros, entonces con total simpleza mental, al no encontrar otra explicación, directamente los niegan, cometiendo un flagrante atentado contra la verdad histórica. ¿A quién se le ocurre, sino a los escépticos, que si un hecho histórico de Jesús no es un milagro, entonces hay que deducir que nunca existió y se trata de una leyenda? El Jesús histórico existió y también los hechos que se relatan de su vida, pero tienen otra explicación sin necesidad de recurrir al milagro, que en definitiva no es más que un absurdo. Un milagro sería, y éste es un ejemplo clásico, que en el juego del Truco la carta del Cuatro, que es la más baja, le gane al As, que es la carta más alta, ¡algo que ni siquiera Dios mismo puede hacer! La única forma de hacerlo sería cambiando las reglas del juego, pero en este caso, obviamente, ya no sería un milagro, y ni siquiera un hecho extraordinario. La época en la que Jesús caminó sobre la tierra era de hombres muy rudos e ignorantes, y muchas veces la falta de limpieza era lo que provocaba diversos males del cuerpo, incluso la ceguera o la sordera, y Jesús producía muchas veces esos “milagros” sugiriéndoles que practicaran un poco de higiene sobre esos órganos. También Jesús caminó sobre las aguas, que si bien en realidad fue algo portentoso, no es imposible desde el punto de vista científico. La levitación no es una utopía y algunas personas pueden lograrla, aunque se trata de una facultad excepcional. Cabe señalar también que el Maestro podía canalizar a la Energía Crística y por su intermedio podía hacer curaciones asombrosas, pero nunca reñidas con la ciencia. Cuando resucitó a Lázaro, lo hizo ayudado precisamente por la Energía Crística, pero por supuesto no es cierto que su cuerpo estaba putrefacto, en cuyo caso no hubiera podido hacer nada. Desde ya que hizo caminar a paralíticos, pero nunca podría hacerle crecer un miembro a alguien que lo hubiera perdido. A veces ni siquiera hubo un hecho extraordinario, como el episodio de la conversión del agua en vino en las Bodas de Canaán. En este caso el Maestro Jesús simplemente le sugirió al dueño de casa que llenando de agua las tinajas y removiendo el mosto que se hallaba depositado en el fondo se podía obtener nuevamente vino. Cuando el dueño de casa siguió el consejo de Jesús todos comprobaron que incluso era mejor vino que el anterior. El hecho más milagroso que se atribuye a Jesús es indudablemente el de su resurrección, pero sin embargo en este caso hubo intervención extraterrestre. Y así podemos seguir ad infinitud, sin necesidad de negarlos neciamente como hacen los escépticos, con todos los hechos producidos por él … Referencias.
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