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Magonia y los Moai de la Isla de Pascua
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HORACIO VELMONT JORGE OLGUÍN
Cuando se pone en la ecuación a los extraterrestres, muchísimos misterios que parecerían insolubles quedan resueltos. Uno de los logros más importantes de cualquier civilización avanzada es la tecnología para levantar grandes pesos. Es así como los extraterrestres construyeron muchas maravillas en nuestro mundo, como las pirámides de Egipto o los moai de la isla de Pascua.
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Como los escépticos no ponen en la ecuación a los extraterrestres, es obvio que no pueden deducir que cuando los nativos hablaban de que los moai “volaban” estaban describiendo simplemente el proceso de trasladarlos mediante la tecnología que anula la gravedad… MagoniaUna ventana crítica al mundo del misterio lunes, octubre 13, 2003LAS ESTATUAS DE LA ISLA DE PASCUA SE
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¿QUIÉN CONSTRUYÓ LOS MOAI? POR HORACIO VELMONT El axioma de los escépticos es que si siempre niegas acertarás más que si siempre afirmas. Una de las mayores dificultades de los seres humanos, de los cuales los escépticos hacen gala, es no ver lo obvio, y así buscan soluciones complicadas a los problemas más sencillos. El por qué los escépticos –que se suponen que no son tontos del todo y, por lo menos algunos, tienen casi una mediana inteligencia–, no quieren poner en las ecuaciones a los extraterrestres es un verdadero misterio. Podríamos ensayar algunas explicaciones, por ejemplo que hayan visto alguna película de terror donde los extraterrestres venían a nuestro planeta a comerse a los terrícolas como si fueran un exquisito manjar. También pudiera ser que cuando no querían comer la sopa su madre los asustaba con llamar a los alienígenas, en cuyo caso estarían haciendo una especie de mecanismo de negación, como gustan decir los psicólogos, y por eso rechazan inconscientemente todo lo que se supone que tiene que ver con seres del espacio exterior. O después de todo quizás la respuesta es más simple: ¡los escépticos son lisa y llanamente unos verdaderos majaderos! El asunto es que, les guste o no a los escépticos, los extraterrestres conviven con nosotros desde tiempos inmemoriales, a veces enseñándonos, a veces experimentando con nuestros animales, y por supuesto a veces también con nosotros. En resumidas cuentas mejor es enfrentarse con esta verdad, ya que nunca nadie resolvió nada huyendo… * * * * * La verdad sobre el origen de los monumentos de la Isla de Pascua. Estimado profesor Velmont: Nos ha impresionado el Grupo Elron por la magnitud de sus respuestas a temas tan “inexplicables”, que nos quisimos sumar a este conocimiento de la verdad. Le escribimos desde Chile, y uno de los temas que nos tiene intrigados, tanto a nosotros como a la comunidad chilena, es el tema de los llamados moai de la Isla de Pascua o Rapa Nui. Nos gustaría saber su origen, quiénes los construyeron, con que fin y por qué sus espaldas le dan la espalda al mar. Esperando su pronta respuesta, nos despedimos de usted atentamente. Leonardo y Raúl V. RESPUESTA Apreciados Leonardo y Raúl: Nosotros no teníamos ninguna duda sobre que los Moai habían sido erigidos por extraterrestres que obviamente conocían la forma de manipular a su antojo grandes pesos. Pero igual preguntamos para conocer algunos detalles más. Te transcribo los diálogos que hemos mantenido con Ron Hubbard, Maestro de Luz y uno de nuestros principales Guías espirituales: Interlocutor: … ¿Quiénes construyeron los monumentos de la Isla de Pascua? Me refiero especialmente a esos gigantescos Moai, que tienen 23 metros de altura y un peso de 80 toneladas cada uno. Ron Hubbard: Fueron construidos por una civilización extraterrestre. Interlocutor: ¿Se puede saber de dónde provenían? Ron Hubbard: Sí, provenían de una estrella que se encuentra a decenas de años luz del sistema Solar. Interlocutor: ¿Llegaron a convivir con los isleños? Ron Hubbard: No sólo convivieron con ellos sino que los dominaron y transformaron en sus súbditos. Interlocutor: ¿En qué siglo fueron construidos? Ron Hubbard: Fueron construidos alrededor de seiscientos años atrás. Interlocutor: ¿Con qué finalidad los construyeron? Ron Hubbard: Los construyeron para ellos. Interlocutor: ¿Por puro egocentrismo? Ron Hubbard: ¡Claro! Interlocutor: ¿Eran infantiles esos extraterrestres? Ron Hubbard: Eran egocéntricos. Interlocutor: Entiendo… Doy por sentado que los construyeron con máquinas antigravitatorias… ¿Es así? Ron Hubbard: Por supuesto. Cada monumento pesaba varias toneladas. Interlocutor: ¿Esos rostros qué representaban? Me refiero a si eran la representación de alguna deidad o cosa parecida. Ron Hubbard: Directamente los representaban a ellos. Los rostros eran los de ellos. Interlocutor: Bueno, entonces eran bastante feos… ¡Con razón sometieron a los isleños!... Pero, aparte de esta broma, no entiendo el por qué esculpieron sus propios rostros. Ron Hubbard: Querían ser adorados. Interlocutor: ¡La historia de siempre! ¿Había alguna razón especial por la que los construyeron de espaldas al mar? Ron Hubbard: No, ninguna razón en especial… Interlocutor: ¿Se sabe cómo se llamaban esos extraterrestres? Ron Hubbard: Los primeros extraterrestres que arribaron a la isla se llamaban Kabec. Después vinieron otros, los Dorm, que era una raza de seres de color oscuro, muy similar a la raza negra terrestre, pero no tan lampiños. Interlocutor: ¿Vinieron en son de paz? Ron Hubbard: No, porque hubo guerra entre ellos y al final todos se fueron y dejaron sola a la isla con los nativos, y los extraterrestres quedaron en el recuerdo brumoso de ellos. Interlocutor: ¿Cuánto tiempo transcurrió entre la venida de los primeros extraterrestres y los segundos? Ron Hubbard: Aproximadamente doscientos años. Interlocutor: ¿Los extraterrestres se llevaron a los isleños o los dejaron? Lo pregunto porque parece ser una costumbre de los extraterrestres venir a nuestro planeta y llevarse a los nativos. Ron Hubbard: No, no se los llevaron. En este caso no. Los isleños simplemente emigraron a otros lugares, como Tahití o la costa chilena. Interlocutor: ¿Por qué los isleños le llamaban a la Isla de Pascua, naturalmente en el idioma de ellos, “el ombligo del mundo”? Ron Hubbard: Era un nombre arbitrario surgido de que la isla se encontraba en el medio del océano. No tenía ninguna otra base. Interlocutor: ¿Algo más sobre esto? Ron Hubbard: No, esto es todo. Bueno, espero que haya quedado aclarado el misterio de los monumentos de la Isla de Pascua. Bienvenidos al club. Un fuerte abrazo. Horacio Velmont.
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