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Magonia y los Moai de la Isla de Pascua

 

Los moai de la isla de Pascua fueron construidos por extraterrestres, que convivieron con los nativos, por la sencilla razón de que para levantar tan grandes pesos –algunos llegan hasta la friolera de 80 toneladas– se necesitan máquinas antigravitatorias, que sólo ellos poseen.

CARL SAGAN

¡Por favor, no me vengan con esa tontería de

que los extraterrestres construyeron los moai!

 

En 1986, el ingeniero checo Pavel Pavel visitó Rapa Nui como miembro de una expedición arqueológica de Thor Heyerdahl. Pavel Pavel fue invitado como especialista en el tema de transporte de las estatuas y para demostrar su teoría de cómo los moai fueron transportados. El resultado de este experimento fue el exitoso traslado de un moai de 4 toneladas en Tongariki. La teoría de Pavel Pavel se basó en la tradición oral Rapa Nui que dice que los moai caminaron a su destino, esto combinado con el concepto de que cada moai posee un centro de gravedad. Atando una cuerda alrededor de la cabeza y otra alrededor de su base, un grupo de sólo 17 personas logró hacer caminar el moai.

 

Algunos investigadores, con más buena voluntad que seso, demostraron que con unas cuantas personas, insumiendo varios días, y utilizando cuerdas y poleas, se pueden levantar grandes pesos como los moai (no los de 80 toneladas, por supuesto). Con eso demostraron que lo que los extraterrestres pueden hacer con facilidad en pocos segundos con sus aparatitos antigravitatorios, ellos también lo pueden hacer sufriendo y penando…

 

HORACIO VELMONT

Según el idiota razonamiento escéptico, si yo construyo un hormiguero no sólo demostraré que los hormigueros los construyen los humanos, sino también que las hormigas no existen…

JORGE OLGUÍN 
Cuando se pone en la ecuación a los extraterrestres, muchísimos misterios que parecerían insolubles quedan resueltos. Uno de los logros más importantes de cualquier civilización avanzada es la tecnología para levantar grandes pesos. Es así como los extraterrestres construyeron muchas maravillas en nuestro mundo, como las pirámides de Egipto o los moai de la isla de Pascua.

 

 

Como los escépticos no ponen en la ecuación a los extraterrestres, es obvio que no pueden deducir que cuando los nativos hablaban de que los moai “volaban” estaban describiendo simplemente el proceso de trasladarlos mediante la tecnología que anula la gravedad…

lunes, octubre 13, 2003

LAS ESTATUAS DE LA ISLA DE PASCUA SE
TRASLADARON HASTA SUS ALTARES VOLANDO

El segundo episodio de 'Planeta encantado', la serie de Juan José Benítez que emite Televisión Española (TVE), incluye una de las escenas más ridículas vistas en un documental: los 'moais' -así se llaman las estatuas de la isla de Pascua- levantan vuelo cual 'supermanes' sin capa para colocarse en sus 'ahus', como se denominan los altares sobre los que reposan. Quien quiera disfrutar del momento tendrá que esperar hasta el final de 'La isla del fin del mundo', documental en el que nada tiene que ver el aburrido y mentiroso discurso de Benítez con lo que contó Thor Heyerdahl en 'Aku-Aku' (1957), libro cuya excelente traducción fue obra del ufólogo Antonio Ribera y que tiene una preciosa descripción del lugar en su primera página: "La isla de Pascua es el sitio habitado más solitario del mundo. La tierra firme más próxima que pueden ver sus habitantes está en el firmamento y consiste en la Luna y los planetas".

 

Benítez no va a la remota isla del Pacífico a la caza de vestigios de extraterrestres en la antigüedad. "Los 'moais' encierran aún algunos misterios, pero en mi opinión nada tienen que ver con seres extraterrestres", sentencia en un arrebato de sensatez. Que nadie se asuste; es sólo un espejismo. El novelista es uno de esos 'expertos' que rechazan un disparate para decir inmediatamente después otro más gordo, como el ufólogo sevillano Ignacio Darnaude Rojas-Marcos, quien no habla de los ovnis como simples naves extraterrestres, sino que mantiene que la mayoría surge "en nuestro provinciano entorno espacio-temporal desde intangibles niveles de vibración alternativos". Vamos, que los marcianos verdes son nuestros vecinos de universos paralelos.

 

El gran problema -"el verdadero e irritable enigma" de Pascua, en opinión de Benítez- es cómo se transportaron los 'moais' desde la cantera del volcán Rano Raraku hasta sus emplazamientos definitivos. Las "peregrinas soluciones" de Heyerdahl y otros no convencen al periodista, para quien la teoría del arrastre sobre troncos choca con dos grandes inconvenientes: la necesidad de "cientos o miles de hombres" y la inexistencia en la isla de madera idónea para llevar a cabo la tarea. Sin embargo, como recuerda el arqueólogo Kenneth L. Feder en su libro 'Fraudes, mitos y misterios' (1990), cuando Heyerdahl se puso manos a la obra, "seis hombres sacaron de una cantera una estatua de cinco metros de largo en sólo cinco días. Un grupo conformado por varios isleños erigió un antiguo 'moai' en un periodo muy corto, utilizando cuerdas y palancas. Las estatuas fueron movidas a lo largo de los viejos caminos utilizando trineos de madera y sogas". Respecto al origen de la madera, se sabe que el toromiro era muy abundante en la isla en la época en la que se levantaron las estatuas, cuando en Pascua crecían también otras especies vegetales ahora inexistentes.

 

El novelista recurre a mentiras para vender su ficción: que los 'moais' flotaron desde la cantera hasta los 'ahus' gracias al 'maná', el poder sobrenatural del rey y los sacerdotes. Benítez afirma que ésa es la explicación que le han dado los ancianos pascuences y se lamenta de que no cuente para los científicos. Lógico, no cuenta porque la ciencia tiene desde hace décadas una explicación que no precisa ni de poderes misteriosos ni de extraterrestres, ni de nada por el estilo. Es lo mismo que sucede cuando alguien sostiene que Dios creó el mundo en siete días, que modeló al hombre en barro y a la mujer a partir de una costilla de aquél, que hubo un paraíso terrenal, que todos los seres vivos se salvaron de un diluvio universal a bordo de un arca y otras historias que sólo se diferencian de la del 'maná' de los reyes y sacerdotes pascuenses en que son nuestros mitos. Poner a los 'moais' a volar sobre Pascua es tan ridículo como explicar el origen del hombre recurriendo a un anciano de barba blanca que trabaja la arcilla.

 

Luis Alfonso Gámez

http://magonia.blogspot.com/2003_10_13_magonia_archive.html

 

 

 

¿QUIÉN CONSTRUYÓ LOS MOAI?

 

 

 

POR HORACIO VELMONT

 

 

 

El axioma de los escépticos es que si siempre

 

niegas acertarás más que si siempre afirmas.

 

 

 

Una de las mayores dificultades de los seres humanos, de los cuales los escépticos hacen gala, es no ver lo obvio, y así buscan soluciones complicadas a los problemas más sencillos.

 

El por qué los escépticos –que se suponen que no son tontos del todo y, por lo menos algunos, tienen casi una mediana inteligencia–, no quieren poner en las ecuaciones a los extraterrestres es un verdadero misterio.

 

Podríamos ensayar algunas explicaciones, por ejemplo que hayan visto alguna película de terror donde los extraterrestres venían a nuestro planeta a comerse a los terrícolas como si fueran un exquisito manjar.

 

También pudiera ser que cuando no querían comer la sopa su madre los asustaba con llamar a los alienígenas, en cuyo caso estarían haciendo una especie de mecanismo de negación, como gustan decir los psicólogos, y por eso rechazan inconscientemente todo lo que se supone que tiene que ver con seres del espacio exterior.

 

O después de todo quizás la respuesta es más simple: ¡los escépticos son lisa y llanamente unos verdaderos majaderos!

 

El asunto es que, les guste o no a los escépticos, los extraterrestres conviven con nosotros desde tiempos inmemoriales, a veces enseñándonos, a veces experimentando con nuestros animales, y por supuesto a veces también con nosotros.

 

En resumidas cuentas mejor es enfrentarse con esta verdad, ya que nunca nadie resolvió nada huyendo…

 

 

 

* * * * *

 

 

 

La verdad sobre el origen de los monumentos de la Isla de Pascua.

 

Estimado profesor Velmont: Nos ha impresionado el Grupo Elron por la magnitud de sus respuestas a temas tan “inexplicables”, que nos quisimos sumar a este conocimiento de la verdad. Le escribimos desde Chile, y uno de los temas que nos tiene intrigados, tanto a nosotros como a la comunidad chilena, es el tema de los llamados moai de la Isla de Pascua o Rapa Nui. Nos gustaría saber su origen, quiénes los construyeron, con que fin y por qué sus espaldas le dan la espalda al mar.

 

Esperando su pronta respuesta, nos despedimos de usted atentamente.

 

Leonardo y Raúl V.

 

 

 

RESPUESTA

 

Apreciados Leonardo y Raúl: Nosotros no teníamos ninguna duda sobre que los Moai habían sido erigidos por extraterrestres que obviamente conocían la forma de manipular a su antojo grandes pesos. Pero igual preguntamos para conocer algunos detalles más. Te transcribo los diálogos que hemos mantenido con Ron Hubbard, Maestro de Luz y uno de nuestros principales Guías espirituales:

 

 

 

Interlocutor: … ¿Quiénes construyeron los monumentos de la Isla de Pascua? Me refiero especialmente a esos gigantescos Moai, que tienen 23 metros de altura y un peso de 80 toneladas cada uno.

 

Ron Hubbard: Fueron construidos por una civilización extraterrestre.

 

Interlocutor: ¿Se puede saber de dónde provenían?

 

Ron Hubbard: Sí, provenían de una estrella que se encuentra a decenas de años luz del sistema Solar.

 

Interlocutor: ¿Llegaron a convivir con los isleños?

 

Ron Hubbard: No sólo convivieron con ellos sino que los dominaron y transformaron en sus súbditos.

 

Interlocutor: ¿En qué siglo fueron construidos?

 

Ron Hubbard: Fueron construidos alrededor de seiscientos años atrás.

 

Interlocutor: ¿Con qué finalidad los construyeron?

 

Ron Hubbard: Los construyeron para ellos.

 

Interlocutor: ¿Por puro egocentrismo?

 

Ron Hubbard: ¡Claro!

 

Interlocutor: ¿Eran infantiles esos extraterrestres?

 

Ron Hubbard: Eran egocéntricos.

 

Interlocutor: Entiendo… Doy por sentado que los construyeron con máquinas antigravitatorias… ¿Es así?

 

Ron Hubbard: Por supuesto. Cada monumento pesaba varias toneladas.

 

Interlocutor: ¿Esos rostros qué representaban? Me refiero a si eran la representación de alguna deidad o cosa parecida.

 

Ron Hubbard: Directamente los representaban a ellos. Los rostros eran los de ellos.

 

Interlocutor: Bueno, entonces eran bastante feos… ¡Con razón sometieron a los isleños!... Pero, aparte de esta broma, no entiendo el por qué esculpieron sus propios rostros.

 

Ron Hubbard: Querían ser adorados.

 

Interlocutor: ¡La historia de siempre! ¿Había alguna razón especial por la que los construyeron de espaldas al mar?

 

Ron Hubbard: No, ninguna razón en especial…

 

Interlocutor: ¿Se sabe cómo se llamaban esos extraterrestres?

 

Ron Hubbard: Los primeros extraterrestres que arribaron a la isla se llamaban Kabec. Después vinieron otros, los Dorm, que era una raza de seres de color oscuro, muy similar a la raza negra terrestre, pero no tan lampiños.

 

Interlocutor: ¿Vinieron en son de paz?

 

Ron Hubbard: No, porque hubo guerra entre ellos y al final todos se fueron y dejaron sola a  la isla con los nativos, y los extraterrestres quedaron en el recuerdo brumoso de ellos.

 

Interlocutor: ¿Cuánto tiempo transcurrió entre la venida de los primeros extraterrestres y los segundos?

 

Ron Hubbard: Aproximadamente doscientos años.

 

Interlocutor: ¿Los extraterrestres se llevaron a los isleños o los dejaron? Lo pregunto porque parece ser una costumbre de los extraterrestres venir a nuestro planeta y llevarse a los nativos.

 

Ron Hubbard: No, no se los llevaron. En este caso no. Los isleños simplemente emigraron a otros lugares, como Tahití o la costa chilena.

 

Interlocutor: ¿Por qué los isleños le llamaban a la Isla de Pascua, naturalmente en el idioma de ellos, “el ombligo del mundo”?

 

Ron Hubbard: Era un nombre arbitrario surgido de que la isla se encontraba en el medio del océano. No tenía ninguna otra base.

 

Interlocutor: ¿Algo más sobre esto?

 

Ron Hubbard: No, esto es todo.

 

 

 

Bueno, espero que haya quedado aclarado el misterio de los monumentos de la Isla de Pascua.

 

Bienvenidos al club. Un fuerte abrazo.

 

Horacio Velmont.