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La leyenda de la Dama de Blanco
Grupo Elron

 

Todas las apariciones, absolutamente todas, de las denominadas “Dama de Blanco”, son originadas por los espíritus del Error del plano 2, que de esta forma de burlan de la ingenuidad de los encarnados y gozan con las reacciones de susto o sorpresa que ocasionan. Más información en http://www.grupoelron.org/fenomenos/espiritusdelerror.htm

HORACIO VELMONT

Nada obstaría a que en las apariciones de la Dama de Blanco estuvieran también involucrados los extraterrestres con el propósito de investigar las reacciones humanas, obviamente utilizando la teletransportación para aparecer y desaparecer, pero los Maestros de Luz han informado categóricamente que se trata solamente de burlas de los espíritus del Error, sin otra finalidad que divertirse a nuestra costa.

 

Las Damas de Blanco que rondan por los castillos también son espíritus del Error del plano 2 que por su apego a las cosas materiales han quedado como “pegados” al plano físico y continúan haciendo las mismas cosas que hacían cuando estaban encarnados.

Los llamados “autoestopistas fantasmas”, asimismo, también son espíritus del Error del plano 2 que por lo general se aparecen a la vera de los caminos haciendo señas para que los lleven, y una vez dentro del vehículo desaparecen sorpresivamente dejando atónitos al conductor y a los eventuales pasajeros sin que éstos atinen a darse cuenta de lo que en realidad sucedió, es decir, que fueron víctimas de una broma…

JORGE OLGUÍN

Hay casos de espíritus que encarnaron como mujeres, que estaban a punto de contraer matrimonio y han sufrido accidentes, a veces también muriendo el novio, cuyo apego al plano físico es tan grande que se crean en su plano 2 una fantasía conceptual donde todavía sienten que están “vivos”, y entonces interactúan con el plano físico deteniendo a los carruajes y pidiendo ser llevados. Generalmente se presentan con la apariencia que tenían en su última encarnación y hacen una especie de foco energético para que al ser tocados los perciban como algo sólido. Una vez que cumplen este capricho egoico dejan de hacer foco y de ser visibles para los viajeros.

 

 

 

Enlace a la página (akasico.com)

FANTASMAS EN
LAS AUTOPISTAS
Autostopistas fantasma

Existen muchos casos pavorosos de encuentros con fantasmas en las
carreteras, a los que colectivamente se conoce como "autostopistas fantasma".
El 20 de mayo de 1981, cuatro jóvenes amigos que se ven bastante a menudo, deciden ir a dar una vuelta en coche a Palavas. Son aproximadamente las once de la noche.

Hacia las doce y media, inician el retorno a Montpellier en un Renault 5 rojo de dos puertas. Las dos chicas van detrás, los dos chicos delante, la radio suena muy alta.

A la salida de Palavas, en dirección a Montpellier, entre el cruce y la gasolinera, ven a una señora haciendo autostop. Aparenta tener unos cincuenta años, lleva un impermeable blanco hasta la rodilla y un pañuelo, también blanco, en la cabeza.

El conductor, M. M., propone recogerla y para el coche unos metros más allá. El pasajero de delante, M. L., se dirige a ella en estos términos "Vamos hacia Montpellier. ¿Le viene bien?" Por toda respuesta, la señora sonríe y se dirige al vehículo. M. L. se apea, baja el asiento delantero y la dama se coloca entre las dos chicas en el asiento de atrás. El vehículo arranca, atraviesa el puente en dirección a Montpellier y llega a la intersección de la carretera de Villeneuve- les-Maguelonne, en un lugar llamado Pont-Vert, donde la carretera de Montpellier presenta una curva bastante pronunciada.

En ese momento la autostopista grita: "¡Cuidado con la curva!" Su voz suena más alta que la música del coche. El conductor, sorprendido, reduce la velocidad y al igual que el resto de los pasajeros, fija su atención en la carretera. Es entonces cuando los gritos de las dos chicas les obligan a volverse a mirar hacia atrás: la señora recogida en autostop ya no está en el coche.

Después de unos segundos de sorpresa y de duda, M. M. acelera y se dirige a la comisaría de Montpellier, donde relata su aventura una hora después.

Esta historia, extraída de un informe redactado a finales de mayo de 1981 por el inspector jefe de la Comisaría central de Policía de Montpellier, y recogida por los medios de comunicación, se ha difundido ampliamente en Francia.

Forma parte de las leyendas locales y se transmite desde la más tierna infancia, puesto que circula ya -con algunas variantes- entre los escolares de primaria. El "asunto de la Dama de blanco de Palavas" corno lo llamó la prensa, apasiona a los amantes de las historias insólitas. Se trata, en efecto, del testimonio de una experiencia vivida -la policía no ha podido demostrar que se tratara de una broma o de una alucinación por drogas- pero a la vez es un relato con numerosos rasgos legendarios característicos de la leyenda tipo "el autostopista que se desvanece" o "el autostopista fantasma" estudiado por los folkloristas de todos los países desde hace unos cincuenta años. El análisis de este conjunto, desde las publicaciones universitarias pioneras de Beardsley y Hankey (1942 y 1943) hasta la obra de Jan Harold Brunvand, The Vanishing Hitchhiker (1981), que ha dado a conocer al gran público el concepto de leyenda urbana, ha desempeñado un papel central en la aparición de la noción de leyenda contemporánea. La influencia del modelo legendario está muy clara en las variantes de la historia de Palavas que de alguna forma, la complementan. Así, mucha gente cuenta que la Dama de blanco -la expresión forma ya parte de la reconstrucción legendaria de la narración- sería el fantasma de una mujer muerta en un accidente de coche en el mismo lugar en que desapareció.

A pesar de la aridez y de la objetividad del informe policial, los rasgos legendarios o susceptibles de ser "incorporados" en la leyenda, se perciben claramente: la aparición se manifiesta a medianoche, hora propicia para los fantasmas; los lugares de aparición y desaparición se sitúan cerca de cruces de' carreteras y puentes, lugares tradicionalmente escogidos por las criaturas sobrenaturales para manifestarse (estos lugares simbolizan un "paso" entre el aquí y el más allá); finalmente "la mujer de blanco" corresponde a una figura clásica entre los seres fantásticos del folklore europeo. Dos temas estructuran la narración: la desaparición inexplicable y el anuncio del peligro que representa la curva. Las variantes añaden un tercer motivo: se identifica a la mujer como una aparecida.

La gran variedad de narraciones de autostopistas fantasmas hace difícil la elaboración de una tipología satisfactoria. Se puede sugerir la idea de que las historias se construyen alrededor de una constante (un viajero que se hace cargo de un desconocido) y de uno o dos aspectos (la desaparición y/o el espectro) a los cuales se añade a veces, el del anuncio. Una modalidad más que un aspecto de la narración concierne al anonimato del autostopista o, por el contrario, su identificación con una figura cultural (entidad fantástica, santo, divinidad).


El tema de la misteriosa desaparición del autostopista se encuentra muy a menudo en las historias de autostopistas fantasmas, de ahí la expresión vanishing hitchhiker utilizada por los estudiosos del folklore americano. Las historias dan varios detalles que hacen inexplicable esta desaparición: el coche va rápido y sin pararse; las portezuelas permanecen cerradas; el autostopista se pone el cinturón de seguridad; está sentado en el asiento trasero de un coche de dos puertas (como en el caso de Palavas donde, por añadidura, la autostopista se encuentra entre dos pasajeras). Las narraciones insisten sobre la materialización de la aparición: "Podíamos sentir el contacto de su piel y el calor de su cuerpo", declararon las jóvenes de Palavas a unos periodistas de France-Dimanche. El autostopista deja a menudo tras de sí algo de ropa, un objeto, una huella, un olor, testimonio de su presencia temporal. Se quiere resaltar el hecho de que el autostopista no es una alucinación, e incluso si el aspecto del "aparecido" interviene, no se describe al misterioso pasajero como un fantasma impalpable, impreciso y flotando en el aire.

En cuanto a los mensajes de peligro se trata de un tema que no aparece aislado; se asocia siempre a uno u otro de los otros dos: desaparición y/o aparecido, o a ambos. Su misión consiste en conferir validez al mensaje anunciador mediante un fenómeno extraordinario. El anuncio se presenta bajo tres variantes tipo, ya sea de interés individual, regional o mundial: puesta en guardia del conductor contra un peligro de la carretera, anuncio de una catástrofe o profecía del fin del mundo.

He aquí otro ejemplo recogido por el investigador italiano Paolo Toselli en 1990: En febrero de 1977, dos jóvenes viajaban entre San Colombano y Lambro, con una niebla espesísima muy propia de esta región. En el arcén de la carretera vieron a una viejecita que hacía autostop. Se pararon y la instalaron en el asiento de atrás. Entre un suspiro y una tos, lanzó una terrible profecía: "No piséis Milán la tarde del día 27. Habrá un gran temblor de tierra que destruirá la mitad de la ciudad". Al volverse para ver a la mujer, vieron que ya no estaba allí, que había desaparecido. En el asiento quedó un carné de identidad que resultó ser de una persona muerta diez años antes.

En esta leyenda tan completa se acumulan los tres temas: el de la anunciación, la desaparición y la aparición. La viejecita no es un personaje conocido, pero puede evocar a la Befana, anciana vestida de negro del folklore italiano que se aparece entre la Epifanía y el martes de carnaval, es decir, en febrero, para traer regalos a los niños.

A principios de los años setenta, en las autopistas americanas, un autostopista fantasma, vestido de blanco y aire hippie, anunció la venida de Jesús a la Tierra. Frédérie Durnerchat cita varias historias de autostopistas profetas desde la Segunda Guerra Mundial (anunciando el final del conflicto) hasta nuestros días (anunciando el fin del mundo).

Muy pocas veces el autostopista fantasma supone una señal de desgracia para el automovilista. En 1984, la investigadora inglesa Gillian Bennett señaló el subtema del autostopista que provoca un accidente. Una de mis estudiantes, que se interesa por la "Dama de blanco de Montagnac", ha recogido algunas narraciones en las que la autostopista profiere un grito, no para prevenir al conductor de la existencia de una curva peligrosa, sino más bien para provocar un accidente en el lugar en que ella misma encontró la muerte.

En el relato legendario, el tema implica un desarrollo narrativo mayor que en los temas precedentes, ya que se necesita "probar" que el autostopista es un aparecido. Citemos las variantes más frecuentes: el autostopista ha dado una dirección (la de sus padres o la del cementerio) y, al dirigirse allí, el conductor se da cuenta de que ha transportado a un aparecido; una indagación posterior en la comisaría o entre los vecinos revela que el autostopista ha muerto; el autostopista deja un objeto que permite identificarle (carné de identidad); excepcionalmente, el autostopista declara él mismo que se ha matado en un accidente.

Frédéric Dumerchat ha recogido diversos relatos de los años cincuenta y sesenta. Veamos un ejemplo: "El primo de un amigo, un joven de 25 años, recogió en su Vespa a una chica autostopista, yendo a Estrasburgo. Se sintió invadido por un frío desagradable. La dejó delante de una casa a la que regresó unos- días después porque le había resultado atractiva. Le recibió un hombre mayor que le enseñó una foto y el muchacho la reconoció. Ella había muerto cinco años antes y él era la segunda persona a la que le sucedía lo mismo".

La impresión de frío y la reaparición del fantasma en los mismos sitios son característicos del aparecido.

En una variante más macabra, la autostopista y el joven toman café juntos y la joven se echa una mancha en el traje; posteriormente, al abrir la tumba se descubre que la difunta tiene el traje manchado de café.

A menudo, pero no siempre, la muerte es accidental (accidente de coche) y/o prematura (persona joven). A veces estos relatos minimizan, incluso ignoran los temas de la desaparición inexplicable y el de la anunciación.


El tema de la desaparición convierte a estas leyendas en historias insólitas cuyo mensaje implícito es que lo extraordinario puede surgir en la vida cotidiana. Los relatos tienden, además, hacia la literatura fantástica, con una puesta en escena apropiada: noche de invierno, lluvia o bruma, medianoche o mediodía, que es también la hora de las apariciones como lo ha recordado Roger Caillois en Les Démons de Midi (1991). En las sociedades tradicionales, el misterioso pasajero tiende a ser identificado (aparición, divinidad) mientras que el anonimato del fantasma -recordemos que la palabra fantasma no significa necesariamente "Aparición"- parece más frecuente (como en el caso de Palavas) en la cultura moderna donde lo extraordinario y lo paranormal ya no forman" parte de las creencias mágico-religiosas.

Por el contrario, el tema del aparecido ''prolonga hasta nuestros días una creencia tradicional, aun- que todavía sea minoritaria en las sociedades occidentales. Entre los mejicanos de Tejas, una autostopista fantasma se identifica con la figura de una aparecida legendaria, "La Llorona", fantasma de una mujer que se aparece en los lugares donde, después de haber sido abandonada por su marido mató a sus hijos por venganza. El mensaje implícito en las historias de autostopistas fantasmas es, en este caso, el de probar que los aparecidos existen. Según ha comprobado Cesar Bermani, estas historias explotan temas morales diversos: fidelidad o venganza más allá de la muerte; expiación de una falta cuya condena es la de aparecerse en unos lugares concretos; más vale la muerte que la deshonra. Bermani interpreta en este sentido el detalle del traje manchado que simbolizaría la pérdida de la virginidad.

El tema de la anunciación, como se ha visto se une a las leyendas que incorporan a visionarios. De forma general, ya se trate del anuncio de una curva peligrosa, de una muerte próxima o del fin del mundo, este tema afirma la realidad del Destino. Incluso si estas creencias son menos religiosas -la Providencia- que antaño, la idea del destino y sus signos precursores permanece sólidamente anclada en la mentalidad moderna.

Por último, la carretera y el autostopista tienen una carga altamente simbólica. La carretera ha sido siempre un lugar de aventura, de encuentros extraños (desde los diablos y las hadas hasta los extraterrestres), así como el símbolo del Destino. Se asocia a la angustia por la muerte: esta es la razón por la cual los muertos en accidente de carretera se convierten en divinidades protectoras. En cuanto al autostopista, es el desconocido, el extranjero que puede resultar simpático o antipático, benéfico o maléfico.

Más que ninguna otra leyenda contemporánea, la historia del autostopista fantasma se encarna en múltiples géneros: historia acaecida al amigo de un amigo, rumor, mentira o broma, ficción literaria, experiencia vivida por un testigo identificado. Porque las narraciones de autostopistas fantasmas se remiten las unas a las otras, tienden a constituirse en serie legendaria, en mitología contemporánea -como el triángulo de las Bermudas, los ovnis, el yeti- donde se solicita más lo "sobrenatural" que en las leyendas contemporáneas propiamente dichas. La coexistencia de la experiencia vivida y de la leyenda de las cuales algunos acontecimientos son rumores sin fundamento- plantea un problema crucial: ¿está la experiencia en el origen de la leyenda o proporciona la leyenda datos a la experiencia? Bertrand Méheust propone una nueva vía de investigación al considerar la mitología corno un sistema de interacción entre "vivencias" y "representaciones culturales", la ausencia de uno o de otro de estos dos términos arrastraría la muerte de esta mitología. Tornando del etnólogo Michel Boceara la expresión, Méheust habla de "vivencias místicas". No hay ninguna duda de que, en este campo, merece la pena profundizar en la noción de "vivencia legendaria'

 

 

DAMA DE BLANCO, ¿REALIDAD O ALUCINACIÓN?

 

 

 

Las bromas pesadas de los espíritus del Error.

 

Estimado profesor Velmont: Estuve buscando en sus páginas el tema de la Dama de Blanco, que es una especie de aparición tanto en los castillos como en las rutas desérticas, generalmente de noche, y no encontré nada.

 

Esta extraña aparición forma parte de la historia humana, ya que se ha presentado, según muchos testimonios, en todas las épocas, tanto frente a los antiguos carruajes como a los modernos automóviles.

 

Hasta ahora nadie ha podido determinar de qué se trata, si es algo real o una alucinación. Creo que sería un interesante tema para los Maestros de Luz.

 

Hilda B.

 

 

 

RESPUESTA

 

Apreciada Hilda: Detrás de las apariciones de la famosa Dama de Blanco, tanto en los castillos como en las rutas, quienes están detrás son los consabidos espíritus del Error, en este caso del plano 2, y lo hacen, en algunos casos porque están tremendamente apegados a plano físico, y en otros simplemente para burlarse de los encarnados.

 

El tema fue tratado en sesión en forma exhaustiva, por lo que nada mejor que transcribirte los diálogos respectivos para aclarar el tema.

 

Un abrazo.

 

Horacio Velmont.

 

 

 

SESIÓN DEL 11/7/06

 

 

 

Médium: Jorge Olguín.

 

Interlocutor: Horacio Velmont.

 

Entidades que se presentaron  a dialogar: Ron Hubbard, fundador de Dianética y Cienciología, y Radael, Thetán de Horacio Velmont.

 

 

 

 

 

 

Interlocutor: Paso otro tema que tengo agendado, referido a lo que se ha dado en llamar, en algunos casos, la Dama de Blanco, y en otros casos los Autoestopistas fantasma. Leo una síntesis de esta historia para que quede grabada que extraje de Wikipedia:

 

 

 

La autoestopista fantasma es una leyenda urbana. Al igual que la mayoría de estas supersticiones no tiene un origen definido, y está dispersa por una extensa área geográfica. Son muchas las versiones que hay sobre la misma, dependiendo de la región donde se la relate y del momento histórico. Todas coinciden en que gente viajando en vehículos se encuentran con autoestopistas que luego desaparecen sin explicación alguna, generalmente desde el vehículo en movimiento.

 

Esta leyenda viene siendo reportada desde hace siglos, y es encontrada por casi todo el mundo en diferentes versiones. Hay incluso una versión que se relata en la Biblia (Hechos 8:26-39).

 

La forma básica es la siguiente: La leyenda cuenta que una joven vestida de blanco con un vestido rasgado (a veces de novia y otras de luto) aparece frente a los viajeros a la vera de los caminos, por lo general cerca de una curva peligrosa. Les pide a los viajeros que la lleven, cuando la suben por lo general transcurre un tiempo en silencio total, y luego ella desaparece del vehículo en movimiento. Se suele contar luego que el viajero termina enterándose que la mujer había muerto en un accidente o de alguna forma trágica. La versión que la viste con traje de bodas dice que ella murió con su novio.

 

Esta misteriosa aparición puede tener varios significados; siempre que la chica aparece haciendo autoestop pueden ocurrir varias cosas, una es que ella te alerte de la curva peligrosa en la que ella misma se mató. También la chica te puede causar ella misma la muerte o indirectamente por no alertarte del peligro de la curva.

 

En sus versiones más antiguas la joven paraba a los jinetes para que la subieran al carruaje, o a la grupa de su caballo. Al igual que la leyenda actual el objetivo de esa misteriosa joven era alertar a quien le parara, y también se decía que la chica podía adivinar el futuro sobre lo que pasaría, pero aquellos que no parasen con su señal sufrirían un terrible final.

 

Hoy en día esta leyenda sigue presente, se encuentran muchas versiones, identificada con muchos nombres como la chica de la curva, la curva de la muerte, la muchacha del baile, o con otros nombres.

 

Una de las versiones que explica el porqué la chica va vestida de novia es La curva de Torreseca:

 

Según cuenta la leyenda esto sucedió durante una noche lluviosa, sobre las 11:45 de la noche una pareja de recién casados se dirigía a su viaje de novios, ambos estaban felices, aunque el muchacho conducía de una manera temeraria y la chica le preguntó:

 

-¿No crees que vas muy deprisa? -!No!-dijo él-.!Vamos, voy a setenta! -Sí, pero está lloviendo- replicó ella cada vez más inquieta. -No te preocupes...

 

Justo después, el coche patinó, se deslizó por la carretera y cayó por el barranco al pie de una curva muy cerrada; los dos murieron en el acto.

 

Al año siguiente en esa misma curva comenzaron a surgir una serie de rumores sobre una misteriosa joven la cual avisaba a los conductores sobre el terrible peligro que allí se encontraba.

 

 

 

 Hasta aquí llega la historia resumida… ¿Es posible que se trate de experimentos extraterrestres como los de Jack el Saltarín? A lo que me refiero es que quizás las Damas de Blanco que aparecen en los castillos son directamente fantasmas y los autoestopistas fantasma serían directamente extraterrestres… ¿Es así?

 

Ron Hubbard: Descarta a los extraterrestres por completo, y al hecho de que sean teletransportados para hacer sus apariciones, pues en todos los casos se trata de espíritus del Error del plano 2, que en algunos casos hacen bromas jugando con los viajeros, y en otros casos tienen un apego tan grande que hacen doble foco, uno para ser visualizado en forma humana –recuerda que las entidades espirituales son trazos– y otro para ser reconocidos, materializándose por lo general como han sido vistos en su última encarnación.

 

Es cierto que hubo casos de mujeres que estaban a punto de contraer matrimonio y han sufrido accidentes, a veces también muriendo el novio, cuyo apego al plano físico es tan grande que se crean en su plano 2 una fantasía conceptual donde todavía sienten que están “vivas”, que sienten que están encarnadas, y entonces interactúan con el plano físico deteniendo a los carruajes y haciendo las escenas conocidas. 

 

Interlocutor: Pero hay relatos que dicen que han tocado a estas apariciones y las sintieron reales…

 

Ron Hubbard: Eso no es cierto… Lo que ocurre es que en estos casos los espíritus del plano 2 hacen una especie de foco energético como para que el conductor o los pasajeros ocasionales del vehículo creyeran que estaban tocando un cuerpo sólido. Y una vez que cumplían este pequeño objetivo, como un capricho egoico, automáticamente dejaban de hacer foco y, como consecuencia, también de ser visibles para los viajeros encarnados.

 

Interlocutor: ¿Y los males que se dicen que ocurrían después de estos hechos?

 

Ron Hubbard: No, eso es una fantasía. Lo que sucedía es que si el conductor no lo levantaba, si el espíritu era muy vengativo se transportaba delante de los caballos y les hacía frente como para espantarlos, y entonces sí se producía un accidente.

 

Recuerda que son seres del plano 2, y aparte no es una sola entidad la que se aparece. Hubo muchísimos casos de este tipo a lo largo de la historia. Ten en cuenta que los espíritus, en los distintos planos, se contactan entre sí, y como muchos tienen historias y vivencias parecidas en el plano físico, hacen como una especie de comunidad o cofradía, “la comunidad de las novias abandonadas”, “la comunidad de las novias muertas”… Estos ejemplos simplemente los doy para ilustrar mejor estos hechos. De cualquier manera se trata de sucesos excepcionales, no meramente rutinarios…

 

Interlocutor: Entiendo… ¿Qué es eso de que generalmente se aparecen al lado de una curva peligrosa? ¿Es porque en esos lugares esos espíritus han tenido un accidente?

 

Ron Hubbard: Sí, es por esa razón…

 

Interlocutor: ¿Tienen la bondad de advertir el peligro que significa ese lugar?

 

Ron Hubbard: No, al contrario, siendo un lugar peligroso lo que hacen con su actitud es provocar un accidente, por lo que son también responsables kármicamente de de la muerte del conductor y de los pasajeros.

 

Interlocutor: Está claro… En concreto, entonces, tanto los autoestopistas fantasma, como las apariciones en los castillos, son espíritus del Error que forman comunidades…

 

Ron Hubbard: Estos espíritus del Error del plano 2 tienen un apego tan grande que no se quieren despegar del plano físico… Obviamente ya no están en el plano terrenal, y por eso hacen foco para ser visualizados…

 

Interlocutor: ¿No es otra cosa que eso?

 

Ron Hubbard: No es otra cosa que eso.

 

Interlocutor: ¿Así de simple?

 

Ron Hubbard: Así de simple…