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Leyendas urbanas II La autoestopista fantasma |
HORACIO VELMONT En realidad no se trata de una “leyenda urbana”, porque los hechos ocurren realmente y son provocados por los espíritus del Error que haciendo el consabido “foco” se manifiestan en el plano físico según su última encarnación. Luego de pedir un aventón y subir al vehículo desaparecen dejando perplejos a los ocasionales viajeros que no atinan, en su ignorancia del mundo espiritual, a darse cuenta de lo que ha sucedido. El tema lo hemos tratado en forma exhaustiva en http://www.grupoelron.org/fenomenos/leyendadamadeblanco.htm JORGE OLGUÍN Los espíritus del Error a veces son tan rencorosos que cuando no son levantados se vengan provocando accidentes, sea espantando a los caballos o directamente aterrando al conductor del vehículo a fin de descontrolarlo y hacerle perder su dirección. |
LAS LEYENDAS QUE NOS LLEGAN DESDE EE.UU.
Un sábado por la noche, un prestigioso doctor neoyorkino -del que evitaremos reproducir su nombre-, regresaba a su casa después de asistir a una sala de fiestas country. Al llegar al cruce redujo la velocidad y se sorprendió al ver a una deliciosa jovencita, vestida con un traje largo, de fiesta, haciendo auto-stop. Frenó de golpe y le hizo una señal para que subiera a la parte trasera de su descapotable. - El asiento de delante está lleno de palos de golf y de paquetes -se disculpó. Y a continuación le preguntó: - Pero, ¿qué está haciendo una chica tan joven como tú sola a estas horas de la noche? - La historia es demasiado larga para contarla ahora -dijo la chica. Su voz era dulce y a la vez aguda, como el tintinear de los cascabeles de un trineo. - Por favor, lléveme a casa. Se lo explicaré todo allí. La dirección es North Charles Street, número XXXX. Espero que no esté muy lejos de su camino. El doctor refunfuñó y puso el coche en marcha. Cuando se estaba acercando a la dirección que le indicó ella, una casa con las contraventanas cerradas, le dijo: - Ya hemos llegado. Entonces se giró y vio que el asiento de atrás estaba vacío. - ¿¡Qué demonios...!? -murmuró para sí el doctor. La chica no se podía haber caído del coche, ni mucho menos haberse desvanecido. LLamó repetidas veces al timbre de la casa, confuso como no lo había estado en toda su vida. Después de un largo tiempo de espera, la puerta se abrió y apareció un hombre de pelo gris y aspecto cansado que lo miró fijamente. - No sé como decirle qué cosa más sorprendente acaba de suceder -empezó a decir el doctor-, una chica joven me dió esta dirección hace un momento. La traje en coche hasta aqui y... - Sí, sí, lo sé -dijo el hombre con aire de cansancio-, esto mismo ha pasado otras veces, todos los sábados por la noche de este mes. Esa chica, señor, era mi hija. Murió hace dos años en un accidente automovilístico en ese mismo cruce donde usted la encontró...
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¿REALIDAD O ALUCINACIÓN? La leyenda de la autopista fantasma. Estimado profesor Velmont: Me interesa sobremanera saber la verdad sobre la leyenda llamada “La autoestopista fantasma” porque tengo un pariente que le ha sucedido llevar en su automóvil a una persona que luego desapareció del vehículo estando las puertas cerradas y en marcha. Martha K. RESPUESTA Apreciada Martha: Desde ya te aclaro que en este asunto, como en todos los demás del mismo tenor, no hay ningún misterio porque se trata de los espíritus del Error del plano 2, que son amigos de hacerles a los encarnados todo tipo de burlas o perversidades. Lo que ocurre es que estos espíritus tienen un apego al plano físico tan grande que hacen foco para materializarse según su última encarnación, ya sea para burlarse de los “vivos” o porque directamente creen estar aún encarnados y entonces interactúan con nosotros. En este último caso, por ejemplo, hacen “autoestop” pidiendo a los automovilistas ser llevados, para luego terminar desapareciendo y provocándoles la consabida sorpresa. En cuanto a los accidentes que estas apariciones a veces originan se debe a que hay espíritus del Error que son tan vengativos que cuando no son levantados se vengan aterrando a los conductores para que pierdan la dirección del vehículo. Lo demás es fantasía. Los espíritus del Error forman especies de cofradías a las que llaman de diversas maneras, algo así como “la comunidad de las novias abandonadas”, “la comunidad de las novias muertes”, o algo similar, y entonces se juntan para hacer sus tropelías. Ésta es la razón de que algunos de esos grupos se dediquen a hacer autoestop, otros vagan por los castillos, y así por el estilo. Sólo la ignorancia de la verdad que subyace en estos hechos, que no es otra que las ansias egoicas de estos espíritus de burlarse de los encarnados o el tremendo apego al plano físico que los impulsa a interactuar con él, contribuye a que se les confiera atención. El día en que la verdad sea patrimonio de toda la humanidad se dejará de prestar atención a estas niñerías y finalmente, al no haber motivación, irán desapareciendo como por encanto hasta quedar como cosas del pasado. Un fuerte abrazo. Horacio Velmont. Más información: Los espíritus del Error: http://www.grupoelron.org/fenomenos/espiritusdelerror.htm La leyenda de la Dama de Blanco: http://www.grupoelron.org/fenomenos/leyendadamadeblanco.htm
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