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Leyendas urbanas XL Los fenómenos paranormales |
Aquí dice que los fenómenos paranormales los producen los espíritus del Error… ¿También quitarán las pulgas?
¡Maldición, otra vez los espíritus del Error saboteando mi trabajo!
Esta enigmática fotografía circuló por todo el mundo y provocó grandes polémicas. Unos opinaron que se trataba de un fenómeno paranormal, otros que era un Ovni, hasta que finalmente, luego de arduas investigaciones, Escépticos Colombia demostró que se trataba de un farol de alumbrado mecido por el viento…
¿Fenómeno paranormal? No, debajo tengo una almohada…
Por un instante creí que se trataba de un fenómeno paranormal…
¿Qué miran, paranomales, acaso piensan que soy algún fenómeno?
Me dijeron que tirando de la cuerda se producíría un fenómeno paranormal…
No, no soy un fenómeno paranormal, tengo el teletransportador en cortocircuito…
No te alarmes, Rigoberto, es sólo un fenómeno paranormal…
¿Ahora también va a seguir insistiendo, profesor Velmont, en que los fenómenos paranormales no existen?
HORACIO VELMONT Yo no creo en los fenómenos paranormales, pero que los hay, los hay… JORGE OLGUÍN Cuando decimos que los llamados “fenómenos paranormales” no existen queremos significar que no son, según se los define generalmente, “manifestaciones producidas por ciertos dotados vía percepción extrasensorial a través de una acción directa de su mente sobre la materia”. En primer lugar, porque tales poderes o facultades no existen en el plano físico, y en segundo lugar, porque tales “fenómenos” son producidos por los espíritus del Error, sea para confundir o directamente para burlarse de los encarnados.
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LOS ESPÍRITUS DEL ERROR NOS TOMAN EL PELO POR HORACIO VELMONT ¿Quién cuando pequeño no tomó un palito y lo metió en la pecera para asustar a los pececitos? Si pudiéramos transformarnos en peces y preguntarles sobre lo sucedido, bueno, darían las mismas tontas explicaciones que dan los escépticos y los creyentes sobre los fenómenos paranormales. Si algún escéptico o algún creyente pensara que nos estamos burlando de su ignorancia, nuestra respuesta sincera es que jamás cometeríamos el pecado de burlarnos de la ignorancia. Sólo de la estupidez… Los fenómenos paranormales, digámoslo por enésima vez, los producen los espíritus del Error del plano 2, aprovechando que nosotros, los encarnados, que estamos en el plano físico 1, no podemos verlos. Si pudiéramos verlos, o de una vez por todas aceptáramos su existencia, y comprendiéramos por qué razón lo hacen, su juego terminaría y los fenómenos paranormales pasarían a mejor vida, es decir desaparecerían para siempre. ¿Quién iría a ver un mago a quien el público le descubre todos sus trucos? Es tan, pero tan estúpida esta cuestión de los fenómenos paranormales, que provoca verdaderas carcajadas ver la alharaca que hacen los que se dedican a investigarlos. Y mejor no hablemos de los “cazafantasmas”, si es que en verdad existe tal delirante “profesión”… Un “cazafantasma” es algo tan ridículo como si un pez que está en una pecera se dedicara a querer atrapar al gato… No seguiría insistiendo en esto si no fuera porque quizás algún investigador de lo paranormal lea este artículo, recapacite, se dé cuenta de que está haciendo el ridículo, y a partir de ese momento se dedique verdaderamente a ser útil a la sociedad, dejando de lado a los fantasmas y a los supuestos fenómenos paranormales. No dejamos de tener en cuenta, sin embargo, que para dedicarse a cazar fantasmas o a investigar los fenómenos paranormales hay que tener la inteligencia de un pez, en cuyo caso este artículo no serviría. No obstante, es posible que sí sirva si alguna madre lo lee y casualmente su hijo haya manifestado en algún momento la idea de dedicarse cuando sea grande a este tipo de tareas. Me refiero, naturalmente, a darle una de esas palizas que se recuerdan toda la vida… Nosotros estamos en contra del castigo físico, especialmente si con él se quiere sacar las ideas tontas de la cabeza, pero también sabemos que siempre hay excepciones: es preferible que alguien ande con el trasero colorado antes que pierda el tiempo en tonterías. Y como acotación al margen, yo estoy muy seguro de que los mercaderes del templo, que sufrieron en carne propia los temibles latigazos de Jesús –recordemos que el Maestro era carpintero y tenía brazos fuertes–, nunca más se les ocurrió la idea de volver a vender allí su mercadería. Verdaderamente me avergüenza tener que reconocer que a veces los psicólogos tienen razón cuando sostienen que una buena paliza a tiempo puede dar buenos resultados. No es necesario que ahonde más en este trivial asunto porque ya hemos dicho lo suficiente en anteriores páginas Web, y quien quiera ampliar estas explicaciones puede acudir a ellas. Referencias. Los espíritus del Error: http://www.grupoelron.org/fenomenos/espiritusdelerror.htm El caso Cañitas (Carlos Trejo): http://www.grupoelron.org/fenomenos/elcasocanitas.htm Psicofonías: http://www.grupoelron.org/fenomenos/psicofonias.htm Fenómenos paranormales: http://www.grupoelron.org/fenomenos/fenomenosparanormales.htm El fenómeno Poltergeist: http://www.grupoelron.org/fenomenos/poltergeist.htm El Tablero Ouija: http://www.grupoelron.org/quees/laouija.htm Las caras de Belmez: http://www.grupoelron.org/fenomenos/carasdebelmez.htm ARP-SAPC y las Caras de Bélmez: http://www.grupoelron.org/escepticismo/arpsapccarasbelmez.htm
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