Índice
El desastre del dirigible Hindenburg
Grupo Elron

 


ballon012.gif (21974 bytes)

 

 

Para ver el video completo del desastre del dirigible Hinderburg haz clic aquí:

http://hombrelobo.com/2007/02/vdeo-la-explosin-del-hindenburg.html


JORGE OLGUÍN

El desastre del dirigible Hindenburg se produjo a raíz de una bomba que hizo explotar un saboteador suicida, siendo el autor intelectual una potencia económica alemana que pretendía sacar ventajas con su destrucción.

 

 

 

El Desastre del Hindenburg

En 1937 uno de los mayores aparatos voladores construidos por el hombre, de 245 metros de largo y 41 metros de diámetro, estallaba en llamas sobre Nueva Jersey, cambiando el destino de la aviación comercial y probablemente de parte de la II Guerra Mundial: se trataba del dirigible LZ 129 Hindenburg.

Considerado un triunfo tecnológico de la Alemania nazi (voló en la ceremonia de inauguración de los Juegos Olímpicos de Berlín) el Hindenburg tenía una capacidad para 72 pasajeros, carga útil de 112 toneladas, una tripulación de 61 personas y una velocidad máxima de 135 km/h. Su interior era lujoso, a diferencia de otros dirigibles donde la barquilla se encontraba en el exterior de la nave, en el Hindenburg era interior para mejorar la aerodinámica. Contaba con sala de lectura, salón con un pequeño piano, bar, restaurante e incluso sala de fumadores presurizada. Quien lo desease podía contemplar la zona que sobrevolaba el aparato gracias a una serie de ventanas panorámicas.

En su primer año de servicio realizó numerosas travesias a lo largo del Atlántico llevando a miles de viajeros, creando así el primer servicio de pasajeros entre Europa y Estados Unidos. En el contexto de su tiempo e incluso hoy en día era un monstruo, sólo 23 metros más corto que el Titanic y capaz de recorrer distancias impensables para los aeroplanos de entonces.

El Desastre
En Mayo de 1937, el Hindenburg se aproxima a Nueva Jersey después de un vuelo de 4 días sobre el Atlántico. En las últimas horas ha sobrepasado una tormenta y fuertes vientos, pero parece que el atraque no supondrá ningún problema. Sin embargo, en el último momento y por razones desconocidas, la popa comienza a arder y el incendio se extiende furiosamente por toda la nave. En pocos segundos consume el dirigible entero, haciendo que se desplome sobre la multitud que espera. Tripulantes y pasajeros tratan de salvar su vida arrojándose por las ventanas o descendiendo por cuerdas. La catástrofe es narrada en directo por un comentarista radiofónico, Herbert Morrison, que visiblemente afectado pero con profesionalidad se mantendrá en su puesto y pronunciará las palabras que han quedado desde entonces asociadas al desastre: "¡Oh, la humanidad!"

Perecieron 36 personas entre pasajeros, tripulantes y personal de tierra, una cifra que puede parecer escasa para la aparatosidad del suceso, pero que representa a un tercio de los que viajaban en el Hindenburg en ese momento.

A consecuencia del accidente los dirigibles como vehículos comerciales serían desechados por orden del propio Adolf Hitler, cambiando así el panorama de la aviación en todo el mundo y haciendo que los esfuerzos se concentrasen en desarrollar otro tipo de tecnologías.

Teorías sobre el accidente

 

  • La causa mecánica: La hipótesis aceptada es que un imprevisto de algún tipo provocó la ignición del hidrógeno que se usaba para la sustentación de la nave (el helio, menos propenso a accidentes, estaba bajo embargo militar por parte de Estados Unidos). La razón de la ignición sigue siendo un misterio, aunque se baraja desde una chispa de electricidad estática hasta un rayo. Esto combinado con otros factores como el hidrógeno expulsado por el Hindenburg en la maniobra de aterrizaje o la pintura usada para recubrirlo, que posteriormente se descubrió que era áltamente peligrosa, pudo ser la causa del veloz incendio que devoró la estructura en pocos segundos.
  • El sabotaje: Los más paranoicos han defendido la teoría de que alguien desde dentro pudiese provocar el incendio. Ese alguien ha sido nombrado incluso: el tripulante Eric Spehl, que murió en el accidente. El motivo sería destruir un gran símbolo de la Alemania nazi (aunque la compañía Zeppelin era abiertamente contraria al régimen). A favor de esta teoría hay datos como que la novia de Spehl era comunista y antinazi, que el fuego se originó cerca de su zona de trabajo y que varios testigos dijeron haber visto algo como el flash de una cámara de fotos (Spehl era fotógrafo), que podría haberse usado como detonante, antes de que se produjese la deflagración.
    Otro posible saboteador investigado por el FBI fue el acróbata Joseph Spa, que no simpatizaba con los nazis y tuvo la oportunidad para colocar un explosivo con la excusa de ir a alimentar a su perro.
  • El suicidio de un pasajero: Una teoría poco defendida es la de que un pasajero pudo suicidarse poco antes del aterrizaje disparándose (a sí mismo o al dirigible) con una pistola Luger que posteriormente se habría encontrado entre los restos con una bala menos. No hay evidencias de que algo así ocurriese, pero sigue siendo interesante.
  • Continuar leyendo en
  • http://frankenrol.blogspot.com/2007/02/el-desastre-del-hindenburg.html

 

 

 

¿ACCIDENTE O SABOTAJE?

 

 

 

La verdad sobre el desastre del dirigible Hindenburg.

 

Estimado profesor Velmont: Me pongo nuevamente en contacto con usted, esta vez para consultarle sobre el desastre del dirigible alemán Hindenburg ocurrido en 1937, del cual incluso hay una película.

 

La cuestión es que los investigadores no se han puesto de acuerdo sobre si fue un atentado producto de una bomba, o un incendio “natural” causado por la tormenta eléctrica que se desataba en ese momento sobre el fuselaje de la nave, que estaba hecho de materiales inflamables; sin olvidar mencionar que estaba llena de hidrógeno, gas muy inflamable, al contrario de la actualidad donde se utiliza el helio.

 

Ariel C.

 

 

 

RESPUESTA

 

Apreciado Ariel: El desastre se debió, lisa y llanamente, a una bomba que hizo explotar un saboteador suicida. Como en este asunto no hay mucho que decir, directamente te transcribo la parte pertinente de la sesión donde se trató el tema.

 

Un abrazo.

 

Horacio Velmont.

 

 

 

SESIÓN DEL 27/3/07

 

 

 

Médium: Jorge Olguín.

 

Interlocutor: Horacio Velmont.

 

Entidades que se presentaron a dialogar: Primera parte, Ron Hubbard, fundador de Dianética y Cienciología; segunda parte, Johnakan Ur-el, Thetán de Jorge Olguín y Radael, Thetán de Horacio Velmont.

 

 

 

 

 

 

Interlocutor: Bien, paso a la siguiente pregunta, que me hizo Ariel C., y que está relacionada con el dirigible Hindenburg, destruido en 1937 por una terrible explosión justo cuando ya había llegado a destino. Se especuló con que había sido un sabotaje pero luego esa idea se desechó completamente…

 

Ron Hubbard: En realidad sí fue un sabotaje…

 

Interlocutor: ¡Ah!, ¿entonces fue un sabotaje como se pensó en un primer momento?

 

Ron Hubbard: Así es…

 

Interlocutor: ¿De dónde provino ese sabotaje?

 

Ron Hubbard: En esa época había distintas facciones… Es un sabotaje originado directamente dentro de la propia Alemania…

 

Interlocutor: ¿Se trató de un sabotaje de alguna competidora de dirigibles?

 

Ron Hubbard: No pasa por ahí, sino porque distintas potencias económicas buscaban destruir a esa compañía de dirigibles como medio de poder crecer ellos…

 

Interlocutor: Entiendo… ¿Y cómo fue el atentado? ¿Había en el mismo dirigible algún saboteador?

 

Ron Hubbard: Correcto…

 

Interlocutor: Y que hizo explotar la bomba justo cuando el dirigible llegó a destino y estaban amarrándolo…

 

Ron Hubbard: Así es…

 

Interlocutor: ¿El saboteador murió junto con la bomba?

 

Ron Hubbard: También correcto…

 

Interlocutor: ¿Fue negligente acaso?

 

Ron Hubbard: No, simplemente fue un suicida…

 

Interlocutor: ¿Algo parecido a los kamikaze japoneses?

 

Ron Hubbard: Sí, fue algo similar…

 

Interlocutor: ¿Por algún ideal estúpido?

 

Ron Hubbard: Tú lo has dicho… No era necesario hacer algo así porque de todas maneras con el crecimiento de la aviación los dirigibles no iban a tener mucho futuro…

 

Interlocutor: ¿Damos por concluido el tema o hay algo más que se pueda decir?

 

Ron Hubbard: No, salvo reiterar que el autor intelectual de la destrucción del dirigible fue una potencia económica alemana…

 

Interlocutor: Bien, entonces doy por terminado este asunto…