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El cojo de Calanda
Grupo Elron

¡Y después algunos preguntan por qué no tomamos contacto oficial con los terrestres!



A la Virgen del Pilar se le endosa gratuitamente el supuesto milagro de hacerle crecer la pierna a un cojo. El excelso espíritu de Luz que hizo el rol de la Madre del Maestro Jesús debe estar con la sonrisa permanente al ver las cosas que se le atribuyen...



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El famoso "Cojo de Calanda" no era más que un vivillo que mediante un truco circense simulaba ser un lisiado. Con este artilugio vivió un par de años de la caridad de los incautos, hasta que se cansó de fingir e inventó el milagro de que la Virgen del Pilar le hizo crecer la pierna, incluso con la misma cicatriz que tenía de joven. ¡Cosas veredes, Sancho, que no crederes!

 

 

COSAS VEREDES SANCHO.

por Horacio Velmont

Ninguna duda cabe que de los supuestos milagros que se le atribuyen al excelso espíritu que en el plano físico hizo el rol de la madre del Maestro Jesús, las palmas se la lleva el que se dio en llamar "El cojo de Calanda".

Miguel Pellicer era natural de Calanda, Teruel, y según las crónicas de la época había perdido una pierna en un accidente, y por este motivo no le había quedado más remedio que vivir de la caridad.

Este vivillo solía pedir limosna a las puertas del templo del Pilar, inspirando lástima a los feligreses con su "desgracia".

En realidad, Miguel no había perdido su pierna sino que fingía no tenerla mediante un truco circense. De esta manera cosechaba abundantes dinerillos.

Pero un día se cansó de fingirse cojo, ¿y cómo podría hacerlo sin que lo acusaran de aprovecharse de la buena fe, o sin que directamente lo lincharan?

Entonces se le ocurrió la "brillante idea" de simular que por intersección de la Virgen había recuperado la pierna.

Lo hizo tan bien y con tanta convicción que el "prodigio" fue anotado el 29 de marzo de 1640 ante notarios y oficialmente reconocido por el arzobispo.

Además, fue relatado en un librito que ha sido traducido en varias lenguas y divulgado por toda Europa. Se han hecho incluso coplas sobre este caso.

El ocasional lector de este suceso se estará preguntando cómo es posible tanta ingenuidad frente a algo tan burdo, pero todo se aclara al tener en cuenta la época en que el astuto Miguel Pellicer inventó el "milagro".

Hoy, si alguien hiciera algo así lo correrían a escobazos. ¿o no?

SESIÓN DEL 16/8/05

Médium : Jorge Olguín.

Interlocutor : Horacio Velmont.

Entidad que se presentó a dialogar : Ron Hubbard, fundador de Dianética y Cienciología.

 

Interlocutor: Maestro, ¿usted ubica el famoso caso llamado "El cojo de Calanda"?

Ron Hubbard: Sí, lo ubico.

Interlocutor: ¿Puede habido alguna intervención extraterrestres? Lo pregunto porque se trata de un caso aparentemente bien documentado en que a alguien llamado Miguel José Pellicer, que le habían amputado la pierna a causa de un accidente, le volvió a crecer. El milagro se lo atribuyen a la Virgen del Pilar.

Ron Hubbard: Es una farsa.

Interlocutor: ¿Farsa en qué sentido?

Ron Hubbard: Primero porque dentro de las leyes del plano físico creadas por el Absoluto una pierna amputada no puede crecer.

Interlocutor: Eso está perfectamente claro, ¿pero cómo puede haberse montado algo así que ha engañado a todos?

Ron Hubbard: Hay muchísimos engaños en el plano físico, como la niña de la visión de rayos X, el vidente de Bosnia, y tantos otros. ¡Por favor!

Interlocutor: A ver si entiendo, ¿esta persona siguió entonces con su pierna amputada y nunca le creció?

Ron Hubbard: No, es al revés, nunca le fue amputada.

Interlocutor: ¿El sacerdote estaba involucrado?

Ron Hubbard: No, fue una víctima más.

Interlocutor: ¿Cómo fue el asunto?

Ron Hubbard: Había una persona que conocía de trucos circenses y simuló que a esta persona le habían amputado la pierna y luego le volvió a crecer invocando un milagro a la Virgen.

Interlocutor: ¿Y con qué motivo hicieron algo así?

Ron Hubbard: Por dinero.

Interlocutor: ¿Esta persona pedía limosna en un iglesia fingiendo ser cojo?

Ron Hubbard: Así es.

Interlocutor: Maestro, este suceso ocurrió en 1640, una época de tremenda ignorancia. Supongo que esta farsa no podría haberse hecho en la época actual.

Ron Hubbard: Correcto.

Interlocutor: Entiendo lo que me quiere decir.

Ron Hubbard: En esa época era muy común que las personas fingieran ser lisiados para obtener mayor beneficios económicos al pedir. El truco lo aprendían de los ilusionistas de los circos ambulantes de la época. Además, muchos eran contorsionistas y tenían facilidad para dislocar sus huesos y así simular ser mancos o cojos.

Interlocutor: Que es el caso de este Miguel José Pellicer.

Ron Hubbard: Así es.

Interlocutor: En concreto, entonces, todo este asunto del Cojo de Calanda no fue más que una farsa circense de la época.

Ron Hubbard: Correcto.

Interlocutor: ¿Algo más para agregar?

Ron Hubbard: Perderíamos un tiempo precioso si le dedicáramos a esto un segundo más.

Interlocutor: Está bien, lo doy por terminado, entonces.