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Leyendas urbanas LIV

Los seres índigos

Grupo Elron

 

Estoy avergonzado, tuve un ataque de ego y les dije a todos que yo era un ser índigo…

Siempre quise, Superman, hacer el amor con un ser índigo…

Los seres índigos son capaces de sorprendentes proezas que a los simples mortales nos están vedadas…

Algunos seres índigos exhiben cualidades tan notables que dejan pasmados a más de uno…

En cualquier grupo en que haya un ser índigo, éste se destaca nítidamente de los otros…

Algunos sostienen que el aura de los seres índigos es azul…

Como en la Viña del Señor hay de todo, también hay seres índigos que dejan mucho que desear…

Una de las características de los seres índigos es que cuando son pequeños nunca cometen errores…

Si bien los niños índigos están adelantados para su época, no todas las señales de precocidad revelan que se trate de uno de ellos…

¡Hola a todos! Soy un ser índigo, nada más que estoy un poco descolorido…

Si bien en muchos casos puede haber dudas, hay personas que jamás podrían ser sindicadas como seres índigos…

El único problema que tienen los seres índigos es que nunca pueden viajar de incógnito…

Me pregunto, profesor Velmont, qué tendrán los seres índigos que no tenga yo…

HORACIO VELMONT

Bueno, yo también me lo pregunto, habrá que investigar a fondo…

JORGE OLGUÍN

Los denominados "índigos" no son más que la fantasía de algunas personas que han creído ver en los niños superdotados una nueva raza que vendría a salvar a la humanidad. Una vez más se comprueba que cuando se ignora algo, el vacío se lo llena de cualquier cosa. Así, a los niños índigos se los ha dotado de poderes tan absurdos como el la invisibilidad o del vuelo. Lo que ocurre, en realidad, es que en cada etapa de la historia nacen seres con determinados dones como para ayudar a la humanidad a dar un paso mas adelante, pero eso es todo.

 

 

EL CUENTO DE LOS SERES ÍNDIGOS

 

Había una vez…

 

POR HORACIO VELMONT

 

Los seres índigos entran en la categoría de disparates similares a los del Diluvio Universal y el Arca de Noé, el cruce milagroso de los israelitas por el Mar Rojo –Moisés y su varita mágica mediante–, y la virginidad de María, por citar solamente algunos de ellos.

Quienes comenzaron a difundir esta verdadera bobada indudablemente tenían el decodificador averiado y también lo tenían quienes siguieron en la misma tesitura.

Por supuesto que también fueron influidos por los espíritus del Error, que están siempre al acecho, y más cuando hay de por medio personas influenciables…

Bueno, sí, también cada uno de ellos se armó su negocito, porque supusieron que al ser una de las características de los niños índigos estar en desacuerdo con el mundo había que encausarlos mediante cursos especiales, confundiendo trastorno mental con la supuesta disconformidad con el mundo de los seres evolucionados.

Como no podía ser menos, lo primero que hicieron los investigadores es afirmar que Jesús era un niño índigo, demostrando una vez más que el Maestro da para todo.

El desparpajo de quienes fomentan la idea de la existencia de estos seres es descomunal, y por si alguien lo duda basta leer este texto que hemos extraído de Internet (http://www.formarse.com.ar/articulos/ninos_indigo.htm):

 

  Los niños índigo

 

Nuevos Seres de Luz están poblando la Tierra con un alto potencial intelectual y una nueva conciencia interna. Estos niños vienen con la misión de romper los antiguos esquemas sociales que atan a la humanidad para lograr mediante la transformación de la humanidad abolir la infelicidad en la Tierra.

Desgraciadamente, este tema aunque no es nuevo, permanece todavía oculto ante los ojos de la generalidad de la gente. Nosotros creemos que es necesario conocer la esencia de estos niños, para estar a la altura de las circunstancias y no obstaculizar su proceso de evolución y el cumplimiento de su misión. Como padres, guías y maestros, podemos colaborar en esta bellísima labor.

Al tratar con niños de una nueva conciencia, los adultos nos veremos obligados a cambiar los antiguos patrones educacionales para darles a nuestros niños la libertad de expresión y de acción que mueve su alma, su esencia y su corazón.

 

Nuevos Niños, Nuevos Hombres

 

Una nueva raza humana, más sensible y democrática, menos autoritaria y manipuladora, ya comienza a poblar el Planeta. Se trata de seres especiales aunque tan terrenales como sus padres. Solo que, a diferencia de estos, traen consigo la tarea de propulsar cambios en la humanidad.

Bautizados como Niños Índigo, estos muchachos tienen la capacidad de ver mas allá de los espectros de la Luz, escuchar todo tipo de sonidos, incluso su propio fluido sanguíneo, y denotan una destacada hipersensibilidad táctil. "Los Niños índigo, como su nombre lo sugiere, no son Niños azules, sino que se les denomina así porque su aura, o campo energético, tiende a reflejarse dentro de los colores añiles, azules, manifestando la utilización de centros energéticos superiores", asegura Maria Dolores Paoli, especialista en Psicoespiritualidad.

Es por esto que se les adjudican grandes dosis de intuición, que se demuestra en el desarrollo de la telepatía, cualidades para predecir el futuro, y hasta reconocer la presencia de seres etéreos como hadas y duendes a su alrededor. Además, algunos menores llegan al mundo con el don de la sanación.

 

Pero, por qué vienen al planeta Tierra?

 

La Psicoespiritualidad es un concepto relativamente nuevo, que se refiere a la psicología transpersonal, donde se unen el conocimiento del Ego con el conocimiento del alma. Y según Paoli, la llegada de estos "nuevos hombres" no es casualidad, sino que tienen una tarea muy específica por delante. "Porque son puentes entre la tercera y cuarta dimensión, y el verdadero cambio lo activan en la familia, en el hogar", señala.

A juicio de la especialista, estos niños llegan al planeta con la misión de aumentar la rata vibratoria, y poseen mejores condiciones biológicas para manejar las impurezas creadas por el hombre, incluso un potencial de cambio en su ADN.

"Científicamente ya tenemos confirmación del cambio que aportan estos chicos, manifestándose en la activación de 4 códigos más en el ADN. Lo normal en los humanos es tener 4 núcleos que, combinados en sets de 3, producen 64 patrones diferentes, llamados códigos. Los humanos tenemos 20 de esos códigos activados que proporcionan toda la información genética. Exceptuando 3 códigos, que son los códigos de arrancar y parar como si fuese una computadora", añade la especialista venezolana.

Hasta ahora la ciencia ha considerado a estos códigos desactivados con programas remotos que hoy en día no necesitamos. Pero aparentemente los niños índigos nacen con un potencial de activación de cuatro códigos más, que se denota en un claro fortalecimiento del sistema inmunológico.

Esto ha quedado demostrado en estudios realizados en la Universidad de California (UCLA). Algunos de estos experimentos han consistido en mezclar células de niños índigos con dosis letales de virus de Sida y con células cancerosas, que no tuvieron efecto alguno en las células de los infantes. "La conclusión es que estos pequeños vienen con un sistema inmunológico fortalecido, manifestando inmunidad a las enfermedades".

Para la especialista, los Niños Índigo (término reconocido a nivel internacional) nacen en cualquier clase socioeconómica y se caracterizan, básicamente, por poseer un nuevo estado de conciencia.

Sin embargo, destaca Paoli, ciertos rasgos físicos distinguen a los niños azulados del nuevo mundo: "Son más delgados, tienen ojos grandes, ligeramente abultado el lóbulo frontal, por lo general zurdos o ambidiestros. Comen poco, e incluso, algunos son vegetarianos por no soportar la carne", añade.

Y es que, según estima Paoli, en 1999 esta nueva raza ya abarcaba el 80% de la población infantil mundial, por lo general en querubines menores de diez años de edad.

De acuerdo a Paoli, la crianza y los valores que se transmitan a los niños de la actualidad, requiere de parte de padres y especialistas una revisión. Y para ello hay que tomar en cuenta, ante todo, que las criaturas de la Nueva Era no aceptan la imposición ni la autoridad, rechazan la manipulación, la inautenticidad y la deshonestidad. Tampoco aceptan los viejos trucos de la disciplina basados en crear temor y culpa.

"A estos pequeños seres les gusta ser tratados y honrados como individuos" apunta Paoli en su Material de Apoyo para la Educación de los Niños del Futuro. Por ello la especialista considera que la crianza emocional debe basarse en la visibilidad y transparencia.

"A los niños índigo no se les debe avergonzar ni culparlos, mentirles ni gritarles. Por el contrario, hay que preservarles la autoestima. Se les debe brindar la posibilidad de elegir y, al mismo tiempo, evitar la comparación. Deben recibir disciplina sin emoción", agrega la psicóloga.

Otras características importantes para la crianza emocional de los infantes es estimular su excelencia, mas no la competencia entre individuos. Y, además, involucrar el buen humor. Según Paoli, existen palabras claves durante el proceso de enseñanza de los pequeñines, de acuerdo a su edad biológica, basados en las Siete Leyes Espirituales para los Padres. Por ejemplo:

Hasta el primer año de vida: los vocablos esenciales son amor, afecto y atención. "A los bebes hay que tocarlos, abrazarlos, proveerles mucha seguridad y, además, jugar con ellos", explica.

Entre el primer y segundo año: Hay que resaltar los términos libertad, respeto y estimulo. "Durante esta etapa se prueba el desapego a los padres. No hay que condicionarlos a travás del temor. Hay que evitar que el niño conecte el dolor como sinónimo de malo, de debilidad. Si así fuese no habría espacio para el crecimiento espiritual", afirma Paoli.

Entre los 2 y 5 años: Merecimiento, explorar y aprobar, son las palabras claves, época de transición entre el Yo Soy y el Yo puedo. "Si le reprimimos el sentirse poderoso no se lograra que sea un adulto capaz de enfrentar cualquier reto", enfatiza la especialista.

Entre los 5 y 8 años: el niño ya asimila conceptos más abstractos. Por ello hay que manejar los términos dar, compartir, aceptación, verdad y no juzgar. "A ellos les encanta compartir cuando sienten amor. Si se les enseña que para dar tienen que perder algo, entonces no aprenden el verdadero significado de dar. En cuanto a la verdad, deben aprender que va acompañada de un sentimiento agradable y no como antesala a un problema, en caso de ocultarla".

Entre los 8 y 12 años: El niño ahora convertido adolescente, requiere que los padres manejen términos como la experiencia, la responsabilidad y el estar alerta. "Los que aprendieron las lecciones de la crianza espiritual, entonces reflejarán la confianza de sus padres. De lo contrario, se encontrara confuso, cederá a las presiones amistosas y buscará experiencias indiscriminadas".

De acuerdo a Paoli, los colegios y demás centros educativos, deben estar atentos para reconocer la presencia de niños índigos dentro de los salones escolares. A su juicio, estos particulares alumnos no funcionan con los métodos de enseñanza tradicionales. Por el contrario, "aprenden de forma reflexiva y participativa, mas no mediante la memorización. Por ello no extraña que a muchos de estos pequeñines se les califique como niños problemas, ya que se dispersan con gran facilidad durante las clases".

 

La Misión de un Niño Índigo

 

Los niños índigo son sanadores por excelencia, ellos tienen la capacidad de drenar, equilibrar y elevar la energía de quién lo rodea. La frecuencia vibratoria de estos niños, permite sanar utilizando solamente su energía. Al principio ellos "no saben" que pueden hacerlo, pero o tienen en conciencia, actúan instintivamente en ello, pudiera ser que tu menciones frente a un niño índigo de dos años de edad que te duele la cabeza, entonces el instintivamente te dice "¿te duele aquí?", dirige su manita a tu cabeza… y en unos segundos tu dolor desaparece. Esta faceta de sanación es una característica sobresaliente en los niños índigo, ya que todos son sanadores, sin excepción.

Un niño índigo viene a elevar la energía del planeta y de sus habitantes, son quienes ayudarán a trascender de nuestra tercera dimensión a la cuarta, para ello tienen que trabajar en el cambio de conciencia de los seres humanos que siguen actuando bajo normas, preceptos y estructuras ya caducas. Esto implica realizar cambios en todo el sistema, en la familia, la educación, las formas de gobierno, los valores, los roles, etc. Todo lo que por caduco estorba tanto para el desarrollo del ser humano, como para el planeta entero.

Esta filosofía o misión puede sonar bonito y hasta poético, pero no es una tarea fácil ni para los niños ni para los padres, que continuamente se verán sometidos al enfrentamiento de su propia realidad, desarrollándose una enorme confusión, sobre todo en la educación de los niños, ya que pocos estarán preparados para esto, solamente los padres de un niño índigo que tengan una conciencia diferente, un cierto grado de evolución, podrán hacerlo bien, ya que podrán comprender al niño, su misión y le ayudarán a llevarla a cabo sin obstaculizar.

 

¿Es su hijo un Niño Indigo?

 

Para descubrirlo, hágase estas preguntas:

 

1. ¿Vino su hijo al mundo con un sentido de realeza y actúa como tal?

2. ¿Tiene un sentimiento de merecer estar aquí y ahora?

3. ¿Tiene un evidente sentido de identidad?

4. ¿Tiene dificultades con la disciplina y la autoridad?

5. ¿Se rehúsa a hacer ciertas cosas que se le ordenan?

6. ¿Es para su hijo una tortura esperar haciendo colas?

7. ¿Se siente frustrado hacia sistemas estructurados y rutinarios que requieren poca creatividad?

8. ¿Encuentra mejores maneras de hacer las cosas que las que les sugieren en la casa o la escuela?

9. ¿Es su hijo un inconformista?

10. ¿Se rehúsa a responder a la manipulación o el manejo mediante el uso de la culpa?

11. ¿Se aburre fácilmente con las tareas que se le asignan?

12. ¿Tiene síntomas de Desorden de Atención o hiperactividad?

13. ¿Muestra capacidad intuitiva?

14. ¿Es particularmente creativo?

15. ¿Demuestra empatía o preocupación por los demás?

16. ¿Desarrollo pensamiento abstracto a muy temprana edad?

17. ¿Es muy inteligente y/o dotado?

18. ¿A descubierto su hijo la disposición a soñar despierto?

19. ¿Tiene su hijo una mirada profunda y sabia?

20. ¿Manifiesta pensamientos o conceptos espirituales con naturalidad?

 

Si Usted ha respondido afirmativamente a por lo menos 10 de estas preguntas, el o ella probablemente sea un Índigo. Si son más de 15 respuestas positivas, casi definitivamente lo es.

 

Como para muestra basta un botón, omitimos otros textos de similar factura que circulan por la Red.

A continuación transcribimos los diálogos de la sesión donde se tocó el tema.

 

 

SESIÓN DEL 8/3/03

 

Médium: Jorge R. Olguín

Interlocutor: Horacio Velmont

Entidad que se presentó a dialogar:  Ron Hubbard (fundador de Dianética y Cienciología).

 

Interlocutor: ¿Quiénes son los llamados “Niños índigo”, de los que tanto se habla? ¿Es una fantasía simplemente?

Ron Hubbard: No, no existen, es toda una fantasía. Lo que sí existe son niños supradotados que a los cuatro años saben escribir, saben tocar música y cada vez nacen más niños con esas facultades. No es que el homo sapiens sapiens salte directamente al homo mutantes, ni nada por el estilo. Lo que ocurre es que el decodificador mental de esos niños está creciendo de tal manera que ya pueden captar una mayor cantidad de conceptos.

Si te acuerdas de lo que dijo el gran Einstein, que el ser humano utiliza solamente un 11 % del cerebro, lo que quiso decir es que se usaba entre un 11 % y un 15 % del decodificador.

Lo que tienes que tener en claro es que no existe una raza de niños así, porque si existiera algo así, como erróneamente difunden por toda la Red, no serían superiores al homo sapiens sapiens normal, porque estamos hablando de niños retraídos, y algunos incluso tienen mal carácter ya de pequeños.

¿Te acuerdas de cuando en las primeras charlas del año 1997, que fueron las primeras charlas del Grupo Elron, donde puntualmente en algunas sesiones se hablaba de los Evangelios apócrifos, y uno de ellos hablaba de que durante la infancia de Jesús, el Maestro, para vengarse de unos chicos que le habían sustraído unas bolitas lo mató y José tirándole de las orejas lo obligó a que lo resucite.

Si ese evangelio hubiera sido cierto, indudablemente desmerecería el espíritu de Jesús porque un espíritu puro como el de él es sano desde el vamos, no sería vengativo de pequeño, no lo dominaría el ego de tal manera.

Los niños índigo, si fueran salvadores de la raza, como dicen, tendrían que ser como Jesús, es decir, sanos desde el comienzo. Sin embargo, cuando los investigadores los describen, a algunos los caracterizan como malvados desde pequeños, introvertidos por completo, no comunicativos y de mal genio.

Interlocutor: A ver si entiendo lo que usted me quiere decir. ¿Los niños índigos no existen en la forma que los describen?

Ron Hubbard: Los niños índigos existen en la forma que los he descripto, pero no en la forma en que quieren hacer creer que existen. Eso es una total falacia.

Voy a ser práctico. Si existieran los niños índigos se juntarían, diríamos diez padres que los tienen, e irían con ellos a un programa de televisión y dirían: “Aquí está la nueva raza de mutantes, Jack, de cuatro años, Peter, de cinco años,  William, de seis años…, son niños índigos, y como podrán ver son todos rubios, de ojos azules, con la piel completamente blanca, sabios y les pueden hacer preguntas sobre trigonometría que las responderán con toda exactitud”.

¿Has visto en algún programa de televisión algo así?

Interlocutor: Obviamente no…

Ron Hubbard: ¿Entonces, que? ¿Están escondidos, no tienen padres, no tienen familias…? ¿Por qué los padres no los juntan? Etc., etc. Ahora, si estos sicóticos, estos seudos maestros de Luz, que dicen que localizan a los niños índigos, están camuflados en los jardines de infantes juntos con otros niños comunes, eso suena a puro cuento.

Interlocutor: ¿Entonces lo único que hay son niños que nacen con más capacidad que otros, como es algo normal en una raza como la humana que va paulatinamente evolucionando?

Ron Hubbard: ¡Pero por supuesto que es así! Cada vez nacen más niños con dones, no con poderes. Es normal que en cada raza vayan encarnando, como algo propio de la evolución, seres con mayores aptitudes como para estar a la altura de los adelantos de esa civilización.

Dentro de 30 años el planeta se va a dividir, porque hombres de 35 ó 40 años, tanto de América latina como de África, van a tener un coeficiente intelectual inferior a 1 por su hambruna. No desarrollarán cerebralmente y su decodificador estará arruinado por la desnutrición.

Y también va a haber niños que tendrán una capacidad fuera de lo normal, y otros que van a ser idiotas por su desnutrición.

Niños que hoy tienen ocho años y están desnutridos, dentro de treinta años, cuando tengan treinta y ocho, van a ser seres que para lo único que van a servir es para hacer changas. 

Pero no va a haber una raza de niños especiales como quieren hacer creer aquellos que hablan de los “niños índigo”. Esto es un disparate.

Interlocutor: Bueno, creo que este tema está definitivamente aclarado.

 

Referencias.

 

Los niños índigo:

http://www.grupoelron.org/mitos/ninosindigo.htm 

 

Espíritus del Error:

http://www.grupoelron.org/fenomenos/espiritusdelerror.htm