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Leyendas urbanas VIII

Los vampiros

Grupo Elron

 

 

¡Hola!, ¿Con el Banco de Sangre?

Necesito hacer una extracción urgente…

Vampiros de película solamente…

 

 

En la cultura popular de varios países, los vampiros son criaturas que se alimentan de sangre de seres vivos para poder sobrevivir. Más información en http://es.wikipedia.org/wiki/Vampirismo

HORACIO VELMONT

Los vampiros, es decir, esos seres que supuestamente necesitan beber sangre humana, son pura fantasía, pero el vampirismo existe como trastorno psicogénico engrámico. También existen los “patrones chupasangre”, pero ésta es otra clase de vampiros…

 

 

En la mitología, Lilith, la primera esposa de Adán, es considerada la reina de los vampiros. Cuenta la tradición que, en un principio, Adán estuvo unido físicamente a Lilith, con lo que formaba una unidad y esto fue antes de que fuera creada Eva. Los dos personajes se peleaban continuamente hasta el día en que la mujer pronunció una fórmula cabalística que le permitió separarse del hombre. Su maldad era tan grande que se complacía en beber sangre humana, especialmente la de los niños. Más información en http://es.wikipedia.org/wiki/Lilith

 

 

 

Comúnmente se piensa que Bram Stoker, el autor de Drácula, basó su novela en Vlad Draculea, conocido como el Empalador (Tepes), llamado así porque tenía la costumbre de empalar a sus enemigos, pero lo cierto es que este personaje histórico, si bien era extremadamente cruel, no bebía sangre ni tampoco se lo asoció nunca con el vampirismo. Más información en http://es.wikipedia.org/wiki/Drácula

 

 

El vampirismo es un trastorno psicogénico cuyos engramas al restimularse compelen al enfermo a beber sangre, sin importar con cuál excusa, y Elisabeth Bathory, conocida como la “condesa sangrienta”, es un ejemplo claro de ese extremo. Fue sentenciada a morir emparedada, falleciendo luego de cuatro años de encierro. Erróneamente, algunos historiadores contemporáneos consideran que esos crímenes pudieron ser invenciones de sus enemigos en un contexto político muy complejo para buscar su perdición y muerte. Más información en http://es.wikipedia.org/wiki/Elizabeth_Báthory

 

 

¿Yo, un vampiro? ¡Qué idea tan ridícula!

 

 

 

Publicado en http://www.mundomisterioso.com/article.php?sid=559

Vampiros: Historia y Leyenda

Por Juan Jose Lopez

Desde la más remota antigüedad diversos textos y narraciones nos ofrecen la posibilidad de encontrar infinidad de referencias sobre el modus operandi de ciertos personajes (más mitológicos que reales) que podrían encuadrarse, sin ningún género de dudas, dentro de los cánones de comportamiento del vampiro clásico.

Hace más de mil años, en la antigua China, aparece la crónica de Chi Wu Lhi en la que nos narra las fechorías de un chupador de sangre que sembró el pánico en una aldea cercana a Pekín. En este mismo país también existía cierta reticencia a enterrar aquellos difuntos que no presentasen síntomas evidentes de putrefacción, y ante cualquier tipo de duda decidían incinerarlos. Continuando en este contexto supersticioso convendría significar el hecho que en numerosas excavaciones arqueológicas han aparecido muchos restos humanos en los que los brazos y piernas habían sido atados concienzudamente con rudimentarias ligaduras de cuero.

En la antigua Roma se temía la aparición de un vampiro volador, el Strix, que sembraba el terror entre campesinos y pescadores. Los clásicos Virgilio, Plinio, Agripa, Herodoto, Homero, Aristófanes, Pomponio, Solinio, Estrabon, Petronio y un largo etc. creían tanto en la existencia de licántropos como en unos seres emparentados con los lémures romanos (espíritus de difuntos) denominados empusas, seres espectrales que disfrazaban su aspecto de muy diferentes formas y que asesinaban niños con el único fin de alimentarse de su sangre. También eran conocidas las arpías o harpías, una especie de híbridos espectrales, mitad pájaro mitad fémina que de forma similar a las empusas se dedicaban al rapto de niños con sus agudas garras.

En culturas diferentes a las mencionadas, como el caso de la antigua África ecuatorial, se creía en la existencia de unos seres denominados wengwuas, cadáveres que abandonaban sus tumbas para alimentarse de la sangre de los vivos.

Ejemplos de referencias vampirescas en textos clásicos los encontramos en Las ranas, donde Aristófanes nos da a conocer a un espectro (empusa) describiéndole con aspectos tan diferentes como un perro, una mula o una voluptuosa dama. El propio Homero nos narra cómo Ulises, en el Hades, ofrece, como bebida, el fluido vital a los espíritus para que pudiesen recuperar su alma y vida.

La creencia de que la sangre es vida la podemos encontrar desde el principio de los tiempos y en las más diversas culturas. Evidentemente, también hay que mencionar los sacrificios sangrientos que los aztecas tributaban a sus dioses y de los que la historia nos ofrece multitud de testimonios. Su dios Huitzilopochtli era el que exigía mayor tributo de sangre. No debemos olvidar que los aztecas se sentían obligados a ofrendar su corazón y sangre a los dioses como justa compensación por haber creado el mundo.

Las diferentes formas con las que se ha denominado al vampiro a lo largo de la historiase corresponden con las múltiples culturas en las que este siniestro y mítico personaje se ha hecho acreedor de las más terroríficas historias y leyendas. Los griegos, además de nombrarlo como Vrykolakes, también lo hacían como Brikilakas, Barabarlakos, Borborlakos, Katalkanas o Bourdoulakos. Los germanos, como Nachzehrer y los normandos como Luttins. En sánscrito era conocido como Katakhanoso o Baital. En ruso como Upiry, término del cual probablemente haya derivado el polaco Upiroy. En la antigua China se denominaba a un diablo chupador de sangre como Giang Shi, pero quizá se temía aún más al ataque del vampiro llamado Kiang, capaz de chupar la sangre de sus víctimas en tan sólo unos segundos.

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¿EXISTEN los vampiros?

 

 

 

POR HORACIO VELMONT

 

 

 

Según la leyenda popular, el vampiro es un individuo aparentemente muerto que sale de la tumba durante la noche, a menudo en forma de murciélago, y succiona la sangre de las personas dormidas para alimentarse.

 

La tradición dice que solamente pueden ser destruidos por cremación o clavándoles una estaca en el corazón.

 

La creencia en los vampiros se remonta a la antigüedad y estuvo muy extendida entre los eslavos.

 

La novela Drácula (1897) del escritor irlandés Bram Stoker cuenta la historia del conde Drácula, un vampiro de Transilvania, que con el correr del tiempo se convirtió en uno de los personajes más famosos de las películas de terror.

 

Ésta es, en síntesis, toda la historia del vampirismo.

 

Este tipo de vampiros no existe y solamente es fruto de la imaginación popular exacerbada por las películas de ciencia ficción.

 

Tampoco existen personas que necesiten beber sangre humana para sobrevivir. Lo que sí existe es el vampirismo como enfermedad mental y las personas que lo padecen tienen la creencia de que necesitan beber sangre humana para sobrevivir.

 

Pero se trata, nada más y nada menos, que de un vulgar trastorno psicogénico engrámico.

 

Transcribimos este texto que hemos extraído de http://usuarios.iponet.es/charo/vampiros/vampiros.html que resume a grandes rasgos la historia del vampirismo, del vampirismo que es leyenda, claro está:

 

 

 

Los vampiros no son algo que empezara el señor Bram Stoker con su Drácula, parece que han estado acompañándonos durante toda la historia del hombre de diferente manera.

 

Los egipcios tenían miedo a un pájaro "bebedor de sangre", creían que ese pájaro era la reencarnación de un inocente ajusticiado, que venia con esa forma para atacar a los hijos de sus enemigos.

 

Los antropólogos dicen que el origen de la creencia de los vampiros viene por las enfermedades con pérdida de sangre, que en la antigüedad se achacaba a seres que atacaban durante la noche, que buscaban el alimento que los mantenía vivos.  

 

Según una antigua leyenda el primer vampiro nació debido a un sueño de Adam, antes del nacimiento de Eva. Durante un sueño Adam deseó intensamente compañía femenina y de repente se sintió satisfecho. Este principio de vida que no generó otra similar, se mantuvo viva con una fuerza sobrehumana de supervivencia. En el momento que encontró un cadáver, surgió el primer vampiro. Curiosa leyenda. ¿no?   

 

La definición:

 

En el Diccionario Infernal de Collin de Plancy publicado en 1803 aparece lo siguiente: "Se da el nombre de upiers, upires o vampiros en Occidente; de brucolanos en Medio Oriente; y de katakhanes en Ceilán, a los hombres muertos y sepultados desde hace muchos días que regresaban hablando, caminado, infectando pueblos, maltratando a los hombres y a los animales y, sobre todo, sorbiendo su sangre, debilitándolos y causándoles la muerte. Nadie puede librarse de su peligrosa visita si no es exhumándolos, contándoles la cabeza y arrancándoles y quemándoles el corazón. Aquellos que mueren por causa del vampiro, se convierten a su vez en vampiros".

 

En los Pirineos se daba el nombre de brucolacos a los ahorcados injustamente. Por las noches iban a chupar la sangre de sus verdugos.

 

En el Rapaganmek Acadio aparece la primera figura del vampiro literario.

 

En una tablilla de la Diosa Isthar "Descenso al país inmutable", esta condensada la esencia de los vampiros.

 

En Grecia se los llamaba Vaimones Prostoxivi. Y en la Edad Media eran llamados luttins por los normandos y voukodlaks por los eslavos.  

 

Y de repente aparecieron en masa…

 

Los vampiros habían ido desapareciendo hasta el siglo XVII, el Abad Dom Agustín Calmet, erudito en arqueología y teología, publico un librito: Vampiros en Hungría y los alrededores.

 

"Cuentan las gentes, que han visto a muertos, que llevaban varios meses enterrados, volver, hablar, caminar e infestar pueblos enteros, maltratando hombre y animales, chupando la sangre de los inocentes, a los que enferman, y por último, los llevan a la muerte. De esta desgracia nadie se salva, porque es imposible evitar las visitas de tales enemigos. El remedio parece ser desenterrar a los muertos, cortarles la cabeza, arrancarles el corazón y  quemarles. Se confiere a estos resucitados el nombre de upiros o vampiros, que es como tacharlos de sanguijuelas. De ellos se describen tantas particularidades, todas ellas detalladas y revestidas de hechos tan evidentes, y de informaciones jurídicas, que uno debe creer a los habitantes de estos países cuando afirman que los resucitados salen de sus tumbas para causar tanto daño...".

 

Algunos editores y algunos sectores de la iglesia convirtieron esta obra casi en una lectura obligatoria... para frenar el avance del protestantismo. De esta manera resurgió el mito de los vampiros con fuerza.  

 

Voltarire escribió: "... no se oye hablar más que de vampiros entre 1730 y 1735, se les descubre en todas partes, se les tiende emboscadas, se les arranca el corazón, se les quema..." El pensador llego a la conclusión que se estaba matando a muchos inocentes  incautos, cuando los verdaderos vampiros eran los poderosos  que "chupaban la sangre a los débiles", "religiosos que abusaban de la ignorancia del pueblo".

 

Se ha comprobado que a ciertas capas arcillosas, lo mismo que otras clases de tierras, son capaces de mantener una temperatura cercana a los 0º, con lo que impiden que se corrompan los cadáveres. Seguramente esto ha llevado a considerar santos o vampiros a muchos, dependiendo si el cementerio estaba en un región católica o pagana.

 

La idea de que la sangre era sinónimo de juventud daba pie a algunos de los crímenes más espantosos de la Humanidad. La condesa Elizabeth de Bathory, sometió a infinidad de jóvenes vírgenes a unas torturas sexuales, para extraerles la sangre que luego ella misma bebía dentro  de un festín diabólico. Sucedió a principios de siglo XVII en Transilvania.

 

Más bebedores... Gilles de Rais, que en el siglo XV mataba niños para extraerles la sangre. Actualmente también hay algunos enfermos mentales que creen necesitar este liquido como alimento...Eso sí, la mayoría se conforma con la de los animales.

 

Un hecho clave es que la Iglesia concede a la sangre una importancia más que importante, es el centro mismo de la Misa, en la consagración el vino se convierte en sangre.  

 

 

 

Y LLEGO DRÁCULA 

 

Bram Stoker basó su novela en las leyendas surgidas de la Europa Central. sobre todo de Transilvania. Posiblemente leyó el libro de Dom Agustín Calmet y los relatos de Polidori. Lo que sí está más que claro es que se basó en el caudillo Válaco Vlad. "EL EMPALADOR".

 

Stoker  era un hombre reservado, periodista que conocía bien su oficio y seguidor del esoterismo. No destacaba por su brillantez. Pero su estilo tenia gancho popular, y era del estilo a los relatos por entregas que por esa época tenia mucho éxito.

 

Lo que más impresiona del vampiro no es su figura, es más su comportamiento: no se refleja en espejos, solo recibe al invitado por la noche, puede descender por las paredes del castillo como si fuera un gato... abandona el barco en el que viaja con forma de perro gigantesco... es capaz de apoderarse de la mente de un loco homicida para que le permita entrar donde se encuentran sus víctimas... así es Drácula.  

 

 

 

VAMPIRAS

 

La más clásica es Carmilla de Sheridan Le Fanu, y  Clarimonda de Gautier. También esta Verónica Aisworth, que es la vampira de Orgasmo de sangre, un breve relato, de Carter Scott.

 

Las vampiras no se diferencian de los hermanos masculinos, quitando que ofrecen las hermosura de las grandes amantes de la historia: Cleopatra, Mesalina, Lucrecia Borgia, etc. Son dueñas de grandes riquezas y tienen un séquito fiel de criaturas infernales.  

 

 

 

EL CINE... BELA LUGOSI

 

Hollywood universalizó este mito gracias a las películas de vampiros  de los años 30. El actor que interpretó a Drácula fue Bela Lugosi. Puso tanto de sí mismo, que terminó creyéndose un vampiro, aunque no le dio por beber sangre. No sólo interpretó el papel varias veces, tanto en cine como en teatro, se vestía en la calle igual que en los escenarios, adoptó gestos y hábitos propios de los vampiros.... hasta que se lo dio por loco.

 

Christopher Lee fue otro actor que interpretó este personaje en varias ocasiones, muchos imaginamos al vampiro con el rostro de este actor.

 

 

 

Con respecto al vampirismo como trastorno psicogénico engrámico sugerimos leer el tema titulado “Mente reactiva automática.