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El mapa de la fortuna y las plegarias
Grupo Elron

 

Los únicos que hacen fortuna con las plegarias son los pastores, pero con el dinero que le sacan a los ingenuos feligreses… Más información en “Mercaderes del templo”.

Las peticiones anotadas en el Mapa de la fortuna y las plegarias son simples expresiones de deseos que carecen de valor como medio para conseguir lo pedido.

En la actualidad, el predicador Luis Palau puede ser considerado el adalid de la falacia religiosa del “pedid y recibiréis” (“pedid por mi intermedio”, claro está). Las plegarias, de la misma forma que los pedidos anotados en el “Mapa del tesoro”, son simples expresiones de deseos que no pasan de allí. En la realidad, y cualquiera puede verlo, de millones que piden, solamente algunos, y por pura coincidencia (porque el plano físico es azar), obtienen lo que piden. Esto sólo debería abrir los ojos de todos los creyentes, pero…

Las eventuales sanaciones que se producen en las reuniones evangelistas se deben al llamado “efecto placebo”, es decir, los predicadores sugestionan a los enfermos con el cuento de que Dios los curará, y entonces éstos, inconscientemente, canalizan Energía sanadora. El fraude consiste en que el mismo resultado puede lograrse con una pastillita de talco que les recete el médico… Más información en “Efecto placebo”.


 

 

SÓLO EXPRESIONES DE DESEOS

 

¿Tienen algún valor el mapa de la fortuna o las plegarias?

Estimado profesor Velmont: ¿Existe alguna forma de potenciar el mapa de la fortuna para conseguir lo que uno desea? Le aclaro que yo lo utilizo mucho y algunos de los deseos, al cabo de un tiempo, los consigo. También me gustaría saber cómo se puede aumentar la posibilidad de obtener los pedidos mediante el rezo.

Rita M.

 

RESPUESTA

Apreciada Rita: Antes de contestarte, y para quienes no lo conocen, el Mapa de la fortuna, llamado también de infinidad de maneras, "Mapa de la riqueza", "Mapa de la abundancia", "Mapa de la prosperidad", etc., es un sistema que supuestamente sirve para conseguir deseos con solo anotarlos o decretarlos.

Su valor, en realidad, es casi nulo, porque son simplemente meras expresiones de deseos de remoto cumplimiento.

El hecho de que consigas algunos los pedidos, en algunos casos no es más que una simple coincidencia, porque el plano físico es azar, y en otros casos se debe a que pones tanto empeño en la petición que intuitivamente con el pensamiento haces foco y mueves energías y entonces llegas a conseguir algo.

Pero esto es tan excepcional que no valida el sistema.

De más está decir que si una persona desea un automóvil y anota el deseo en el mapa de la fortuna y luego se moviliza para conseguirlo, es probable que el deseo se le cumpla, pero no por haberlo pedido sino por haberse movilizado en esa dirección.

El Mapa de la fortuna es similar a las plegarias. Aquí, en la Argentina, todos los años miles de fieles van a la Iglesia de San Cayetano a pedirle al Santo que les consiga trabajo.

Suponte que de dos millones de personas que piden, diez consigan trabajo. ¿No habla esto en contra de este tipo de pedidos?

Si fuera al contrario, es decir, diez no consiguen nada y un millón novecientos noventa y nueve mil novecientos noventa lo consiguen, entonces sí sería válida la plegaria.

El mapa de la fortuna o las plegarias, te reitero, no son más que meras expresiones de deseos y, per se, no tienen ninguna fuerza de cumplimiento. Las cosas no llueven del cielo con solo decretarlas. En todas estas cosas tiene que imperar el sentido común.

Para concluir te aclaro que no estoy en contra de los pedidos, sino de los que comercian con la credulidad de la gente.

Si deseas algo, simplemente pídelo elevando tu pensamiento todo lo que puedas y eso es todo lo que se necesita. Como dijera Eón en una oportunidad (El Cielo responde II), pedir "suma puntos". Pero nada de ritos, nada de rezos, nada de sacrificios inútiles o tontos.

Y por sobre todas las cosas, obra en pos del cumplimiento de tu deseo si es posible hacerlo. Aquí es válido aquello de "ayúdate que yo te ayudaré".

Bienvenida al Club. Un fuerte abrazo.

Horacio Velmont.

 

 

¿Sirven la fe y las cadenas de oraciones para que se cumplan pedidos?

Estimado profesor Velmont: Me he interesado mucho en su ideología, pues considero que satisfacen en gran medida los cuestionamientos que todo "espíritu inquieto" que busca un camino a la espiritualidad, posee. He leído la I y II parte de El Cielo Responde y actualmente estoy empezando la III. Sin embargo durante la lectura, me han surgido nuevos cuestionamientos, algo que considero normal. Uno de ellos y que me ha causado cierta confusión es aquel referente a la fe.

En la II parte de El Cielo Responde, se afirma que las oraciones o las "peticiones" de algún favor en particular no necesariamente llegarán a cumplirse, ya que el karma o el libre albedrío podrían impedirlo.

Sin embargo, hoy en día se habla mucho de la fe como materializadora de deseos, y estas no son meras palabras, pues miles de casos a nivel mundial prueban lo dicho, a través de milagrosas curaciones o situaciones "imposibles" que han sido superadas.

Incluso médicos de todo el mundo fomentan cadenas de oraciones por sus pacientes ya que han podido comprobar los efectos de éstas.

Ahora mi pregunta radica en saber si acaso la fe es la manifestación mental del libre albedrío o aquellos favores son coincidenciales? En resumen, ¿cuál es su criterio acerca de la fe como medio para lograr que algo se haga realidad?

Carlos A. G.

 

RESPUESTA

Apreciado Carlos: En estas cosas hay que tener mucho sentido común. Haz la siguiente prueba: compra un cuaderno de tapa verde y pégale en la tapa una figura del Maestro Jesús y de la Virgen y anota durante un tiempo los pedidos que quieres que se te cumplan. Luego fíjate en los que se te han cumplido y quedarás asombrado al ver cómo muchos de los pedidos que anotaste se cumplieron.

Entonces, tú, entusiasmado, seguramente deducirás que cualquiera que compre un cuaderno de tapa verde y le pegue en la tapa una figura del Maestro Jesús y de la Virgen y anota durante un tiempo los pedidos que quiere que se le cumplan, al cabo de un tiempo se le cumplirán.

Bien. La gente hace lo que tú le dices y comprueba que es cierto. ¿Pero por qué se cumplieron?

Por varios factores: 1) la mayoría porque el plano físico es azar y muchos pedidos se cumplieron por puro azar; 2) excepcionalmente porque algún ángel o espíritu de Luz se compadeció de ti y de alguna manera te dio una mano (porque no existía ningún impedimento karmático o de otra índole); 3) excepcionalmente porque el propio Absoluto hizo lugar a tu pedido (también porque no existía ningún impedimento karmático o de otra índole)...

¿Cuál es en realidad la verdad de todo esto? La verdad es que lo mismo hubiera sucedido si lo anotan en un cuaderno de tapa roja y le pegan en la tapa una foto de Bush y al lado una de Bin Laden, o si en lugar de anotarlo en un cuaderno lo escriben en la pared del baño o si en lugar de escribirlo se reúnen unas cuantas personas, se toman de la mano (o de los pies, si quieren) y hacen los pedidos en voz alta y los graban con un grabador (y también si no lo graban)... ¿Captas la idea?

El punto clave es éste: Se hacen cadenas de oraciones para que se cure la persona X y la persona X se cura. ¿Quién es tan necio como para afirmar con certeza que la curación sobrevino por esas cadenas de oraciones? Porque para tener esa certeza sería necesario saber que sin esas cadenas de oraciones no se hubiera curado, ¡y esta averiguación es imposible!

El hombre siempre ha hecho deducciones erróneas de este tipo y establecido relaciones de causa a efecto cuando en realidad no había ninguna relación de causa a efecto.

Esto sucede a menudo no sólo con las oraciones sino también con las terapias, en las que el paciente y el propio terapeuta consideran que la cura ha sobrevenido por dicha terapia y resulta que sobrevino por cualquier otra causa.

Todos los rituales salvajes tienen origen en una errónea relación de causa a efecto.

Éstas disparatadas interpretaciones aún perduran y es la razón, precisamente, de que aún perdure el Psicoanálisis, que es una terapia totalmente ineficaz, porque el mismo alivio se logra con un buen amigo que escuche nuestras cuitas y nos valide con una palmadita en la espalda (y es mucho más barato). Hay muchos estudios estadísticos realizados al respecto.

Las oraciones, las plegarias y los ritos para conseguir cosas, de cualquier manera que se hagan, no son más que mitos. ¡aunque se cumplan!

Las cosas no suceden así. Y por supuesto, la fe no tiene nada que ver porque no influye para nada en el cumplimiento de los pedidos, el azar sí.

Si uno desea algo, basta elevar el pensamiento al hacer el pedido. Cualquier otra cosa que se haga fuera de esto es superfluo. Si el pedido está disponible, se cumplirá. Si no está disponible, no se cumplirá.

Incluso lo que necesitamos podemos obtenerlo sin siquiera pedirlo. Lo que ocurre es que "el pedido suma puntos". Y esto lo dijo el propio Eón, que de esto debe saber algo.

Es cierto que muchos Maestros han hablado de la fuerza de la fe, y de que la fe mueve montañas, pero lamentablemente en estos casos estoy más de acuerdo con Mao Tse Tung (aunque solamente en esto) cuando decía: "La fe moverá montañas, pero con dinamita es más fácil".

Bienvenido al Club. Un fuerte abrazo.

Horacio Velmont.