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Psicoauditación - Juan Carlos

Grupo Elron
Sección Psicointegración y Psicoauditación - Índice de la sección - Explicación y guía de lectura de la sección

Si bien la Psicoauditación es la técnica más idónea para erradicar los engramas conceptuales del Thetán o Yo Superior de la persona, la mayoría de las veces se psicoaudita a thetanes que habitan en planos del Error y sus palabras pueden no ser amigables y/o oportunas para ser tomadas como Mensajes de orientación, algo que sí se da cuando se canaliza a Espíritus de Luz o Espíritus Maestros.
El hecho de publicar estas Psicoauditaciones (con autorización expresa de los consultantes) es simplemente para que todos puedan tener acceso a las mismas y constatar los condicionamientos que producen los implantes engrámicos.
Gracias a Dios, esos implantes son desactivados totalmente con dicha técnica.


Atte: prof. Jorge Olguín.

 

Sesión 30/08/2011

Sesión 27/10/2011

Sesión 28/02/2012

Sesión 29/02/2012

Sesión 29/03/2012

 


Sesión 30/8/11
Médium: Jorge Raúl Olguín
Entidad que se presentó a dialogar: Thetán de Juan Carlos

El thetán explicó alguna de sus dudas. La sesión se centró principalmente en una evaluación del nivel de ego que implica querer trascender en el plano físico.

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Jorge Olguín: Vamos a hacer una sesión con el thetán de Juan Carlos para que o bien repase una vida pasada o bien debata sobre un tema que verdaderamente le esté inquietando porque sabemos que la incertidumbre, de alguna manera, también puede reactivar engramas o potenciar roles del ego. Comenzamos.

 

Interlocutor: ¿Estás incorporado ya?

Entidad: Estoy incorporado y agradezco la oportunidad de volverme a contactar con vosotros. Me ha interesado mucho el haber intercambiado conceptos pero ahora es como que estoy un poco bajo de escala tonal en el sentido de que -y esto de alguna manera lo conceptúo de vuestras mentes- cuanto más conocimiento tienes más te enteras de lo que no sabes, y a veces, y quizá tenga o no que ver, te preguntas: "¿Para qué? ¿Para qué encarnar?"

Yo mismo me respondería, porque a las entidades suprafísicas nos gusta experimentar los cinco sentidos físicos, una caricia, el calor en el rostro de la estrella del planeta que has encarnado, una relación afectiva en el caso de que la tengas, el involucrarte con otras personas, pero me ha pasado en distintas vidas que no me es sencillo relacionarme, porque -y aquí quizá me copie el concepto de lo que dicen muchos 10% encarnados- es como que no hablaran mi mismo idioma. Esto significa como que tú estás en una onda vibratoria y están en otra onda vibratoria, y tú los ves, los percibes -sin ánimo de degradarlos- pero es como si fueran párvulos que no captaran tu pensamiento.

Interlocutor: Pero la pregunta es: ¿Acaso el espíritu no puede encarnar en un lugar, en una familia que esté de acuerdo con las ideas?

Entidad: Totalmente, totalmente. Se trata de que generalmente -y lo digo de una manera muy mundana, diríais vosotros- yo mismo me complico tratando de experimentar situaciones no antes experimentadas y me da la impresión como que en distintas vidas -hablo de Sol 3 porque en otros mundos hubo otras experiencias pero distintas- me interese Sol 3, donde se han repetido circunstancias.

Una vez, en lo que llamáis Países Bajos, vivía en una aldea. Yo trabajaba con calzado pero tenía una manera de pensar tan distinta que los veía a todos tan básicos: a doña María, a José Pintos... Eran todos vecinos míos y se preocupaban por cosas que yo llamaría banales, hasta estériles, en el sentido de que no sacabas utilidad o nada en concreto sobre determinado tema.

Y a veces me pregunto: "¿Por qué encarnar? ¿Por qué no tratar de ejercer el altruismo, teniendo la potestad para hacerlo, en los cuerpos causales o en los cuerpos de idea de los seres encarnados?". Pero bueno...

Interlocutor: La pregunta es: Si el espíritu nunca encarna, ¿evoluciona o queda siempre igual?

Entidad: Yo interpreto que sí, ¿por qué no vamos a evolucionar? Si yo, como espíritu, como ser suprafísico, tengo una voluntad altruista yo puedo encarnar para brindar servicio en tanto y en cuanto mi 10%, aunque no tenga memoria encarnativa, capte mi idea y logre llevar a cabo esa misión.

Interlocutor: ¿Pero al encarnar, diríamos, no es un puntito más a favor del espíritu?

Entidad: No, no, al contrario. Puedes encarnar, y es una vida que pasó -y aquí me copio de vuelta de vuestro lenguaje- sin pena ni gloria.

Ahora dime tú, como interlocutor, y no midas a la gente ni por su dinero ni por su posición a nivel de importancia, o sea, jueces, políticos, obreros, empleados. ¿Cuántos conoces que no hayan pasado por la vida sin pena ni gloria? Y vuelvo a copiarme de una frase vuestra: Casi todos pasan sin pena ni gloria. Esto significa dejar huella, como un escultor que deja huella.

Interlocutor: Claro, lo que sucede es que estaríamos, de alguna manera, catalogando la importancia de una vida pero, a veces, un reloj lo hace funcionar también la pieza más pequeña.

Entidad: Por otro lado me estoy equivocando porque de repente una mamá abnegada que tuvo ocho hijos los crió, hizo hombres y mujeres de bien, ayudó.

Si bien yo, desde el punto de vista suprafísica sé que la iglesia no cumple ninguna función y tú también lo sabes, supongamos que doña María crió bien a sus hijos, fue una ferviente religiosa, ayudó, fue maestra, ayudó a niños a leer y a escribir, les enseñó el amor y cuando murió en su tumba pusieron: "Aquí nació María en 1897 y murió en 1963".

Interlocutor: Claro, pero lo de "Sin pena ni gloria", que quizás algunos quisieran poner en el cartel, es, ¿en comparación con qué?

Entidad: Claro, porque esa mujer no trascendió, fue solamente conocida por sus hijos y nietos, su esposo, pero no dejó ningún libro escrito, no dejó ninguna escultura, no dejó ninguna pintura, no dejó ninguna pieza musical. Pero a nivel espiritual sí transcendió, y seguramente una mujer así está en un plano 5, en un plano de Luz. Entonces, ¿hasta qué punto es necesario dejar huella? Y si dejas huella, ¿qué es "Dejar huella"?

Interlocutor: Pero, a ver, incluso lo podemos comparar con un piano: hay teclas en el piano que no se tocan nunca, las teclas de los extremos, por ejemplo, nunca se tocan pero están. Entonces, ¿cuál es la función que cumplen? Busquemos otro ejemplo: un mosquito. ¿Qué hace un mosquito salvo molestar?, podría no existir. Sin embargo, ese mosquito forma parte de los puntos del círculo. ¿Se entiende adonde yo voy?

Entidad: Sí, pero yo voy más lejos: ¿qué es "Dejar huella"? Porque se trata de crecer espiritualmente, y los maestros dicen que uno se eleva a través de la obra o como dice un excelso Maestro: "El servicio es amor hecho obra". Muy bien, esa doña María hizo muchísimo servicio, más que muchos filósofos, más que muchos jueces...

Interlocutor: Con sólo hacer la comida y dar de comer.

Entidad: Con sólo criar a sus hijos, amar a su familia, hacerlos hombres de bien. Después, como maestra, enseñar a chicos a leer y a escribir. ¡Cuántas doña María o don Paco hay en el mundo que han hecho obra y no han trascendido para la humanidad! Entonces mi pregunta es: ¿El querer trascender es ego?

Interlocutor: En alguna manera sí, pero...

Entidad: Porque en una vida pasada, en lo que es Países Bajos, tuve infinidad de amigos, ayudé a muchísima gente, le salvé la vida a un joven solamente con orientarlo -porque se consideraba, como diríais vosotros, un cero a la izquierda porque las jóvenes no lo miraban-, le expliqué que la importancia estaba en su interior en una época en que no se hablaba de este tema espiritual como se habla hoy. Ayudé a mucha gente, abrí un mercado de frutos, que había gente que directamente iba a buscar restos y yo les compraba comida y no es que yo era pudiente sino que era una persona trabajadora, humilde y no es que le sacaba, como diríais vosotros, el pan de la boca a mis hijos y a mi mujer por darle a esa gente del mercado de frutos, no. No fui una persona que ahorró pero sí les deje a mis hijos un legado de educación y les dejé una propiedad, una pequeña campiña. No trabajaron en lo mío, con cueros, pero trabajaron luego en la campiña y, cuando fui grande, que tenía más de 60 -acuérdate que la expectativa de vida de la época no era la actual- me cuestionaba, porque digo: -¿Quién me conoce fuera de esta aldea? Y pensaba entonces: "No voy a trascender" porque había cientos de personas que me adoraban, cientos de personas que me querían.

-¿Qué haríamos sin usted?

Venían por un consejo, por una ayuda, por lo que fuera. A veces estaba trabajando y venía, que sé yo, el señor Pérez a conversar conmigo porque se sentía solo y le daba un banco, le ofrecía un aperitivo y él me acompañaba, y yo seguía trabajando, y de alguna manera es como que cortaba su soledad.

Pero así como te hablo del señor Pérez te hablo de cientos de personas, sumadas a las del mercado de frutos.

Interlocutor: Pero la pregunta clave es: ¿Para qué trascender? Esa es la cuestión: ¿Para qué?

Entidad: Entonces es ego, es querer hacerse notar.

Interlocutor: Total y absolutamente es ego. Ahora, no todo 'querer trascender' es ego, porque depende del propósito. Si alguien quiere trascender para ser conocido y difundir algo...

Entidad: No, no era por eso. Si tú me permites y este receptáculo me permite filtrar una palabra porque digamos que el receptáculo hace de censor. Espero que me la permita filtrar...

Interlocutor: ¡Esa no la sabía! Que hace de censor.

Entidad: Claro, porque si no, un thetán del plano 2 iría insultando, y digamos que de alguna manera contiene el receptáculo al thetán como para que se mida, pero no me la va a filtrar. Está bien. En esta época había un gilipollas en Madrid, de buena posición, que se jactaba de ayudar a damnificados. Un primo mío había viajado y lo había conocido y dice: -¡Nunca vi una persona tan necia! Y sin embargo había pequeños diarios -como le llamaríais ahora, diarios de noticias- y hasta salía publicada su imagen. Y yo tenía como cierta envidia.

Entonces, claro que era ego porque decía: -Estoy convencido que hacer el bien es ser mejor persona.

Y me sentía molesto por no trascender de esa manera.

Desencarné a los 64 años. Así como tú, que estás encarnado, conversas contigo mismo, a veces yo conversé con mi 90%. Ya éramos 100% espíritu pero tú sabes que aún teniendo un 1 por 1000 de apego por el plano físico...

Interlocutor: Hay una separación, diríamos.

Entidad: Es una separación conceptual porque el espíritu es un trazo de energía, no es que haya una parte más obscura y una parte más clara.

Y es como que hablé con ese 90%.

Y somos roles, o sea, una vez que somos roles es como que quieres trascender para quedar en la historia del planeta: -¡Mirad lo que hizo! Y luego me sentí como con pudor egoico, pero un pudor sanamente egoico -trato de transmitir el concepto al lenguaje hablado pero el lenguaje hablado es tan pobre- y me pareció ridículo ese afán de trascender de esa manera, de ser un notable. El gilipollas de Madrid que ayudaba a todo el mundo porque tenía una posición económica más estable no fue querido por su familia y tenía amigos por interés, mientras que a mí me amaron -de alguna- manera cientos de personas en la aldea, y mis hijos y mis nietos me recordaron con cariño.

Interlocutor: Pero, a ver, la cuestión de querer trascender tiene que ser una cuestión de equilibrio también. Trascender egoicamente es una cosa, pero trascender es un sentimiento o una emoción humana. ¡No somos robots cuando estamos encarnados! Entonces es hasta normal, hasta saludable el querer trascender. Es como todas las cosas del plano físico: Si a uno se le quema la casa, la emoción lógica es molestarse por eso, de alguna manera.

Entidad: Pero, disculpa, tú me dices que es lógico el querer trascender. Entonces me estás diciendo que es lógico que tengamos ego.

Interlocutor: ¿Es que se puede vivir absolutamente sin ego? No, por supuesto que es lógico tener ego. Si hasta una Esencia en un momento dado dijo: "Con el poco ego que tengo". Quiere decir que hasta esas entidades tienen ego. Entonces en el plano físico no se puede vivir sin ego absoluto, cero ego.

Entidad: Pero, ¿no son corrientes encontradas -como las nombráis vosotros el famoso chorro de agua de la manguera, que se enfrentan- el por un lado querer elevarte "impersonalmente" y por el otro lado querer trascender, que es "personalmente"?

Interlocutor: Yo creo que tiene que haber un equilibrio, porque si no nos transformaríamos, en el plano físico, en robots.

Entidad: Bueno, pero hay seres que no han pedido nada para sí.

Interlocutor: Pero esas personas también tuvieron ego porque si no, como diría una Esencia "Con el poco ego que me queda...". "Con el poco ego que me queda", quiere decir que hasta las altísimas entidades tienen pizca de ego. Entonces, en el plano físico no se puede estar sin ego.

Entidad: Hay un excelso Maestro que, de alguna manera, tradujo el concepto de Eón, que dijo que "La espiritualidad no está reñida con la materia". Digamos que el goce, la dicha, la alegría, eso no menoscaba la espiritualidad para nada. Ahora, el querer trascender sí es querer hacerse notar. Vosotros tenéis un Maestro, que también es un Maestro mío, el Maestro Ien-El, quien encarnado dijo: "¡Ay de aquellos que se rasgan las vestiduras!". Entonces, ¿el rasgarse las vestiduras no es hacerse notar?

Interlocutor: Pero todo depende de la cantidad de ego, me da la impresión. Pero si yo quiero transcender con mis libros, ¿por qué no? Dejar algo también me parece absolutamente normal...

Entidad: ¿Es ego o es que quieres que trascienda tu mensaje a través de esos libros?, ¡para yo quedarme tranquilo!

Interlocutor: Aquí lo que tenemos que aclarar es que es una cuestión de grado, o sea, una copa de alcohol, en la comida hace bien pero más te emborracha. Hasta el agua misma, todo depende de la cantidad.

Entidad: Una última reflexión antes de retirarme, que es muy importante. Soy un pintor de cuadros y tengo un estilo nuevo. Has visto que a lo largo de las décadas, ni siquiera digo de los siglos, hay distintos tipos de pintura, pintura abstracta, arte moderno, la pintura tradicional de la edad moderna. Entonces yo, de alguna manera, es como que pinto con témpera algo nuevo y me desespero porque trascienda. Entonces, mi pregunta, que en realidad es una pregunta hipotética, no la vas a responder salvo que tengas dos respuestas: Yo quiero que trascienda mi obra para hacerme notar: "Mirad, que hermoso cuadro que pintó fulano", o quiero que trascienda mi obra para, no imponer, sino para que trascienda ese nuevo estilo para la posteridad, que luego pintores noveles, valga la redundancia...

Interlocutor: Lo válido es lo segundo. Lo primero es ego pero todo depende de la cantidad de ego. Yo no sé si uno se podría mover sin nada de ego, con cero ego. ¿Qué pasaría con alguien que no tenga, hipotéticamente, nada de ego? ¿Se movería? Yo mismo cuando hago una página web criticando a alguien hay algo de ego. Sé que esto es ego pero lo utilizo para movilizarme y pensando siempre en que lo que estoy haciendo más allá del ego que pueda tener para demostrar algo, en contra de...

Entidad: Pero hay un excelso Maestro que dice que eso es dignidad, o sea, la dignidad es no permitir que el otro te haga lo que tú no le harías a él. Y, de alguna manera, tu crítica, si es una crítica constructiva para -y disculpa mi lenguaje- desasnar a otros, eso no es ego. El ego, más bien se toma como un capricho, como que tú de repente tienes un político que te cae mal y lo defenestras.

Interlocutor: Bueno, pero también lo que pasa que el ego te impulsa, te da adrenalina. A veces puedes hacer cosas gracias a que te enojas...

Entidad: Claro, porque te enojas y al enojarte entonces puedes componer una pieza musical...

Interlocutor: O salvarte de un peligro de alguien que viene a atacarte. Tú te enojas, generas adrenalina, ya sea de miedo o sea de enojo; son emociones humanas que son naturales, si no seríamos un robot.

Entidad: Pero eso no me afecta a mí, como thetán, si a mi 10% le pasa eso, porque no me contamina con su ego. Porque acordamos que en los planos suprafísicos, los planos 4 y 5, están exentos de ego.

Querido interlocutor, le tendría mil horas a este receptáculo pero quiero dejarle descansar en este momento. Lo dejamos ahí.

Interlocutor: Sí, yo también porque el tema es interesante pero nos hemos ido del horario y el receptáculo debe estar agotado ya.

Entidad: Hasta todo momento.

Interlocutor: Hasta la próxima.

 


Sesión 27/10/11
Médium: Jorge Raúl Olguín
Entidad que se presentó a dialogar: Thetán de Juan Carlos

La entidad explicó las sensaciones y preocupaciones de su 10% en gestación, y dudas acerca del entorno. Lamenta la indiferencia y la hipocresía de este plano físico donde se desarrollará y encara la nueva vida con proyectos, con solidaridad y buscando entendimiento.

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Entidad: Siento que todo tiene que ir para mejor porque he tenido vidas donde he luchado tanto estérilmente... Vidas donde he hecho sacrificio -no Servicio- donde sería como el juego de la inundación, donde tu barca está agujereada y entra agua por debajo y tú, con un pequeño cubilete, sacas agua pero estérilmente porque lo que entra por debajo es diez veces más. Hasta que la barca se termina hundiendo.

En muchas vidas me ha pasado eso de la barca, donde el esfuerzo de sembrar era tanto para una cosecha completamente mínima.

Pero lo más grave, por así decirlo, es durante mi gestación. Como dice el excelso Maestro Johnakan, el thetán de este receptáculo, en una gestación, el feto que se va desarrollando en el útero materno no es cognitivo porque el 10% borró la memoria reencarnativa. Entonces, es asistido por el 90%. Y yo, como Thetán -que ya lo he hecho en Psicoauditaciones anteriores- voy a repasar ese instante fetal, explicando que el que asiste a ese feto ya con espíritu encarnado es el 90%. Lo voy a hablar en primera persona, como para que se entienda el relato. Y le pido disculpas a este receptáculo si le contagio lo emotivo, porque sé que este receptáculo capta, digiere y siente todo lo que yo le transmito.

Decidí encarnar en esta vida y me encuentro en un lugar acogedor pero siento en el entorno discusiones. Siento que no soy deseado, como que de alguna manera estoy de improviso, y eso me hace sentir mal.

Sé que estoy creciendo. Sé que mi cuerpo se está desarrollando y que en poco tiempo voy a salir de este habitáculo. No sé cómo será fuera porque recuerdo vidas anteriores en las que he sentido el rechazo de mis padres y no quiero que en esta vida me pase lo mismo o que me afecte en mis relaciones con el sexo opuesto, porque no me siento muy seguro. No me siento muy seguro porque siento, a nivel suprafísico, como que hay una vibración negativa afuera que me hace sentir mal. Y no entiendo por qué no soy aceptado, porque en mi vida pasada y en las anteriores siempre traté de hacer las cosas bien.

He tenido vidas en Bretaña donde he perdido pareja. He tenido vidas en España donde fui menospreciado. Yo sé que los Maestros de Luz dicen que lo importante es la propia aceptación pero, ¿cómo te puedes aceptar si en distintas vidas me han dado la espalda? Es cierto que soy responsable porque yo, como espíritu, elegí encarnar. Pero siento mucha hostilidad, como que yo, como entidad a nacer, fuera acusado de algo que no he hecho simplemente por el hecho de elegir encarnar con proyectos, con ideas, con un montón de circunstancias, las cuales puedo corregir porque tengo infinidad de proyectos. Obvio que esos miedos están alimentados por engramas de vidas pasadas donde hubo abandonos, rechazos, traiciones, donde uno se siente disminuido en la valoración, donde uno se siente como que...

No quiero salir, es como que estoy cómodo aquí adentro. Yo sé que terrenalmente uno cumple una etapa desde el útero materno y tiene que nacer.

¿Qué hay más allá? ¿Qué hay afuera? Contención, dolor, maltrato, amor... La palabra amor es tan abstracta... Hay un excelso Maestro que dice que el Amor en Verbo no es completo si no se traduce en Obra. Y la Obra puede ser el abrazo, la contención, una palabra de cariño.

Yo tengo intuición. En vidas pasadas había gente que me sonreía como si fuera una máscara, como esas máscaras de teatro donde hay una sonrisa y una pena de pena. Mucha gente se pone la máscara de sonrisa y si le sacas la máscara ves esos rostros amargados de desprecio, de intolerancia o de indiferencia...

Yo no quiero indiferencia sino aceptación. Yo quiero aceptación aunque sea de los seres más cercanos. Yo quiero aceptación y compañeros. Quiero aceptación de amigos. No quiero -esto me lo enseñan los Maestros- el doble discurso de la persona que dice cosas bonitas y por detrás piensa otra... ¿Quién más te lástima? ¿El desconocido? ¿Aquel que está lejano? Te lastima el que más tú quieres, porque pasa eso siempre. Y a mí, que no me mientan diciéndome que el ego puede ser sostenido siempre porque si alguien cercano te hiere no es verdad que tú puedas ser indiferente o impersonal. Estás encarnado y cuando estás encarnado eres vulnerable. Que no me digan otra cosa porque no les creo. Aquí somos vulnerables siempre. Pero quiero ser fuerte, ser asistido y entender que me falta poco para estar en un mundo de claridad.

Mi decodificador se va desarrollando. Mi parte espiritual es la que me asiste para que pueda el receptáculo codificar mi concepto espiritual.

Siento mucha más liviandad al haber repasado la parte fetal porque tenía tanto miedo, un miedo que se transforma como engrama de esta misma vida -no de vidas anteriores-, aunque arrastro cosas de vidas anteriores. Y no es sumar dos más dos cuatro. No es tan fácil… Es tan mediocre la gente que piensa que todo se resuelve así como así. Somos tan complejos... ¿Por qué no entienden que somos tan complejos? La misma inteligencia, la capacidad de discernir es una herramienta de doble filo porque también nos hace complicados. Aquel ser que es básico, bruto, es más feliz porque no sabe; captando y aprehendiendo las cosas uno entiende justamente más las complicaciones que van a venir. Y que no me digan que otros seres que están por nacer están perfectos porque no les creo nada...

Le pido disculpas al receptáculo por causarle esa angustia que él capta y siente, y le duele la garganta por mi misma angustia. Pero he liberado muchísimo y estoy presto a encarar esta nueva encarnación. Y estoy presto a librar la batalla de la vida física. Y allá vamos.

Y no voy a decir una frase vuestra del plano físico -"que sea lo que Dios quiera"- porque los Maestros dicen que tenemos libre albedrío y podemos optar. Entonces es "que sea lo que yo quiera", si el entorno me lo permite y si me dejan hacer el camino, sin ponerme vallas, obstáculos, barreras. Y si no me cercenan -figurativamente hablando- los pies para que pueda andar el camino de la vida. Y para que no me pase como en vidas anteriores, que uno busca el abrazo y te dan la indiferencia. ¡Basta! Al fin y al cabo no pido más que el entendimiento. No busco otra cosa. Obviamente que uno debe tender la mano pero el excelso Maestro dice que uno debe estar de pie primero.

Y tengo mucho camino por recorrer. Recién empiezo este camino. Dejemos de lado las vidas anteriores. Es borrón y cuenta nueva.

Gracias por escucharme.

 


Sesión 28/02/12
Médium: Jorge Raúl Olguín
Entidad que se presentó a dialogar: Thetán de Juan Carlos

Relató una vida en un mundo muy similar a Sol 3 y habitado también por homo sapiens. Desarrolló, en colaboración con otros científicos, un aparato para captar el concepto de las entidades espirituales. En un momento de la sesión el Thetán, personificando el modo de debatir en ese mundo, intercambió conceptos con el interlocutor sobre la memoria de Eón y Abba y sus límites. Finalmente terminó explicando que se creó engramas de frustración debido a sus ansias de comprender y no poder abarcar todo.

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Jorge Olguín: Vamos a hacer una nueva sesión con el thetán de Juan Carlos para que se exprese o se explaye en las inquietudes o interrogantes que puedan salir a la Luz. Comenzamos.

Interlocutor: ¿Ya estás incorporado?

Entidad: Gracias por la oportunidad de presentarme nuevamente con vosotros.

Interlocutor: Es recíproco.

Entidad: Así como mi parte encarnada Juan Carlos tiene muchos interrogantes yo, de mi parte, tengo los míos, pero sé que muchos no serán respondidos. Vosotros os especializáis en develar enigmas y quizá haya enigmas que sean irresolutos. Si tú fueras un chaval de 6 años y tuvieras adultos que nunca pudiera develar tus dudas te sentirías quizás frustrado o -no sería enojado la palabra, tampoco disgustado- decepcionado quizás de ellos por no resolver tus pequeñas dudas de tu pequeña edad. Pero, como bien dijo Eón sobre los seres encarnados en Sol 3, que somos un inmenso jardín de infantes, quizá los espíritus en su totalidad seamos un jardín de infantes.

Hace muchas, muchas encarnaciones atrás encarné en un mundo que quizá sea el más avanzado de la galaxia, que queda a mil años luz del centro de la vía láctea. Es un mundo donde se pueden ver millones de estrellas puesto que, a diferencia de Sol 3, que está en uno de los brazos, estamos, nada más, y digo nada más porque en un tamaño tan grande como tiene esta galaxia mil años luz del centro no es nada.

El planeta donde yo encarné era muy parecido a Sol 3. Se llamaba -con la letra "C"- Cenra y...

Interlocutor: ¿Habitado por homo sapiens?

Entidad: Si, habitado por homo sapiens. Orbitaba alrededor de una enana amarilla, apenas un poco más grande que el sol, con inclinación del eje, cuatro estaciones. O sea, muy similar, con continentes y océanos pero muy, muy avanzados.

Interlocutor: ¿En qué parte? Porque sabemos que no todos los planetas avanzan en todas las materias.

Entidad: Hacíamos viajes espaciales a sistemas cercanos. No nos interesaba confraternizar con otros.

Interlocutor: ¿Viajes en el tiempo?

Entidad: También, y todo lo que se te pueda imaginar. Teníamos pequeños traductores -no nos hacían falta cascos-, pequeños traductores mentales, por así llamarlos, para poder hablar y comprender el idioma de otras razas y teníamos archivos de vacío. Así como vosotros tenéis lámparas incandescentes en vacío nosotros teníamos como tubos de vacío donde se guardaban miles de terabytes de información. ¡Miles de terabytes! Calcula que un disco duro de vuestros ordenadores actuales tiene un terabyte, y estoy hablando de un terabyte como mucho porque la mayoría de vuestros ordenadores con medio terabyte...

Interlocutor: Caminan, diríamos.

Entidad: ¡Caminan no! Son ordenadores grandes. Nosotros en esos frascos de vacío guardábamos miles de terabytes y, a diferencia de vosotros, que cada tanto cambiáis el orden de lectura de cintas magnéticas a casetes, a CD's, a DVD's, etc. hacía siglos que teníamos los frascos de vacío que eran superiores a los cristales de muchos mundos avanzados.

Yo me había especializado en lo que es matemática cósmica y a su vez era uno de los científicos que había armado el aparato conceptual.

Interlocutor: ¿Qué era eso?

Entidad: Un aparato que tenía diez mil teras. Para que te des una idea, el equivalente a diez mil ordenadores de los vuestros de capacidad y un tera de memoria aleatoria. Quizá no sepas en medidas lo que es eso.

Interlocutor: No, sinceramente no.

Entidad: Es el equivalente casi a mil de vuestros ordenadores en memoria aleatoria o memoria RAM. Y llegamos a captar -y tú dirás que cómo puede ser- el concepto de entidades espirituales. No nos basábamos en la mediumnidad, no teníamos una religión que nos atrase pero sí teníamos un conocimiento...

Interlocutor: Me gustó eso de que "no teníamos una religión que nos atrase". Es una frase hermosa.

Entidad: Pero teníamos el conocimiento de lo que es el mundo espiritual y angélico. Y si bien no teníamos los grados, lo que vosotros llamáis planos, sabíamos que existía un universo suprafísico porque teníamos experiencias que nosotros llamábamos extrasensoriales. Mi nombre era Barrow -con la "w" y "b" larga al comienzo- y nuestra sociedad era distinta. No teníamos un compromiso estable a nivel de pareja entre varones y mujeres porque entendíamos que eso retrasaba las investigaciones; entonces elegíamos parejas momentáneas. Cuando digo momentáneas no significa para una noche pero podía ser un mes, dos meses y si llegábamos a tener hijos era la mujer la que se encargaba de su crianza hasta los 6 de vuestros años -que eran muy similares a vuestros años porque la circunvalación alrededor de la estrella era muy similar- y luego iban a un centro común. No confundir con centro comunitario. Iban a un centro común de educación y ya se criaban en ese centro de educación, que era muy similar a vuestras escuelas.

Interlocutor: No te olvides que siempre es importante ir al meollo de los incidentes...

Entidad: Digamos que no es un incidente. La historia que relato es El incidente –"el" con mayúsculas-; entonces es todo. El aparato conceptual podía captar el pensamiento de las entidades espirituales y estábamos programándolo para que pueda responder, que era más difícil. Tú me dirás: "Sí, aquí, en Sol 3, existe desde hace muchísimos años un telégrafo que recibe y envía porque vosotros con ese adelanto inconmensurable podían recibir pero no enviar". ¡Pero espera, espera! Quizá tengas respuestas para mí, estimado interlocutor, que percibo que tienes bastante conocimiento. Entonces, primero que esto no es ninguna trampa. Son preguntas de verdad y si no las sabes me respondes honestamente. No es una trampa y quisiera que esto se divulgue, que esta sesión divulgue.

Interlocutor: Está bien.

Entidad: Vamos a hablar de Eón, el Absoluto. En esta creación es el absoluto, dejemos de lado el Caos y dejemos de lado a Abba. Vamos a hablar exclusivamente de Eón. Eón es omnisciente, lo sabe todo. ¿Sí?

Interlocutor: Sí.

Entidad: Bien. Tiene la memoria total de todo.

Interlocutor: Sí.

Entidad: Cuando tú dices "sí" significa que se puede acordar de toda su vida.

Interlocutor: Sí, por supuesto.

Entidad: Muy bien.

Interlocutor: Si el espíritu puede, ¡con mayor razón Eón!

Entidad: Hay una diferencia: el espíritu fue creado. Entonces, yo, como entidad espiritual, como thetán y también como espíritu, puedo recordar mi primer día, puedo recordar -y aquí lo digo de una forma metafórica- cuando abrí los ojos por primera vez. Digo de manera metafórica, si se entiende.

Interlocutor: Sí, se entiende perfectamente.

Entidad: Bien, ¿Eón fue creado?

Interlocutor: Obviamente que no porque hay un eterno presente dentro de Abba que está todo y obviamente no fue creado.

Entidad: ¿Cuál fue su primera memoria?

Interlocutor: ¡Vaya con la pregunta!

Entidad: Acuérdate que te hablo en el rol de la vida donde, en ese planeta tan avanzado, nos hacíamos ese tipo de preguntas.

Interlocutor: Lo que pasa es que no hay una respuesta para esa pregunta.

Entidad: ¿Por qué?

Interlocutor: Claro, porque es lo mismo que preguntarle a Abba cuál fue su primer pensamiento. ¡No existe ese primer pensamiento!

Entidad: ¿Por qué?

Interlocutor: Porque es un eterno presente y en ese eterno presente no hay un primero.

Entidad: No es una respuesta que me satisfaga...

Interlocutor: A mí tampoco.

Entidad: Porque si yo soy la entidad que no tiene comienzo su memoria tiene que alcanzar algo. Ahora, si nunca hubo un principio tú me harás la jugarreta de decirme "esa memoria es ilimitada". Entonces, si esa memoria es ilimitada, Eón no abarca todo.

Interlocutor: No, Eón no. Eón es una parte de Abba.

Entidad: No, no me refiero... Por eso digo que dejemos de lado a Abba. Dejemos de lado todo lo que está fuera de la creación y hablemos estrictamente de Eón. Para no confundirte, si quieres, nos trasladamos a Abba. Si lo deseas nos trasladamos a Abba.

Interlocutor: A ver, a Abba yo lo comparo con el círculo. ¿Dónde comienza el círculo? Es una pregunta que no tiene sentido; no comienza en ningún lado.

Entidad: Claro, pero hay algo que dicen "vuestros" físicos cuánticos, con los cuales yo no estoy de acuerdo porque en nuestro mundo estábamos mucho más avanzados. Si Abba es un círculo, se tendrían que tocar el comienzo y el final, como la víbora que se come la cola.

Interlocutor: Si, pero la víbora que se come la cola tiene una cabeza y tiene una cola pero un círculo no tiene ese principio ni ese fin.

Entidad: Hazte cuenta que ese círculo...

Interlocutor: Todo es un principio y todo es un fin, entonces.

Entidad: Pero ya hablaremos de círculos; hablemos de circunferencia.

Interlocutor: Perdón, quise decir circunferencia en realidad.

Entidad: Supón que es una circunferencia dibujada a lápiz y tú con una tijera la cortas: ahí vas a tener dos cabos, por así llamarlo. Entonces, tú los unes: significa que ese principio y ese final se unen. Cuando nosotros, con nuestras investigaciones, en nuestro mundo sabemos que no es así. Entonces, dejemos de lado a Eón; vayamos a Abba. Abba tiene una memoria ilimitada, inconmensurable; sin embargo, es una memoria finita. Tú me dirás: "cómo puede ser finita si la memoria abarca todo porque la misma memoria es Abba, Abba es la memoria".

Interlocutor: Si desde cierto punto de vista como Abba abarca todo es finita.

Entidad: ¿Por qué es finita si abarca todo?

Interlocutor: Porque si es todo Abba conceptúa sus propios límites porque si no sería una contradicción; sería al mismo tiempo limitado y ilimitado, blanco y negro, no sé. Es una pregunta que habría que preguntársela a Abba, ¿no? Porque si Abba percibe su infinitud entonces es finito. Habría que preguntarle a Abba si Él percibe su infinitud. Es una paradoja, ¿no?

Entidad: Es una paradoja porque si Abba o cualquiera de los Eones de las distintas creaciones no perciben un comienzo su memoria es limitada. Es así: su memoria es limitada. Entonces, si su memoria es limitada significa que hay una falacia en todo porque si yo soy omnisciente y tengo todo el conocimiento de todo tengo que tener también el conocimiento de un comienzo pero si soy eterno y no tengo ni comienzo ni final mi ser, aun siendo un eterno presente, no tiene el conocimiento de un comienzo ni de un final. O sea, que paradójicamente tengo falencias.

Interlocutor: Bueno, Hermes decía que todo es y no es al mismo tiempo.

Entidad: Eso es una frase hecha de Sol 3.

Interlocutor: Si pero es real. Todo es y no es al mismo tiempo. El caso clásico es el del cubo que, según como se mire, está de una forma y de otra.

Entidad: Eso es un juego óptico que es infantil para la investigación que nosotros hacíamos en ese mundo.

Interlocutor: Pero es un ejemplo que está a la mano y que puede comprender todo de cómo algo puede ser y no ser al mismo tiempo. Hay una cuestión de Abba: sabemos que los números no tienen final: uno, dos, tres, cuatro, cinco... Sin embargo, Abba tendría que saber -porque es el Todo- cuál es el número final pero ese número final no existe. Entonces, ¿cómo se resuelve? Yo no sé cómo se resuelve. Ésa es la paradoja y en el lío en el que nos estamos metiendo, ¿no?

Entidad: No es ningún lío. Es directamente un interrogante que, como yo dije al comienzo, un chaval de seis años se siente frustrado porque sabe que sus padres no le van a responder.

Interlocutor: Pero, ¿cuál es la respuesta? Si nosotros le preguntamos a Abba cuál es el último número Abba lo tiene que saber porque es el todo y al mismo tiempo no puede haber un último número.

Entidad: Entonces no lo sabe; entonces hay finitud en su comprensión.

Interlocutor: Exacto, a eso me refiero.

Entidad: Finitud. Tú me decías "ve al quid de la cuestión" y el quid de la cuestión es toda esa vivencia en esa vida...

Interlocutor: Espera un segundito. Como tenemos otra sesión que ahora la vamos a hacer también contigo, ¿dejamos descansar unos minutos al receptáculo y luego continuamos?

Entidad: Tengo avidez por completar esto.

Interlocutor: Está bien.

Entidad: Tú me hablabas de "ve al quid de la cuestión". Bueno, en esa vida, en ese mundo, me sentía frustrado como investigador, primero porque no podíamos completar la máquina conceptual en cuanto a emitir, si bien recepcionábamos y aparte queríamos darle mayor alcance. Sabíamos que existía algo más allá de los espíritus y sabíamos que existía el Creador y queríamos contactarnos con él con la máquina. Lo frustrante es que si bien teníamos una vida de aproximadamente de 120 de vuestros años y yo era, entre comillas, joven de 44 años y tenía mucho por delante sentía como que era poco, sentía que como que quizá no llegara a tiempo en esa vida a completar ese ciclo y tenía una avidez tan grande de entendimiento que a veces me sentía como amargado. Seguramente mi engrama principal o quizá mi único engrama en ese mundo era el no poder abarcar. Es un engrama que, aun con todo mi concepto, no sé cómo explicarlo, el no poder abarcar.

Interlocutor: Es un engrama de frustración.

Entidad: Si, pero yo prefiero llamarle el engrama de no poder abarcar. Es tanto el concepto que le he transmitido al receptáculo que lo voy a dejar descansar.

Interlocutor: Y después continuamos.

Entidad: Hasta pronto.

Interlocutor: Hasta luego.

 


Sesión 29/02/12
Médium: Jorge Raúl Olguín
Entidad que se presentó a dialogar: Thetán de Juan Carlos

Dialogó acerca de la Creación, de la Esencia de Eón y del Caos. Comentó que en aquel mundo trataron de establecer a través de instrumentos comunicación con los seres que moran en la nada pero esa comunicación les afectaba el decodificador de manera tal que tuvo que desconectar los aparatos. Tiempo después lograron comunicación más allá de los planos espiritual y angelical hasta percibir algo más grande pero había un problema: había ego.

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Jorge Olguín: Vamos a hacer una sesión con el thetán de Juan Carlos, que seguramente va concluir el relato de la sesión anterior de ese mundo que estaba casi en el centro de la Vía Láctea, casi a mil años-luz del agujero negro y seguramente completará el relato o tal vez saque a relucir más inquietudes.

 

Entidad: Estimado interlocutor, gracias por permitirme dialogar con vosotros. Quisiera completar el relato de ese mundo tan avanzado y con nuevos interrogantes.

Como dije antes, no se trata de ponerte en aprietos porque eso no es un juego. De verdad que lo tomo muy en serio. Hazte cuenta que Eón terminó un ciclo y llega el Big Crunch o la gran contracción. Eón deja de manifestarse y está dentro de una singularidad, la Creación ya no está. Olvídate ahora de las otras creaciones. ¿Qué predomina allí? ¿Qué hay?

Interlocutor: La Esencia de que está compuesta Eón.

Entidad: Claro. Al desaparecer la Creación, ¿qué queda? ¿Qué hay?

Interlocutor: Queda Eón, Eón sin la Creación.

Entidad: Fuera de Eón, ¿qué hay? Lo respondo. Vosotros tenéis telescopios ópticos y tenéis telescopios de infrarrojos. Nosotros teníamos unos aparatos con lecturas distintas orbitando no solo alrededor de nuestro planeta sino orbitando alrededor de nuestra estrella y nos transmitían a nivel subespacial, o sea, que teníamos una transmisión donde no dependíamos de la velocidad de la luz. Ejemplo: si una de vuestras naves robot alcanza a uno de vuestros último planetas y les transmitiera una señal le demoraría cinco horas en llegar, cinco horas. Nosotros obviábamos eso pues nuestros telescopios radares -por así llamarlos para que entiendan porque nosotros les dábamos otro nombre, les decíamos observadores cuánticos- podían estar orbitando fuera de nuestro sistema estelar y subespacialmente el mensaje llegaba en segundos. Llegamos a medir la Creación y sabíamos puntualmente que había algo más allá, algo que vosotros mismos con la mediumnidad lo habéis descubierto y se llama Caos.

Sabíamos, siempre por mediciones, que allí también había un tipo de vida y entendíamos por sentido común, por coherencia, que esa vida no había sido creada por el Dios manifestado en nuestra Creación e investigamos lo que llamáis Caos, de qué está formado. Y te lo pregunto pero de verdad que no es un juego ni para probarte, no, no lo tomes de esa manera; simplemente que a veces necesito un interlocutor para afianzar mis propios pensamientos...

Interlocutor: Está bien. Así lo entiendo yo.

Entidad: ¿Tú sabes de qué está formado el Caos?

Interlocutor: Por supuesto que no.

Entidad: ¿Tendrías alguna idea de cómo está formado, o sea, de qué materia?

Interlocutor: Tampoco.

Entidad: Bueno, ¿de qué materia está formado ese universo?

Interlocutor: Energía, es energía condensada.

Entidad: Claro, bien. Energía condensada en estrellas, en planetas que a su vez forman galaxias y a su vez se forman cúmulos de galaxias y también hay un vacío.

Interlocutor: Claro pero no sé de qué está formado ese vacío.

Entidad: Hay distintos vacíos: vacío interplanetario, vacío interestelar, vacío intergaláctico y vacío intercúmulogaláctico. Eso muy pocos lo conocen.

Interlocutor: Pero eso serían espacios.

Entidad: Claro, espacios. Sabemos que el espacio no es vacío. Dejemos de lado ahora la materia obscura y la energía obscura, dejemos de lado eso. La mayor parte de la Creación está creada por vacíos, supuestamente. Nuestra investigación era, y lo hago fácil, supón que nuestra Creación en este momento estuviera en un periodo de contracción y, como ya ha revelado el Maestro Johnakan, en determinado momento habría una especie de entropía que ya no permitiría la vida puesto que el universo estaría en una contracción ya en un límite contractual y "¡Pop!" de repente el universo desaparece en un punto virtual porque Eón ha dejado de manifestarse hasta que en un segundo o un millón de años después -cuando Eón lo decida- se manifieste nuevamente.

Interlocutor: ¿Pero dentro de ese Eón vamos a estar nosotros, todos los espíritus?

Entidad: Sí, pero no hablo de eso.

Interlocutor: Está bien.

Entidad: Algunos excelsos Maestros dicen que el universo es un eterno latido: Big Bang, Big Crunch, Big Bang, Big Crunch. Nosotros, como investigadores en ese mundo, podemos pensar que no es un eterno latido. Quizá Eón se contrae -deja de manifestarse- y no es que inmediatamente vuelva a relucir, quizá descanse. Y tú me dirás: "Eón precisa descansar porque es el Todo". Quizá repose por algo que esté fuera de nuestro alcance.

Interlocutor: Puede ser.

Entidad: Entonces, al no estar esa Creación, en ese espacio que ocupaba la Creación está el Caos porque a medida que llega un Big Bang y la Creación se va expandiendo aceleradamente, ¿a costa de qué se va expandiendo?: A costa del Caos.

Interlocutor: Claro. Esa sería la idea.

Entidad: Dejemos de lado la Creación, la Creación no existe porque Eón dejó de manifestarse. Impera el Caos. Nosotros teníamos observadores cuánticos para ver más allá de la Creación y analizar esa no materia que había en ese Caos. Era un vacío similar al del universo. ¿Cómo lo percibíamos nosotros con ese observador cuántico, llámale telescopio, radar, etc.? Vosotros decís que el universo es negro o que hay un fondo de radiación rojo. No, nosotros percibíamos al vacío del universo con un tinte azulado, sería una sombra negra con un dejo azulado. Fíjate que causalidad que el Maestro Johnakan describe al Rayo del Padre con un Blanco Azulado. Ten en cuenta que los rayos en realidad son metafóricos en el sentido de que no tienen un color, tienen una vibración. Lo que pasa es que a nivel óptico vuestro el color es una vibración como el sonido es una vibración. Entonces, no es que existiera un rayo blanco azulado o una energía Crística dorada. No existen los colores a nivel suprafísico.

Interlocutor: Es la interpretación acorde a nuestros sentidos.

Entidad: Sí, muy bien. Entonces, con ese observador cuántico nosotros percibíamos la Creación como una especie de luminosidad azul y como un globo algo achatado expandiéndose y fuera de allí la negrura total. Y ese fue otro engrama, como tú lo llamas, de frustración porque, ¿te acuerdas que te dije en otra sesión de esa vida que tenía 44 años y que teníamos una expectativa de vida de 120 óptimos porque habíamos vencido todos los males de la mente, lo que llamáis Alzheimer, Parkinson, etc.? Podíamos llegar a los 120 años con una estabilidad cognitiva impresionante. Pero estaba frustrado porque no había una lectura de lo que vosotros llamáis la nada, no había una lectura y tratamos de enfocar la máquina conceptual para ver si podía captar a esos seres pensantes de la nada y la máquina daba lecturas extrañas y había científicos a quienes les afectaba el decodificador. Hace instantes te había dicho que habíamos solucionado todos los problemas mentales. Sin embargo, cuando tratamos de comunicarnos con esos seres de más allá de la Creación con esa máquina conceptual varios de los científicos no pudieron recuperarse a pesar de nuestro adelanto y estábamos orgullos de ser quizá la civilización más avanzada de la Vía Láctea. No fui cobarde, fui previsor e interrumpí la máquina, la "reseteé", como diríais vosotros, como para apagarla y encenderla y desconectarla por completo de aquel circuito, que no quede nada de eso. Y trabajé durante 20 de vuestros años, hasta mis 64, hasta lograr por fin la doble comunicación. Avanzamos en esos 20 años de tal manera que logramos traspasar el mundo espiritual y angélico y llegamos a percibir un pensamiento macroscópico, por así llamarlo. Festejamos como vosotros festejáis un año nuevo brindando diciendo: "Nos hemos comunicado con el Creador".

Pero hay algo muy importante: somos espíritus, somos falibles. ¿Qué tiene el espíritu? Aparte de mente conceptual o energía conceptual pensante, ¿qué tiene? Tiene mente reactiva...

Interlocutor: Claro. A eso te referías, sí.

Entidad: ¿Qué más tiene? Roles del ego, engramas.

Interlocutor: Sí, por supuesto.

Entidad: Y los roles del ego nos impulsaron a imponer conceptos a esa gran energía pensante que suponíamos sería el Creador, o quizá no lo era. Ten en cuenta que no hablo desde el punto de vista mío, como thetán, sino desde el punto de vista del rol en ese mundo en un momento determinado. Cuando yo hablé de la máquina no es la máquina porque en realidad teníamos cientos de máquinas. En determinado momento las pusimos todas en serie, no en paralelo, si se entiende la diferencia. Vuestras lámparas, en vuestras viviendas no están en serie, están en paralelo. Esto significa que si una lámpara se quema las otras continúan porque están en paralelo. En serie significa que una al lado de la otra con el mismo cable.

Interlocutor: Si falla una parte fallan todas.

Entidad: Claro, como esas guirnaldas luminosas de vuestros...

Interlocutor: Árboles de Navidad, está claro.

Entidad: Sí. Para potenciar teníamos -tú dirás que pocos pero eran muy costosos- 125 ordenadores pensantes, máquinas pensantes y las pusimos todas en serie para imponer un punto de… y de alguna manera ya que esa súper energía era quien nos daba la vida, que de alguna manera modificara nuestro ADN para que nos diera inmortalidad. Y con todas las máquinas pensantes en serie buscamos enviarle ese pensamiento y no tuvimos respuesta. Nos sentimos como frustrados y hasta enojados. Nos invadió el ego de tal manera que -años atrás con una sola de las máquinas emitimos una especie de energía suprafísica que llegó a incomodar a los espíritus que vosotros llamáis del plano 2- juntamos todas las máquinas en serie, potenciamos enormemente la energía y dijimos "Nos vas a contestar sí o sí". Ya nuestra soberbia era ilimitada y enviamos una especie de energía suprafísica incómoda hacia ese pensamiento. Pasaron minutos en que las máquinas se sobrecargaron, como si "algo" viniera de vuelta, y todas las máquinas se fundieron, se quemaron.

Interlocutor: ¿Pero no son los espíritus del error haciendo foco?

Entidad: No, los espíritus de error haciendo foco no podían molestar a las máquinas.

Interlocutor: ¿Los demonios tampoco?

Entidad: No. Entendimos que venía, como diríais vosotros, desde más arriba. No como castigo porque si ese Creador es toda bondad no era castigo, era enseñanza a nuestra soberbia.

Junto con esas máquinas en todas nuestras ciudades estaban todos los circuitos, llamémosle de biblioteca, donde en todos los frascos de vacío estaba toda la información de toda la historia del mundo, los 18.000 años de historia, de historia escrita por así llamarlos. Vosotros, ¿cuántos años tenéis de historia escrita?: Menos de la tercera parte, 3000 años. Teníamos 18.000 años, o sea, seis veces más. Con esas máquinas pensantes estaban conectados, como si tú tuvieras una usina que le diera luz a toda la ciudad y esa usina se quema y la ciudad se queda sin luz, se produce un apagón. Se produjo un apagón en todos los circuitos de vacío y perdimos la información de 18.000 años de historia, como si se hubieran quemado todas las bibliotecas del planeta. Teníamos los códigos de crédito, o sea, que nuestra civilización -y aquí utilizo una frase muy básica- nuestra civilización se fue al garete: teníamos el conocimiento pero no teníamos los instrumentos.

Y aprendimos la lección de que quisimos ser más que el Padre. Si bien es verdad que habíamos vencido todas las enfermedades, todos los aparatos sónicos, ultrasónicos, los aparatos de lectura -teníamos aparatos de lectura del tamaño de tu mano que podíamos escanear todo el organismo para dar la mínima falla-, etc. todo eso había dejado de funcionar porque -y discúlpame la expresión- estúpidamente todo dependía del almacenamiento de las máquinas pensantes en lugar de tener en cada región lo que sería una copia de resguardo porque nos sentíamos tan seguros, tan pagados -pagados quiero decir de vanidosos-. Estuvo a punto de sucumbir nuestra civilización.

Interlocutor: ¿Por esa razón?

Entidad: Sí, porque nos quedamos sin nada. Es como si vosotros os quedarais de un día para el otro sin combustible, que no pudierais viajar y sin luz. Tú que te has criado en el siglo pasado y en este siglo y en este mundo estás acostumbrado a ver televisión y si bien te atrapa la historia antigua no sé si vivirías hoy en este rol que tú tienes en una Edad Media a la luz de una vela, sin penicilina, sin tus medicaciones. Así estuvimos nosotros.

Y si bien me quedaron engramas de frustración por no poder abarcar aprendí una lección muy grande que es el paso a paso, el entender que cada cosa llega en su momento, el entender que cada lección se aprende a su tiempo, el entender que sí que podemos abarcar más de lo que nos dan los brazos pero...

Interlocutor: Equilibrio y prudencia.

Entidad: Con equilibrio y prudencia, exactamente. Esa fue la lección de esa vida. Y que le sirva a mi parte encarnada como Juan Carlos porque habían quedado condicionamientos engrámicos del "no atrevernos" y quizá sí debemos atrevernos, con cautela -que no tiene nada que ver con cobardía ni temor-, con prudencia, que la prudencia es sabiduría.

Interlocutor: Y la pregunta antes de que continúes: ¿Por qué en lugar de encarnar otra vez en ese mundo como para continuar has decidido encarnar aquí en Sol 3, que es un planeta pobre en comparación?

Entidad: He encarnado en otros mundos después de ese y he encarnado también en Sol 3 mucho antes de ahora en vidas donde no existía ni la centésima parte del conocimiento actual y ni la diezmilésima del conocimiento de ese mundo de casi el centro de la galaxia y era para aprender humildad porque entiendo que no se es sabio si no se es humilde. Esto es importante transmitirlo. Y si bien yo no soy un thetán que brilla tanto pero está en el camino de brillar, si se entiende, de volver a brillar porque me crearon con brillo y nuestro mismo ego -porque todos lo hemos tenido- nos ha jalado a regiones más bajas. Se entiende que uno brilla con humildad y que se es sabio con humildad. Únicamente con humildad se es sabio.

Interlocutor: ¿Las cargas de esa vida se han disipado o aún queda algo?

Entidad: Me siento con una armonía maravillosa.

Interlocutor: Que puedes estar transmitiéndola a tu 10%.

Entidad: Sí, me siento con una armonía maravillosa. Y es importante que esto sea divulgado para aquellos que quieran entender el mensaje; va a servir a muchos. Tú tienes que tener en cuenta, querido interlocutor, que nunca repetí una experiencia tan vasta como esa en ese mundo y aquí, en este mundo, nací como Juan Carlos, como ser humano, con muchísimos interrogantes. Y no está mal tener interrogantes. Los mismos niños preguntan para saber por qué, si no preguntas no sabes. Entonces es importante querer saber; lo negativo es cuando ese conocimiento se transforma en ego y te desborda.

No voy a relatar porque estoy armónico y no quiero relatar porque no tiene sentido en qué condiciones se ha quedado ese mundo habiendo perdido todos esos adelantos. Es como si tú tuvieras una biblioteca valiosa, muy valiosa y te robaran o se te incendiara y la perdieras y tuvieras quizá tomos con el máximo conocimiento de filosofía, de matemáticas, de música y los perdieras y no hubiera quien tuviera la memoria para volver a escribirlos. Gracias por escucharme.

Interlocutor: Gracias por las explicaciones, que son muy interesantes. Y espero que podamos continuarlas en otro momento.

Entidad: Hasta todo momento.

Interlocutor: Hasta luego entonces.

 


Sesión 29/03/12
Médium: Jorge Raúl Olguín
Entidad que se presentó a dialogar: Thetán de Juan Carlos

En una encarnación no como homo sapiens sino como un ser parecido a una medusa, en otro mundo, relata que sufrían un ego de raza al creer que ya sabían todo. Se crearon un engrama de impotencia al recibir una nave de un mundo miles de años luz lejano y establecer comunicación. La entidad descarga ahora ese engrama de milenios atrás. Nos deja un mensaje acerca de lo frágiles que somos.

 

Jorge Olguín: Vamos a hacer una nueva sesión con el thetán de Juan Carlos para que evalúe cómo se encuentra, plantee interrogantes o repase vivencia que puedan haberle implantado engramas. Obviamente es a libre albedrío de la entidad suprafísica. Comenzamos.

...

Entidad: Estoy incorporado... Hay planteos suprafísicos que quizá no sepáis responderme. Vosotros, en vuestro mundo, donde también vive en la península Ibérica mi 10% Juan Carlos, habéis creado las matemáticas. En distintos mundos hay patrones matemáticos, patrones matemáticos que pueden hasta develar el Universo, por qué se manifiesta Eón y para qué. Lo ya conocido es que a través de nuestro aprendizaje, a través de esa energía de servicio el Universo se va elevando una octava hasta que la siguiente Creación, ya directamente ya viene una manifestación una octava más alta.

Pero esa no es la parte que me interesa, la que me interesa es la parte matemática. Generalmente las teorías grupales son más fáciles de predecir que las teorías individuales. Pasa con las masas. Tú de repente proyectas una estadística y la estadística te va a dar más resultado con los grupos que con el individuo porque el individuo puede ser impredecible. Las masas también tienen libre albedrío pero generalmente los grupos tienden a algo, es como cuando tú arreas el ganado y las vacas van en una dirección. Una sola vaca quizá sí se desvíe o algo la asuste, puede pasar lo mismo con un grupo pero es más difícil.

Eso llevado a mundos, al desarrollo de mundos, al desarrollo de civilizaciones, hay civilizaciones que se esparcen en el universo, hay civilizaciones que han vencido el segundo código genético y no se han exterminado, hay civilizaciones que tienen miles de millones de años -en esta galaxia- y quizá, tal vez, su mundo de origen ya haya sido destruido porque su Sol se transformó en una supernova o sin embargo esa civilización sobrevive, no acabó cuando acabó el planeta. Pero matemáticamente se puede hasta saber cómo y hasta dónde se expande esa raza, matemáticamente puedes manejar el conocimiento, puedes manejar todo el conocimiento, todo absolutamente todo.

Hay un mundo, hace muchísimos años -de vuestros años- en otro brazo de la Galaxia -y esto es absolutamente novedoso-, tú sabes que los espíritus somos trazos conceptuales de energía, energía conceptual o energía pensante, y podemos encarnar en aquel receptáculo que sea afín, acorde, compatible a nuestro complejo concepto. Hay mundos gaseosos que tienen una circunferencia hasta más de 30 veces el tamaño de la tierra donde en su atmósfera viven seres muy similares a vuestras medusas marinas, con una corona, con tentáculos. Vamos a llamarles medusas a estos seres, seres pensantes con un decodificador impresionantemente alto, bien abstracto. Viven en la atmósfera de los gigantes gaseosos, para que te des una idea, como Júpiter, como Saturno.

Yo encarné en un mundo así, me llamaba Hollipadw. Éramos una comunidad organizada, nos alimentábamos de las partículas que dejaba el viento. No había sexos, éramos hermafroditas. Y éramos felices. Es muy difícil de explicar a través de este receptáculo lo que era nuestra civilización. Éramos miles de millones y éramos absolutamente tenues, tenues pero resistentes, porque los vientos huracanados duraban no siglos, quizá milenios de los vuestros. O sea, que vivíamos permanentemente expuestos a esos vientos huracanados, no conocíamos otras cosas que desplazarnos con el viento y alimentarnos con las pequeñas partículas en esa agitada atmósfera.

Con nuestra capacidad de abstracción, inteligencia, estudiábamos nuestro mundo y creíamos saberlo todo de todo. No teníamos capacidad telepática pero teníamos como -en lo que sería vuestra cabeza- filamentos larguísimos y nos comunicábamos con esos filamentos con otros congéneres donde intercambiábamos ideas.

Un día cualquiera percibimos una vibración gigantesca y vimos en lo alto de la atmósfera un objeto, un objeto que era sólido y no lo podíamos razonar y no entendíamos que era. Cientos de nosotros fuimos flotando en medio de la tormenta hasta donde nos dejaba la atmósfera de ese mundo, de nuestro mundo, y llegamos hasta el objeto. Era un objeto gigantesco, para que te des una idea en vuestras medidas mediría 2 kilómetros de largo, por medio kilómetro de ancho por 400 metros de altura. Era una nave -esto lo digo yo como thetán, mi rol no sabía lo que era eso- y antes de llegar a este objeto sólido, había como una especie de fuerza invisible que no nos dejaba acercar, desconocía y desconocíamos todos lo que era un campo de energía.

Nos cogió una especie de depresión crónica porque teníamos un ego de raza. No era algún engrama de incertidumbre, de incomprensión, no, ahora lo explico mejor. Nuestra raza, la raza completa tenía un tremendo ego porque teníamos un conocimiento enorme de nuestro planeta y un desconocimiento total de todo lo que pasaba más allá de nuestro planeta hasta que apareció este objeto. Nos descolocó, nos desconcertó, nos confundió. Hicimos una especie de reunión entre miles de nosotros tocándonos con filamentos y llegamos a la conclusión que era un habitáculo con seres que podía volar más allá de nuestra atmósfera y que evidentemente había otros mundos. Y sin conocerlo llegamos a la conclusión de que había otros mundos con atmósfera mucho más tenue y más pequeños y rocosos, y que sus habitantes eran sólidos, por eso construían aparatos sólidos y que dentro de ese aparato, que no podíamos percibir nada dentro de él, había seres sólidos, seguramente con extremidades y pensantes.

Y ahí sí nos creamos un engrama de impotencia, de incapacidad y que todo nuestro conocimiento era mentira y que éramos seres frágiles.

Tengo que decir que estoy descargando ese engrama de ese rol en ese mundo por el hecho de relatarlo.

De la nave salió un objeto más pequeño con algo que vosotros llamaríais cable para estudiar la atmósfera y tenía como una especie de pantalla. En ese momento nosotros ignorábamos lo que era una pantalla, como un escáner. Y no estaba protegido por ningún campo energético y pudimos palparlo con nuestras extremidades, o tentáculos, como quieras llamarle. Ahí sí percibíamos, con nuestras extremidades superiores, nuestras antenitas, que el aparato estaba procesando, y era un aparato tan avanzado que se adecuó, se adaptó a nuestras transmisiones eléctricas.

Daré un ejemplo: vuestras neuronas transmiten mediante los axones, que son conexiones neuronales. Nosotros transmitíamos nuestro pensamiento conceptual mediante unas antenas que vibraban con una pequeña descarga eléctrica. Esta descarga eléctrica -y es muy difícil de explicar a través de este receptáculo- tenía una vibración tan particular... ¿Has visto que cuando tu pulsas una cuerda sale un sonido?, entonces si tú sabes de música puedes armar a varias cuerdas ya sea más gruesas o menos gruesas, más largas o menos largas, como vuestra arpa, y tiene distintos sonidos. Nosotros al emitir distintas vibraciones le estábamos transmitiendo el lenguaje a nuestros congéneres, nos comunicábamos de la misma manera que vosotros mediante la escritura o mediante la voz modulada podéis generar un idioma.

Ese módulo que salió de esa nave se adecuó a nuestros impulsos eléctricos. No era un traductor, era una civilización tan avanzada que seguramente presumía que en muchos mundos gaseosos habría criaturas como nosotros, y ese módulo que estudiaba la atmósfera, la composición de los gases -que en los mundos gaseosos no es igual al de los rocosos- pudo, mediante ciertas descargas micro eléctricas, comunicarse con nosotros. Era una civilización que venía de años luz de distancia, y que nuestro sistema solar tenía cuatro mundos rocosos, tenía cinco mundos gaseosos como el nuestro y seis mundos más rocosos al final. Y que la estrella, era una estrella amarilla.

La comunicación fue de dos vías, porque podía recepcionarnos. Lo que no sabíamos... porque vosotros, a veces, con vuestra imaginación pensáis que una comunicación de una civilización con la otra es fácil; ¿cómo le puedo explicar a alguien si no sé como ese alguien vive?

Nos comentaban que ellos tenían cuatro extremidades -o sea, eran como vosotros, tipo homo sapiens- que eran sólidos, que había dos géneros femenino y masculino -¡no lo interpretábamos!- que se apareaban, que tenían una atmósfera pero no era una tormenta continua, que existía la lluvia, que podían caminar por la superficie del planeta, que había mares -y había cosas que no entendíamos porque lo que no conoces no lo entiendes, teníamos una noción de lo que podía ser un mundo rocoso pero nada más- que tenían ojos, oído y no entendíamos lo que eran ojos y oído porque nosotros lo percibíamos todo mediante los impulsos de nuestras, llámale antenas. Sabíamos que había una tormenta eterna en nuestro mundo porque lo percibíamos con nuestro cuerpo.

El brazo era tan sólido, ese brazo que se comunicaba con nosotros, que uno de nosotros se acercó y le desgarró sin querer completamente un miembro. Nosotros no teníamos, en ese mundo, sangre sino que teníamos una especie de savia, como árboles, que te cicatriza y nos dimos cuenta de lo frágiles que éramos.

Nuestras extremidades no se reponían pero había una especie de savia que te cicatrizaba enseguida. Desconocíamos las enfermedades, ellos las habían vencido pero siglos atrás de su mundo existían las enfermedades. No entendíamos qué era enfermedad, nos explicó que era cuando un cuerpo se sentía mal y hasta podía morir. Nosotros también moríamos al cabo de x tiempo pero no por problemas de salud porque ignorábamos lo que era eso. Ignorábamos lo que era el amor, ignorábamos lo que era la familia...

Fue una comunicación inconclusa porque luego el brazo se retiró y se marcharon. Nuestra civilización quedó marcada para siempre porque entendíamos que había algo más allá y más poderoso. Tranquilamente podían haber enviado un gas tóxico y contaminar toda nuestra atmósfera y matar a toda nuestra civilización. Obviamente que no lo hicieron pero uno queda con la duda si el día de mañana no aparece otra raza... O sea, conocimos la fragilidad que creíamos que no teníamos.

¿Por qué comenté esa vida en ese mundo?, porque en este mundo donde estoy encarnado como Juan Carlos, también somos frágiles, absolutamente frágiles. Somos tan frágiles que no podemos respirar libremente donde está la montaña más alta, no podemos estar sin un traje de protección o con una cápsula submarina en los abismos más profundos. Si tú tomaras a la Tierra como si fuera un balón de vuestro deporte, la capa atmosférica tendría milímetros, no podemos vivir con temperaturas extremas, con elevado calor o extremo frío... Somos tan vulnerables como aquellos seres del mundo gaseoso.

He descargado totalmente esta carga y solamente tengo una pregunta antes de retirarme, en esta sesión. Si somos tan frágiles, si somos tan endebles, en lugar de preocuparnos por nosotros o por el planeta, ¿por qué somos tan ignorantes y necios que lo seguimos degradando?

Aquellos, en aquel mundo gaseoso, no lo degradaban, vivían. Hoy, que estoy encarnado como ser humano y tengo costumbres de ser humano, me sería inaceptable ese mundo porque no tenían nuestros pasatiempos, nuestras diversiones, nuestras costumbres. Pero ya lo dijo una vez Johnakan Ur-El, "Lo que no conoces no lo puedes desear".

Gracias por escucharme.