Índice

Psicoauditación - Ortael

Grupo Elron
Sección Psicointegración y Psicoauditación - Índice de la sección - Explicación y guía de lectura de la sección

Si bien la Psicoauditación es la técnica más idónea para erradicar los engramas conceptuales del Thetán o Yo Superior de la persona, la mayoría de las veces se psicoaudita a thetanes que habitan en planos del Error y sus palabras pueden no ser amigables y/o oportunas para ser tomadas como Mensajes de orientación, algo que sí se da cuando se canaliza a Espíritus de Luz o Espíritus Maestros.
El hecho de publicar estas Psicoauditaciones (con autorización expresa de los consultantes) es simplemente para que todos puedan tener acceso a las mismas y constatar los condicionamientos que producen los implantes engrámicos.
Gracias a Dios, esos implantes son desactivados totalmente con dicha técnica.


Atte: prof. Jorge Olguín.

 

 

Sesión 08/01/13
Médium: Jorge Raúl Olguín
Entidad que se presentó a dialogar: OrTa-El, thetán de Dave

Ha estado en distintos mundos Umbro, Albor, Aní, Fulgor, Rigel, también en Sargón donde estuvo en la resistencia. En Gaela, hace 100.000 años, se relacionó con quien fue Axxón 2.000 años antes. Hoy desea que quien fue Axxón pueda expresarse y transmitir los mensajes sin impedimentos. Exhorta a su 10% a aprovechar todo su potencial y a no perder oportunidades pero viviendo y disfrutando la vida.

Sesión en MP3 (5.329 KB)

 

Entidad: Mi nombre es OrTa-El. He encarnado en distintos mundos pasando por distintas vivencias, sufriendo distintas penalidades, creyendo que la buena fortuna estaba conmigo, eligiendo el camino que creía mejor para mi ser en cada encarnación, pasando por muchas penurias, no solo en Sol 3 sino en Umbro, en Gaela, en Albor, en Aní, en Fulgor, en Rigel, no siempre encarnando como homo sapiens. Al fin y al cabo, lo que dice el Maestro Morgan-El, lo importante es que el espíritu tenga una unidad biológica compatible en cuanto a su decodificador.

 

Qué gran decepción me llevé en Albor, un mundo donde no había hambre ni apetencias, todo era felicidad. Un mundo donde no nos mezclábamos con seres de otros sistemas, nos autoabastecíamos en felicidad, en todo. Pero, a diferencia de muchos, yo tenía aspiraciones y quería recorrer otros mundos. No estábamos adelantados como otras razas pero tampoco tan atrasados. Muy esporádicamente teníamos contacto con otros seres y mi aspiración era conocer otros mundos y de la misma manera que vuestro antiguo, respetado y querido Siddhartha salió de palacio ignorando lo que era la muerte, el dolor, la enfermedad y se encontró con el mundo real pasando por una crisis de la que logró con esfuerzo salir adelante, salvando las distancias, me pasó algo similar.

 

Conocí mundos donde había guerras, hambre, apetencias, deseos, donde países se apropiaban de otros países para expropiar sus materiales, vecinos que se apoderaban de territorios de otros vecinos e irónicamente se llamaban conquistadores llevando sus costumbres non sanctas. Y conocí otros mundos, mundos terribles, mundos donde sistemas estelares enteros se rebelaban contra gobiernos centrales aun teniendo todo, como pasó con Ferro, sus rebeldes contra Sargón, el planeta central. Sí, yo estuve allí. Yo era un soldado de la resistencia porque, como dice Johnakan, otro excelso Maestro, nos acostumbramos a adquirir el método de vida que nos enseñan nuestros mayores, nuestra familia, nuestro mundo, nuestra región. Pero cuando tienes el espíritu fuerte y justo te das cuenta de que todo eso no es nada porque no es nada la gloria tampoco.

 

Mi 10% actual, Dave, lo sabe todo eso. La gloria, el poder, la riqueza en el plano físico son efímeros. Te mueres y, ¿qué te llevas? Te llevas la pena de bajar de nivel de vibración si has cometidos actos hostiles o  la buena consecuencia si has cometido actos altruistas. Y, así como sufres por los demás si estás en un plano elevado, también gozas por los demás si salen adelante. Es raro que te fijes en ti.

 

Yo encarné hace cien mil años en Gaela y conocí a un excelso Maestro que luego me enteré que dos mil años atrás había encarnado como Axxón. Siempre traté de ser lúcido en mis razonamientos, siempre traté de entender la elección de los espíritus cuando encarnan en cada mundo, por qué, para qué, el objetivo -si es que lo tienen-, y ese Maestro que buscaba transmitir su palabra tenía como algo que objetarle. ¡Qué atrevido de mi parte!

 

En ese mundo yo me llamaba Hernán. Era un joven que vivía en Beta. Era el siglo XX de aquel mundo. Habían pasado dos mil años desde que habían puesto a Axxón en un rombo y le habían quitado la vida. Y Amarís, del viejo continente, había hecho una religión fundamentalista con la Orden del Rombo al punto tal que pasó a llamarse la Orden de Amarís.

 

Yo me sentía como disgustado porque ese actual Maestro buscaba abarcar más de lo que podía y cometió errores, y si yo no era objetivo que Eón me disculpe, pero cometió errores, porque si tú buscas salvar a cien mil y por salvar a diez te retrasas en tu misión y no terminas salvando ni a los diez ni a los mil ni a los diez mil ni a los cien mil es que te has equivocado.

 

No lo llegué a conocer personalmente aunque Beta y Plena no estaban lejos pero sí existían ordenadores similares a los actuales de Sol 3 y le hice llegar un escrito mío -como diréis vosotros, no tenía pelos en la lengua- preguntándole, como aquellos caballos de tiro que le ponen las anteojeras al costado para que no se espanten pero a su vez pierde la amplitud de visión, es como que tú tuvieras algo que no te dejara experimentar esa amplitud de criterio.

Me respondió que a veces la misión excede a las fuerzas de uno. Me respondió que no siempre se puede lograr todo. Al fin y al cabo uno es un ser humano que trata de lograr cosas.

Le respondí severamente: -Tú te vas por la tangente. Tú transmites mensajes pero a veces es como que te sientes atado de pies y manos.

No me respondió. Tal vez no sabía qué responderme y no quería ser irreverente.

 

Él tenía un amigo, un hermano espiritual en Saeta, pero no podía cometer la irreverencia de escribirle a ese ser explicándole mi punto de vista; hubiera sido demasiado, hubiera parecido comedido. Pero sentía, percibía que a este ser lo ataban de pies y manos, no lo dejaban ser del todo. Un ser que es del mundo no puede estar bajo llave y candado, figurativamente hablando. ¡Qué irreverencia de mi parte! ¡Era 30 años menor que él y quería darle consejos!

 

Pasaron cien mil años. Hoy encarné como Dave y mi 10% se contactó con este ser que hoy es este receptáculo que me alberga con el anhelo de que en esta encarnación no esté atado de pies y manos para que no se marchite, para que se le permita expresarse. Ya sé, ya sé que vivimos otras vidas. Ya sé que hay otras manzanas pero, ¿por ello no voy a saborear la que tengo en la mano? ¿Porque haya otras vidas no voy a saborear la que tengo? Y para un Maestro de Luz, ¿qué es saborear la vida?: Trasmitir, transmitir. Porque el propio Johnakan lo dijo: "No importan los milagros, los milagros son ilusión. La palabra no es ilusión y menos si se transforma en Obra pero para construir un edificio se precisan materiales y aun habiendo materiales se precisa voluntad". Y a veces no tienes la voluntad cuando hay conflictos.

 

¿Quién soy yo? OrTa-El, un sencillo ser espiritual que tiene el gran don de la claridad, tengo claridad conceptual. No me considero un Maestro pero puedo ver, puedo percibir, puedo entender que no puedes nadar libremente si tienes un hierro en los tobillos.

 

Y tú, Dave, mi querido 10%, eres joven de acuerdo a la vida física de este mundo Sol 3 y tienes mucho para dar, no te dejes vencer. Tienes un campo amplio por delante, lo que otros no. Y quizá no le das importancia porque uno se acostumbra a la edad que tiene pero no quisiera que dentro de veinte de vuestros años digas "podía haber hecho esto o aquello" porque no puedes volver el tiempo atrás; haz ahora lo que tengas que hacer. Y trata siempre de rodearte de personas que te permitan nadar sin ponerte hierros en los pies, te permitan volar sin atarte las ala, si no, tendrías una vida perdida y sabemos que, aunque hay otras vidas, esa manzana que tienes en la mano la tienes que comer aunque haya otras.

 

Espero que me hayas entendido, querido 10%.