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Psicointegración - Campos Emocional, Mental y Físico

Grupo Elron
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Psicointegración 14/01/2015

Profesor: Jorge Raúl Olguín

Consultante: Anónimo

 

 

Psicointegración que proporciona el enfoque de cómo transitar por la vida ejerciendo la propia libertad sin quedar preso de las circunstancias o del entorno. Claves para mantener y potenciar la autoestima y la seguridad en sí mismo en el desarrollo del rol que se desempeña en la vida física y el trato con los demás. Claves para evitar o remitir muchos de los problemas físicos que aquejan al cuerpo que son debidos a la no confrontación de situaciones que  nos absorben energía y sobrepasan nuestras fuerzas. Psicointegración que vale como inyección de energía para mejorar uno mismo y a los demás mediante relación e influencia.

 

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Profesor Jorge Olguín: Hipotéticamente todas las psicologías son similares. Hipotéticamente. En la realidad no.

Freud ha sido muy útil al comienzo de siglo XX, muy, muy útil en interpretación de los sueños, pero tenía, y es como si fuera una ironía, tenía una fijación con el tema del complejo de Edipo.

Aparte de ser psicólogo transpersonal estudié todo lo que es mitología, y Ovidio, hace 2000 años atrás explicaba que no hay un Complejo de Edipo porque Edipo directamente no sabía que la madre era su madre.

 

Consultante: Claro...

 

J. Olguín: Como tampoco existe el famoso Narcicismo Freudiano porque Narciso no sabía que era Narciso del que él estaba enamorado. En ningún momento cuando uno lee las Metamorfosis de Ovidio, la parte de Narciso, Narciso mira en las aguas del estanque y ve a una figura hermosa de la cual se enamora, la quiere agarrar y no la puede tomar porque es agua. En un momento dado le caen las lágrimas, a la figura también. Y dice -¿Por qué te caen las lágrimas y luego no vienes a mí?

Es irónico, en ningún momento la puede poseer a esa figura de la cual se enamora hasta que finalmente se deja morir de amor. Pero en ningún momento sabe Narciso que era su figura. O sea, que Freud es un recopilador pero en ningún momento, tanto a sus consultantes como a sus alumnos les dijo la verdad. Jamás.

Cuando uno habla de la palabra narcisista siempre uno habla de cuando uno se enamora de sí mismo. Eso jamás pasó, eso jamás pasó. Esto es un gran error de Freud. Lo mismo con Edipo, la hija se enamora del padre, el hijo se enamora de la madre, eso es una aberración.

 

Consultante: Sí, pero no lo sabían ellos, en el caso de Edipo él no sabía...

 

J. Olguín: Claro y en el caso de Narciso tampoco sabía que era la madre, no lo sabía. Jung fue mucho más avanzado porque fue un poco más allá y habló sobre lo que es el inconsciente. El inconsciente, que es nuestro interior, nuestra sobra, nuestros temores a los que a veces los conocemos pero no los queremos enfrentar o confrontar, porque la palabra correcta es confrontar no enfrentar porque si uno se enfrenta no se amiga, si uno confronta se amiga con esos temores. Y la psicología transpersonal tiene que ver con lo junguiano porque la mayoría de las personas, -yo por ejemplo soy profesor de numerología y en numerología sale lo que es el impulso del alma, lo interno y la personalidad, que es lo externo-, la personalidad sería como la máscara junguiana, lo que la persona muestra y no lo que la persona es en verdad. Muchas veces decimos en el grupo que yo tengo formado, que es Grupo Elron, es como si yo al actor de James Bond, en este caso a pesar de que yo me crie con Sean Connery, hoy tengo que hablar de Daniel Craig que es el nuevo James Bond y decirle:

-Qué terrible que era tu enemigo, el ruso Tanto.

-No es mi enemigo, vamos a tomar café juntos. Ni siquiera es ruso, es inglés como yo y no se llama Olav Kuchichenko, se llama David Crow, es inglés. Simplemente estábamos representando un personaje.

 

En la vida cotidiana, nosotros por temor, por buscar la aprobación del otro representamos personajes, representamos roles inconscientemente. A veces por buscar un trabajo decimos "Sí, porque yo tengo esto, estos estudios, tal cosa". No digo que no sea cierto pero tratamos de exagerar como para impresionar a quien nos entrevista, etcétera, etcétera. Lo mismo cuando vamos a una reunión de amistad o a un taller de un grupo de pertenencia, siempre es como que nos mostramos de una manera distinta. El tema es que cuando nos mostramos de una manera distinta un día y otro día y otro día nos extenuamos porque estamos actuando y cansa, estar todo el tiempo actuando cansa, cansa enormemente. Entonces psicología transpersonal lo que hace es tratar de que la persona deje su máscara, se muestre tal cual es con sus virtudes y sus defectos y no buscar la aprobación de los demás porque al fin y al cabo la única aprobación que tenemos que aprobar es la nuestra, la de cada uno, porque todos somos importantes. A su manera todos somos importantes. Algunos dirán "¡Oh! Pero imagina, aquel tiene un coche último modelo, la cuenta bancaria". Habría que ver cómo es como ser humano, como padre, como madre, como hermano, como primo, como hijo. O sea, es importante. Depende de que óptica se mire porque puede ser el mejor gerente, el mejor supervisor y en su vida personal es un fracaso. O viceversa, por ahí es una persona que trabaja 12 horas por día gana poco pero es una persona que todo el mundo ama porque se brinda, no económicamente, como ser humano. Entonces hay distintas ópticas de cómo enfocar la vista en el otro. Pasa por ahí el tema.

 

El tema es que cuando nosotros como seres humanos tratamos de lograr cosas y -inconscientemente, no conscientemente- inconscientemente nos ponemos plazos, tenemos ansiedad. Entonces el futuro incierto nos trae ansiedad y nos afecta la parte estomacal. El pasado incierto, donde hay lazos que a veces uno no corta, nos trae depresión. Entonces es un cóctel explosivo: De atrás, pasado, depresión. De adelante ansiedad, porque no sabemos lo que viene y estamos apurados como corriendo una carrera. Depresión y ansiedad minan el cuerpo, lo van deteriorando energéticamente. ¿Y qué sucede cuando nos deterioramos energéticamente?: Somos esponjas, absorbemos vibraciones negativas.

Vibraciones negativas. ¿Esto significa que yo ahora me estoy pasando a la parte esotérica? Sí. En realidad todo el mundo vibra de alguna manera o de otra porque tenemos una vibración áurica, vibramos.

 

Sé que a veces a distintas personas les tenemos que dar una segunda oportunidad. Pero cuántas veces nos ha pasado, varones, mujeres, que vamos a una reunión de amigos o de primos o de familia o de lo que sea y viene alguien que "Uff, esta persona me cae rara, no digo mal pero me cae rara". Por ahí la conocemos y decimos "Tenía razón, es antipática, grosera". O por ahí no, por ahí decimos "¡Wow!, qué sorpresa que me dio agradable -que es a favor-. No es lo que parecía, es hermosa la persona". A veces pasa eso.

Pero hasta que nosotros no conocemos, la ansiedad nos ataca y la ansiedad mina nuestro cuerpo de la manera que sea: a nivel estomacal, a nivel renal, a nivel de espalda, de mil maneras y eso nos afecta mucho o poco, depende de cada ser humano, porque todos somos distintos, todos importantes pero todos distintos. Es bueno que seamos distintos porque si fuéramos todos iguales sería muy aburrido. Hay a quien le gusta leer, hay quien le gusta mirar cuadros, hay quien le gusta escuchar un recital de música Heavy metal, hay quien le gusta el silencio absoluto, mirar el atardecer, el campo. Hay quien se vuelve seco en el campo y le gusta estar en el ruido del shopping. Hay otro que dice "Shopping no porque me desespera tanta gente, me agarra agorafobia el exterior". Cada uno es distinto y eso no está mal porque entonces uno interactúa con el otro y cuenta experiencias que el otro no sabe y viceversa.

 

No tengo que decir en tu caso cuál es el problema puntual porque siempre tenemos más de un problema, siempre hay más de un problema. Tenemos problemas no resueltos, tenemos asignaturas pendientes que hasta el día de hoy no las hemos podido lograr por varios motivos, por nosotros mismos o por terceros que no nos lo han permitido, de alguna manera. Si bien no somos esclavos de nadie en este siglo XXI, por lo menos no en occidente, pero siempre puede haber alguien que consciente o inconscientemente nos puso un palo en la rueda para que tal cosa no la obtengamos. A veces sucede eso. Y a veces hay oportunistas que nos ganan de mano y obtienen lo que era para nosotros.

De todas maneras, como yo digo siempre, el oportunismo no es algo negativo, el oportunismo es negativo si para obtener algo se pisa la cabeza del otro pero si yo de repente tengo oportunidad de comprar un coche o una propiedad porque la otra persona viaja y me lo deja a mitad de precio, con eso no lastima a nadie si yo tomo esa oportunidad.

Lo mismo que la palabra improvisación. Dice que improvisa el que no sabe. Eso no es cierto. Yo he dado infinidad de conferencias y he tenido record de hablar cuatro horas seguidas en una conferencia. Lo que anotaba en un apunte era una línea y de esa línea hablaba media hora, otra línea hablaba otra media hora. Uno puede decir "Eso es improvisar". No, no. No es improvisar, es conocer, porque no todo el mundo lo hace. Entonces hay palabras que la sociedad pone como negativas cuando no son negativas. Ni oportunismo ni improvisación, porque no todo se estudia de memoria. Lo que se estudia de memoria se olvida, como los chicos en la primaria que estudian una lección y a los dos días se olvidaron porque no la razonaron.

Así que, bueno, si bien hay muchos temas a resolver, ¿cuáles son los que más te preocupan en este momento?

 

Consultante: Resolver el tema del colon irritable que evidentemente me viene a raíz de los nervios. Y bueno, el tema es tratar de tranquilizar la mente para que no embrome el colon. Jamás se me había presentado de esta manera.

 

J. Olguín: Entiendo. El colon viene a raíz de los nervios. O sea, que los nervios afectan al colon de tal manera que lo vuelven irritable y a veces puede producir dolores rozando lo insoportable.

 

Consultante: Sí. O yéndome por el baño y no teniendo control de... Ese es básicamente mi problema.

 

J. Olguín: Pero el problema anterior es los nervios.

 

Consultante: Los nervios.

 

J. Olguín: Y los nervios, ¿a qué lo atribuís?

 

Consultante: Los nervios es básicamente el trabajo que, bueno, ya os he contado ahora. Hace 4 años que estoy por mi cuenta, me especializo en impuestos y cada vez la exigencia es mayor, los tiempos de trabajo son mayores y obviamente yo soy una persona ansiosa y trabajamos todos con plazos. Entonces los plazos hay que cumplirlos y a como dé lugar. Y eso, evidentemente, si bien tuve mucho trabajo este año -y bienvenido sea en cuanto a lo remunerativo pero a un costo demasiado alto- a partir de agosto empezaron los problemas. O sea, empecé con problemas de qué me atacaba, que yo no sabía. Parecía primero ovárico porque se mezclan, después se pasó y después me daban ataques. Y bueno, me estuvieron ayudando energéticamente y me pude ir de vacaciones, me tomé un lapsus cortés...

 

J. Olguín: ¿A nivel Reiki?

 

Consultante: Sí, a nivel Reiki, una señora de la vuelta. Pero después cuando retomé, porque no había encontrado mucho cambio, había encontrado otra persona, me vio dos veces, bastante buena, pero por distintas circunstancias decidió no verme más por diferentes creencias, cosa que me impactó bastante porque si la gente está con energías y todo eso cada uno puede creer en lo que quiera mientras no le perjudique ni le haga mal a la otra persona. Pero bueno, tuvo alguna mala experiencia con... Yo soy espírita, ahora no estoy ejerciendo...

 

J. Olguín: ¿De la escuela Basilio?

 

Consultante: No, no, de la Confederación, de Confederación espírita. Y bueno, se ve que ella tuvo problemas o no sé qué pero me fue llevando la conversación, es lo que no me gustó, es como que estábamos hablando de una cosa y no sé qué interpretó, saltó y empezó a hondar y después me saltó con que ella, sus ángeles y sus cosas. Y no la saqué de esto y pensé "Bueno, andá a decirle al cura eso y te va a sacar volando si le decís que haces Reiki". O sea, yo no le dije eso pero ella me fue preguntando hasta donde ella quería cuando yo no quería hablar de eso, quería hablar de mi problema. Además, lástima, porque realmente dos veces que fui me había ayudado bastante.

 

J. Olguín: Era ella la estructurada.

 

Consultante: Exacto. Evidentemente, sí, muy estructurada.

 

J. Olguín: Porque el bien no tiene un ramal hay infinidad de ramales donde se puede alcanzar el bien y donde se puede alcanzar la Luz, sea espírita, sea católico, sea cristiano-evangélico, sea ortodoxo-judío. En mi caso soy espiritualista y a su vez hago canalizaciones. Pero entiendo que todo camino que lleva a que la persona cada vez se acerque más a la Luz y sea mejor con uno y con los demás porque para ser mejor con los demás primero uno tiene que ser mejor con uno. Es decir, para querer a otro me tengo que querer yo y la única manera de quererme yo es justamente estar en un camino espiritual. O sea, que no hay otra y cada uno tiene su manera. O sea, yo estoy cómodo con botas, la otra persona le gusta caminar con zapatillas. La otra persona dice "No, hace calor estoy mejor con ojotas". Pero vamos por el mismo camino con diferente uniforme o ropa o lo que fuera. Lo mismo con la creencia, si se le puede llamar de esa manera, o forma de pensar o de captar y está bien, está perfecto, ese es el secreto. En tu caso, si bien eras independiente, ¿trabajabas sola o tenías gente que colaboraba contigo?

 

Consultante: No, recién este año incorporé una amiga que justo se quedó sin trabajo así que bueno la incorporé y me está ayudando en una de las compañías pero cada vez se complica más, o sea, pongo a alguien y los problemas son mayores. Entonces es esta la que me está absorbiendo más parte del tiempo y se me complica con los otros trabajos.

 

J. Olguín: Digamos como que trabaja de una manera lenta y no saca trabajo adelante, así.

 

Consultante: No, está sacando el trabajo bien pero cada vez se complica más y es cierto, no saca el trabajo como yo lo estaba sacando. Pero bueno, yo no puedo hacer todo.

 

J. Olguín: No.

 

Consultante: Primero me ayudó otra persona de otro estudio con el que yo trabajo que no fue... y bueno, ella tiene más o menos la manera de cómo yo trabajo y bueno, parte del trabajo es parte de estos meses de enferma que estuve, lo estuvo sacando pero saca lo que son las liquidaciones mensuales, o sea, cuando le pido que hay cosas que están pendientes y que hay que terminar no terminamos. Entonces esto, también, un poco me pone mal. Y bueno, excepto esto que me ayudó esta chica, estas dos sesiones, después volví con la señora esta de la vuelta pero no noto diferencia y que por ahí me ayuda, al otro día yo estoy bien y al otro día me voy por el baño. O sea, esto tampoco está bien, hay algo que...

 

J. Olguín: Hay una posible explicación.

 

Consultante: Sí...

 

J. Olguín: Primero vamos a lo de la ayudante. Uno tiene que, de alguna manera, marcar pautas, decir "Bueno, hoy es miércoles, yo para el viernes quiero por lo menos esta parte terminada, el martes de la otra semana hasta acá terminada. No nos podemos pasar porque tenemos los vencimientos". Marcar esas pautas porque si bien uno puede ser amigo de alguien, en el trabajo no existe la amistad, en el trabajo existe el trabajo. Entonces yo puedo tener un colaborador que a su vez sea mi mejor amigo pero si a mí me apuran, yo a su vez tengo que apurar a la persona que está conmigo.

 

Consultante: Lo que pasa es que yo le marco las pautas, ¿pero que pasa?, también se complica. O sea, tiene para hacer esto y se complica porque se les complica a ellos las cosas de adentro. Entonces ella se ve obligada a dilatar las cosas. Entonces eso es lo que pasa.

 

J. Olguín: Claro, entonces ahí ya no es responsabilidad total de ella.

 

Consultante: Eso. O sea, es responsabilidad parte. Una, que por ahí ella se queda y la otra que la empresa cada vez se complica más. Entonces es de decir "Bueno, está bien, termino con esto y veo como lo organizo o trato de sacar algo, ver si en mi casa puedo hacer algo", que es la idea. No, si ella va allá trabaja porque si está en la casa ya la noté que... Prefiero que vaya a la empresa porque si está en la casa, por ahí no labura. O sea, yo desde mi casa trabajo, ella es como que en la casa da vueltas y no termina haciendo nada. Entonces...

 

J. Olguín: No, eso no sirve. Si no, amén de los problemas de la empresa, si ella a su vez se atrasa por su cuenta, no, no tiene sentido.

¿Qué me había quedado pendiente?, me había quedado pendiente lo de la ayuda espiritual o la ayuda con Reiki. Bien.

Nuestro organismo está sujeto a ansiedades y a depresiones, como dije antes. Depresiones del pasado, ansiedades del futuro que no tienen porqué ser en ese orden y también hay emociones. Las tres cosas nos afectan físicamente. El Reiki o la ayuda espiritual energética -y yo soy máster en Reiki, tengo el cuarto nivel de Reiki, el máximo- el Reiki no cura, el Reiki sana. Sanar significa que saca adelante la parte emocional pero no significa que inmediatamente la parte física vaya evolucionando a favor. Es más fácil, quizá sea un poco cruel con mis palabras pero importante que lo sepas, es más fácil con una maza tirar abajo una pared que luego el mejor albañil, preparando un buen cemento la levante, porque quizá tarde tres días en levantar una pared y la deja bien revocada y capaz que en una hora una pared de 3 x 4 metros con una maza la tira abajo. Es más fácil tirar que levantar.

Trasladándolo a la parte física emocional, lo externo nos afecta. A uno le puede afectar a la parte cardiovascular... Una persona que es muy emotiva de repente va a un espectáculo -ha pasado- y puede sufrir un pre-infarto por una emoción grande. A otro le puede afectar el colon, a otro la parte hepática, a otro la parte de columna, que a veces le puede agarrar lumbalgia y no se puede ni mover, o ciática, que es peor porque donde hay un nervio hasta a la persona se le pueden paralizar las piernas. El Reiki, como el Shorei, como otras técnicas mejoran nuestra parte energética áurica pero no significa que inmediatamente esa parte desmejorada -no digo dañada- del físico se reponga inmediatamente, eso lleva su tiempo. Entonces mi orientación pasa por otro lado, no solamente enviar Luz, Energía Dorada a la persona. Que ni siquiera preciso a la persona, trabajo con tu nombre apellidos y fecha de nacimiento enviando Luz. Esto lo digo, si vos sois espírita, sabes que la vibración viaja a la velocidad de la luz.

 

Consultante: Sí.

 

J. Olguín: Tenía hace muchos años atrás un joven en España, en Pamplona, y me dice:

-Profesor, tengo un problema muy grave, que tengo que enfrentar al día siguiente con mi jefe y estoy con un dolor de pecho de la misma ansiedad.

A él le había afectado la parte del pecho. Le digo:

-Quédate tranquilo, me ocuparé.

A las doce en punto de la noche -siempre que termino de comer tengo una lista de cuatro, cinco, seis consultantes, digo consultantes y no pacientes porque no soy médico,  consultantes-, le envié mentalmente a distancia Energía Dorada. Al día siguiente me escribe y me dice:

-Algo raro pasó porque a las 5 en punto de la madrugada -cero hora de Argentina, en el verano de aquí nos llevamos 4 horas en el invierno de aquí nos llevamos 5 horas con España porque atrasan y adelantan la hora-, sentía como un calor en el pecho e inmediatamente se me pasó el malestar.

Entonces le dije:

-Te envié Luz.

-¡Caramba! ¿Y porqué no me lo dijo antes?

Le digo:

-Porque si yo te lo contaba antes de hacerlo podía presumir que era efecto placebo.

Porque el efecto placebo existe.

 

Consultante: Sí.

 

J. Olguín: He tratado a personas mayores -el que no es médico no puede recetar medicación-, pero de repente si uno tiene una tía, que ya no es una consultante, y dice:

-Mira como me tiemblan las manos porque estoy con unos nervios tremendos.

-¡Ah!, yo tengo algo.

-Me vas a dar diazepan, valium... Por favor, aunque ni siquiera sea de 10 miligramos.

-No, no, tengo algo mejor que incluso es algo azucarado.

Y le das una aspirina 100 que -al contrario, porque es bueno para la parte cardiovascular incluso para el que tiene ACV con isquemia- ni siquiera le pasó por el esófago cuando de pronto dice:

-Ya no me tiemblan las manos, estoy bien.

Es que ni siquiera le pasó por el esófago y ya le hizo bien. Eso es el efecto placebo.

Lo del chico de Pamplona no era efecto placebo, la Luz le llegó. Esto significa que con Luz, enviando Luz a nivel de energía puede uno ir poniendo un manto de aceite sobre el agua encrespada del aura para que el aura se vaya estabilizando. Si el aura se estabiliza, si el aura se impermeabiliza, uno ya no chupa cosas negativas del entorno. Cuando hablo de cosas negativas no estoy diciendo que alguien piense mal en nosotros, que puede pasar también, sino que somos inmunes a la tontería, somos inmunes a las cosas externas. No significa que lo externo no nos afecte porque si de repente se atrasa un cobro o de repente tenemos un vencimiento y no lo teníamos en cuenta porque habíamos cerrado el mes y nos pasó por alto eso, claro que nos va a afectar pero teniendo el aura bien lo que antes nos afectaba muy mal, ahora nos afecta regular. Nunca nos va a dejar de afectar porque no somos robots...

 

Consultante: Claro.

 

J. Olguín: ...somos humanos, todo nos afecta para bien o para mal pero al estar armonizados áuricamente es como que, no es que entramos en una indiferencia, porque la indiferencia sería un sin razón, pero ya las cosas nos afectan de una manera más tenue. Entonces podemos no solamente sanar nuestro cuerpo sino sanar también nuestra mente. Cuando uno habla de sanar nuestra mente el interlocutor puede pensar "Me está diciendo que tengo problemas psicológicos". No. Todos, de alguna manera tenemos que sanar nuestra mente para que no demos tanta importancia a las cosas que no la tienen, porque a veces, si somos muy impulsivos, cosas que en otro momento no nos afectarían nos sacan de control, nos hacen reactivar y entonces uno se pone a pensar "¿Pero que hice? Yo no soy así". Y es verdad, es que a veces la mente reactiva se apodera de nosotros y nos hace actuar de una manera a la que no estamos acostumbrados.

En 1997, ya estamos hablando de 18 años atrás, descubrí lo que es la Mente Reactiva Impulsiva. El propio Daniel Goleman autor de "La Inteligencia Emocional" abrevó de alguno de mis escritos para escribir La inteligencia Emocional donde explico que hace miles de miles de años un hombre prehistórico no podía detenerse a pensar "Si le lanzo una piedra a ese pequeño zorro, ¿lo cazaré o se escapará?", porque cuando piensa ya el zorro se escapó. O si viene un tigre 'diente de sable', ¿si corro me atrapará? Cuando pensó ya el tigre se abalanzó. En aquella época era mente reactiva pura, no había mente analítica, el ser no pensaba, actuaba por impulsos, de esa manera podía escapar del peligro de un animal más grande o bien atrapar a una presa pequeña. A medida que ese homo erectus, después neandertal, fue evolucionando creció lo que se llama la mente analítica. Ya el hombre empezó a pintar en las cavernas. No solamente el homo sapiens, el neandertal también pintaba. Ya primero creó el lanzar una piedra, después el garrote, después la lanza y después el arco y flechas y ya podía vencer incluso a animales más grandes y entre varios hombres podían hasta derribar y matar hasta a un mamut, que era el doble de un elefante actual.

 

Pero en nuestros genes, la mente analítica, la mente pensante, tiene diez mil años, la mente reactiva en nuestros genes tiene millones de años. Entonces actúa primero. Entonces, a veces ante una discusión capaz que reaccionamos mal y después decimos "¡Qué hice!" porque primero actuó la mente reactiva, después la mente analítica, la pensante, la que nos enseña a decir "Antes de actuar contemos hasta diez". Es muy raro que contemos hasta diez, somos seres impulsivos para con los demás y para con nosotros mismos. A veces nos amamos pero no nos cuidamos. Son las 3 de la mañana y digo "Me agarró hambre. Pero si yo ya comí bien..." Y voy a la heladera. "¿Qué me hace comer un poquito de pastel?, eso no va a afectar que al día siguiente pese diez gramos más". En lugar de comerme un trozo de pastel me comí el pastel entero porque mi mente reactiva me impulsó a que comiera ese pastel. Mi mente reactiva, que es la madre de mis roles del ego. Después esos mismos roles del ego me crean lo que se llama entre comillas "complejo de culpa" una vez que me sacié, no antes. Y ese mismo ego que impulso a comer, ese mismo ego me ataca a mí mismo diciéndome -esto es figurado porque el ego es uno- "Mira la que hiciste, no sirves para nada, no te cuidas, no te quieres, no esto, no lo otro", y te acuestas diciendo "No sirvo para nada, ni siquiera para creer a mí misma".

 

La psicología transpersonal ayuda a que la mente analítica esté siempre presente. En el momento en que descubrí la mente reactiva impulsiva, a los pocos meses creé lo que se llama Psicointegración. Psicointegración es una técnica donde uno integra los roles del ego y depende únicamente de uno mismo. Depender de uno mismo significa que, como dije antes, a uno le van a afectar las cosas pero las va a razonar: "Mi colaboradora no terminó esto. Está bien, yo no me voy a enojar por ello porque es un problema de que la empresa se desmadró con el trabajo. Entonces voy a hablar con ella pero también voy a pactar con la empresa para ver qué es lo que está sucediendo". Entonces yo voy a organizar mi trabajo para que las cosas no me afecten. Ahora bien, si yo estoy enterada de que esta persona en el trabajo funciona bien pero cuando llega a la casa se dispersa, no a propósito sino porque de repente se distrajo viendo el noticiero o se puso a leer algo y dice "Bueno, total, tengo tiempo", y ese "tengo tiempo" después a las 9 de la noche dice "Bueno, lo dejo para mañana porque ya son las 9 de la noche y tengo que cenar", no lo hizo a propósito pero se dispersó. En el trabajo uno no se dispersa porque está en el trabajo y no puede hacer otra cosa que trabajar, más que trabajar. En la casa es fácil dispersarse porque hay veinte mil cosas por hacer, es una manera de decir veinte mil. Entonces, si yo sé que ella en la casa rinde un 30% de lo que rinde en el trabajo le digo: "Si en tu casa no vas a rendir de la misma manera, ándate más tarde pero termina lo que estás haciendo. Comprométete. Comprometerse significa ser responsable de tus actos porque si vos no sois responsable de tus actos me arrastras a mí porque yo a su vez tengo que rendir cuentas". Eso no es discutir ni debatir, es directamente acordar.

 

Una vez organicé una reunión, y no me estoy yendo del tema, simplemente para ilustrar, donde había 50 personas exactamente y todos votaban en poner límites al otro ya sea por trabajo, ya sea en la relación de pareja o en lo que fuera. Yo fui el único que vote en contra.

Todos a una:  

-Profesor, ¿y por qué usted votó en contra?

-Porque a un adulto no se le ponen límites, a un niño se le ponen límites: "No pongas el dedo en el enchufe". "No pongas el dedo en el ventilador". Pero entre adultos se acuerda.

Se acuerda porque es una -no diría ofensa porque el que se ofende también es el ego pero llamémosle así-, es una ofensa para el otro que el otro le ponga límites. Se trata de acordar entre adultos. Incluso puede acordar un jefe con un subordinado. No mandarlo sino acordar:

-Señor Gustavo, mire usted, ¿me puede tener este memorándum para las 18 horas? ¿Sí o no? Si me dice no, yo ya sé donde delegarlo.

-Sí, puedo.

-Perfecto. Entonces se lo dejo.

Pero si yo voy mañana, como jefe y me dejó un 25% sin terminar le digo: -No es lo que acordamos, porque yo se lo podía haber dado a Ibáñez y Ibáñez me lo terminaba.

Entonces o pierdo la confianza en él o le doy una segunda oportunidad. Si doy una segunda oportunidad, acordamos, y de vuelta no cumple con lo que acordamos, directamente ya no delego más en él y no sé si me sirve como empleado. Eso es acordar. Y no es poner límites porque acá no hay tiranía. Eso es importante para estar uno bien en el trabajo. Si uno acuerda y los demás responden a ese acuerdo es como que uno se relaja y tiene menos ansiedad. Relajarse no significa dejar las cosas sin hacer sino hacerlas con más parsimonia y uno rinde de la misma manera, porque a veces hay gente que se confunde apuro con atolondramiento y estar atolondrado, y eso sale mal. Y menos en balances, menos en balances. Los números son sagrados pero con la matemática desciframos el universo. Entonces si nos equivocamos en una coma hay que hacerlo todo de nuevo y perdimos todo, el momento, el minuto, la hora o el día entero. Entonces uno tiene que apurarse sin atolondrarse, hacer las cosas bien con parsimonia. No estoy de acuerdo con el refrán italiano "Piano, piano si va lontano" porque a veces "piano, piano" no llegamos nunca. Caminar con paso seguro, firme y buscando una meta prudente. No decir "Hoy me levanto a la mañana y me voy a caminar treinta quilómetros", porque después camino diez y no cumplí conmigo mismo. Pero si yo a la mañana llego y digo: "Hoy voy a hacer esto", a mí me lo digo, porque yo le puedo mentir al otro pero no me voy a mentir a mí mismo. Entonces yo voy a llegar allá y me voy a sentir primero satisfecho conmigo y voy a dejar satisfecha a la otra persona. Eso es lo importante que no todos lo entienden. Y así se forma una cadena a favor, no una cadena en contra donde un engranaje se rompió y el motor se hizo pedazos porque este engranaje llegó al otro y al otro y nada sirvió y después hay que cambiar todo o directamente esa carpeta a la basura y hacer una carpeta nueva. Eso por el lado laboral.

 

Por el lado personal, como ser humano, la ansiedad es negativa. Los nervios son negativos primero porque no te dejan razonar. "No, no, yo razono. Estoy nerviosa pero igual razono". Sí, pero no es lo mismo que estando en armonía. Estando en armonía se piensa más pausadamente. "Sí, pero eso me lentifica el trabajo". A la larga uno rinde más haciendo las cosas pausadamente. La ansiedad a veces nulifica, no deja pensar, directamente nulifica. Nulifica tremendamente amén de que enferma. El cuerpo es una máquina. Yo diría como que la armonía sería el aceite que permite que los engranajes funcionen. No todas las enfermedades vienen por ansiedad, por nervios, por depresión porque el médico puede decir "Bueno, existen enfermedades bacterianas, existen enfermedades virósicas". Yo no voy a decir "Dice el médico que una gripe, una influenza venga porque uno está mal emocionalmente". No sé, yo esto lo pongo en duda. Yo pienso que hay personas que son vulnerables áuricamente y entonces es como que se pesca más fácil un resfriado o una gripe que otra persona que está más armoniosa. Y eso lo he comprobado y lo he constatado un montón de veces con distintas personas. No es una regla, hay excepciones pero generalmente funciona. La armonía permite que la persona esté bien mental, áurica y físicamente, pero como dije antes, no significa que uno enviando Luz a la persona, reforzando el aura, estando armónico y evitando que uno chupe cosas negativas, "¡tac!", de un momento a otro la persona se mejore, todo lleva un proceso, todo lleva su tiempo pero no va a ir para abajo, no va a ir para peor, va ir a mejor, de a poco va a ir mejorando, la propia persona se va convenciendo y no es efecto placebo porque va a ir viendo los resultados. El efecto placebo es para cosas pequeñas pero cuando estamos hablando de un tema renal, cuando estamos hablando de un tema de colon, cuando estamos hablando de un tema de columna que el propio médico va constatando que la propia persona va mejorando, ahí la persona ya sabe que no es efecto placebo sino que la sanación es real. Y digo sanación y no curación porque ni las energías ni ningún tipo de Reiki curan sino sanan. Son dos cosas distintas, sanación es superior porque la sanación sana el campo emocional, el campo mental y el campo físico. Yo conozco personas mayores de cuarta edad, -porque gracias a Dios ahora tenemos cuarta edad-, que durante muchos años fueron presas del ego, de la aprobación de los demás, de la ansiedad de esto, de lo otro y llegan a una determinada edad y su mente está más deteriorada que otro tipo de personas que se han instruido, que han estado parsimoniosamente, que han estado más tranquilas. Tranquilas no significa inactivas, tranquilas significa que la persona a pesar de estar con bastante trabajo, por suerte, tenga tiempo de poder leer un libro, de escuchar una buena música, de desintoxicarse del día 15 minutos recostado en un sillón y -diciendo una palabra a lo mejor cotidiana- desenchufándola de todo por un momento. Eso hace que después estemos mucho mejor aunque no durmamos las ocho horas que tenemos que dormir, porque vivimos en una sociedad tan acelerada que a veces ni nosotros mismos dormimos las ocho horas, a veces con seis horas estamos con los ojos como búhos pensando en las cosas que tenemos que hacer. El problema es que si nosotros pensamos lo que vamos hacer pero todavía no es la hora para que vayamos a trabajar, el pensar en lo que vamos hacer ya nos agota. Con mi señora decimos "No nos tenemos que preocupar, nos tenemos que ocupar", porque "pre" significa "antes de" y entonces no tiene sentido que nos preocupemos: "Me voy a preocupar porque el viernes se me vence...". No. No. Ocúpate, no preocúpate. Ocúpate y hazlo. Buscar los medios de tapar ese parche, buscar los medios de pagar ese vencimiento. Pero preocuparse... Y uno puede estar de brazos cruzados, rascándose la cabeza... No, ocupémonos de hacerlo porque tenemos la capacidad de hacerlo.

 

Tú eres contadora, nadie te puede decir lo que tienes que hacer porque de lo tuyo nadie te puede enseñar. Por lo menos habrá gente que sepa muchísimo pero dentro de lo que tú haces nadie te puede enseñar. Entonces a ver como encaras lo que tienes que hacer y hacer que los que están contigo rindan de la misma manera. Ahora, si el trabajo está armónico porque acuerdan, si tu mente está armónica porque tu energía va a estar bien, de a poco de a poco tu parte física va a ir mejorando, es así. Yo lo estoy haciendo muy sencillo. En el diccionario "sencillo" y "simple" son sinónimos pero para mí no. Simple yo lo tomo como algo básico, sencillo lo tomo como algo fácil. No es lo mismo entonces. Lo que yo hago es sencillo. Este instructivo que te di es algo sencillo y lo grabo para que lo vuelvas a escuchar, porque atrapa tanto la conversación que -como dice Einstein-, el tiempo es absolutamente relativo. Llegaste a las cinco menos cinco, son las seis menos diez y parece que hubieran pasado veinte minutos nada más. Eso porque la enseñanza atrapa, atrapa enormemente.

 

De mi parte, si me lo permites, con tu nombre, apellido y fecha de nacimiento puedo enviarte energía a distancia. La energía no afecta en nada, en nada. Puedes sentirte con más euforia pero nunca te va a afectar en negativo porque es energía de Luz. Yo no creo en Dios, yo tengo la certeza de Dios, que va más allá de la fe, tengo la certeza en Dios. ¿Fe? Puedo tener fe que el día de mañana puedo estar en un crucero pero yo no tengo ningún pasaje. Ahora, si el día de mañana tengo la posibilidad de sacar un pasaje y te lo muestro, entonces voy a tener la certeza de que voy a estar en un crucero porque tengo el pasaje conmigo. Bueno esa es la certeza que tengo en Dios, no tengo fe tengo la certeza. Y al tener la certeza tengo la certeza en que la energía sana, tengo la certeza en que la energía mejora lo mental, mejora lo físico y mejora lo emocional, no hace falta más nada. Me retracto, falta lo principal: que la persona ponga su parte.

¿Qué me respondes? ¿Pondrías tu parte?

 

Consultante: Sí.

 

J. Olguín: Es nada más que eso. Poner tu parte significa acordar, siempre acordar. Ahora bien, si los demás, sea la colaboradora, sea la empresa, sea quién fuera -y no sólo en lo laboral, en el ámbito de amistadas o lo que sea- alguien acuerda, que cumpla con el acuerdo.

De repente un amigo dice "Necesito mil pesos porque tengo que pagar tal cosa. Acuerdo contigo que en dos días te lo devuelvo". Si en dos días no me lo devolvió nunca más acuerdo con esa persona porque yo ya no voy a confiar en esa persona. Entonces, yo no pongo límites entre adultos porque somos adultos, tenemos capacidad de raciocinio. Ahora, si esa persona no cumple con el acuerdo ahí sí tengo que poner límites, como el niño que le digo "No pongas o no toques el ventilador". Es así, ese es el secreto, acordar y cumplir. Y por sobre todas las cosas acordar con uno mismo.

 

¿Cómo acuerdo conmigo mismo? ¿En qué? En prometerme que el día de mañana voy a estar mejor que hoy y en prometerme que pasado mañana voy a estar mejor que mañana. Y que no me tome la ansiedad si no veo diferencia de un día para el otro porque no existen las soluciones mágicas. El que dice eso miente descaradamente. Nada es mágico. La magia es el Amor, la magia es la espiritualidad. Pero la magia chabacana que protegen algunos... En eso no creo como tampoco creo en la adivinación. Creo en que hay predicciones, no adivinación. Entonces, para mí, la magia es el Amor. La verdadera alquimia es interna. Yo me puedo cambiar a mí mismo. ¿Que si preciso la ayuda de guía, de un gurú, de un profesor o lo que sea como para que me guie porque yo recién empiezo estoy con una venda a ciegas? Sí, pero el terapeuta es como el bastón.

Y eso lo digo siempre: Si yo de repente me fracturé voy a estar con un bastón provisoriamente. Una vez que yo estoy caminando bien y hasta puedo correr, no es que ese bastón lo voy a tirar pero lo voy a dejar ahí, porque el verdadero terapeuta no crea dependencia.

Esto no significa que uno cada tanto consulte por determinado tema o para reforzar lo que uno fue escuchando. Es eso.

Esta grabación te la voy a pasar vía e-mail.

 

Consultante: Sí.