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Psicoauditación - Sargón- Morkan - Ra-El-Dan

Grupo Elron
Sección Psicointegración y Psicoauditación - Índice de la sección - Explicación y guía de lectura de la sección

Si bien la Psicoauditación es la técnica más idónea para erradicar los engramas conceptuales del Thetán o Yo Superior de la persona, la mayoría de las veces se psicoaudita a thetanes que habitan en planos del Error y sus palabras pueden no ser amigables y/o oportunas para ser tomadas como Mensajes de orientación, algo que sí se da cuando se canaliza a Espíritus de Luz o Espíritus Maestros.
El hecho de publicar estas Psicoauditaciones (con autorización expresa de los consultantes) es simplemente para que todos puedan tener acceso a las mismas y constatar los condicionamientos que producen los implantes engrámicos.
Gracias a Dios, esos implantes son desactivados totalmente con dicha técnica.


Atte: prof. Jorge Olguín.

 

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Sesión del 14/02/2024

Sesión del 27/02/2024 (1)

Sesión del 27/02/2024 (2)

 


Sesión 14/02/2024
Médium: Jorge Raúl Olguín
Entidad que se presentó a dialogar: Raeldan

Aunque últimamente habían pensado distinto notaba la falta de su amada esposa, cada uno interpretaba la libertad personal de diferente manera. Aunque era capitán pensó en sincerarse con una teniente, pero quedó con más dudas todavía.

Sesión en MP3 (3.455 KB)

 

Entidad: Habíamos encontrado una nave desconocida que había entrado en nuestro sistema estelar sin autorización. La capturamos y volvíamos de regreso a Ferro.

 

El comandante Jon me dijo:

-Capitán Morkan, descanse, vamos tranquilos a velocidad luz dos, mi hijo el teniente Furt se va a hacer cargo de la nave.

-Mi comandante, voy a tomar una bebida caliente en el pequeño comedor, con su permiso.

-Adelante, Morkan, adelante -me dijo el comandante Jon.

 

Me quedé pensando que todavía no había visto a Andara. Cuando me enteré que ella no había sido la que atacó al mundo fungo me quebré emocionalmente pero ahora me sentía intranquilo, desconcertado por no saber qué rumbo iba a tomar mi futuro.

Recuerdo que la última vez que hablamos no es que me reprochaba, pero ella me señalaba que yo buscaba un lugar de confort, quería establecerme. Yo no me comparaba con aquellos capitanes que conocían un cuarto de galaxia, por exagerarlo de alguna manera, pero sí había hecho varias misiones, varios viajes, ¿y qué había de malo en casarse, establecerse? Pero Andara no lo pensaba así, quizá porque era más joven que yo. Ella sentía que 'el establecerse' era estar en un lugar de confort, y para ella un lugar de confort era una prisión. Quería viajar, confeccionar nuevos mapas estelares, conocer nuevas civilizaciones. ¿Hasta cuándo?, hay miles y miles de civilizaciones que no conocemos, muchísimas que ni siquiera conocen los viajes espaciales y tenemos una ley de que no podemos intervenir.

 

Me siento quizá molesto conmigo mismo. Hablamos de tantas cosas con Andara, nos prometimos tantas cosas, hablábamos de aquello, de lo otro, de más allá, pero nunca consensuamos en que iba a ser de nuestras vidas, ella daba por supuesto que yo, como capitán, andaría de nave en nave, de misión en misión y yo daba por supuesto que ella siendo mi esposa haría alguna que otra misión como el que directamente no va al espacio, va a su trabajo y vuelve a un horario determinado. Al fin y al cabo, ¿en cuántos mundos el uno por un millón hace viajes espaciales?, ¿el uno por un millón? Pero no, no lo consensuamos. Mi amor era un amor que no se podía medir, medir el amor era faltar el respeto al amor, pero tampoco..., tampoco quería separarme tantos meses. Yo tengo otra manera de pensar de lo que es una pareja, son compañeros de vida, y si uno busca establecerse y la otra persona busca viajar, ¿cuándo, cómo, dónde son compañeros de vida?

 

Me sentí mal porque en el fondo del comedor estaba esta teniente, Sophía, que no hablaba con nadie, y yo pensando en voz alta me di vuelta y le dije:

-Disculpa, teniente, estaba elucubrando en voz alta pensando que estaba solo...

La teniente se dio vuelta, seria, pero se dio el permiso de emitir una sonrisa y me dijo:

-Tranquilo, capitán, haga de cuenta que no escuché nada.

Estaba con pudor, es increíble, yo con pudor. Le dije:

-No, no, está bien. -Quería preguntarle qué opinaba de lo que escuchó pero no sé si era machismo lo mío, o por ser de rango superior no me animé. Y claro, ¿un capitán le va a pedir consejos a una teniente? Y después pensé, ¿y por qué un ser humano no le puede pedir consejos a otro ser humano? Aparte es una joven, ¿qué consejo me puede dar? Escuché su voz.

-¿Sigue pensando, mi capitán?

-Tonterías mías.

-Seguramente quería saber qué opino de lo que dijo en voz alta. -Me puse pálido y ella lo notó-. No, mi capitán, no leo el pensamiento, simplemente soy intuitiva.

-Está bien, ¿puede quedar entre nosotros?

-Pensé que me iba a decir: "Le ordeno que quede entre nosotros".

-No, teniente, no no no no, no es mi manera de ser... -La veía tan segura, tan segura y tan joven...

-¿Está sorprendido, capitán?

-¿De qué?, teniente.

-De que me vea segura siendo tan joven.

-¿Seguro que no lees el pensamiento? -Por primera vez sonrió con una sonrisa plena.

-No, es intuición. ¿Me permite opinar?

-Adelante.

-Todos en la vida, y yo tengo apenas veinte y dos años, dan por supuesto las cosas en lugar de hablarlas.

-¿Tú siendo tan joven tienes experiencia en el tema?

-¡Je, je! No, capitán, no a nivel de pareja, pero han dado por supuesto tantas cosas de mi persona, como que tenía preferencias porque me miraban todos, incluso aquí en este crucero, como que era la preferida del exministro Will y ahora de la primer ministro Nubia, y en realidad nadie conoce nada de mí, ni de dónde vengo, ni cuando me gradué. Nada. Es cierto.

-Bueno, me quedo tranquilo que de mi parte no te he prejuzgado, simplemente sé muy poco de ti. Pero si puedes hacer una conclusión de lo que dije en voz alta sin saber que no estaba solo...

-Como dije antes, capitán -dijo la teniente Sophía-, yo considero que todo debe ser hablado. Y la mayoría de las personas dan por sentado que el otro nos entiende, que el otro está de acuerdo en todo lo que pensamos y lo que hacemos y lo que proyectamos y lo que planificamos. Y no es así; podemos hablar con una persona mil horas de mil cosas y no saber nada de la persona. -Iba a balar y me hizo un gesto-. Mi capitán, sé lo que va a decir: "Es mi esposa, hemos tenido intimidad, nos hemos susurrado cosas al oído". ¿Y qué? Pero no han tocado los puntos importantes, no han tocado los puntos importantes, se deslumbraron, se encandilaron.

-Espera, espera -le dije-, ¿tú piensas que nos deslumbramos pero que no nos enamoramos, y que al estar encandilados es como que quedamos "ciegos de pensamiento"?

-No, capitán, no necesariamente. Y no, seguramente están enamorados, lo escuché hablar pensando en voz alta y sé que la ama con todo su ser, pero a veces no es suficiente.

-¿Por qué? -pregunté.

-Lo sabe, mi capitán, lo sabe perfectamente, tienen distintos anhelos.

-¿Y entonces?

-Y si tienen distintos anhelos el tema está bastante complicado.

-Parece como que estuviera hablando con un filósofo del sistema Prima y eres una niña prácticamente de veinte y dos años.

-Aprendí a conocer a las personas sin prejuzgarlas -me dijo la teniente-. Entiendo su punto de vista, quizá yo estoy más de acuerdo con ella, con la teniente Andara.

-¿Pero por qué?

-Porque yo soy soltera, porque no tengo pareja, porque a mí me atrae conocer la galaxia. Con mi edad no quiero establecerme ni radicarme en algún lado, quiero ver, conocer.

-Y claro, eres joven.

-Mi capitán, no tiene que ver con la edad, a veces tiene que ver con los desgastes que tenemos.

-Bueno, hay un capitán llamado Alexis que ha tenido diez veces o más misiones que yo, y sin embargo no veo que se quiera establecer en algún lado.

-Tengo entendido que no es así, mi capitán. -Fruncí el ceño.

-¿Cómo?

-Bueno, los rumores corren por visor ultralumínico, tengo entendido que el capitán Alexis iba a renunciar a la Federación y establecerse en Prima principal, y sin embargo no tiene pareja.

-¡Vaya!

-Pero falta, mi capitán. Él no lo iba a hacer por desgaste, él lo iba a hacer porque aparentemente en Prima encontró un paraíso, un mundo con cero contaminación en todos los aspectos. En cambio, usted, mi capitán, siente que tiene un desgaste, aun habiendo tenido muchas menos misiones que el capitán Alexis.

-¿Y por qué piensa que es así, teniente?

-Porque cada persona tiene su ritmo, porque no todos somos iguales. Conozco chicas de mi edad que tiemblan solamente en ir en un avión en un planeta de un continente a otro, y ni vayas a hablarle de viajar al espacio. En cambio para mí es algo natural. Nadie es igual al otro; podemos ser extremadamente parecidos, con gustos similares y así y todo siempre puede haber divergencias.

-Bueno, teniente, tú no eres adivina, el futuro depende obviamente de Andara y de mí. No tengo problema que comentes esta conversación, no pienso darte ninguna orden en contrario. Admiro tu madurez a tus veintidós años. Mis respetos.

-Bueno, si cambia de idea y no se establece haremos otra misión conjunta, como la que hicimos ahora, que aún no terminó hasta que lleguemos a Ferro. Permiso, mi capitán, me retiro.

-Adelante, teniente Sophía, gracias por la conversación. -Me hizo un saludo y se retiró. Y me quedé con mi soledad.

 

Las veces que he pensado 'la edad me viene encima', y después me enojo. Digo, ¡pero si soy joven!, no me imagino a Alexis pensando eso.

¿Pero por qué también tengo que pensar en otro?, yo tengo que pensar en qué es lo que quiero yo y por qué me planteo tantas dudas sobre mi futuro. ¿Qué quiero?: Establecerme. ¿Qué más quiero?: Bueno, tener un buen salario en créditos. ¿Qué más?: Vivir tranquilo. ¿Y qué otra cosa?: El gran amor, que ya lo tengo. ¿Lo tengo o creo que lo tengo?

¿Y cómo estará Andara después de haber sido fugitiva, haber sido falsamente acusada y encima el comandante Jon le llegó por radio que estamos en guerra con el sistema Fungo?

¿Qué es la felicidad, un buen trabajo, un hogar, el amor y nada más?

¿Qué más me motiva?: Tener amistades. ¿Y entonces por qué me atrae tanto tener un lugar de confort? ¿Acaso no se puede tener un lugar de confort y de vez en cuando tener una misión, salir, hacer algo, divertirme? ¿Acaso la vida es tan seria? ¿Por qué tenemos que tomar todo como si fuera una obligación? La vida nos pone trampas o nuestra precipitación de hacer las cosas a las apuradas y después nos damos la cabeza contra la pared.

 

Me voy a ir a recostar a mi camarote y pensar bien qué quiero, qué deseo, qué me motiva más. Pero una vez que llegue a esa conclusión la tengo que llevar a cabo porque si no soy la persona que se sigue postergando una y otra y otra y otra y otra vez. ¿Qué logro cosas? Sí, por supuesto, pero sin embargo me postergo.

A veces quisiera ser como esa teniente de apenas veinte y dos años que tiene tan claro las cosas. Mi mente es un laberinto. ¿Será que tengo que recorrer mi mente? ¡Por favor!

Soy el respetado... -muchos me dicen 'el maestro', claro, los alféreces, para ellos soy el capitán Morkan, pero cuando estoy a solas conmigo mismo me miro al espejo y digo "¿Qué logré? Soy joven, me siento joven, pero ¿qué logré?".

 


Sesión 27/02/2024 (1)
Médium: Jorge Raúl Olguín
Entidad que se presentó a dialogar: Raeldan

Su esposa, la teniente a quien habían dado por desaparecida después de ser acusada de arrasar un mundo fungo, fue rehabilitada por el gobierno de Sargón, pero declinó. Y declinó también la compañía de su esposo, necesitaba tiempo. La entidad comenta haberse sentido muy solo.

Sesión en MP3 (3.972 KB)

 

Entidad: Esperaba ansioso el encuentro pero tuve paciencia, Andara fue recibida por la primer ministro, por los consejeros, estuvo prácticamente desde la mañana hasta pasado el atardecer en reunión.

Como no me habían citado aun siento el esposo, fui prudente, anulé todas las sesiones que tenía de adiestramiento de tropa, de reunión con otros capitanes y me quedé en mi vivienda esperando su llegada.

 

Ya casi anochecía. Entró y nos abrazamos. Me desesperaba por preguntarle: "¿Cómo te fue? ¿Cómo te sentiste estando fugitiva? ¿Por qué hablaron tanto en la reunión?, etcétera, etcétera", pero es como si le pusiera un candado a mi boca y no dije nada.

 

Andara me dijo:

-¿Quieres que encarguemos algo? -asentí con la cabeza. -Encargué la mejor comida, cenamos en silencio, terminamos de cenar y la miré.

-Querido Morkan -exclamó Andara-, ¿podrás escucharme en silencio? -asentí con la cabeza sin emitir voz. Se sirvió un trago de una bebida con muy leve alcohol y bebió-. Te voy a comentar todo lo que pasó empezando por lo último.

Estuve con Nubia la primer ministro, su esposo Fidis, el consejero, y los demás consejeros. No había ningún militar salvo yo. Conversamos sobre todo lo que había pasado en mí persona, cómo me sentía. Pasado mediodía comimos muy liviano y debatimos sobre mi futuro.

Y ahora voy a empezar por el comienzo. Tuve la fortuna de irme en una pequeña nave, pero tenía las ultraradios y los ultravisores encendidos. Prácticamente era culpable, obviamente por los fungos en el sistema Prima, y si bien en la Federación Sargón la idea era investigar que había pasado -según mi punto de vista el hecho de investigar a mí ya me representaba duda-, o sea, para la Federación Sargón no estaba exenta de culpa mi persona hasta tanto se sepa lo que para ellos era la verdad.

Pero mi idea no era entregarme a que me juzguen en un juicio que puede durar meses de Sargón con un rótulo en mi frente de culpabilidad por genocidio, pensé mil cosas, entre ellas bajar a un planeta fuera de la Federación, poner en condiciones mi pequeña nave. Tuve la lucidez mental de cargar en mi holoordenador personal todos los créditos que tenía, que eran muchos, y obviamente blindé el ordenador para que mis créditos no fueran decomisados.

Luego escuché que la alférez responsable de Prima había confesado el crimen.

Pero no volví inmediatamente, dentro mío sentía rencor, una emoción nueva en mí, una emoción que desconocía y que no podía manejar. -Iba a hablar pero Andara me hizo un gesto con la mano. Me mantuve en silencio-.

Soy una humana, no tengo padre ni madre, mi crianza fue distinta y quizá no experimenté emociones, y eso no deja de ser una vulnerabilidad porque ahora no sabía cómo frenarlas. Mi rencor pasó a odio, odio a los fungos, al sistema Prima y a la Federación Sargón porque yo entendía de que no había prejuicios, eran directamente juicios cerrados sobre mi persona con una condena declarada. Estudié leyes mucho tiempo, Morkan, y según la ley todo ser vivo se presume inocente hasta demostrar lo contrario. -Ne frenó de vuelta con la mano cuando iba a hablar-. Sé lo que vas a decir, las pruebas eran abrumadoras. Y lo reconozco. Y también entiendo la manera de pensar de todos ante semejantes pruebas, pero no deja de dolerme. Me contaron que tú mismo, Morkan, te has quebrado y has derramado lágrimas, pero puedo ver más allá, tus lágrimas no eran porque habían acusado a una inocente, eran porque supuestamente tu esposa había perdido el raciocinio y había hecho lo que supuestamente todos creyeron, o sea, que hasta tú dudaste. Entiendo que en el fondo habrás cerrado los puños y mentalmente a esa Entidad Absoluta del universo le habrás pedido que yo sea inocente, lo cual no deja de ser absurdo porque esa Entidad Absoluta, si yo fuese culpable no va a cambiar los hechos, por lo cual aun en los seres más inteligentes las oraciones no dejan de ser una enorme falacia.

Finalmente volví. ¿Qué hablé? Les dije que tenía un sentimiento muy profundo por todos, que toda esa emoción que había sentado -porque no oculté que me invadía el rencor y hasta el odio-, no se los oculté ni a la primer ministro ni a ninguno de los consejeros, sólo me dijeron: "Te comprendemos". Y me querían ascender. Les dije: "No, mi idea es lo contrario".

Recuerdo que antes que pasara todo esto te dije que quería explorar, trazar mapas galácticos, y ahora me enteré de que los fungos, aún sabiendo mi inocencia, quieren una retribución no de Sargón sino de Prima. ¿Por qué?, porque son irracionales. Obviamente también pretenden -ahora sí, de Sargón- también una retribución, una retribución bestial, que en reparación por lo que hizo esa alférez de Prima permitan destruir un mundo de Prima y un mundo de Sargón y se dan por satisfechos. Obviamente la primer ministro Nubia se puso firme y está apoyada por todos los consejeros de los quinientos cincuenta y cinco sistemas estelares. Si tuviera que rescatar algo bueno, el gran consejero de Prima por fin fue destituido, su mente ya no funcionaba bien, fue tal la hipertensión de ese gran consejero por haber sido destituido que le provocó un accidente cerebro-vascular. Obviamente Prima tiene infinidad de nuevos aparatos como para frenar cualquier stroke, pero en este caso no, la muerte fue casi inmediata. El nuevo gran consejero pidió disculpas a Sargón por la actitud del recién fallecido, y en combinación con la primer ministro Nubia se le declaró la guerra a los fungos: Toda nave de los fungos que se acerque a menos de un día luz tanto del sistema Prima como de la Federación Sargón será destruida. Levantaron sus secretos para con nosotros y de la misma manera que tenemos esas tremendas bombas de vacío también estamos en poder de bombas gravitatorias que pueden destruir un mundo. En este momento Prima y Sargón van juntos de la mano contra el sistema fungo. Pero yo renuncié a la tropa. -Hizo silencio y yo por fin pude hablar.

 

-Mi amada, Andara, te necesito aparte de amarte. Esto significa que te amo y a su vez te quiero egoístamente, lo reconozco. Mi idea original era establecerme, lo que tú llamabas lugar de confort. Cuando dijiste que renunciabas, ¿qué dijo la primer ministro?

-Que no me aceptaba la renuncia. Le respondí:

-Tengo un afecto muy grande por ti, Nubia, pero es indeclinable, por lo menos por ahora hasta no aclarar mis pensamientos.

 

Me miró. Le pregunté:

-¿Qué haremos?

-No sé qué harás tú, yo quiero establecerme como te decía y estar tranquila.

-¡Pero bueno, esta es mi idea! -comenté.

-No, no me entiendes, fuera se Sargón, fuera se Prima, en otro mundo, estar tranquila.

-Bueno, puedo ir contigo a ese hipotético mundo e igual servir a la tropa.

-No, todavía tengo emociones encontradas. Tú dudaste, Morkan, tú dudaste.

-¿Y no me lo perdonas?

-Sí. En realidad no es que te lo tenga que perdonar, nunca te he prejuzgado, pero en una pareja tiene que haber lealtad y fidelidad.

-Pero mi amor, nunca he faltado a esa lealtad ni a la fidelidad.

-No comprendes, Morkan, la lealtad también es tener credibilidad de la persona con la que te has desposado. Y tú dudaste. No insultes mi inteligencia diciendo "No he dudado", porque todos han dudado. Por otro lado me pongo en tu lugar, si te hubieran acusado a ti y las pruebas hubieran sido abrumadoras seguramente yo también, aunque sea en una ínfima parte de mi interior, hubiera dudado. Por lo tanto no estoy enojada contigo yo también hubiera dudado de ti. Pero soy un ser humano, Morkan, y por dentro me duele. Me dirás: "¿Por qué debe dolerte si tú también hubieras dudado?". Y bueno, seguramente tú te has criado aprendiendo a manejar tus emociones, reclamando a llantos la comida siendo un crío, manipulando para pedir y de grande has sabido manejar esas emociones. Yo no, a mí nadie me enseñó a manejar las emociones. Por lo tanto lo que siento es cien veces superior a la de cualquier otro ser humano.

-¿Estamos hablando de una separación? -pregunté.

-No necesariamente y no definitiva, pero necesito un tiempo de soledad.

-¿Y si yo te dijera que eso a mí me molesta?

-Te diría, Morkan, que tienes razón en molestarte.

-¿Y si yo te dijera que si te vas ahora no quiero que vuelvas más?

-También tendrías razón, porque entiendo de que lo tuyo es dignidad y no ego. Hubo algo que movió las piezas e hizo que en este momento no encajemos, como en los juegos de los críos que se empacan en querer encajar un cuadrado en un círculo. -La abracé.

-Despidámonos con una noche de amor.

-No, porque lo que ahí está saliendo es tu pasión, y a pesar de que la pasión es una emoción y también un deseo estoy tan lastimada que no siento deseos, y sé que eso también te lastimará, y sé que eso también te alejará de mí porque el deseo forma parte del amor de pareja y yo en este momento no lo siento, pero no por ti, yo no tengo deseo, mi deseo está muerto, no tiene que ver contigo, Morkan.

Atiné a decirle:

-Si vamos a estar alejados es mejor que te vayas ya, tu presencia no me hace bien, creo que me entiendes. ¿Qué pasará con mi amor?, será como ácido que corroa mi cuerpo por dentro. Pero bueno, no te voy a responsabilizar, has pasado por mucho. ¿Pero con quién me enojo, con la vida, con la situación?

Ella me miró y me dijo:

-Todo esto que tú dices, "Con quien me enojo, con la vida, con la situación, con las circunstancias", ¿sabes cuantas veces lo pensé antes de volver?, mil veces, y no tengo una respuesta. -Me miró-. La ropa que tengo aquí quémala, he comprado todo nuevo, de civil. La primer ministro tuvo la gentileza de obsequiarme un crucero mediano que puedo manipular y manejar yo sola, pero borraré la estela lumínica para que no sepan mi paradero. -Dio media vuelta y se marchó.

 

Y, valga la frase, yo me quedé en la compañía de mi soledad.

 

Sesión 27/02/2024 (2)
Médium: Jorge Raúl Olguín
Entidad que se presentó a dialogar: Raeldan

Raeldan, la entidad 90% de Morkan, aclara que si una persona no ha trabajado las emociones en su momento puede llevarle a tener dificultades para templar su interior y quedan vulnerables en este aspecto.

Sesión en MP3 (376 KB)

 

Sesión de Raeldan, apéndice para su 10% Morkan.

 

Entidad: Todo lo que sucede en cada vida son circunstancias que pueden ser provocadas por nosotros o por terceras personas, malos entendidos, equívocos. Y eso puede, en personas que no estén preparadas en su temple interno porque no fueron criados de la manera correcta, los hace vulnerables. Y pasa después lo que pasa: falta de comunicación, dudas, etcétera.

 

Ahora bien, hay dos extremos opuestos: Lo que pasó con el rol de Andara, donde directamente no le enseñaron a trabajar sus emociones. Y el rol opuesto, que en este caso no se dio, es de aquellas personas donde son consentidas en todo y tampoco pueden trabajar sus emociones porque creen que tienen todo servido. Cuando luego maduran, supuestamente, y ven que no es así se frustran.

¿Cómo lograr un equilibrio? ¿Cómo lograr un término medio? Imposible, depende también de la maduración, del crecimiento, de la experiencia de vida de cada persona. Y que aproveche e integre en su interior esa experiencia de vida, de lo contrario no le va a ser útil ni a la persona ni a las personas con las que trate.

 

Eso es todo de parte mía.

 

Raeldan.