| Índice | Psicoauditación
(Jack el Destripador) |
|
PSICOAUDITACIÓN
La Psicoauditación es simplemente la aplicación de la Auditación dianética al Thetán o Yo Superior (90 %), a través de la mediumnidad. El Thetán se incorpora al médium y el auditor, que se encuentra encarnado en el plano físico, lo audita de la misma forma que lo haría con cualquier persona encarnada, es decir, tal como si fuera una auditación común. En lo esencial, la única diferencia es, por una parte, que en lugar de auditar al 10 % (Yo Inferior) se audita al 90 % (Yo Superior) y, por la otra, que al no tener éste los bloqueos del primero recuerda con facilidad sus vidas anteriores y da lugar a un rápido borrado de los engramas.
SESIÓN DEL 9/8/98
Médium : Jorge Olguín. Interlocutor y Auditor : Horacio Velmont. Entidades que se presentaron a dialogar : K. A., Thetán de . (en una de sus encarnaciones fue Jack el Destripador), y Ron Hubbard, fundador de Dianética y Cienciología.
PRIMERA PARTE
Auditor (Horacio Velmont): ¿Quién está presente? Auditado (K. A.): Hay muchas perturbaciones.En este plano hay tantas perturbaciones que ni sé en que plano estoy. Lo que noto es que hay muchas persecuciones. Yo no quiero participar en nada. A veces me llaman para cooperar y es como que ni siquiera quiero cooperar con nadie, no porque sea egoísta, sino porque quiero estar en tranquilidad. A veces hay espíritus que se amotinan en contra de otros, grandes choques, y a veces quieren que tome partido. También me alejo. No quiero participar, no quiero aumentar más mi karma, pero por un lado soy consciente de que lo tengo, porque tampoco quiero participar en las obras altruistas. Es como que me quiero aislar. Hay espíritus que me conversan, que me dicen: "Puedes recibir un castigo". Y una vez conversé con un espíritu de Luz que se presentó ante mí y me dijo: "Dios no te castiga, uno se castiga solo". Auditor (Horacio Velmont): Claro. Auditado (K. A.): Entonces eso me infundió temor, porque me contaron lo que era el plano -1. Mucho temor. Auditor (Horacio Velmont): ¿Estás en el plano 4 en este momento? Auditado (K. A.): No, estoy en el plano 3. Auditor (Horacio Velmont): ¿Quieres decirme algo más antes de entrar en auditación? Auditado (K. A.): Lo que quiero decir es que a veces es como que deseo estar en soledad, pero tengo miedo de que las entidades se den cuenta de lo que estoy diciendo y de que mi vibración cambie y de que descienda al plano -1, que me dijeron que es la soledad perpetua y que ahí es intolerable. Veo como una luz muy grande cegadora que la quiero evitar.. Es como que estoy en conflicto porque aparentemente debe ser un espíritu que viene de las esferas superiores a comunicarse. Y es como que no quiero. En este plano no existen la luz y las sombras como lo ven ustedes, pero sí hay conos de sombra, sí hay conos de luz, y entonces es como que yo me refugio. Si yo estuviera en este momento en el plano físico estaría en un rincón. Auditor (Horacio Velmont): ¿Qué es lo que te agobia en este momento? Auditado (K. A.): La comunicación.. No quiero comunicarme. Auditor (Horacio Velmont): ¿En este momento estás bien comunicándote conmigo, por ejemplo? Auditado (K. A.): Claro, pero no quiero comunicarme. O sea te disculpo porque no es una falla en lo que estás haciendo. Lo que ocurre es que no quiero comunicarme. Auditor (Horacio Velmont): ¿Te parece que fuéramos a algún incidente que tenga carga o que te provoque algún tipo de molestias? Auditado (K. A.): No, porque no quiero comunicarme, no quiero recorrer ningún incidente. ¿Cómo podría explicarlo? Es como que me falta preparación para esto. Lo que más me preocupa es que en este momento estoy en un estado de ánimo que es como que si me comunico crearé más reacción. Es como la persona que en el plano físico de ustedes necesita descansar porque está agotada y ustedes a toda costa quieren que se comunique, y tal vez con esta insistencia en lugar de ayudarla la perturban y la desprograman mentalmente. Yo no estoy con una preparación adecuada para comunicarme, porque he pasado aquí un período de soledad y necesidad. No sé cuál es la palabra exacta. Auditor (Horacio Velmont): ¿Tranquilidad, paz, silencio? Auditado (K. A.): Necesito, no programarme sino desprogramarme. Tampoco es la palabra, porque esto sería como si uno fuera un programa, un robot. Lo que necesito es consustanciarme con la idea de hacer una auditación, y de ver más allá, y en este momento es como que me va a perturbar más que otra cosa. Auditor (Horacio Velmont): Entiendo. ¿Te parece que simplemente dialoguemos? Auditado (K. A.): ¡Ese es el tema! No estoy con una preparación adecuada para conversar. Quiero retirarme a reposar. Quiero descansar en lo que ustedes llamarían "un día entero". Estoy con el pensamiento abstracto. No tengo ganas de pensar. Quiero. Si estuviera en el plano físico, para que me entiendan lo que yo quiero decir, es como que tuviera ganas de dormir y de dejarme estar y que si hubiera una puerta física cerrarla y que me dejen con la luz apagada. En este plano no hay puertas, no hay luces. Es como que quisiera apartarme adentro de una estrella y que no me encuentren durante un tiempo. Auditor (Horacio Velmont): ¿Tu parte física te está transmitiendo sus problemas? Auditado (K. A.): Sí, siempre. Arrastro engramas de vidas anteriores. Creo que si hago un repaso. Pero no tengo ganas de hacerlo. Auditor (Horacio Velmont): ¿Quién fuiste en una vida pasada que te ha traído tantos problemas? Auditado (K. A.): He sufrido violaciones, vejaciones, en una vida anterior luché por la libertad de una persona en Francia. Auditor (Horacio Velmont): Vamos a ese incidente. Auditado (K. A.): No, no quiero conversar. Auditor (Horacio Velmont): ¿Fue en la época de la Revolución francesa? Auditado (K. A.): Sí, pero no quiero conversar. En serio, es como que estoy con mucha confusión, no quiero conectarme. Creo que el aislarme me va a hacer bien. Puse toda la voluntad pero no lo logro. Auditor (Horacio Velmont): ¿Hay acaso un problema de afinidad conmigo, como auditor? Auditado (K. A.): No me afecta quién me audita, no me afecta el lugar dónde me auditan, no me afecta para nada el material terrestre. Digamos que no me afecta el que me hayan interrumpido un rato. Al contrario, fue mejor para mí. Pero es como que quiero estar en protección. Si fuera una soga me hubiera enroscado para que no me vuelvan a desenroscar. Auditor (Horacio Velmont): ¿Alguien te obligó a venir aquí? Auditado (K. A.): Las entidades superiores me dijeron si podía colaborar para beneficio mío. Bueno, dije yo, voy a ver. Pero es como que no quiero. Hay en este momento como una luz. No quiero. No es que rechace a los Maestros de Luz, pero no quiero. Auditor (Horacio Velmont): ¿Pero por lo menos tienes plena conciencia de que esto que estamos haciendo también me ayuda a mí? Auditado (K. A.): ¡Por supuesto que sí, de lo contrario ni siquiera me hubiera presentado. Si me presento es porque quiero cooperar. No da para más la preparación que tengo. Yo creo que cada instante que paso conversando en el plano físico es como que origino más engramas porque es como que me están obligando, y como he sufrido tantas vejaciones voy aumentando engramas, voy aumentando en la parte física células de engramas, neuronas engrámicas. Auditor (Horacio Velmont): ¡Pero por lo menos dime qué es lo que más te está afectando en este momento! Auditado (K. A.): El que me fuercen a comunicarme. Auditor (Horacio Velmont): ¿Tú estás sintiendo que yo te estoy forzando a comunicarte? Auditado (K. A.): ¡Totalmente! Hace rato que me quiero retirar. Es decir, si quiero me voy, me desconecto y listo, pero quiero actuar con ética, no quiero parecer como que estoy actuando groseramente. Auditor (Horacio Velmont): ¿Cuál es tu actividad en este momento en el plano 3? Auditado (K. A.): No estoy haciendo nada, no me conecto ni con los espíritus negativos que hacen rebeliones ni con los de Luz que hacen misiones, no quiero conectarme, necesito estar en aislamiento un tiempo, tal vez al curarme voy a estar mejor, pero por ahora no puedo. Auditor (Horacio Velmont): En el plano 3 alguien te ayuda? Auditado (K. A.): No, porque yo no dejo que me ayuden. Necesito retirarme para recapacitar, en el período terrestre sería un día, para luego volver a hacer una auditación con más tranquilidad. En este momento yo soy el problema, no ustedes, porque tampoco quiero que piensen que la falla es de ustedes. Es problema mío. Puedo estar en la cabina más aislada del mundo, a 200 mts. de profundidad en el mar, e igual voy a sentir un agobio tremendo. O sea que lo dejo bien en claro que el problema es mío. Auditor (Horacio Velmont): ¿Pero acaso la comunicación no alivia los problemas también? Auditado (K. A.): Depende, depende. En este caso es como que estoy al borde de algo y me siento como con obligación de estar aquí, y esto puede causarme más engramas y lo estoy notando. Estoy con más desestabilización que cuando vine. Al comienzo me sentía mejor y ahora estoy peor. Es como que me siento forzado y necesito soltar el lastre. Los dejo. Auditor (Horacio Velmont): ¿Sería útil un momento de silencio, sin conversar? Auditado (K. A.): No, no, necesito soltar el lastre. Estando atado al receptáculo físico me da lastre, por más que el receptáculo en este momento se preste con una Luz dorada que me está envolviendo, pero no quiero ceder a ninguna tentación, quiero liberarme por lo menos 24 horas del tiempo de ustedes. Auditor (Horacio Velmont): Vamos a hacer lo siguiente, entonces: Te convoco para mañana nuevamente. ¿Puede ser? Auditado (K. A.): Con todo gusto. Vuelvo a insistir que la falla no es de ustedes. Los dejo. Auditor (Horacio Velmont): Está bien, K. A., hasta mañana.
SEGUNDA PARTE
Comentario del médium (Jorge Olguín) al salir del trance: ¡Ah, mi Dios! Estoy, a nivel de receptáculo, tan agotado como si hubiera tomado cinco o seis entidades durante más de una hora y media. Ignoro si hemos podido ayudar en algo a este espíritu tan agobiado, tan atribulado, porque es como si yo hubiera estado sosteniendo una bolsa de gatos rabiosos intentando controlarla. El Thetán quería dispararse. Mi parte espiritual estaba al lado y yo lo que hacía era dividirme en dos y enviaba a mi receptáculo una lluvia dorada Crística. Digamos como que la Energía Crística la canalizaba y a través mío se la enviaba al receptáculo Jorge Olguín, para que ésta se la transmitiera al espíritu K. A. como para armonizar. ¡Ni aún así! Es como que a toda costa quería irse, no quería transmitir, no quería contacto, quería aislarse. A mi juicio, y esto es una opinión mía, si bien la Auditación dianética con solamente dialogar descarga engramas, ello es en tanto y en cuanto la persona quiera. Si el ser no quiere, tanto en la parte humana como en la de Thetán, me parece que el resultado es contrario, y en lugar de eliminar engramas crea otros.
TERCERA PARTE
Interlocutor: ¿Ron? Ron Hubbard: Así es. Interlocutor: Estoy un poco decepcionado por mi actuación como auditor. ¿Realmente debo estarlo? Ron Hubbard: Para nada. La auditación estuvo bien, no hubo fallas de tu parte. El problema fue que la entidad espiritual K. A. estaba bastante trabada. Interlocutor: ¿Cómo se presenta la próxima auditación con K. A.? Ron Hubbard: Se presenta bien, pero hoy este espíritu estaba muy desestabilizado y no quería cooperar. Interlocutor: ¿Y con respecto a su parte física? Ron Hubbard: Ha mejorado un 10 %. Interlocutor: ¿Por el solo hecho de haber habido comunicación con el Thetán? Ron Hubbard: Así es. Dentro de lo poco que se hizo fue un éxito total, pero la falla estuvo en que la entidad no quiso comunicarse. La misma entidad lo aclaró. Interlocutor: ¿A la parte encarnada de K. A. yo la puedo ayudar en algo? Ron Hubbard: En un 10 %, pero siempre que se disponga a favor. Lo que sucede es que tanto el 10 % encarnado como el 90 % espiritual arrastran problemas por separado. Ambas partes han tenido muchos problemas con el entorno. La parte espiritual, por ejemplo, está recluida y no se quiere comunicar con nadie, e incluso rechaza la ayuda de los Maestros de Luz. Interlocutor: ¿Esta reticencia se podrá vencer? Ron Hubbard: ¡Por supuesto que se puede vencer! Lo importante es cooperar con todas las técnicas posibles, tanto desde el punto de vista físico como del espiritual, en este caso, Psicoauditación, a la que se podrá agregar Psicointegración, por lo menos al Thetán. Interlocutor: ¿Habría algo más para agregar, Maestro? Ron Hubbard: Sólo que cuando la entidad espiritual no se presta no resulta conveniente forzarla. Tu ansiedad hizo que no te dieras cuenta de que la estabas presionando demasiado y entonces eso resulta contraproducente. Infinidad de veces dijo que quería retirarse. No te puedo decir cuántas veces con exactitud porque en este momento estoy con un seudópodo de mi parte espiritual aquí y estoy aparte en otro plano solucionando algunos temas, entonces no tengo la atención completa. No creo que hayan sido menos de cinco veces los pedidos de retirarse. Interlocutor: Realmente lo siento porque no sabía que eso también había que tenerlo en cuenta. Ron Hubbard: Voy a ir más lejos, y tómalo bien porque al haber ignorancia no hay culpa, pero la entidad espiritual es como que se sintió como presionada y hasta agredida. Interlocutor: ¿Pero no podía simplemente retirarse y ya está? Ron Hubbard: Sí, porque no hay fuerza que la pueda aprisionar por el libre albedrío divino. Un espíritu puede fácilmente liberarse del lazo de la mediumnidad. Pero como hay una cuestión de ética se sintió tan alevosamente presionada que terminó sintiéndose agredida. Se sintió como que no la dejaban ir. Interlocutor: Lo que sucede es que en otra oportunidad que se comunicó estuvo muy accesible. Ron Hubbard: No es que haya estado accesible. Pidió ayuda. Contó lo que le pasaba y pidió ayuda. Y hoy es como que estaba en rebeldía, no porque la persona sea rebelde a nivel espiritual, sino porque había recuerdos de ataques, de vejaciones. Es una entidad que ha sufrido mucho y hay que ayudarla con mucha cautela. Interlocutor: Entiendo. Ron Hubbard: En vuestro plano físico, una niña de 13 años que es violada y de repente la maneja un terapeuta masculino que le dice: "Mira, cuéntame lo que te hicieron pero siéntate a upa". ¿Qué puede pensar esa criatura de 13 años? Interlocutor: ¡Obvio! Ron Hubbard: Se va a sentir como horrorizada, como que en cualquier momento van a intentar violarla otra vez. Interlocutor: ¿Estamos hablando de vidas anteriores? Ron Hubbard: Estamos hablando de vidas anteriores y de muchas otras cosas. K. A. es alguien que ha sufrido violaciones de hecho, siendo criatura, ha sufrido presiones, su propio padre la ha violado en numerosas ocasiones en una vida anterior. Interlocutor: ¿Es cierto que el Karma reúne siempre a las mismas personas o a las mismas familias para eliminarlo? Ron Hubbard: No, no es exactamente así. A veces se vinculan, otra veces se cruzan, y veces los miembros de una familia no tienen nada en común con los miembros de familias de vidas anteriores. Interlocutor: ¿Entonces no existe esa regla de la que muchos libros hablan, es decir que todos los de un entorno vuelven a nacer en la misma familia? Ron Hubbard: No, no, eso es una teoría absurda. El Karma es algo muy sutil y no funciona así. A veces nos dan a elegir miembros de una familia a la que le debemos karmáticamente algo y nosotros optamos. No se nos impone. Cuando hablo de "deber" no tienes que interpretarlo literalmente porque no existen los lazos o las obligaciones kármicas. Interlocutor: Está claro, Maestro. ¿Qué posibilidades tengo de tener éxito con K. A.? Ron Hubbard: Todas, las tiene todas. Por otra parte, hay Maestros apoyando esta Psicoauditación. Además de yo mismo está Johnakan. Lo importante es tener en cuenta que K. A. ha sido una víctima, y a causa de las cosas que le han hecho en vidas anteriores trajo unas negatividades vibracionales tan grandes que desestabilizó por completo al receptáculo. Y para que puedas evaluar lo fuerte que fue esa negatividad, piensa que desestabilizó a alguien como este receptáculo capaz de soportar el voltaje de una Energía del nivel 7. Esa negatividad recibida por el receptáculo es algo similar al caso de que tú ampares a un enfermo y te transmita el virus de su enfermedad. El enfermo no tiene culpa alguna. Bueno, en este caso es como que dejó virus de vibración negativa y afectó al receptáculo en demasía. Por eso no era prudente continuar con la mediumnidad y dejar que la entidad partiera. Interlocutor: Lo entiendo perfectamente. ¿Es importante que la parte física de K. A. escuche esta grabación o sería contraproducente? Ron Hubbard: Es muy importante que la escuche completa, pero dándole a entender que ella no tiene culpa de nada en absoluto, sino que fue víctima, tanto en ésta como en anteriores vidas, de distintos ataques físicos y morales y de que si arrastra indirectamente influencias negativas queda absolutamente libre de culpa. Que eso lo entienda, porque si no se va a sentir más agredida y es todo lo contrario, porque lo que ustedes están buscando es sacarla de engramas. Pero para sacarla de engramas, un 50 % es la Psicoauditación y el otro 50 % la actitud del entorno para con ella. Es impresionante la fuerza que está haciendo el receptáculo para resistir, pero ya está muy desestabilizado y es conveniente que me retire. Les mando toda mi Luz. Interlocutor: Hasta luego, Maestro, y gracias.
SESIÓN DEL 13/8/98
Médium : Jorge Olguín. Interlocutor y Auditor : Horacio Velmont. Entidades que se presentaron a dialogar : K. A., Thetán de . (en una de sus encarnaciones fue Jack el Destripador), y Ron Hubbard, fundador de Dianética y Cienciología.
PRIMERA PARTE
Auditor (Horacio Velmont): ¿K. A.? Auditado (K. A.): Sí, soy yo. Auditor (Horacio Velmont): Te saludo. ¿Cómo has estado? Auditado (K. A.): Mejor que antes. Veo como luces, y he descubierto de donde son, algo que ya presuponía. Yo te comentaba la vez pasada que hay muchos espíritus de Luz que buscan ayudarme, y es como que el otro día yo quería estar en soledad, porque sentía que no había una preparación suficiente como para hablar tanto. Las personas encarnadas creen que tienen el monopolio del desánimo, el monopolio de la depresión -esto me lo están dictando en estos momentos los espíritus de Luz- y no es así, porque en los planos 2 y 3 la mayoría de los espíritus estamos con depresión a causa de las ansias de poder frustradas. La mayoría de los espíritus, el 99 %, no lograr ese poder, no logran dominar, y eso provoca tremendo desaliento. Esto es lógico, porque hay millones de espíritus y solamente unos pocos tienen el mando de las legiones. Entonces el resto, al ser relegado queda desanimado porque hay luchas de poder permanentemente. Aparte. ¿haz escuchado hablar alguna vez de las llamadas "intrigas palaciegas"? Auditor (Horacio Velmont): Sí, por supuesto. Auditado (K. A.): Bien, en los planos 2 y 3 -insisto en que esto me lo están dictando-, hay infinidad de intrigas, y esto también desarmoniza a los espíritus y provoca el desánimo. De repente viene una legión y su jefe no ha logrado éxitos de dominio durante dos o tres meses terrenales -digo "terrenales" porque en los planos espirituales no hay días ni meses ni años, sólo hay "tiempo", y si bien no envejecemos el tiempo corre: un día para ustedes es un día para nosotros, es decir, si yo me ausento y cuando vuelvo en el plano físico transcurrió un día, en el plano espiritual también transcurrió un día-, ¿qué ocurre entonces?, pues otros espíritus lo tratan de tirar abajo, lo tratan de voltear, le quitan el poder y otro lo sustituye y toma el mando. Hay choques permanentes de espíritus. Auditor (Horacio Velmont): Entiendo. Auditado (K. A.): Hay espíritus que se pulverizan. Hay una escuela espiritual en el plano físico que afirma que los espíritus pulverizados forman los minerales. Auditor (Horacio Velmont): Supongo que es un disparate. Auditado (K. A.): Sí, porque así como no hay fuego eterno, por lógica tampoco puede haber partículas de espíritus condenados eternamente a permanecer en un estado mineral. Todo puede ser revertido. Auditor (Horacio Velmont): ¿Qué sucede, entonces? Auditado (K. A.): Ese espíritu, con esas partículas espirituales, con su conciencia partida, después vuelve a tomar conciencia y vuelve a unificarse. Aquí Johnakan y Ron Hubbard me dictan que de la misma forma no existe la condena eterna para el mago negro, sino la transmutación. Entonces, si hay centenares de espíritus del Error por un lado y centenares de espíritus del Error por el otro, y chocan en bandas para tomar el poder, esos espíritus se pulverizan, se hacen como una especie de polvo material, similar a los restos pulverizados de los edificios que se destruyen con una bola de acero. Auditor (Horacio Velmont): Está claro. ¿Pero qué pasa con la conciencia? Auditado (K. A.): La conciencia se disgrega, pero después se vuelve a unir porque en los planos espirituales no existe la entropía que hay en el plano físico, y todo vuelve a cómo era antes. Auditor (Horacio Velmont): Entiendo. De acuerdo a la ley de entropía, en el plano físico lo que se destruye no puede volver a armarse tal como estaba antes. Auditado (K. A.): Correcto. Me dicta Oppenheimer. Auditor (Horacio Velmont): ¿Te refieres a Julius Robert Oppenheimer, conocido como "el padre de la bomba atómica"? Auditado (K. A.): Así es. Me dice que en el plano físico, cuando por ejemplo se vuelca un frasco de perfume, ese perfume es prácticamente imposible que vuelva a su forma anterior. De acuerdo a la ley de entropía es más fácil deshacer que construir. Esto no ocurre en el mundo espiritual porque el espíritu no se puede destruir. Esto no significa que no se pueda destruir porque somos superiores, sino que no se puede destruir porque el mismo Absoluto decidió que así fuera. Auditor (Horacio Velmont): Está claro. Auditado (K. A.): Las personas encarnadas le dan muchas vueltas a la cosa y tratan de encontrar soluciones complicadas y la respuesta es más sencilla. Y la verdad es que por ahora no somos dioses, y tenemos que evolucionar, pero tampoco nos destruimos. Auditor (Horacio Velmont): ¿Tú percibes de alguna manera a Dios en tu plano? Auditado (K. A.): Yo percibo a los espíritus de Luz, que los tengo constantemente conmigo. Es como que mis ojos, porque de alguna manera veo, veo de manera distinta a como ven ustedes en el plano físico pero veo. Yo también tengo imágenes en mi mundo. Veo a los espíritus como luces, y si me esfuerzo los veo con su última envoltura. Auditor (Horacio Velmont): ¿Su última envoltura?... No entiendo. Auditado (K. A.): Claro. Supongamos que tú estás de traje y desencarnas en ese momento, bueno, tu parte de aura puede aparecer con tu última envoltura. Así les aparecen a los seres humanos encarnados los que ellos llaman "fantasmas". Somos nosotros con nuestra última envoltura. Estando desencarnados, me refiero. Auditor (Horacio Velmont): Te hago una pregunta que me surge en este momento: ¿Tú lo conocías a Ron desde antes que se comunicara con nosotros? Auditado (K. A.): Sí, lo conocía de una vida anterior. No colaboré con él, pero he sido su discípula, he estudiado técnicas inclusive anteriores a Dianética y a la Psicointegración de Johnakan. Ellos han trabajado en el plano espiritual 5º con estas ciencias antes de desarrollarlas en el plano físico. Han practicado y viendo su funcionamiento auditando a espíritus del Error de los niveles 2 y 3. Auditor (Horacio Velmont): ¿Aun estando desencarnados? Auditado (K. A.): Sí, porque Johnakan y Ron ya se conocían. Lo que ocurre es que Ron encarnó antes que Johnakan y por eso se desarrolló Dianética antes que Psicointegración. Auditor (Horacio Velmont): ¿Tú alguna vez fuiste auditado con Dianética o con Psicointegración en el plano espiritual? Auditado (K. A.): No, nunca. Auditor (Horacio Velmont): ¿Hubo alguna razón especial? Auditado (K. A.): Sí, estuve muchos años, incluso antes de estar encarnada actualmente. Y ahora hablo en femenino por el hecho de que hablo de mi encarnación actual como mujer. En nuestro plano evito el decir "encarnado" o "encarnada", o sea el femenino o el masculino, porque el sexo no existe. Por ejemplo, no digo "estoy sola" o "estoy solo", sino "estoy en soledad". ¿Has notado este detalle? Auditor (Horacio Velmont): Sí, lo he notado, por supuesto. Auditado (K. A.): En nuestro plano existe la comunión espiritual de las almas. Auditor (Horacio Velmont): Esto está claro. ¿Hay alguna comunión espiritual con Radael, es decir, mi Thetán? Auditado (K. A.): Con Radael tenemos algunas desavenencias, porque en el fondo yo tengo una mayor serenidad. Yo reconozco tu altruismo, y muchísimas veces has descendido a los planos 2 y 3 a cooperar. No cooperas de la manera que a mí me gusta, porque yo muchas veces he cooperado enseñando, explicando que no tiene que haber conflictos de guerras, de rebeliones, y me han atacado. En cambio tú lo haces de una manera distinta. Lo que haces es animar, de la misma forma que lo hacen los animadores de fiestas infantiles en el plano físico. Entretienes, diviertes, y con esta técnica has pasado a espíritus del Error a los planos de Luz. ¡No lo puedo creer!. Has logrado con facilidad conversiones que a los Maestros de Luz del 5º plano de la talla del Maestro Jesús les ha costado horrores. Y el método que usas es válido, por supuesto. Auditor (Horacio Velmont): ¿Has hecho últimamente alguna misión tú y Radael juntos? Auditado (K. A.): Justamente hoy, por primera vez, hicimos una misión juntos. Tú descendiste desde el plano 4 al plano 2, algo que por otra parte haces casi permanentemente, y yo he venido desde el plano 3 al plano 2 a hablar con jefes espirituales del Error que estaban encabezando una rebelión para luchar con espíritus del Error del plano espiritual 2 de Alfa Centauro. Ellos veían como una flaqueza en ese frente y querían apoderarse de esa legión, compuesta de alrededor de 5000 espíritus que estaban como debilitados para pasarlos a las hordas de ellos. Entonces los dos les preguntamos al jefe, llamado Ron-Cazar, sobre por qué lo hacían y la respuesta fue que para obtener más poder. Y entonces les dijimos ¿y después qué?¿Y la posibilidad de ascender a la Luz? Y nos contestó que para ellos la posibilidad de ascender era a través del dominio, porque si nosotros llegamos a ser jefes de legiones de 100.000 espíritus, automáticamente los otros se transforman en nuestros subordinados. Lo que ocurre es que en los planos del Error 2 y 3 hay leyes, y cuando un determinado espíritu domina a muchísimos otros espíritus, de la misma forma que sucede en las cárceles del plano físico, se transforma en "capo" y lo otros presos lo sirven y le rinden pleitesía. Auditor (Horacio Velmont): Entiendo perfectamente el punto. Auditado (K. A.): En el plano espiritual quien más domina mayor cantidad de espíritus tiene a su disposición. Hay espíritus tan serviles -remarco serviles y no serviciales- que se dejan chupar energía por esos jefes con tal de tener su favor el día de mañana y poder a su vez chupar energías a otros a quienes a su vez someterán, a quienes avasallarán. Auditor (Horacio Velmont): Realmente no me imaginaba algo así. Auditado (K. A.): Es impresionante los tejes y manejes del mundo espiritual, por eso antes había hablado de las "intrigas palaciegas", y de como los espíritus se someten para quedar bien con los altos jerarcas. Auditor (Horacio Velmont): ¿Ustedes lograron algún éxito con ellos? Auditado (K. A.): No, no pudimos frenar finalmente el combate, pero por lo menos logramos demorarlo un tiempo y hacer que lo piensen, lo que significa que en algún momento del futuro llegará su fruto. Auditor (Horacio Velmont): Volviendo al tema de la auditación, ¿esta plática tuya está influyendo de alguna manera en tu parte física? Auditado (K. A.): Sí, porque es auditación. Todo lo que yo hablo es auditación y al repasar esos incidentes libero engramas. Ron en este momento me está dando su aprobación. Yo tenía dos opciones, hablar de lo que hago, como lo estoy haciendo, o retornar a incidentes dolorosos y repasarlos. Pero en esta sesión considero importante relatar las obras buenas que estamos haciendo porque no dejan de ser analíticas, y al ser analítica levantan el ánimo y liberan paulatinamente carga y al mismo tiempo la mente consciente se hace más fuerte mientras que la mente reactiva se va debilitando y tiene menos poder de reacción. Auditor (Horacio Velmont): ¿Con esta auditación podrías pasar al plano 4? Supongo que esto se lo preguntarás a Ron. Auditado (K. A.): No, no creo que porque un espíritu tenga la mente limpia pueda ascender al plano superior ya que eso sería muy injusto. Se asciende por mérito, por obra. Aquí no se compran "favores", esto quiero aclararlo bien, pero de alguna manera los Maestros de Luz intercedieron por mí. Quiero aclarar también que tu Thetán Radael en la última encarnación hizo muchas cosas buenas y en este momento estás haciendo obra permanentemente. No es algo ortodoxo lo que estás haciendo, porque es algo completamente distinto.Salvando las distancias, es algo similar a lo que los artistas de la Segunda Guerra Mundial hacían entreteniendo y aleccionando a las tropas en el frente de batalla. Auditor (Horacio Velmont): Una cosa que quería hacer notar es la tremenda diferencia entre tú, como espíritu, y tu parte encarnada, en cuanto a conocimiento. Auditado (K. A.): Pero es una cosa lógica, porque yo soy el 90 % y la parte encarnada es el solamente el 10 %... Aunque somos lo mismo, yo tengo más discernimiento. Pero recalco que somos lo mismo, como Radael eres tú, como Johnakan es este receptáculo. Auditor (Horacio Velmont): Lo que ocurre es que en al plano físico es casi imposible encontrar a personas para hablar de estos temas. Salvo por el profesor Jorge Olguín no he encontrado a nadie hasta ahora. Auditado (K. A.): No hay que subestimar el 10 % de las personas encarnadas. Hay una señora, por ejemplo, que Jorge conoce, que hace sesiones espirituales y donde los participantes pueden llevar cámaras de fotos, de 400 asas, y fotografiar a las entidades angélicas, en forma de luces, que se presenten. No es que esta persona tenga más poder de comunicación que otras, sino que ella se especializó en esto y al poner toda su energía en ello puede, con permiso del Logos, obtener que esos ángeles "muestren" su energía en el plano físico. Auditor (Horacio Velmont): Ya entiendo a donde apuntas. Yo no puedo subestimar a otras personas por su desconocimiento de las cosas que yo conozco porque yo, a mi vez, no puedo hacer lo que otras personas hacen. Auditado (K. A.): Correcto. Cada uno en lo suyo. Auditor (Horacio Velmont): Entendí perfectamente el punto.Ahora quería preguntarte por un problema que tiene tu parte física en el brazo izquierdo, que tiene tremendas puntadas. Auditado (K. A.): Hay una herida muy grande, un cambio de vibración muy grande en el aura que se psicosomatizó en la parte física. El 50 % de la parte psicosomática viene por agresiones verbales, viene por agresiones de modo. Hay tres tipos de agresiones: las físicas, las verbales y las de modo. Las agresiones de modo son las agresiones de actitud: ignorancia, es decir, dejar de lado, desprecio, falta de formalidad, impuntualidad, no tener en cuenta, no importar. Auditor (Horacio Velmont): ¿A qué te estás refiriendo concretamente? Auditado (K. A.): A lo que el entorno le está haciendo a mi 10 %. Auditor (Horacio Velmont): Ahora está claro. Continúa. Auditado (K. A.): Es decir que las agresiones "de modo" son las agresiones de actitudes: olvidos, voluntarios o involuntarios. Los olvidos involuntarios no dejan de ser voluntarios. No hay olvido involuntario de un cumpleaños, por ejemplo. Si yo estoy pendiente de una persona no tengo olvidos. Auditor (Horacio Velmont): Está clarísimo. Auditado (K. A.): Mi 10 % eso lo "traga", lo asume, y lo vuelca a lastimar su aura, y al lastimar su aura también afecta a la parte física, mi parte física. Auditor (Horacio Velmont): ¿El origen entonces es áurico? Auditado (K. A.): Áurico-engrámico. Auditor (Horacio Velmont): Claro, me olvidé de la parte engrámica. Auditado (K. A.): Porque reconozcamos que los engramas afectan a la parte física. Auditor (Horacio Velmont): Sí, por supuesto. Siendo engramas entonces podrían ser auditados. Auditado (K. A.): ¡Lo estamos haciendo en este momento! Todo lo que yo estoy diciendo ahora es auditación que se refleja benéficamente en mi parte física. Auditor (Horacio Velmont): Bien, estabas hablando de la agresión de modo. Auditado (K. A.): La agresión de modo es la que más duele, porque. Esto es importante que quede escrito porque este Servicio que yo presto con este mensaje me ayudará a elevarme nuevamente al plano 4. Digo que la agresión de modo es la que más duele porque son los desplantes, la "cara de traste", tú me entiendes. Imagínate a dos personas en una habitación donde una de ellas, con cara de pocos amigos, ignorara a la otra olímpicamente como si no existiera, o le hiciera desplantes, o la dejara de lado, o le diera respuestas insultantes o injuriosas o fuera de contexto, del tipo "¿y tú ignoras algo tan sencillo que hasta un niño sabe?". Auditor (Horacio Velmont): Entiendo. Auditado (K. A.): Bueno, esas son agresiones de modo mezcladas con agresiones verbales. Auditor (Horacio Velmont): ¿Y esas agresiones las psicomatiza tu parte física? Auditado (K. A.): Psicomatiza mucho y me crea engramas permanentemente. Yo no sé defenderme y tengo la pésima costumbre de que no acuso recibo como corresponde, es decir, sin involucrarme, sino todo lo contrario. Normalmente, el que audita y acusa recibo -y esto me lo está dictando Ron- acusa recibo del auditado pero no absorbe el problema. En cambio yo, como soy el damnificado, acuso recibo y ese recibo me queda. ¿Se entiende lo que quiero decir? Auditor (Horacio Velmont): Perfectamente. Auditado (K. A.): Entonces, acuso recibo de la otra parte y es como que el engrama de la otra parte, que al descargarse zafa, se me viene a mí. Es como que de alguna forma heredo engramas tuyos. Auditor (Horacio Velmont): ¿Sería algo así como una transferencia de engramas? Auditado (K. A.): Correcto, a lo que habría que agregar que tú sales bien parado y me lo implantas a mí. Auditor (Horacio Velmont): ¿Soy el único responsable? Auditado (K. A.): No, porque a través de mi existencia física he recibido muchos ataques psíquicos de otras personas. En otras épocas tú te comunicabas con otros médium y han intentado separarnos. En la parte física, se entiende. A mi parte encarnada la han atacado psíquicamente para que no te molestara. Ellos entendían que yo perturbaba, pero lo hacía inconscientemente para protegerte y para protegerme. Tengo entendido, desde mi humilde punto de vista espiritual, que esos médium te han engañado en muchas ocasiones. Auditor (Horacio Velmont): Lo reconozco, pero me justifico en que aún no era experto en estas cuestiones. Además, tu parte encarnada me lo advertía constantemente. Auditado (K. A.): Lo que ocurre es que mi parte encarnada dudaba, no tenía la certeza absoluta y tiraba el anzuelo, para decirlo de alguna manera, para ver qué es lo que pescaba. Auditor (Horacio Velmont): ¿Algo así como para sacar de mentira verdad? Auditado (K. A.): Claro, era algo así. Esos médium han hecho contra mi parte física lo que ustedes llaman "trabajos". Auditor (Horacio Velmont): Realmente me asombra que hayan usado su tiempo para algo así. Auditado (K. A.): Y también lo han hecho contigo. Auditor (Horacio Velmont): Está bien. No quisiera apartarme de lo que me estabas explicando. Habías hablado de agresión de modo. Auditado (K. A.): Y también de agresión verbal y de agresión física. Auditor (Horacio Velmont): No recuerdo haber tenido con tu parte encarnada agresiones físicas. Auditado (K. A.): Físicas no, pero verbales sí. Auditor (Horacio Velmont): Lo reconozco. En esa época no me callaba nada. Auditado (K. A.): Las agresiones verbales no es que solamente quedan en el inconsciente neuronal, porque el engrama, a pesar de lo que dice Dianética, queda en realidad en cada átomo del organismo físico. Digamos que todo el organismo físico es un engrama en determinado momento. Digamos como que sí, que la mente reactiva está compuesta por las neuronas, pero no hay que olvidarse que todos los seres encarnados tenemos un campo áurico y ese campo áurico está conectado, está interconectado. Por ejemplo, yo tengo las células del codo engrámicas. Auditor (Horacio Velmont): Bueno, todo esto está claro. Si estás de acuerdo quisiera terminar la sesión aquí para retomarla la próxima la próxima vez. Lo que ocurre es que estoy notando una falla en el grabador y no quisiera que nada de la sesión se pierda. Auditado (K. A.): Está bien, me retiro. Auditor (Horacio Velmont): Hasta luego, K. A., y hasta la próxima.
SESIÓN DEL 17//8/98
Médium : Jorge Olguín. Interlocutor y Auditor : Horacio Velmont. Entidades que se presentaron a dialogar : K. A., Thetán de. (en una de sus encarnaciones fue Jack el Destripador), y Ron Hubbard, fundador de Dianética y Cienciología.
PRIMERA PARTE
Auditor (Horacio Velmont): ¿Eres tú, K. A.? Auditado (K. A.): Sí, estoy aquí. Auditor (Horacio Velmont): ¿Cómo estás? Auditado (K. A.): Bastante mejor. Auditor (Horacio Velmont): ¿Qué has estado haciendo en estos días.? En estos días terrestres, me refiero. Auditado (K. A.): Hacía tiempo que no ayudaba en obra, porque solía esconderme en una especie de rincón oscuro. No rincón con vértices como hay en el plano físico, pero sí es como que hubiera planos donde uno se pudiera esconder. Y bueno, he vuelto a colaborar contigo, con tu parte espiritual. Auditor (Horacio Velmont): ¿Con Radael? Auditado (K. A.): Así es. Auditor (Horacio Velmont): A ver si entiendo. Como tú estás en el plano 3 y mi parte espiritual en el plano 4, entonces mi parte espiritual desciende al plano 3 y desde allí descienden juntos al plano 2. ¿Es así? Auditado (K. A.): Sí, es así. En estos momentos estamos en el plano 2. Seguimos ayudando. No voy a decir las consabidas palabras "aunque no lo creas.", porque eso sería desacreditarte. Sé que lo crees. El ser humano tiene la mala costumbre de agregar a cada cosa que dice "aunque tú no lo creas", como descalificando de antemano porque no lo va a creer. Auditor (Horacio Velmont): Quizás hay algún engrama que impulsa a las personas a decir eso. Auditado (K. A.): Entiendo que sí. Me hace tanto bien el poder ayudar a gente en misión. Al decir "gente" uso un lenguaje encarnado. Me refiero a ayudar a distintos espíritus que quieren entrar en colisión con otros., cien contra cien, mil contra mil. Tratamos de disuadirlos, explicándoles que aunque esos mil dominen y sean dos mil y esos dos mil dominen y sean cuatro mil, ¿cuál es la diferencia, para qué tanta ansia de poder? Entonces les preguntamos -hablo en plural porque también me refiero a ti en tu parte espiritual-, a veces aleccionados por los Maestros de Luz de los niveles 4 y 5, ¿cuál es la meta? Y a veces nos responden -Kazán, Berulén, Jordaz, seres del 2º o 3º nivel que tienen unas ansias de dominación tremenda- diciendo que la meta final es el poder. -¿Y luego qué? -les preguntamos, y siguen insistiendo que el objetivo final es el poder mandar. - ¿Pero para qué? -insistimos. Y entonces quedan dubitativos. O sea, todo esto que yo te estoy diciendo en 15 segundos, nosotros aquí, en el plano 2, tardamos a veces varios días del tiempo terrenal. Auditor (Horacio Velmont): Pero la pregunta mía es: ¿Acaso no hay engramas detrás de esos seres que los están impulsando a actuar así? Auditado (K. A.): Quisiera que esta pregunta se la formularas al Thetán de este receptáculo, Johnakan Ur-el, que se va a presentar luego. Auditor (Horacio Velmont): De acuerdo. Auditado (K. A.): Lo que yo quiero decir con respecto a mí. No es por egoísmo, pero quiero dar una explicación. Me hace tanto el ayudar, como la mejor auditación. Auditor (Horacio Velmont): ¿Por qué razón es así? Auditado (K. A.): Porque cuanto más uno ayuda al otro, más va tomando conciencia de que da, más se va disolviendo su ego y más se va integrando al resto -"integrando" es una palabra de Johnakan- entonces es como que los engramas se van diluyendo. O sea, me hace tanto bien el cooperar que estoy tomando conciencia de que cada día soy más útil a los demás -uso el lenguaje terrestre al decir "cada día"- y eso me hace bien. Auditor (Horacio Velmont): La pregunta concreta que quiero hacerte es: ¿Cómo o por qué razón en particular tú estás teniendo acceso a esta auditación? Lo pregunto porque Psicoauditación es algo de carácter absolutamente excepcional, por lo menos por ahora. Auditado (K. A.): La respuesta es tan obvia que hasta puede parecer tonta. De alguna manera, y para utilizar una palabra de Johnakan, me "intencionaron" y aquí estoy. Y a otros espíritus no lo intencionaron y no están aquí. Auditor (Horacio Velmont): ¿Es así de simple? Auditado (K. A.): No hay que buscarle explicaciones extrañas o retorcidas. Como dice muchas veces Ron Hubbard, "hay cosas que son porque son". Auditor (Horacio Velmont): Entiendo. Auditado (K. A.): No hay que buscar la razón de por qué uno tiene más prioridades que otro. Tal vez el libre albedrío que da dios a todos los seres permite que unos reciban auditación y otros no. Auditor (Horacio Velmont): Creo que de alguna manera está respondida mi pregunta. Otra cuestión que me interesaría saber es si en el plano de ustedes también hay auditaciones o solamente la auditación es un sistema del plano físico. Auditado (K. A.): En nuestro plano también hay ayuda de Psicoauditación y también de Dianética, Cienciología y Psicointegración. Todas estas ciencias fueron ya desarrolladas en el plano espiritual por los Maestros Hubbard y Johnakan. Auditor (Horacio Velmont): ¿Están junto a ti? Auditado (K. A.): Sí, están. Auditor (Horacio Velmont):¿Mi Thetán también está? Auditado (K. A.): Sí, también está. Auditor (Horacio Velmont): Perfecto. Vamos a ir ahora directamente a Psicoauditación, salvo que quieras decir algo antes de comenzar. Auditado (K. A.): Hay algo muy importante. Mi parte física es muy endeble y muy sensible a opiniones de terceras personas. Por lo tanto, cualquier frase dubitativa de otros la pueden manipular. La parte exacta no sería "manipular". Auditor (Horacio Velmont): ¿Sería mejor decir "sugestionar"? Auditado (K. A.): Sí, porque en la parte física tengo mucho amor propio y puedo retrucar con un "a mi no me manipula nadie". La frase, entonces, no es manipular, sino más bien sugerir, sugestionar, influir sutilmente. Auditor (Horacio Velmont): Entiendo. Auditado (K. A.): Si yo soy un ser de Luz -hablo en términos de suposición- y tengo claras mis ideas, nada y nadie va a sugerirme o influenciarme para que yo piense algo que sé que no es. Auditor (Horacio Velmont): Yo también añadiría a lo tuyo, que está muy claro, otra interpretación, y es que cuando uno no está bien, cuando le duele la cabeza, cuando tiene dolores por todo el cuerpo, o está muy cansado o agotado, hay un impulso, una tendencia, diría casi natural, a causa de ese estado, de echarle la culpa al otro, específicamente a las entidades espirituales que no ayudan. Estoy hablando por mí mismo en este momento. Auditado (K. A.): Esa es una idea totalmente errónea. Auditor (Horacio Velmont): Sí, ya sé que es errónea. Auditado (K. A.): ¿Puedo hacer un juego de palabras? Esto que voy a decir ahora me lo dicta Johnakan Ur-el del 6º nivel del 5º nivel, "el ser de Luz es Servidor" -esto es un juego de palabras, quiero que quede claro- y no un sirviente. Ésta es la respuesta. Con esto quiero decir que el ser de Luz está a disposición de todo ser encarnado, pero no es que el ser encarnado chasquee los dedos y ya el ser de Luz tenga que estar allí. Si esto fuera así se trastrocarían los roles. Que no se piense que el ser de Luz es un lustrabotas o un recolector de residuos, y digo esto simplemente como ejemplo y sin desmedro por estos dignos servidores públicos. El ser de Luz no está a disposición de ustedes para que al primer chasquido de dedos aparezcan y le lustren el calzado o le recojan la basura. No es tan así como algunos dicen: "Me duele tal cosa. ¿por qué no vienen a ayudarme?" o "tengo los zapatos sucios, límpienmelos" o "tengo basura, vengan a recogerla". No, no es así. Auditor (Horacio Velmont): Bueno, pero lamentablemente es como muchos piensan. y también me incluyo. Auditado (K. A.): Me parece una falta de respeto para el ser de Luz confundir Servicio con servidumbre. Voy a aprovechar esta oportunidad para decir que hay escuelas metafísicas que ya se pasan de listos, porque es como que creen que a espíritus de la altura de Jesús, de la altura de Siddharta, de la altura de Ketter, a quien ustedes llaman "El anciano de los días", no se los debe convocar por tonterías porque las iras de aquellos van a ser enormes. ¿Convocar al Arcángel Gabriel?, ¡por favor, exclaman, ni se les ocurra convocarlo! Ya es como que lo ponen a la altura del Absoluto. No es tan así. Tampoco, y en el otro extremo, es que yo de repente me voy a encontrar con Jesús y le voy a decir -voy a hablar en el idioma de ustedes-: "¡Ché, qué hacés", y lo palmeo. Hay que tener determinado respeto, pero un cosa es tener un respeto lógico y otra cosa es tener un temor irracional a convocar a estas entidades. Auditor (Horacio Velmont): ¿Es decir que hay que obrar con equilibrio? ¿Esto es lo que quieres decir? Auditado (K. A.): ¡Por supuesto! El equilibrio es lo que le falta a esas escuelas. De repente, para algunas escuelas, la entidad de Luz es el sirviente que tiene que venir para cuando al encarnado le duele la espalda, y para otras escuelas, "¡guay, que no se te ocurra, porque es una entidad de 7º nivel, cómo va a venir aquí por esa tontería!". Es decir, yo me pregunto, ¿por qué siempre el ser humano encarnado se bandea? Auditor (Horacio Velmont): Por una sola razón, yo te lo digo. Porque cuando el ser encarnado sufre, y aquí abajo hay mucho sufrimiento y tú no lo ignoras, se pierde la noción del equilibrio. Auditado (K. A.): ¡Y empieza el egoísmo! Auditor (Horacio Velmont): Sí, empieza el egoísmo.Todo esto está muy claro, K. A.. ¿Podríamos empezar la auditación? Auditado (K. A.): Esto es auditación, porque todo esto que estoy diciendo no deja de ser Psicoauditación. Y te lo digo para que no pienses que estamos perdiendo el tiempo. Todo esto que estoy diciendo implica también descargar engramas. En este nivel, por lo menos para mí. No sé si a otras entidades les sucedería. Yo estuve años, años, y años sin comunicación -a nivel del 3º plano-, como si estuviera en el plano -1, el de la Soledad. Pero era por mi gusto, porque tenía un rencor tan grande adentro. Porque todo el sufrimiento que yo sentía en el plano 1, es decir, el físico, lo asumía como que era todo culpa de los demás, y entonces -si se me permite una expresión física-, me enfunfurruñaba, me cruzaba de brazos, de unos brazos invisibles, obviamente, y me sentaba en un rincón inexistente, porque no hay rincones en mi nivel, y es como que daba la espalda, no hay espaldas en mi nivel -estoy jugando con las palabras-, y entonces no hablaba con nadie, ni transmitía telepáticamente y cerraba mi mente espiritual no permitiendo el acceso. Y en este momento, el comunicarme permanentemente, el estar en misión con tu parte espiritual -ya sabes que es tu 90 %-, el haber ido en misión junto con Johnakan y Ron Hubbard, el haber accedido ellos a llevarme en misión, e incluso el haber viajado a otros mundos, a otros planetas, me hizo super bien. Aparte, ¡tengo una experiencia tan hermosa!... Me han llevado como a un chico al que un padre y una madre lo llevan de la mano mientras lo hamacan en el aire. Me han tomado, si se puede expresar así, de mi parte espiritual y me han llevado al plano 4. Auditor (Horacio Velmont): ¡Eso es lo que te iba a preguntar! Auditado (K. A.): Si tuviera ojos, hubiera sentido un tremendo destello y hubiera tenido que cerrarlos por el deslumbramiento, como si hubiera tenido el sol e frente. Luego me fui acostumbrando. No vi los colores como si se vieran reales, tampoco los vi como si fuera un negativo. Vi una serie de tonalidades verdes, más oscuras, más claras. En este momento las tengo en mi mente. Es como si tu rostro fuera de color carne y yo lo viera verde, como si viera un verde más clarito en tu cabello, un verde más oscuro en tus ojos, un verde un poquito más grisáceo en tu ropa, pero todo sobre tonalidades verdes. O sea que mi visión espiritual del plano 3 no me dejaba ver los colores exactos del plano 4. Auditor (Horacio Velmont): Entiendo. ¿Te sentiste cómoda en el plano 4º, siendo que tú perteneces al nivel 3? ¿Hubieras querido permaneces en el plano 4º? Auditado (K. A.): No, no, sentía una especie de zumbido que me desestabilizaba. era demasiada la magnificencia. Es como que estuve un rato y después descendí. Auditor (Horacio Velmont): La pregunta viene al caso porque en una comunicación anterior se dijo que estabas en el nivel 4º. ¿Es así? Auditado (K. A.): Si, es así. No hace menos de tres o cuatro siglos, en términos terrenales, que eso sucedió. Auditor (Horacio Velmont): ¿Pero pertenecías al plano 4º? Auditado (K. A.): Así es. Auditor (Horacio Velmont): ¿Es decir que eras un Maestro de Luz del plano 4º y pasaste a ser un espíritu del Error del plano 3º? Auditado (K. A.): Sí, hubo un descenso. Auditor (Horacio Velmont): ¿Cuál fue la razón? Auditado (K. A.): Hubo una lucha de poderes. Yo en aquel entonces le eché la culpa a otras entidades Maestras y esto creó un engrama. Auditor (Horacio Velmont): Bien, vamos a repasar ese incidente. Auditado (K. A.): Había una tremenda propuesta de Luz. Auditor (Horacio Velmont): ¿Estamos hablando de cuando estabas en el plano 4º? Auditado (K. A.): Sí. Había otro Maestro de Luz, de nombre Orzozinel. En vida había sido un literato, un literato insignificante pero que gracias a él autores, quizás de la edad Media, copiaban su estilo y él lo permitía. Ayudó a muchos aldeanos de los distintos condados a leer y escribir e incluso a formarse espiritualmente. Este ser, Orzozinel, jamás fue. ¿Cómo puedo explicarlo?...Jamás fue tomado en cuenta, jamás figuró en la historia. Sin embargo, fue un ser de Luz tan importante que, bueno, desencarnó y alcanzó el 4º nivel. ¿En qué hemos tenido choques? En los distintos puntos de vista al organizar las cosas. Auditor (Horacio Velmont): ¿Tú estabas en el mismo nivel que este ser de Luz? Auditado (K. A.): Así es, estábamos en el mismo nivel. Lo que sucede es que veíamos las cosas de manera distinta. Él era un ser que quería bajar al nivel 2 y organizar allí lo mismo que hacía en el plano físico, es decir, brindar ayuda, y lo que yo quería hacer era una convocatoria, no para ayudar solamente aquí sino también en otros planetas, en otros planetas. Quería formar algo así como una especie de grupo pero en el nivel de Luz, como para organizarnos de modo que cada uno se ocupe de una cosa, y él decía que todos somos obreros, que no tenemos que tener soberbia. En ese momento yo dije que lo mío no era soberbia, que lo que quería formar era como una especie de "sindicato", como para que cada uno se ocupe de una cosa. Auditor (Horacio Velmont): ¿Y Orzozinel quería ocuparse sólo del 2º nivel? Auditado (K. A.): Así es, como para que no entren en crisis de ego, en ansias de poder. Orzozinel sostenía que todos teníamos que ocuparnos de todo y no de una sola cosa cada uno. Yo le respondía que no, porque así era mucha desorganización. En un momento dado me causó tanta indignación su tesitura, que a mí me pareció necia, que me dirigí a otros Maestros de Luz tratando -voy a utilizar una frase del plano físico- de "llenarles la cabeza" en su contra. Los Maestros de Luz se apenaron mucho diciendo que lo que yo estaba haciendo era hablar a espaldas de él -siempre estoy hablando en el lenguaje del plano físico- y me indignó más que no me entendieran. Digamos que lo que yo quería era ganar tiempo. No me entendieron, y entonces es como que me rebelé. Al rebelarme, automáticamente sentí como que mi cuerpo pesaba -estoy hablando de mi cuerpo espiritual- y de repente desaparecí, como que me fui a una negrura total. Auditor (Horacio Velmont): ¿Podrías explicar mejor esa sensación? Auditado (K. A.): Voy a tratar. Cuando tú entras a un cine, no ves nada. El acomodador te ubica en el asiento y tú estás como ciego. Y a los cinco minutos tu vista comienza a acostumbrarse a la oscuridad, miras a los costados y entonces empiezas a divisar a la gente sentada en otras butacas. Auditor (Horacio Velmont): Entiendo perfectamente porque ésa es la sensación exacta que se tiene. Auditado (K. A.): Cuando yo desaparecí del plano 4 me fui a una total negrura. Auditor (Horacio Velmont): A donde nadie te envió, en realidad. ¿Es así? Auditado (K. A.): Así es, nadie me envió. Como mi cuerpo -espiritual se entiende- pesaba porque se había densificado, entonces descendí por propia gravitación. Auditor (Horacio Velmont): ¿Qué sucedió entonces? Auditado (K. A.): Como a los cinco minutos de mi espacio tiempo de repente empiezo a ver seres, empiezo a ver seres déspotas. Entonces me digo: ¿En qué lugar estoy? -Éste es el nivel 3, ¿dónde más vas a estar? -me responde uno con ironía. Me quería, utilizando una expresión muy ilustrativa del plano físico, realmente "morir". Auditor (Horacio Velmont): ¿Pero porque no ascendiste de inmediato? Auditado (K. A.): Porque mi indignación y mi rebeldía eran tal que me densificaba y me impedía elevarme.Entonces empecé a echar culpas. Creo que también lo hago ahora en el plano físico. Le echo las culpas a Orzozinel, al Maestro Erluj, al Maestro Antás, es decir, a todos Maestros de Luz a los que hacía responsables de conspirar en mi contra. Auditor (Horacio Velmont): ¿Pensaste realmente que se trataba de una conspiración en tu contra? Auditado (K. A.): Así es, pensé que directamente se quisieron deshacer de mí porque yo quería tener ideas innovadoras, y como esas ideas innovadoras no fueron aceptadas por ellos, automáticamente se habían confabulado en mi contra y me enviaron al nivel 3º. Auditor (Horacio Velmont): ¿Te diste cuenta pronto de que no era así? Auditado (K. A.): ¡Tardé siglos -terrenales- en darme cuenta de que no había sido así! Así como ustedes dicen que "no hay peor ciego que el que no quiere ver y no hay peor sordo que el que no quiere oír", yo no quise ver ni oír. Me fui dando cuenta con el tiempo. Auditor (Horacio Velmont): ¿Entonces, el descender de nivel, por ejemplo del 4º al 3º, no es cómo andar en bicicleta, que uno nunca se olvida, y que puede volver a montarla en cualquier momento sin problemas, incluso aunque hubiera transcurrido mucho tiempo? Auditado (K. A.): No, no es lo mismo. ¡Átate los ojos con una venda durante 24 horas y luego sácatela y sale a un sol radiante a ver qué pasa! Auditor (Horacio Velmont): Entendí perfectamente el punto. Obviamente no lo soportaría. Auditado (K. A.): E incluso los del 4º nivel, si llegan a ascender de golpe al 5º nivel se encandilarían, pero no con luz verde sino con luz blanca. Estoy hablando de luz espiritual, por supuesto. Auditor (Horacio Velmont): ¿Y del 5º plano al 6º sucede lo mismo? Auditado (K. A.): No, en este caso no. En este momento me está dictando Johnakan. Si por ejemplo los espíritus del 5º nivel, como Jesús, Johnakan, Hubbard, o cualquier otro pasan al nivel 6ª no sienten ninguna diferencia porque ambos planos tienen el mismo nivel vibratorio. Simplemente son planos de vibración similar donde en uno están las entidades espirituales y en el otro las entidades angélicas. Auditor (Horacio Velmont): Entiendo. Auditado (K. A.): No es que el nivel angélico sea superior al nivel de Luz, por ejemplo de Jesús. Jesús puede estar perfectamente en el nivel 6º. Auditor (Horacio Velmont): Salvando las distancias, por supuesto, ¿sería como si en un edificio hubiera dos oficinas en el mismo piso? Auditado (K. A.): Algo así. Hay nivel 5 y nivel 6 porque en cada uno habitan distintas entidades, pero nada más. Aparte, son distintas conformaciones de vibraciones. Aclaro, como de pasada, utilizo un modismo de ustedes, que hay ángeles que encarnan en misión y que incluso, a pesar de su altísimo nivel, pueden ser atacados por el ego. Auditor (Horacio Velmont): Volviendo al tema, ¿más allá de la rebeldía que te hizo descender de plano, también estabas equivocada en el planteo? Auditado (K. A.): No, en el planteo yo tenía razón. Incluso finalmente se organizó cómo yo decía y quedó la idea de que fui yo quien lo organizó, aunque ya no estaba en ese nivel. ¿Pero qué fue lo que hice de malo? Fue que yo traté de imponer. Y como dice Johnakan, "ni el amor ni las ideas se imponen sino se proponen". Y como dice, a su vez, Jesús, "el que tiene oídos para oír, que oiga" Auditor (Horacio Velmont): Entiendo. libre albedrío. Ahora quería pasar a conversar respecto a tu parte física, que está muy caída. Auditado (K. A.): Mi parte espiritual, en este momento, está muy distanciada de mi parte física, porque mi parte encarnada es como que ha tomado una postura más dura que antes no tenía. Auditor (Horacio Velmont): ¿Cómo puede ser eso? Auditado (K. A.): Es como que las auditaciones al Thetán -es decir a mí- no están dando el mismo resultado que dieron cuando tú auditaste a tu propio Thetán, porque en el caso tuyo, tú y tu Thetán tienen una mediana comunicación. En cambio yo, como Thetán, y mi parte encarnada, estamos en desacuerdo. El necio se preguntaría respecto a cómo es posible que disientan si son el mismo espíritu. Auditor (Horacio Velmont): Obviamente. Auditado (K. A.): Mi respuesta es que son y no son lo mismo. Hasta que mi Yo Inferior, es decir, mi parte encarnada, no tome conciencia de su Yo Central. El Yo Inferior tiene un Yo central -esto me lo está dictando Johnakan- y tiene un montón de roles de distintos egos: el "yo víctima", el "yo pobre de mí", el "yo inquisidor". Esto también está en el libro "La Novena Revelación". Para que mi parte encarnada llegue a tener una incidencia total conmigo, primero los distintos roles tienen que tomar contacto con esa conciencia central; segundo, esa conciencia central tiene que tomar contacto conmigo. Este contacto conmigo tiene que ser recíproco, un ida y vuelta. Hasta que eso no suceda. Yo, en este momento tengo un alivio de más del 50 %, que es un éxito, en proporción al encierro que yo tenía. Auditor (Horacio Velmont): ¿Y no hay forma de hacerle llegar también alivio a tu parte encarnada? Auditado (K. A.): ¡Estamos haciendo todo lo posible! Lo que sucede es que meter en un embudo tan pequeño 10 litros de agua puede costar muchísimo. En este momento el embudo es tan pequeño que es como el suero que se le da a los enfermos: gota+gota+gota+gota. ¿Y cuánto tardas en meter todo? Auditor (Horacio Velmont): Obviamente un montón. Auditado (K. A.): Es decir que. Te voy a dar un ejemplo, no para alabarte -porque si no te haría un efecto contraproducente-: este 50 % que hemos logrado conmigo es tan importante como el 90 % de éxito tuyo, es decir, el que lograste al auditar a tu propio Thetán. Auditor (Horacio Velmont): ¿Por qué razón? Auditado (K. A.): Porque yo me encontraba en una postura más dura, más rígida, y no quería hablar con nadie. Me refiero a hablar telepáticamente, en mi mundo. Entonces, este 50 % es mucho. En este momento convendría dejar pasar como mínimo 48 horas antes de volver a auditarme, porque ese gota a gota está desbordando y no tiene sentido seguir en este momento. Auditor (Horacio Velmont): Entiendo, es como lo que en Cienciología se llama "sobrerrecorrido", es decir, recorrer un incidente más allá de lo óptimo. Auditado (K. A.): En estos momentos me interesaría más que otros Maestros de Luz den mensajes. Auditor (Horacio Velmont): Bueno, perfecto, te saludo y hasta pronto.
SEGUNDA PARTE
Interlocutor (Horacio Velmont): ¿quién se va a comunicar ahora? Ron Hubbard: Soy Ron. Voy a ser muy breve porque Johnakan tiene mucho material para dar. Interlocutor: ¿Usted después va a volver? Ron Hubbard: No, por eso puedes aprovechar ahora para hacerme preguntas. Yo, prácticamente, estaba conectado con la mente de K. A. y quiero aclarar muchas cosas. A veces se dice, por ejemplo, que cómo puede ser que yo, en mí plano 5º, tan importante porque es el máximo nivel de Luz, que teóricamente tengo más conocimiento que el Ron encarnado, cómo puede ser que pueda dar vueltas para hablar y no toque temas importantes según la parte encarnada de K. A.. Interlocutor: Justamente de eso quería también hablar, porque en un momento dado la parte encarnada de K. A. me hizo un comentario negativo sobre los mensajes de los Maestros de Luz, como que se tratara de superficialidades. Ron Hubbard: Bien, Psicoauditación, Psicointegración, la Nueva Dianética Superior, el contactar directamente al Thetán para auditarlo, se logra en días terrestres lo que en el plano físico se puede lograr en años. Yo quisiera hablar personalmente con las personas que dicen que eso no es importante. ¿Qué es entonces lo importante? ¿Fórmulas mágicas para vencer la leucemia? ¿Fórmulas mágicas para vencer el SIDA? ¿Eso acaso no lo pueden hacer los científicos encarnados? ¿En Estados Unidos no lo están haciendo ya y lo están ocultando? ¿Qué es lo importante? ¿A qué llaman importante? Interlocutor: La parte encarnada de K. A., en un momento dado, me enrostra de que usted no me dice, por ejemplo, algo tan importante como lo que se le tiene que decir a una persona moribunda para que no se olvide de Dianética. Aclaro que esto no parte de ella sino de un amigo que precisamente yo lo conecté con Cienciología. Ron Hubbard: ¿Cómo que no se olvide? Nosotros, cuando reencarnamos, perdemos la memoria reencarnativa, pero cuando desencarnamos la recuperamos y recordamos todo lo que sucedió en la encarnación. Entonces, ¿cómo que no se olvide? ¿Cómo se va a olvidar si el espíritu recuerda todo? ¿Qué confusiones hay en la mente de los encarnados? Interlocutor: Al parecer, este amigo nuestro lo estudió en alguno de los textos que usted dejó escrito en Cienciología. Ron Hubbard: Yo tuve infinidad de errores estando encarnado. Entonces, ¿cómo se basan en mí estando encarnado, que tenía el 30 % de la sabiduría que tengo ahora, y no se basan en mí que actualmente tengo el potencial completo de la sabiduría del 5º nivel -el máximo al que pueden alcanzar los espíritus- subnivel 5 . Interlocutor: Además, pienso que si usted transmitiera cosas difíciles, ¿quién las entendería? Ron Hubbard: Se pueden transmitir cosas difíciles. Una cosa que a mi no me cierra es que al espíritu de Luz lo están probando continuamente en el plano encarnado, por un problema exclusivamente del plano encarnado. Lo están probando pensando que cuánto más cosas difíciles diga ese ser, supuestamente de Luz, más creíble es el médium que está transmitiendo. Y voy a decir una cosa más, algo que es muy importante: el mismo E-Metro, que fue creado por mí en Cienciología, a veces no marca correctamente cuando la persona está totalmente excitada. El estar excitado no es crear engramas. El estar excitado es como sentir esa impotencia atroz, como la ha sentido el Maestro Jesús cuando en Jerusalén directamente no le creían, y si a Jesús en ese momento lo hubieran puesto en el E-Metro hubiera marcado carga. ¿Jesús carga dirán algunos? Sí, porque el E-Metro no funciona bien en un 100 %... Por otra parte, quiero desmitificar a aquellos seres de Luz que cuando están encarnados descreen de todo y sabotean mensajes, porque directamente están retrasando la Gran Misión. Ejemplo: Viene un ser de Luz como Johnakan Ur-el -cuyo nivel es el mismo que el de Jesús- y transmite mensajes que pueden cambiar la historia de la humanidad, ¿y qué hacen esos seudomaestros? ¡Pues los desestiman! Por ejemplo, Johnakan ha creado una técnica llamada Psicointegración -que es complementaria de Dianética y Cienciología porque elimina las huellas que estas ciencias no logran hacer- y que terminaría definitivamente con todos los engramas de la humanidad. ¿Qué ganan esos supuestos seres de Luz con ponerle piedras en el camino? ¿Esos seres de luz están trabajando para la Luz o para la oscuridad? Interlocutor: Precisamente ayer vino a una sesión una persona que según tengo entendido está en un 5º nivel, y dudó de la mediumnidad de este receptáculo, dudó incluso cuando dialogó con Ketter, el Anciano de los días. La pregunta obligada es cómo es posible que tan alta entidad esté tan confundida. Ron Hubbard: Esa persona que tú dices tiene toda la libertad para dudar por el libre albedrío que da el Absoluto, de pensar lo que quiera, pero corre el riesgo, el enorme riesgo, de que, mentalmente, esté saboteando de alguna manera, con su descreimiento, la misión de Johnakan. Interlocutor: Supongo que esta persona debe tener un tremendo ego, grande como una casa. Ron Hubbard: ¿Tú sabías, y esto sería bueno que lo escuche la parte encarnada de K. A., que cuando este receptáculo incorporó a Ketter, el Anciano de los días -una entidad que fue Logos planetario-, esta persona encarnada lo increpó de tal manera que lo descompuso físicamente? Interlocutor: Pero esta persona no atacó a Ketter, lo atacó directamente a este receptáculo. Ron Hubbard: ¡Claro! El campo áurico de este receptáculo enfermó su parte física y lo postró en cama afectado en su parte gastrointestinal. Esa noche vomitó, no pudo cenar, y lo tuvieron que llevar a la casa casi en brazos. Pido perdón por tocar temas tan triviales, pero quiero dejar bien en claro que los seres de Luz encarnados no se la llevan tan "de arriba" como algunos necios podrían pensar. Interlocutor: Pero, concretamente, ¿cuál fue la razón de que Bautista B. actuara de esa manera tan agresiva? Ron Hubbard: Los celos, los tremendos celos. Interlocutor: Ahora entiendo, está todo claro. Ron Hubbard: ¡Un ego terrible! Y también algo similar ocurrió con G., que también atacó con su mente a este receptáculo enviándole vibraciones tan fuertes, tan fuertes, como para provocarle un paro cardíaco. Interlocutor: ¿Un para cardíaco, hasta ese punto? Ron Hubbard: Así es, un paro cardiorrespiratorio, y este receptáculo, por humildad, no lo quiso decir nunca. Interlocutor: ¿Qué fue lo que lo protegió? Ron Hubbard: Como este receptáculo estaba envuelto en euforia, pues había participado de un programa radial, ese ataque fue automáticamente desviado y no le hizo mella, pero hubo otra persona del grupo, también llamado igual que este receptáculo, que lo recibió, aunque afortunadamente en forma atenuada. En ese momento tuvo una descompensación cardíaca y si no hubiera recibido, por parte de la parte encarnada de Johnakan un rayo verde de curación, hubiera sufrido un ataque al corazón ahí mismo, a la vista de todos. Entonces, por favor -y esto no lo digo yo sino que me es dictado por entidades de Luz quizás más elevadas que yo- no creo que ni Bautista B. ni G. en este momento estén en el 5º nivel. Deben hacer descendido al 4º plano o inclusive al 3º. Interlocutor: ¿Tan así? Ron Hubbard: Sí, porque con errores tan garrafales y ataques tan malévolos a causa de los celos, se puede descender de nivel. Si K. A., simplemente por pretender imponer una idea bajó un nivel, estas personas, que hacen ataques psíquicos directos a propósito, pueden haber bajado tranquilamente dos niveles. Yo estoy convencido -esto no es me es dictado- que ya no están en el 4º nivel sino en el 3º. Y dejo aclarado que esto es una suposición mía porque no me ha sido aún validada. Si en este momento lo chequeamos a la parte encarnada de Johnakan con el E-Metro daría carga. Interlocutor: No comprendo la razón. Ron Hubbard: Porque mi parte de Ron, que se está comunicando a través de este receptáculo, tiene una carga tan grande que está contaminando al cuerpo físico de Johnakan. Lo está contaminando por impaciencia, porque se siente impotente ante los ataques certeros de esa gente que se creen maestros. Tanto el espíritu de Bautista B. como el espíritu de G., tienen problemas similares, es decir, tratan de imponer su punto de vista aun a costa de hacer quedar mal o otros espíritus. Interlocutor: ¿Pero no deberían acaso saber que así bajan de nivel? Ron Hubbard: ¡Es que teóricamente en su plano lo saben! Pero hay algo que es muy importante que tu tienes que saber y se ha dicho infinidad de veces en numerosos escritos: el ego enceguece, el ego hace que la persona no razone. La mente reactiva, de la que hablé hasta el cansancio en Dianética -y quien mejor que yo para confirmarlo- hace que no se acuse recibo de nada, que sólo se escuche la palabra de lo que uno quiere decir. Cómo puede ser, me pregunto, que gente que esté estudiando lo que yo de alguna manera dejé escrito en vida, y lo que sigo dando en el plano mío, cómo puede ser que si lo saben hagan caso omiso de mis enseñanzas como si lo ignoraran. ¿No se dan cuenta de que se están haciendo doblemente responsables? ¿Cómo pueden creer que están en el camino de la Luz si después no ayudan, si después estorban, si después molestan? ¡Por favor! Y esto que voy a decir -y me hago cargo de ello-, lo está diciendo el Thetán de Ron Hubbard, mejor dicho el espíritu 100 % de Ron Hubbard: ¡Basta de cretinos, basta de personas cerradas, porque de lo contrario la misión se va a retrasar 100 años! ¡Basta de personas que no creen, basta de personas que me están representando en distintos niveles, tanto en este país, Argentina, como en Estados Unidos, que no creen en la mediumnidad! Directamente se acabó mi cooperación, a partir de este momento rompo mi contacto con ellos. Y en este momento te pido -si verdaderamente crees ser mi discípulo- que rompas contacto con ellos en forma definitiva. Interlocutor: ¿Tan así? Ron Hubbard: ¡Tan así! ¿Qué dijo el Maestro Jesús? ¿No dijo acaso "no tiréis perlas a los chanchos"? ¿Cuántas perlas estás desperdiciando? ¿Por qué no le das perlas directamente al que las quiere? Interlocutor: ¿Esto que usted dice, Maestro, incluye a la parte encarnada de K. A.? Ron Hubbard: No estoy hablando de la parte encarnada de K. A., sino de la Asociación Dianética. A la parte encarnada de K. A. lo que hay que hacerle -que gracias a Dios su Thetán ya lo está haciendo- es sacarla de la tremenda confusión que tiene y que directamente se dé cuenta que no todos los seres de Luz, simplemente para probar que somos seres de Luz, tenemos que "hablar en difícil", porque eso me parecería hasta grotesco o risueño. Einstein, que lo tengo aquí al lado mío, igual que a Roger Penrose, que ahora quiere tomar la palabra, no pueden estar constantemente hablando, uno de la velocidad de la luz y el otro de las singularidades. Porque en su casa hablaban de qué rico están los ñoquis, sobre cuántas mujeres habían tenido, o cosas tan íntimas como "me gustaría que me beses en tal parte cuando me haces el amor". ¿Y por qué en este momento hablo de una manera tan prosaica? Para mostrar que las entidades de Luz encarnadas son prosaicas. Vamos, entonces, a desmitificar todas estas cosas y darles el justo valor que tienen. Yo quisiera que todas aquellas personas que están esperando palabras grandilocuentes para recién entonces creer, que vieran en una pantalla cinematográfica -si eso se pudiera lograr- cómo el Maestro Jesús, actual Logos Solar, comía cordero eructando, secándose quizás su boca con su manga de lino y tirando los restos de la pata para atrás, donde algún perro raquítico lo agarraba y se lo llevaba a su cubil, a ver si en ese Jesús creen o no creen. A ver qué opinan de ese Jesús humano, que no era menos espiritual porque tomaba vino y se limpiaba con su manga. Interlocutor: Eso que usted dice está muy claro, Maestro. ¿Es lícito tratar por todos los medios de enseñar a alguien estas verdades?¿Hasta qué punto se debe tratar? Ron Hubbard: Es totalmente lícito querer enseñar a aquel que quiere aprender. Lo que no es lícito es imponer. O sea, el que no asume su responsabilidad o el que no quiere creer en la enseñanza es porque no está preparado aún. Entonces, tenemos que agachar la cabeza en nuestro plano -"agachar la cabeza" significa asumir que más no podemos hacer-, porque no podemos imponer nada, y dejar que a cada uno le llegue su momento. Interlocutor: Maestro, le confieso que a veces me resulta muy difícil mantener el control cuando uno trata de explicarle algo a algunas personas y éstas se muestras reacias. Ron Hubbard: Eso es un problema de tu ego. Como diría Johnakan, nosotros tenemos distintos egos, distintos roles. Hay un ego tuyo que trata de imponerse. Entonces, cuando otra persona no está de acuerdo contigo, tu primer impulso primario es agarrarla del cuello con ambas manos y sacudirla. Interlocutor: ¡Es totalmente cierto! Ron Hubbard: Pero eso no es tu espíritu, es tu ego que se impone. Si tú te dejaras guiar por ese ego, en menos de un minuto terrenal estarías en el 2º nivel. ¿Se entiende esto? Interlocutor: Está perfectamente claro. Ron Hubbard: Lo que quiero recalcar, antes de retirarme, es que no debe sembrarse en un campo que sea estéril, como lo es por ejemplo la Asociación Dianética. ¿De qué te serviría que yo te dé diez bolsas de trigo y tú, empecinado, vas al desierto y las desparramas en la arena?¿No estás dilapidando las 10 bolsas que te he dado? Interlocutor: Esta claro el punto, Maestro. Antes de que se retire quería preguntarle si es posi |