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Anathéoresis, ¿terapia o fraude?
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HORACIO VELMONT ¿Cuál es el sentido de mantener la vigencia de una terapia que en el fondo es una mala copia de Dianética, y que para colmo “toca de oído” porque desconoce los axiomas de la mente en que se basa, descubiertos por L. Ronald Hubbard hace más de medio siglo? Una terapia así cabe calificarla categóricamente de fraude. E-METRO
El E-Metro es un instrumento de Cienciología que utiliza el auditor para localizar áreas conflictivas de la mente para luego eliminarlas a través de la técnica de la auditación, es decir, aplicando los axiomas 12 y 20. Cuando la aguja en el cuadrante flota (“aguja flotante”), esto significa que se ha disipado la carga engrámica en el incidente que se está auditando. Sin este aparato de control la terapia sería algo así como un tiro al aire… JORGE OLGUÍN Una de las claves de la terapia es que siempre hay que buscar incidentes similares anteriores, porque de nada vale que el paciente llegue a un incidente doloroso y lo repase, si éste está retenido por un incidente anterior, porque en este caso la carga simulará desaparecer, pero luego regresará con todo su poder. Este importante dato lo ignora Anathéoresis, así como el hecho de que cuando se trata de un incidente de emoción dolorosa, como lo es por ejemplo la muerte de un familiar, la carga se elimina a través del llanto. Si el terapeuta ignora este dato fundamental puede impedirle al auditado que solloce, en cuyo caso el incidente permanecerá incólume y la terapia habrá fracasado.
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Al leer este reportaje, quienes conozcan Dianética y Cienciología no podrán menos que sonreír ante las explicaciones brindadas por Joaquín Grau sobre su supuesta original terapia… LAS CLAVES DE LA ENFERMEDAD (según Joaquín Grau) http://www.dsalud.com/numero2_3.htm ¿Es posible que la mayor parte de nuestras enfermedades no sean sino "reactivaciones" de traumas que, aunque no lo recordemos, sufrimos durante el tiempo en que permanecimos en el vientre de nuestra madre o durante los siete primeros años de vida? Así lo afirma al menos el investigador español Joaquín Grau, autor de una revolucionaria técnica terapéutica que nos permite viajar hacia el pasado, bucear en el fondo de nuestra mente y encontrar los episodios traumáticos que nos han llevado de adultos a estar enfermos a fin de disolverlos y curarnos. Con motivo de la publicación de la obra en la que recoge su trabajo -"Tratado Teórico-Práctico de Anatheóresis. Las claves de la enfermedad", entrevisté a Joaquín Grau en su día, siendo publicada la conversación en el medio que entonces yo dirigía. Pretender hoy hacer un mejor resumen de su trabajo me parece, honestamente, imposible. Supondría obviar aspectos que son fundamentales para entender lo que se expone. Y la importancia de ello es tal, a mi juicio, que es suficiente razón para que, de acuerdo con él, la publiquemos íntegramente. Confío en que los lectores que hubieran podido leerla en aquella ocasión asuman y acepten esta decisión. Cuando Joaquín Grau me pidió que leyera su último libro no pude sospechar ni por asomo el enorme alcance de su obra. Cierto es que hace unos años yo mismo había asistido en calidad de alumno a sus cursos ?reciclaje incluido en el bellísimo pueblo griego de Monemvassia, a donde nos llevó a estudiar? y que le presioné muchas veces para que dejara reflejado por escrito todo el conocimiento acumulado con sus experiencias terapéuticas pero no es menos cierto que he quedado perplejo con su lectura. Y es que, en el breve espacio de dos años, Joaquín Grau no se ha limitado a plasmar sus experiencias y a explicar la terapia y sus fundamentos sino que ha cimentado y estructurado un auténtico corpus doctrinal, sólido, apoyado por abundante casuística y con una metodología impecable. Una obra que tiene el fundamento suficiente como para producir un cataclismo mundial en el ámbito de la Salud y que, por ello mismo, va a provocar reacciones probablemente virulentas. Aún sorprendido, se lo dije sin rodeos cuando me entrevisté con él: -¿Eres consciente de que tu libro agrieta los cimientos del edificio científico que sustenta el actual paradigma de la Medicina y que si lo que afirmas es cierto, hay que replantearse, entre otras muchas cosas, todo lo que se refiere al diagnóstico y tratamiento de los enfermos? - Soy consciente. Pero mi tesis responde al axioma comúnmente aceptado de que no existen enfermedades, sino enfermos, y de que la inmensa mayoría de éstas responden a problemas que tienen su origen en uno mismo. El cuerpo se limita a somatizar el problema. La diferencia es que yo he constatado, después de 30 años de experiencia clínica, que la mayor parte de las enfermedades ?si no todas? son actualizaciones de daños originados cuando el ser humano aún no ha alcanzado los 7 o los 12 años, según los casos (tampoco todo el mundo madura a la misma edad). Y cuanto afirmo puede ser fácilmente contrastado con la práctica clínica. -Me temo que vas a recibir una respuesta gélida, cuando no un ataque virulento, por gran parte de la clase médica convencional... - Sé que mis explicaciones serán negadas -si no ignoradas- por aquellos científicos -cada vez menos, afortunadamente- que siguen encerrados en la seguridad de las murallas que un día levantaron Newton y Descartes. Comprendo ese miedo -que no es sólo paradigmático, sino también biológico- porque mi terapia ahonda hasta alcanzar los más escondidos y dolorosos estratos de la psique. Sé que no he diseñado sólo una terapia más, sino que explico también que existe otra forma de percibir el mundo y la vida, otra forma de ser y de estar. - ¿Y cómo surgió esa nueva visión? -La comprensión y valoración de que existen distintas formas de percibir -de ver y sentir la realidad- es el fruto de una constante investigación que inicié en l960 y eclosionó a principios de la década de los ochenta, cuando llegué a la evidencia de que utilizando unos determinados estados de conciencia, distintos del de vigilia, así como una dialéctica apropiada a esos estados, era posible obtener una metodología regresiva altamente terapéutica. Porque la Anatheóresis, nombre con el que la he bautizado, no es una terapia fundamentada en los procesos de percepción del hemisferio cerebral izquierdo -que es el plano de conciencia que utiliza nuestra ciencia mecanicista-, sino que tiene sus fundamentos y su justificación en los procesos de percepción del hemisferio cerebral derecho, acausal e interiorizador, que es el que realmente metaboliza el conocimiento. -¿Y por qué el término de Anatheóresis? Artículo completo en este enlace...
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. ANATHÉORESIS POR HORACIO VELMONT SEGÚN LAS ENSEÑANZAS DE L. RONALD Hubbard Etimológicamente, anathéoresis significa mirar hacia atrás contemplando el pasado, y exhumarlo, traerlo al presente, comprendiendo. Es también el nombre de una terapia pergeñada por Joaquín Grau la cual, según él, es una “terapia regresiva que sirviéndose de los ritmos de conciencia puede adentrarnos en la psique hasta alcanzar las raíces de la enfermedad y disolverla”. Curiosamente, ésta también es una definición que podría aplicarse a Dianética, pero esta terapia se diferencia de Anathéoresis en que mientras Dianética hasta sido desarrollada en toda su extensión, axiomas mediante, Anathéoresis se quedó a poco de empezar a caminar, haciendo agua por todos lados, circunstancia que transforma a esta terapia, lisa y llanamente, en un fraude, y además en extremo peligrosa. Anathéoresis comete el error de considerar a la mente analítica como la única mente, es decir, como la única que provoca enfermedades, cuando en realidad la causante es una segunda mente, descubierta por L. Ronald Hubbard, y que llamó “reactiva” porque en lugar de analizar antes de actuar directamente reacciona en forma automática ante un estímulo dado (exterior). En la mente reactiva se archivan engramas y no recuerdos. La diferencia entre un recuerdo y un engrama es que un recuerdo no contiene dolor y está a disposición de la persona, pero el engrama, como se recibe en un momento de inconsciencia, no está a disposición de la persona –que ni siquiera sabe que está allí– y además contiene dolor por definición. Mientras el recuerdo es experiencia, el engrama es acción imperativa impuesta. El engrama, en realidad, es similar a una orden hipnótica de alto poder, pero con la diferencia de que por lo general las órdenes hipnóticas no contienen dolor y la persona misma se presta voluntariamente a ser hipnotizada. Si una orden hipnótica contuviera dolor como parte de su contenido, y además se aplicara prescindiendo del consentimiento de la persona, entonces en nada se diferenciaría del engrama. El paciente, por lo tanto, ayudado por el terapeuta, tiene que buscar engramas y no recuerdos, y para ello es necesario aplicar toda una técnica basada en axiomas, que si no se conocen inevitablemente hará fracasar a la terapia. El problema con la mente reactiva, y esto es ignorado olímpicamente por Anathéoresis, es que protege a sus engramas archivados en ella, porque para la mente reactiva los engramas son “supervivencia”. Esto significa que si se desconoce este hecho fundamental y no se sabe cómo encarar esa valla, ni el paciente ni el terapeuta podrán “vencer” a la mente reactiva y como consecuencia ésta no entregará el contenido engrámico para que sea borrado. ¿Por qué protege la mente reactiva a los engramas? La respuesta es muy simple. Veamos el siguiente ejemplo: Una cabra está pastando tranquilamente cuando de pronto baja de un árbol una boa contrictora para engullírsela. La cabra, que como todos los animales es 95 % mente reactiva y sólo un 5 % mente analítica, intuye el dolor y la muerte y huye despavorida para salvarse. La mente reactiva de la cabra grabó automáticamente todos los detalles de este suceso para futura supervivencia. Esto significa que en cualquier otro momento en que aparezcan circunstancias similares (olor del pasto, susurro del viento, color de la serpiente, etc.), la mente reactiva de la cabra la hará huir, porque para la mente reactiva huir es supervivencia, y si no huye “sabe” inherentemente que sobrevendrá el dolor y la muerte. Por supuesto que no es necesario que esté presente nuevamente una boa contrictora, ya que la mente reactiva de la cabra la hará huir por el solo hecho de estar presente alguno de los restimuladores grabados en su archivo reactivo, por ejemplo, el susurro del viento (basta que sea parecido). Es obvio, entonces, que si no existiera un mecanismo como el de la mente reactiva y los engramas que contienen datos contra la supervivencia, el animal no huiría y por lo tanto no se salvaría. Ésta es la razón de que la mente reactiva proteja a los engramas y que cuando aparezca un terapeuta que quiera eliminárselos no esté de acuerdo. Como la mente reactiva no puede ser eliminada, la única forma de que entregue los engramas es, para decirlo de una forma gráfica, “trampeándola”. La forma de hacerlo está contenida en el libro de L. Ronad Hubbard “Dianética, la ciencia moderna de la salud mental”, que no explicamos aquí porque ésta es una crítica a la terapia desarrollada por Joaquín Grau y no un curso de Dianética. Baste decir que Anathéoresis la desconoce completamente. En conclusión, en cuanto Anathéoresis es una burda imitación de Dianética, que sólo remotamente podrá brindar a los pacientes algún beneficio, cabe catalogarla de fraude. Al hablar de fraude no queremos decir que Joaquín Grau sabía lo que estaba haciendo, sino que la terapia en sí es un fraude, no su autor, que seguramente tuvo buenas intenciones. Pero el desarrollo de una terapia no puede estar basada solamente en “buenas intenciones”, porque ya sabemos que el camino del infierno está empedrada de ellas… EL ASOMBROSO DESCUBRIMIENTO DE LA MENTE REACTIVA AUTOMÁTICA POR HORACIO VELMONT Según las enseñanzas de L. Ronald Hubbard Breve historia de un descubrimiento científico que cambio al mundo: la segunda mente, la mente reactiva, un mecanismo de supervivencia que poseen todos los seres vivos. Experimentos realizados en la década del 40 por el científico y humanista norteamericano L. Ronald Hubbard dieron como resultado que una persona inconsciente registraba a nivel celular todo lo que sucedía en su entorno. Esta grabación, de la misma naturaleza que las sugestiones hipnóticas, se veía potenciada cuando se encontraban presentes el dolor y las drogas, a tal punto que si se reestimulaban más tarde el sujeto debía cumplirlas inexorablemente ya que no podía resistirse a ellas. Estas grabaciones, en Biología, se denominan engramas, que pueden definirse como las huellas que deja un estímulo en el protoplasma (sustancia constitutiva de las células) de un tejido. El hombre, pues, además de mente analítica tenía una segunda mente, que Hubbard llamó reactiva porque en lugar de razonar, antes de actuar reaccionaba automáticamente ante una situación de peligro. Se trataba, pues, de un mecanismo de supervivencia que tenían todos los seres vivos. Según Hubbard descubrió, y actualmente es un hecho científico comprobado, la mente reactiva y su contenido engrámico son el único origen de las enfermedades mentales y la delincuencia. Esto es verdad, porque cuando se elimina de la mente reactiva ese contenido engrámico, desaparecen todos los trastornos mentales y la persona actúa racionalmente, según su patrón óptimo. La técnica para eliminar definitivamente del planeta estas lacras de la humanidad fue explicada minuciosamente por Hubbard en su libro, best seller mundial permanente (ya se llevan vendido más de 20 millones de ejemplares), Dianética, la ciencia moderna de la salud mental y desde hace medio siglo es aplicada exitosamente en todos los países del mundo. Hubbard también descubrió todas las leyes de la mente y del universo físico, las cuales están expuestas en los denominados "Axiomas de Dianética". Todas han sido comprobadas científicamente y la documentación se encuentra a disposición de quienes la soliciten. ¿Cuál es la razón de que un descubrimiento de tal magnitud aún no es patrimonio de toda la humanidad? La respuesta es muy simple, y es que históricamente los más importantes descubrimientos científicos siempre tardaron siglos en ser aceptados por la "ciencia oficial", y la velocidad actual de las comunicaciones, especialmente Internet, ha contribuido, no a difundirlos sino a que se pierdan en una maraña de divulgaciones presuntamente científicas, en su mayoría carentes de verosimilitud. TRASTORNOS PROVOCADOS POR LOS ENGRAMAS Debe tenerse en cuenta que las órdenes engrámicas que provocan los trastornos mentales son impredecibles, es decir, en algunas personas pueden provocar impulsos suicidas o criminales o transformarlo en un "hombre elefante", y en otras personas ser tan inocuas como un vaso de agua pura. Por lo tanto, el contenido verbal de los ejemplos es meramente aproximado. En todos los casos queda sobreentendido que la persona (en los ejemplos son niños) debe tener la mente analítica reducida por algún golpe o alguna conmoción, porque si la mente analítica está funcionando a pleno no hay grabación engrámica. Cuanto más grande es la conmoción y el consiguiente dolor, más profunda y poderosa será la grabación engrámica y su cumplimiento en caso de restimulación. Para comprender bien lo que es una grabación engrámica basta relacionarla con las sugestiones hipnóticas. El engrama, por definición, contiene dolor, de modo que si una orden hipnótica contuviera dolor sería igual a un engrama. La diferencia entre el hipnotismo y el engrama es que mientras por lo general la persona se presta voluntariamente a ser hipnotizada, el engrama entra subrepticiamente, es decir "sin permiso". Debe tenerse en cuenta que los engramas, de la misma forma que las órdenes hipnóticas, no desaparecen con el tiempo, sino que, por el contrario, se hacen más fuertes al agregarse nuevos engramas a la cadena de engramas. 1) CONTENIDO ENGRÁMICO-VERBAL DEL AUTISMO: "Eres malo, siempre estás haciendo cosas malas, los chicos buenos siempre se quedan quieto, no molestan, no escuchan lo que no deben, no hablan para nada", o cualquier otras palabras similares sobre quedarse quieto y mudo. Cuando una orden engrámica-hipnótica así se reestimula, el niño puede volverse taciturno, estará siempre quieto, y en lugar de jugar con los demás chicos andará escondiéndose por los rincones. 2) CONTENIDO ENGRÁMICO-VERBAL DEL DALTONISMO: "Siempre estás confundiendo los colores, no distingues el verde del rojo", o cualquier otra cosa parecida sobre confundir los colores. 3) CONTENIDO ENGRÁMICO-VERBAL DE LA DISLEXIA: "Siempre confundes las letras, no distingues la letra d de la b, ni la p de la q...", o cualquier otras palabras similares sobre confundir las letras. 4) CONTENIDO ENGRÁMICO-VERBAL DE LA DISCALCULIA: “Siempre tienes problemas con los números y haces mal las cuentas”, o cualquier otras palabras similares sobre confundir los números. 5) CONTENIDO ENGRÁMICO-VERBAL DE LA OBESIDAD: "Tienes que comer, comer y comer. La gordura es saludable. Los flacos se enferman y mueren pronto. Come y no pares de comer hasta que llegues a los 100 kilos...", o cualquier otras palabras sobre comer en abundancia. 6) CONTENIDO ENGRÁMICO-VERBAL DE LA BULIMIA Y LA ANOREXIA: "Nunca paras de comer, estás todo el día comiendo" (bulimia) o "Nunca comes, bajarás de peso hasta morir..." (anorexia). Naturalmente que si se le implantan ambas órdenes contrarias, el niño puede terminar siendo un esquizofrénico. 7) CONTENIDO ENGRÁMICO-VERBAL DE LA COMPULSIÓN DE JUGAR: "Nunca paras de jugar, estás todo el día jugando”, o cualquier otras palabras sobre jugar mucho. 8) CONTENIDO ENGRÁMICO-VERBAL DE LA COMPULSIÓN DE BEBER: "Nunca paras de beber, estás todo el día bebiendo”, o cualquier otras palabras sobre beber mucho. 9) CONTENIDO ENGRÁMICO-VERBAL DE LA TARTAMUDEZ: "Nunca hablas claro, siempre estás balbuceando”, o cualquier otras palabras sobre hablar o leer con pronunciación entrecortada y repitiendo las sílabas. Todo lo que antecede son hechos científicos, corroborados por los terapeutas dianéticos en todo el mundo (más de 100 organizaciones) que se encuentran diariamente, en las sesiones de ayuda, con pacientes, ya grandes, que relatan este tipo de trastornos provocados por los padres cuando ellos eran niños, precisamente con estos contenido verbales. Los engramas pueden provocar infinitos trastornos, tantos como palabras y sus combinaciones existan. El diagnóstico o la denominación de una enfermedad mental es superflua, porque todas provienen de una grabación engrámica, de la misma forma que la humedad de la pared siempre proviene de un caño roto. Mentes del hombre El ser humano tiene, en realidad, seis mentes: 1) mente analítica o consciente (esta mente no es una máquina como las otras y es, en realidad, el Pensador, es decir, el propio espíritu de cada uno); 2) mente decodificadora; 3) mente reactiva automática; 4) mente reactiva impulsiva o emocional o irreflexiva; 5) mente reactiva inconsciente, y 6) mente somática. Te transcribo, para que tengas bien en claro las diferencias de cada una, las definiciones que están en el Diccionario Técnico de Psicointegración (que enviamos gratuitamente a quienes lo soliciten): MENTE (EN GENERAL). Conjunto de mecanismos (mente reactiva automática, mente decodificadora, mente reactiva impulsiva, mente reactiva inconsciente, mente somática) que ayudan al espíritu encarnado a sobrevivir en el plano físico. MENTE ANALÍTICA. El Yo, la unidad de conciencia, que utiliza a la mente decodificadora para plantear y resolver problemas relacionados con la supervivencia. La mente analítica no es una máquina, como sí lo es la mente decodificadora y la mente reactiva. La mente analítica es la unidad de conciencia, el propio individuo, el Yo, el que piensa y actúa. El individuo puede utilizar la mente decodificadora pero no la mente reactiva, ya que ésta es un mecanismo automático de supervivencia ajeno a su control volitivo. En sentido estricto, cuando hablamos de mente analítica nos estamos refiriendo al 10 % de espíritu encarnado. Al 90 % de espíritu que queda en su plano de origen y no encarna, lo llamamos Thetán. No le llamamos “mente analítica” porque el Thetán no analiza para saber, directamente sabe sin analizar. En sentido amplio, queremos significar el conjunto formado, de un lado, por el individuo, el operador, y del otro, la procesadora de datos llamada mente decodificadora, ya que ésta, siendo una máquina, cobra verdadero sentido solamente cuando se la concibe junto con la persona que la maneja. MENTE DECODIFICADORA. Sistema de control entre la unidad de conciencia y el universo físico. La mente decodificadora no es el cerebro. ║ Parte de la mente que, bajo la dirección del Yo, es decir de la mente analítica, procesa los datos de experiencia contenidos en el banco de recuerdos y luego actúa. ║ Otra de las funciones de la mente decodificadora es convertir o transformar las imágenes o ideas del espíritu en conceptos entendibles en el plano físico. El médium, precisamente, utiliza esta mente para traducir los pensamientos (ideas) de los espíritus a palabras o expresiones del lenguaje corriente. MENTE REACTIVA AUTOMÁTICA. Mecanismo creado por los elohim para la supervivencia en el plano físico del 10 % de los espíritus encarnados, ya que el 90 % de ellos queda en su plano de origen. La mente reactiva automática reacciona instantáneamente, impulsando al organismo a la huida, a partir de las experiencias engrámicas archivadas en su banco reactivo. ║ Parte de la mente que archiva aquellos incidentes (engramas [v.]) que contienen dolor físico o emoción dolorosa (por ejemplo, la caída de una escalera o el fallecimiento de un ser querido) y trata de dirigir al organismo mediante estímulo-respuesta (dado un cierto estímulo hay cierta respuesta). Sólo piensa en identidades: A=A=A=A. La mente reactiva no está bajo el control de la voluntad del individuo y ejerce poder de mando sobre su conciencia, propósitos, pensamientos, cuerpo y acciones. En esencia, es un mecanismo de supervivencia muy primitivo, de categoría subidiota, montado a nivel celular. La mente reactiva no se encuentra en un lugar específico del cuerpo, sino en todas las cédulas del organismo. MENTE REACTIVA IMPULSIVA, IRREFLEXIVA O EMOCIONAL. Mecanismo creado por los elohim para la evolución de los espíritus, cuya finalidad es, cuando el espíritu no está encarnado, de servir como obstáculo a vencer, ya que la mente reactiva impulsiva depende del Ego, y, cuando el espíritu está encarnado, además de obstáculo a vencer, también como medio de supervivencia. La mente reactiva impulsiva obra movida por los deseos o motivos afectivos que induce a hacer algo de manera súbita, sin reflexionar. De ahí que también se la denomine emocional o irreflexiva. La diferencia entre la mente reactiva impulsiva y la mente reactiva automática, es que mientras ésta, para reaccionar e impulsar al organismo a la huida, requiere la adquisición previa de engramas, aquélla lo hace sin necesidad de ellos. El miedo a la oscuridad, a los insectos, al vacío, etc. forman parte, precisamente, del contenido inherente de la mente reactiva impulsiva. El Ego constituye uno de los escollos de la evolución más difíciles de superar, porque su rol fundamental es el protagonismo, que trae como consecuencia inevitable la ambición del Poder. A medida que el espíritu evoluciona, sus ansias de protagonizar se van reduciendo, y en la misma medida le va entregando el protagonismo al otro. Cuando el Ego está totalmente integrado, el espíritu ya no tiene ningún deseo de protagonizar y su necesidad de ser servido se transforma en una necesidad de servir. Esto lo puso de relieve Jesús cuando le lavó los pies a sus discípulos, momento en el cual el Maestro tenía el Ego totalmente integrado, sus deseos de protagonizar ya se habían disipado y los únicos y verdaderos protagonistas para él eran sus discípulos. Su enseñanza final fue que el líder debe ser un servidor. MENTE REACTIVA INCONSCIENTE. Tercera mente reactiva, junto con la mente reactiva automática y la mente reactiva impulsiva, cuya función ─negativa─ es captar mensajes subliminales, frases sutiles, ideas y otras cosas, no en su verdadero sentido sino en el sentido equívoco, impulsando a la persona a una conducta errada. Por ejemplo, tú dialogas con otra persona y quizás estés mal predispuesto con ella, y, entonces, cualquier cosa que diga, tu mente reactiva inconsciente lo malinterpreta a gusto y placer. De pronto tu computadora funciona mal y llamas al técnico, quien se excusa sinceramente de atenderte porque en ese momento está ocupado con otro cliente, y entonces tu mente reactiva inconsciente, evaluando en forma antojadiza que ese técnico no es digno de crédito, toma la excusa como una burla y a partir de allí lo difamas con otras personas para que no utilicen sus servicios. Así actúa en forma arbitraria esta mente. La mente reactiva automática y la mente reactiva impulsiva no son exactamente el inconsciente, porque el inconsciente actúa aun estando la mente analítica funcionando a pleno. Y por Psicointegración se sabe que cuando la persona está analítica, es decir, en la plenitud de su razonamiento, no está reactiva, ni automática ni impulsiva. Y estando analítica, todo lo que ve, oye, o capta con cualquiera de sus sentidos externos va a archivarse a su banco de recuerdos, que es un banco analítico. El banco analítico es un banco que discierne, que elucubra, con un 100 % de raciocinio, porque, en definitiva, es el espíritu el que lo usa. En esta mente analítica, sin embargo, opera también el inconsciente, que, vale la reiteración, capta mensajes subliminales, frases sueltas, ideas y otras cosas que cree que son así y en realidad no lo son. Ese inconsciente no se identifica con ninguna de las tres mentes (analítica, reactiva automática y reactiva impulsiva) porque por dentro tiene pulsiones, tiene emociones, tiene deseos, y es tan irresponsable que no mide las consecuencias de sus actos. Es un inconsciente que lo único que busca es satisfacer sus deseos. La mente reactiva inconsciente, a pesar de que abarca todas las mentes, es, en sí, un mecanismo mental completo. Se la incluye entre las mentes reactivas porque también reacciona. Pero es la más peligrosa y la más difícil de tratar, precisamente porque interactúa con todas las mentes. Si una persona de alguna manera se vigila puede controlar los impulsos de la mente reactiva impulsiva, y eventualmente también de la mente reactiva automática, pero no puede hacer lo mismo con la mente reactiva inconsciente, pues como ésta está muy escondida, no puede percibir los conflictos que está gestando. El secreto para que esa mente reactiva inconsciente no tenga poder es estar permanentemente en amor, es estar pensando continuamente en el otro, es estar respetando permanentemente al otro. Pero recordando primero que todo trabajo pasa por uno mismo. No existe en ninguno de los planos una entidad que ame a otra si primero no se ama a sí misma, y esto no tiene nada que ver con el egocentrismo, sino con el egoísmo. Egoísmo no significa no querer a los demás, significa quererse a uno mismo. Y el egoísmo está bien, porque la única forma de poder querer al otro pasa por aceptarse primero uno. Si uno se acepta, si uno se respeta, acepta y respeta al otro. Entonces, todas las pulsiones, todas las emociones, todos los deseos descarrilados van a quedar encarrilados dentro de esa mente y no van a afectar a terceros. MENTE SOMÁTICA. Parte o función de la mente que, dirigida por la mente analítica, la mente reactiva impulsiva o la mente reactiva automática, ejecuta las órdenes a nivel físico (por ejemplo, impulsando al organismo a la huida, produciéndole enfermedades orgánicas (artritis, úlceras, alergias, etc.) o trastornos mentales (depresión, fobias, etc.). * Advertencia: Dianética y Cienciología son marcas registradas y aquí se las menciona exclusivamente con fines informativos y de difusión. El Grupo Elron es una organización independiente sin fines de lucro, políticos o religiosos, y la distribución del material es totalmente gratuita. Para información sobre marcas registradas: http://www.scientology.org/en_US/feature/legal/trademark.html Dianética y Cienciología han sido complementadas por el profesor Jorge Olguín mediante las técnicas de Psicointegración y Psicoauditación |