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La asfixiofilia |
¡Maldición, justo ahora que me estoy asfixiando, a Pepe se le ocurre ir al baño!
La Asfixiofilia o Hipoxifilia es un juego sexual dirigido a incrementar la excitación y el orgasmo mediante la privación de oxígeno, sea con nudos, ligaduras, bolsas de plástico, máscaras o incluso productos químicos capaces de provocar el descenso de la oxigenación cerebral.
El peligro del juego es el eventual desmayo o el mal cálculo del tiempo de reacción, posterior al orgasmo, para el desamarre, ya que si esto no se logra el resultado inevitable es la muerte.
La paradoja de la asfixiofilia es que mientras todos buscan que el agua no les llegue al cuello, como se dice vulgarmente, los fanáticos de este juego sexual pretenden justamente todo lo contrario…
Me gustaría saber, profesor Velmont, qué opina del juego de la asfixia…
HORACIO VELMONT Bueno, te informo que en una vida anterior, en Francia, mis enemigos luego de apresarme me pusieron una capucha con la cual casi me asfixio, y te aseguro que si mis amigos no hubieran llegado a tiempo desencarnaba prematuramente. De esta experiencia me quedó un engrama de claustrofobia que arrastré hasta esta encarnación y recién lo pude eliminar con Psicoauditación… ¿Responde esto a tu pregunta? JORGE OLGUÍN Los juegos sexuales, mientras sean consensuados y no dañen a nadie forman parte del goce del sexo que Dios otorgó a todos los seres. La única objeción se encuentra en aquellos métodos extremos que ponen no sólo en riesgo la vida, sino que también dañan la salud, como el juego denominado Asfixiofilia, que además de provocar daños neuronales irreversibles implanta engramas de impredecibles consecuencias... |
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http://www.muchovicio.com/asi-muro-nora-dalmasso-rio-cuarto-argentina/ Así murió Nora Dalmasso - Río Cuarto - ArgentinaAsfixiofilia, el placer autoerótico. Leer la interesante descripción a cargo de la Directora de la Fundación Isabel Boschi La asfixiofilia es una conducta que consiste en la autoestrangulación gradual y controlada para incrementar la excitación y el orgasmo. Si bien puede ser motivo de juego ocasional en las parejas, cuando se torna imprescindible para la práctica sexual, decimos que constituye una parafilia. Una parafilia de por sí sola no es una conducta socialmente negativa. Consiste en estimularse sexualmente de manera no tradicional. Ej. Trasvestismo sexual: (excitarse poniéndose ropas del otro sexo), fetichismo,(excitarse con objetos, como zapatos o partes del cuerpo humano, pies, trenzas, etc), masoquismo sexual, (excitarse en el simulacro de sufrir o sufriendo de manera controlada o no) sadismo sexual,(excitarse, haciendo sufrir a otro, de manera simulada y controlada o no). Algunas de estas prácticas, cuando se juegan con reglas previas, no producen daño si son objeto de consenso de los jugadores. Pero la persona parafílica puede querer más intensidad o quebrar las reglas del juego. La persona parafílica no se excita mirando una parte del cuerpo de la persona amada o por solo penetrarla o ser penetrada. En el caso de la asfixiofilia, lo hace reduciendo el nivel de oxígeno, mediante los procedimientos cercanos a la estrangulación. Lo malo no es que la conducta sea diferente de la común. Lo peligroso es que al apretar el lazo, la media, el cordón, la soga o como en el caso de Nora Dalmasso el cinto de una bata de baño, en el momento del orgasmo la persona asfixiofílica puede perder la vida si por fracciones de segundos el oxígeno no llega a su cerebro si pierde la conciencia y con ella el cuidado de su vida. En verdad, su vida pende de un hilo, una soga, una media de nylon, un pulóver. El peligro del juego es que puede desmayarse, o calcular mal su tiempo de reacción para desatarse, posteriormente al orgasmo, y ante la muerte súbita la pareja casi siempre desaparece de la escena constituyendose un crimen, que realmente no lo habría sido. Muchos aparentes suicidios develaron ser muertes autoeróticas por asfixiofilia como se revela cuando estudiamos la escenografía en que se desarrolló la escena sexual. Lamentablemente estos hechos suelen darse en adolescentes y en adolescentes tardíos . pero también hubo varios adultos célebres, conocidos ministros ingleses, cuyo deceso difundió la prensa internacional y ahora en Argentina con la muerte (aunque todavía se investigue el homicidio como la causa) y España se ha tornado también una muerte común. No debería descartarse la participación de un jóven casi adolescente en esta muerte…
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EL JUEGO SEXUAL DE (Breath
control) POR Los juegos sexuales, que como es de
todos sabido se utilizan para aumentar el goce del coito, no tienen ninguna
connotación negativa, ni social ni espiritual, e incluso son beneficiosos para
la salud porque conducen a un orgasmo más placentero y reparador. Como siempre se ha dicho, todos los
extremos son malos, y en el caso de El juego de la asfixia, en sí mismo,
como juego erótico, no es malo, pero se transforma en algo dañino por sus
consecuencias nefastas. Fundamentalmente, su práctica provoca, por
un lado, que la mente analítica disminuya su capacidad poniendo automáticamente
en funcionamiento a la mente reactiva, que graba todo lo que sucede como engramas,
es decir, como órdenes hipnóticas de alto poder y de impredecibles
consecuencias.
Cuando hablamos de “impredecibles
consecuencias” nos estamos refiriendo, lisa y llanamente, a trastornos mentales,
que después ni la víctima ni el médico van a atribuir a ese juego sexual. Por el otro lado, ¿Cómo se implantaría un engrama a través
de Iba a ser una más de las conquistas de Ricardo, quien a pesar de
no ser tan guapo, podía presumir de tener una nueva amante cada semana, eso
gracias a una muy buena labia y un gran derroche de simpatía. Su nombre era
Mariana, y era una chica bajita, muy delgada, poseedora de un hermoso y
delicado cuerpo de bailarina, senos pequeños y glúteos compactos, con caderas
delicadamente torneadas, y carita angelical, no era sexy o exuberante, mas bien
era linda y de aspecto tierno, con una piel brillante color del trigo, cosa que
la hacian ver mucho menor a sus 19 años. Seguramente ese aspecto de Lolita fue
lo que despertó el morbo de Ricardo, quien entre besos, caricias y risitas
cómplices la llevo a la cama. Al irla despojando de la ropa, se iba confirmando la ternura en
cada centímetro de su piel, desnuda, su cintura parecía se podía rodear con una
sola mano, y sus senos pequeños develaron su gran firmeza contra el pecho de
él, cuando la penetro, se encontraban en la clásica postura del misionero, su
vagina se sentía como si lamieran el pene y su respiración se hacían cada
instante mas fuerte y rápida, lentamente la velocidad de los impeles con que
era penetrada iban en aumento, casi al ritmo de los gemidos de los dos. Entre
bocanadas de aire Mariana se las arreglo para darse a entender que quería ¨
estar arriba ¨, él la complació y de un giro quedó tendido boca arriba mientras
ella se movía como si cabalgara con las manos sobre su pecho, sus movimientos
eran a veces de arriba abajo y otras adelante y atrás, otras de lado a lado.,
restregándose las nalgas de ella y los muslos de él. No tardó mucho para que Ricardo llegara al punto de no retorno,
ese donde todos los hombres estiramos los pies y cerramos los ojos justo antes
de eyacular, cuando de pronto sintió la pequeña pero firme mano de Mariana
apretando fuertemente su garganta, del susto peló los ojos, cosa que no sirvió
de mucho , ya que por la falta de oxigeno en menos de un segundo se nublo su
mirada, quiso gritar pero en lugar de auxilio salio solo un fluido, que el
pensó eran sus pensamientos, y que lo confundieron con la sensación de
eyacular, que ya no era un placer solo genital, él todo era un fluido, y estaba
dentro de ella, dentro de su vagina, que lo envolvía por todas partes con su
calor y su humedad y que lo protegía como en un vientre materno estando al
mismo tiempo afuera, fuera de la escena contemplado la silueta de su amante,
que con sus curvas lo hacia sentir ser una onda que se esparcía por todas
partes sin moverse un centímetro, como si explotara en mil pedazos hacia
adentro, su color trigueño se volvió más brillante y hermoso, y en él estaban
todos los colores que existen, no podía ver, y no sabia si sus parpados estaban
abiertos o cerrados, pero su mirada se fundía en las pupilas dilatadas de ella
y lo jalaban a su interior pero desde afuera haciéndolo sentir derretirse en su
piel morena y en sus contornos, el recuerdo, o la sensación de sus gemidos
aparecieron de pronto, pero en esta oportunidad como palabras seductoras,
palabras como los cantos de una sirena que embelezan y atraen, eran en español
y en otros idiomas, pero eso no importaba, porque se entendía todo, y todo ya
era claro, todos los propósitos tenían causa , eran como multiplicar un orgasmo
por un millón, y aun más. Nunca supo si la experiencia duró un segundo o una eternidad,
porque el tiempo en ese estado de placer y agonía simplemente no existe, pero
lo cierto del caso, es que al recuperar la conciencia, descubrió que su amante
ya no estaba. Como es de esperarse entro en pánico, y se busco minuciosamente
cicatrices en el cuerpo o algún objeto robado en la casa, hasta se jalo un par
de veces el pene para ver si no se lo habían arrancado , cosa que no fue
cierta, todo estaba en perfecto orden y nada faltaba de su lugar. Ricardo continuo buscando y conquistando nuevas amantes, pero
ahora con la obsesión de repetir la experiencia de perdida de conciencia por
falta de oxigeno al eyacular. Solo que no lo consiguió con ninguna, ni la mas
experimentada conocía el fino arte de También trató de encontrar nuevamente a Mariana, pero como en un
principio su única intención era seducirla y tirársela, nunca se molesto por
averiguar más que su solo nombre, no sabía ni su apellido ni donde vivía,
regresó una y otra vez a donde la conoció, pero nunca más se la topó ni aun por
error, preguntó mil veces por ella, describiéndola o mencionando su nombre,
pero nadie sabía ni darle una sola pista. Una noche ya cansado y cegado por el deseo desenfrenado de
reencontrase en la nada y en todo al mismo tiempo, colgó una corbata que traía
atada a su cuello en el closet, empezó a masturbarse recordando la noche de
pasión vivida con “ Según dicen algunos, hay amores que matan, pero el sexo, si es
muy bueno, te puede llevar a hacer estupideces también. Francisco Sira Álvarez El quid del
engrama que impulsa a la práctica de Si más tarde
el engrama se hace crónico, la víctima solamente puede excitarse y llegar al
orgasmo asfixiándose, siendo ésta la razón de que recurra a este juego. Los engramas
que pueden llevar a los juegos eróticos son innumerables, pero ninguno tan nefastos
como aquellos que involucran el riesgo de muerte de quien los practica. Referencias. La muerte de Nora Dalmasso: http://www.infobae.com/notas/nota.php?Idx=288805&IdxSeccion=100799
Artículos sobre Asfixiofilia: http://www.sitiosargentina.com.ar/notas/2006/diciembre/asficiofilia.htm
http://www.elmundo.es/papel/hemeroteca/1994/02/11/opinion/553918.html
http://www.kinsey.com.ar/noticia.php?id=335
http://d-s.webcindario.com/breathcontrol.htm
La mente reactiva automática: http://www.grupoelron.org/autoconocimientoysalud/lamentereactivaautomatica.htm Lista de temas sobre salud mental: http://www.grupoelron.org/autoconocimientoysalud/temassaludmental.htm Nota: Encontré en Wan, posiblemente sea bueno enviar un mensaje casi trágico de todo
lo que se hace en BDSM, y desde luego yo no voy a discrepar de lo que diga Jay
Wiseman, aunque realmente no le conozco de nada. Pero, a mí me parece que
pueden ser peligrosos juegos de asfixia en que intervengan mecanismos, como
bolsas de vacío, ataduras, ahorcamientos o sumergir en agua con
inmovilizaciones. Yo he visto practicar la asfixia con la mano, presionando el cuello
o tapando boca y nariz en el sexo vainilla, durante el coito, cuando se
aproxima el orgasmo, durante un tiempo no muy largo, y me parece que resulta
eficaz. Yo mismo lo practico, no diré habitualmente sino con alguna
frecuencia, sobre todo cuando me parece que el estado de ánimo de mi sumisa la
dificulta llegar al orgasmo. Lógicamente nunca ejerzo sobre el cuello una presión excesiva, ni
impido la respiración durante mas de un minuto. De todas maneras es cierto que
ella confía plenamente en mí y me permite "hacer" con tranquilidad y
me trasmite continuamente su estado. Posiblemente no lo haría con una persona
que no se fiara totalmente. Alguna vez me explicaron el mecanismo por el que esa asfixia
parcial relaja y mejora la percepción del orgasmo, pero no podría repetirlo. Sí doy fe de su eficacia. Supongo que haciéndolo cuidadosamente no es mas peligroso que una inmersión
de buceo, naturalmente insisto en no presionar excesivamente si se hace en el
cuello (quizás mejor tapar nariz y boca), y no prolongarla demasiado. Respeto absolutamente la opinión de quien crea que no debe de
realizarse. Un saludo, Ildefonso En este foro hay otros comentarios sobre HIPOXIA
ERÓTICA Febrero
17 de 2007 El juego mortal
de la asfixia erótica es más frecuente
de lo que se cree http://eltiempo.com/vidadehoy/18defebrerode2007/ARTICULO-WEB-NOTA_INTERIOR-3443443.html
Está considerada
dentro de las conductas parafílicas, es decir aquellas que se entienden como
transtornos que, eventualmente, pueden representar riegos para la vida. El
ahogamiento durante el acto sexual no es una rareza en Bogotá, indica un
estudio de Medicina Legal con base en casos de fallecimiento. En tiendas de
sexo del centro se ofrecen lazos y cadenas para autoestrangulación. Historia en
tono de advertencia. Lea esto: hay
personas que solo logran sentir placer durante el acto sexual si las ahorcan
hasta casi privarlas de sentido. Se trata de una rutina que la medicina bautizó
como hipoxia erótica y, al parecer, hace parte de un rito milenario en las
culturas hindú y japonesa. No es cuento chino. El lío es que
dejar de respirar por medios mecánicos para lograr el orgasmo puede resultar
mortal. Ahora tome aire: en Bogotá En un barrio del
norte de la ciudad, el Cuerpo Técnico de Investigaciones de Al parecer,
cortarse la respiración encierra un grave riesgo porque nadie parece saber el
límite exacto donde se para el corazón. La trampa es esta: seguir vivo o morir
mientras se practica la autoestrangulación es cuestión de una fracción de
segundo, nada más. Casos y casos y
más casos. De acuerdo con
las estadísticas de las autoridades médicas de los Estados Unidos, unos 1.000
jóvenes mueren accidentalmente en ese país cada año por culpa de la hipoxia
erótica. La frecuencia de casos es tan alta que varios centros universitarios
debieron crear un grupo de estudio: El proyecto de Investigación Nacional para
el Análisis de las Asfixias Autoeróticas. (The Nacional AEA Research Project). ¿Acaso el
fenómeno comienza a ser alarmante en Colombia y se requiere una investigación a
gran escala? En Los agentes que
han hecho los levantamientos recuerdan que los cadáveres estaban encerrados en
cuartos con revistas y fotografías pornográficas. Una mujer de Mejor no jugar
así. Las autoridades
revisaron las necropsias hechas en Bogotá entre enero de 1998 y diciembre de
2000 y encontraron que 126 casos correspondieron a asfixias mecánicas. Mirando
la documentación de cada una, hallaron que al menos 21 de ellas correspondían a
casos de hipoxia erótica. Las víctimas resultaron ser hombres encontrados en
casas, hoteles, oficinas y calabozos de El análisis,
aunque limitado al seguimiento de solo dos años, dejó en claro una preocupante
conclusión: el ahogamiento durante el acto sexual o la masturbación, lejos de
ser una rareza en nuestro medio, es una práctica cada vez más común. En una tienda de
aparatos sexuales en el centro de Bogotá, por ejemplo, venden lazos para
colgarse del techo, cadenas para las piernas, esposas para las manos, bolsas
plásticas para la cabeza, cada objeto diseñado para impedir la circulación y
producir ahogo. Por cincuenta mil pesos cualquiera puede comprarse un estuche
completo para inducir la hipoxia. El dueño del
negocio, un tipo flaco, de gafas recetadas y dedos envueltos en esparadrapo,
dice que el único requisito es ser mayor de edad y pagar en efectivo. La mayoría de
sus clientes, revela, son jóvenes entre los 20 y los 30 años, justo el perfil
de las víctimas de hipoxia erótica más frecuentes de acuerdo con M., estudiante
de una universidad privada, admite que ella y su novio se asfixian cuando tiene
relaciones. "Nos turnamos", dice la chica con voz ingenua, sin
advertir el peligro al que se expone. Una vez, cuenta, su novio perdió el
conocimiento y ella creyó que había muerto. M. se ríe. Hasta ahora, la suerte
ha jugado a su favor. No hace mucho, M., cuenta que
ella y su novio frecuentan sitios de Internet donde se ofrece literatura,
fotografías, videos y ejercicios para practicar la hipoxia erótica. Son más de
quince portales donde también conocen personas y se establecen citas para
encuentros casuales. En la morgue de Bogotá
recuerdan haber recibo cadáveres de gente con bolsas en la cabeza y anillos en
los genitales. Las autoridades
hacen advertencias: La pareja de una persona que muere mientras ambos practican
la hipoxia puede ser condenada por homicidio. Lo mejor, seguro, es no exponerse
y, en vez de estrangularse, vale llenarse de aire los pulmones, la cabeza y el
corazón. Los que saben, juran que así se practica el mejor sexo. Para muchos se
trata de una moda, pero encierra una trampa. Los llamados
'juegos sexuales al límite' abarcan una enorme cantidad de prácticas, la
mayoría de ellas difundidas por Internet y, de acuerdo con las autoridades,
muchas de ellas vistas en Bogotá, Medellín, Cali y Barranquilla, precisamente
las ciudades con las mayores poblaciones y el mejor nivel de vida del país.
Entre las rarezas descubiertas por El 'breath
control play', que es un juego de control de la respiración, a veces practicado
en piscinas, lagos y el mar durante paseos de fin de semana; el 'terminal sex',
que se aplica sujetando el cuello de la pareja con ambas manos; y el 'bagging',
en el que se emplean bolsas de plástico. El refinamiento
de los términos y su prácticas es reflejo de la preocupante masificación de una
moda que, en cualquier caso, esconde una trampa mortal. "El margen
entre la vida y la muerte es tan sutil que los que deciden suspenderse del
suelo usando correas o lazos corren el riesgo de perder la conciencia y
terminar ahorcados sin si quiera darse cuenta". Luis Alberto Ramírez,
investigador de Medicina Legal. $50.000. Por esa
cantidad, una persona puede comprarse un kit erótico en el centro de Bogotá
para practicar la hipoxia. El paquete incluye lazo, cadena y bolsa plástica. Un
pasaje a la muerte. 'Ni la
prohibición ni las medidas punitivas son la solución'. El médico
psiquiatra Luis Alberto Ramírez es el jefe de ¿Cómo controlar
ese fenómeno y evitar más muertes? En todo caso no
es con medidas punitivas ni con prohibiciones como vamos a evitar que la gente
se siga exponiendo. Lo que hay qué hacer es brindar orientación. Permitir que
la gente sepa a qué tipo de riesgos se expone cuando decide autoestrangularse o
estrangular a su compañero sexual es un estrategia eficaz. Hay que entender
que la sexualidad no es buena ni mala y que cada quien tiene la libertad de
vivirla a voluntad. Lo que debemos brindar es información. Eso es el mejor
antídoto. ¿La práctica de
la hipoxia erótica sí es tan creciente en Bogotá como temen las autoridades? Sabemos que está
creciendo mucho y que cada vez esa peligrosa práctica parece más común entre
jóvenes y adultos. ¿Y a qué se debe
ese aumento? El placer sexual
es una válvula de escape, de liberación de las tensiones humanas. Ha sido así
desde siempre. Y ante las cada vez más grandes y difíciles condiciones que nos
impone la vida en nuestro país, la gente pareciera explorar caminos, entre los
cuales está su propia sexualidad. JOSÉ ALEJANDRO CASTAÑO Redactor de EL TIEMPO |