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El negocio del Bondage
(la tortura disfrazada)

Grupo Elron

 

ADVERTENCIA

El sitio al cual usted ha entrado es una página Web donde se denuncia que el Bondage como negocio es lisa y llanamente tortura disfrazada. Las mujeres contratadas son engañadas sobre el real motivo de su trabajo, que estas empresas llaman arteramente de “modelaje erótico”, pero que en el fondo consiste únicamente en hacerles padecer toda clase de tormentos propios de la Inquisición y filmarlas. El Grupo Elron aporta como prueba los videos disfrazados de Bondage consensuado para que cualquier perito judicial pueda determinar que se trata de verdadera tortura y que cualquier eventual consentimiento está viciado de nulidad porque ha sido extraído con violencia y amenazas. Por los motivos expresados este sitio contiene imágenes de tortura sexual extrema que pueden afectar su sensibilidad. Por favor no siga si no es persona mayor y muy bien formada. Horacio Velmont, fundador y editor responsable.

 

 

 

AVISO IMPORTANTE

El material que se incluye en este sitio no es pornografía porque su finalidad no es incitar a la lascivia sino precisamente todo lo contrario, horrorizar con sus imágenes para que se tome conciencia clara de lo que sucede.

 

Esta imagen los torturadores la incluyen al final del ciclo de sesiones para hacer creer que la víctima consintió todo lo que le hicieron, pero en realidad la filmación se hizo antes de comenzarlas, cuando ella ignoraba la trampa en la que había caído y se encontraba contenta de haber sido contratada…http://mpegs.waterbondage.cc/0064-ariel-x/waterbondage.html 

La sesión de tortura ha comenzado y aquí la victima ya empieza a darse cuenta de que la han engañado, y como quiere protestar le ponen una mordaza…http://mpegs.waterbondage.cc/0064-ariel-x/waterbondage.html

La víctima ya sabe perfectamente de que se trata todo, pero después de que ha querido inútilmente desistir se resigna pensando que lo peor ya ha pasado y que lo mejor es soportar la situación estoicamente. Obviamente se equivoca porque siempre la tortura que sigue es peor que la anterior…

http://mpegs.waterbondage.cc/0064-ariel-x/waterbondage.html

Aquí comprueba que cuando los torturadores le dijeron que lo que seguía era suave, porque lo más doloroso ya había sido filmado, le habían mentido otra vez, pero ya no podía escapar porque la habían sujetado bien…

http://mpegs.waterbondage.cc/0064-ariel-x/waterbondage.html

La tortura sigue y a la víctima le parece interminable mientras utilizan con ella todos los métodos del “Bondage extreme”, ataduras, mordazas, azotes, introducción de objetos en vagina y ano, electricidad en los pezones y en el clítoris, y todo lo que una mente pervertida pueda imaginar…http://mpegs.waterbondage.cc/0064-ariel-x/waterbondage.html

La sesión de torturas termina siempre con la inmersión de la víctima en el agua. Por supuesto que no les creyó a los torturadores cuando éstos le aseguraron que se trataba del acto final y que todo el sufrimiento finalmente había terminado...

http://mpegs.waterbondage.cc/0064-ariel-x/waterbondage.html

No siempre el torturador es un hombre, ya que la mujer también cumple muy bien ese papel. Los torturadores, no importa el sexo, son meros actores que actúan sin involucrarse con lo que hacen ni con el sufrimiento de la víctima. El único que se involucra es quien paga para ver el video completo…http://bdsmtraffic.com/galleries/movies/ss300107052235/index.php?webmaster=cp3605

No existen límitesen cuanto a la utilización de los elementos de tortura mientras no produzcan una incapacitación de la víctima ni tampoco deje marcas visibles, siendo la electricidad uno de los favoritos de los torturadores. Solamente alguien muy ingenuo puede pensar que algo así puede ser consensuado…http://movies.wiredpussy.cc/0256-alexa-von-tess/wiredpussy.html

Es común que en las Web donde se venden videos de tortura se muestren imágenes donde la víctima confraterniza en franca camaradería con el torturador, creando en el público la idea de que las sesiones fueron totalmente consensuadas, pero la verdad es que fueron filmadas antes de que la postulante supiera la atroz verdad…

 http://painfortress.com/tgp/bdsm/hm87-fox/bdsmvideos.html

http://movies.hogtied.cc/0148faith/hogtied.html

 

HORACIO VELMONT

El sufrimiento vende, y ésta es la razón de que los torturadores utilicen aquellos métodos que causen más dolor a la víctima sin incapacitarla. El negocio del Bondage está muy bien montado e incluye métodos sutiles de fraude en la parte de la contratación (la víctima se queda con un contrato falso porque el auténtico le fue escamoteado). Y en cuanto a las sesiones y tortura, también utilizan métodos menos sutiles a fin de convencer a la víctima para que se preste dócilmente a todo lo que le van a hacer. ¿Qué haría usted si le introducen un vibrador eléctrico a la máxima potencia en el ano advirtiéndole que no se lo sacarán hasta que acepte, o si no que lo introducirán en un cubo lleno de agua hasta que casi se asfixie?

El verdadero Bondage como juego sexual es el seguro, sano y consensuado. Es precisamente el que practican aquellas parejas que se conocen bien y se tienen gran confianza. Sus límites están explicados en "El bondage casero". Pero el Bondage como negocio es simplemente tortura disfrazada. Las autoridades no pueden hacer nada porque el sistema está basado fundamentalmente en que los hechos (contratos y videos) parezcan demostrar que la víctima ha prestado su consentimiento y que además le ha gustado lo que le hicieron…


 

 

EL NEGOCIO DEL BONDAGE

 

POR HORACIO VELMONT

 

Solamente existe un tipo de Bondage, y es el seguro, sano y consensuado, y al que podemos llamar, pintorescamente hablando, “Bondage casero” para distinguirlo del Bondage como uno de los negocios de la pornografía.

Para quien no conoce las características del Bondage como juego sexual, y que practican personas que se tienen mucha confianza entre sí, transcribimos estas líneas que hemos encontrado en la Red (http://es.wikipedia.org/wiki/Bondage) :

 

Bondage (del inglés to bind, maniatar); denominación aplicada a los encordamientos eróticos ejecutados sobre una persona vestida o desnuda.

Los atamientos pueden hacerse sobre una parte o sobre la totalidad del cuerpo, utilizando medios diversos: cuerdas, esposas , pañuelos, cintas, etc., aunque también cadenas, cinta adhesiva o cualquier otro instrumento susceptible de inmovilizar y/o envolver el cuerpo de la modelo. El bondage puede usarse como práctica estético-erótica, como parte de una relación BDSM, como instrumento erótico en sí mismo o como elemento en escenarios de dominación o sadomasoquistas. Forma parte de la llamada cultura BDSM.

 

La siglas BDSM es la denominación usualmente empleada para designar una serie de prácticas y aficiones sexuales relacionadas entre si y vinculadas a lo que se denomina sexualidad extrema o no-convencional.

Etimológicamente, surge como la yuxtaposición de dos acrónimos diferenciados, B&D y S&M, que representaban Bondage y Disciplina, por una parte, y Sadismo - Masoquismo, de otra.

Quien quiera interiorizarse  más profundamente en este tema puede utilizar el buscador Google (www.google.com) y poner en el casillero simplemente la palabra “Bondage” y tendrá infinidad de sitios que los explican detalladamente.

Me refiero, claro está, a los sitios donde se habla del verdadero Bondage, no el de la pornografía, que es el que me interesa aclarar aquí.

Lo primero que tengo que confesar es que mi edad actual, a febrero de 2007, mes en que estoy escribiendo estas líneas, es de 71 años, y nunca había oído hablar del Bondage, ni como juego erótico ni como negocio pornográfico.

¿Cómo me enteré de que existía? Pues buscando material para desarrollar la Web sobre Asfixiofilia, el peligroso y muchas veces fatal juego sexual de la asfixia.

Al saber del Bondage también me di cuenta de que lo había practicado sin saberlo en los primeros años de matrimonio, aunque se trataba de algo tan ingenuo que ahora de sólo pensarlo me da vergüenza.

Pero, como muchos, veía muy atrapante este juego sexual de la mujer atada y cuando se daba la ocasión lo practicaba, pero lo que ocurrió fue que para mi mal mi esposa lo veía como algo muy infantil y por este motivo con el correr del tiempo dejé de interesarme por él.

No obstante, ese impulso no había desaparecido y cuando encontré en la Red los videos del Bondage como negocio de la pornografía despertó de golpe y me hizo perder el control.

En realidad, no podía entender cómo algo así pudo pasarme totalmente desapercibido, máxime que soy una de esas personas que están casi todo el día buceando en Internet y estudiando temas.

La respuesta lógica es que no era mi tiempo aún, pero evidentemente ahora lo es.

Al principio estaba lleno de confusión sobre el tema, pero la razón, que en ese momento ignoraba, es que quienes hablan sobre el Bondage lo hacen siempre desde el punto de vista del consentimiento, incluso respecto del Bondage como negocio.

En los foros en los que entré simplemente se hablaba de las modelos que por el mucho dinero que cobraban se sometían a todas las vejaciones.

Por mi parte, conociendo la existencia de la mente reactiva, daba por sentado de que más que el dinero había engramas que impulsaban a una conducta masoquista extrema.

Cuando hablo de engramas me estoy refiriendo, naturalmente, a aquellos en los que se relaciona el castigo con el placer.

Sin embargo, al ver los videos donde las  modelos se sometían a ser humilladas con palizas en las nalgas o con vibradores, mi confusión en lugar de ser aclarada aumentó.

En algunos momentos las modelos gritaban de verdadero dolor y al momento siguiente de enorme placer, y en otros momentos no se sabía si gritaban de placer o de dolor.

La visión de esos videos me tenía tremendamente atrapado, no sólo por lo que exhibían en sí, sino porque mi mente no llegaba a aclararse.

Había algo fundamental que no concordaba, y era que en los videos había escenas de verdadera tortura propias de la Inquisición y en el siguiente video se veía a las modelos confraternizando alegremente con quienes les habían dado feroces palizas o aplicado electricidad en el ano, la vagina y el clítoris, o las habían sumergido en agua hasta la asfixia.

Entonces me preguntaba si podían existir engramas tan aberrantes en una mujer como para someterse a algo así, tan masoquísticamente, y si el poder del dinero era en definitiva lo que la impulsaba a este tipo de Bondage.

En la Red no existían datos que aclararan esta cuestión, y solamente encontré un relato de una adolescente que había sido contratada para servir las copas en una fiesta y fue drogada, y al despertar se encontró en una sesión de Bondage forzado donde la torturaron durante cuatro días con todos los instrumentos de tortura que se pueden conseguir en el mercado y otros inventados en el momento.

En el relato explica cómo hicieron para que firmara un contrato aceptando por dinero la práctica del Bondage extremo, y que la filmaran diciendo cuánto le gustaba que la torturaran porque así sus orgasmos eran increíbles.

Todo era falso, obviamente, aunque muchas veces en las sesiones de tortura eyaculó.

Lo que ocurre es que es cierto, los juegos sexuales, aun los más dolorosos, a veces provocan un intenso orgasmo. Pero la pregunta del millón es que si un orgasmo, por más extraordinario que sea, justifica tantas horas de sufrimiento.

Mi confusión sobre este asunto era que tenía conceptos contrapuestos surgidos de las diversas versiones de quienes habían comentado el Bondage. Y entonces no me quedó más remedio que seguir buceando.

La duda fundamental era que había videos, que se presentaban como filmados después de las sesiones, donde se veía a la modelo contenta, como si todo lo que le habían hecho hubiera sido un paseo a la luz de la Luna. 

Vi infinidad de videos de esas sesiones de Bondage que verdaderamente me pusieron tan fuera de control que por un momento decidí no ocuparme más de ese tema, pues incluso tenía tremendos dolores de cabeza e insomnio.

Desde ya que no dudaba ni un instante que eso se debía a que de alguna manera esos videos de torturas habían restimulado engramas de mis vidas anteriores, y esto solo me justificaba si no continuaba investigando.

Pero entonces sucedió algo insólito. Por alguna razón desconocida no había conectado el volumen de esos videos que estaba viendo. Incluso pensé que no tenían sonido. Era algo que no le había dado importancia.

Como me gusta mucho la música clásica estaba escuchando a Bach a todo volumen y lo dejé así sin darme cuenta, y al pasar a ver los videos de Bondage nuevamente la verdad se reveló ampliamente: a esas mujeres la estaban torturando salvajemente y sus gritos eran reales y su pedido de piedad también eran verdaderos.

¡Por Dios, qué estaba sucediendo? ¿Estaría viendo yo, únicamente yo, lo que estaba sucediendo con esas mujeres?

No, no podía ser, si esto fuera verdad también otros lo hubieran visto y ya lo hubieran relatado en Internet. Sin embargo no encontré absolutamente nada.

Después de esa certeza volví a caer en la confusión porque algo no cerraba. Algo estaba allí que no podía ver. Debía ser algo muy obvio para que nadie lo pudiera ver.

Los trucos de los ilusionistas, precisamente, se basan en que cuanto más obvio es algo, menos el espectador se da cuenta.

El espectador siempre está buscando en los trucos algo intrincado, y esto contribuye a que nunca pueda descubrir el truco.

Uno de los trucos más utilizados por los magos –muchas veces se lo vi hacer a David Copperfield– es meterse en una caja con su partenaire y aparecer al instante en otra caja que está a diez metros.

¿Cómo algo tan bobo puede ser un misterio incluso para personas muy inteligentes? ¿Cómo nadie piensa en que existen dos partenaires que son gemelas idénticas y que todos los magos tienen un doble, que bien maquillado y con luces especiales representan un doble perfecto?

Bueno, así de simple es el truco del negocio del Bondage. Naturalmente tuve que acudir al Maestro Ron Hubbard para averiguarlo, y esto lo confieso con bastante vergüenza porque no pude deducirlo solo. Y lamento si alguien me ha tomado por algún héroe de película tipo sabelotodo…

Para conseguir modelos para las sesiones de Bondage no necesitan buscar expertas en eso, incluso es mejor prescindir de ellas ya que tienen un recurso mejor: simplemente buscan mujeres bonitas, de buen cuerpo, pero ingenuas.

Todo comienza en ciertas agencias de modelos que actúan de intermediarios y cuando aparece la candidata ideal la entrevista un psicólogo para trazar su perfil, no porque le interesen sus conocimientos, sino para averiguar si se trata de alguien que está “husmeando” en el negocio.

Una vez que la candidata está aprobada empieza a pasar por varios “filtros” hasta que llega a la cúpula y de allí a las sesiones de tortura hay un solo paso.

A la postulante solamente le interesa una cosa, cuánto le van a pagar, por cuantas horas de trabajo, y cuándo.

Por supuesto que nunca tiene un asomo de duda de que se trata de una empresa sería y que la contratan por sus conocimientos. Además, así se lo dan a entender.

Por lo general las postulantes no saben nada del Bondage, aunque quizás hayan tenido alguna experiencia al respecto. Pero nunca imaginan que pueda existir algo semejante a las torturas de la Inquisición.

El contrato por supuesto que habla ambiguamente de lo que le van a hacer, y si la modelo pregunta detalles le dicen que no se preocupe porque es similar a cualquier molestia que uno pueda tener en la vida y que es pasajero y que además por pocas horas de trabajo la remuneración es excelente.

La candidata firma tranquilamente el contrato, que obviamente no es el que le leyeron o que ella leyó, sino otro con las reales vejaciones a las que “acepta” ser sometida. Esta gente domina bien el arte del escamoteo.

Si la inocente víctima pide una copia del contrato le dicen que se la darán después de las sesiones, y ¡oh, casualidad!, justamente se desocupó una de las dependencias y ella ya puede empezar de inmediato…

A estas alturas, ella ya está completamente atrapada, y no la dejarán ir hasta que le hayan hecho todas las torturas inimaginables y por supuesto las hayan grabado en video.

Para comprender bien esto hay que tener en cuenta que se trata de un negocio completamente ilegal, y es lógico que utilicen todos los trucos fraudulentos para que ninguna modelo pueda reclamar nada.

También debe entenderse que no es que la estafan con el dinero. Por supuesto que le pagan lo estipulado, y la víctima firma el recibo conforme, lo que sella con toda claridad que hubo consentimiento. Claro que no el consentimiento para que la torturen salvajemente.

Cuando todo termina, ¿qué prueba le queda a la modelo para reclamar algo? Por supuesto el pago no porque ellos cumplieron. Además no tiene lesión alguna, salvo marcas en las nalgas, pero curiosamente ella aceptó las nalgadas, sin saber por supuesto de qué nalgadas se trataban.

En definitiva tiene que tragarse el sapo, como se dice vulgarmente, y estar contenta de haber aprendido la lección de no ser tan confiada. Claro que se trata de un aprendizaje muy duro, pero eso es harina de otro costal.

Es muy interesante cómo convencen a la modelo para que se preste a las torturas, no por supuesto a las torturas que en realidad le hacen, sino a las que le dicen que le van a hacer, algunas nalgadas, unas ataduras un poco molestas, pero nada del otro mundo.

En el mundo del Bondage, del auténtico, del juego erótico, existen palabras que se acuerdan entre el dominante y la sumisa para que ésta tenga la oportunidad de salirse de una situación que se tornó apremiante, quizás calambres insoportables, ganas de ir al baño, y cosas así.

La clave es una palabra desusada que cuando la pronuncia la sumisa da la pauta exacta, sin duda alguna, que quiere salir del juego. El dominante debe obedecerla porque es parte de la confianza que se deben mutuamente.

Para hacer más excitante el Bondage, no se le permite a la sumisa utilizar la clave para salirse de una situación molesta, porque eso sería hacer trampa. Si eso sucede, ya la sumisa sabe que su situación empeorará como castigo.

Este asunto de la clave se le explica a la modelo para tranquilizarla sobre las sesiones, haciendo hincapié en que ella puede decidir suspender la sesión en cualquier momento cuando pronuncia la palabra maestra, o hace un ruido convenido si está amordazada.

Desde ya que la modelo puede pronunciar la palabra clave o hacer el ruido que quiera, que la súplica nunca será atendida. Es más, el torturador ni siquiera sabe de eso porque nunca se lo comunican. ¿Palabra clave para suspender una sesión de tortura? ¡Por favor, a quien se le puede ocurrir tal tontería!

Por supuesto que en las sesiones de tortura la modelo está total y absolutamente a merced del torturador, haciendo caso omiso a cualquier súplica.

Esto debe entenderse desde el punto de vista del negocio del Bondage: lo que vende es el sufrimiento, y cuanto más haga sufrir el torturador a su víctima sin incapacitarla, más se venderá ese video.

Entonces, ese sufrimiento se convierte en el único fin de las sesiones, y hago hincapié en esto porque sucede muchas veces que la víctima queda sin fuerzas incluso para quejarse mínimamente, y esto no conviene al negocio.

¿Qué hacen, entonces? Pues suspenden la tortura hasta que se recupere, le dan un cafecito, charlan con ella, le dan esperanzas de que esto terminará con una sesión más, que por supuesto será muy leve en comparación con lo que sufrió.

La esperanza levanta el ánimo de la víctima, que pasa de la apatía al entusiasmo. Este entusiasmo es que la pierde, porque está preparada nuevamente para resistirse a la tortura y gritar a todo pulmón.

Esto es justamente lo que esperaba el torturador y la sesión de tortura comienza de nuevo, pero esta vez más feroz que la anterior.

Reitero que todo esto no es más que un negocio y así es visto por todos. El sexo no tiene nada que ver, aunque a veces el torturador se excita y posee a la modelo. Pero esto es incidental, porque el negocio no es el placer de la mujer sino el sufrimiento, y cuanto más sufrimiento mejor.

¿Por qué, entonces, el torturador muchas veces le pone un bozal para atenuar sus quejidos si el negocio es que grite de dolor?

La respuesta es que hay mujeres que se resisten demasiado y causan problemas y el bozal permite al torturador manipularla mejor.

El torturador es un actor que cumple un papel, y trata de que su trabajo no tenga complicaciones, y el bozal cumple perfectamente ese rol porque le impide a la víctima comunicarle a quien la tortura sus “inquietudes”.

El punto es que al torturador muchas veces le llega el sufrimiento de esa mujer a la que tiene que torturar y al ponerle el bozal cualquier súplica queda anulada.

Y si la víctima se rebela demasiado y no basta con la mordaza, pues se utiliza el recurso de colocarle una capucha, donde se la priva de todos los sentidos, menos el del tacto, por supuesto. Y fin de la historia, porque ahora sí que ella sabe que su supervivencia depende de quien la tortura y se resigna.

Se filman alrededor de cuatro horas de torturas y luego, como esta gente es “seria”, eligen las mejores escenas reduciendo todo a más o menos media hora.

Cuando le dicen a la modelo que todo ya terminó y le pagan, y ésta se da cuenta que verdaderamente –y por fin–, todo terminó, es obvio que le saldrá del alma “esto no va a quedar así”.

Entonces los empresarios “serios” le muestran lo que verdaderamente firmó, es decir, aceptando precisamente todo lo que le hicieron, que lo hizo libremente, sin ninguna presión, y que incluso tuvo varios orgasmos de placer.

Por supuesto que también le muestran la parte del video donde esto sucedió. Todo se orienta a que la modelo se vaya de allí con la convicción absoluta de que no puede hacer nada porque no puede probar que no hubo consentimiento.

Si algo así sucediera –es más fácil encontrar un alfiler que se haya caído al mar desde un avión que algo así ocurra– un peritaje demostrará que ese contrato no les pertenece porque la firma no es la de ellos.

¡Es tan fácil firmar un contrato frente a una persona y luego reemplazarlo por otro en sus mismas narices!

Cierta vez me encontré en una situación apremiante que era muy injusta (un usurero que me había prestado un dinero cobrándome elevadísimos intereses) y entonces se me ocurrió el siguiente ardid: le dije a mi acreedor que le firmaría un pagaré por el total de la suma adeudada, pagadero a los treinta días.

El pagaré se lo firmé delante de él y de inmediato se lo entregué. Por supuesto que a los treinta días vino a cobrar y me negué diciéndole que la firma no era mía.

Creyendo que era simplemente un subterfugio mío para no pagarle lo ejecutó en tribunales, pero el peritaje que hizo el calígrafo reveló que la firma no era mía. Aun en este momento ese acreedor seguramente seguirá pensando que el perito se equivocó.

¿Qué había sucedido? Cuando firmé el pagaré hice que se manchara con un poco de tinta. Entonces lo empecé a sacudir para secarla, pero fingí que se me cayó al suelo. Cuando voy a recogerlo dejé ese pagaré en el suelo y tomé otro que tenía preparado, incluso con una mancha de café similar, y se lo entregué.

¿Cómo iba a pensar mi acreedor que le escamoteé el pagaré con un vulgar truco de ilusionismo?

Y por supuesto que yo no era ningún experto en estas lides, de modo que ya podrán imaginarse los escamoteos que hará esta gente para salirse con la suya a fin de no quedar atrapada legalmente…

Para completar el fraude, el local donde se hacen las sesiones de tortura se alquilan por pocos días, de modo que si a la modelo se le ocurriera ir con alguna autoridad al lugar se encontrará con la sorpresa de que allí no hay absolutamente nada, igualito que en las películas de suspenso, en la que el cadáver que vio la protagonista desaparece y la policía no le cree y piensa que está mal de la cabeza…

Existen muchas Web donde hay videos que exhiben escenas de Bondage extremo, pero no es fácil encontrarlas, a pesar de que están a la libre disposición de cualquiera y en forma gratuita. Aquí mencionamos algunos de esos links con la advertencia de que muchas incluyen escenas de sexo explícito forzado.

Nuestro interés se centra en que esperamos que alguien que tenga el poder de hacerlo ponga su grano de arena para eliminar estas crueles prácticas disfrazadas de Bondage, y que en ningún caso son aceptadas por la modelo, que sólo es víctima de su buena fe e ingenuidad.

Quien tenga el suficiente ánimo para estudiar estos videos podrá armar el rompecabezas y saber con toda certeza de que lo único que se busca en las sesiones es el mayor sufrimiento de la víctima, para lo cual inevitablemente debe ser utilizado  el medio de tortura que le proporcione el mayor dolor.

Para concluir, estamos convencidos que si salvamos a una mujer, sólo a una, de caer en las garras del negocio del Bondage, todos nuestros esfuerzos y nuestra decisión de publicar esta Web habrá sido plenamente justificados.

 

 

SESIÓN DEL 26/2/07

 

Médium: Jorge Olguín.

Interlocutor: Horacio Velmont.

Entidad que se presentó a dialogar: Ron Hubbard, fundador de Dianética y Cienciología.

 

1a. parte en MP3 (3.007 KB)

2a. parte en MP3 (2.594 KB)

Sesión en YouTube

Interlocutor: ¿Maestro Ron?

Ron Hubbard: ¿Qué tal, Horacio, cómo estás?

Interlocutor: Bien, bien, con mucho entusiasmo por esta sesión, que si le parece la iniciamos ya.

Ron Hubbard: De acuerdo.

Interlocutor: Entonces comienzo… El tema de esta sesión es el Bondage como negocio mafioso, no del Bondage “casero”. La pregunta inicial, entonces, es qué porcentaje de mujeres son llevadas completamente engañadas o drogadas a una sesión de este tipo y luego se encuentran con la sorpresa de que la torturarán y la filmarán y que si se resiste la forzarán con amenazas, o directamente con violencia, a que se preste…

Esto lo pregunto porque encontré en la Red el relato de una mujer que fue a una fiesta y la drogaron, y cuando despertó se encontró en una sesión de Bondage, no precisamente casero, donde la torturaron con todos los métodos inimaginables e incluso le hicieron firmar un contrato en la que ella había aceptado libremente esas vejaciones.

La segunda pregunta se refiere a qué porcentaje de mujeres creen que se trata de un Bondage nada más que duro, pero no se imaginan en absoluto lo que en realidad les espera, y que si lo hubieran sabido no se meten.

La tercera pregunta es qué porcentaje de mujeres saben exactamente lo que allí se hace, pero están tan necesitadas de dinero o tienen una tremenda aberración castigo-placer que no les importa.

Ron Hubbard: Respondo la pregunta inicial: es una proporción de uno a veinte las que son llevadas por la fuerza o drogadas, las otras diecinueve, no.

Interlocutor: ¿Es decir que de cada 20 mujeres que son atrapadas, para llamarlo de alguna manera, solamente una es llevada por la fuerza o es drogada? ¿Lo entendí bien? 

Ron Hubbard: Así es, lo has entendido bien… Ahora respondo la segunda pregunta: puede haber una de cada diez que sepa que en profundidad es tan fuerte, es decir, nueve de cada diez mujeres ignoran los extremos a los que se llega en esas sesiones.

Interlocutor: Bueno, con lo que usted ha dicho la tercera pregunta quedaría tácitamente contestada…

Ron Hubbard: Correcto…

Interlocutor: En conclusión, una de cada diez mujeres acepta someterse a esas torturas porque, sea por necesidad de dinero o porque está muy aberrada, soporta cualquier cosa que le hagan… ¿Es así?

Ron Hubbard: Es así… Hay algo que deseo aclarar, y es que muchas de las personas que se prestan a ese juego tremendo son personas cuyo decodificador no está bien, personas que directamente pueden ser viciosas y que no miden las consecuencias de sus actos…

Interlocutor: ¿Pero saben realmente en profundidad que la finalidad de esas sesiones es hacer sufrir porque lo que vende es el sufrimiento que el torturador, llamémosle así, les inflinge?

Ron Hubbard: Sí, lo saben bien… Otras personas tienen el decodificador deteriorado por la ingestión de drogas y también se someten sin medir las consecuencias…

Interlocutor: ¿Y el factor dinero?

Ron Hubbard: El dinero también influye en muchas de esas personas, pero la mayoría son personas que tienen problemas mentales…

Interlocutor: Engramas, por supuesto…

Ron Hubbard: Yo no hablaría de engramas, sino más bien de que su decodificador no funciona bien, malogrado más aún por las drogas que consumen. También hay otro factor influyente y es que tienen muchos delirios místicos…

Tú seguramente me preguntarás cuál es la relación entre el delirio místico y una técnica de perversión sexual…

Interlocutor: Así es, justamente eso estaba pensando…

Ron Hubbard: Bueno, la respuesta es que muchos delirios místicos incluyen tortura sexual y cosas así…

Interlocutor: Sí, ahora recuerdo haber leído mucho sobre eso…

Ron Hubbard: De todas maneras, y aunque habrá preguntas más adelante sobre esto, quiero adelantar que si uno lo mira, como dice el Maestro Johnakan, desapasionadamente, como saliendo de la película, en realidad no hay ninguna relación entre las partes, sometedor y sometida, que tenga algo que ver con el tema sexual, con el tema sexual normal, aclaro…

Interlocutor: Entiendo perfectamente lo que usted quiere decir, porque por lo que he estudiado de los videos el sexo es una cuestión incidental, porque es inevitable que la mujer de tanta tortura, especialmente en las partes genitales, termine eyaculando. Esto por una parte, y por la otra también es posible que el torturador eventualmente se excite y posea a su víctima… ¿Es así?

Ron Hubbard: Es así… Hay juegos de sometimientos donde las partes de común acuerdo se prestan a ellos sin hacerse el más mínimo daño…

Interlocutor: Entiendo, es el que yo denomino “Bondage casero” para distinguirlo del Bondage como negocio, como negocio mafioso, mejor dicho…

Ron Hubbard: Es válido llamarlo así… Por lo que puedo percibir conceptualmente en el decodificador de muchas personas, es que hay un contrato donde se acuerda entre las partes que el límite del dolor que la persona que somete puede aplicar a la persona sometida está dado por el “dolor verdadero”, es decir, el incapacitante.

A pesar de que los dolores en esa técnica llamada Bondage puede ser extremo, lo aceptan mientras no incapaciten… ¿Se entiende lo que quiero decir?

Interlocutor: Sí, perfectamente, pero en definitiva esos dolores no se diferencian en nada de las torturas de los japoneses, por ejemplo las que aplicaban a los norteamericanos prisioneros para que confesaran, porque producían intenso sufrimiento sin incapacitar a la víctima…

Ron Hubbard: No incapacitan, pero los dolores llegan a ser tan extremos que…

Interlocutor: ¿Usted se está refiriendo a la tortura japonesa solamente?

Ron Hubbard: No, también al Bondage…

Interlocutor: ¿También el Bondage consensuado llega a tal punto?

Ron Hubbard: Sí, así es, y en muchos casos puede provocar hasta problemas cardiovasculares…

Interlocutor: Supongo que también habrá habido muertes por la práctica del Bondage que no hay salido a la luz…

Ron Hubbard: Totalmente…

Interlocutor: Me interesaría, si usted lo puede percibir conceptualmente, cómo es que son atrapadas para ser torturadas esas nueve mujeres de las que usted habló, que ignoran de qué se tratan las sesiones… A ver si puedo explicarme: ven un aviso de una agencia que pide mujeres bonitas, de tal edad, para trabajo de modelaje erótico del tipo Bondage, y buena remuneración…

Ron Hubbard: Es así, pero ni siquiera necesitan mencionar la palabra Bondage… El contexto completo es que las postulantes no saben hasta el extremo a que son capaces de llegar los sometedores para con los sometidos.

Ellas saben apenas que es una técnica bastante fuerte, porque así como tú, así como yo en vida, no lo hemos practicado, sin embargo sabemos de qué se trata…

Interlocutor: Pero como no saben toda la verdad se podría decir que están ciegas a medias…

Ron Hubbard: Lo que ocurre es que se han empapado del tema del Bondage muy por encima, superficialmente, pero nunca llegan a saber el extremo de crueldad psicofísica de esas sesiones…

Interlocutor: A ver si entiendo: esas mujeres no saben, por ejemplo, lo que se yo en este momento sobre el negocio del Bondage, porque investigué a fondo y me di cuenta de que era pura tortura, imposible de que alguien se sometiera voluntariamente a al algo tan aterrador… ¿Es así?

Ron Hubbard: Correcto…

Interlocutor: ¿Las agencias de modelos, me refiero a algunas de ellas por supuesto, actúan como intermediarias?

Ron Hubbard: Así es, y tienen su porcentaje de dinero cuando consiguen a una candidata… Hay algo más: muchas de esas mujeres tienen el decodificador quemado por la droga, o ya está dañado genéticamente, y muchas veces también tienen un coeficiente intelectual demasiado bajo, pero ese coeficiente intelectual bajo no les impide que sean eróticas…

Hay jóvenes muy bonitas, muy atractivas…

Interlocutor: Pero no parecen tener un coeficiente intelectual bajo…

Ron Hubbard: Sí, sí, lo tienen… Los psiquiatras y los policías cuando hacen el perfil de un delincuente lo catalogan de acuerdo al rostro, porque a través de él se puede catalogar a las personas, y decir “éste es un delincuente”, “éste no es un delincuente”…

Interlocutor: Bueno, pero muchas veces se equivocan…

Ron Hubbard: A eso iba… Los perfiles policiales fallan porque hay asesinos múltiples cuyo rostro, y me copio del lenguaje terrestre, “parece el de un ángel”…

Interlocutor: Entiendo a qué se refiere porque aquí en la Argentina uno de los asesinos seriales más famosos tenía un rostro verdaderamente angelical…

Ron Hubbard: Bien, hay mujeres cuyo cociente intelectual está bastante bajo pero pueden tener, y ahora voy a usar una expresión propia de tu país y el de este receptáculo, una “mirada pícara”, una mirada de picardía, una mirada de viveza, y sin embargo son tan ingenuas que no saben que van literalmente a un matadero…

Interlocutor: Supongo que también habrá mujeres que necesitan desesperadamente el dinero, quizás para una operación urgente de un ser querido y no les importa lo que les hagan…

Ron Hubbard: Sí, pero se trata de algo tan excepcional que no puede ponerse como ejemplo…

Interlocutor: Sí, es lógico que sea así…

Ron Hubbard: Hay algo más que quiero decir para que se sepa por qué muchas mujeres que saben en profundidad lo que son esas sesiones, a pesar de ello aceptan, y es porque creen, equivocadamente, que ellas son dueñas de la situación, y que en cuanto se sientan un poco molestas hacen una seña y todo se detiene…

Interlocutor: ¡Qué importante es lo que usted está diciendo!

Ron Hubbard: Reitero que ignoran que la sesión de tortura no se detendrá porque ella lo pida, porque el negocio está en el sufrimiento intenso, y cuanto más intenso mejor… ¿Se entiende?

Interlocutor: Sí, perfectamente…

Ron Hubbard: Pero ellas piensan, en su inconciencia, en su ingenuidad, o confiando en la bondad de la otra parte: “Bueno, no importa, yo me someto, firmé el contrato pero igual, si veo que la cosa va al extremo digo “listo” y todo termina… ¡listo nada!, porque la tortura continuará, ya que no se trata de algo en el que la sometida tenga injerencia…

Interlocutor: Entiendo lo que usted dice porque conozco el tema de la palabra clave que se acuerda en el Bondage es casero… Cuando la sometida está llegando por ejemplo al dolor verdadero, puede decir esa palabra y el sometedor tiene que aceptarla y suspender la sesión, porque la base del juego es precisamente la confianza.

Y supongo que a la modelo también le hablan de la existencia de esa palabra clave o ese ruido, si está amordazada, pero lo que no le dicen es que no tienen ningún interés en cumplirla… ¿Es así?

Ron Hubbard: Por supuesto que es así… De cualquier manera aclaro que las empresas “serias” –entiéndase a qué me refiero con “serias”– tienen un cuerpo médico para verificar el estado de la víctima y determinar si la pueden seguir torturando o no…

Interlocutor: ¿Pero algunas empresas del negocio del Bondage no tienen siempre un médico para proteger a la mujer de cualquier accidente mientras la torturan?

Ron Hubbard: Algunas empresas no, por ejemplo la de menores recursos…

Interlocutor: ¡No puedo creerlo!

Ron Hubbard: Esa persona a la que están torturando, entonces, puede hacer determinada seña o determinado ruido para que paren su sufrimiento, y el médico, obviamente fuera de pantalla, hará un gesto de que pueden seguir porque aún no ve problemas serios…

Interlocutor: Por lo que aprecio es algo similar al boxeo…

Ron Hubbard: Así es, igual que en el boxeo, donde HBO Olé no va a detener una pelea porque uno de los boxeadores sangre un poco, y si después perdió ese ojo, bueno, lo perdió después de la pelea…

Interlocutor: Quiere decir, entonces, que a la modelo la engañan de la misma forma que lo hacen los estafadores, por ejemplo diciéndole que el dolor no es tanto y que incluso tendrá que fingir un poco… ¿Es así?

Ron Hubbard: Por supuesto que es así… En algunos casos la sometida se comporta sobreactuando y finge el doble de dolor de lo que en realidad está pasando, pero no es así en todos los casos, porque casi siempre el dolor es verdadero…

¿Y quieres que te dé una sorpresa? Hay muchos casos donde la sometida sufre tal dolor, tal dolor, que salvo el dolor conceptual de la Octava Esfera, es un dolor tan grande, tan tremendo, que es equiparable al que los países en guerra aplican a los prisioneros.

Y la única diferencia es que mientras los prisioneros de guerra pueden resultar incapacitados por las torturas, las víctimas del negocio del Bondage no.

 Pero ésta no es la sorpresa, la sorpresa es la siguiente: hay personas que habiendo pasado por todo eso, su decodificador está tan quemado, tan quemado, con las neuronas destruidas, razonamiento invalidado, que vuelve para seguir cosechando más dinero…

Interlocutor: Obviamente también hay de por medio engramas placer-dolor…

Ron Hubbard: Obviamente, eso lo daba por implícito, pero vale la aclaración para aquellos que no sepan de este tema… El sometimiento, y esto tú lo sabes, da dolor, pero hay sometimientos que para el sometido da mucho placer. Hay mujeres sometidas que sienten un placer tan grande, tan grande, al ser doblegadas que llegan a soportar, y ya te estoy hablando de parejas “normales”, quemaduras de cigarrillos en los pechos, o varones sometidos donde la mujer le tira cera derretida en el pene…

Interlocutor: Entiendo…

Ron Hubbard: No me estoy yendo del tema, sino ilustrándolo, para que los consultantes sepan mejor de lo que estamos diciendo…

Interlocutor: Quiero hacerle una pregunta antes de que me la olvide, y es que en uno de los videos la modelo, que estaba en un potro de castigo, decía constantemente la palabra “Thank You”… ¿Podría ser la palabra clave para que detengan la tortura?

Ron Hubbard: No, porque “Thank You” en inglés significa “gracias”, “gracias a ti”…  

Interlocutor: ¿Usted entonces no la ve como una palabra clave?

Ron Hubbard: No, la traducción es “gracias por los golpes”, “gracias por la tortura”…

Interlocutor: ¿Podría ser algo así como el Síndrome de Estocolmo?

Ron Hubbard: No, porque el Síndrome de Estocolmo se produce en una relación de mediana a larga duración, o directamente donde la persona no hizo un acuerdo, sino que hubo un secuestro y se forma una relación entre el secuestrado y el secuestrador…

Interlocutor: ¿Y en este caso, entonces?

Ron Hubbard: Este caso muestra la deficiencia del decodificador de esa persona que agradece la tortura a que la están sometiendo...

Interlocutor: ¿Pero no podría ser que la mujer con ese agradecimiento estaría propiciando al torturador para que tenga compasión y suspenda la tortura?

Ron Hubbard: Es justamente al revés, analízalo por favor, y que lo analicen también los consultantes cuando lean esto… El “Thank You” provoca en el torturador un incentivo para aumentar la dosis de dolor, para hacer la tortura más aguda… Piénsalo…

Interlocutor: ¿Y la palabra “plis”, es decir, por favor?

Ron Hubbard: También es un incitante… Imagínate tú, varón, estar con una mujer bonita en la cama y que ella te diga “por favor, no”, “por favor, no”, supongamos que te diga así, y tú, aunque no seas ninguna persona dominadora, te vas a excitar con esas palabras…

Interlocutor: En concreto, entonces, la mujer lo hace a propósito…

Ron Hubbard: Lo hace a propósito, pero porque su decodificador no está razonando con los patrones normales, está avalando, está llamando más a la tortura…

Interlocutor: ¿Usted percibe casos donde la mujer dice a los gritos la palabra clave y no le dan importancia alguna?

Ron Hubbard: En el 70 % de los casos es así, porque no les importa lo que ella opine… En el 25 % de los casos…

Interlocutor: Es porque hay una razón grave…

Ron Hubbard: No, no es porque haya una razón médica, sino porque  generalmente el torturador es sensible, es apasionado, porque fíjate, y esto quizás es una primicia para ti que has estudiado tanto el tema en la Web, el torturador menos  apasionado es el más útil, el que más va a servir para lo que están filmando.

Interlocutor: ¿Concretamente, entonces, el torturador que está más libre de emociones cumplirá mejor su rol en la película, es decir, será el que más sufrimiento provoque en la víctima?

Ron Hubbard: Correcto. Él no se involucra, los que se involucran son los que luego van ver el video de la filmación…

Interlocutor: ¿No se involucra para nada, salvo excepciones?

Ron Hubbard: El torturador puede ser un actor más que en un momento determinado puede estar gozando la tortura que aplica, pero en realidad no se involucra, porque él o ella están cumpliendo nada más que un papel en la película…

Interlocutor: La intriga que tengo es que la sesión comienza por ejemplo con palmadas o latigazos en las nalgas, a las que la mujer no puede resistirse porque la han atado e incluso amordazado, que es el momento en que empieza a darse cuenta de donde está metida… ¿Cómo hace para ir tan dócilmente a la tortura siguiente que después resulta peor?

A lo que me refiero es si no quiere salir corriendo mientras grita que eso no era lo que esperaba, etc., etc. ¿Acaso la drogan?

Ron Hubbard: En algunos casos, sí, le dan un brebaje atontándola…

Interlocutor: Lo pregunto porque las veo tranquilas como aceptando los hechos, aunque después cuando empiezan a torturarla comiencen a gritar como locas…

Ron Hubbard: No te olvides que lo que ves no son las secuencias exactas, ya que muchas partes han sido cortadas o digitalizadas… De repente hay mujeres que tratan de salir corriendo y reciben un cachetazo, golpes, lo que fuera…

Interlocutor: ¡Ah, ah!, voy entendiendo…

Ron Hubbard: “Tú te quedas aquí, ya has firmado”…

Interlocutor: ¿Le pagan por adelantado como para presionarla más?

Ron Hubbard: Al contrario, le pagan al último porque la mejor presión es cuando no recibe un céntimo…

Interlocutor: ¿También la amenazan con torturarla más salvajemente aún hasta que acepte?

Ron Hubbard: Por supuesto, y entonces ella va dócilmente a la pose en que estaba y la tortura y la filmación vuelven a comenzar. Luego la compaginan…

Interlocutor: ¿Qué sucede cuando todo termina y a la mujer le dicen que se puede ir?

Ron Hubbard: En concreto, y vale la pena reiterarlo, el tema es no incapacitar con el dolor y no dejar marcas permanentes. Consideran que las marcas permanentes son solamente para los tatuajes. Es decir que lo que buscan es no dejar pruebas comprometedoras o, por lo menos, comprometerse lo menos posible.

Hay mujeres que dicen “esto no va a quedar así”, pero le muestran el contrato que firmó y les dicen que no pueden hacer nada porque todo lo que le hicieron lo consintió.

De todas maneras, los lugares de filmación, que los alquilan por ejemplo por 40 días, son garajes o depósitos que luego abandonan.

Interlocutor: Son lugares pasajeros, entonces…

Ron Hubbard: Claro, son lugares pasajeros, y si eventualmente hubiera alguna autoridad que se interese por la denuncia de la víctima, que alega que ella no firmó un contrato así y sin embargo la torturaron salvajemente, al llegar al sitio se encuentra con un garage vacío, con un sótano abandonado, un local que se alquiló con un nombre falso porque al propietario lo único que le interesaba era cobrar unos suculentos dólares, o euros… ¿Se entiende a dónde voy?

Interlocutor: Sí, perfectamente…

Ron Hubbard: Incluso los avisos que buscan postulantes son avisos hechos con mucho cuidado, porque así como se presentan modelos que buscan trabajo también se presentan investigadores encubiertos que quieren husmear en el negocio…

Interlocutor: Entiendo a qué se refiere, porque en una parte de mi vida hice un trabajo parecido y yo era el encargado de distinguir al ingenuo del que no lo era. Y en realidad era algo muy fácil, porque el que venía a investigar hacía preguntas completamente distintas del ingenuo…

Ron Hubbard: Además, no es que a la modelo la toman directamente en la agencia, antes hay muchos filtros…

Interlocutor: Todo esto ha quedado completamente claro, y ahora quiero hacerle una pregunta que quedó pendiente… En los videos que yo vi en la Red siempre aparece la víctima abrazando sonriente al torturador y en franca camaradería, por lo que la pregunta obligada es si es porque la amenazaron o porque primero hicieron una sesión liviana y ella opinó sin saber lo que seguía… ¿Hacen esta trampita?

Ron Hubbard: No, hacen algo tan obvio que nadie lo sospecharía, y es que imitan a aquellos programas llamados ómnibus, que duran varias horas, donde los estudiantes hacen diversas pruebas para ver quién gana el premio, quizás irse de vacaciones pagas. Al final se ve a los estudiantes todos contentos que se abrazan y están felices. Esto es real pero no sucedió al final del programa, sino al principio…

Interlocutor: No entiendo bien…

Ron Hubbard: Claro, si la filmación la hicieran al final, los estudiantes estarían todos cansados y ojerosos por tantas horas de competencia. Además, como algo obvio, los que perdieron estarían con las caras largas, y eso obraría en contra del programa, que precisamente promociona una sana competencia estudiantil. Por eso lo filman al principio cuando los estudiantes están fresquitos y no hay aún perdedores…

Interlocutor: ¿Y con las víctimas hacen lo mismo?

Ron Hubbard: Así es…

Interlocutor: El problema es que cuando algo es tan obvio es más difícil de ver. Yo vi esas imágenes de la mujeres tan contentas, como si nada hubiera pasado, que no concordaban con las torturas y vejaciones sufridas, pero realmente no pude imaginar cuál era el truco.

Ron Hubbard: Esas escenas donde la sometida, fresquita, como nueva, una lechuguita verde recién salida de la verdulería, se abraza con el torturador…

Interlocutor: Es antes de que pase nada…

Ron Hubbard: ¡Pero por supuesto que es antes de que pase nada!

Interlocutor: Es increíble como las autoridades que podrían detener esto no se hayan dado cuenta… En fin, “cosas veredes Sancho que no crederes”… Maestro, ¿podríamos continuar como que usted está percibiendo desde el momento inicial en que la candidata cae en la redes?

Ron Hubbard: ¿Estamos hablando de la ingenua más inocente?

Interlocutor: Sí, a eso me refiero…

Ron Hubbard: Bien, busquemos una ingenua que desconoce desde el vamos toda esta cuestión del Bondage, pero que se deslumbra por la cantidad de dinero que le ofrecen. Directamente lo que hacen es contratarla…

Interlocutor: ¿Estamos hablando de las nueve de diez?

Ron Hubbard: Pero dentro de esas nueve hay aún más ingenuas, que quizás saben, o mejor dicho creen que saben, de juegos sexuales porque han tenido alguna experiencia en este sentido, que las han atado y cosas así, pero nunca se imaginan cuál es el verdadero fondo de este asunto, el enorme abismo que hay entre lo que ella cree saber y la realidad de los hechos.

Interlocutor: Desde ya que la primera persona que la entrevista es sólo un filtro…

Ron Hubbard: Por supuesto, la primera persona que la entrevista no es la que le hace firmar el contrato, sino alguien que le va a preguntar cosas de ella, qué hizo anteriormente, si filmó películas, si le gusta lo que hace…

Todas las preguntas apuntan a sacar su perfil psicológico y que la postulante sea quien dice que es y no parte de una trampa, ya que hay muchas personas que son enviadas para hacer averiguaciones…

Además, ese perfil psicológico ayuda a eliminar a aquellas mujeres que por cualquier razón puedan ser causantes de problemas, como drogadictas o pendencieras… En definitiva les interesan mujeres que sean fáciles de someter…

Interlocutor: Entiendo… Por otra parte supongo que a la postulante le hacen creer que la van a contratar por sus conocimientos, que justamente es lo que menos les interesa…

Ron Hubbard: La superentusiasman…

Interlocutor: ¿Es psicólogo entonces el primero que la entrevista?

Ron Hubbard: Por supuesto, y no necesariamente diplomado, es una persona que conoce de perfiles por tener, como se dice vulgarmente, “calle”…

Interlocutor: Entiendo…

Ron Hubbard: Y a esa persona que la sindican como probable causadora de molestias, nunca le dicen que no la van a tomar, sino que ya se van a comunicar con ella y que espere el llamado. También le dicen que tendrá que esperar unos cuantos meses antes de que la llamen porque tienen una larga fila de postulantes. Si no hicieran así, esas personas serían una larga fuente de conflictos porque se obcecan en conseguir lo que ellas creen un trabajo honesto y bien remunerado.

Interlocutor: Bien, la mujer acepta y entonces le presentan supuestamente al más alto de la empresa que la contratará… ¿Es así?

Ron Hubbard: Correcto…

Interlocutor: Bueno, yo tengo un modelo de contrato que saqué de la Red que es uno preparado para el Bondage casero, pero supuestamente puede estar tomado, sea realmente o por intuición, de uno de los que hacen esta empresa de torturadores, llamémosles así. La pregunta es si es algo similar, porque según las cláusulas ella se somete a cualquier tipo de vejámenes, e incluso hay cláusulas ambiguas que pueden interpretarse a gusto del consumidor…

Ron Hubbard: Sí, es algo similar, pero la tranquilizan diciéndole que se trata de pequeñas nalgadas, algunos pellizcos, nunca “nada peor de lo que hayas pasado alguna vez con alguna pareja tuya”.

Interlocutor: ¿También le aclaran que ella puede detener lo que le están haciendo en cualquier momento mediante determinada seña o determinada palabra?

Ron Hubbard: No, no se lo dicen directamente, sino sólo si ella lo pregunta. Hay mujeres que son tan ingenuas que exigen que esa cláusula sea agregada al contrato, sin darse cuenta de que si no la cumplieran, cosa que en realidad no hacen, ella no tiene forma de demostrarlo.

¿Cómo hace para demostrar que dijo tal palabra o hizo tal gesto para que se detuvieran y no lo hicieron?

Interlocutor: Obvio…

Ron Hubbard: Además, no tienes que olvidarte que como los videos se compaginan, aunque en la filmación haya aparecido tal palabra o tal gesto, les basta con cortar esa parte y el problema está solucionado.

Interlocutor: Se supone que no guardarán esas partes cortadas que los comprometen…

Ron Hubbard: Claro, las destruyen de inmediato…

Interlocutor: ¿Por qué a algunas mujeres les ponen un bozal, no a todas? ¿Es porque esa tortura determinada será muy dolorosa y la hará gritar demasiado, lo que podría configurar una prueba de que hubo abuso?

Ron Hubbard: Puede ser por esto que tú dices, pero también puede ser porque la mujer en cuestión es muy difícil de manipular, y de esa forma las dificultades se atenúan. Lo que ocurre es que hay distintos grados de sometimiento y hay distintos grados de sometidas. Hay sometidas que tienen una pasividad tan grande que no precisan medidas extremas para contenerlas… ¿Se entiende lo que quiero decir?

Interlocutor: Sí, perfectamente… ¿A ella le dan una copia del contrato?

Ron Hubbard: Sí, pero al final, y esa copia va a contener las cláusulas que a ellos les convenga.

Interlocutor: ¿O sea que la engañan como si fueran estafadores consumados?

Ron Hubbard: Totalmente… Es importante tener en cuenta que muchas mujeres lo único que se van a fijar en el contrato, porque es lo único que les interesa, es cómo va a ser la distribución del dinero, cuánto le van a dar antes, cuanto le van a dar después… No se van a fijar tanto en las otras cláusulas del contrato…

Y van a estar tan inmersas en la cuestión dinero que no se dan cuenta de la verdad porque el árbol no les deja ver el bosque…

Interlocutor: Supongamos que la contratan, ¿