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El Bondage casero

Grupo Elron

 

AVISO IMPORTANTE

El material que se incluye en este sitio no es pornografía porque su finalidad no es incitar a la lascivia sino precisamente todo lo contrario, horrorizar con sus imágenes para que se tome conciencia clara de lo que sucede.

sensaciones de abandono e indefensión, como elementos de sensualidad

¡Hola, papis!, les presento a mi novio Carlitos…

El Bondage, como juego sexual, es usado por las parejas que se tienen mucha confianza, y es válido sólo cuando es sano, seguro y consensuado. No obstante las precauciones que puedan tomar los participantes, siempre hay riesgos, siendo el menor de ellos que de pronto lleguen a la casa los padres de ella y la encuentren en el sillón de la sala maniatada porque su pareja olvidó traer las tijeras para cortar las ligaduras…

Lo lamento, Martha, no puedo liberarte porque la llave de los candados se me fue por el inodoro…

¡Maldición, cuando dije que tenía sed no me refería al Water Bondage!

Ya estoy cansada del jefe y sus raras ideas sobre el Bondage…

Una cosa es el Bondage casero, que es fundamentalmente consensuado, y otra cosa muy distinta es el Bondage como negocio, donde la víctima, engañada con la promesa de que va a participar en una inocente sesión de modelaje erótico, es torturada de las formas más inimaginables, sólo para filmar su sufrimiento, físico y mental, para luego vender los videos a precios de fortuna. Sólo alguien muy ingenuo puede creer que una mujer, por más masoquista que sea, puede prestarse voluntariamente a tamaña vejación…

Supongamos el caso extremo de una modelo que acepte voluntariamente someterse al Bondage duro. Es obvio que lo hará, a menos que esté demente, con la condición de que en el contrato respectivo figure expresamente la cláusula de que ella fijará los límites y que cuando pronuncie determinada palabra o haga determinado ruido la tortura concluirá. Pero como cualquiera puede suponer, la sesión no se va a detener porque a la bonita modelo se le ocurra…

El negocio del Bondage no tiene en cuenta en absoluto las reglas del verdadero Bondage, que preconiza que debe ser sano, seguro y consensuado, ya que es justamente todo lo contrario: insano, inseguro y forzado, siendo las torturas a las que son sometidas las víctimas similares en su salvajismo a las que se aplican a los prisioneros de guerra, con la única diferencia de que como son más refinadas no las incapacitan...

Y pensar que en casa nunca encuentro siquiera un broche para tender la ropa…

Dígame con sinceridad, profesor Velmont, ¿al verme así lo primero que haría es desatarme?

HORACIO VELMONT

¿Si lo primero que haría es desatarte? A ver, a ver, déjame pensar un poco…

JORGE OLGUÍN

Los fanáticos del Bondage promueven este tipo de juego sexual cuando, como ellos dicen, es sano, seguro y consensuado, pero en la realidad es más peligroso y causa más muertes que el Bondage profesional, porque los amateurs ignoran los límites a los que se puede llegar. Además, una persona que es atada queda totalmente indefensa, y esta circunstancia, por más que haya sido consensuada, le provocará engramas físicos y emocionales impredecibles. El único Bondage, como juego sexual, que se puede recomendar a aquellos que deseen practicarlo es el ficticio, es decir, aquel donde la atadura es fingida, no real.

 

 

 

EL QUID DEL BONDAGE CASERO

 

 

 

POR HORACIO VELMONT

 

 

 

Un refrán conocido y bastante jocoso es el que dice que “el único indio bueno es el indio muerto”. Esta chanza puede ser aplicada con toda justeza al Bondage: “El único Bondage bueno es el que no se practica”.

 

Los fanáticos del Bondage preconizan “hazlo sano, hazlo seguro, hazlo consensuado”, como si fuera algo fácil cumplir esas premisas. No, no lo es.

 

El Bondage casero ha provocado más muertes, y obviamente las seguirá provocando, que el Bondage profesional.

 

Un profesional del Bondage sabe su oficio y nunca excederá los límites porque los conoce bien, más allá de los inevitables accidentes que ocurran por casos fortuitos.

 

Pero un amateur, que quizás conoce este juego sexual por haber leído algún artículo o haber visto algún video, que se decide a practicarlo, entra en un juego peligroso donde estará en el tapete la integridad física y mental de la persona sometida.

 

Es importante aclarar que el hecho de que una persona se someta voluntariamente a ser vejada o humillada no la inmuniza en contra de los engramas, ya que éstos, por tratarse de un mecanismo irracional, no distinguen las razones válidas de ese sometimiento.

 

El dolor, no importa si es consensuado o no, reduce la conciencia analítica de la persona involucrada y por automatismo inherente graba engramas en la mente reactiva de impredecibles consecuencias.

 

La clave del Bondage es que aprovecha algo que forma parte de la naturaleza esencial del hombre y la mujer, la dominación y la sumisión, sin perjuicio, claro está, de que estos aspectos sean modificados, sea por roles del ego o por engramas.

 

Esto es fácil comprobarlo desde el momento en que hay mujeres que les complace el rol de dominante y hombres que les complace el rol de sumisión.

 

Pero el punto es que, inherentemente, por creación, el rol del hombre es la dominación y el rol de la mujer la sumisión.

 

De la misma forma, por esencia, la tendencia innata del hombre es penetrar y la tendencia innata de la mujer es ser penetrada. Si la mujer quisiera cambiar el rol no podría porque las mujeres no tienen penes, y en cuanto a utilizar un sucedáneo, como por ejemplo un vibrador, esto ya es harina de otro costal.

 

Por supuesto que estas tendencias innatas pueden ser modificadas por distintos factores, pero básicamente es así: el hombre quiere penetrar y la mujer ser penetrada.

 

Los peligros del Bondage casero son infinitos, y no nos estamos refiriendo a aquellos que pueden resultar cómicos, como que de pronto lleguen los padres de ella imprevistamente y encuentren a su querida hija, tan inocente ella, atada en el sofá con un vibrador en el trasero y para colmo al novio leyendo tranquilamente una revista en el living…

 

Recuerdo haber leído en la Red un caso en el que ella estaba inmovilizada con un aparato munido de un candado y haberse él olvidado las llaves en el auto.

 

No sería nada del otro mundo –relativamente, claro está– si el problema fuera que llegó el esposo antes de tiempo, pero distinto sería si se tratara de calambres insoportables o directamente incapacitantes u otro problema de urgencia como una necesidad irrefrenable de ir al baño.

 

Cabe imaginar también que la llave del candado puede haberse roto o perdido, en cuyo caso habría que llamar al cerrajero. Desde ya que el desenlace sería como para alquilar balcones… 

 

Una de las cosas que se han inventado para hacer lo menos riesgoso posible el Bondage es lo que se llama la “palabra de seguridad”.

 

La palabra de seguridad es una clave que puede pronunciar la persona sometida para hacer cesar el juego en el caso de que aparezca un problema real, no porque haya una molestia simplemente. Esto es lo que hace más atractivo el Bondage (http://es.wikipedia.org/wiki/BDSM#Palabra_de_Seguridad):

 

 

 

 

 

Dado que muchas de las situaciones durante una sesión contienen elementos de fantasía y/o rol, y que en algunos de ellos se escenificaba la "protesta" del participante sumiso, era necesario crear un sistema de comunicación que le permitiera a este dejar claro el momento en que su protesta era real y equivalía al deseo de no continuar. Y era preciso que el Dominante pudiera percibir nítidamente este deseo y diferenciarlo de la escenificación del "¡no, no más!" que podía ser parte del juego sexual pactado. La solución, fue la denominada Palabra de Seguridad. Puede ser una palabra de rápida dicción y sonora (“stop”, “tango”), una que sea significativa para quien la debe recordar (por ejemplo el nombre de una persona familiar), etc.

 

La palabra-código (también así llamada) es usada por la parte sumisa para indicar de forma rápida que el grado, las circunstancias o la actividad que se está desarrollando, no es de su gusto y que desea parar. La ética del BDSM prefija que en todo momento la parte dominante respetará dicha manifestación e interrumpirá la actividad.

 

La primera mención constatable del concepto se registra a finales de 1992 y se refiere a unas precisiones fonéticas aparecidas en el círculo activistas alemanes S/M-Szene :

 

La palabra de seguridad no debe contener sonidos fonéticamente tenues, para evitar su mala audición con música ambiental. Tampoco debe contener la vocal I, ya que esta es difícil de entender si la voz está tomada.

 

La palabra de seguridad es el medio a utilizar en casos de verdadera urgencia, cuando surge la necesidad de ir al baño, se recuerda que se ha dejado el grifo de la bañera abierto, la otra parte está deslizando una pluma de ganso por las plantas de los pies de la persona sumisa, sin saber que esta tiene insoportables cosquillas en esa zona, o cuando se quiere interrumpir la sesión por otras razones.

 

Su uso es generalmente indiscutido, especialmente en los comienzos de una relación, pero contiene también algún riesgo, como deja claro Datenschlag:

 

Abandonarse demasiado a la palabra-código, puede a veces perjudicar la seguridad. En el caso de juegos emocionalmente profundos, puede encontrarse la parte sometida demasiado abstraída e inmersa en sus emociones como para usarla.

 

Dentro de la comunidad BDSM, existen otras formas minoritarias de contemplar el empleo de la palabra de seguridad, especialmente para los practicantes del metaconsenso. Para ellos, la parte pasiva o sumisa cede voluntariamente y previo consenso, la completa responsabilidad sobre el desarrollo de la sesión a la parte activa o dominante. En esos casos es la parte activa la que decide si interrumpir o no la sesión, lo que presupone (además del previo consenso) un elevado grado de confianza y conocimiento entre ambas partes. Por último, los activistas de la Old Guard rechazan el uso de la palabra de seguridad, por entender que es un límite no deseado en la entrega.

 

 

 

Desde ya, como la atención de la palabra de seguridad depende de la parte dominante, si ésta considera que es sólo un subterfugio de la parte sometida para librarse de una situación un poco molesta, puede no hacerle caso.

 

Basta imaginarse lo que puede ocurrir si la interpretación del dominante es errónea y no se trataba de ningún subterfugio de la sometida…

 

Todo esto sin contar que también el dominante puede tener algún problema o accidente imprevisto que le impida librar de sus ataduras a su “víctima”.

 

No es necesario ahondar en todas las situaciones enojosas, graves o no, que pueden presentarse en una sesión de Bondage porque cualquiera con un poco de imaginación puede deducirlas fácilmente.

 

Existe también otra cuestión sumamente importante, ya que no se trata de un eventual riesgo sino de un riesgo que inevitablemente se consuma con esta práctica, y es la grabación engrámica.

 

Una persona atada con el sistema del Bondage está totalmente indefensa, y al estarlo, por más que haya sido un acto voluntario, la implantación de engramas emocionales y físicos es un hecho inevitable.

 

Estamos de acuerdo en que no necesariamente serán engramas graves, pero el problema no es la gravedad actual sino sobre qué cadena de engramas similares se acumula.

 

Esto significa que si la persona sometida tiene engramas similares, incluso de vidas anteriores, que no han sido eliminados, los engramas del Bondage actual se sumarán a la cadena y en muchos casos pueden ser la gota que rebase el vaso.

 

La pregunta del millón es: ¿Justifica esta práctica tamaño riesgo, que incluso puede llevar a la incapacitación o a la muerte, sólo por algunos instantes de placer?

 

La respuesta queda a cargo de aquellos a quienes les gusta el Bondage. Nosotros cumplimos con advertir. Después, como se dice vulgarmente, cada uno hará con su trasero lo que quiera…

 

 

 

Referencias.

 

 

 

El negocio del Bondage (la tortura disfrazada):

 

http://www.grupoelron.org/quees/bondage.htm 

 

 

 

 

 

SESIÓN DEL 21/3/07

 

 

 

Médium: Jorge Olguín.

 

Interlocutor: Horacio Velmont.

 

Entidades que se presentaron a dialogar: Primera parte, Ron Hubbard, fundador de Dianética y Cienciología; segunda parte, Radael, Thetán de Horacio Velmont.

 

 

 

 

 

 

Interlocutor: Si le parece pasamos directamente al tema de hoy…

 

Ron Hubbard: De acuerdo…

 

Interlocutor: El tema está referido al Bondage, no al profesional, por llamarlo así al negocio del Bondage, sino al casero, y la primer pregunta es qué está sucediendo con la Web que hemos armado y que salvo una o dos personas nadie nos ha acusado recibo. Y lo pregunto porque como cosa aparte he enviado varios miles de mails haciendo saber que tras el negocio del Bondage hay en realidad tortura disfrazada… Aclaro que esos mail no fueron enviados a particulares, sino a entidades privadas y gubernamentales que se ocupan de la violencia contra la mujer…

 

Ron Hubbard: En muchos de los casos toman la información como muy importante y directamente la dan por válida.

 

Interlocutor: ¿Pero por qué no hacen algún comentario al respecto?

 

Ron Hubbard: No hacen ningún comentario porque con lo que tú has enviado está todo dicho. La toman, la validan y la archivan…

 

Interlocutor: ¿Y no se ocupan?

 

Ron Hubbard: No, no se ocupan.

 

Interlocutor: ¿Pero ni siquiera han dicho “esto lo vamos a publicar para alertar” o algo así?

 

Ron Hubbard: Hay algo que la mala Psicología, que es casi toda, ha explicado desde comienzos del siglo XX diciendo que el hombre, me refiero al ser humano encarnado, es curioso por naturaleza. Me opongo categóricamente a ese criterio porque creo que el hombre es indiferente por naturaleza en cuanto a temas que no termina de comprender del todo. Noto una tremenda indiferencia en la mayoría de los sitios donde has enviado la información.

 

Interlocutor: ¿Ni siquiera las organizaciones gubernamentales?

 

Ron Hubbard: Obviamente las autoridades tienen en cuenta todo y les es sumamente valioso, pero no dan importancia a la fuente como para responder. Directamente dicen “¡oh, qué bueno esto que me ha llegado!”, y lo guardan.

 

Interlocutor: ¿Usted me está diciendo que tamaña denuncia la archivan y la dejan morir?

 

Ron Hubbard: No, no la dejan morir, la tienen guardada a la espera de cualquier nueva evidencia que tengan al respecto…Tienes que tener en cuenta que generalmente para las autoridades, ya sean gubernamentales o directamente policiales, estas informaciones de Bondage que tú les has enviado son demasiado amplias como para que les sirva de pistas concretas…

 

Interlocutor: ¿Qué más pistas concretas necesitan que los videos expuestos en la Red donde es patente que las modelos son torturadas?

 

Ron Hubbard: Me refiero a que no dicen, por ejemplo, “en la calle tal, número tal, de la localidad tal, hay una casa donde se practica Bondage ilegal”, en cuyo caso las autoridades allanarían el lugar con autorización judicial encontrando allí mujeres sometidas a crueles prácticas e instrumentos para torturar…

 

Interlocutor: Entiendo, necesitan algo más específico para movilizarse…

 

Ron Hubbard: Así es… Lo que tú hasta ahora has enviado es útil solamente como información, e incluso como denuncia, pero no para actuar de inmediato. Por otro lado, si tú llegaras a tener el dato preciso de alguna dirección donde se hagan esas prácticas, entonces sí podrías hacer la denuncia a la autoridad pertinente, pero sin publicarla en la Red para no alertar a los involucrados en esos hechos delictivos.

 

Interlocutor: Está claro lo que usted dice… En lo penal eso se llamaría “secreto del sumario”.

 

Ron Hubbard: Correcto.

 

Interlocutor: Como cosa aparte, ¿han servido esos mail que he enviado para hacer conocer al Grupo Elron?

 

Ron Hubbard: Sí, por supuesto que suma.

 

Interlocutor: ¿Continuaría, entonces, enviado mails?

 

Ron Hubbard: Sí, eso estaría bien. Además, es un artículo que es tomado seriamente por los destinatarios…

 

Interlocutor: Sinceramente yo pensé que iba a provocar algo así como una revolución…

 

Ron Hubbard: En muchos lugares lo toman con indiferencia, en otros lo guardan, y las autoridades, al no tener nombres o direcciones, simplemente la toman como una denuncia nada más… Es como si fueras a una sección policial y digas que en tal barrio hay un violador sin dar ningún otra especificación…

 

Interlocutor: Entiendo, la policía no se moviliza si no tienen datos concretos… ¿Y los empresarios del Bondage? Me refiero a si de alguna manera se han enterado de nuestra denuncia…

 

Ron Hubbard: La mayoría se han dado por enterado porque entre ellos se comunican, y lo toman como que incluso les sirve de propaganda.

 

Interlocutor: ¡No lo puedo creer! ¿Y no especulan sobre cómo lo hemos averiguado?

 

Ron Hubbard: No, porque todas las imágenes que figuran en la página que has armado sobre el Bondage ya figuran en la Web. Esto significa que tú sólo las has recopilado…

 

Interlocutor: ¿Pero y sobre la explicación del truco de cómo lo hacen? Me refiero a que hacen creer al público que las modelos se han sometido voluntariamente a esas torturas…

 

Ron Hubbard: Desde ya que la mayoría no cree en las canalizaciones, y por eso piensan que tú has supuesto lo que sucede en esas sesiones o que directamente tienes una persona infiltrada que te ha comunicado lo que averiguó… Eso es lo que piensa el 99 % de los que se dedican a esta actividad.

 

Interlocutor: ¿Les preocupa que podamos tener un informante infiltrado?

 

Ron Hubbard: No, en absoluto…

 

Interlocutor: ¿Si usted hiciera una proyección en el futuro vería que nuestra denuncia podría finalmente tener algún resultado como para que estas prácticas espurias cesen?

 

Ron Hubbard: No, no lo veo… Digamos como que toda la gente lo ha visto como interesante, lo ha respetado, y en cuanto a las autoridades, que ven que más de allí no pueden avanzar porque no tienen una cabeza de donde tirar, es como que dicen “bueno, esperemos a que haya más información”…

 

Interlocutor: Maestro, ya comprendí perfectamente la situación y no tiene sentido continuar con este tema… Ahora, si le parece, quiero consultarlo sobre el Bondage casero…

 

Ron Hubbard: Adelante…

 

Interlocutor: Bien… Sabemos que en materia de sexo la mujer quiere ser penetrada y el hombre penetrar. Son factores que forman parte inherente de la sexualidad femenina y la masculina…

 

Ron Hubbard: Error…

 

Interlocutor: ¿Cómo error?

 

Ron Hubbard: El hombre quiere penetrar, eso es cierto, pero la mujer no siempre quiere ser penetrada, porque en un 50 % sí quiere ser penetrada pero en el otro 50 % quiere lograr el orgasmo mediante juegos eróticos  o sexuales.

 

Interlocutor: ¿Pero en concreto cuál es la esencia? El espíritu es creado neutro. No sé si esto tendrá relación con este tema. El espíritu encarna como mujer o como hombre, ¿y cuál es entonces su naturaleza inherente? ¿Heterosexual?

 

Ron Hubbard: Correcto…

 

Interlocutor: Ahora bien, usted dice que la mujer no quiere ser penetrada en todos los casos…

 

Ron Hubbard: Así es…

 

Interlocutor: ¿Pero es por naturaleza inherente que algunas mujeres no quieren ser penetradas o es una modificación posterior por gusto o por otras razones de esa naturaleza?

 

Ron Hubbard: Digamos que en los últimos años a la mujer, adquiriendo una mayor libertad sexual en casi todos los países, le interesa más el juego sexual en sí que la penetración propiamente dicha.

 

Interlocutor: Está bien, eso está claro, ¿pero cual es la esencia en realidad? Me refiero a que si la mujer, por naturaleza, por normalidad, por creación originaria del organismo femenino, quiere ser penetrada inherentemente. Otra historia sería si después por cuestiones de costumbres o por engramas esa necesidad natural se modifica…

 

Ron Hubbard: Querer jugar sexualmente no es engrámico… Ahora, si tú te refieres a si por genética la mujer desea ser penetrada por el hecho de que genéticamente tiene implantada la orden genética de tener hijos, la respuesta es afirmativa. De ello no cabe la menor duda.

 

Lo que ocurre es que el ser humano es uno de los pocos mamíferos –no digo el único– que toma el sexo como deleite…

 

Interlocutor: Está claro… Ahora bien, de la misma forma que la mujer quiere inherentemente ser penetrada, y el hombre también inherentemente quiere penetrar, ¿hay una sumisión inherente en la mujer y una dominación inherente por parte del hombre? Me refiero a que si la mujer es por naturaleza, por genética, sumisa, y el hombre por naturaleza, por genética, dominador.

 

Estoy hablando en términos de sexualidad para saber si esta conducta da origen al Bondage… Que después esa conducta o actitud o impulso genético sea modificado por los gustos de cada uno es harina de otro costal… Me refiero a que la mujer de querer ser penetrada pase a querer penetrar y el hombre de querer penetrar pase a querer ser penetrado…

 

Ron Hubbard: Hay una cosa que fue mal aprendida en esta sociedad… A causa del hecho de que el varón tenga genitales externos y la mujer tenga genitales internos a los jóvenes los adultos les enseñan: “Tú has hecho tal cosa con Isabel”; jamás van a decir: “Isabel, tú has hecho tal cosa con Pedro”.

 

O de pronto dicen: “Tú, Javier, haz tal cosa con Jacinta”; nunca van a decir: “Jacinta, haz tal cosa con Javier”. Toman a la mujer como pasiva y al hombre como activo. Eso es por una naturaleza genética.

 

Interlocutor: ¿Concretamente es genético o aprendido?

 

Ron Hubbard: Es genético porque tú lo ves en los animales mamíferos. De pronto lo ves en el perro, y es el perro el que se mueve y la hembra es como que ni se entera. Incluso el perro, luego de llegar al orgasmo, va eyaculando lentamente hasta que se desinfla su punta del pene y pueda de alguna manera separarse de la hembra. Pero la hembra es como que ni se entera. La hembra da esa sensación, da esa sensación de no enterarse…

 

Fíjate también en el felino más pequeño, el gato, donde la hembra es como que se molestara ante la penetración, e incluso posteriormente puede llegar a agredir al macho…

 

Interlocutor: Sí, eso lo he visto muchísimas veces…

 

Ron Hubbard: Y el macho cuando penetra no alcanza a estar dos segundos dentro de la hembra…

 

Interlocutor: ¿Pero no están acaso en celo?

 

Ron Hubbard: Sí, pero a pesar del celo, en el felino pequeño la hembra se siente como agredida…

 

Interlocutor: Trasladando todo esto al Bondage, ¿estaría indicando que la mujer es sumisa por naturaleza y el hombre dominante también por naturaleza?

 

Ron Hubbard: Genéticamente sí, pero si tú te fijas en las relaciones actuales la mujer se pone encima del hombre y es ella la que se mueve…

 

Interlocutor: Estoy de acuerdo, pero yo fundamentalmente me refería a lo que es de esencia en el hombre y en la mujer, no a las costumbres adquiridas a partir de la modificación de esa esencia o por conductas engrámicas…

 

Concretamente, ¿hay una necesidad original en la mujer de someterse al hombre y del hombre de someter a la mujer que de alguna manera dan origen al Bondage? En otras palabras me refiero a si la mujer quiere de alguna ser atada y al hombre quiere de alguna manera atarla… 

 

Ron Hubbard: Sí, en principio es así, pero la palabra “someter” suena un poco fuerte para la mujer porque, salvo en episodios como el que tú nombras, el sexo es de común acuerdo…

 

Interlocutor: Bueno, pero el hombre penetra y la mujer es penetrada, eso no lo podemos negar…

 

Ron Hubbard: Sí, pero por una cuestión de genitalidad, de que el hombre tiene los genitales externos y la mujer lo tiene internos…

 

Interlocutor: A ver si todo este asunto lo tengo claro: ¿Una mujer que no le gusta ser atada, este gusto es por costumbre adquirida sobre su esencia que en el fondo quiere ser atada? No sé cómo explicarlo mejor… ¿Cómo actuaría por ejemplo un clear que no tenga engramas al respecto?

 

Ron Hubbard: Puede no tener engramas pero puede tener fantasías… Así como el varón… Primero vamos a partir de la base de que el espíritu al encarnar, ya sea como hombre o como mujer, está interpretando un rol. Olvidémonos eso del “espíritu neutro”.

 

Interlocutor: De acuerdo…

 

Ron Hubbard: Bueno, la fantasía del varón es tener sexo con dos o más mujeres…

 

Interlocutor: ¡Totalmente de acuerdo!

 

Ron Hubbard: La fantasía del varón es hacer penetración anal!

 

Interlocutor: ¡Más totalmente de acuerdo!

 

Ron Hubbard: Y según la tontería freudiana, quiere hacer penetración anal porque en el fondo es homosexual…

 

Interlocutor: ¡¡¡Qué disparate!!!

 

Ron Hubbard: Es una real tontería… En muchos centros de Psicología muchas mujeres dicen que la penetración anal debería ser en igualdad de condiciones y que el hombre debería dejarse penetrar… Pero hay una diferencia, y es que si el varón se deja penetrar se va a dejar penetrar por una mujer con un accesorio externo a su cuerpo, y en cambio, si la mujer es penetrada va a ser penetrada por un miembro del varón que es el pene… Ésa es la diferencia…

 

Recapitulando, entonces, la fantasía del varón es tener sexo con dos mujeres, aunque, y esto hablando irónicamente, no pueda siquiera con una… Muchas de las fantasías de la mujer es ser atada y sometida. Y no estoy hablando de mujer con engramas. Estoy hablando de mujer incluso sin engramas. Es una fantasía erótica el sentir placer al ser sometida.

 

Interlocutor: Todo esto parte, obviamente, de la esencia del ser mujer…

 

Ron Hubbard: Por supuesto… Pero también hay hombres que desean ser atados y sometidos por la mujer…

 

Interlocutor: Pero eso ya sería una alteración de la esencia del varón… No estamos hablando de la homosexualidad…

 

Ron Hubbard: No, pero hay muchos hombres que tienen fantasías homosexuales, y como no se atreven a tener relaciones sexuales con otro varón, porque inconscientemente se sentirían “incómodos”, pueden tener fantasías homosexuales con su propia pareja, al punto tal de hacer que la pareja le introduzca dedos hasta la segunda falange, o le haga sexo oral anal…

 

Interlocutor: Es decir, una especie de cunnilingus pero en el ano del hombre…

 

Ron Hubbard: O que directamente juegue con aparatos en el varón…

 

Interlocutor: Concretando, entonces, dejando de lado las conductas o costumbres adquiridas, la esencia inherente en la mujer es la sumisión y en el hombre la dominación. Luego estarán las fantasías de cada uno que modifican esa esencia o naturaleza inherente… ¿Es exactamente así?

 

Ron Hubbard: Correcto…

 

Interlocutor: Bien, como usted sabrá, yo tengo una especial fascinación por la mujer atada, inmovilizada, que por todo lo dicho veo que es algo inherente en mí como varón… ¿Es realmente así?

 

Ron Hubbard: Es así…

 

Interlocutor: Esta naturaleza inherente mía como varón después podrá ser ampliada o disminuida por las fantasías…

 

Ron Hubbard: Correcto…

 

Interlocutor: Y también por los engramas…

 

Ron Hubbard: Por supuesto…

 

Interlocutor: Y por los roles del ego…

 

Ron Hubbard: Principalmente…

 

Interlocutor: La duda mía, por lo tanto, ya está perfectamente aclarada… Ahora  bien, ¿por qué razón la mujer atada y un poco torturada –no me refiero al negocio del Bondage o al Bondage profesional–, sino al casero, obtiene un orgasmo más intenso que de la manera común, que hasta casi podría llegar a ser desabrido? Concretamente quiero saber qué es lo que produciría en la mujer esa intensidad orgásmica cuando es inmovilizada o sometida en el Bondage…

 

Ron Hubbard: Quiero aclarar que eso no es en todos los casos… Hay mujeres especiales que directamente se llegan a excitar más en una situación de “desprotección”. Pero no es en todos los casos…

 

Interlocutor: ¿Eso sería tanto engrámico como por roles del ego?

 

Ron Hubbard: Correcto…

 

Interlocutor: Vamos primero analizar a las mujeres que sí las erotiza el hecho de ser atadas…

 

Ron Hubbard: Primero lo toman como un juego, pero ese juego es: “¿Y si fuera verdad? Supongamos que yo estuviera sometida, que estuviera atada, que me hubieran raptado en la Edad antigua, ¿qué me haría la persona que me somete?”.

 

Interlocutor: Está la intriga…

 

Ron Hubbard: Claro, está la intriga… En una relación de pareja común, donde no hay juegos de atadura ni nada por el estilo, la situación es como que es más monótona. Si bien hay besos, abrazos, caricias, en aquellos que les gusta jugar, generalmente se llega a la consumación y ya está.

 

En una relación donde una de las partes está atada, la persona inmovilizada tiene más fantasías, no sabe lo que la va a hacer el opresor. Entonces va a decir: “¿Me pegará bofetadas? ¿Me tratará de estrangular? ¿Me morderá? ¿Me penetrará? ¿Me hará doler?”. Y eso mismo la excita…

 

Interlocutor: En concreto, entonces, ese no saber es precisamente el factor que promueve la excitación…

 

Ron Hubbard: Exacto…

 

Interlocutor: ¿Podríamos decir que lo que opera en la mujer atada es fundamentalmente la imaginación? O sea que la imaginación potenciaría el sexo… ¿Es así?

 

Ron Hubbard: La imaginación potencia el erotismo, la líbido…

 

Interlocutor: Vale la corrección… ¿Qué química se produce en una situación así, como en el Bondage? Me refiero a aceleración del pulso, etc. …

 

Ron Hubbard: Aceleración del pulso, trabajan las endorfinas, trabaja la adrenalina… Y el “sometedor” tiene la obligación también  de intentar algo, porque va a decir: “Esta persona está esperando algo distinto de mí, ¿qué le hago?”.

 

Interlocutor: En definitiva, si no tuvieran ese juego de sometida-sometedor la cosa sería más rutinaria y el orgasmo posiblemente desabrido…

 

Ron Hubbard: Correcto… El juego despierta la fantasía en la persona sometida y despierta la creación en la persona que somete… Eso es un potenciador de la líbido en los dos…

 

Interlocutor: En conclusión, entonces, el juego de sometida-sometedor estimula la fantasía y ésta a su vez acelera el pulso, aumenta las endorfinas y potencia la adrenalina, siendo el resultado un acrecentamiento del placer sexual…

 

Ron Hubbard: Correcto…

 

Interlocutor: E inclusive hasta ese juego sexual de sometida-sometedor puede no concluir en un orgasmo… Ese juego sexual es independiente del orgasmo…

 

Ron Hubbard: Eso es precisamente lo que dije al comienzo… No todo sexo tiene que terminar en penetración…

 

Interlocutor: Ya que hemos tocado este tema quisiera preguntar de qué forma los seres humanos podríamos aumentar el placer sexual, obviando el Tantra, que es harina de otro costal… ¿Con la creación del juego erótico?

 

Ron Hubbard: Con la creación del juego erótico, principalmente…

 

Interlocutor: Aunque ya se ha dicho, vale reiterar que desde el mundo espiritual los juegos sexuales se ven bien…

 

Ron Hubbard: Sí, por supuesto…

 

Interlocutor: La pregunta clave es ¿cuántas personas han muerto con estos juegos sexuales?

 

Ron Hubbard: Estamos hablando de juegos sexuales distintos…

 

Interlocutor: Inofensivos…

 

Ron Hubbard: Claro, inofensivos… Estoy hablando de juegos sexuales de besos, abrazos, caricias, fantasías, lugares… La pareja no necesariamente tiene que tener sexo en el dormitorio, pues pueden tenerlo en la cocina, en el baño…

 

Interlocutor: Yo más bien hago hincapié en el asunto del Bondage, donde como base la mujer es atada… Si el hombre se excede en el juego puede llegar a cometer incluso un acto hostil contra la mujer involucrada…

 

Ron Hubbard: Pero no todo juego sexual donde la mujer es atada está relacionada con el Bondage…

 

Interlocutor: No entiendo…

 

Ron Hubbard: Claro, hay ataduras imaginarias… Tú, encarnado, tienes una relación de pareja, le haces poner a tu mujer las manos en el respaldo de la cama y le dices: “Finge que estás atada, y por más que yo te haga lo que te haga tú no te puedes liberar”, y el juego es que tu mujer, aunque su deseo de soltarse sea casi irresistible, las manos las tiene fijas con lazos de mentira…

 

Interlocutor: Lo que usted dice está clarísimo…

 

Ron Hubbard: Y eso no es un Bondage verdadero… Es un juego inofensivo…

 

Interlocutor: Pero yendo en concreto al Bondage real, donde la mujer es atada de verdad…

 

Ron Hubbard: Ese Bondage, al que tu le llamas ”casero”, es más peligroso que el Bondage profesional.

 

Interlocutor: ¿Cuando usted habla de “Bondage profesional” se está refiriendo al negocio del Bondage?

 

Ron Hubbard: Así es… Tú me preguntarás que cómo puede ser más peligroso el Bondage casero si en el profesional hay más aparatos de tortura, sutiles o no, y en aquél se arreglan con casi cualquier cosa…

 

Interlocutor: Creo que sé hacia dónde apunta…

 

Ron Hubbard: Justamente, como en el Bondage no profesional los participantes ignoran los límites a los que se puede llegar, su práctica puede provocar muchísimos más accidentes que el profesional.

 

Y la razón es que los profesionales del Bondage, al igual que en la tortura china, son expertos en lo que hacen y saben hasta dónde pueden llegar para hacer sufrir a la víctima sin dañarla.

 

Interlocutor: Concretamente, ¿usted percibe con claridad que en ambos Bondades hay muerte?

 

Ron Hubbard: Sí, pero hay más muertes en el Bondage no profesional, el que tú llamas “casero”.

 

Interlocutor: Dejemos la cuestión de la muerte de uno de los involucrados y atengámonos exclusivamente a la cuestión engrámica. Quiero abordar esta cuestión para determinar si podemos sugerir o no la práctica del Bondage casero… Por ejemplo,  difundiendo algo así como “ojo porque este tipo de Bondage, donde la mujer es atada realmente, es desaconsejable porque graba engramas”…

 

Ron Hubbard: Yo jamás lo aconsejaría… Nunca aconsejaría ningún juego que llegue a provocar engramas. Nosotros hablamos de un juego erótico común, sencillo, donde no pasa de juego, causa placer, mueve la adrenalina y no causa ningún tipo de engrama porque es un juego de pareja. Es un juego de sometida-sometedor, donde los roles se pueden dar vuelta inmediatamente. Pero no pasa de ser un juego. En el Bondage, a veces, la persona sometida queda indefensa de verdad…

 

Interlocutor: Es que queda indefensa de verdad, porque ésa es la idea…

 

Ron Hubbard: Claro, y es por eso que yo nunca lo aconsejaría…

 

Interlocutor: ¿Ni aun suavemente?

 

Ron Hubbard: No, porque el Bondage casero no conoce límites. Generalmente la persona que practica este tipo de Bondage es ignorante del tema. Quizás leyó algo o vio algún video, quiere imitarlo, pero como no tiene el conocimiento que tienen los profesionales, puede causar alguna desgracia…

 

Interlocutor: ¿Una mujer atada realmente graba engramas sólo por el hecho de estar atada?

 

Ron Hubbard: Mientras trabaje su fantasía no, porque no deja de ser una fantasía. Pero recordemos que el sexo es placer, no es dolor. Si bien hay mujeres que desean ser mordidas levemente, que desean ser golpeadas en las nalgas levemente, eso no produce dolor, eso produce placer.

 

Ahora bien, cuando hay mujeres que piden para tener orgasmos dolores más intensos, como palmadas muy fuertes, o mordidas hasta sacar sangre, eso es engrámico. Pero no es que eso le provoque engramas, el pedido ya es directamente engrámico… .

 

Interlocutor: Entiendo, lo que usted quiere decir es que si alguien pide más dolor ese pedido proviene de engramas anteriores relacionados con el sufrimiento…

 

Ron Hubbard: Correcto…

 

Interlocutor: Pero considero que ese pedido y su cumplimiento por el sometedor suma otro engrama similar a los que ya tiene en esa cadena de engramas…

 

Ron Hubbard: Por supuesto que todo suma… Ten en cuenta que de la cosquilla al tocar con las uñas una piel al rasgado de la piel, que es el rasguñón, hay un paso nada más. El rasguñón provoca surcos sangrientos, como cuando te araña un gato. Y la cosquilla te produce placer. Si la persona pasa de la cosquilla al rasguñón es porque ya tiene un engrama que la impulsa a ello. 

 

Interlocutor: Está clarísimo lo que usted dice…

 

Ron Hubbard: Hay mujeres que durante el sexo desean ser quemadas en la piel con colillas de cigarrillos encendidos…

 

Interlocutor: Eso es obviamente engrámico…

 

Ron Hubbard: Absolutamente engrámico… Son personas desestabilizadas en su decodificador mental…

 

Interlocutor: En concreto, entonces, ¿sería válido sostener que quien quiera obtener placer mediante el dolor tiene detrás un engrama que así lo está ordenando?

 

Ron Hubbard: Por supuesto… Un caso así siempre es engrámico, sin excepción… Por eso yo digo que tiene que diferenciarse nítidamente el juego que es inofensivo, y del que ya hablamos, del juego que es lisa y llanamente tortura física…

 

Interlocutor: En conclusión, el Bondage casero verdadero, no el imaginario, es desaconsejable por la ignorancia de los límites… ¿Es así?

 

Ron Hubbard: Es desaconsejable por los riesgos que provoca el desconocimiento y de parte mía no lo avalo, primero porque provoca engramas, y segundo porque es un daño corporal y emocional.

 

No tiene nada que ver con los juegos eróticos de que hablamos al comienzo. Son cosas absolutamente distintas. En el juego erótico normal, en determinado momento, la parte sometida, varón o mujer, cuando dice “basta” es basta, y se respeta la palabra del otro porque el amor es respeto.

 

Cuando la parte sometida dice “basta” y el sometedor continúa, ahí no está respetando. Entonces estamos hablando de que no hay amor como en la mayoría de los Bondage a los que no les importa la otra parte.

 

Interlocutor: El riesgo del Bondage casero, entonces, es siempre la extralimitación, algo que sucede en el 99 % de los casos… ¿Es así??

 

Ron Hubbard: Correcto…

 

Interlocutor: Para terminar con el tema quisiera preguntarle si la mujer es inherentemente multiorgásmica, aunque pueda ignorarlo…

 

Ron Hubbard: La mujer es naturalmente multiorgásmica, aunque no todas las mujeres lo son en la realidad, porque siempre hay excepciones a la regla.

 

Interlocutor: ¿Usted se refiere a que en esencia, si bien toda mujer es multiorgásmica, hay algunas que, por ejemplo por frigidez, no llegan a alcanzar el orgasmo?

 

Ron Hubbard: Correcto, como hay varones que por engramas no tienen erección o no pueden eyacular…

 

Interlocutor: El punto está perfectamente aclarado… Aunque creo que está de más preguntarlo, hay una mujer, llamada Angélica Deyanira (angie Kitana) que denunció haber sido drogada y cuando despertó se encontró en una sesión de Bondage profesional, donde la torturaron a más no poder…

 

Ron Hubbard: El caso es real…

 

Interlocutor: ¿Y le hicieron todo lo que ella relata?

 

Ron Hubbard: Así es…

 

Interlocutor: Si le parece damos por terminado aquí el tema del Bondage…

 

Ron Hubbard: De acuerdo…

 

 

 

Hemos extraído de la Red este texto que es bastante ilustrativo de las características del juego del Bondage:

 

 

 

EL CONTRATO

 

 

 

El contrato y la palabra clave no son mutuamente excluyentes. Es más, un contrato puede incluir la palabra clave.

 

El contrato sirve a dos fines: uno es para lograr sumisión psicológica, es la manera que tiene la mujer de aceptar su entrega a su compañero. Es, en sí, parte del juego. El otro es más práctico, pues dice exactamente lo que se puede hacer durante el juego, y lo que no se puede hacer.

 

Pero el objetivo final del Bondage es el placer de ambos. Y para eso es la palabra clave, para cuando el juego deja de ser placentero.

 

Quizás el contrato estipula azotes, pero han sido demasiados, o estás sensible, o una cuerda se ha apretado de más, o lo que sea. La palabra clave se usa para detener el juego, para salir de los personajes... Y es sagrada e inviolable. La esclavita no la usará a la ligera, puesto que romperá el "ambiente". Y el amo no la ignorará nunca, porque es el respeto a su compañera.

 

Cuando se dice la palabra clave el juego termina, y se identifica la naturaleza del problema. si es posible el juego se reanuda. En otro caso, es hora de tomar un café.

 

La palabra clave no es un "para", "basta" o "detente", ya que en el juego eso puede ser ignorado según la fantasía que se vive. La palabra clave es algo poco convencional como "amarillo" o "rinoceronte", algo que no se dice normalmente y que puedes identificar con facilidad.

 

Mi esclavita la utilizó sólo una vez, durante una sesión de cosquillas... ¿La razón? Se estaba poniendo muy nerviosa (la palabra clave no se usa para detener un castigo "merecido", recuerden) y ya no podía enfocarse en el juego. Descansamos, la acaricié un rato... y luego regresamos a la "sub-zone". y esta vez pudo enfocarse... perderse en su "sub-zone" y ser parte del juego... más intenso incluso que antes de parar...

 

Así que, compañeros... pueden agregar palabras clave a su juego... las recomiendo ampliamente. Finalmente. creo que eso le da cierta seguridad a nuestras esclavitas, y hacen que disfruten más este lindo juego que es el Bondage.

 

 

 

 

 

Ejemplo de contrato de esclavitud

 

 

 

http://miarroba.com/foros/ver.php?foroid=173162&temaid=5524148

 

 

 

En (ciudad), a (día) de (mes) de (año) y, a cuantos efectos procediere, yo (nombre y apellidos de la esclava), declaro:

 

PRIMERO .- Que libre y voluntariamente asumo la condición de esclavitud, ofreciéndome y entregándome al Sr. (nombre y apellidos del amo), para que por un periodo mínimo de doma de (tiempo), prorrogables de común acuerdo, ejerza su poder y dominio sobre mí en la forma y modo que se especifica y desprende del presente documento.

 

SEGUNDO .- Esclava y propietario se comprometen mutuamente a guardar la máxima discreción sobre sus relaciones, a no inmiscuirse en sus respectivas vidas privadas y a respetar escrupulosamente los horarios convenidos.

 

TERCERO .- La suscrita, en su condición de esclava, expresa formalmente por este documento que pertenece por entero a su amo, que este último podrá hacer con la esclava lo que guste sin sobrepasar los límites establecidos y, que cuando sea tratada como esclava deberá tolerar y admitir lo siguiente:

 

a) Soportar el trato vejatorio que su dueño le imponga, al que deberá servir como domestica o criada si se le ordenase.

 

b) Aceptar, si ello complaciera a su amo, ser cedida o compartida con quien su amo ordenase.

 

c) Ceder su cuerpo totalmente con el único fin de procurar placer al amo, al que pertenece en cuerpo y alma.

 

d) Que su cuerpo y su voluntad no le pertenecen, aceptando de forma natural, humillada y abyecta el dominio y las órdenes de su propietario.

 

e) Consentir en ser atada y amordazada para sufrir poco a poco una doma que posibilite, con el transcurso del tiempo, una mejor entrega y placer para su propietario.

 

f) Soportar los insultos y cualquier tipo de humillación privada o pública que se la imponga.

 

g) Admitir y resistir cualquier tipo de castigo o tortura que no produzca lesiones ni deje marcas visibles o aparentes, salvo común acuerdo en algunos casos.

 

CUARTO .- Queda expresamente prohibido a la esclava:

 

a) Negarse o resistirse al dominio de su amo.

 

b) Hablar sin ser preguntada.

 

c) Contestar, cuando fuera preguntada, sin anteponer o posponer la palabra «amo».

 

d) Oponerse a los deseos de su amo y señor.

 

e) Levantar la vista hacia los ojos de su amo o sostener la mirada.

 

f) Desobedecer cualquier orden de su amo.

 

g) Rechazar aquellos vestidos, prendas u objetos que durante los periodos de sometimiento se le ordenase vestir.

 

h) No satisfacer todo lo especificado en el resto de los apartados.

 

i) Cerrar los labios o las piernas.

 

j) Sentarse sin que la superficie del trasero permanezca en contacto con el asiento sin trabas de ningún tipo.

 

k) Cruzar las piernas, sentarse en algún lugar o utilizar algún objeto sin el permiso de su amo.

 

QUINTO .- Transcurrido el periodo de doma, si se desease prorrogar el presente contrato de sumisión y propiedad, se redactaría un nuevo documento, pudiendo variar sus condiciones, sin alterar los acuerdos fijados en el presente documento salvo decisión del amo.

 

SEXTO .- Tal como ha sido especificado en la condición tercera, apartado b), la esclava podrá ser cedida o compartida con cualquier persona. En este caso la sierva o esclava deberá consentir que se la ceda, entregue o comparta con cualquier tercero, sin distinción de sexo, raza o ideología, y recibir sus insultos, burlas, golpes, castigos y vejaciones con las mismas facultades y limitaciones que se reseñan en este documento.

 

En dicho caso, la esclava únicamente podrá exigir a su amo que se la ciña una máscara que cubra su fisonomía con el fin de ocultar su identidad, en caso de que la entrega supusiese un riesgo de ser reconocida, evitando de esta forma posibles indiscreciones.

 

SÉPTIMO .- Pese a que el estado de esclavitud se asume el día de hoy, finalizada la doma y en caso de que se prorrogara este contrato y/o se practicara el marcado de la sierva, debe entenderse que la misma pasa a un mayor estado y situación de esclavitud.

 

En el caso de que la esclava aceptase ser marcada, debería comprometerse a ser marcada donde su amo desease, preferentemente en la zona del pubis o entre los muslos, con una pequeña señal que facilite su identificación y le recuerde en todo momento su entrega.

 

Dicha marca o señal no superará en ningún caso las dimensiones estrictamente necesarias y se aplicará mediante tatuaje o mediante la impresión directa de un hierro al rojo, en la parte elegida del cuerpo de la esclava, a la que previamente se habrá inmovilizado.

 

OCTAVO .- El marcado conferiría al propietario la facultad de vender los derechos sobre su sierva a cualquier persona, la cual se subrogará a los mismos, con total independencia de la voluntad de la esclava, quien deberá aceptar, ineludiblemente, tal transmisión, entregándose con presteza y sumisión a su nuevo propietario, que deberá aceptar todas las condiciones de este contrato respecto al trato de la esclava.

 

NOVENO .- En el mismo periodo de doma, el propietario impondrá nombre a la esclava, único con el que será llamada y con el que deberá responder durante los periodos de sumisión. Además, el propietario despreciará y humillará constantemente a su sierva, a la que considerará como un animal u objeto de su propiedad y para el que no tendrá más consideración que el respeto

 

escrupuloso del horario convenido y los límites establecidos.

 

Nada, absolutamente, estará prohibido al propietario, que podrá escupir, orinar y defecar sobre la esclava, gobernarla a golpes y patadas e insultarla y vejarla privadamente sin limitación alguna, sometiéndola a toda clase de humillaciones y castigos.

 

DÉCIMO .- La esclava, salvo orden en contra, deberá aceptar:

 

a) Cualquier orden, humillación. vejación o castigo que su amo le imponga, siempre que no se viole el presente documento.

 

b) Estar completamente desnuda en interiores.

 

c) Por la calle, vestidos amplios, sueltos y ligeramente abiertos. Ocasionalmente puede llevar medias y liguero, pero jamás pantys ni pantalones. Por supuesto ningún tipo de ropa interior. Levemente maquillada y perfumes suaves, con los ojos dirigidos al suelo y una permanente expresión de disponibilidad, sin un mal gesto y siempre accesible.

 

d) Nada le pertenece. El dolor es su única compañía. Tomará el hábito de dar placer y asumirá la entrega