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Cerebro, ¿quién dijo que piensa?
Grupo Elron

El cerebro es una máquina, y las máquinas, como todos saben, no piensan…

Afirmar que el cerebro piensa es un disparate tan grande como sostener que las computadoras también son capaces de pensar…

Si el cerebro pensara, bastaría con diseccionarlo para encontrarse con los pensamientos…

En realidad, el que piensa es el espíritu, porque la mente, el cerebro y el cuerpo son simplemente máquinas que le permiten operar en el plano físico. El espíritu es independiente de la materia y no necesita del cerebro para pensar.

¡No me vengan con esa tontería del espíritu, en este tratado de Psiquiatría dice claramente que el  cerebro piensa!

L. RONALD HUBBARD

En una época el hombre supo que tenía un alma. Habría sufrido un gran impacto si le hubieran dicho que algún día se tendría que escribir un libro para informarle, como un descubrimiento científico, de que la tenía…

HORACIO VELMONT

En esencia, las personas piensan distinto porque cada una es un espíritu único, y no hay dos espíritus iguales. Esto significa que aun si tuvieran exactamente el mismo cerebro seguirían pensando diferente. ¿Es tan difícil comprender algo tan sencillo?

Cada ser clonado tiene un espíritu individual que se incorpora al organismo físico si éste está apto. Esto significa que aun si se clonara al mismísimo Jesús, el clonado sería un espíritu completamente distinto. Hasta se podría dar la paradoja de que el propio espíritu de Judas se incorporara al cuerpo de Jesús clonado.

JORGE OLGUÍN

El 10 % del espíritu encarnado, además de pensar diferente por ser alguien único, con conocimientos y vivencias personales, también piensa distinto a causa de su propio ego y de los engramas que reciba a lo largo de su vida que condicionan su forma de pensar. Atribuir la diferencia de pensamientos entre los encarnados a la química del cerebro no es más que una falacia de científicos que siguen razonando tan infantilmente como los del siglo XVIII (“del cielo no caen piedras porque en el cielo no hay piedras”).

 

 

 

 

CIENTIFICOS ASEGURAN QUE NO HAY DOS CEREBROS EXACTAMENTE IGUALES

Enlace a la página (Clarín.com)
Descubren por qué se piensa distinto

No todos usan las mismas neuronas, incluso en la actividad mental más simple.


Robert Lee Hotz. LOS ANGELES TIMES. ESPECIAL

En los debates sobre doctrinas de la creación, los biólogos especialistas en evolución son presionados por lo general para explicar de qué manera la naturaleza pudo crear algo tan complejo como el cerebro humano. Hasta Alfred Wallace, el biólogo del siglo XIX que descubrió la selección natural junto con Charles Darwin, no podía aceptar que un órgano del aprendizaje y el pensamiento tan flexible pudiera surgir por prueba y error.

No hay dos cerebros exactamente iguales, a pesar de toda su semejanza anatómica general. Cada cerebro se modifica a lo largo de la vida y se ve alterado por la experiencia y el envejecimiento. Hasta las actividades mentales más simples, como observar un punto en movimiento, pue den afectar zonas distintas del cerebro de las personas.

Los científicos descubrieron, de hecho, que detrás de cada diferencia personal en pensamiento, actitud y capacidad hay una asombrosa variedad de neuronas. Algunas se activan únicamente al percibir una línea vertical derecha; otras, al verse expuestas a un ángulo recto. Algunas responden a las emociones de una expresión del rostro o a características sociales. En tanto que otras guardan un recuerdo mucho tiempo después de desaparecido el recuerdo consciente.

Para reaccionar de forma tan selectiva ante las experiencias, cada una de estas células debe variar respecto de las vecinas, algo tan singular como un rostro en medio de una multitud. Pero ¿qué es lo que genera este tipo de diversidad?

Alysson Muotri, biólogo brasileño de 31 años especialista en cáncer, y su esposa María Marchetto, de 28, se dedican desde hace años al estudio de este tema en el Instituto Salk de Estudios Biológicos de La Jolla, California, Estados Unidos.

Si las sospechas de Muotri son correctas, una cadena de sustancias bioquímicas es la que hace que miles de millones de neuronas del cerebro de cada persona se desarrollen de formas claramente distintas. Es por ello que mellizos idénticos pueden tener formas de pensar distintas.

Muotri y Marchetto analizaron cientos de muestras a la búsqueda de alguna señal que mostrara que la secuencia de ADN había modificado las neuronas. Analizar cada muestra de tejido bajo la luz ultravioleta llevaba una hora.

En cada cerebro humano, hay tantas neuronas como galaxias en el Universo —cerca de 100 mil millones—. Los recuerdos están hechos de esta materia gris. De la misma forma que la inspiración y la imaginación.

Las corrientes electroquímicas de emoción e intelecto corren por estos laberintos vivos de neuronas a una velocidad de 320 kms por hora. Cuando éstas se ven bloqueadas, desvíadas o dañadas, las capacidades se atrofian. Y la personalidad se desintegra.

A través de la exploración de la vida y muerte de estas células, los expertos esperan enterarse de qué forma la bioquímica se convierte en pensamiento. Y están descubriendo entre las moléculas de la vida mental señales de una lucha evolucionaria por la supervivencia.

Antes se creía que el cerebro perdía su capacidad para generar neuronas nuevas. Pero se probó que aun las mentes de adultos jóvenes generaban miles por día en áreas cruciales para el aprendizaje y la memoria.

TRADUCCION: Silvia S. Simonetti

 

 

 

ESTRUCTURA DEL HOMBRE

 

POR HORACIO VELMONT

 

(SEGÚN LAS ENSEÑANZAS DE L. RONALD Hubbard)

 

No somos seres humanos teniendo una experiencia espiritual, somos seres espirituales teniendo una experiencia humana. Teilhard de Chardin.

 

La pauta fundamental es que somos espíritus puros y nuestro verdadero hogar es el mundo espiritual. El espíritu es inmortal y sólo puede decirse que “muere” verdaderamente cuando al llegar el Big Bang vuelve a formar parte del Absoluto.

El hombre, es decir, el ser humano encarnado, se compone de tres partes fundamentales: 1) espíritu; 2) mente y cuerpo. De los tres, solamente piensa el espíritu, porque la mente y el cuerpo son simplemente máquinas.

A su vez, la parte espiritual del hombre se divide en:

1) Thetán (Alma o Yo Superior, según cada filosofía), que es el 90 % de espíritu que queda en su plano espiritual cuando el 10 % encarna.

2) Mente analítica (Yo personal o Yo terrenal), que es el 10 % de espíritu encarnado.

Llamamos “Mente analítica” al espíritu encarnado (10%) porque para saber primero tiene que analizar. En cambio, el espíritu no necesita analizar para saber: directamente sabe.

La mente involucra al cerebro y es utilizada por el espíritu para desenvolverse en el plano físico a través de un organismo material.

Obviamente, la entidad superior es el espíritu, ya que sin espíritu el cuerpo no tendría vida.

Por el contrario, el espíritu no necesita de un cuerpo para tener vida, ya que éste es solamente, como hemos dicho, un instrumento para operar en el plano físico.

La palabra Thetán fue utilizada por Ron Hubbard en Cienciología como equivalente de “espíritu”, sin profundizar demasiado en el hecho de que en realidad se encarna solamente con un 10 % de espíritu.

Esta circunstancia contribuyó a que los cienciólogos crean que el espíritu encarna en un 100 %, lo cual es un error.

Decimos que Ron no profundizó en este hecho en el sentido de que no hizo hincapié suficientemente en él, pero sí lo dejó aclarado en su libro “Una historia del hombre”, donde dice claramente que el espíritu no encarna en su totalidad, poniendo el ejemplo de una astilla en el pulgar.

La palabra Thetán proviene de la letra griega theta que en electroencefalografía indica un ritmo cerebral más lento y predomina en el nivel de la percepción extrasensorial.

En el plano físico, reiteramos, sólo un 10 % de nuestro espíritu anima nuestro cuerpo. El otro 90 % se encuentra en un plano de vibración superior, el que nosotros llamamos el mundo espiritual.

Cuando desencarnamos seguimos existiendo como espíritu, ya que éste es inmortal.

A través de la mediumnidad es posible comunicarse con cualquier espíritu, sea Thetán (90 %) o espíritu puro (100 %).

En el plano espiritual los espíritus se comunican a través de la telepatía, pero en el plano físico la telepatía no existe porque el cerebro no está diseñado para ella.

 

 

NOMENCLATURA

 

Resumiendo lo precedentemente expuesto, las denominaciones de las diversas partes del espíritu son:

1) Espíritu: es el espíritu puro 100 %, es decir, cuando no está encarnado.

2) Thetán (Alma o Yo Superior): es el espíritu 90 %, es decir, cuando el 10 % está encarnado.

3) Mente analítica (Yo Personal o Yo Terrenal): es el espíritu 10 %, es decir, el Pensador en el plano físico, que sin ser consciente de ello, salvo casos excepcionales, recibe ideas de su 90 %.  

La mal llamada “muerte” no es más que la reunión del 90 % con el 10 %, aunque esta idea tampoco es exacta, ya que nunca estuvieron desunidos porque se trata del mismo espíritu.

El ejemplo práctico sería el de una varilla que se pasa por el ojo de una cerradura, quedando de un lado el 10 % y el 90 % del otro lado. Desencarnar sería algo así como retirar la varilla del ojo de la cerradura.

 

Información complementaria