| Índice | El planeta de los simios LIX La necrofilia |
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Cualquier semejanza con la realidad no es ninguna coincidencia.
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Si una afirmación hiere tu sentido común, entonces no es verdad. La única verdad para ti es la que tú consideras como verdad. |
Yo no soy ningún necrófilo, pero mi mejor chiste es éste: Veinte simios y una simia naufragan en una isla. Al cabo de un año, la simia está tan asqueada de lo que tiene que hacer para satisfacer a los simios que se suicida. Al cabo de otro año, los simios están tan asqueados de lo que tienen que hacer para satisfacerse que deciden enterrarla.
Espero que no me tilden de exquisito, pero yo las prefiero vivitas y coleando…
Yo alardeo mucho de que no soy necrófilo, pero cuando las veo así quietitas y con los ojos cerrados me vuelvo como loco…
Comandante Taylor, estas personas son del club de necrófilos y parece que quieren asociarlo…
¡Ah, si yo les contara las cosas que hice cuando trabajaba de embalsamador!
I
La Psiquiatría caracteriza a la necrofilia, expresión que proviene del griego y que significa atracción por la muerte (o por los muertos), como una perversión sexual que provoca en quien la padece excitación por la contemplación, el contacto, la mutilación o simplemente la evocación mental de un cadáver.
Cuando un paciente le relata al psiquiatra su atracción por los cadáveres, éste rápidamente le diagnostica “necrofilia”, pero como desconoce la existencia de la mente reactiva el único tratamiento que se le ocurre es la “terapia de aversión”, con lo cual le implanta al pobre infeliz un engrama opuesto al que ya tenía, provocándole una esquizofrenia galopante. En la película de Kubrik, “La naranja mecánica”, al personaje principal le sucede algo parecido. JORGE RAÚL OLGUÍN
La necrofilia también está presente en la religión
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No llores, Rosita, por lo menos murió en estado de gracia… Me parece que Rex está adquiriendo rasgos humanos…
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NECROFILIA Y ABERRACIÓN por Horacio Velmont (según las enseñanzas de L. Ronald Hubbard) “El humor, como el amor, forman parte de la Creación” (Eón) El tema de la muerte siempre produce cierto escozor debido a que como carecemos de memoria reencarnativa, al no recordar de donde venimos tampoco recordamos hacia donde vamos. Sin embargo, la muerte es algo que hemos enfrentado muchísimas veces a lo largo de las diversas existencias, y aunque siempre hemos perdido la partida, no por eso hay que verla como algo trágico. Incluso aquellos que han llevado una vida oprobiosa cometiendo los más aberrantes actos en contra de sus hermanos –Atila, Gengis Khan, Hitler, por citar sólo a algunos–, y aunque vayan a parar a la Octava Esfera, tienen la oportunidad de zafar en cuanto se den cuenta de que al semejante hay que respetarlo. Pero si bien la muerte en sí no es algo como para ponerse demasiado serio, sí lo es cuando hablamos de la necrofilia. El primer pensamiento que trae la necrofilia es sobre cómo puede alguien sentirse atraído por un cadáver, por más que tenga lindo trasero, hermosos senos, labios carnosos y para colmo largos cabellos rubios. Pero esto da la pauta del terrible poder compulsivo que tiene la mente reactiva sobre la mente analítica y el organismo cuando por un azar del destino aparece en el ambiente un restimulador del engrama que ordena esta conducta. Cuando hablamos de necrofilia no estamos hablando solamente del sexo que ocasionalmente pueda tener alguien que por su trabajo está en contacto con cadáveres, sino también –y especialmente– de casos extremos muy bien estudiados por la Medicina: copulaciones con cadáveres de niños de pocos meses, hasta ancianos o ancianas de más de setenta años de edad, sin excluir el asesinato para la cópula posmorten. El trágico "violador de Lesseps", en Barcelona (1999), violentó, mató y copuló con varias ancianas de más de 85 años. La última de ellas a los dos días de salir de la cárcel por buena conducta, tras haber pasado unos doce años en ella por travesuras idénticas. Existe una "necrofilia de guerra" entre los pueblos primitivos. La violación de las mujeres muertas, o de hombres, sería una actividad trivial entre ciertas tribus nómadas del norte de África en tiempos antiguos. Claro que, más recientemente, se han visto cosas muy similares en las guerras de los Balcanes europeos, y con toda certeza en cualquier guerra. Entre los Kimbamba de África está permitido que el novio, si se le muere la novia durante la boda, copule con el cadáver para celebrar como Dios manda la fiesta nupcial; las canciones indígenas aluden alborozadas a gozosos embarazos después de la muerte. Según una noticia que apareció publicada en un periódico, un celador hospitalario rumano, en funciones de trabajo en un mortuorio, recibió el susto de su vida cuando en el trance de cohabitar con el supuesto cadáver de una mujer, ésta despertó en plena cópula de su estado cataléptico, que era en realidad lo que le había sucedido. Sus gritos dejaron helado al caliente celador, que con toda certeza se hizo acreedor a un engrama de lujo que en el futuro, ninguna duda cabe, le impedirá acercarse a un cadáver a menos de un kilómetro. El carnicero de Rostov, ajusticiado en la década de los 90, en Rusia, tras diecisiete años de tareas y 52 muertos entre niños y niñas, se masturbaba mientras estrangulaba o acuchillaba a sus víctimas, y llegaba al orgasmo en el momento en que éstas exhalaban el último suspiro. Además, como si nada, cortaba algunas partes de sus cuerpos, sobre todo los genitales, para después deglutirlos en bocadillos. No es nuestra intención hacer un análisis morboso de los actos necrófilos a lo largo de toda la historia, no sólo porque terminaríamos asqueados, sino porque lo que queremos fundamentalmente es dejar sentado el tremendo poder de la mente reactiva para impulsar al organismo a las más increíbles iniquidades. Y también para volver a poner de presente que la única posibilidad que tiene de zafar una persona que padezca de este trastorno, es recurrir a la tecnología desarrollada por Ron Hubbard en Dianética y Cienciología. ¿Cómo podría adquirir alguien la compulsión de copular con un cadáver? La respuesta es que podría ser cualquier palabra que se haya dicho en su entorno mientras estuviera con la mente analítica desconectada, sea por desmayo, conmoción, anestesia o cualquier otro motivo. Pongamos por caso un diálogo en el quirófano al lado del paciente anestesiado, que recibe las conversaciones y todo lo que sucede en forma de órdenes hipnóticas de alto poder porque está presente el dolor. Hay que tener en cuenta que no importa que el diálogo sea en tono de humor y con las palabras de doble sentido, porque para la mente reactiva no existe el humor y todo lo que se dice lo archiva literalmente. – Eres un mujeriego sin escrúpulos, y para ti es lo mismo que la mujer tenga diez años, veinte, treinta o cincuenta. – Así es, me gustan toda, y a todas me las tiro. – ¿Y si es una anciana de noventa años? – Mejor aún. – ¿Y si está muerta? – Son las más sabrosas. Además, les puedes hacer de todo que no se quejan. Por más que todo esto no sea más que una conversación cargada de humor como para matar el tiempo, al ser hecha ante un paciente anestesiado al que además lo están cortando, la mente reactiva igualmente lo recibe como engrama, y si más tarde al pobre infeliz se le restimula, ¡pues que tiemblen los cadáveres que se le pongan a tiro! Seguidamente transcribimos un texto que hemos encontrado en Internet que demuestra claramente el problema que acarrea este tipo de trastorno no sólo a las familias de las víctimas, sino también para las autoridades. Necrofilia Por LAUTREAMONT Buscan al que inhumó cuerpo y sacó en él instintos sexuales. Necrofilia con joven difunta. La Policía de Juigalpa, Chontales, tiene fuertes sospechas de la existencia de un tenebroso caso de necrofilia, que consiste en la enfermedad sexual que sufren algunos individuos que se sienten atraídos por cadáveres, al extremo de saciar sus deseos sexuales en ellos. Las sospechas surgieron luego de conocer la denuncia de la profanación de una tumba donde fue sepultada recientemente el cuerpo de una muchacha de 24 años. CADAVER CON PIERNAS ABIERTAS El lunes, a las dos de la tarde, la Policía de Juigalpa conoció el caso de la extraña profanación de una tumba y encontraron el cadáver despojado de sus vestimentas y con sus piernas separadas, lo que hace presumir a las autoridades y familiares de la difunta, que existió alguna especie de necrofilia. De acuerdo al informe de la Policía, los tenebrosos hechos sucedieron en el cementerio La Libertad, de Juigalpa, donde descansan los restos de quien en vida fuera la joven Flor Esmilda Pérez Martínez. La Policía reveló que se profundiza en las investigaciones y señalaron que ya tienen un círculo de sospechosos, especialmente entre borrachitos, prostitutas y drogadictos que acostumbran realizar orgías y de inspirarse en el dios Baco en los cementerios. Aunque las denuncias de alterar la paz de los muertos ha sido constante en cementerios de diversas partes del país, hasta el momento no se conoce de ningún caso tipificado como necrofilia que haya sido conocido por los tribunales comunes, por lo menos durante las dos últimas décadas. OTRO TIPO DE DENUNCIAS Las denuncias surgidas de los cementerios hablan del irrespeto hacia los muertos por parte de sujetos adictos al licor y a las drogas en compañía de damas que gozan de poca reputación y que realizan orgías sexuales entre ellos. Igualmente se han conocido denuncias de grupos de sujetos que llegan a los cementerios a realizar ritos satánicos y actos de brujería, pero es la primera vez que existe presunción de un caso de necrofilia. Si se comprobara que el caso de Juigalpa es necrofilia, eso sería gravísimo y las autoridades deberían buscar una forma de ejercer vigilancia en los camposantos. La necrofilia en Nicaragua es un tabú, son muy pocas las personas que se atreven de hablar sobre esa enfermedad sexual. De acuerdo a informes recabados, los casos de necrofilia son más comunes en países europeos y en las grandes ciudades norteamericanas. No hay ninguna necesidad de diagnosticar a alguien que padece de necrofilia porque el contenido engrámico de la mente reactiva no solamente puede impulsar a este tipo de conducta, sino también a innumerables otras, aunque pueda ser ésta la que domine. Lo lógico, entonces, es eliminarle todos los engramas y llevarlo al estado de clear, porque aunque su conducta sea predominantemente necrofílica puede haber otros engramas que aún no se han restimulado y,como siempre se dice, “mejor es prevenir que curar”. Y ésta es toda la sencilla historia de la necrofilia.
Bibliografía: El planeta de los simios XIV (una de las mejores demostraciones de los extremos aberrantes a los que puede llegar el hombre cuando se le restimulan sus engramas es el uso de la tortura para arrancar confesiones). El planeta de los simios XIX (las conversaciones en torno a una persona inconsciente deberían considerarse como atentado a la cordura, especialmente si está anestesiada, porque se graban en sus células como órdenes hipnóticas de alto poder). El planeta de los simios XXVIII (se devela que el “piercing”, que es la costumbre de perforar determinadas partes del cuerpo para decorarlas con algún tipo de joya, tiene origen en engramas que ordenan compulsivamente esa actitud irracional). El planeta de los simios XXIX (se devela que el tatuaje, lo mismo que el “piercing”, tiene origen en engramas, y que el aducido motivo de embellecimiento no es más la justificación analítica de la aberración). El planeta de los simios XXX (se devela que el físicoculturismo, lo mismo que el tatuaje o el “piercing”, tiene origen en engramas y que todos los intentos de justificarlo son falsos). El planeta de los simios XXXI (sin duda alguna la mutilación genital femenina constituye una de las más incalificables aberraciones de nuestro planeta, pero lo peor es que se escuda en supuestas tradiciones religiosas, lo que hace más difícil su erradicación). El planeta de los simios XXXII (la Psiquiatría está tan lejos de saber el origen de la automutilación como un microbio de llegar a comprender la teoría de la relatividad). El planeta de los simios XXXIV (el celibato sacerdotal, lejos de deberse a motivos espirituales, de la misma forma que cualquier perversión sexual tiene origen en la mente reactiva). El planeta de los simios XXXV (la dislexia, de la misma forma que el autismo, el daltonismo y otros trastornos mentales, tiene origen en la mente reactiva y la única curación posible es a través de Dianética). El planeta de los simios XXXVI (el machismo, entendido en general como el desprecio de la mujer, además de tener origen en la mente reactiva, parte de una base falsa, porque “hombre” y “mujer” son simplemente roles del espíritu que desaparecen al desencarnar). El planeta de los simios XXXVII (el antisemitismo es solamente un eufemismo para denominar a lo que no es más que un trastorno mental, más precisamente una enfermedad psicogénica originada en engramas). El planeta de los simios XXXVIII (la violencia escolar no desaparecerá mientras padres y maestros desconozcan la existencia de la mente reactiva, los engramas y la tecnología desarrollada por L. Ronald Hubbard para llevar a los niños hacia la cordura). El planeta de los simios XXXIX (tanto los que discriminan como los que luchan en contra de la discriminación están aberrados porque toda su conducta proviene de la mente reactiva). El planeta de los simios XL (los psiquiatras han inundado la Red con explicaciones disparatadas sobre el origen de la homofobia, y ni siquiera se han acercado a su verdadero origen, la mente reactiva, ni menos aún a su solución). El planeta de los simios XLII (sin duda alguna uno de los grandes males de la humanidad es el alcoholismo, pero esta adicción desaparece cuando se elimina el engrama que impulsa a beber). El planeta de los simios XLIII (uno de los miedos más populares es el de viajar en avión o aerofobia, y como todas las fobias su origen es la mente reactiva y la dramatización de engramas del tipo “nunca vueles o morirás”). El planeta de los simios XLIV (la aracnofobia, de la misma forma que la aerofobia, constituye una de las fobias más populares, pero sin perjuicio de que el miedo a las arañas sea inherente al hombre, también puede ser provocada por engramas, en cuyo caso es sumamente aberrativo). El planeta de los simios XLV (las fobias en general, de la misma forma que todas las aberraciones, tienen su origen en la mente reactiva y desaparecen cuando la persona llega al estado de clear, es decir, cuando mediante la terapia dianética se la libera de de engramas). El planeta de los simios XLVI (la Psiquiatría para mantener su vigencia inventa nuevas fobias, como la llamada “fobia social”, pero en definitiva es “el mismo perro con distinto collar”, porque todas proceden de la restimulación de engramas). El planeta de los simios XLVII (de todo el catálogo de las fobias realizadas por la Psiquiatría, la más ridícula e inútil es sin duda alguna la clasificación por tipo de animal: cinofobia, miedo a los perros; elurofobia, miedo a los gatos; ictiofobia, miedo a los peces, etc.). El planeta de los simios XLVIII (la claustrofobia integra una de las infinitas categorías de aberraciones clasificadas erróneamente por la psiquiatría porque siempre va asociada a otras fobias). El planeta de los simios XLIX (los síntomas que la Psiquiatría atribuye al trastorno que denominan “ataque de pánico”, tales como náuseas, palpitaciones, desmayos, etc., no son más que los artilugios que utiliza la mente reactiva, como mecanismo de supervivencia, para salvar al organismo de una situación de peligro, real o imaginaria). El planeta de los simios L (la misoginia es un trastorno mental de la misma entidad que el ataque de pánico, la claustrofobia o la zoofobia, por citar solamente a tres, porque todos ellos provienen de la mente reactiva). El planeta de los simios LI (la cleptomanía tiene origen en la mente reactiva y en engramas que dictan imperativamente esa conducta y la prueba está en que cuando la persona llega a clear la compulsión a robar cosas desaparece definitivamente). El planeta de los simios LII (la terapia de aversión es uno de los más aberrantes “tratamientos” de la Psiquiatría, sólo superado en disparate por la lobotomía y el electroshock). El planeta de los simios LIII (la masturbación es un placer inocente que los lobos rapaces de la Iglesia pretenden erigir en pecado para hacer sentir culpables a sus fieles y así manipularlos mejor). El planeta de los simios LIV (la Psiquiatría, al ignorar la existencia de la mente reactiva y los engramas, brinda explicaciones banales sobre los motivos por los cuales no se debe infligir castigos corporales a los niños). El planeta de los simios LV (la ludopatía o adicción al juego, que tanta perplejidad causa en los psiquiatras, es uno de las tantos trastornos que se curan con Dianética). El planeta de los simios LVI (el sexo no está exento de cierta dosis de sadismo y de masoquismo, y su práctica, salvo casos extremos, claro está, no es censurable cuando las partes libremente lo acuerdan). El planeta de los simios LVII (la ninfomanía o la compulsión que tienen algunas mujeres de tener sexo reiteradamente se debe e engramas que dictan esta conducta y desaparece cuando se los elimina de la mente reactiva). El planeta de los simios LVIII (el síndrome del Casanova o del Don Juan tiene el mismo origen que la ninfomanía y el mismo método de curación, la limpieza de la mente reactiva de su carga engrámica).
Asimismo, es muy ilustrativo el tema de la justificación expuesto en “Origen de la estupidez”.
* Advertencia: Dianética y Cienciología son marcas registradas y aquí se las menciona exclusivamente con fines informativos y de difusión. El Grupo Elron es una organización independiente sin fines de lucro, políticos o religiosos, y la distribución del material es totalmente gratuita. Para información sobre marcas registradas: http://www.scientology.org/en_US/feature/legal/trademark.html Dianética y Cienciología han sido complementadas por el profesor Jorge Olguín mediante las técnicas de Psicointegración y Psicoauditación
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