Índice

El planeta de los simios LVII

La ninfomanía

Grupo Elron

 

jjklj.gif (14146 bytes)

Cualquier semejanza con la realidad no es ninguna coincidencia.

 

 


Si una afirmación hiere tu sentido común, 
entonces no es verdad. La única verdad para 
ti es la que tú consideras como verdad. 

 


¿Qué es esa tontería de la ninfomanía?

Yo tengo un remedio infalible para tratar a las pacientes ninfómanas cuando tienen una crisis en mi consultorio, les hago una cura de urgencia…

Comandante Taylor, creo que usted necesita una cura

de urgencia, ¿quiere que le traiga una ninfómana?

Mira, Nova, tienes que controlarte un poco, no puedes

pedirme sexo a cada momento, tienes que ir a un

psiquiatra para que te haga una cura de urgencia…

Si yo hubiera sabido lo que era una “cura

de urgencia” me hubiera hecho psiquiatra…

La ninfomanía es el deseo compulsivo de tener relaciones sexuales. La Psiquiatría la considera como una patología sexual que se da en la mujer, en la que la preocupación por el coito domina su mente aun después del acto sexual mismo, inclusive interfiriendo con las actividades cotidianas.


L. RONALD HUBBARD

La adicción al sexo tiene el mismo origen que la adicción al juego, al tabaco, al alcohol, y a cualquier otra adicción catalogada por la Psiquiatría, es decir, la mente reactiva y la dramatización de engramas que impulsan a esa conducta. Las adicciones, en términos científicos, son trastornos psicogénicos (y no “psicosomáticos”, como erróneamente se los denomina) y desaparecen cuando mediante la terapia dianética se encuentra y elimina el o los engramas que las causan.

JORGE RAÚL OLGUÍN 

 

Descontando los casos muy excepcionales en los que la adicción al sexo puede ser de carácter orgánico, la llamada “ninfomanía”, además de originarse en engramas que impulsan a esa conducta, puede provenir de uno de los roles del ego. La solución es “Psicointegración”, la técnica que integra la mente para que los roles no nos manipulen, y puede verse en “Psicointegración”.

 

 

Este artículo, uno de los tantos que existen en la Red sobre la adicción al sexo, muestra claramente la perplejidad que existe sobre este tema

Enlace a la página

Adictos al sexo

 

La ninfomanía es lo que “la sociedad considera excesivo”, en palabras de Carlos Núñez, experto de Main Clinic. ¿Pero qué es excesivo? ¿Qué es mucho o poco y, sobre todo, qué es normal?

 

 

 

 

 

- ¿Cuántas relaciones mantenéis al mes?- Le pregunta un sexólogo a una pareja.
- Poquísimas... sólo tres.- Responde él.
- Muchísimas... Tres.- Dice ella.

Si hablamos de ganas de sexo, hay muchas mujeres que lo sienten e incluso es un deseo violento y, menos mal, insaciable, es decir, no se apaga para siempre al primer “revolcón”.

Si hablamos de enfermos, la expresión correcta no es ninfómana, sino “adicta al sexo”.

Algunas asociaciones indican que afecta a un 6% de la población (hombres y mujeres), y expertos de la clínica Sierra Tucson (Arizona, EE.UU.), que trataron al primer adicto famoso, Michael Douglas, elevan la cifra a un 7-10%. En el centro Catalán de Tratamiento de Adicciones Sociales tratan a 50 personas al año con este problema.

En la asociación Adictos al Sexo y al Amor Anónimos recalcan que la sociedad no lo acepta como una adicción. “O es muy macho o una ninfómana guarra”, dice uno de sus miembros.

“Se puede ser adicto al chocolate, a la comida, al tabaco, al alcohol... y al sexo. Es un problema psicológico, no un desorden sexual”, asegura Ana Márquez, de la Fundación Sexpol.

En 1860, el médico Isaac Baker Brown se hizo célebre y rico, al introducir una cirugía especialmente útil, según él, en casos de ninfomanía: la extirpación del clítoris. Durante mucho tiempo se pensó que el origen estaba en el tamaño de este órgano.

Hoy nadie duda de la necesidad de un psicólogo para su tratamiento, porque, como recalca Ana Márquez, el problema es psicológico, no sexual.

Algunos expertos aconsejan el apoyo de fármacos; para los hombres, bloqueadores de testosterona; para las mujeres, medicamentos antidepresivos. También hay quien aboga por la sobriedad sexual, salvo si se cuenta con pareja estable.

 

 

 

NINFOMANÍA Y ABERRACIÓN

 

 

 

por Horacio Velmont

 

 

 

(según las enseñanzas de L. Ronald Hubbard)

 

 

 

Supongamos que usted tiene una humedad en la pared y llama al plomero, y éste, luego de examinarla le dice: la pared tiene “anomalía marrón”.

 

Naturalmente usted le preguntará a qué se refiere, y entonces él le explicará muy “sabiamente”, que cada humedad tiene un color particular, y de acuerdo a este color él cataloga y encara el problema.

 

¿Qué pensaría de un plomero que le dice algo así? ¿Qué está completamente loco? Bien, usted acaba de definir al psiquiatra.

 

El psiquiatra hace lo mismo que el plomero, que por supuesto ignora que la causa de la humedad en la pared es el caño roto, es decir, se guía por el efecto y no por la causa.

 

Así, llama a la compulsión de jugar “ludopatía”, a la compulsión por beber “alcoholismo”, a la compulsión por fumar “tabaquismo”, al miedo a los espacios abiertos “agorafobia”, el temor por los espacios cerrados “claustrofobia”, y así por el estilo.

 

Lo que está haciendo el psiquiatra es simplemente catalogar el trastorno por el efecto que produce, algo completamente superfluo porque todos tienen el mismo origen, la mente reactiva y la dramatización de engramas.

 

Catalogar los trastornos por sus efectos es lo mismo que catalogar la humedad de las pared de acuerdo al color que produce la mancha.

 

Aclarado este punto, veamos cómo puede producirse la adicción al sexo. Supongamos que una niña llamada Rosita está muy enferma y delirando por la fiebre. A su lado está la madre conversando con una amiga y por supuesto ninguna sabe nada de engramas ni que la mente reactiva de la niña está grabando todo lo que ocurre en su entorno.

 

 

 

– Ayer fui a confesarme y el sacerdote me dijo que es pecado tener sexo con preservativo, y también me dijo que si mi esposo me lo exige yo puedo salvarme si no gozo con él.

 

– ¿Tú no gozas con el sexo?

 

– No, nunca gozo con el sexo. Finjo que gozo, pero en realidad no gozo.

 

– ¿Y así no es pecado?

 

– Puedo tener todo el sexo que quiera sin pecar…

 

– ¿Es decir que tienes sexo todo el tiempo sin problemas?

 

– Así es.

 

 

 

Bien, en la mente reactiva de Rosita este diálogo está grabado a fuego como una orden hipnótica que impulsa al sexo reiterado, empeorada por la fiebre.

 

Naturalmente, es posible que el engrama nunca se restimule, pero si lo hace, Rosita, ya adolescente, la puede pasar muy mal.

 

Hemos encontrado en la Red este texto que seguidamente transcribo porque da la pauta del problema que tienen aquellas mujeres con un engrama de esta naturaleza.

 

 

 

Me llamo Natalia y creo que soy ninfómana. Quisiera saber qué tengo que hacer porque me está trayendo muchos problemas. Deseo al novio de mi hermana, veo a mi padre en ropa interior y mi vagina empieza a lubricarse y no sé que hacer. Me la paso encerrada llorando y tuve que recurrir a un vibrador por que no aguanto más. Espero que me puedan ayudar, desde ya muchas gracias.

 

 

 

¿Cuál fue la explicación que le dio el psiquiatra al que le consultó? ¡Pues un total disparate!

 

 

 

En mi experiencia profesional el término ninfomanía lo traduciría en un trastorno bipolar o adicción en el que uno de sus síntomas mas frecuentes es el cambio en el pensamiento y conducta sexual con un marcado incremento en la fase maníaca y una disminución e incluso total desaparición de la sexualidad con visos de culpa y vergüenza por lo que se pensó e hizo en ese estado.

 

El solicitar ayuda con un profesional de la salud mental es un buen inicio.

 

Un grupo de autoayuda como adictos al sexo anónimos si lo hay en tu localidad , puede ser otra posibilidad.

 

En cuanto a la masturbación es una practica reconocida e incluso recomendada, mientras no te genere sentimientos de culpa y la percibas como lo que es una autoestimulacion y una forma de explorar y conocer tu propia sexualidad.

 

 

 

No quiero pensar en la desazón que habrá sentido Natalia con esta respuesta, cuando lo correcto hubiera sido explicarle la función de la mente reactiva y los engramas y que una compulsión así es fruto simplemente de una orden hipnótica que alguien en un momento determinado de su vida le implantó sin saberlo.

 

Si tenemos una humedad en la pared que la está destruyendo y el plomero nos dice que hay un caño roto por el que pierde agua y provoca la humedad, y lo que hay que hacer es encontrar la rotura y repararla, ¿no nos sentiríamos más tranquilos que si nos da una larga explicación sin referirse nunca a la causa en concreto?

 

Ahora que sabemos cuál es el verdadero origen de la ninfomanía, veamos un poco las vaguedades de la Psiquiatría sobre esta cuestión.

 

 

 

¿Qué es la ninfomanía?

 

La palabra “ninfomanía” viene de ninfa y de manía. Las Ninfas en la mitología griega eran las deidades del bosque, de las aguas y del campo. Se entiende por manía una preocupación excesiva.

 

Por lo tanto, se entiende por ninfomanía a un apetito sexual exagerado de la mujer, el límite de lo normal no esta definido claramente, pero se puede decir que existe patología sexual si las preocupaciones sexuales tienden a dominar el pensamiento consciente aun después de que el acto sexual ha sido ejecutado. O si el sexo tiene una influencia tan dominante que interfiere con otros aspectos de la vida diaria del individuo.

 

La ninfomanía o deseo sexual aumentado y compulsivo de la cópula en las mujeres debe de diferenciarse de la “promiscuidad”, la cual implica un pensamiento deliberado hacia actos sexuales, con o sin deseo sexual o placer.

 

A la hipersexualidad masculina se le denomina “Andromanía” o “Satiriasis”

 

 

 

¿Qué provoca la ninfomanía?

 

El funcionamiento sexual, la capacidad y el instinto están determinados biológica y psicológicamente tanto en le hombre como en la mujer y pueden ser modificados por varios factores:

 

La hipersexualidad es generalmente una manifestación de problemas psicológicos, pero puede ser debida también a padecimientos orgánicos.

 

 

 

¿Qué puede provocar la hipersexualidad orgánica?

 

La hipersexualidad orgánica de deben a lesiones en la zona límbica del encéfalo, por tumores o por accidentes angioencefálicos. En los monos, la extirpación bilateral de los lóbulos temporales-especialmente de las puntas que implican el hipocampo, el gancho del hipocampo y de las amígdalas, provoca una hipersexualidad extrema.

 

También en las epilepsias psicomotoras, la ninfomanía puede presentarse durante un episodio de convulsiones del lóbulo temporal vía la estimulación de las zonas mencionadas. Durante este estado se pueden cometer crímenes sexuales en un estado de automatismo o de fuga, después el o la paciente se encuentran amnésicos para el incidente.

 

Un caso llamativo es el síndrome de discontrol en el que la paciente presenta hipersexualidad (ninfomanía) con exceso de brutalidad física, dipsomanía y con tendencia a tener accidentes; su causa es neurológica.

 

Algunas drogas como las anfetaminas, opiáceos y andrógenos pueden provocan aumento del deseo sexual en algunas mujeres.

 

Los cambios hormonales que experimentan durante sus reglas pueden ocasionar un aumento de la libido que en raros casos es muy intenso. Por ejemplo en la menopausia, la disminución fisiológica de los estrógenos resulta en un aumento relativo en andrógenos lo ocasiona en ocasiones el cuadro.

 

 

 

¿Qué puede provocar la hipersexualidad psicógena?

 

La ninfomanía puede ser una manifestación secundaria transitoria de algunas enfermedades psiquiátricas, como puede ser los estado psicóticos orgánicos, en la fase hipomaníaca de la psicosis maníaco-depresiva y en algunas esquizofrenias. En este estado los pacientes no tienen responsabilidad de los actos sexuales que cometen, aunque pueden estar completamente conscientes de lo que hacen.

 

Los trastornos de la personalidad, como por ejemplo en los limítrofes, en la personalidad sociopática, la ninfomanía puede estar presente y ésta es de origen psiconeurótico.

 

En otras ocasiones puede deberse a causas emocionales, en donde hay una creencia equivocada de que la manera de tener afecto es a través de las relaciones sexuales, o solamente pueden comunicarse con personas del sexo opuesto mediante el contacto físico, por lo que las relaciones sexuales no tienen un fin de satisfacción sexual sino afectivo. Este intento de buscar afecto a través de las relaciones sexuales deja a la persona cada vez más insatisfecha y con mayor necesidad de llenar ese hueco emocional.

 

 

 

¿Cómo se manifiesta la ninfomanía?

 

La ninfomanía se manifiesta generalmente por el deseo compulsivo (neurótico) de tener cópula. El acto sexual se halla a menudo desprovisto de una satisfacción verdadera, de tal manera que, aunque el hombre parezca vigoroso, éste puede ser impotente “orgásticamente” y la hembra “frígida”. De hecho algunos hombres con este problema refieren que “es como estar orinando” y las mujeres refieren que “tengo que hacerlo pero no siento nada”. Lo que ocasiona que siempre estén buscando vanamente la satisfacción y un “amor verdadero”.

 

En el acto sexual están presentes síntomas neuróticos vagos comúnmente, tales como inconformidad general con la vida, inquietud y concentración alterada.

 

 

 

Salvo dos o tres cosas que en estas explicaciones son rescatables, el resto es pura basura.

 

Sinceramente, ¿no le dan ganas de agarrar a un psiquiatra por el cuello y darle un gran susto para ver si logra despertarlo de su letargo?

 

Y ésta es toda la simple historia de la ninfomanía.

 

 

 

Bibliografía:

El planeta de los simios XIV (una de las mejores demostraciones de los extremos aberrantes a los que puede llegar el hombre cuando se le restimulan sus engramas es el uso de la tortura para arrancar confesiones).

El planeta de los simios XIX (las conversaciones en torno a una persona inconsciente deberían considerarse como atentado a la cordura, especialmente  si está anestesiada, porque se graban en sus células como órdenes hipnóticas de alto poder).

El planeta de los simios XXVIII (se devela que el “piercing”, que es la costumbre de perforar determinadas partes del cuerpo para decorarlas con algún tipo de joya, tiene origen en engramas que ordenan compulsivamente esa actitud irracional).

El planeta de los simios XXIX (se devela que el tatuaje, lo mismo que el “piercing”, tiene origen en engramas, y que el aducido motivo de embellecimiento no es más la justificación analítica de la aberración).

El planeta de los simios XXX (se devela que el físicoculturismo, lo mismo que el tatuaje o el “piercing”, tiene origen en engramas y que todos los intentos de justificarlo son falsos).

El planeta de los simios XXXI (sin duda alguna la mutilación genital femenina constituye una de las más incalificables aberraciones de nuestro planeta, pero lo peor es que se escuda en supuestas tradiciones religiosas, lo que hace más difícil su erradicación).

El planeta de los simios XXXII (la Psiquiatría está tan lejos de saber el origen de la automutilación como un microbio de llegar a comprender la teoría de la relatividad).

 

El planeta de los simios XXXIV (el celibato sacerdotal, lejos de deberse a motivos espirituales, de la misma forma que cualquier perversión sexual tiene origen en la mente reactiva).

 

El planeta de los simios XXXV (la dislexia, de la misma forma que el autismo, el daltonismo y otros trastornos mentales, tiene origen en la mente reactiva y la única curación posible es a través de Dianética).

El planeta de los simios XXXVI (el machismo, entendido en general como el desprecio de la mujer, además de tener origen en la mente reactiva, parte de una base falsa, porque “hombre” y “mujer” son simplemente roles del espíritu que desaparecen al desencarnar). 

 

El planeta de los simios XXXVII (el antisemitismo es solamente un eufemismo para denominar a lo que no es más que un trastorno mental, más precisamente una enfermedad psicogénica originada en engramas).

El planeta de los simios XXXVIII (la violencia escolar no desaparecerá mientras padres y maestros desconozcan la existencia de la mente reactiva, los engramas y la tecnología desarrollada por L. Ronald Hubbard para llevar a los niños hacia la cordura).

El planeta de los simios XXXIX (tanto los que discriminan como los que luchan en contra de la discriminación están aberrados porque toda su conducta proviene de la mente reactiva).

El planeta de los simios XL (los psiquiatras han inundado la Red con explicaciones disparatadas sobre el origen de la homofobia, y ni siquiera se han acercado a su verdadero origen, la mente reactiva, ni menos aún a su solución).

 El planeta de los simios XLI (es un error enfocar la lucha solamente contra una de los trastornos mentales del hombre, como lo es el tabaquismo, ya que al liberar a la mente reactiva de engramas se solucionan definitivamente todas las aberraciones).

El planeta de los simios XLII (sin duda alguna uno de los grandes males de la humanidad es el alcoholismo, pero esta adicción desaparece cuando se elimina el engrama que impulsa a beber).

El planeta de los simios XLIII (uno de los miedos más populares es el de viajar en avión o aerofobia, y como todas las fobias su origen es la mente reactiva y la dramatización de engramas del tipo “nunca vueles o morirás”).

El planeta de los simios XLIV (la aracnofobia, de la misma forma que la aerofobia, constituye una de las fobias más populares, pero sin perjuicio de que el miedo a las arañas sea inherente al hombre, también  puede ser provocada por engramas, en cuyo caso es sumamente aberrativo).

El planeta de los simios XLV (las fobias en general, de la misma forma que todas las aberraciones, tienen su origen en la mente reactiva y desaparecen cuando la persona llega al estado de clear, es decir, cuando mediante la terapia dianética se la libera de de engramas).

El planeta de los simios XLVI (la Psiquiatría para mantener su vigencia inventa nuevas fobias, como la llamada “fobia social”, pero en definitiva es “el mismo perro con distinto collar”, porque todas proceden de la restimulación de engramas).

El planeta de los simios XLVII (de todo el catálogo de las fobias realizadas por la Psiquiatría, la más ridícula e inútil es sin duda alguna la clasificación por tipo de animal: cinofobia, miedo a los perros; elurofobia, miedo a los gatos; ictiofobia, miedo a los peces, etc.).

El planeta de los simios XLVIII (la claustrofobia integra una de las infinitas categorías de aberraciones clasificadas erróneamente por la psiquiatría porque siempre va asociada a otras fobias).

El planeta de los simios XLIX (los síntomas que la Psiquiatría atribuye al trastorno que denominan “ataque de pánico”, tales como náuseas, palpitaciones, desmayos, etc., no son más que los artilugios que utiliza la mente reactiva, como mecanismo de supervivencia, para salvar al organismo de una situación de peligro, real o imaginaria).

El planeta de los simios L (la misoginia es un trastorno mental de la misma entidad que el ataque de pánico, la claustrofobia o la zoofobia, por citar solamente a tres, porque todos ellos provienen de la mente reactiva).

El planeta de los simios LI (la cleptomanía tiene origen en la mente reactiva y en engramas que dictan imperativamente esa conducta y la prueba está en que cuando la persona llega a clear la compulsión a robar cosas desaparece definitivamente).

El planeta de los simios LII (la terapia de aversión es uno de los más aberrantes “tratamientos” de la Psiquiatría, sólo superado en disparate por la lobotomía y el electroshock).

El planeta de los simios LIII (la masturbación es un placer inocente que los lobos rapaces de la Iglesia pretenden erigir en pecado para hacer sentir culpables a sus fieles y así manipularlos mejor).

 

El planeta de los simios LIV (la Psiquiatría, al ignorar la existencia de la mente reactiva y los engramas, brinda explicaciones banales sobre los motivos por los cuales no se debe infligir castigos corporales a los niños).

El planeta de los simios LV (la ludopatía o adicción al juego, que tanta perplejidad causa en los psiquiatras, es uno de las tantos trastornos que se curan con Dianética).

El planeta de los simios LVI (el sexo no está exento de cierta dosis de sadismo y de masoquismo, y su práctica, salvo casos extremos, claro está, no es censurable cuando las partes libremente lo acuerdan).

 

 

Asimismo, es muy ilustrativo el tema de la justificación expuesto en “Origen de la estupidez”.

 

* Advertencia: Dianética y Cienciología son marcas registradas y aquí se las menciona exclusivamente con fines informativos y de difusión. El Grupo Elron es una organización independiente sin fines de lucro, políticos o religiosos, y la distribución del material es totalmente gratuita. Para información sobre marcas registradas: http://www.scientology.org/en_US/feature/legal/trademark.html


Dianética y Cienciología han sido complementadas por el profesor Jorge Olguín mediante las técnicas de Psicointegración y Psicoauditación