| Índice | El planeta de los simios LX El exhibicionismo |
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Cualquier semejanza con la realidad no es ninguna coincidencia.
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Si una afirmación hiere tu sentido común, entonces no es verdad. La única verdad para ti es la que tú consideras como verdad. |
¿Qué es esa tontería del exhibicionismo?
Yo no soy ningún exhibicionista, pero mi mejor chiste es éste: En el baile de altos oficiales del ejército, un joven capitán le dice a la esposa del general: – ¿Me permite sacarla, señora? – Sí, pero antes bailemos un rato...
A ver si lo entienden de una vez, no soy ningún exhibicionista, exijo un taparrabos más grande…
Muchas veces los exhibicionistas no miden las consecuencias de sus actos…
En ocasiones el exhibicionista utiliza un truco para ocultar que no está bien dotado…
El exhibicionista goza con el susto que provoca a su víctima, pero a veces el tiro le sale por la culata…
Solamente quienes están muy aberrados pueden ver obscenidad en los cuerpos desnudos. "El naturismo es una forma de vida en armonía con la naturaleza, caracterizado por la practica del desnudo en común, con la intención de favorecer el respeto por uno mismo, por los demás y por el medio ambiente". Federación Naturista Internacional.
El exhibicionismo no tiene nada que ver con el nudismo, porque mientras el primero tiene origen en la mente reactiva y en la restimulación de engramas que dictan esa conducta aberrante, el nudista no busca provocar a otros con su conducta, sino por el contrario pasar desapercibido. Si hay provocación, hay aberración. JORGE RAÚL OLGUÍN
La compulsión a exhibir los genitales para provocar reacciones inesperadas en sus víctimas, tanto puede provenir de engramas que dictan esta conducta o por roles del ego, en cuyo caso la técnica para superarla es “Psicointegración”.
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Rogamos encarecidamente a quien lea este artículo sobre el exhibicionismo, que tenga en cuenta que solamente lo hemos transcripto como demostración clara de las vaguedades y disparates a las que puede llegar la Psiquiatría cuando habla de lo que no sabe, y no para que se lo tome en serio
Patología del exhibicionismo Frei Betto Hay adultos que no superan nunca la fase de exhibicionismo propia de la infancia y quieren hacer siempre de la mirada ajena un espejo de su autoimagen.
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EXHIBICIONISMO Y ABERRACIÓN por Horacio Velmont (según las enseñanzas de L. Ronald Hubbard) La Psiquiatría caracteriza al exhibicionismo como un trastorno consistente en necesidades sexuales y fantasías sexualmente excitantes, intensas y recurrentes, ligadas a la exposición de los propios genitales a una persona extraña, sin que se pretenda luego tener relaciones sexuales con el desconocido, aunque muchas veces el exhibicionista se masturba al tiempo que se muestra (o cuando se imagina que se expone). Este trastorno se presenta por sus características solamente en hombres y las víctimas son mujeres y niños. Las consecuencias médico legales de esta conducta son frecuentes y no son pocos los arrestos por tal causa. La Psiquiatría no tiene ni siquiera la menor idea del origen del exhibicionismo, y entonces divaga, no sólo definiendo sus síntomas, sino también cuando explica lo que supone puede estar originándola. No es necesario perder tiempo analizando tales divagaciones, pues basta decir que se trata de un trastorno psicogénico originado en engramas que impulsan a la persona a esta conducta, y que desaparece definitivamente cuando, mediante la terapia Dianética, se localiza el incidente en el cual le fue implantado y se lo elimina de la mente reactiva. Veamos como puede provocarse en una persona esta compulsión a exhibir los genitales. Supongamos que alguien tiene un accidente en el cual queda desmayado, en cuyo caso la mente reactiva comienza a grabar todo lo que ocurre en el entorno, y que los paramédicos que acuden en auxilio de la víctima, ignorando que todo lo que digan se grabará en sus células como órdenes hipnóticas de alto poder, entablan el siguiente diálogo mientras lo auxilian: – Ayer vi en el noticioso del mediodía que atraparon a un exhibicionista que en un colegio de niñas se sacó los genitales y se masturbó frente a ellas. – ¿Por qué alguien hará algo así? – La exhibición de los genitales produce en ciertas personas un goce tremendo, especialmente al ver el susto de sus víctimas. – No sabía eso, ¡ya mismo voy a un colegio de niñas y me saco los genitales afuera y me masturbo! – Si quieres hazlo, pero en el caso que te cuento estaba el padre de una de las niñas que era policía y le dio una paliza. – Si el goce es tan grande como dices, el riesgo valdrá la pena. – ¡Ah, tú siempre el mismo chistoso! Diálogos anodinos como éstos pueden provocar en forma impredecible compulsiones exhibicionistas en una persona desmayada, porque no es necesario que las órdenes engrámicas sean claras para que la irracional mente reactiva provoque aberraciones de la conducta. Además, cuando un engrama se restimula también se restimula toda la cadena de incidentes similares, con lo que el peligro de la dramatización aumenta. Si este incidente más tarde se activa, esa persona puede tener unos tremendos impulsos de cumplir tales órdenes hipnóticas, sin saber que le fueron implantados en esa oportunidad por los paramédicos que la atendieron. Quizás vaya al psiquiatra, pero como éste no sabe nada de mente reactiva ni de engramas ni de restimulación, quizás le recete algún fármaco para inhibirle esos deseos sexuales anómalos, con lo que, por un lado, lo transformará en adicto a las drogas y, por el otro, le arruinará su sexualidad y también la vida. Pero también es posible que aparezca en su camino Dianética, en cuyo caso estará salvado porque el auditor lo ayudará a limpiar su mente reactiva, y cuando lo haga esa compulsión desaparecerá, así como otras que pueda tener por ahí, con la consecuencia de que podrá vivir una vida feliz y también una sexualidad plena. Y ésta es toda la sencilla historia del exhibicionismo.
Bibliografía: El planeta de los simios XIV (una de las mejores demostraciones de los extremos aberrantes a los que puede llegar el hombre cuando se le restimulan sus engramas es el uso de la tortura para arrancar confesiones). El planeta de los simios XIX (las conversaciones en torno a una persona inconsciente deberían considerarse como atentado a la cordura, especialmente si está anestesiada, porque se graban en sus células como órdenes hipnóticas de alto poder). El planeta de los simios XXVIII (se devela que el “piercing”, que es la costumbre de perforar determinadas partes del cuerpo para decorarlas con algún tipo de joya, tiene origen en engramas que ordenan compulsivamente esa actitud irracional). El planeta de los simios XXIX (se devela que el tatuaje, lo mismo que el “piercing”, tiene origen en engramas, y que el aducido motivo de embellecimiento no es más la justificación analítica de la aberración). El planeta de los simios XXX (se devela que el físicoculturismo, lo mismo que el tatuaje o el “piercing”, tiene origen en engramas y que todos los intentos de justificarlo son falsos). El planeta de los simios XXXI (sin duda alguna la mutilación genital femenina constituye una de las más incalificables aberraciones de nuestro planeta, pero lo peor es que se escuda en supuestas tradiciones religiosas, lo que hace más difícil su erradicación). El planeta de los simios XXXII (la Psiquiatría está tan lejos de saber el origen de la automutilación como un microbio de llegar a comprender la teoría de la relatividad). El planeta de los simios XXXIV (el celibato sacerdotal, lejos de deberse a motivos espirituales, de la misma forma que cualquier perversión sexual tiene origen en la mente reactiva). El planeta de los simios XXXV (la dislexia, de la misma forma que el autismo, el daltonismo y otros trastornos mentales, tiene origen en la mente reactiva y la única curación posible es a través de Dianética). El planeta de los simios XXXVI (el machismo, entendido en general como el desprecio de la mujer, además de tener origen en la mente reactiva, parte de una base falsa, porque “hombre” y “mujer” son simplemente roles del espíritu que desaparecen al desencarnar). El planeta de los simios XXXVII (el antisemitismo es solamente un eufemismo para denominar a lo que no es más que un trastorno mental, más precisamente una enfermedad psicogénica originada en engramas). El planeta de los simios XXXVIII (la violencia escolar no desaparecerá mientras padres y maestros desconozcan la existencia de la mente reactiva, los engramas y la tecnología desarrollada por L. Ronald Hubbard para llevar a los niños hacia la cordura). El planeta de los simios XXXIX (tanto los que discriminan como los que luchan en contra de la discriminación están aberrados porque toda su conducta proviene de la mente reactiva). El planeta de los simios XL (los psiquiatras han inundado la Red con explicaciones disparatadas sobre el origen de la homofobia, y ni siquiera se han acercado a su verdadero origen, la mente reactiva, ni menos aún a su solución). El planeta de los simios XLII (sin duda alguna uno de los grandes males de la humanidad es el alcoholismo, pero esta adicción desaparece cuando se elimina el engrama que impulsa a beber). El planeta de los simios XLIII (uno de los miedos más populares es el de viajar en avión o aerofobia, y como todas las fobias su origen es la mente reactiva y la dramatización de engramas del tipo “nunca vueles o morirás”). El planeta de los simios XLIV (la aracnofobia, de la misma forma que la aerofobia, constituye una de las fobias más populares, pero sin perjuicio de que el miedo a las arañas sea inherente al hombre, también puede ser provocada por engramas, en cuyo caso es sumamente aberrativo). El planeta de los simios XLV (las fobias en general, de la misma forma que todas las aberraciones, tienen su origen en la mente reactiva y desaparecen cuando la persona llega al estado de clear, es decir, cuando mediante la terapia dianética se la libera de de engramas). El planeta de los simios XLVI (la Psiquiatría para mantener su vigencia inventa nuevas fobias, como la llamada “fobia social”, pero en definitiva es “el mismo perro con distinto collar”, porque todas proceden de la restimulación de engramas). El planeta de los simios XLVII (de todo el catálogo de las fobias realizadas por la Psiquiatría, la más ridícula e inútil es sin duda alguna la clasificación por tipo de animal: cinofobia, miedo a los perros; elurofobia, miedo a los gatos; ictiofobia, miedo a los peces, etc.). El planeta de los simios XLVIII (la claustrofobia integra una de las infinitas categorías de aberraciones clasificadas erróneamente por la psiquiatría porque siempre va asociada a otras fobias). El planeta de los simios XLIX (los síntomas que la Psiquiatría atribuye al trastorno que denominan “ataque de pánico”, tales como náuseas, palpitaciones, desmayos, etc., no son más que los artilugios que utiliza la mente reactiva, como mecanismo de supervivencia, para salvar al organismo de una situación de peligro, real o imaginaria). El planeta de los simios L (la misoginia es un trastorno mental de la misma entidad que el ataque de pánico, la claustrofobia o la zoofobia, por citar solamente a tres, porque todos ellos provienen de la mente reactiva). El planeta de los simios LI (la cleptomanía tiene origen en la mente reactiva y en engramas que dictan imperativamente esa conducta y la prueba está en que cuando la persona llega a clear la compulsión a robar cosas desaparece definitivamente). El planeta de los simios LII (la terapia de aversión es uno de los más aberrantes “tratamientos” de la Psiquiatría, sólo superado en disparate por la lobotomía y el electroshock). El planeta de los simios LIII (la masturbación es un placer inocente que los lobos rapaces de la Iglesia pretenden erigir en pecado para hacer sentir culpables a sus fieles y así manipularlos mejor). El planeta de los simios LIV (la Psiquiatría, al ignorar la existencia de la mente reactiva y los engramas, brinda explicaciones banales sobre los motivos por los cuales no se debe infligir castigos corporales a los niños). El planeta de los simios LV (la ludopatía o adicción al juego, que tanta perplejidad causa en los psiquiatras, es uno de las tantos trastornos que se curan con Dianética). El planeta de los simios LVI (el sexo no está exento de cierta dosis de sadismo y de masoquismo, y su práctica, salvo casos extremos, claro está, no es censurable cuando las partes libremente lo acuerdan). El planeta de los simios LVII (la ninfomanía o la compulsión que tienen algunas mujeres de tener sexo reiteradamente se debe e engramas que dictan esta conducta y desaparece cuando se los elimina de la mente reactiva). El planeta de los simios LVIII (el síndrome del Casanova o del Don Juan tiene el mismo origen que la ninfomanía y el mismo método de curación, la limpieza de la mente reactiva de su carga engrámica). El planeta de los simios LIX (sin duda alguna, la necrofilia o compulsión a tener sexo con cadáveres es una de las más aberrantes perversiones que puede provocar la mente reactiva).
Asimismo, es muy ilustrativo el tema de la justificación expuesto en “Origen de la estupidez”. * Advertencia: Dianética y Cienciología son marcas registradas y aquí se las menciona exclusivamente con fines informativos y de difusión. El Grupo Elron es una organización independiente sin fines de lucro, políticos o religiosos, y la distribución del material es totalmente gratuita. Para información sobre marcas registradas: http://www.scientology.org/en_US/feature/legal/trademark.html Dianética y Cienciología han sido complementadas por el profesor Jorge Olguín mediante las técnicas de Psicointegración y Psicoauditación
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