| Índice | El planeta de los simios LXV El froteurismo |
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Cualquier semejanza con la realidad no es ninguna coincidencia.
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Si una afirmación hiere tu sentido común, entonces no es verdad. La única verdad para ti es la que tú consideras como verdad. |
¿Qué es esa tontería del froteurismo?
Yo no soy froteurista, pero siempre invito a las simias a ubicarse delante mío cuando las llevo a pasear a caballo…
A ver si lo entienden, no estoy desconforme con la celda, ¡sólo necesito ir urgente a alguna aglomeración pública!
No te imaginas cuánto extraño los colectivos de Nueva York repletos de pasajeros…
¿Y si en lugar de buscar algún colectivo que haya quedado sin destruir, para conformar al comandante Taylor llenamos la jaula con un montón de humanos?
El froteurista de alma es froteurista hasta el final…
El froteurismo, en su caracterización más simple, es el comportamiento sexual que se satisface solamente con tocar, con o sin permiso…
Diagnosticarle a una persona que su padecimiento se llama froteurismo es tan absurdo como que un plomero denomine a la humedad por la forma que produce en la pared. Así como la humedad tiene origen en el caño roto, el frouterismo tiene su causa en la mente reactiva y la dramatización de engramas. Mediante la terapia dianética es posible eliminar de la mente reactiva todos los engramas que producen los trastornos mentales, iuncluso el “froteurismo”. JORGE RAÚL OLGUÍN
El froteurismo, salvo los raros casos en que haya consentimiento de la otra parte, es una ostensible falta de amor al semejante, porque el amor se demuestra con el respeto, y obviamente no lo es frotarle a alguien desprevenido los genitales en las nalgas aprovechando la aglomeración. Esta conducta desviada siempre tiene origen en la mente reactiva, pero puede deberse tanto a engramas como a roles del ego. En este último caso la solución pasa por Psicointegración, técnica que se encuentra en Psicointegración.
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Nada más superfluo que clasificar, como hace la Psiquiatría, las diversas conductas surgidas de la mente reactiva, porque al depender la dramatización de los engramas de la combinación aleatoria de palabras, tales conductas son prácticamente infinitas… Enlace a la página (lapazvirtual.com) Parafilias
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Enlace a la página (amorfilial.com) Froteurismo, un relato erótico con final inesperado
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FROTEURISMO Y ABERRACIÓN por Horacio Velmont (según las enseñanzas de L. Ronald Hubbard) La palabra “froteurismo” forma parte de la fútil terminología de la Psiquiatría para denominar a las distintas conductas surgidas de la restimulación engrámica, porque dependiendo dichas conductas de las palabras y sus infinitas combinaciones, la clasificación de los trastornos, además de superflua, es completamente imposible. El froteurismo se caracteriza porque la persona obtiene placer exclusivamente a través del frotamiento de los órganos genitales contra el cuerpo de una persona desconocida y sin su consentimiento. Se realiza en lugares públicos y concurridos, y el froteurista a veces utiliza las manos y acaricia a su víctima. Esta conducta, que por razones obvias se realiza en lugares donde hay aglomeración de público, no es en realidad preludio de actividad sexual, sino que en la mayoría de los casos concluye con la masturbación, sea en ese mismo momento o posteriormente con el recuerdo de tal situación. ¿Cómo actúa un froteurista? Por lo general, con algunas variantes, es ésta: Se coloca pegado a la pared en la estación del Metro en horas pico. Elige, entre los viajeros del tren que está llegando, a la mujer que más le guste y que lleve la ropa más marcada. Dentro del vagón procura apretarse contra ella y sin disimular apenas, se frota contra alguna parte de su cuerpo. Su propósito es, incluso en los pocos minutos que dura el trayecto, eyacular. Muchos lo consiguen. En caso de no poder lograrlo entre estación y estación se bajan en la próxima y eligen otro tren y otra víctima. El acto es a veces tan evidente, que los froteuristas suelen pasar muchas veces por las comisarías. La Psiquiatría considera que la aparición de esta conducta se debe a que el froteurista ha observado la misma conducta en otras personas y decide imitarla. Esto, desde ya, es absolutamente falso porque una conducta tan aberrada tiene que tener detrás necesariamente un engrama que impulse de manera imperativa a ella. La prueba de que siempre detrás del froteurismo hay un engrama es que cuando a través de la terapia dianética la persona llega a clear, es decir, cuando la mente reactiva queda libre de carga engrámica, este trastorno desaparece definitivamente para nunca más volver. ¿Cuál puede ser el contenido verbal del engrama que impulse al froteurismo? Veamos un ejemplo, que debe ser considerado simplemente como tal, porque en materia de mente reactiva y engramas nada es dos más dos son cuatro porque la clave es la impredecibilidad. Supongamos que Pepe ha sufrido un accidente y su mente analítica queda desconectada por el impacto, y dos personas ocasionalmente en las cercanías entablan el siguiente diálogo: – Dime, Juan, ¿a quién vas a apoyar? – Yo la voy a apoyar a ella, no sólo porque es realmente hermosa, sino porque vale la pena, ya que creo que va a llevar adelante al partido. – Pero mi pregunta es si además te gusta apoyarla. – Sí, realmente me gusta apoyarla porque disfruto mucho haciéndolo, y sé que aunque ella no me lo dice directamente está muy contenta de que esté de su lado y bien pegado a ella en esta elección. –¿Tienes acaso relaciones íntimas con ella? – No, no tengo relaciones íntimas con ella, simplemente la apoyo y disfruto haciéndolo. Aunque este diálogo no tenga nada que ver con el froteurismo ni nada por el estilo, sino que simplemente se trata de un apoyo partidario a alguien que se postula para un cargo, en la mente reactiva de Pepe puede operar como una orden hipnótica dirigida a obtener placer sexual frotándose con una mujer, pero sin tener relaciones sexuales con ella. Los auditores de Dianética y Cienciología se encuentran constantemente con este tipo de diálogos anodinos que sin embargo impulsan a conductas aberradas, pero una vez eliminados de la mente reactiva estas desviaciones desaparecen y la persona comienza a actuar según su patrón óptimo, es decir, ya no veja a sus semejantes sino que es bueno y solidario con ellos. Y ésta es toda la simple historia del froteurismo.
Bibliografía: El planeta de los simios XIV (una de las mejores demostraciones de los extremos aberrantes a los que puede llegar el hombre cuando se le restimulan sus engramas es el uso de la tortura para arrancar confesiones). El planeta de los simios XIX (las conversaciones en torno a una persona inconsciente deberían considerarse como atentado a la cordura, especialmente si está anestesiada, porque se graban en sus células como órdenes hipnóticas de alto poder). El planeta de los simios XXVIII (se devela que el “piercing”, que es la costumbre de perforar determinadas partes del cuerpo para decorarlas con algún tipo de joya, tiene origen en engramas que ordenan compulsivamente esa actitud irracional). El planeta de los simios XXIX (se devela que el tatuaje, lo mismo que el “piercing”, tiene origen en engramas, y que el aducido motivo de embellecimiento no es más la justificación analítica de la aberración). El planeta de los simios XXX (se devela que el físicoculturismo, lo mismo que el tatuaje o el “piercing”, tiene origen en engramas y que todos los intentos de justificarlo son falsos). El planeta de los simios XXXI (sin duda alguna la mutilación genital femenina constituye una de las más incalificables aberraciones de nuestro planeta, pero lo peor es que se escuda en supuestas tradiciones religiosas, lo que hace más difícil su erradicación). El planeta de los simios XXXII (la Psiquiatría está tan lejos de saber el origen de la automutilación como un microbio de llegar a comprender la teoría de la relatividad). El planeta de los simios XXXIV (el celibato sacerdotal, lejos de deberse a motivos espirituales, de la misma forma que cualquier perversión sexual tiene origen en la mente reactiva). El planeta de los simios XXXV (la dislexia, de la misma forma que el autismo, el daltonismo y otros trastornos mentales, tiene origen en la mente reactiva y la única curación posible es a través de Dianética). El planeta de los simios XXXVI (el machismo, entendido en general como el desprecio de la mujer, además de tener origen en la mente reactiva, parte de una base falsa, porque “hombre” y “mujer” son simplemente roles del espíritu que desaparecen al desencarnar). El planeta de los simios XXXVII (el antisemitismo es solamente un eufemismo para denominar a lo que no es más que un trastorno mental, más precisamente una enfermedad psicogénica originada en engramas). El planeta de los simios XXXVIII (la violencia escolar no desaparecerá mientras padres y maestros desconozcan la existencia de la mente reactiva, los engramas y la tecnología desarrollada por L. Ronald Hubbard para llevar a los niños hacia la cordura). El planeta de los simios XXXIX (tanto los que discriminan como los que luchan en contra de la discriminación están aberrados porque toda su conducta proviene de la mente reactiva). El planeta de los simios XL (los psiquiatras han inundado la Red con explicaciones disparatadas sobre el origen de la homofobia, y ni siquiera se han acercado a su verdadero origen, la mente reactiva, ni menos aún a su solución). El planeta de los simios XLII (sin duda alguna uno de los grandes males de la humanidad es el alcoholismo, pero esta adicción desaparece cuando se elimina el engrama que impulsa a beber). El planeta de los simios XLIII (uno de los miedos más populares es el de viajar en avión o aerofobia, y como todas las fobias su origen es la mente reactiva y la dramatización de engramas del tipo “nunca vueles o morirás”). El planeta de los simios XLIV (la aracnofobia, de la misma forma que la aerofobia, constituye una de las fobias más populares, pero sin perjuicio de que el miedo a las arañas sea inherente al hombre, también puede ser provocada por engramas, en cuyo caso es sumamente aberrativo). El planeta de los simios XLV (las fobias en general, de la misma forma que todas las aberraciones, tienen su origen en la mente reactiva y desaparecen cuando la persona llega al estado de clear, es decir, cuando mediante la terapia dianética se la libera de de engramas). El planeta de los simios XLVI (la Psiquiatría para mantener su vigencia inventa nuevas fobias, como la llamada “fobia social”, pero en definitiva es “el mismo perro con distinto collar”, porque todas proceden de la restimulación de engramas). El planeta de los simios XLVII (de todo el catálogo de las fobias realizadas por la Psiquiatría, la más ridícula e inútil es sin duda alguna la clasificación por tipo de animal: cinofobia, miedo a los perros; elurofobia, miedo a los gatos; ictiofobia, miedo a los peces, etc.). El planeta de los simios XLVIII (la claustrofobia integra una de las infinitas categorías de aberraciones clasificadas erróneamente por la psiquiatría porque siempre va asociada a otras fobias). El planeta de los simios XLIX (los síntomas que la Psiquiatría atribuye al trastorno que denominan “ataque de pánico”, tales como náuseas, palpitaciones, desmayos, etc., no son más que los artilugios que utiliza la mente reactiva, como mecanismo de supervivencia, para salvar al organismo de una situación de peligro, real o imaginaria). El planeta de los simios L (la misoginia es un trastorno mental de la misma entidad que el ataque de pánico, la claustrofobia o la zoofobia, por citar solamente a tres, porque todos ellos provienen de la mente reactiva). El planeta de los simios LI (la cleptomanía tiene origen en la mente reactiva y en engramas que dictan imperativamente esa conducta y la prueba está en que cuando la persona llega a clear la compulsión a robar cosas desaparece definitivamente). El planeta de los simios LII (la terapia de aversión es uno de los más aberrantes “tratamientos” de la Psiquiatría, sólo superado en disparate por la lobotomía y el electroshock). El planeta de los simios LIII (la masturbación es un placer inocente que los lobos rapaces de la Iglesia pretenden erigir en pecado para hacer sentir culpables a sus fieles y así manipularlos mejor). El planeta de los simios LIV (la Psiquiatría, al ignorar la existencia de la mente reactiva y los engramas, brinda explicaciones banales sobre los motivos por los cuales no se debe infligir castigos corporales a los niños). El planeta de los simios LV (la ludopatía o adicción al juego, que tanta perplejidad causa en los psiquiatras, es uno de las tantos trastornos que se curan con Dianética). El planeta de los simios LVI (el sexo no está exento de cierta dosis de sadismo y de masoquismo, y su práctica, salvo casos extremos, claro está, no es censurable cuando las partes libremente lo acuerdan). El planeta de los simios LVII (la ninfomanía o la compulsión que tienen algunas mujeres de tener sexo reiteradamente se debe e engramas que dictan esta conducta y desaparece cuando se los elimina de la mente reactiva). El planeta de los simios LVIII (el síndrome del Casanova o del Don Juan tiene el mismo origen que la ninfomanía y el mismo método de curación, la limpieza de la mente reactiva de su carga engrámica). El planeta de los simios LIX (sin duda alguna, la necrofilia o compulsión a tener sexo con cadáveres es una de las más aberrantes perversiones que puede provocar la mente reactiva). El planeta de los simios LX (el exhibicionismo, que es la compulsión a mostrar los órganos genitales en público, tiene origen en la mente reactiva, y se cura cuando se elimina, a través de la terapia dianética, el o los engramas que lo provocan). El planeta de los simios LXI (la disfunción eréctil, o impotencia sexual masculina, salvo los casos excepcionales de lesión orgánica, se origina en la mente reactiva, y su tratamiento pasa, como todos los trastornos psicogénicos, por la terapia dianética). El planeta de los simios LXII (las explicaciones dadas por la Psiquiatría sobre el vaginismo son erróneas porque si no implantan un engrama son tan nocivas como lo puede ser un vaso de agua pura de manantial). El planeta de los simios LXIII (el fetichismo, a pesar de ser catalogado por la Psiquiatría como una “perversión sexual”, no es objetable cuando es sólo un medio de obtener una mejor excitación y a nadie perjudica). El planeta de los simios LXIV (el voyeurismo, de la misma forma que el fetichismo, no es objetable cuando no daña a nadie y no viola la intimidad de otros, pero cuando el engrama que lo impulsa es muy aberrante la persona que lo padece puede llegar a extremos incalificables).
Asimismo, es muy ilustrativo el tema de la justificación expuesto en “Origen de la estupidez”.
* Advertencia: Dianética y Cienciología son marcas registradas y aquí se las menciona exclusivamente con fines informativos y de difusión. El Grupo Elron es una organización independiente sin fines de lucro, políticos o religiosos, y la distribución del material es totalmente gratuita. Para información sobre marcas registradas: http://www.scientology.org/en_US/feature/legal/trademark.html Dianética y Cienciología han sido complementadas por el profesor Jorge Olguín mediante las técnicas de Psicointegración y Psicoauditación
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