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El planeta de los simios LXVI

Las parafilias

Grupo Elron

 

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Cualquier semejanza con la realidad no es ninguna coincidencia.

 

 


Si una afirmación hiere tu sentido común, 
entonces no es verdad. La única verdad para 
ti es la que tú consideras como verdad. 

 

¿Qué es esa tontería de las parafilias?


No acepto pacientes que padezcan alguna parafilia, porque una vez vino uno que sufría de coprofilia y me invitó a comer,

y tuve que aceptar para no perder el cliente…

A ver si lo entienden, sufro de dislexia, no de coprofilia,

dije que me como las “eses”, no las “heces”…

A veces la parafilia es tan intensa que

quien la padece opta por tener a mano los

instrumentos para darle rápidamente curso…

El parafílico vive obsesionado con el objeto

de su devoción y sólo piensa en él…

Frecuentemente es la propia esposa la que tiene

que soportar estoicamente la parafilia del marido…

Ciertas parafilias provocan el

desarrollo muscular de un solo brazo…

En algunas ocasiones la parafilia llega a

tal extremo que puede originar un desastre…

Hay profesiones, como la de los legionarios,

en que la parafilia se justifica…

Actualmente las parafilias se entienden como

las conductas sexuales eróticas que no son

comprendidas por la mayoría de las personas...


L. RONALD HUBBARD

No hay ninguna necesidad de diagnosticar el tipo de parafilia que padece una persona (fetichismo, voyeurismo, paidofilia, coprofilia, exhibicionismo, etc.) porque teniendo todas origen en engramas lo único que hay que hacer es eliminarlos de la mente reativa para que desaparezca el trastorno. Cuando la persona está libre de engramas que dirigen compulsivamente su conducta, esa persona será responsable de sus actos, no antes.

JORGE RAÚL OLGUÍN 

 

Sostener que en materia de sexualidad lo normal es el sexo “heterosexual, coital, con finalidad declarada procreativa, y en general con el hombre en posición del misionero (encima de la mujer)”, es vivir aislado de la realidad. Además, las  parafilias que no dañan a nadie y solamente tienen en miras extraer más provecho de la relación sexual no son objetables en absoluto. Lo importante es que el ser humano sea durante el mayor tiempo posible el amo y no el esclavo de sus yoes, porque éstos pueden impulsarlo a una parafilia objetable e incluso delictual (paidofilia, exhibicionismo, froteurismo, necrofilia, zoofilia, etc). Más información en Psicointegración.

 

 

Los psiquiatras, al desconocer la existencia de la mente reactiva y los engramas, que son el verdadero origen de las parafilias, divagan enunciando síntomas y disparatan en cuanto al tratamiento que suponen que las curarán. Recomendamos la lectura de dos textos sobre el tema que dan la pauta exacta de lo que decimos:

http://www.monografias.com/trabajos26/parafilias/parafilias.shtml#tratam

http://www.sexovida.com/clinica/parafilias7.htm

 

 

 

PARAFILIAS Y ABERRACIÓN

 

 

 

por Horacio Velmont

 

 

 

(según las enseñanzas de L. Ronald Hubbard)

 

 

 

I

 

 

 

Supongamos que un adolescente ha causado varios problemas con su conducta, habiéndose quejado de él algunas madres porque a sus hijas les ha mostrado sus genitales, en otras ocasiones los vecinos lo han encontrado fisgoneando por las ventanas, y muchas veces sus propios padres lo han encontrado vestido con prendas femeninas y masturbándose rabiosamente.

 

Los padres, en su ignorancia, creen que la solución está en la Psiquiatría y lo llevan a la consulta de un profesional de la materia.

 

¿Qué hace el psiquiatra? Pues trata de determinar si el chico es exhibicionista o voyeurista o fetichista, creyendo que de esa forma, dándole un nombre al trastorno, podrá encontrar el tratamiento que lo cure.

 

Obviamente, con el diagnóstico lo único que hace es engañar a quienes lo consultan, siendo él mismo el primer engañado.

 

¿Por qué decimos esto? Veamos otro ejemplo que lo aclarará perfectamente.

 

Supongamos que un plomero ignora que siempre son los caños rotos los causantes de las humedades en las paredes, y entonces, creyéndose el gran sabio y benefactor de la humanidad, se dedica a clasificarlas según sus formas, colores e incluso olores.

 

Así, ve que las manchas parecen dibujar en la pared en ocasiones estrellas, y en otras bailarinas, parejas copulando, arqueros, aviones, penes, vaginas, y cientos de cosas más.

 

Además, también observa que los colores no son los mismos ni tampoco los olores que despide.

 

Entonces, clasifica las manchas dándole a cada figura, según su forma, color y olor, distintos nombres.

 

¿No es acaso un disparate? ¡Pues claro que lo es!, y esto es lo que hacen los psiquiatras cuando catalogan las distintas conductas de las personas, siendo que el único calificativo que les cabe es que son aberraciones producidas por la dramatización de engramas.

 

Si los padres de este joven en lugar de llevarlo al psiquiatra lo llevarían a un auditor dianético, éste no se preocuparía en absoluto en diagnosticarle el tipo de problema que tiene, porque sabe que todos provienen de la mente reactiva, y que lo único que hay que hacer es ayudarle a limpiarla de engramas, con lo cual desaparecerán también hasta los trastornos potenciales.

 

Los trastornos potenciales son, obviamente, aquellos engramas que están implantados en la mente reactiva pero que aún no se han activado porque en el medio ambiente en el cual se mueve la persona no ha aparecido el restimulador adecuado.

 

En la vida de una persona puede haber cientos de engramas sin que muchos de ellos jamás se restimulen, y así cualquiera puede ser en potencia un asesino serial de la peor especie y sin embargo pasar a la historia como una dulce ovejita.

 

Con lo expuesto queda claro que denominar a determinadas aberraciones sexuales “parafilias”, y luego catalogarlas por la conducta que exhibe una persona, es algo completamente inútil y también bastante tonto por cierto.

 

Cuando hablamos de “aberraciones” nos estamos refiriendo, en realidad, a cualquier engrama implantado en la mente reactiva que impone a la persona una conducta que no tendría si no tuviera dicho engrama.

 

Y éste es el quid: si una persona tiene un engrama que lo manipula en alguna medida, entonces esa persona también está aberrada en alguna medida, y por supuesto es mejor que no lo esté.

 

En Dianética y Cienciología, a la persona cuya mente reactiva se la ha liberado de engramas se la denomina clear, y éste es el estado ideal de las personas, porque el clear actúa siempre analíticamente y no impulsado por sus aberraciones.

 

 

 

 

 

II

 

 

 

En la terminología de la Psiquiatría la palabra parafilia engloba a una serie de conductas dirigidas a intensificar la satisfacción sexual, o directamente a obtenerla, mediante formas no convencionales que involucran a personas, objetos o animales.

 

Las fantasías sexuales, para quien padece algún tipo de parafilia, sea que queden en la mera imaginación o sean llevadas a cabo en los hechos, son necesarias para conseguir la excitación sexual.

 

Cuando decimos “formas no convencionales” la expresión debe entenderse en sentido amplio y relativo, ya que depende de muchos factores, entre ellas las personas involucradas y las costumbres o las leyes del lugar en que se perpetran.

 

En cuanto a su gravedad o levedad, dependen del daño que causen, sea al propio parafílico o a terceros. Si a nadie causan daño y sólo procuran la obtención del máximo placer sexual, ¿quién podría objetarlas?

 

La cuestión fundamental pasa, en rigor, por el hecho de si la persona puede o no manejarlas en forma autodeterminada, ya que si no tiene libertad para decidir porque está impulsado imperativamente a tener esas conductas, entonces esa persona está aberrada y por lo tanto es un títere de sus fantasías y, como tal, peligroso para sí mismo y para otros.

 

Y aquí entra a tallar el factor fundamental que ignoran los psiquiatras: la mente reactiva y los engramas.

 

La perplejidad de estos profesionales radica, precisamente, en que al no saber cuál es el origen de las parafilias se quedan exclusivamente en el detalle de los síntomas y divagan en cuanto a las posibles soluciones.

 

La clave, entonces, es el clear, porque cuando la persona está libre de engramas que le imponen una determinada conducta puede optar, y si al optar causa un daño, recién entonces será inexorablemente responsable de él porque decidió libremente.

 

La Psiquiatría enumera infinidad de parafilias, que desde ya reiteramos que no es necesario diagnosticarlas en las personas que las padecen porque todas tienen un mismo origen: la mente reactiva y los engramas.

 

¿De qué vale diagnosticar el tipo de humedad en la pared por la forma de la mancha, su color o su olor si lo único que hay que hacer es encontrar el caño roto y repararlo?

 

La siguiente lista de parafilias que transcribimos la hemos encontrado en la Red y solamente deben ser vistas como meras enunciaciones sin ningún valor más que el anecdótico (algunas son verdaderamente risibles), porque parten de la ignorancia de la existencia de la mente reactiva y los engramas:

 

 

 

Acrotomofilia: La excitación depende de que la pareja tenga alguna amputación, ya sea un brazo, una pierna o un dedo.

 

Agalmatofilia: Surge el deseo cuando se contempla una estatua de una persona desnuda, como la Venus de Milo o el David de Miguel Ángel.

 

Asfixiofilia: Es una perversión muy común, los deseos sexuales se despiertan por la fantasía de ser estrangulado(a) y llegar a la asfixia.

 

Autoasesinofilia: La persona que tiene esta parafilia fantasea con ser asesinado, muchas de las ocasiones de manera salvaje para poder llegar al orgasmo.

 

Autonepiofilia: Una parafilia marcada por el deseo inconsciente de regresar a la etapa infantil, el individuo desea ser tratado como un bebé por su pareja, inclusive usando vestuario, para poder llegar al orgasmo.

 

Biastofilia: El asalto violento a una persona aterrorizada y desconocida son la base de la excitación.

 

Crematistofilia: Pagar por el servicio o ser asaltado al tener sexo constituye la base para que el orgasmo pueda suceder.

 

Coprofilia: Comer el excremento de la pareja conduce al orgasmo al tipo de personas que presentan esta parafilia

 

Efebofilia: Los deseos sexuales son estimulados solo cuando la pareja se encuentra o está a punto de entrar en la etapa adolescente.

 

Escatofilia telefónica: Sólo se pude establecer por medio de llamadas telefónicas, las cuales pueden ser a personas conocidas o no, en este caso no se trata de llamadas eróticas, más bien son del tipo amenazante o insultante.

 

Estigmatofilia: Los deseos sexuales son despertados por tatuajes, cicatrices o perforaciones en el cuerpo de la pareja.

 

Exhibicionismo: Es una parafilia común que se describe como una exposición deliberada y compulsiva de los genitales en público, siempre por un varón como medio para alcanzar la satisfacción sexual.

 

Fetichismo: A esta parafilia se le define como la obtención del placer o excitación sexual a partir de objetos inanimados, por ejemplo zapatos o ropa íntima o con partes del cuerpo (pelo).

 

Formicofilia: La excitación sexual surge de el contacto con hormigas y caracoles que se pasan por zonas genitales o erógenas.

 

Froteurismo: Consiste en excitarse al frotar los genitales con el cuerpo de un desconocido en una multitud (frotamiento).

 

Gerontofilia: El motivo de la excitación surge cuando la relación se da con una persona de la tercera edad o con personas de la misma edad de los padres.

 

Hibristofilia: La excitación se origina cuando se sabe que la pareja ha cometido un crimen (violación, asesinato).

 

Hifefilia: Al tocar o sentir, el cabello o tejido de la ropa de la pareja.

 

Juvenilismo parafílico: El deseo sexual surge del comportamiento de la pareja como si estuviera en su etapa juvenil y ser tratada como tal por su pareja.

 

Kleptolagnia: El hecho de robar constituye el origen del deseo erótico.

 

Masoquismo: La excitación depende del hecho de ser objeto de maltratos fisicos, abusos o humillaciones por parte de la pareja. Es la parafilia que se complementa con la del sadismo en donde la persona tiene gran placer sexual al ser agredida físicamente, además de ser sometida por su agresor.

 

Morfofilia: Una de las partes del cuerpo de la pareja es la fuente de placer para la excitación por ejemplo: un lunar.

 

Misofilia: Masticar, oler o realizar otra acción con ropa sucia o productos relativos a la higiene menstrual es el origen de la excitación.

 

Narratofilia: Uso de palabras o narración de historias pornográficas, obscenas o sucias en presencia de la pareja.

 

Necrofilia: Placer sexual al copular con un cadáver. Esta parafilia se define como la obtención del placer sexual con cadáveres, generalmente por medio de la cópula con o sin mutilación subsiguiente.

 

Olfatofilia: Excitación provocada por el olor de distintas partes del cuerpo de la pareja, en especial el de las zonas erógenas.

 

Pederastia: Sostener sexo anal entre un hombre viejo y uno joven.

 

Pedofilia: Excitarse al tener una relación sexual con infantes.

 

Pictofilia: Excitación provocada por observar fotografías o videos sucios o pornográficos.

 

Renifleurismo: La excitación y el orgasmo llegan cuando la persona percibe olor a orina, en especial de la pareja.

 

Sadismo: Torturar, humillar o castigar a otro implica excitación.

 

Somnofilia: Consiste en despertar a un desconocido con caricias eróticas, sexo oral, pero sin violencia.

 

Simforofilia: Provocar un accidente y presenciarlo es causa de excitación sexual.

 

Tocheurismo: Tocar los genitales, nalgas o senos a un desconocido de manera abrupta.

 

Transexualidad.-La transexualidad es un deseo obsesionante y consciente de cambiarse sexo. Un transexual es un individuo que piensa, siente y actúa como una mujer, pero que biológicamente es masculino.

 

Travestofilia: Utilizar prendas del sexo contrario, especialmente intimas, constituyen deseo.

 

Troilismo: La excitación sexual se da al observar a la pareja teniendo relaciones sexuales con otra persona.

 

Urofilia: Orinar o beber la orina de otro dan lugar a la excitación.

 

Voyeurismo: Consiste en observar a alguien desnudándose o teniendo relaciones de manera licita. Los vouyeristas se masturban mientras observa el evento

 

Zoofilia: Sostener relaciones con animales es motivo de excitación sexual.

 

 

 

Quien haya hecho el esfuerzo de llegar en la lectura hasta aquí seguramente estará pensando que una lista de las parafilias no es más que una soberana tontería.

 

Bueno, nosotros pensamos lo mismo, y agregamos que también revela el despiste de los psiquiatras al malgastar sus energías en algo así, porque dependiendo las parafilias de las palabras contenidas en los engramas, que son las que producen acción, y siendo su combinación poco menos que infinita, la lista de parafilias también es infinita. 

 

Esto sólo ya da la pauta de lo absurdo que es pretender catalogarlas.

 

Y ésta es toda la simple historia de las parafilias.

 

 

 

Bibliografía:

El planeta de los simios XIV (una de las mejores demostraciones de los extremos aberrantes a los que puede llegar el hombre cuando se le restimulan sus engramas es el uso de la tortura para arrancar confesiones).

El planeta de los simios XIX (las conversaciones en torno a una persona inconsciente deberían considerarse como atentado a la cordura, especialmente  si está anestesiada, porque se graban en sus células como órdenes hipnóticas de alto poder).

 

El planeta de los simios XXVIII (se devela que el “piercing”, que es la costumbre de perforar determinadas partes del cuerpo para decorarlas con algún tipo de joya, tiene origen en engramas que ordenan compulsivamente esa actitud irracional).

El planeta de los simios XXIX (se devela que el tatuaje, lo mismo que el “piercing”, tiene origen en engramas, y que el aducido motivo de embellecimiento no es más la justificación analítica de la aberración).

El planeta de los simios XXX (se devela que el físicoculturismo, lo mismo que el tatuaje o el “piercing”, tiene origen en engramas y que todos los intentos de justificarlo son falsos).

El planeta de los simios XXXI (sin duda alguna la mutilación genital femenina constituye una de las más incalificables aberraciones de nuestro planeta, pero lo peor es que se escuda en supuestas tradiciones religiosas, lo que hace más difícil su erradicación).

El planeta de los simios XXXII (la Psiquiatría está tan lejos de saber el origen de la automutilación como un microbio de llegar a comprender la teoría de la relatividad).

 

El planeta de los simios XXXIV (el celibato sacerdotal, lejos de deberse a motivos espirituales, de la misma forma que cualquier perversión sexual tiene origen en la mente reactiva).

 

El planeta de los simios XXXV (la dislexia, de la misma forma que el autismo, el daltonismo y otros trastornos mentales, tiene origen en la mente reactiva y la única curación posible es a través de Dianética).

El planeta de los simios XXXVI (el machismo, entendido en general como el desprecio de la mujer, además de tener origen en la mente reactiva, parte de una base falsa, porque “hombre” y “mujer” son simplemente roles del espíritu que desaparecen al desencarnar). 

 

El planeta de los simios XXXVII (el antisemitismo es solamente un eufemismo para denominar a lo que no es más que un trastorno mental, más precisamente una enfermedad psicogénica originada en engramas).

El planeta de los simios XXXVIII (la violencia escolar no desaparecerá mientras padres y maestros desconozcan la existencia de la mente reactiva, los engramas y la tecnología desarrollada por L. Ronald Hubbard para llevar a los niños hacia la cordura).

El planeta de los simios XXXIX (tanto los que discriminan como los que luchan en contra de la discriminación están aberrados porque toda su conducta proviene de la mente reactiva).

El planeta de los simios XL (los psiquiatras han inundado la Red con explicaciones disparatadas sobre el origen de la homofobia, y ni siquiera se han acercado a su verdadero origen, la mente reactiva, ni menos aún a su solución).

 El planeta de los simios XLI (es un error enfocar la lucha solamente contra una de los trastornos mentales del hombre, como lo es el tabaquismo, ya que al liberar a la mente reactiva de engramas se solucionan definitivamente todas las aberraciones).

El planeta de los simios XLII (sin duda alguna uno de los grandes males de la humanidad es el alcoholismo, pero esta adicción desaparece cuando se elimina el engrama que impulsa a beber).

El planeta de los simios XLIII (uno de los miedos más populares es el de viajar en avión o aerofobia, y como todas las fobias su origen es la mente reactiva y la dramatización de engramas del tipo “nunca vueles o morirás”).

El planeta de los simios XLIV (la aracnofobia, de la misma forma que la aerofobia, constituye una de las fobias más populares, pero sin perjuicio de que el miedo a las arañas sea inherente al hombre, también  puede ser provocada por engramas, en cuyo caso es sumamente aberrativo).

El planeta de los simios XLV (las fobias en general, de la misma forma que todas las aberraciones, tienen su origen en la mente reactiva y desaparecen cuando la persona llega al estado de clear, es decir, cuando mediante la terapia dianética se la libera de de engramas).

El planeta de los simios XLVI (la Psiquiatría para mantener su vigencia inventa nuevas fobias, como la llamada “fobia social”, pero en definitiva es “el mismo perro con distinto collar”, porque todas proceden de la restimulación de engramas).

El planeta de los simios XLVII (de todo el catálogo de las fobias realizadas por la Psiquiatría, la más ridícula e inútil es sin duda alguna la clasificación por tipo de animal: cinofobia, miedo a los perros; elurofobia, miedo a los gatos; ictiofobia, miedo a los peces, etc.).

El planeta de los simios XLVIII (la claustrofobia integra una de las infinitas categorías de aberraciones clasificadas erróneamente por la psiquiatría porque siempre va asociada a otras fobias).

El planeta de los simios XLIX (los síntomas que la Psiquiatría atribuye al trastorno que denominan “ataque de pánico”, tales como náuseas, palpitaciones, desmayos, etc., no son más que los artilugios que utiliza la mente reactiva, como mecanismo de supervivencia, para salvar al organismo de una situación de peligro, real o imaginaria).

El planeta de los simios L (la misoginia es un trastorno mental de la misma entidad que el ataque de pánico, la claustrofobia o la zoofobia, por citar solamente a tres, porque todos ellos provienen de la mente reactiva).

El planeta de los simios LI (la cleptomanía tiene origen en la mente reactiva y en engramas que dictan imperativamente esa conducta y la prueba está en que cuando la persona llega a clear la compulsión a robar cosas desaparece definitivamente).

El planeta de los simios LII (la terapia de aversión es uno de los más aberrantes “tratamientos” de la Psiquiatría, sólo superado en disparate por la lobotomía y el electroshock).

El planeta de los simios LIII (la masturbación es un placer inocente que los lobos rapaces de la Iglesia pretenden erigir en pecado para hacer sentir culpables a sus fieles y así manipularlos mejor).

 

El planeta de los simios LIV (la Psiquiatría, al ignorar la existencia de la mente reactiva y los engramas, brinda explicaciones banales sobre los motivos por los cuales no se debe infligir castigos corporales a los niños).

El planeta de los simios LV (la ludopatía o adicción al juego, que tanta perplejidad causa en los psiquiatras, es uno de las tantos trastornos que se curan con Dianética).

El planeta de los simios LVI (el sexo no está exento de cierta dosis de sadismo y de masoquismo, y su práctica, salvo casos extremos, claro está, no es censurable cuando las partes libremente lo acuerdan).

El planeta de los simios LVII (la ninfomanía o la compulsión que tienen algunas mujeres de tener sexo reiteradamente se debe e engramas que dictan esta conducta y desaparece cuando se los elimina de la mente reactiva).

El planeta de los simios LVIII (el síndrome del Casanova o del Don Juan tiene el mismo origen que la ninfomanía y el mismo método de curación, la limpieza de la mente reactiva de su carga engrámica).

El planeta de los simios LIX (sin duda alguna, la necrofilia o compulsión a tener sexo con cadáveres es una de las más aberrantes perversiones que puede provocar la mente reactiva).

El planeta de los simios LX (el exhibicionismo, que es la compulsión a mostrar los órganos genitales en público, tiene origen en la mente reactiva, y se cura cuando se elimina, a través de la terapia dianética, el o los engramas que lo provocan).

El planeta de los simios LXI (la disfunción eréctil, o impotencia sexual masculina, salvo los casos excepcionales de lesión orgánica, se origina en la mente reactiva, y su tratamiento pasa, como todos los trastornos psicogénicos, por la terapia dianética).

El planeta de los simios LXII (las explicaciones dadas por la Psiquiatría sobre el vaginismo son erróneas porque si no implantan un engrama son tan nocivas como lo puede ser un vaso de agua pura de manantial).

El planeta de los simios LXIII (el fetichismo, a pesar de ser catalogado por la Psiquiatría como una “perversión sexual”, no es objetable cuando es sólo un medio de obtener una mejor excitación y a nadie perjudica).

El planeta de los simios LXIV (el voyeurismo, de la misma forma que el fetichismo, no es objetable cuando no daña a nadie y no viola la intimidad de otros, pero cuando el engrama que lo impulsa es muy aberrante la persona que lo padece puede llegar a extremos incalificables).

El planeta de los simios LXV (el froteurismo, que es la búsqueda de la excitación sexual a través del contacto físico subrepticio con extraños en lugares públicos, como todas los trastornos mentales tiene origen en la mente reactiva y la solución pasa por Dianética).

 

 

Asimismo, es muy ilustrativo el tema de la justificación expuesto en “Origen de la estupidez”.

 

* Advertencia: Dianética y Cienciología son marcas registradas y aquí se las menciona exclusivamente con fines informativos y de difusión. El Grupo Elron es una organización independiente sin fines de lucro, políticos o religiosos, y la distribución del material es totalmente gratuita. Para información sobre marcas registradas: http://www.scientology.org/en_US/feature/legal/trademark.html


Dianética y Cienciología han sido complementadas por el profesor Jorge Olguín mediante las técnicas de Psicointegración y Psicoauditación