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El planeta de los simios LXX

La enuresis

Grupo Elron

 

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Cualquier semejanza con la realidad no es ninguna coincidencia.

 

 


Si una afirmación hiere tu sentido común, 
entonces no es verdad. La única verdad para 
ti es la que tú consideras como verdad. 

 

 


¿Qué es esa tontería de la enuresis?

No hay por qué avergonzarse, yo soy

psiquiatra y también me hago pis en la cama…

¡A ver si lo entienden, yo no me hice pis

en la cama, alguien me gastó una broma!

Comandante Taylor, ¿jura que no fue usted?

Espero que no averigüen que

fui yo quien hizo la broma…

Mira, Nova, tienes que creerme, si me hiciera pis en la

cama no me hubieran aceptado como astronauta…

Hijo mío, sólo dos cosas te pido, nunca te

orines en la cama y jamás te hagas psiquiatra…

Yo no sufro de enuresis, hago pis cuando quiero…

Los psiquiatras han declarado públicamente que ignoran

el origen de la enuresis, pero sin embargo afirman que la

Psiquiatría tiene recursos infalibles para eliminarla...


L. RONALD HUBBARD

La enuresis es un trastorno psicogénico, es decir, originado en la mente reactiva, que desaparece definitivamente cuando a través de la terapia dianética se elimina el engrama que lo causa.

JORGE RAÚL OLGUÍN 

Desde que Dianética demostró hace más de medio siglo que todas las enfermedades mentales provienen de la segunda mente del hombre –la mente reactiva–, ya no se justifica que un psiquiatra manifieste abiertamente que desconoce su origen. Cualquier declaración que haga en este sentido es fruto exclusivamente de su ineptitud e irresponsabilidad. La gravedad de una manifestación así es tanta como la de un maestro que quisiera justificar su ignorancia de que la Tierra gira alrededor del sol.

 

 

En este artículo, uno de los tantos que existen en la Red sobre la enuresis, puede apreciarse que en ningún momento se habla de la mente reactiva y los engramas, factores claves para entender el origen de este trastorno. ¿Será que es más fácil enseñarle a una jirafa a hablar que a hacerle entender a un psiquiatra los principios de Dianética?

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Enuresis  (Mojar la cama)

La enuresis es la emisión involuntaria de orina  en los niños de más de 5 a 6 años de edad.

Es necesario destacar que aproximadamentes entre el 15 y el 30 % de los niños mayores de 6 años pueden presentar un episodio al mes, porcentaje que se eleva en varones y en la raza negra.

La prevalencia de incontinencia nocturna es tan elevada antes de la edad tomada como standard que no se denomina enuresis, asumiéndose en principio como algo  normal. Sin embargo un 20 % de niños entre 4 y 6 años presentan enuresis secundaria (ver clasificación) que necesitan una evaluación más detallada.

CLASIFICACIÓN
La enuresis puede clasificarse como:

Primaria : aquellos pacientes que nunca controlaron esfínteres por más de 6 meses seguidos.

Secundaria: es la que presentan pacientes que controlaron la micción  por más de 6 meses seguidos pero por alguna causa emocional (muy frecuente) u orgánica comienzan con dicho cuadro.

Es también llamada Regresiva.

Este tipo de enuresis suele deberse a un acontecimiento o enfermedad generadores de tensión psicológica como lo son   el nacimiento de un hemanito, una mudanza, tensión y peleas familiares, situaciones de stress emocional,etc.

Es importante destacar que en la enuresis secundaria a diferencia de la primaria es también más frecuente la presencia de una enfermedad del tipo orgánico que la desencadene como son : la infección urinaria, la diabetes mellitus o la diabetes insípida, malformaciones congénitas (espina bífida, válvulas uretrales posteriores); masas en la región pélvica, constipación pertinaz, irritaciones químicas producidas por ejemplo por baños de espuma.

Diurna: la que ocurre durante el día y con el niño despierto. Tiene una prevalencia de sólo el 1/100 en niños entre 6 y 12 años, sin diferencias de sexo. La mayoría de los niños logran ser continente durante las horas de vigilia entre los 3 y 4 años

Nocturna: ocurre durante el sueño.

Diagnóstico
Basado en el completo interrogatorio de los antecedentes personales y familiares del paciente y un exhaustivo exámen físico.

Pedido de estudios para descartar causas orgánicas: análisis de orina y urocultivo (en la primer visita son pedidos generalmente); eventualmente pedido de laboratorios de  sangre (en busca de diabetes, trastornos renales funcionales, etc); ecografías de la vía urinaria para ver la anatomía de la misma o la presencia de masa en la región, etc.

Los estudios deben ser solicitados bajo estricta supervisión médica según los hallazgos o dudas diagnósticas.

En caso de encontrar una enfermedad del tipo orgánico como la Infección urinaria (por lejos la más frecuente luego de las causas emocionales en la Enuresis Secundaria, en dicha infección se realiza tratamiento y probablemente remita el cuadro).

Muchas veces la Enuresis Secundaria por factores emocionales requiere de apoyo psicológico si se prolonga en el tiempo.

Las tasas de resolución espontánea son elevadas  por lo que no se prescribe tratamiento antes de los 6 años de vida.

Incluso luego de esa edad tanto en Enuresis Primarias como Secundaria la curación espontánea ronda en alrededor del 10 a 15 % anual hasta los 12 años.

Tipos de tratamiento

Ante todo el Asesoramiento Familiar:

  1. El niño asume un papel activo y responsable, llevando una agenda de las noches mojadas y secas. Hablar con el pediatra. Orinar antes de acostarse. Tomarse el tiempo necesario para hacerlo. Cambiar su ropa y ropa de cama mojada, es recomendable que lo haga el niño por su cuenta. No debe tomar líquidos luego de cenar. Se evitan castigos y reacciones de enojo de los padres. Se realiza un refuerzo positivo en las noches secas (se felicita al niño).
  2. Se tranquiliza acerca de la causa y el pronóstico, para eliminar la censura y los sentimientos de culpa del niño.

Es muy importante para los padres el entender que si no se presenta una causa orgánica de incontinencia urinaria, el tratamiento puede ser algo duradero pero no por eso asumirlo como un castigo o con total decepción.

Este tipo de patologías no debe trastocar la dinámica familiar a límites extremos.

No sentir ni hacer sentir culpa y frustración es MUY IMPORTANTE para todo el núcleo familiar.

Tener conocimiento que son muy pocas las personas que persisten con este inconveniente en la adolescencia y edad adulta.

Saber que en muchas oportunidades puede recurrir el episodio.

Ser paciente.

Otros tipos de tratamiento

Alarmas de enuresis han dado buen resultado pero también requiere de tiempo.

Por mucho tiempo se utilizaron fármacos como la Imipramina pero presentan tasas de recurrencia alta.

Por último me gustaría referirme a un tratamiento en la denominada Enuresis Primaria Nocturna (niños mayores de 6 años con incontinencia durante el sueño que nunca controlaron esfínteres urinarios por más de 6 meses corridos)

Hace tiempo se descubrió que estos niños sintetizan menor cantidad de Vasopresina durante la noche, al no tener niveles aceptables de esta hormona aumenta la producción de orina y por consiguiente su eliminación involuntaria.

La Vasopresina irá produciéndose en forma adecuada por el Sistema Nervioso Central con el paso del tiempo, pero actualmente existe un análogo en spray y en comprimidos: la Desmopresina que puede ayudar a este tipo de pacientes para   curar  o disminuir la sintomatología.

Es mucho más efectiva en los mayores de 7 a 8 años, no presenta efectos adversos importantes si está adecuadamente indicada, bajo supervisión médica y con padres bien instruidos en su manejo.

Tiene tasas de recurrencia variable pero es una excelente alternativa para los niños con Enuresis Primaria Nocturna.

Este artículo tiene como función la de orientar acerca de este cuadro que preocupa mucho a padres y niños, bajo ningún concepto busca suplantar la atención médica directa.

Si su hijo moja la cama, presenta incontinencia urinaria diurna, o algún tipo de trastorno asociado debe consultar con el pediatra de cabecera para buscar la causa y el eventual tratamiento apropiado.

Esperamos haber sido de ayuda.

Consulte a su pediatra
En la salud de sus hijos el pediatra es irremplazable!!

 

ENURESIS Y ABERRACIÓN

 

 

 

por Horacio Velmont

 

 

 

según las enseñanzas de L. Ronald Hubbard

 

 

 

La enuresis, que en términos populares es “levantarse con la cama mojada” o también “orinarse en la cama”, es un trastorno psicogénico (erróneamente denominado “psicosomático” por la Psiquiatría) que raramente puede estar originado por causas orgánicas.

 

Según la Medicina clínica gran parte de las consultas se dan entre los 6 y los 9 años, y por lo general están más motivadas por la “incomodidad” que genera en la familia el hecho de convivir con un enurético que por las molestias que le provoca a quien la padece.

 

La enuresis es, por definición, la pérdida involuntaria de la orina durante la noche, y aunque algunos especialistas prefieren tomar el término en forma general para designar episodios que pueden ocurrir tanto de día como durante el sueño, la mayoría de los casos se da en forma nocturna: alrededor del 85 % de los chicos que se orinan encima, lo hacen mojando el colchón.

 

Veamos lo que dice este informe extraído de Internet sobre este trastorno (http://www.ms.gba.gov.ar/Informes/Enuresis.htm) :

 

 

 

La primera mención data del año 1500 a.C., y, hasta entrado el siglo XVII, los autores que se ocuparon del tema utilizaban para su tratamiento una mezcla de medidas con cierta base racional y una dosis de magia. Fue en el siglo XIX, al constituirse la pediatría como especialidad médica, cuando se multiplicaron los trabajos y estudios para saber más sobre la enuresis.

 

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), esta patología está incluida dentro de su Clasificación Internacional de Enfermedades Mentales y del Comportamiento (CIE10), como un "trastorno de las emociones y del comportamiento, de comienzo habitual en la infancia y adolescencia".

 

Sin embargo, aún no se conocen claramente las causas de este problema, y no hay un consenso absoluto entre los profesionales sobre qué tipo de tratamientos deben ser utilizados. Los médicos enfatizan que la enuresis no es una enfermedad, sino un síntoma bastante común, y que raramente está relacionado con problema de los riñones o la vejiga.

 

En este sentido, el jefe del servicio de Urología del Hospital de Niños "Sor María Ludovica" de La Plata, Alfredo Bertolotti explica que "las causas de la enuresis están en discusión. Algunos la atribuyen directamente a un trastorno del sueño - no se despierta para hacer pis porque tiene un sueño muy profundo -; otros dicen que es porque llega demasiada orina durante la noche a la vejiga, entonces sobrepasa su capacidad y el chico se moja; o que es porque la vejiga es más chica de lo que debiera, y entonces al llegarle una cantidad 'normal' de orina, se hace pis encima. Ninguna de estas hipótesis está comprobada en forma definitiva. Lo que sí está comprobado es que un chico que tiene enuresis, lo que tiene es un atraso madurativo. Esto significa que el problema del chico que moja la cama es que no percibe la vejiga llena y no se despierta".

 

Hoy en día se sabe que hasta alcanzar una adecuada maduración neuromuscular la enuresis puede ser un proceso fisiológico normal, el resultado de un desarrollo más lento del control de la vejiga. De acuerdo a la Academia Americana de Psiquiatría Infantil y Adolescente y al Colegio Oficial de Psicólogos de España "aproximadamente un 15 por ciento de los niños mayores de 3 años se orinan en la cama mientras duermen" y "esta situación persiste en el 30 por ciento de los niños de 4 años, en el 10 por ciento de los chicos de 6 años, en el 3 por ciento de los de 12, y en el 1 por ciento de los adolescentes".

 

Sin embargo -y tal como lo clasifica la OMS-, la enuresis también puede ser el resultado de emociones y tensiones en el niño que requieran atención, por ello algunos especialistas consideran que es pertinente el acompañamiento terapéutico de un psicólogo o psiquiatra infantil.

 

"Consideramos que la enuresis es la falta del control del esfínter urinario, y que es una cuestión involuntaria e inconsciente" aclara Stella López, jefa del servicio de Salud Mental y Psicopatología del mismo hospital. "El chico no se da cuenta de que tiene que ir al baño, es un proceso absolutamente inconsciente, y por ello creemos necesario indagar qué factores 'emocionales' hay detrás de ese síntoma, por qué el chico está dando esa respuesta".

 

 

 

"Algo está pasando"

 

La edad para dejar los pañales, y a partir de la cual diagnosticar y tratar a un chico que se hace pis encima, también es un punto en discusión entre los especialistas. La OMS dice al respecto que "la enuresis no debe diagnosticarse en menores de 5 años, o en niños con una edad mental inferior a los 4 años". No obstante la edad para determinar la patología, muchos consideran que alrededor de los tres años -es decir, aproximadamente un año después de la edad promedio en que el chico aprende a controlar esfínteres- ya se puede consultar, si es que el chico sigue haciéndose pis encima.

 

"Durante el aprendizaje -señala López- puede pasar que el chico se haga pis una noche, o que, después de los 3 años se moje de tanto en tanto; eso no es enuresis. Para hacer el diagnóstico y para considerarlo como problema necesitamos, al menos, una frecuencia de tres noches por semana, o episodios que se prolonguen durante seis meses".

 

Los profesionales diferencian dos tipos de enuresis: primaria, para designar a aquellos chicos que nunca lograron un control de esfínteres; y secundaria, cuando los chicos han aprendido y logrado ese control y lo pierden, pasado un período mínimo de un año durante el cual estuvieron secos -con frecuencia la enuresis secundaria se inicia entre los 5 y los 7 años.

 

Según explica la psiquiatra infantil, este "retroceso" en las funciones aprendidas está generalmente relacionado con cambios en el medio ambiente familiar. "Puede ser una mudanza, el nacimiento de un hermanito, un duelo, cualquier acontecimiento lo suficientemente importante o estresante como para conmoverlo y motivar -inconscientemente- esta regresión a estadios anteriores del desarrollo".

 

"Lo importante -prosigue- es poder ver que esto es una respuesta, el efecto de otra cosa que le está sucediendo al chico, y que no lo demuestra a través de las palabras sino con este tipo de sintomatología. A veces, esa es la alarma, la puntita de algunos otros conflictos o situaciones que pueden requerir el tratamiento profesional."

 

Por otra parte, Bertolotti destaca que "entre el 50 y 60 por ciento de los chicos que consultan tienen antecedentes familiares. Lo más interesante de estas indagaciones es que el chico se entera que sus padres, y tal vez también sus tíos o abuelos han pasado por situaciones similares. Entonces, empieza a sentirse más cómodo, más acompañado y menos avergonzado por esto que le pasa".

 

Según indica López, "cuando los padres han sido enuréticos aparece, en el momento de enseñarles a sus hijos a dejar los pañales, toda una suerte de humillaciones, de dificultades que ellos mismos han vivido en su infancia. Aunque la mamá o el papá no se den cuenta, esto se transmite en tensiones, coacciones que dificultan el aprendizaje. Quien ha sido enurético tiene una presión social muy importante para lograr el control de esfínteres de su hijo, y el chico lo percibe. Ahí ya tenemos un primer nudo que puede tener que ver con el orden causal de este problema".

 

 

 

La respuesta del entorno

 

Según indican ambos profesionales, gran parte de las consultas recibidas en el hospital de Niños de La Plata se dan entre los 6 y 9 años, pero en muchos casos se producen a instancias de los padres, preocupados por "solucionar" este problema que los sobreexige, al tener que cambiar, prácticamente a diario, la ropa de cama.

 

"En el servicio de Urología del hospital de Niños - expresa Bertolotti - tratamos a los enuréticos recién cuando los propios chicos manifiestan una disconformidad social a raíz de esto y quieren cambiarlo para poder ir al campamento, o para quedarse a dormir en la casa del compañero. La enuresis es un fenómeno benigno, y no hacemos un tratamiento a pedido de los padres porque no quieren que el chico moje la cama".

 

Además, en algunos casos, la enuresis puede curarse sin necesidad de ayuda profesional. La tasa de remisión espontánea es del 15% por cada año que se va cumpliendo. Es decir, de cada cien enuréticos a los 6 años, quince van a dejar de serlo a los 7; de esos 85 restantes, el 15 % deja de serlo a los 8, y así sucesivamente hasta los 15 años, donde sólo el 1 por ciento sigue sin controlar el esfínter urinario.

 

El urólogo insiste en que "los enuréticos son habitualmente chicos sanos. Al hacer el diagnóstico siempre se descarta que no sean diabéticos o que no tengan una infección urinaria asociada; fuera de eso, es un fenómeno simple y benigno. Por eso sólo hacemos tratamiento cuando la enuresis le genera conflictos al chico en su vida cotidiana".

 

Por su parte, la Psiquiatra infantil comenta que "en salud mental infantil el que pide la consulta no es el que padece el síntoma, y lo habitual es que el chico no se queje. Hay que hacer todo un trabajo terapéutico preliminar con él para que comience a percibir y a reconocer como problema lo que le pasa. Poder llegar a la instancia en que el niño se sienta molesto por la enuresis demanda tiempo y tratamiento, pero significa resolver la mitad del problema".

 

La enuresis, además, puede estar acompañada por otros trastornos emocionales y de comportamiento, que se pueden presentar en forma paralela a la falta de control del esfínter urinario o como consecuencia de ella, al sentirse el chico "estigmatizado". "Hay toda una connotación de la enuresis -agrega López-; no es sólo hacerse pis encima, sino todo lo que acompaña esto, la respuesta del entorno: la mamá que se enoja porque hay que lavar las sábanas todos los días, los compañeros de escuela que le ponen apodos peyorativos, etc. Todo esto también genera en el chico repliegue, culpa. Y, en muchos casos, al enurético no le molesta el síntoma, sino lo que eso produce en los demás".

 

 

 

Los tratamientos más utilizados

 

Tratamiento psicológico: toma a la enuresis como un síntoma particular en cada chico, a nivel inconsciente. A través de la terapia se intenta conocer cuáles son los factores "emocionales" que hacen que el chico no tenga control de su esfínter urinario. Stella López dice que "en general son tratamientos largos y que requieren de mucha espera y paciencia de los padres", pero suelen llegar a resultados favorables.

 

Tratamiento condicionante: se utilizan pequeños dispositivos conocidos como "alarmas nocturnas" o "pipi-stop", que se colocan en el pañal, la ropa del chico, o en la cama. Cuando la alarma se humedece, suena una chicharra. Lo que esto trata de crear es un mecanismo condicionado para que el chico se despierte cuando se hace pis. Según Bertolotti, tienen una efectividad no mayor al 30-40% de los casos, y no hay en el país demasiada experiencia en el uso de este tratamiento. No deben comprarse ni utilizarse sin prescripción médica.

 

Tratamiento con Imipramina: Durante mucho tiempo se usó esta droga que, si bien no era específica para los enuréticos, se descubrió que se dejaban de hacer pis. "Hoy en día no se la receta tanto -comenta Bertolotti- porque tiene una efectividad del 20 por ciento como máximo. Además, se sabe que en niveles altos de concentración puede resultar riesgosa porque es cardiotóxica".

 

Tratamiento con hormona antidiurética: es el método que utiliza el equipo de urólogos que encabeza Bertolotti. Se suministra esta hormona antes de acostarse, para que los chicos retengan líquido durante la noche. Según el especialista "alrededor del 50 por ciento de los chicos responde bien a esta droga, pero sólo el 20 por ciento consigue curarse. El resto vuelve a ser enurético cuando la medicación es suspendida. Pero, así el chico sabe que puede tomarla cuando va a dormir a otro lado, y quedarse tranquilo".

 

Por su parte, López comenta que, en general, los chicos que responden bien a la droga tienen algún antecedente en la familia de miembros enuréticos que pudieron resolver positivamente esta patología. "Los autores resaltan que esta correlación entre la respuesta a la droga y una historia familiar positiva en torno a la enuresis, no hace más que reafirmar que es una cuestión psíquica, y que el chico responde bien porque sabe -su papá o mamá lo ha vivido así- que puede curarse".

 

 

 

El artículo vuelve a confirmar la ignorancia médica sobre la enuresis, cuyo origen no difiere de cualquier otro trastorno mental: la mente reactiva y la dramatización de engramas.

 

Veamos, entonces, cómo se produce este tipo de trastorno, siempre teniendo en cuenta que las variables en materia de engramas son prácticamente infinitas.

 

Supongamos que un pequeño tiene un accidente con su bicicleta y al caer se golpea tan fuertemente la cabeza que queda semiinconsciente por algunos minutos y el padre acude presuroso a auxiliarlo mientras le dice, por ejemplo:

 

 

 

“Josecito, ¿cuántas veces te dije que no subieras las rueditas traseras porque ibas a perder el equilibrio? ¡Nunca me haces caso y ahora lo único que falta es que te hagas pis en la cama como Carlitos! ¡Eso, eso, ahora hazte pis en la cama! ¡Lo único que te falta es hacerte pis en la cama!”.  

 

 

 

Como la mente reactiva es impredecible, no es necesario en absoluto que las palabras contengan una orden directa de orinarse en la cama, porque puede bastar que el padre haya dicho, por ejemplo, “tú eres diferente de los otros niños” para que la mente reactiva interprete que ser diferente de los otros niños es orinarse en la cama.

 

Cuando mediante la terapia dianética se elimina el engrama originante de la enuresis, ésta desaparece para siempre.

 

Enviar a un niño que moja la cama al psiquiatra es tan inútil como instalar un baño en un ascensor, si se me permite hacer una chanza en un tema tan delicado…

 

Y ésta es toda la simple historia de la enuresis y de cualquier otro trastorno mental.

 

 

Bibliografía:

 

El planeta de los simios XIV (una de las mejores demostraciones de los extremos aberrantes a los que puede llegar el hombre cuando se le restimulan sus engramas es el uso de la tortura para arrancar confesiones).

El planeta de los simios XIX (las conversaciones en torno a una persona inconsciente deberían considerarse como atentado a la cordura, especialmente  si está anestesiada, porque se graban en sus células como órdenes hipnóticas de alto poder).

 

El planeta de los simios XXVIII (se devela que el “piercing”, que es la costumbre de perforar determinadas partes del cuerpo para decorarlas con algún tipo de joya, tiene origen en engramas que ordenan compulsivamente esa actitud irracional).

El planeta de los simios XXIX (se devela que el tatuaje, lo mismo que el “piercing”, tiene origen en engramas, y que el aducido motivo de embellecimiento no es más la justificación analítica de la aberración).

El planeta de los simios XXX (se devela que el físicoculturismo, lo mismo que el tatuaje o el “piercing”, tiene origen en engramas y que todos los intentos de justificarlo son falsos).

El planeta de los simios XXXI (sin duda alguna la mutilación genital femenina constituye una de las más incalificables aberraciones de nuestro planeta, pero lo peor es que se escuda en supuestas tradiciones religiosas, lo que hace más difícil su erradicación).

El planeta de los simios XXXII (la Psiquiatría está tan lejos de saber el origen de la automutilación como un microbio de llegar a comprender la teoría de la relatividad).

 

El planeta de los simios XXXIV (el celibato sacerdotal, lejos de deberse a motivos espirituales, de la misma forma que cualquier perversión sexual tiene origen en la mente reactiva).

 

El planeta de los simios XXXV (la dislexia, de la misma forma que el autismo, el daltonismo y otros trastornos mentales, tiene origen en la mente reactiva y la única curación posible es a través de Dianética).

El planeta de los simios XXXVI (el machismo, entendido en general como el desprecio de la mujer, además de tener origen en la mente reactiva, parte de una base falsa, porque “hombre” y “mujer” son simplemente roles del espíritu que desaparecen al desencarnar). 

 

El planeta de los simios XXXVII (el antisemitismo es solamente un eufemismo para denominar a lo que no es más que un trastorno mental, más precisamente una enfermedad psicogénica originada en engramas).

El planeta de los simios XXXVIII (la violencia escolar no desaparecerá mientras padres y maestros desconozcan la existencia de la mente reactiva, los engramas y la tecnología desarrollada por L. Ronald Hubbard para llevar a los niños hacia la cordura).

El planeta de los simios XXXIX (tanto los que discriminan como los que luchan en contra de la discriminación están aberrados porque toda su conducta proviene de la mente reactiva).

El planeta de los simios XL (los psiquiatras han inundado la Red con explicaciones disparatadas sobre el origen de la homofobia, y ni siquiera se han acercado a su verdadero origen, la mente reactiva, ni menos aún a su solución).

 El planeta de los simios XLI (es un error enfocar la lucha solamente contra una de los trastornos mentales del hombre, como lo es el tabaquismo, ya que al liberar a la mente reactiva de engramas se solucionan definitivamente todas las aberraciones).

El planeta de los simios XLII (sin duda alguna uno de los grandes males de la humanidad es el alcoholismo, pero esta adicción desaparece cuando se elimina el engrama que impulsa a beber).

El planeta de los simios XLIII (uno de los miedos más populares es el de viajar en avión o aerofobia, y como todas las fobias su origen es la mente reactiva y la dramatización de engramas del tipo “nunca vueles o morirás”).

El planeta de los simios XLIV (la aracnofobia, de la misma forma que la aerofobia, constituye una de las fobias más populares, pero sin perjuicio de que el miedo a las arañas sea inherente al hombre, también  puede ser provocada por engramas, en cuyo caso es sumamente aberrativo).

El planeta de los simios XLV (las fobias en general, de la misma forma que todas las aberraciones, tienen su origen en la mente reactiva y desaparecen cuando la persona llega al estado de clear, es decir, cuando mediante la terapia dianética se la libera de de engramas).

El planeta de los simios XLVI (la Psiquiatría para mantener su vigencia inventa nuevas fobias, como la llamada “fobia social”, pero en definitiva es “el mismo perro con distinto collar”, porque todas proceden de la restimulación de engramas).

El planeta de los simios XLVII (de todo el catálogo de las fobias realizadas por la Psiquiatría, la más ridícula e inútil es sin duda alguna la clasificación por tipo de animal: cinofobia, miedo a los perros; elurofobia, miedo a los gatos; ictiofobia, miedo a los peces, etc.).

El planeta de los simios XLVIII (la claustrofobia integra una de las infinitas categorías de aberraciones clasificadas erróneamente por la psiquiatría porque siempre va asociada a otras fobias).

El planeta de los simios XLIX (los síntomas que la Psiquiatría atribuye al trastorno que denominan “ataque de pánico”, tales como náuseas, palpitaciones, desmayos, etc., no son más que los artilugios que utiliza la mente reactiva, como mecanismo de supervivencia, para salvar al organismo de una situación de peligro, real o imaginaria).

El planeta de los simios L (la misoginia es un trastorno mental de la misma entidad que el ataque de pánico, la claustrofobia o la zoofobia, por citar solamente a tres, porque todos ellos provienen de la mente reactiva).

El planeta de los simios LI (la cleptomanía tiene origen en la mente reactiva y en engramas que dictan imperativamente esa conducta y la prueba está en que cuando la persona llega a clear la compulsión a robar cosas desaparece definitivamente).

El planeta de los simios LII (la terapia de aversión es uno de los más aberrantes “tratamientos” de la Psiquiatría, sólo superado en disparate por la lobotomía y el electroshock).

El planeta de los simios LIII (la masturbación es un placer inocente que los lobos rapaces de la Iglesia pretenden erigir en pecado para hacer sentir culpables a sus fieles y así manipularlos mejor).

 

El planeta de los simios LIV (la Psiquiatría, al ignorar la existencia de la mente reactiva y los engramas, brinda explicaciones banales sobre los motivos por los cuales no se debe infligir castigos corporales a los niños).

El planeta de los simios LV (la ludopatía o adicción al juego, que tanta perplejidad causa en los psiquiatras, es uno de las tantos trastornos que se curan con Dianética).

El planeta de los simios LVI (el sexo no está exento de cierta dosis de sadismo y de masoquismo, y su práctica, salvo casos extremos, claro está, no es censurable cuando las partes libremente lo acuerdan).

El planeta de los simios LVII (la ninfomanía o la compulsión que tienen algunas mujeres de tener sexo reiteradamente se debe e engramas que dictan esta conducta y desaparece cuando se los elimina de la mente reactiva).

El planeta de los simios LVIII (el síndrome del Casanova o del Don Juan tiene el mismo origen que la ninfomanía y el mismo método de curación, la limpieza de la mente reactiva de su carga engrámica).

El planeta de los simios LIX (sin duda alguna, la necrofilia o compulsión a tener sexo con cadáveres es una de las más aberrantes perversiones que puede provocar la mente reactiva).

El planeta de los simios LX (el exhibicionismo, que es la compulsión a mostrar los órganos genitales en público, tiene origen en la mente reactiva, y se cura cuando se elimina, a través de la terapia dianética, el o los engramas que lo provocan).

El planeta de los simios LXI (la disfunción eréctil, o impotencia sexual masculina, salvo los casos excepcionales de lesión orgánica, se origina en la mente reactiva, y su tratamiento pasa, como todos los trastornos psicogénicos, por la terapia dianética).

El planeta de los simios LXII (las explicaciones dadas por la Psiquiatría sobre el vaginismo son erróneas porque si no implantan un engrama son tan nocivas como lo puede ser un vaso de agua pura de manantial).

El planeta de los simios LXIII (el fetichismo, a pesar de ser catalogado por la Psiquiatría como una “perversión sexual”, no es objetable cuando es sólo un medio de obtener una mejor excitación y a nadie perjudica).

El planeta de los simios LXIV (el voyeurismo, de la misma forma que el fetichismo, no es objetable cuando no daña a nadie y no viola la intimidad de otros, pero cuando el engrama que lo impulsa es muy aberrante la persona que lo padece puede llegar a extremos incalificables).

El planeta de los simios LXV (el froteurismo, que es la búsqueda de la excitación sexual a través del contacto físico subrepticio con extraños en lugares públicos, como todas los trastornos mentales tiene origen en la mente reactiva y la solución pasa por Dianética).

El planeta de los simios LXVI (la clasificación de las parafilias, como hace la Psiquiatría, es algo tan absurdo como clasificar las manchas de humedad de la pared según sus formas, colores y olores).

El planeta de los simios LXVII (la circuncisión en la actualidad no se hace por cuestiones de higiene sino por tradición, y su práctica, generalmente sin  anestesia, configura un crimen de lesa humanidad porque implanta uno de los engramas más aberrativos de la historia humana).

El planeta de los simios LXIX (el insomnio es un trastorno psicogénico que se cura a través de la terapia dianética al eliminar el o los engramas que lo causan, o a través de Psicointegración, porque cuando la mente está integrada no hay restimulación engrámica).

 

Asimismo, es muy ilustrativo el tema de la justificación expuesto en “Origen de la estupidez”.

* Advertencia: Dianética y Cienciología son marcas registradas y aquí se las menciona exclusivamente con fines informativos y de difusión. El Grupo Elron es una organización independiente sin fines de lucro, políticos o religiosos, y la distribución del material es totalmente gratuita. Para información sobre marcas registradas: http://www.scientology.org/en_US/feature/legal/trademark.html


Dianética y Cienciología han sido complementadas por el profesor Jorge Olguín mediante las técnicas de Psicointegración y Psicoauditación