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El planeta de los simios XLIII

Miedo a volar (aerofobia)

Grupo Elron

 

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Cualquier semejanza con la realidad no es ninguna coincidencia.

 

 


Si una afirmación hiere tu sentido común, 
entonces no es verdad. La única verdad para 
ti es la que tú consideras como verdad. 

 

¿Qué es esa tontería del miedo a volar?

Como psiquiatra yo no tengo miedo a volar, ¡son ellos los que

tienen miedo de que yo viaje!, padezco de aerofagia…

¡Qué mala suerte la mía, si hubiera tenido miedo

de volar ahora no estaría metido en este lío!

La “pterygophobia” (más conocida en español como “aerofobia”), que es el miedo a volar en una aeronave, suele ubicarse en el top de la popularidad. Las explicaciones que han dado los psicólogos para explicar este temor son totalmente risibles porque parten de una ignorancia atroz sobre la mente humana.


L. RONALD HUBBARD

El miedo a viajar en avión tiene su origen en la mente reactiva, más precisamente en la dramatización de uno o varios engramas relacionados con volar. Si el contenido verbal del engrama es, por ejemplo, “nunca vueles”, o “si vuelas morirás”, o cualquier otra expresión similar, cuando se restimula provocará en el organismo una sensación de pánico precisamente para impedir que esa persona tome el avión. Cuando a través de la terapia dianética se encuentra ese engrama y se lo elimina de la mente reactiva, el miedo a volar desaparece definitivamente.

JORGE RAÚL OLGUÍN 

 

Si bien lo ideal sería la eliminación de la mente reactiva del engrama que provoca el miedo a volar, también puede ser útil Psicointegración, porque es una técnica que integra la mente. Cuando la mente está integrada no hay restimulación engrámica y como consecuencia la persona que tiene que viajar puede hacerlo sin temores, o por lo menos con una ansiedad mínima fácilmente manejable. Esta técnica se encuentra en Psicointegración.

 

 

En este artículo puede verse con claridad la perplejidad en la que están los psicólogos sobre este tema

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Aerofobia, miedo entre las nubes

Por Mabel E. López. Psicóloga (*)

Tratamiento. Existen programas psicológicos específicos que ayudan a superar el temor a subirse a los aviones, o hasta de acercarse.


En los últimos años se ha incrementado el número de personas que expresan abiertamente su temor a viajar en avión, sobre todo si son potencialmente usuarias de este medio de transporte. Además, el miedo a volar es un motivo de consulta frecuente al psicólogo.

En este caso, la situación más habitual es de gente que ya ha volado y que no sentía sensaciones desagradables como las que experimenta en la actualidad y que la llevan a evitar cualquier proyecto que implique tomar un vuelo.

Ahora bien, ¿el temor, es natural o irracional? El miedo es algo completamente natural, tiene una función protectora y defensora de la vida. Nos sirve para reacciones diversas, como la lucha, la huida o la entrega total.

Pero cuando el temor se experimenta ante objetos o situaciones que no representan en sí mismos un peligro real para la salud o para la vida, se define como patológico y, como tal, se convierte en fobia.

Por lo tanto, el miedo a volar no tiene una base natural ni racional, ya que el avión no es un estímulo agresivo ni representa una situación alarmante.

Por ejemplo, si una persona viaja en avión por primera vez y éste cae en un pozo de aire que lo hace perder dos o tres mil metros de altura, seguramente se asustará. Pero si luego queda con miedo y la condiciona en sus próximos vuelos o directamente evita viajar en avión, es muy probable que haya asociado los hechos con una situación catastrófica, que deberá analizar para superarla y no restringir sus actividades.

Por otra parte, un factor que incide en la aerofobia, es la trascendencia y, muchas veces, la morbosidad con que la prensa trata un accidente aéreo, justamente porque es algo que no sucede con la frecuencia con que ocurren los accidentes automovilísticos.

Momentos desagradables

El aumento de usuarios del avión en los últimos 10 años no es algo casual. Cada vez la gente lo utiliza con mayor frecuencia para trasladarse dentro y fuera del país, por motivos laborales o para pasar las vacaciones lejos de casa.

El miedo a viajar en avión acarrea para muchas personas el hecho de tomar decisiones desfavorables en su carrera laboral y también implica el alejamiento de sus relaciones sociales. Se trata de una fobia que produce miedos intensos e irracionales, que resultan invalidantes y repercuten en la disminución de la calidad de vida.

Las personas que tienen miedo a volar experimentan diferentes sensaciones que varían desde el hacer un vuelo, pero con un intenso displacer, para lo cual utilizan tranquilizantes o consumen alcohol como paliativos, y aquellas que directamente, de sólo pensar en viajar en avión presentan síntomas psíquicos y físicos.

Entre los componentes de la aerofobia, se encuentran las instancias mentales y sentimentales, en las que las personas deforman sus pensamientos y sus fantasías de manera negativa. Exageran escenas con imágenes catastróficas por el temor a sufrir algún daño.

Por otro lado, están los componentes físicos, que se relacionan con síntomas de ansiedad, donde se activan numerosas funciones corporales como aceleración de la respiración, sudor, espasmos musculares, palpitaciones, náuseas y molestias abdominales.

Las otras manifestaciones aerofóbicas tienen que ver con trastornos en la conducta, por los que se puede observar cambios en el rostro, en los gestos y en la expresión verbal. En los casos más extremos, se puede producir lucha, evasión y huida, síntomas de la fobia que se encuadran en los llamados ataques de pánico.

Superación y placer

El mecanismo de defensa más desarrollado en las personas fóbicas, es la evitación por todos los medios posibles, a exponerse o enfrentarse con las causas de su miedo irracional.

La forma de combatir ese temor, más allá de un tratamiento especializado, es enfrentarlo, tratar de salir del círculo vicioso que se establece por el miedo y aclarar la distorsión que lleva a cabo el razonamiento emocional, ya que a mayor evitación, más se refuerza negativamente la idea irracional.

Las personas con miedo a volar pueden recibir diferentes tipos de tratamiento para superar la fobia, según la línea terapéutica del analista con el que consulten.

Sin embargo, en la práctica clínica se ha demostrado que los mejores resultados se obtienen con un programa específico para tratar el miedo a volar, desde un abordaje de tipo cognitivo comportamental.

Esta clase de programa terapéutico está dirigido al público en general y se diferencian tres tipos de dificultades: Quienes han viajado normalmente y después de algún suceso o, incluso, sin mediar ninguna situación específica, no pueden seguir tomando vuelos; quienes nunca pudieron subir a un avión; y quienes viajan, pero con un alto grado de displacer.

El programa comienza con una charla informativa, luego se hace un diagnóstico diferencial de la dificultad de cada persona y se trata cada grupo y, finalmente, el cierre se realiza con un vuelo de cabotaje. En la conducción y desarrollo, interviene un médico psiquiatra, un piloto profesional y psicólogos.



(*) Posgraduada en trastornos de ansiedad y fobias. Miembro de la Asociación Psicológica Iberoamericana de Clínica y Salud. Integrante del Departamento de Psicología del Sanatorio Profesor León S. Morra. Miembro de la Fundación Fobia Club Córdoba.



Números a favor del avión



Estadísticamente, sólo si una persona volara todos los días durante 95 años, tendría la posibilidad de sufrir un accidente de avión. Las siguientes cifras muestran que el avión es un medio de transporte rápido y seguro. Los datos están tomados del Departamento de Transporte de Documentos de Estados Unidos, del año 1985. Desde esa fecha a la actualidad, han pasado 16 años y el transporte aéreo se incrementó casi en un ciento por ciento.

El transporte aéreo es:

29 veces más seguro que el traslado en automóvil.

Ocho veces más seguro que caminar por la calle.

18 veces más seguro que estar en casa.

10 veces más seguro que trabajar en cualquier puesto.

Cuatro veces más seguro que subir a un ómnibus o a un tren.

Ocho veces más seguro que viajar en barco.

Un avión 727 de línea tendría que sufrir un accidente cada día, sin supervivientes, para obtener una cifra similar de muertes a las ocurridas en las rutas cada año.

 

 

MIEDO A VOLAR Y ABERRACIÓN

 

por Horacio Velmont

 

(según las enseñanzas de L. Ronald Hubbard)

 

El miedo a volar no es más que una aberración engrámica como cualquier otra y tiene origen en la mente reactiva, por lo cual la solución es siempre la misma, la eliminación del engrama o engramas que lo provocan.

¿Cómo entraría en la mente reactiva un engrama de esta naturaleza?

Veamos un caso común: la criatura, digamos de cinco años, está corriendo por el jardín con los brazos extendidos imitando el vuelo de un avión.

De pronto tropieza y cae con tan mala suerte que se da un fuerte golpe en la cabeza, por lo que la mente reactiva –es su función inherente– desconecta la mente analítica y comienza a grabar todo lo que sucede en el entorno: supervivencia.  

En ese momento la madre, que no sabe nada de mente reactiva ni de engramas, entra en pánico y le grita desaforada “¡basta de volar, un día te vas a matar!”.

Bueno, a partir de ese instante la criatura lleva empotrado en el banco reactivo la orden hipnótica de que nunca debe volar porque de lo contrario un día se va a matar.

En el futuro, por lo tanto, cada vez que la persona tenga que viajar en un avión, desde el mismo momento en que decida hacerlo, la mente reactiva provocará todo tipo de temores para impedir que vuele, porque para este primitivo mecanismo de supervivencia volar en avión significa muerte.

Como la persona no puede dejar de viajar, sea por las razones que fuere, la mente reactiva se ve “obligada” –es su función inherente– a impedir que lo haga, y ésta es la razón de que a medida de que se acerca la fecha del viaje, los trastornos aumenten.

Ya puede uno imaginarse, entonces, la tremenda angustia que puede sufrir una persona justo cuando está por subir al avión: la mente reactiva tratando de impedir a toda costa que vuele.

Afortunadamente existe la solución y es la terapia dianética, a través de la cual se limpia la mente reactiva de engramas, y cuando la persona llega al estado de clear, todas sus fobias, no sólo la de viajar en avión, desaparecen mágicamente.

Bibliografía:

El planeta de los simios XIV (una de las mejores demostraciones de los extremos aberrantes a los que puede llegar el hombre cuando se le restimulan sus engramas es el uso de la tortura para arrancar confesiones).

El planeta de los simios XIX (las conversaciones en torno a una persona inconsciente deberían considerarse como atentado a la cordura, especialmente  si está anestesiada, porque se graban en sus células como órdenes hipnóticas de alto poder).

 

El planeta de los simios XXVIII (se devela que el “piercing”, que es la costumbre de perforar determinadas partes del cuerpo para decorarlas con algún tipo de joya, tiene origen en engramas que ordenan compulsivamente esa actitud irracional).

El planeta de los simios XXIX (se devela que el tatuaje, lo mismo que el “piercing”, tiene origen en engramas, y que el aducido motivo de embellecimiento no es más la justificación analítica de la aberración).

El planeta de los simios XXX (se devela que el físicoculturismo, lo mismo que el tatuaje o el “piercing”, tiene origen en engramas y que todos los intentos de justificarlo son falsos).

El planeta de los simios XXXI (sin duda alguna la mutilación genital femenina constituye una de las más incalificables aberraciones de nuestro planeta, pero lo peor es que se escuda en supuestas tradiciones religiosas, lo que hace más difícil su erradicación).

El planeta de los simios XXXII (la Psiquiatría está tan lejos de saber el origen de la automutilación como un microbio de llegar a comprender la teoría de la relatividad).

 

El planeta de los simios XXXIV (el celibato sacerdotal, lejos de deberse a motivos espirituales, de la misma forma que cualquier perversión sexual tiene origen en la mente reactiva).

 

El planeta de los simios XXXV (la dislexia, de la misma forma que el autismo, el daltonismo y otros trastornos mentales, tiene origen en la mente reactiva y la única curación posible es a través de Dianética).

El planeta de los simios XXXVI (el machismo, entendido en general como el desprecio de la mujer, además de tener origen en la mente reactiva, parte de una base falsa, porque “hombre” y “mujer” son simplemente roles del espíritu que desaparecen al desencarnar). 

 

El planeta de los simios XXXVII (el antisemitismo es solamente un eufemismo para denominar a lo que no es más que un trastorno mental, más precisamente una enfermedad psicogénica originada en engramas).

El planeta de los simios XXXVIII (la violencia escolar no desaparecerá mientras padres y maestros desconozcan la existencia de la mente reactiva, los engramas y la tecnología desarrollada por L. Ronald Hubbard para llevar a los niños hacia la cordura).

El planeta de los simios XXXIX (tanto los que discriminan como los que luchan en contra de la discriminación están aberrados porque toda su conducta proviene de la mente reactiva).

El planeta de los simios XL (los psiquiatras han inundado la Red con explicaciones disparatadas sobre el origen de la homofobia, y ni siquiera se han acercado a su verdadero origen, la mente reactiva, ni menos aún a su solución).

 El planeta de los simios XLI (es un error enfocar la lucha solamente contra una de los trastornos mentales del hombre, como lo es el tabaquismo, ya que al liberar a la mente reactiva de engramas se solucionan definitivamente todas las aberraciones).

El planeta de los simios XLII (sin duda alguna uno de los grandes males de la humanidad es el alcoholismo, pero esta adicción desaparece cuando se elimina el engrama que impulsa a beber).

 

Asimismo, es muy ilustrativo el tema de la justificación expuesto en “Origen de la estupidez”.

Si se desea comprobar las divagaciones sin sentido de los “expertos” psiquiatras sobre este tema haga clic aquí: http://www.psicocentro.com/cgi-bin/articulo_s.asp?texto=art2a002  

* Advertencia: Dianética y Cienciología son marcas registradas y aquí se las menciona exclusivamente con fines informativos y de difusión. El Grupo Elron es una organización independiente sin fines de lucro, políticos o religiosos, y la distribución del material es totalmente gratuita. Para información sobre marcas registradas: http://www.scientology.org/en_US/feature/legal/trademark.html


Dianética y Cienciología han sido complementadas por el profesor Jorge Olguín mediante las técnicas de Psicointegración y Psicoauditación