| Índice | El planeta de los simios XLVI La fobia social |
|
Cualquier semejanza con la realidad no es ninguna coincidencia.
|
Si una afirmación hiere tu sentido común, entonces no es verdad. La única verdad para ti es la que tú consideras como verdad. |
Yo padezco de fobia social, me da vergüenza orinar en público…
Yo no sufro de fobia social, también lo puedo hacer en público…
¡Bestias, así no se cura la fobia social!
Las personas que padecen lo que los psiquiatras llaman “fobia social” tienen que hacer un tremendo esfuerzo para superar las situaciones en que ellas surgen, pues las sensaciones en el cuerpo son muy pero muy incómodas: un sudor frío invade todo, las manos se humedecen, los músculos se tensan, la boca se seca y la cara se tiñe de un rubor muy intenso.
Es un error terminológico llamar “fobia social” a lo que no es más que una dramatización engrámica. La solución pasa por la terapia dianética, mediante la cual se buscan los incidentes grabados en la mente reactiva que provocan los molestos síntomas. Una vez eliminados los engramas que los causan, la fobia social desaparece definitivamente y la persona puede vivir su vida sin sobresaltos. JORGE RAÚL OLGUÍN
Muchas veces la timidez y otras manifestaciones semejantes tienen origen en el ego, en cuyo caso es muy útil para superarlas la técnica desarrollada por mí y a la que llamé “Psicointegración”. Esta técnica transforma al hombre en el amo y no en el esclavo de los yoes.
La Psiquiatría no tiene ninguna solución para la denominada “fobia social”, porque para ello es necesario conocer su origen. Esta aseveración puede comprobarse en esta historieta sobre el trastorno de pánico: http://www.copel.com.ar/mendozainforma/informa/salud/prilus/histo/histo1.htm
|
FOBIA SOCIAL Y ABERRACIÓN por Horacio Velmont (según las enseñanzas de L. Ronald Hubbard) La denominada por la psiquiatría “fobia social” no es más que, en realidad, un trastorno psicogénico producido por engramas, que se soluciona cuando a través de la terapia Dianética se los encuentra y elimina. ¿Cómo sería el incidente o accidente engrámico que provoca todos esos síntomas que la Psiquiatría denomina “fobia social”? Supongamos que una persona está subida a una escalera para sacar un libro de la biblioteca y de pronto pierde el equilibrio y cae con tan mala suerte que se golpea fuertemente la cabeza y se desmaya. En cuanto se desconecta la mente analítica, de inmediato la mente reactiva, como mecanismo de supervivencia, comienza a grabar todo lo que sucede en su entorno. ¿Por qué hace esta grabación? La respuesta es que lo hace inherentemente porque si en el futuro se presentara una situación similar, el mecanismo de supervivencia haría huir al organismo para salvarlo de un eventual peligro. Como la mente reactiva no razona sino que reacciona rápidamente para salvar al organismo, es obvio que no tiene tiempo para interpretar si esa nueva situación es realmente una situación de peligro, y de ahí que ordena al organismo que se salve a cualquier costo. ¿Cómo lo hace? Pues provocando sensaciones de pánico y dolor en la persona haciéndole saber que ha aparecido una situación de no supervivencia y hay que salir del lugar rápidamente. Si la persona no lo hace, entonces aplica más y más sensaciones de angustia y más y más sensaciones dolorosas: la mente reactiva trabajando activamente en pro de la salvación del organismo. Esto significa que lo que hay que hacer es eliminar el engrama que causa esos trastornos, que podía ser muy útil para el hombre primitivo, pero ya no para el hombre civilizado en el que la mente reactiva se ha constituido en un estorbo. Continuando con el ejemplo, supongamos que estando esa persona desmayada acuden sus compañeros a auxiliarlo, y naturalmente dicen cosas, refiriéndose al peligro de las escaleras, como “no hay forma de protegerse”, “subió y de pronto cayó” “lo mejor es no subir”, “no podrá dar esa conferencia”, y frases similares. Todas estas palabras se graban en la mente reactiva de la persona desmayada como engramas, es decir, como órdenes hipnóticas de alto poder porque contienen dolor como parte de su contenido. El dolor hace más compulsivo al engrama. Ahora bien, más tarde esta persona tiene que viajar en avión para dar una conferencia y puede suceder que su esposa se parezca a una de las mujeres presentes en ese momento de la caída, sea en el pelo, en la voz, en la ropa, o en lo que sea. Esto significa que su esposa es un restimulador crónico de esa caída y como consecuencia a esta persona que tiene que viajar en avión se le activa el engrama. Al activarse el engrama la mente reactiva ordena que no viaje porque “no hay forma de protegerse”, “subió y no tardó en caer”, lo mejor es no subir”, “no podrá dar esa conferencia”. Claro, la persona por un lado tiene necesariamente que viajar porque esa conferencia no puede posponerse, y por la otra la mente reactiva tratará de todas las formas posibles de que no viaje: angustia, sudor, palpitaciones, desmayo. Finalmente se sobrepondrá y viajará, pero seguramente con un tremendo pavor de esos que jamás se olvidan. ¿Qué sucede al no eliminarse ese engrama antes de viajar? Pues que a ese engrama se le agregarán otros, porque durante el vuelo estará casi al borde del desmayo y por supuesto la mente reactiva grabando todo lo que suceda. La mente reactiva tiene necesariamente que hacerlo porque está diseñada especialmente para esta función. Y así, cada vez que viaja en avión se añadirá un eslabón más a la cadena de engramas ya suficientemente cargada, hasta que finalmente la persona colapsa. El ejemplo relatado es un ejemplo típico de cualquier tipo de fobia, no solamente de la llamada “fobia social”, porque su origen es siempre el mismo, la mente reactiva y la restimulación de engramas. Después, cuando vaya al psiquiatra y le diga que cada vez que tiene que dar una conferencia siente angustia, palpitaciones, etc., el profesional, luego de escucharlo un rato, le espetará muy orgulloso de su sabiduría: “Usted padece de fobia social” (algo, por supuesto, que también puede hacer cualquier abuela sin tan estudio). Y ésta es de simple la historia de esta fobia.
Bibliografía: El planeta de los simios XIV (una de las mejores demostraciones de los extremos aberrantes a los que puede llegar el hombre cuando se le restimulan sus engramas es el uso de la tortura para arrancar confesiones). El planeta de los simios XIX (las conversaciones en torno a una persona inconsciente deberían considerarse como atentado a la cordura, especialmente si está anestesiada, porque se graban en sus células como órdenes hipnóticas de alto poder). El planeta de los simios XXVIII (se devela que el “piercing”, que es la costumbre de perforar determinadas partes del cuerpo para decorarlas con algún tipo de joya, tiene origen en engramas que ordenan compulsivamente esa actitud irracional). El planeta de los simios XXIX (se devela que el tatuaje, lo mismo que el “piercing”, tiene origen en engramas, y que el aducido motivo de embellecimiento no es más la justificación analítica de la aberración). El planeta de los simios XXX (se devela que el físicoculturismo, lo mismo que el tatuaje o el “piercing”, tiene origen en engramas y que todos los intentos de justificarlo son falsos). El planeta de los simios XXXI (sin duda alguna la mutilación genital femenina constituye una de las más incalificables aberraciones de nuestro planeta, pero lo peor es que se escuda en supuestas tradiciones religiosas, lo que hace más difícil su erradicación). El planeta de los simios XXXII (la Psiquiatría está tan lejos de saber el origen de la automutilación como un microbio de llegar a comprender la teoría de la relatividad). El planeta de los simios XXXIV (el celibato sacerdotal, lejos de deberse a motivos espirituales, de la misma forma que cualquier perversión sexual tiene origen en la mente reactiva). El planeta de los simios XXXV (la dislexia, de la misma forma que el autismo, el daltonismo y otros trastornos mentales, tiene origen en la mente reactiva y la única curación posible es a través de Dianética). El planeta de los simios XXXVI (el machismo, entendido en general como el desprecio de la mujer, además de tener origen en la mente reactiva, parte de una base falsa, porque “hombre” y “mujer” son simplemente roles del espíritu que desaparecen al desencarnar). El planeta de los simios XXXVII (el antisemitismo es solamente un eufemismo para denominar a lo que no es más que un trastorno mental, más precisamente una enfermedad psicogénica originada en engramas). El planeta de los simios XXXVIII (la violencia escolar no desaparecerá mientras padres y maestros desconozcan la existencia de la mente reactiva, los engramas y la tecnología desarrollada por L. Ronald Hubbard para llevar a los niños hacia la cordura). El planeta de los simios XXXIX (tanto los que discriminan como los que luchan en contra de la discriminación están aberrados porque toda su conducta proviene de la mente reactiva). El planeta de los simios XL (los psiquiatras han inundado la Red con explicaciones disparatadas sobre el origen de la homofobia, y ni siquiera se han acercado a su verdadero origen, la mente reactiva, ni menos aún a su solución). El planeta de los simios XLII (sin duda alguna uno de los grandes males de la humanidad es el alcoholismo, pero esta adicción desaparece cuando se elimina el engrama que impulsa a beber). El planeta de los simios XLIII (uno de los miedos más populares es el de viajar en avión o aerofobia, y como todas las fobias su origen es la mente reactiva y la dramatización de engramas del tipo “nunca vueles o morirás”). El planeta de los simios XLIV (la aracnofobia, de la misma forma que la aerofobia, constituye una de las fobias más populares, pero sin perjuicio de que el miedo a las arañas sea inherente al hombre, también puede ser provocada por engramas, en cuyo caso es sumamente aberrativo). El planeta de los simios XLV (las fobias en general, de la misma forma que todas las aberraciones, tienen su origen en la mente reactiva y desaparecen cuando la persona llega al estado de clear, es decir, cuando mediante la terapia dianética se la libera de de engramas).
Asimismo, es muy ilustrativo el tema de la justificación expuesto en “Origen de la estupidez”. * Advertencia: Dianética y Cienciología son marcas registradas y aquí se las menciona exclusivamente con fines informativos y de difusión. El Grupo Elron es una organización independiente sin fines de lucro, políticos o religiosos, y la distribución del material es totalmente gratuita. Para información sobre marcas registradas: http://www.scientology.org/en_US/feature/legal/trademark.html Dianética y Cienciología han sido complementadas por el profesor Jorge Olguín mediante las técnicas de Psicointegración y Psicoauditación
|