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El planeta de los simios XXXII

Automutilación

Grupo Elron

 

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Cualquier semejanza con la realidad no es ninguna coincidencia.

 

 


Si una afirmación hiere tu sentido común, 
entonces no es verdad. La única verdad para 
ti es la que tú consideras como verdad. 

 


¿Qué es esa bestialidad de la automutilación?

Yo como psiquiatra tengo la solución definitiva para la automutilación… ¿Alguien ha visto alguna vez que los mancos se mutilen?

Yo me automutilé la nariz… ¿qué tal me veo?

Yo creo que esto de la automutilación es puro bla bla…

La automutilación no implica deseos de suicidarse. Por ejemplo, hay una forma de autoinjuria que es la de hacerse tajos en las muñecas (wrist cutter), pero no para matarse.

Existen distintas formas de autoinjuria o automutilación. A menudo se trata de prácticas solitarias, que la persona ejecuta en forma ritual y compulsivamente, en secreto, y que van desde apretarse con saña los granitos, barritos e imperfecciones de la piel hasta realizarse tajos en distintas partes del cuerpo usando instrumentos afilados (bisturíes, estiletes, cuchillos, etc.) que pueden llegar incluso hasta la amputación de un miembro.

Es verdaderamente indignante que los psiquiatras, en el colmo de su ignorancia, afirmen que la autolesión, algunas de ellas tan extremas que llegan incluso al cercenamiento del propio pene, puedan deberse a factores tales como depresión, falta de autoestima, y otras simplezas. La foto que hemos incluido forma parte de una secuencia que concluye con la amputación total del pene.


L. RONALD HUBBARD

La mente reactiva es la única fuente de la aberración, y la prueba está en que cuando se descarga el banco de engramas desaparecen todas las compulsiones, entre ellas la de automutilarse. Por esta razón es que resulta totalmente superfluo el diagnóstico de un trastorno mental. Más información en “El planeta de los simios VIII”.

JORGE RAÚL OLGUÍN 

Desde el punto de vista espiritual la mutilación de partes del cuerpo sólo puede ser aceptada sin que genere karma cuando se trate de circunstancias de salud extremas o incluso por razones meramente estéticas, pero nunca por el simple placer de autolesionarse.

 

 


Me llamo Franz Nieto. Soy piercer (perforador) profesional desde el año 1996, miembro de la Association of Professional Piercers, colaborador de Body Modification Ezine, y representante en Colombia de la empresa de joyería inglesa The Wildcat Collection, entre otros. (Se le olvidó decir que es el dueño de Goa Exotic Piercing, en Bogotá). Si tienen alguna duda o comentario sobre cualquiera de mis artículos, o quieren participar de alguna manera en el tema, escriban a la dirección electrónica franzshock@hotmail.com



Para los Masai de Kenya, el hecho de mutilarse una parte de su cuerpo es sinónimo de renacer. Implica el final de la niñez y el comienzo de un nuevo camino de madurez. Desde su perspectiva, después de atravesar por un dolor como el que significa la mutilación, tanto mujeres como hombres son capaces de enfrentar cualquier reto de la vida.

La circuncisión, tanto femenina como masculina, que practican las culturas africanas, se traduce para algunas organizaciones en mutilación y de acuerdo con éstas, es considerada una práctica denigrante y cruel…

Empezaremos por decir que dentro del concepto mutilación se encuentran prácticas tan diversas como la circuncisión, la infibulación, la castración y hasta la automutilación, que en la actualidad en algunos países está relacionada con tendencias y hasta con modas.

Los primeros antecedentes de mutilación los encontramos en la antigua Grecia, donde se practicaba la circuncisión, que consistía en retirar permanentemente la piel que rodea al glande. Esto, al parecer, tenía un significado jerárquico dentro de la sociedad egipcia. Con el paso del tiempo, esta práctica fue adoptada por pueblos como el judío y el griego, que identificaban a los hombres no circuncisos como bárbaros.

En la actualidad, las tribus Masai del norte y centro de África practican la circuncisión como un ritual de bienvenida a los niños que se convierten en hombres. Para realizarlo se utiliza agua apozada desde la noche anterior (por cierto, ésta debe estar helada), el menor es insultado por la tribu para prepararlo y luego recibe un regalo de su madre que consiste en un pedazo de cuerno.

Posteriormente, junto a su padre, entra al lugar donde se realiza el procedimiento, siempre hecho por un sacerdote especializado, y a quien le pagan con una cabra por cada circuncisión que realice. Mientras que el padre sostiene al pequeño, se ejecuta el corte, luego un baño de leche y sangre de cabra lo convierten en un nuevo hombre al que se le permite tener relaciones sexuales.

Si hablamos de la infibulación, también conocida como clitoridectomía, ésta es una
práctica que se realiza comúnmente en ciertas culturas de África y Asia y consiste en la remoción total o parcial del clítoris de la mujer y la deformación de los labios. Lo único que se deja en realidad, es un pequeño orificio por el que pasan la orina y la sangre menstrual.

Para algunos, la infibulación es parte de una ceremonia de iniciación, con la que la niña ingresa a la madurez sexual y le es permitido procrear. También es una forma de resguardar la virginidad, impedir la masturbación y el placer durante el acto sexual. Se dice que en algunas culturas, las niñas crecen presionadas ya que si no hacen este ritual, toda clase de castigos (incluida la expulsión de la tribu) recaerá sobre ellas. Otros afirman que la principal razón de ser de la infibulación, radica en un ancestral machismo que busca privar a la mujer de sus órganos sexuales. En días pasados, más exactamente el 6 de febrero, se celebró un año más de la Declaración de Tolerancia Cero, también conocido como Día Mundial contra la Mutilación Genital Femenina, que se impuso en el año 2003. Es increíble, pero según el Comité Interamericano sobre Prácticas Tradicionales, han sido infibuladas 135 millones de niñas y cada año 2 millones corren el mismo riesgo (6 mil cada día, 5 cada minuto).

En África se lleva a cabo en forma generalizada en 28 países. En el Oriente Medio se practica en Egipto, Omán, Yemen y los Emiratos Árabes Unidos. También existen registros de prácticas en casi toda Europa y Norteamérica.

Por otro lado, encontramos la automutilación como manera de expresión y/o acercamiento erótico-sexual. Aunque también hay quienes reconocen encontrar una alternativa de vida en estas prácticas. No son pocos los países desarrollados en los que existe un movimiento importante de personas que acuden a la remoción voluntaria de alguna parte del cuerpo o automutilación, con fines estéticos o decorativos (y que llaman arte). Lo más común es que se quiten los dedos y las manos. Pero también, hay quienes llegan mucho más allá.

El Banding, por ejemplo, es un corte de la circulación en los testículos hasta su desprendimiento total. Quienes acuden a él, dicen hacerlo para poder vivir libres de impulsos sexuales, entre otras justificaciones. Los psicólogos por su parte, dicen que detrás de la mutilación hay razones biológicas, psicológicas, sociológicas y culturales. Si hablamos de las primeras, todo tiene que ver con una disfunción en la neurotransmisión y metabolización de la serotonina, que origina una desinhibición a la tendencia de autoagredirse.

Esto se conoce como la función serotonérgica.

Psicológicamente podríamos decir que hay quienes acuden a la mutilación como un mecanismo para evitar el suicidio y como una manera de encarar estados de afecto negativo o (incluso) la pérdida desmedida de la noción de autobienestar. Para otros, la ausencia de un miembro puede llegar a producir atracción sexual (Amelotasis). Y se sorprenderán todavía más si les mencionamos la Acromofilia, que hace referencia a quienes fantasean con tener relaciones con personas que poseen un miembro amputado. La excitación que produce la idea de ser amputado, médicamente se conoce como apotemnofilia. Las causas sociológicas, por su parte, pueden resumirse como las presiones que ejercen ciertos grupos sobre otros para que actúen de determinada manera (la moda, por ejemplo, es un buen referente). Por último, están las causas culturales que corresponden a tradiciones arraigadas y centenarias que imponen estas prácticas a determinados grupos sociales. ¿Qué piensan ustedes del tema? Esperamos comentarios.

Las mutilaciones en los dedos de las manos son las que se practican más comunmente

 

Armando Favazza, psiquiatra "reteso" que ha profundizado en el tema, categoriza la automutilación de acuerdo a los estímulos

Cuando involucra partes importantes del cuerpo que son destruidas. Cabe mencionar aquí, por ejemplo, a quienes se castran ellos mismos. Estos casos
corresponden a impulsos de desorden psicótico. Estos casos están históricamente asociados con religiones y sectas satánicas.

La mayoría de estas mutilaciones se realizan para expresar algo, se hacen sin una convicción plena y con cierta vergüenza. Muchas veces son simbólicas. Se han
presentado casos en los enfermos autistas, quienes se valen de esto para expresar algo que les afecta.

Se hacen como rituales, responden a comportamientos compulsivos, estrés
o simplemente a una búsqueda de dolor liberador de endorfinas en el cuerpo, que para algunas personas resulta en un trance especial, donde no hay discriminación entre lo emocional y lo físico y donde prácticamente la sensación de dolor desaparece.

Ojo: la realización de estos procedimientos resulta altamente peligrosa, ya que produce efectos permanentes e irreversibles. Como ven, existen muchos puntos desde los que se puede abordar el tema y concluirlo.

 

 

 

AUTOMUTILACIÓN Y ABERRACIÓN

 

 

 

por Horacio Velmont

 

 

 

(según las enseñanzas de L. Ronald Hubbard)

 

 

 

La automutilación, conocida también como autolesión, autoagresión, autoabuso o autoinjuria, es una conducta que incluye el daño tisular o alteración deliberada del propio cuerpo sin intención de cometer suicidio.

 

Entre los diversos tipos de automutilación pueden incluirse:

 

•cortaduras

 

•quemaduras/abrasiones

 

•heridas

 

•arañazos

 

•mordeduras

 

•golpes

 

•marcaduras

 

•golpes en la cabeza

 

•moretones

 

•rasguños

 

•jalarse y arrancarse la piel o el cabello

 

•hacerse agujeros o tatuajes, etc.

 

Los adolescentes que se automutilan con frecuencia tratan de mantener esto escondido, por lo que pueden usar ropa que cubra su cuerpo aun cuando ésta no sea apropiada para el clima.

 

¿Por qué los adolescentes se hacen daño a sí mismos? Las respuestas que han dado los psiquiatras son completamente disparatadas y tan alejadas de la verdad como lo podría estar un microbio de la comprensión de la ley de la relatividad.

 

Se aduce que los adolescentes que tienen dificultad para hablar de sus sentimientos pueden mostrar su tensión emocional, malestar físico, dolor y baja autoestima por medio de conductas automutilantes.

 

También que la presión de los compañeros también puede influenciar a los adolescentes a lastimarse a sí mismos.

 

Éstas no son más que afirmaciones falsas porque la automutilación proviene de engramas que ordenan esta conducta, y como el engrama es por definición irracional, todo intento de tratar de explicarlo es superfluo.

 

Se han dado, asimismo, las siguientes características comunes de los jóvenes que se automutilan:

 

•depresión

 

•sensibilidad al rechazo

 

•niveles altos de tensión

 

•niveles altos de irritabilidad

 

•pobre control de impulsos

 

•aumento de la agresión

 

•culpa y vergüenza por la conducta dañina

 

•enojo crónico; etc.

 

Estas características son falsas porque, por una parte, una persona puede carecer de todas ellas y sin embargo automutilarse y, por otra parte, dichas características son comunes a muchos tipos de trastornos y no solamente a la automutilación.

 

En cuanto a lo que pueden hacer los padres y los adolescentes ante un caso de automutilación, los despistados psiquiatras proponen:

 

Padres:

 

•Infórmense.

 

•Hablen con sus hijos sobre el respeto y valor que deben dar a su cuerpo.

 

•Escuchen y hablen abiertamente sobre la conducta de automutilación.

 

•Sirvan como ejemplo para su hijo adolescente al no practicar ustedes conductas de autolesión.

 

•Ayuden a su hijo a desarrollar destrezas sociales para poder hablar sobre sus sentimientos y resolver problemas, de forma que sean más capaces de afrontar las tensiones comunes de la adolescencia.

 

•Recuerden que los ultimátum no darán resultado.

 

•Ayúdenlos a obtener la asistencia que necesitan por parte de un profesional calificado.

 

Adolescentes:

 

•Identiquen sus sentimientos y exprésenlos en lugar de actuar en consecuencia.

 

•Determinen cuál es el impulso detrás del acto de autolesión (sentir dolor, ver sangre, ver cicatrices, aliviar la depresión o el enojo, etc.).

 

•No tengan miedo de hablar sobre esto con sus padres.

 

•Llamen a un(a) amigo(a) y hablen con él/ella.

 

•Procuren distraerse de los sentimientos de autoagresión (por ejemplo, cuenten hasta diez, esperen 15 minutos, practiquen ejercicios de respiración, escriban en un diario, dibujen, o piensen en cosas positivas).

 

¿Alguien con dos dedos de frente puede suponer que algo de esto puede ser la respuesta “científica” a la automutilación?

 

Es casi incomprensible que profesionales que se suponen expertos en la mente humana pueda sugerir soluciones tan banales. ¿Para esto es que han estudiado tantos años?

 

Para evitar reiteraciones innecesarias, ya que el tema de la aberración lo hemos abordado innumerables veces, y la automutilación es sólo una de ellas, optamos por remitirnos a la siguiente bibliografía:

 

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El planeta de los simios XIV (una de las mejores demostraciones de los extremos aberrantes a los que puede llegar el hombre cuando se le restimulan sus engramas es el uso de la tortura para arrancar confesiones).

 

El planeta de los simios XIX (las conversaciones en torno a una persona inconsciente deberían considerarse como atentado a la cordura, especialmente  si está anestesiada, porque se graban en sus células como órdenes hipnóticas de alto poder).

 

 

 

El planeta de los simios XXVIII (se devela que el “piercing”, que es la costumbre de perforar determinadas partes del cuerpo para decorarlas con algún tipo de joya, tiene origen en engramas que ordenan compulsivamente esa actitud irracional).

 

El planeta de los simios XXIX (se devela que el tatuaje, lo mismo que el “piercing”, tiene origen en engramas, y que el aducido motivo de embellecimiento no es más la justificación analítica de la aberración).

 

El planeta de los simios XXX (se devela que el físicoculturismo, lo mismo que el tatuaje o el “piercing”, tiene origen en engramas y que todos los intentos de justificarlo son falsos).

 

El planeta de los simios XXXI (sin duda alguna la mutilación genital femenina constituye una de las más incalificables aberraciones de nuestro planeta, pero lo peor es que se escuda en supuestas tradiciones religiosas, lo que hace más difícil su erradicación).

* Advertencia: Dianética y Cienciología son marcas registradas y aquí se las menciona exclusivamente con fines informativos y de difusión. El Grupo Elron es una organización independiente sin fines de lucro, políticos o religiosos, y la distribución del material es totalmente gratuita. Para información sobre marcas registradas: http://www.scientology.org/en_US/feature/legal/trademark.html


Dianética y Cienciología han sido complementadas por el profesor Jorge Olguín mediante las técnicas de Psicointegración y Psicoauditación