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El fraude de Herbalife
Grupo Elron

 

¡Hola, amigos, nada mejor que los productos naturales!

 

 

Si se utiliza Herbalife para adelgazar y solamente se consume este producto, obviamente que se adelgazará, pero en cuanto se deje de consumirlo –algo que sobrevendrá inevitablemente porque la generalidad de las personas no puede mantener el costo del producto tanto tiempo ni tampoco soportar el hastío alimenticio– aparecerá el conocido “efecto rebote” y la incauta víctima terminará engordando más de lo que estaba al empezar la dieta. Sin  contar, por supuesto, los inevitables efectos negativos en la salud causados por una dieta no indicada y controlada debidamente por el médico especialista en nutrición.

HORACIO VELMONT

Los jerarcas de Herbalife pregonan que la empresa: 1) tiene más de dos décadas a nivel internacional y está en 60 países en los cinco continentes, significando esto que está aprobado por 60 ministerios de Salud, incluyendo la FDA de USA; 2) que posee un staff médico de primerísima calidad, incluyendo al Dr. Luis Ignarro, Premio Nobel de Medicina en 1998; 3) posee un Canal Privado de Televisión (HBN) para el entrenamiento de sus distribuidores; 4) posee una de las páginas Web más importantes, en 16 idiomas (www.herbalife.com) y es la Compañía número 1 en su área, de Nutrición, Salud y Bienestar. Bueno, estas afirmaciones no son más que tonterías, porque el Psicoanálisis y la Psiquiatría pueden exhibir mejores referencias y sin embargo son más inútiles que cenicero de moto, si se me permite esta chanza.

JORGE OLGUÍN

Un buen sistema comercial es el que procura el mayor beneficio para el mayor número de personas. Cualquier sistema que viole este principio, es decir, cuyas ganancias sólo las obtienen unos pocos con el perjuicio de muchos, no puede ser aprobado por ninguna persona que se precie de decente. Quienes así lo hacen sólo están atendiendo egoicamente a su propio interés sin importarles la ruina ajena. Y más aún si además del perjuicio económico se le suma el daño a la salud.

 

Informe de INVIMA (Instituto Nacional de Vigilancia de Medicamentos y alimentos), ligada al Ministerio de la Protección Social de la República de Colombia: ACTA 9/93  "La comisión Revisora  se ratifica en que los productos como HERBALIFE Y SHAKLEE que contienen mezclas de vitaminas, y/o minerales y/o extractos de plantas, deben registrarse como medicamentos, por cuanto contienen principios activos factibles de modificar el metabolismo celular, de interactuar con procesos enzimáticos endógenos y de modificar la homeóstasis  de los sistemas regulatorios del organismo, todo lo cual conlleva no sólo a posibles respuestas terapéuticas sino a evidentes riesgos de reacciones secundarias". Más información: http://www.invima.gov.co/version1/

Sherlock Holmes y el Dr. J. H. Watson, ilustración para el Strand Magazine (1893).

Elemental, querido Watson…

En la Red, como cualquiera puede comprobar, hay infinitos foros abiertos para discutir sobre Herbalife, y cuando un participante habla mal del producto, siempre hay otro que lo refuta hablando maravillas. ¿Acaso esto no significa que toda cuestión de obesidad debe ser tratada por el médico según la idiosincrasia de cada paciente? Pero esto no le interesa a Herbalife, porque el truco de venta es que cada obeso se automedique, ya que saben que el médico nutricionista jamás recetará un producto como Herbalife, porque existen otros más eficaces, de costo mucho más accesible y sin efectos secundarios ni contraindicaciones…

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El sobrepeso es una patología que debe estar en manos de un profesional autorizado. Sin embargo, la publicidad engañosa de Herbalife sugiere que en materia de obesidad cualquiera puede automedicarse. El paciente que se cura a sí mismo tiene a un loco por médico. Para alejar cualquier sospecha de fraude, Herbalife debería tener impreso en la etiqueta, bien visible, la siguiente advertencia: “No utilice este producto para adelgazar por su cuenta porque puede poner en riesgo su salud. Herbalife no sustituye al médico, no es un producto adelgazante por sí mismo, ni tampoco reemplaza a la comida”.

Cuando comencé con el Programa de Control de Peso de Herbalife, noté un inmediato aumento de energía y vitalidad.

Otra muestra de la publicidad engañosa de Herbalife, pues el aumento de energía y vitalidad no tiene ninguna relación con el producto, sino que es la consecuencia natural de comenzar cualquier dieta para reducir de peso.

"EFECTO PLACEBO"

La publicidad engañosa de Herbalife induce a que se produzcan los anunciados efectos beneficiosos del producto. El efecto placebo está presente en las reuniones evangelistas, en las sesiones psicoanalíticas, en las terapias alternativas y en los remedios inocuos. El efecto placebo es defendido con la justificación de que al fin y al cabo produce efectos favorables. Sin embargo, un engaño es un engaño… Más información en http://www.grupoelron.org/quees/efectoplacebo.htm

 


 

 

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Cuando el río suena, agua lleva…

 

La Red está repleta de denuncias, especialmente de los mismos usuarios de los productos Herbalife, que advierten sobre los perjuicios que sobre la salud y la economía acarrean en aquellos que caen en sus garras. Basta utilizar el buscador Google (www.google.com) y poner en el casillero de búsqueda las palabras Herbalife+estafa o Herbalife+fraude (o similares) para encontrar estas advertencias, especialmente en foros abiertos para que los afectados vuelquen sus experiencias negativas. Se encontrarán también algunos que están a favor de Herbalife, pero no pueden tenerse en cuenta, no sólo porque son una minoría, sino porque obviamente tienen interés en que la empresa siga operando. A buen entendedor...

 

 

Wednesday, April 19, 2006

Un producto para adelgazar

La cada vez más conocida marca Herbalife, que trabaja con un catálogo de suplementos dietarios, está esparciéndose a gran velocidad por todas las esferas de la sociedad.
Los productos que publicita dicha marca fomentan a las personas la posibilidad de bajar de peso en un corto período de tiempo, sin hacer grandes esfuerzos y con un resultado altamente gratificante. Además, prometen mediante este producto curar el stress y la depresión.
Herbalife es una empresa de venta directa con un sistema piramidal, razón por la que muchos la consideran una secta comercial. La misma trabaja con grandes sumas de dinero y beneficia a unos pocos comerciantes. El negocio consiste en que quienes promueven el producto conformen un grupo de distribuidores que van cobrar por comisión y a su vez, cada uno de éstos pueden ir capacitando gente que esté bajo su responsabilidad para continuar con la venta del producto y así sucesivamente.
El costo aproximado de un mes de tratamiento es de $150 y se asegura que con una comida normal al día más el complemento de Herbalife se logra adelgazar y mantener el nivel de calorías que el cuerpo requiere. Sin embargo, ADELCO, institución privada sin fines de lucro, demuestra que aunque es real la disminución de peso, también existe una importante pérdida de calorías que se acompaña con falta de energía.

posted by Manuela. at 3:19 PM (enlace a la página)

 

 

Wednesday, April 19, 2006

Engaño comercial

Podríamos considerar a Herbalife como una secta comercial, ya que trabaja con las características típicas de una secta: hay una dedicación cada vez mayor, excesiva y absorbente; existen programas teóricos y prácticos de manipulación psicológica; hay un buen trabajo de marketing; suelen producir estados de gran dependencia psicológica; explotan a sus seguidores para conseguir sus fines; terminan muchas veces provocando graves daños psicológicos y problemas en el entorno familiar, social y del trabajo.
Debemos tener en cuenta que, en estos tiempos en los que el culto al cuerpo es tan natural, es muy fácil introducir en la sociedad productos, como Herbalife, que promulgan el cuidado de la figura. Además, la desocupación es otro factor que favorece a que las sectas comerciales puedan triunfar con sus objetivos, ya que la necesidad de la gente los impulsa a insertarse en trabajos que prometen ser bien remunerados.
Me parece increíble que en el año 2006, habiendo tanta información y tantas fuentes para consultar, las personas puedan ser engañadas de tal manera que no sean capaces de imaginarse que detrás de todo lo que les están ofreciendo, hay grandes intereses económicos. Y que a éstos, probablemente, pueden importarles más el rédito económico que la salud de las personas.

 

 

 

 

El Forastero (http://elforastero.blogalia.com/)

 

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Herbalife

Para conocer un poco más su historia

¿Recetas milagrosas? ¿Grandes ganancias? ¿Marketing Multinivel?. Estas son las palabras que surgen frecuentemente cuando sale el tema de Herbalife.

Herbalife acaba de abrir una sus oficinas corporativas en Bolivia, y desde antes mucha gente ya está familiarizada con el nombre e incluso con sus productos. Se realizan reuniones periódicas para publicitar sus productos o para felicitar a los vendedores y seguramente muchas personas agradecen su aparición. Pero todavía desconocemos la verdadera historia de Herbalife, una historia que normalmente no nos cuentan.

Herbalife es una empresa americana fundada en 1980 por Mark Hughes que produce un gran número de productos de dieta, en otras palabras reemplazo de comida en forma de polvos y pastillas.

Su sistema de ventas es a través de contactos informales en un sistema de multinivel donde cada persona gana dinero por lo que sus contactos han vendido. Es este sistema el que aseguran permite generar dinero a los vendedores que se involucren.

En realidad, según un artículo belga de la Revista del Consumidor (Test Aankoop Magazine nr. 369, September 1994. Herbalife, duur drijfzand. Een piramide van beloften.), una gran cantidad de los productos que distribuye Herbalife no son otra cosa que una dosis fuerte de vitaminas, minerales, algunas proteínas, fibras y azúcares. Nada revolucionario, nada milagroso. En ningún momento estos polvos inhiben el hambre o reemplazan una comida completa, lo único que logran es darle al cuerpo una dosis menor de calorías por lo que en un principio el adelgazamiento puede ser notable.

Hasta aquí no hay ninguna novedad sobre el tema, lo que nos falta saber es lo que no nos cuentan.

La historia de Mark Hughes

El pasado del fundador Mark Hughes se difunde en los grupos de Herbalife como un mito fundacional. La madre de Hughes, madre divorciada, muere por mal uso de dietas a los 36 años, el adolescente realiza una promesa: encontrar un sistema para que la gente pierda peso sanamente. Su camino entonces se convierte en una lucha para encontrar una dieta que te pueda cambiar la vida. Pero la historia de Hughes es aun más trágica.

Mark Hughes comenzó a trabajar en la venta de productos de Slender Now productos de dieta en 1976 para los laboratorios Seyforth Laboratories, una venta a multinivel. Después de que Seyforth colapsar en 1979 vende equipamientos de ejercicio para el control de peso para Golden Youth, con el mismo sistema de ventas. Cuando Golden Youth también cerró Hughes ya tenía la experiencia y el dinero suficiente para crear con el fabricante Richard Marconi de Slender Now una línea de productos que prometían el “Satisfacción 100% garantizada o devolvemos su dinero”. En febrero de 1980 a los 24 años Mark Hughes desveló Herbalife.

20 años después Mark Hughes tuvo una fiesta de cinco días por los 20 años de Herbalife. Había mucho que celebrar, era dueño de una empresa de 956 millones de dólares, un millón de distribuidores en 50 países y millones de personas que lo seguían con fervor mesiánico. Tres meses después de esta fiesta su tercera mujer Darcy LaPier Hughes (ex reina de belleza como las dos anteriores) encontró a su esposo cubierto únicamente con una camiseta y un tanga negra echado en la cama matrimonial con una sobredosis mortal de alcohol y Doxepin, un antidepresivo. Habían pasado 25 desde la muerte de su madre y Mark Hughes no fue a caer demasiado lejos de donde ella, aunque ya no se encontraba en las montañas de San Bernardino sino en su mansión de 27 millones de dólares en Malibú.

La historia de Herbalife

Herbalife tuvo una ascensión meteórica: en 25 años alcanzó la marca de los mil millones en ventas, oficinas en una lujosísima torre en Century City, California. El 2003, las ventas rebasaban los 1.800 millones de dólares en 58 países alrededor del mundo. En agosto de 2004, Bolivia se convirtió en el país número 59 en abrir sus oficinas corporativas.

Pero tampoco la historia de Herbalife es tan glamorosa. Sólo seis años después de iniciar la empresa Herblife tuvo que pagar 850.000 dólares de multa por propaganda médica falsa y por trabajar con un sistema de ventas estilo pirámide que es ilegal en muchos países. Después de eso Herbalife tuvo que aprender a controlar sus fantasiosas publicidades, pero como el sistema de ventas es minorista muchas veces pasa que regresan a sus viejas costumbres y terminan publicitando que su dieta cura enfermedades, problemas de la piel, celulitis, diabetes, asma y hasta el cáncer. Lo que si es seguro es que prohibieron a Herbalife promocionarse diciendo que sus productos contienen hierbas que pueden controlar el apetito, quemar calorías o limpiar el sistema. También se les prohibió decir que sus productos ayudan a perder el peso sin reducir el consumo calórico.

El mismo año, Herbalife detuvo la venta de dos productos después que se realizó una revisión por la Administración de Drogas y Comidas de EUA. A partir de entonces se han ido retirando químicos y aditivos considerados peligrosos o ilegales en muchos productos. En seis estados de EUA, incluyendo Florida y Texas, existe restricción para las ventas de algunos de sus productos. Y existe una lista de casos en que Herbalife a causado accidentes o ha tenido efectos secundarios.

Otros errores en que siguen incurriendo son el no definir contraindicaciones para niños, siendo una dieta muy peligrosa para estos. Tampoco existen contraindicaciones para enfermedades del hígado, riñón o estómago.


¿Pero Herbalife es realmente peligroso?

La pérdida de peso es fuerte (consumo de sólo 1000 calorías al día), por lo que la dieta tendría que estar bajo vigilancia médica. Además las píldoras no tienen ningún valor, sólo vitaminas (las mismas que se pueden conseguir comiendo frutas).

Pero el verdadero peligro es el método de venta. El sistema se basa en el lema de ayudar a la gente. Los vendedores creen que de verdad están salvando vidas y muchas veces se trata de alguien cercano a uno. Ellos no te están engañando, ellos realizan algo que en lo que en realidad creen. Además poseen una doble motivación porque si logran que tu también empieces a vender sus productos ellos aumentarán sus ganancias, al igual que los que los convencieron, y los que convencieron a aquellos. El sistema de ventas es muy agresivo por lo que puede llevar a utilizar publicidad falsa sobre los productos o a confiar demasiado en el sistema esperando poder convertirlo en una fuente confiable de ingresos cuando en realidad en el momento en que el mercado se llene también terminan los ingresos.

El último peligro al que Herbalife puede llegar es a convertirse en una cuasi-secta (como ya es considerada en algunos países). Con las características fundamentales de algunas sectas: repartición de responsabilidades, convencimiento por el sistema persona a persona, casi divinización de su fundador y sobre todo de sus propósitos. Con el objetivo de ayudar a los demás y con la promesa de grandes cantidades de dinero, a muchas personas les resulta difícil salir de Herbalife y se van metiendo cada vez más en la empresa quitándole importancia a la vida del exterior, cuando en realidad Herbalife es como cualquier otra empresa, un sistema para que unos cuantos hagan mucho dinero a costa de sus clientes y trabajadores.

 

 

 

Clarín 6/11/05

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ESTETICA Y SALUD: LOS SUPLEMENTOS DIETARIOS ESTAN APROBADOS COMO "ALIMENTOS"

Los vacíos de la ley favorecen las trampas

Se acerca el verano y estallan las ventas de productos para adelgazar. Entre los más promocionados figuran los suplementos dietarios, un segmento que crece en el país al amparo de algunas normas ambiguas y de conflictos de competencia entre los organismos oficiales que entorpecen su control.

Sumergirse en el negocio de estos productos —compuestos de vitaminas, minerales y otras sustancias que muchas veces se proponen como adelgazantes— es una experiencia opuesta a la que supone su compra: de venta libre, basta acercarse a la góndola de una farmacia o supermercado para llevarlos a casa. Pero rastrear a sus fabricantes y bucear en sus controles es casi imposible. Clarín intentó durante una semana comunicarse con las cámaras de Fabricantes de Alimentos Dietéticos y de Importadores de Suplementos Dietarios. No respondieron. Y en la Cámara Industrial de Laboratorios Farmacéuticos, la de Productores de Especialidades Medicinales de Venta Libre y la de Especialidades Medicinales fueron lacónicos: "No tenemos nada que ver".

Es que la expansión de estos productos en todo el mundo está teñida por la polémica: si bien son utilizados con fines vinculados a la salud, los suplementos dietarios están inscriptos como alimentos. Es decir, no tienen los controles, la estandarización ni el respaldo científico de los medicamentos. Los fabricantes son los responsables de que sean seguros y quienes deben responder en caso de intoxicación o muerte.

Pero lo más controvertido es que a veces la distancia entre un medicamento y un suplemento dietario es sólo cuestión de dosis: los sustancias que contienen, en algunos casos, son las mismas. "Esto es clave, porque muchos suplementos no están estandarizados. Podemos comprar el mismo frasco, pero no sabemos si estamos tomando lo mismo", subraya Mónica Katz, nutricionista de la Fundación Favaloro.

A los suplementos de origen nacional los deben fiscalizar las oficinas de seguridad alimentaria de los municipios donde fueron elaborados; a los importados, el Instituto Nacional de Alimentos (INAL). Pero dos decretos desregulatorios firmados por Carlos Menem en 1994 les dieron a los importadores la libertad de optar dónde registrarse, y por lo tanto de elegir quién los controla: pueden anotar sus productos en cualquier municipio del país. En la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) dicen que esos decretos abrieron las puertas a los productos extranjeros. "Fue un verdadero caos. Ahora el INAL intenta acotar esa permisividad, pero la sombra de esos decretos es amplia y los productores pueden discutir las nuevas restricciones", explicó una especialista del organismo.

El famoso Reduce Fat Fast es un caso testigo: el pasado 9 de junio el INAL prohibió su venta en Argentina (algo que ya ocurrió en otros países) por "irregularidades en la inscripción". ¿Qué hicieron sus productores? Lo empezaron a fabricar en el país y lo registraron en Capital, con la misma fórmula (tiene picolinato de cromo, una sustancia que se prohibió como adelgazante en muchos países). Clarín intentó cinco veces consultar a Sprayette, la empresa que lo comercializa en Argentina, pero el gerente de Medios, Gabriel Acero, no respondió las preguntas.

Desde el INAL, su director, Matías de Nicola, admite que "hay que mejorar algunas normas sobre la elaboración y la composición de los suplementos", pero asegura que los controles garantizan la calidad de los productos: "Hay fiscalizaciones aleatorias cuando entran al país".

Tampoco está claro quién sanciona las faltas. Una de las más frecuentes es la inclusión de leyendas no autorizadas en los envases. "Ni los suplementos dietarios ni sus publicidades pueden decir que sirven para adelgazar o quemar grasas", coincidieron todos los funcionarios consultados. ¿Por qué entonces muchos productos lo hacen?, preguntó Clarín. "Puede ser que el envase aprobado no lo diga y que lo agreguen en la imprenta", sorprendió un alto funcionario con responsabilidad en el tema.

En el INAL aseguraron que "la responsabilidad sobre las bocas de expendio es de las jurisdicciones" y de los inspectores del Ministerio de Salud, pero en la Dirección de Registro y Fiscalización del Ministerio los desmintieron: "En las farmacias sólo controlamos los libros recetarios y los productos preparados (recetas magistrales), que no se pueden elaborar a granel". Y también en la Dirección de Higiene y Salud Alimentaria porteña: "Sólo controlamos los suplementos que se elaboran en la Capital. En 2004 hicimos 67 multas y 16 prohibiciones por problemas en la fórmula o la rotulación". Es decir que no queda claro quién debiera sancionar a los múltiples productos que, desde las góndolas, prometen —ilegalmente— adelgazar.

El circuito de venta de estos productos es amplísimo: farmacias, herboristerías, supermercados, servicios de venta directa y, sobre todo, Internet. "La cyberfarmacia y la venta directa por televisión son muy difíciles de controlar. No hay normas o tenemos conflictos de competencia", se quejaron en la cartera de Salud.

Marcelo Peretta, del Colegio de Farmacéuticos porteño, recomienda "creerles menos a las publicidades: las hacen sus fabricantes y al amparo de controles insuficientes". La doctora Katz coincide: "Los suplementos dietarios no están regulados por la industria alimenticia ni por la farmacéutica. La gente debe saber que nadie prescribe y nadie controla, que es tierra de nadie".

 

 

19/07/2006

Enlace a la página (www.marceloelias.com)


Prohibir la Venta de Suplementos Dietarios

El siguiente Proyecto de Ley fue presentado por la Diputada Mirta Calmels con la finalidad de acotar y regular la venta de suplementos dietarios en la Provincia de Buenos Aires. El proyecto fue identificado bajo el Expediente: D-1608

A Continuación el Proyecto.

PROYECTO DE LEY

El Senado y la Cámara de Diputados de la Provincia de Buenos Aires sancionan con fuerza de:

LEY

Artículo 1º: Prohíbese en el territorio de la Provincia de Buenos Aires la venta libre de los productos conocidos como suplementos dietarios ya sean los mismos de origen nacional como importados.

Artículo 2º: La venta de tales productos solamente podrá llevarse a cabo en las farmacias habilitadas.

Artículo 3º: Comuníquese al Poder Ejecutivo.

FUNDAMENTOS

El presente proyecto tiene por finalidad acotar en parte la venta indiscriminada y sin control de productos que en muchas ocasiones engañan a quien los consumen con supuestas ventajas que en la realidad no existen; también se apunta con el presente a cubrir un vacío legal, ya que actualmente en la Provincia no se encuentra reglamentada la venta de este tipo de productos.

Generalmente los suplementos dietarios son adquiridos y consumidos por parte de la población que sufre problemas de sobrepeso y obesidad, y que ante tal situación para tratar de verse mejor con su cuerpo acuden a cualquier método que se les ofrece para tratar de adelgazar.

Habitualmente asistimos a distintos tipos de propaganda que inducen a los consumidores a adquirir productos con efectos “mágicos” que prometen solucionar los problemas de trastornos alimenticios.

Es así que libremente se procede a comercializar los productos conocidos como suplementos dietarios en supermercados, almacenes de barrios, herboristerías, etc., a lo que debemos agregar la venta directa por internet y televisión, estos dos últimos casos bocas expendio muy difíciles de controlar.

Muchos son los trastornos que el consumo de este tipo de productos traen ocasionan, en tal sentido el Colegio de Farmacéuticos de la Capital Federal ha advertido diciendo: “ que los ciudadanos deben creerles menos a las publicidades ya que ha estas las hacen los fabricantes y al amparo de controles insuficientes”. En tal sentido la Fundación Favaloro ha hecho saber que los suplementos dietarios no se encuentran regulados por la industria alimenticia ni por la farmacéutica. Quienes los consumen deben saber que nadie los prescribe ni nadie los controla. Tampoco los suplementos dietarios se encuentran estandarizados, debe tenerse en cuenta que si un suplemento dietario tiene inscripciones o publicidades que dicen que el producto ayuda a tratar o curar o prevenir una enfermedad, se esta vendiendo ilegalmente como medicamento, cuando en realidad no lo es.

Es por ello que creo necesario regular la venta libre de este tipo de productos acotándolo al ámbito de las farmacias, ya que en dichos lugares el cliente puede consultar o ser aconsejado por el profesional farmacéutico acerca de las virtudes, contradicciones, contraindicaciones o no del producto que se adquiriendo.

Es por lo expuesto que solicito a los señores Legisladores que me acompañen con el voto afirmativo.

 

 

 

Ver sesión del 30/8/06 abajo

LA ESTAFA HERBALIFE

 

 

 

La verdad sobre una empresa que atenta a la salud.

 

Estimado profesor Velmont: Quisiera que me aconsejara respecto a Herbalife, ya que hay mucha polémica sobre si se trata de una compañía honesta o se trata de un engaño. Me interesaría saber concretamente si se puede adelgazar con sus productos y también si se puede ingresar con confianza para distribuir los productos que ofrece.

 

Amanda J.

 

 

 

RESPUESTA

 

Apreciada Amanda: A Herbalife hay que considerarla desde dos puntos de vista, por un lado como sistema nutricional, y por el otro como sistema de trabajo. Ambos son una estafa.

 

Herbalife está inscripta en los registros de salud de infinidad de países como suplemento dietario, lo que significa que no sustituye a la comida, por lo que no se debe usar como único alimento, como preconiza la empresa, sino como complemento de la comida.

 

Si utilizas Herbalife para adelgazar y solamente consumes este producto, obviamente que adelgazarás, pero en cuanto dejes de consumirlo –algo que sobrevendrá inevitablemente porque la generalidad de las personas no puede mantener el costo del producto tanto tiempo ni tampoco soportar el hastío alimenticio– aparecerá el conocido “efecto rebote” y terminarás engordando más de lo que estabas al empezar la dieta.

 

La empresa afirma que con la ingesta de sus productos no hay efecto rebote. Por supuesto que tal afirmación es absolutamente falsa.

 

Para que comprendas bien la tremenda mentira que esto significa veamos cómo se produce la obesidad, dejando de lado la cuestión genética-kármica, es decir, solamente encarándola como un trastorno psicogénico engrámico.

 

Supongamos que José hizo una travesura propia de sus cinco años justo a la hora de la comida y la madre lo retó a tal punto que provocó su llanto. Bien, esto implica que su mente analítica se redujo y automáticamente su mente reactiva comenzó a funcionar grabando todo lo que sucede a su alrededor para futura supervivencia.

 

En ese estado José come desaforadamente entre sollozos. La madre, viéndolo comer así, sin saber que la mente reactiva de su hijo está grabando todo lo que dice, le espeta:

 

Seguí comiendo así y te vas a parecer a la tía Julia, que es gorda como una vaca.

 

La madre, sin saberlo, le implantó un engrama de lujo a la criatura, porque él, de ahora en adelante, tendrá la orden de seguir comiendo así hasta parecerse a la tía Julia que es gorda como una vaca.

 

Para colmo de males, la propia madre de José es el restimulador crónico del engrama que le provoca la obesidad.

 

Cuando el chico llega a grande, cansado de su gordura, le hace caso a algún amigo que le recomienda Herbalife para adelgazar.

 

José entra a la compañía entusiasmado, compra los productos y comienza la dieta sin saber que su mente reactiva está muy atenta a lo que va a ingerir.

 

Para la mente reactiva, Herbalife es una droga que pretende anular la obesidad, y esto –siempre para la mente reactiva, claro está–, es ir contra la supervivencia de José, porque para esta estúpida mente todo lo que entra en  sus archivos como engrama es supervivencia, y todo lo que pretende eliminar la orden del engrama –engordar, en este caso– es antisupervivencia.

 

En cuanto José comienza la dieta, su mente reactiva también comienza a oponerse, en este caso provocando hambre. Y más José sigue la dieta, más su mente reactiva ordena hambre, porque lo que quiere la mente reactiva es “salvarlo”, porque la “supervivencia” es engordar, no adelgazar.

 

Más tarde o más temprano, José, por más voluntad que tenga, pierde la batalla, deja la dieta con Herbalife y come y come, haciéndole caso a la orden engrámica de engordar, hasta que finalmente termina con más peso que el que tenía antes de empezar el régimen.

 

Este mecanismo de la mente reactiva lo expuso claramente el genial L. Ronald Hubbard en su libro Dianética, la ciencia moderna de la salud mental, en el capítulo “La enfermedad psicosomática” –que ahora sabemos que su denominación correcta es “enfermedad psicogénica”– en los siguientes términos:

 

 

 

La razón por la cual diversos preparados de drogas que buscan modificar las enfermedades psicogénicas tienen un éxito tan incierto, reside en el hecho de que la mente, conteniendo esos engramas que son “supervivencia” (que los necesita tanto como necesita un agujero en la cabeza), maneja el regulador de las funciones vitales para producir enfermedades activamente.

 

Algo entra para eliminarlas –recuerda que son “supervivencia”, y estas malditas células, estúpidamente, insisten en esto–, y la mente tiene que revertir rápidamente la actividad y volver a poner en su sitio la enfermedad.

 

Trata de influir en la mente reactiva con la razón o con agujas y verás que no es más fácil de convencer que un individuo enloquecido por drogas, decidido a asesinar a todo el mundo en un bar. También él está “sobreviviendo”.

 

 

 

La mente reactiva no distingue, porque no es su misión distinguir, entre un producto alimenticio y una droga, pues todo aquello que significa eliminar una orden engrámica es un enemigo y debe ser anulado a toda costa.

 

Y esto es lo que hace la mente reactiva con Herbalife, anula sus efectos adelgazantes –es adelgazante porque es una dieta pobre en carbohidratos, claro está– a través del hambre: más insiste José en adelgazar, y más hambre le producirá hasta que sucumba a sus dictados y coma hasta engordar como una vaca, como la tía Julia.

 

Y esta consecuencia de la dieta, que los médicos llaman “efecto rebote” sin saber la verdad de su mecanismo, la mente reactiva la producirá con cualquier producto adelgazante, llámese como se llame.

 

Estos datos pueden ampliarse leyendo  el tema “Mente reactiva automática.

 

Desde ya que no hay necesidad de hacer hincapié en que es imposible mantenerse vivo y sano consumiendo productos que son sólo suplementos dietarios…

 

En Internet, en los diversos foros que se abrieron para denunciar a Herbalife, se encuentran muchísimas denuncias de este tenor:

 

 

 

Yo no recomiendo esos productos, en primer lugar son muy caros y te tienes que tomar como 10 productos, según el vendedor y que después de tres meses empiezas a bajar de peso, pero cuando eso piensas que va a suceder ya tienes como 6 o 7 kilos de más y no bajas, además todos los productos tienen cromo y un alto cromo en la sangre produce una aceleración en el ritmo cardíaco, produciendo taquicardia, ellos dicen que lo eliminas en la orina, pero eso no es verdad, y el sustituto de azúcar que tiene es el mismo que tienen todos los productos light ,que es el que produce la pérdida de la memoria definitiva a la larga. y bien dice la otra persona lo único que bajas es tu bolsillo, y ellos se vuelven ricos a costa de todo esto.

 

Yo los tomé y me produjo taquicardia, y un sobrepeso mayor mandándome al hospital.

 

 

 

Por otra parte, Herbalife tiene un programa tipo “cazabobos”, técnicamente llamado “Sistema piramidal” (ilegal) disfrazado de “Sistema multinivel” (legal), que con el cuento de ofrecer trabajo de distribución tiene el propósito oculto de vender el producto. Es decir, es una venta disfrazada de trabajo.  

 

Transcribo aquí una opinión de alguien que cayó en la trampa y que puede considerarse como “denuncia-tipo”:

 

 

 

Los productos son carísimos, y cuando se trata de adquirir nuevos distribuidores, todo es de maravilla, pero una vez que uno ingresa, pagando una Caja internacional de productos, comienza a ver que todo lo que le ofrecieron es mentira.

 

Cobran hasta para respirar en su Sede, invitan a clases de perfeccionamiento y eventos que no bajan de $120.- cada uno, prohíben la propaganda si no es con sus modelos, el margen de ganancias no es ni remotamente el porcentaje que ofrecen, te dicen que entras con el 25 % de rebaja en los productos y al ir a retirarlos en la Factura figura ese porcentaje, pero luego cobran el embalaje, el transporte del producto, y distintos ítems absurdos, que por lo costoso que es el producto, tendrían que estar incluidos.

 

Al calcular el producto retirado de la Empresa Herbalife sólo llega al 6 u 8 %.

 

Todo lo que hacen es un engaño, del cual uno se entera recién cuando está adentro.

 

Ellos tienen gestores que lo hacen ingresar a unas reuniones masivas y gratuitas (sólo dos) en la que todo lo que se expone es para deslumbrar, y una vez que uno compró la Caja Internacional, se entera que sólo ellos se hacen el negocio a costa del trabajo y el dinero de todos los tontos que hemos adherido, porque no dan los productos en concesión, uno tiene que pagarlos y le dicen que si compra una determinada cantidad, que es inalcanzable para una persona que se inicia, para tener una entrada extra, como casi todos lo hacen y que es casi su slogan, entonces vienen los descuentos a favor de ellos por no pasar de distribuidor a mayorista.

 

Esther R.  

 

 

 

Ésta que sigue es una opinión de alguien que no cayó en la trampa:

 

 

 

Hace algunos años, una amiga mía vio un anuncio en el periódico, se trataba de ganar dinero vendiendo unos productos y allí fuimos. Se celebraba una reunión de los productos Herbalife.

 

Todo parecía muy normal, hasta que para mi gusto, empezó a tomar un cariz sectario.

 

Empezó un hombre a decir que la reunión iba a comenzar, y que las puertas se cerrarían y no podríamos salir. ¿Por qué? Y si no me interesaba el producto ¿qué? Era una estrategia para retenerte allí.

 

Después empezaron a hablar del producto y sus propiedades, en ningún momento dieron datos sobre los que se pudieran contrastar.

 

Más tarde aparecieron testimonios. Esto es lo más interesante y lo que caracteriza a la organización como sectaria, que los testimonios tienen una actitud totalmente de dependencia y culto hacia la empresa y el producto, y eso se podía comprobar con sus expresiones.

 

Después, una vez acabada la reunión, nos dividieron por grupos. Es más, sabiendo que la gente iba acompañada, separaron a la gente, una estrategia muy útil cuando quieres reducir la seguridad de una persona y mermar su capacidad para decir 'no'. No te dejaban irte hasta que al menos no hubieras escuchado lo que te tenían que decir, incluso diciendo de antemano que no ibas a comprar nada, absolutamente nada.

 

Nos fuimos de allí las tres amigas con la sensación de que nos querían timar, y de que aquello era una secta. Yo entonces no había oído hablar del producto para nada, pero la sensación que me dejó no la olvidaré. Las tres nos fuimos comentando lo extraño del negocio y el ambiente que se respiraba allí.

 

 

 

Esta opinión también concuerda con la anterior y es muy sugestiva. Fue enviada por Ricardo A.:

 

 

 

¿Cómo carajo llegaron tantas personas a defender a Herbalife? Vendedores, distribuidores hasta presidentes y gerentes. Me pregunto si el gerente de cualquier otra empresa se hubiese metido a este baile que, en términos gerenciales, es tan nimio. Incluso, ¿un simple empleado de cualquier hipermercado se habría metido a defender a la empresa para la que trabaja? Y con tanta vehemencia!!! Para eso están los deptos. de marketing y comunicaciones.

 

Primera conclusión: ese gerente o aquel vendedor de Herbalife debe joderse mucho económicamente con un mal comentario o mala imagen de este producto.

 

Segunda conclusión: los jode emocionalmente también, lo que me hace pensar en que esto no es un trabajo cualquiera, es una especie de estilo de vida que, como cualquier estilo de vida, cambia practicas y conversaciones... es decir, absorbe por completo.

 

No voy a emitir juicios de valor sobre el producto mismo, pero sí tengo un reparo en la forma en que se comercializa esto. Y es que yo acudí a una de esas reuniones de presentación en un periodo en que como estudiante quise obtener ingresos extra. Y no solo fui a una, sino que a dos de distintos distribuidores para comparar fondos y formas.

 

El resultado: un molde. Ésa fue mi impresión. Todos tenían muy claro qué decir, cual grabadora que te responde el teléfono y te dice todo igual. Muy raro. Pregunta: ¿los vendedores están autorizados a pensar?

 

Y en segundo lugar, como potencial vendedor de Herbalife me sentí usado. Y claro, el éxito está en usar a la gente, cosa que yo también podría llegar a hacer como distribuidor. Yo quizás puedo soportar la idea de que me usen, pero ¿seria yo capaz de usar a otros para ganar dinero? Lo pensé dos veces y arranqué rapidito de la reunión.

 

Otra pregunta: ¿por qué los anuncios que aparecen en los clasificados de empleo, invitando a estas reuniones de presentación, son tan ambiguos? Échenle una miradita a cualquiera y verán la ambigüedad de frases que esconden el nombre de la empresa y el objetivo final que persiguen. Uno no sabe a lo que va, sólo sabe que es una presentación para un potencial trabajo. ¿Eso no es jugar un poquitito con las expectativas de la gente, no informándola adecuadamente a lo que va?

 

A ver si alguno me responde esas preguntas, pero sin vehemencia (que realmente no entiendo y de alguna manera molesta), sino con argumentos (pero no memorizados del Libro de Carrera) y limitándose a responder las preguntas que aquí formulo. Nada de irse por las ramas ni eso... respuestas concretas y aclaratorias. Corríjanme si es necesario, estoy abierto a eso. Y nada de invitarme tampoco a comprar o ser parte de la fuerza de ventas, porque puede que me convenzan…

Aquí también hay una opinión sumamente ilustrativa y que da pie para alertar sobremanera sobre Herbalife:

 

 

 

Las Sectas Comerciales como Herbalife o Amway son organizaciones que implementan técnicas de manipulación de la conducta y de persuación coercitiva con una finalidad exclusiva y explícitamente comercial: la venta de un determinado producto.

 

Generalmente se presentan como organizaciones comerciales o de marketing multinivel que pueden "cambiar la vida" de sus adherentes. Se asientan en la codicia y deseo de prosperidad material de sus candidatos, e implementan técnicas de coaching altamente agresivas para la personalidad asentando su operatoria ordinaria en premios y castigos, el temor al fracaso, el miedo y la culpa.

 

A las ganancias producidas por la venta de productos hay que sumar la que surge de la inscripción en los "cursos o seminarios de entrenamiento" que deben atravesar aquellos que desean incorporarse a la organización. Son tan agresivas y peligrosas como cualquier otra. El caso más conocido y discutido es el de Amway. 

 

Los distribuidores de Herbalife suelen testificar –de manera peligrosamente similar a la de los creyentes evangelistas– sus personales experiencias en el marco del mercadeo multinivel, asegurando cosas tales como: “Bajé quince kilos de peso!”, “Pude comprar un automóvil importado!”, etc.

 

Pero... ¿Qué es Herbalife? Según su propio manual, Herbalife ofrece cura para una gran diversidad de patologías: dolores de cabeza, acné, gordura, depresión, desnutrición, celulitis, artritis y potencia sexual, entre otras. Por lo visto, el producto más completo y abarcativo que existe en lo que a efectos curativos respecta.

 

Herbalife se promociona como “un programa alimenticio completo que incluye los 108 nutrientes esenciales que nuestro organismo necesita. Proporciona una dieta balanceada y evita tanto los excesos como las carencias nutricionales provocados por el mal hábito nutricional. Es efectivo y seguro para bajar, subir o mantener su peso y prevenir enfermedades asociadas a la mala nutrición. No es un medicamento, es totalmente natural e inofensivo y no contiene contraindicación alguna. Asegura un estado físico saludable y está aprobado por los Ministerios de Salud de X países donde se encuentra Herbalife”.

 

Analizando su propia publicidad, nos damos cuenta de sus contradictorios argumentos:

 

-Habla de 108 nutrientes esenciales pero no especifica cuáles son.

 

-Asegura que es efectivo para bajar, subir o mantener el peso, lo cual es una contradicción en sí misma. Un componente que permite bajar de peso difícilmente pueda servir para subirlo también. -Dice que al no ser un medicamento “es totalmente natural e inofensivo y no contiene contraindicación alguna”. Hay una premisa que dice que aquello que es inocuo, es ineficaz. El cuerpo es una entidad que produce reacciones químicas siempre que se ingiere algo que posee componentes medicamentosos. No hay manera de que esas reacciones químicas estén exentas de contraindicaciones. A menos que tales reacciones no existan por la ineficacia del producto. 

 

 La publicidad reza que Herbalife “está aprobado por los ministerios de salud de X países”. Lo que no aclara es que en muchos de esos países sólo ha sido aprobado como “suplemento dietario”, no como medicamento. Eso significa que nadie puede prometer efectos terapéuticos por su ingesta.

 

Por definición, el suplemento dietario es un producto que aporta al organismo nutrientes que no se ingieren en la dieta diaria (o sea que no se trata de un remedio).

 

En la Argentina, si son importados los aprueba el Instituto Nacional de Alimentos (INAL), que depende de la ANMAT, y cada provincia, si son de producción local. Tras realizar una investigación sobre suplementos dietarios en general aseguraron que "gran número de productos que se aprobaron como suplementos dietarios, por la cantidad de fármacos que tienen, deberían considerarse especialidades medicinales y cumplir con los requisitos que se les exige a los medicamentos, como por ejemplo, probar científicamente su eficacia terapéutica, además de venderse en forma controlada".

 

Coinciden los médicos en afirmar que este tipo de productos pone en riesgo la salud de los consumidores y su ingesta sin control podría llevar a una intoxicación crónica, de difícil detección. 

 

No existe estudio científico alguno que respalde las temerarias afirmaciones vertidas en las publicidades de Herbalife, por lo cual habrá que desconfiar de sus supuestas bondades hasta poder comprobarlas empíricamente.

 

Herbalife miente al decir que sus productos son totalmente naturales e inofensivos, no conteniendo contraindicación alguna. Dicha aseveración fue confirmada por más de un profesional consultado: todos coinciden en afirmar que algunos componentes, más allá de que puedan ser naturales o no, debe ser ingeridos con suma precaución, ya que hay vitaminas y minerales que consumidos en exceso pueden ser tóxicos.

 

Kathryn Von Saalfeld, Nutricionista de la Clínica de Nutrición Von Saalfeld de Costa Rica asegura que "un suplemento dietario es sólo un producto tomado oralmente que contiene un ‘ingrediente de la dieta’, en función de suplementar la dieta. Hay miles de suplementos dietarios en el mercado. Cuando compra un suplemento, tenga en cuenta que, si suena demasiado bueno para ser cierto, probablemente no lo es. Los consumidores deben estar alerta a productos que mencionan que sus efectos son ‘milagrosos’, ‘secretos’ y/o ‘sin esfuerzo’, ya que estas descripciones pueden ser fraudulentas. Por ejemplo, suplementos de pérdida de peso que indican que uno puede comer todo lo que desee y perder peso sin esfuerzo probablemente no son ciertos. También, sea cauteloso con suplementos que prometen tratar, prevenir o curar una cierta enfermedad. Asimismo, altas dosis de algunos suplementos dietarios pueden ser dañinos. Cualquier sustancia con actividad biológica consumida en exceso puede ser dañina. Los RDD's (requerimiento dietario diario) pueden servir como guía acerca de la cantidad de cada vitamina y mineral que una persona sana pueden consumir diariamente. Las RDD's están siendo reevaluadas para determinar si son adecuadas no sólo para prevenir deficiencias, sino también para prevenir enfermedades.

 

La siguiente es una lista de las vitaminas y minerales que consumidas en exceso pueden ser tóxicas: Vitamina A, Niacina, Vitamina B6, Vitamina D, Hierro y Acido fólico".

 

En el mismo sentido, la especialista costarricense asegura que "natural" no es sinónimo de "seguro": "al igual que todos los químicos, los nutrientes y extractos de plantas tomadas en dosis muy altas y en períodos largos pueden ser tóxicos.

 

Algunas hierbas, como el gingko biloba, el ajo y la vitamina E, tienen como efecto secundario la interacción con medicamentos anticoagulantes".

 

Finalmente, la citada Von Saalfeld asegura que "los suplementos no tienen otros componentes de los alimentos que pueden ser beneficiosos, así que no son un sustituto de una buena nutrición. Los suplementos pueden ayudar en algunos casos, sin embargo, el mejor consejo siempre es ‘consuma una variedad de alimentos’" (*la versión que se escucha de herbalife es: “que es imposible comer las cantidades de requerimientos diarios mínimos a través de la alimentación, la única manera es a través de Herbalife…*).

 

 

 

En un artículo aparecido en diario La Nación el 18 de julio de 1999, llamado "La guerra de los kilos", la periodista Marina Gambier comentó las conclusiones a las que arribaron "en el Primer Consenso Latinoamericano de Obesidad, celebrado en Río de Janeiro en 1998, acerca de las terapias no recomendadas y los productos elaborados a base de sustancias consideradas inútiles y desprovistas de respaldo científico".

 

En dicho Congreso se concluyó que entre los productos que no sirven para bajar de peso, se encuentra precisamente Herbalife.

 

Asimismo, se comentó que "de estos productos figuran documentados efectos secundarios y contraindicaciones".

 

Casi cuatro años después, el 23 de junio de 2003, en el periódico New York Times apareció un artículo sobre la preocupación que hay en EE.UU. con respecto a la publicidad de los suplementos dietarios en general.

 

En dicha nota se destaca la poca seriedad que tienen los estudios que avalan estos compuestos: "Por ejemplo, se hacen pruebas con pocas docenas de sujetos y se publican en forma resumida en algún encuentro o congreso de organizaciones científicas o en revistas oscuras, dándole la base para afirmaciones como ‘clínicamente comprobado’".

 

Cabe reiterar, para que no quede ninguna duda, que el sistema de venta de Herbalife configura una estafa porque constituye lo que en la jerga mercantil se denomina “estafa piramidal”, disfrazada o no de de “sistema multinivel”.

 

Al pie te transcribo un texto al respecto que te introducirá en el tema. También puedes acudir al buscador Google (www.google.com) y poner en el casillero de búsqueda estafa+piramidal. Encontrarás material sumamente instructivo.

 

Desde ya que también si utilizas este buscador y pones en el casillero Herbalife+fraude o Herbalife+estafa encontrarás infinidad de denuncias contra esta empresa.

 

¿Pero qué es lo que ocurre con las personas que están a favor?

 

Naturalmente, como sucede con todas las cosas, también hay algunas personas que están a favor, pero son las que de alguna manera encontraron la forma de hacer negocio con los productos Herbalife. Pero son los menos y naturalmente defienden su medio de vida como lo defendería cualquiera. No creo que un empleado de una fábrica de cigarrillos se adhiera a una campaña que propicia que la cierren… Además, como se dice vulgarmente, “una golondrina no hace verano”.

 

Para que no quede ninguna duda sobre la posición del Grupo Elron, reiteramos que Herbalife es una estafa por partida doble, cómo sistema nutricional y como sistema de venta.

 

Naturalmente, lo que es más deleznable no es el sistema de venta, sino que se trafique con la salud de las personas. Como se dice vulgarmente, “eso no tiene perdón de Dios”.

 

Un abrazo.

 

Horacio Velmont.

 

 

 

Nota: No estará de más una aclaración adicional: Herbalife quizás sería interesante si se la utilizara como “suplemento nutricional”, es decir, como soporte de una dieta preparada por un médico especializado en nutrición, que controlara a su paciente sobre cómo va adelgazando y cómo va siendo su estado de salud.

 

Pero Herbalife no habla de suplemento dietético en absoluto, y tampoco de acudir al médico nutricionista, porque si lo hiciera las personas obesas sabrían que no adelgazan gracias a Herbalife sino a la dieta que le da el médico. Y el negocio ya no sería negocio porque no lo podrían promocionar como adelgazante, sino como complemento de una dieta adelgazante.

 

Los jerarcas de Herbalife pregonan que la empresa: 1)  tiene más de dos décadas a nivel internacional y está en 60 países en los cinco continentes, significando esto que está aprobado por 60 ministerios de Salud, incluyendo la FDA de USA; 2) que posee un staff médico de primerísimo calidad, incluyendo al Dr. Luis Ignarro, Premio Nobel de Medicina en 1998; 3) posee un Canal Privado de Televisión (HBN) para el entrenamiento de sus distribuidores; 4) posee una de las páginas Web más importantes, en 16 idiomas (www.herbalife.com) y es la Compañía número 1 en su área, de Nutrición, Salud y Bienestar.

 

Bueno, estas afirmaciones no son más que tonterías, porque el Psicoanálisis y la Psiquiatría pueden exhibir mejores referencias y sin embargo son más inútiles e ineficaces que un cenicero de moto, si se me permite esta chanza.

 

Reiteramos, una cosa es Herbalife como suplemento dietético, y como tal está inscripto en todos los países, y otra cosa es que se lo venda como la panacea universal para adelgazar, porque aquí está el truco y la estafa, sin perjuicio de que también sea una estafa el sistema de venta piramidal, por más que los que están en el negocio lo quieran disfrazar de cualquier otra cosa y defiendan el sistema.

 

Aquel que afirme que no defendería a ultranza a la empresa que le da de comer, aunque arruine la salud de la gente, que tire la primera piedra…

 

 

 

 

 

LA ESTAFA PIRAMIDAL 

 

 

 

                                                                         Por Mariano Martín(*) 

 

 

 

Las empresas de venta directa con sistema piramidal, movilizan millones de dólares que van a parar a manos de unos pocos. Hoy podrían estar trabajando más de 500 mil personas, que ante la necesidad de empleo, depositan ciegamente sus esperanzas en ellas. Cómo dañan económica, psicológica y físicamente a la gente.

 

 El sistema de venta piramidal no es nuevo, tuvo sus orígenes en la década del ‘50, cuando una persona descubrió que podía armar una red de distribuidores de productos, que trabajaran en beneficio propio y a su vez le reportaran comisiones. Esta modalidad comenzó a extenderse geométricamente, y en los años ‘60 se instaló en Argentina la empresa Bestline que comercializaba detergentes. Al igual que todas las empresas que poseen el mismo sistema, la idea es más o menos la siguiente: a partir de un producto cualquiera, una persona forma un grupo de vendedores, que no sólo se encargan de comercializarlo, sino que también pueden formar a su vez a más vendedores que estarán a su cargo, y de cuyas ventas el distribuidor que los nuclea cobrará una comisión predeterminada, y así sucesivamente. Existen empresas que enmascaran el método de venta llamándolo ‘network’ o ‘por duplicación’, pero un breve análisis de los diferentes planes de marketing de las compañías, arroja siempre el mismo resultado; ni más ni menos que venta piramidal.

 

Para ingresar al sistema, el aspirante a distribuidor, deberá firmar un acuerdo, comprar una suma determinada de productos, y comprometerse a alcanzar las metas que se ha propuesto. Al comienzo los costos no son muy significativos, pero conforme avanza la actividad, llegar a las metas implica un desembolso cada vez mayor, que nunca se condice con los ingresos prometidos. 

 

 

 

LAS REUNIONES DE NEGOCIOS

 

Hace unos años, Elena atravesaba junto a su familia por una difícil situación económica. Enterada de esto, una amiga suya le propuso conocer un ‘excelente negocio’, y asistir a una reunión de presentación. Al llegar, fue calurosamente recibida por la concurrencia, hasta que llegó una persona que, dueña de una gran locuacidad, se ocupó en brindar los detalles del sistema. Los asistentes festejaban matemáticamente sus dichos y ocurrencias, mientras en una pizarra desarrollaba complicados gráficos explicativos. La conclusión era que uno podía consumir o vender los productos presentados, pero el ‘negocio con mayúsculas’ consistía en armar una red de distribuidores de los mismos.

 

Estas escenas se repiten a diario en numerosos puntos del país, con empresas de distinto nombre pero que utilizan los mismos métodos.

 

Estas reuniones tienen como objeto no sólo vender el producto, sino captar nuevos distribuidores para la cadena de comercialización, en una palabra, para ampliar la pirámide. 

 

 

 

LAS EMPRESAS   

 

Se estima que en la actualidad hay por lo menos cinco empresas operando con este sistema de ventas, pero podrían ser muchas más. Las más conocidas son Amway Argentina que comercializa desde productos de limpieza hasta juegos de ollas; Apriline que distribuye una línea de áloe vera; Conocer que también trabaja una línea de limpieza; Forever que hace lo propio con productos varios para la belleza, e incluso han agregado batidos dietéticos e infusiones varias; y por último la conocida Herbalife, que posee un catalogo de suplementos dietarios (ver recuadro). Los planes de marketing, si bien se esfuerzan en demostrar lo contrario, son más o menos los mismos en todos los casos, y las similitudes se extienden a la estructura de las reuniones, la realización de los eventos, y al control psicológico que se opera sobre los vendedores.

 

Cuando llegan a un país, se preocupan en primera instancia de convocar a profesionales, para darle prestigio a la firma.

 

Paralelamente organizan importantes reuniones en las que invitan personalidades reconocidas que asisten con cualquier excusa. De este modo, las empresas obtienen promoción extra y reputación de prestado.

 

Sin embargo, en poco tiempo más los nombres de estas compañías podrían no ser muy significativos, ya que aparecen y desaparecen casi como por arte de magia. Es usual que cada tanto, un miembro importante de la empresa descubra el verdadero negocio, forme una nueva compañía que comercialice cualquier producto y  convoque a los distribuidores a participar del nuevo emprendimiento, tentándolos con promesas de mayor progreso.

 

El caso de Bestline es paradigmático: cuando llegó a la Argentina, armó una importantísima estructura de más de ochenta sucursales en todo el país, vendiendo detergentes. En un momento dado, el presidente de la compañía en la Argentina formó la suya propia llamada Performance, que con el mismo grupo humano (cada vez más extendido), pasa a vender artículos de bijouterie.

 

Con la estructura ya armada, el segundo en la pirámide, seguro del éxito fácil, formó Surprise, junto con su compañía ‘hija’, llamada Relevance que vendía artículos de limpieza y perfumería. Con el tiempo, fueron naciendo y muriendo del mismo modo empresas como Leiton, Amorouse, Mickers etc. En todos los casos, se tomaron grupos de personas adiestradas  adecuadamente, y con sólo cambiar el producto, reproducían la cadena. 

 

 

 

LOS PRODUCTOS Y LA GENTE

 

A partir de estas premisas, casi cualquier artículo es comercializable. Utilizando el mismo sistema, se han vendido dentífricos, baterías de cocina, líneas de belleza, alimentos dietéticos etc; incluso en los Estados Unidos, se comercializan desde automóviles hasta computadoras personales. Lo destacable de todo esto, es que en realidad no importa demásiado qué es lo que se venda. El capital realmente grande que manejan estas empresas, es la gente que trabaja para ellas. Desde que ingresan en la compañía, son objeto de un intenso bombardeo psicológico que apunta a tener una ‘mentalidad positiva’, y a internalizar la idea de que uno puede y debe cumplir sus ‘metas’, es decir vender bien el producto en cuestión, y motivar adecuadamente a los distribuidores a cargo para que hagan lo mismo.

 

Pero el adoctrinamiento y la manipulación no terminan en las reuniones. Se instiga a la gente a capacitarse permanentemente, leyendo los ‘libros de la carrera’, asistiendo a los eventos, y escuchando los casetes en los que tal o cual miembro prominente de la firma, relata minuciosamente la manera en la que pasó de ser un mediocre oficinista a un exitoso hombre de negocios. Hay otros en los que el presidente de la compañía brinda consejos y motiva a sus miembros. 

 

 

 

‘GASTOS ADICIONALES’

 

Por supuesto todo este adoctrinamiento implica nuevos desembolsos, considerados indispensables para obtener el éxito deseado, y si bien adquirirlos no le suma puntos al vendedor, le significa un importante desembolso monetario. Vale citar como ejemplo que un casete cuesta aproximadamente 7 pesos, y se recomienda escuchar no menos de uno por semana. Desde ya que escuchar más, irá en directa proporción al éxito pretendido, con lo que existen vendedores que se jactan de poseer ‘más de 400 casetes’, léase unos 2800 pesos de ‘inversión’.

 

Hace unos meses, en el polideportivo de Mar del Plata donde se hicieron los Juegos Panamericanos, tuvo lugar una convención de Anway en la que la concurrencia, llegada de distintos puntos del país en micros de larga distancia, colmó las instalaciones. Este ‘evento de entrenamiento’, al igual que muchos otros que se realizan a lo largo del año calendario de la empresa, tenía un costo no menor de 150 pesos por persona, que sólo cubrían la asistencia al mismo, no así los pasajes ni la estadía.

 

Existe paralelamente, un amplio catalogo de merchandising que incluye desde los pines distintivos de la firma, las listas de precios, hasta los atriles y pizarras para llevar a cabo las reuniones (el juego completo no baja de 200 pesos), todos ellos considerados ‘imprescindibles’ para el negocio. Dadas las características del sistema, los ingresos devengados de las ventas suelen ser muy magros, y si a esto le sumamos (o restamos) estos costos adicionales, el resultado final es siempre negativo.

 

Además, la única forma de subir en el escalafón de la compañía, es haciendo inversiones cada vez más importantes, para a su vez poder vender más, y de este modo obtener una bonificación supuestamente más cuantiosa. Aun así, cuando uno alcanza un puesto más alto, se le informa que ‘ahora es dueño de su propio negocio’, y desde ese momento debe hacerse cargo de gastos mayores, como organizar viajes, seminarios, citas telefónicas etc.

 

Lo común es que un ‘distribuidor exitoso’ tenga a fin de mes gastos por $3000, e ingresos por sus ventas menores a los $100.

 

Prácticamente todas las personas que ingresan al sistema, sufren graves perjuicios económicos. Pero no es éste el único problema que puede ocasionar. 

 

 

 

LAVADO DE CEREBRO

 

Los métodos de adoctrinamiento (seminarios, casetes, eventos, convenciones etc.), apuntan directamente a moldear la psiquis del distribuidor de turno. Cabe aclarar que por este motivo en Europa estas empresas son consideradas ‘sectas comerciales’, ya que la manipulación psicológica a la que someten a sus miembros para motivarlos, es calcada a la que utilizan los grupos sectarios.

 

Los que ingresan a la cadena, tienden a cambiar drásticamente su personalidad, hábitos de vida, amistades y hasta comienzan a utilizar modismos de lenguaje propios del grupo al que pertenecen. Expresiones como ‘fantástico  ante cualquier suceso beneficioso, o ‘hay que cerrar el paso a lo negativo’, son de uso frecuente entre ellos. Cuando una persona de afuera, intrigada por el cambio operado en el individuo le sugiere que le han lavado el cerebro, la respuesta refleja del aludido es ‘me lavaron el cerebro porque lo tenía muy sucio’.

 

A tal punto suele llegar la obnubilación, que la persona se aparta de sus amistades habituales y aún de su familia. La hija mayor de Nilda, de 35 años de edad y madre a su vez de tres niños, entró a una de estas empresas hace dos años, ‘...en un momento difícil de su vida matrimonial, sea falta de dinero y otras cosas, fue presa fácil de estos, llamémosle señores, que engañan y lavan el cerebro con su casete y literatura... con decirle que el año pasado me llamó por teléfono para ver si yo quería productos para completar pedidos y llegar, como usted sabrá, al famoso 21% (porcentaje mayor de bonificación); celebraba ese día mi cumpleaños y ni se acordó porque su mente estaba obstruida’. Nilda también contó amargamente como su hija ya le había perdido el respeto, llegando a insultarla, y la forma en la que abandonó a sus hijos dejándolos a su cuidado.

 

Se cuentan por centenares los casos en que un integrante de la pareja ingresa al sistema y el otro no, lo que determina casi matemáticamente la disolución de la misma. Cuando el miembro es un hombre, le argumentan que debe ‘ponerse los pantalones’ y olvidarse de las críticas de su mujer, y a la inversa, inducen a la mujer a pensar que el marido ‘está celoso de su éxito’ y que ‘no la  quiere dejar crecer’. Así la gente tiende a apartarse de sus seres queridos, y encerrarse en el grupo que comparte su actividad.

 

Este alejamiento es permanentemente alentado por los miembros prominentes de las compañías.  Jim Rohn, líder de Herbalife, publicó en uno de sus muchos cuadernillos: “La próxima vez que alguien venga a arrojar inmundicia a su cerebro, usted debe aprender a decir ‘gracias, pero no gracias...’ recuerde, ellos tal vez no prevén, como usted, su futuro mejor. Así que, número uno, cierre el paso a lo negativo. Tenga mucho cuidado con lo que piensa”.  

 

 

 

¿UNA ACTIVIDAD DE TIEMPO LIBRE?

 

En las primeras reuniones a las que uno asiste, se recalca la idea de que la actividad es el complemento ideal del trabajo que se esté desarrollando en ese momento, y que se puede hacer en el tiempo libre.

 

Pero según pasan los meses, siempre en pos del ideal de la empresa, la tarea empieza a absorber cada vez más tiempo. La semana se estructura de modo tal de no dejar huecos que posibiliten distraerse o replantearse la situación. Un organigrama común podría ser más o menos el siguiente: Los lunes se hacen presentaciones de negocios a posibles distribuidores; los martes la tarea consiste en convencer a esas personas para cerrar el contrato; los miércoles se hacen entrenamientos abiertos, tales como ‘el día del cambio en su vida’, donde se ponderan todos los beneficios de la actividad; los jueves se vuelve a invitar gente; los viernes hay más presentaciones; los sábados hay nuevos entrenamientos, y los domingos se organiza el ‘día de la familia’, para que la persona lleve a sus parientes, se mantenga alejado de quienes puedan convencerlo de abandonar, y de paso logre incluir a la familia al negocio.

 

Además de todo esto, el tiempo que resta debe ser utilizado en captar nuevos compradores, con lo que la tarea se convierte en una ocupación full time.  Los primeros a los que se trata de convencer cuando la persona ingresa al sistema, son los íntimos y los más conocidos, con lo que se convierte en alguien indeseable por lo insistente, y lo más común es que le rehuyan.

 

En conclusión; lo que se presenta como una ‘excelente oportunidad’, no es sino un gran negocio del que se benefician unos pocos, y la inmensa mayoría de los participantes se perjudica económicamente, sufre un impacto psicológico considerable, se resienten sus relaciones sociales, y cuando finalmente se desengaña, queda afectado anímica y moralmente. 

 

 

 

EL ASPECTO LEGAL

 

Más allá de que el sistema de comercialización sea éticamente discutible o no (que lo es), es interesante analizar que este método le permite a las empresas contar con miles de ‘empleados’ que trabajan esforzadamente para ellas, sin necesidad de pagarles salario alguno, y del mismo modo evitarse tener cargas sociales. Asimismo, la compañía les delega la responsabilidad impositiva de extender facturas, con lo que estaríamos frente a una evasión millonaria que nadie denuncia. Ni siquiera esto abarata el producto, ya que la cadena cuenta con tantos eslabones, que el mismo (más allá de que sea bueno o malo) le llega al consumidor final a un precio comparativamente muy alto respecto a otros similares que circulan en el mercado.

 

Así funcionan las empresas de venta piramidal, Network o como quieran denominarle.

 

Una damnificada, Elena W., redactó un libro en el que detalla paso a paso su estadía en una de las compañías, y relató experiencias de otras personas que pasaron por lo mismo. Al poco tiempo de ser publicado, desapareció extrañamente de circulación. El editor no pudo ser ubicado nuevamente y el libro no se volvió a publicar. 

 

 

 

RECUADRO HERBALIFE: HERBALIFE: USTED PUEDE SANAR SU VIDA  ¿O NO?

 

Herbalife, consiste básicamente en un programa nutricional compuesto de una serie de comprimidos más un batido, que prometen desde soluciones a problemas de peso, hasta curar depresiones y estrés. El costo aproximado del programa para una dieta de un mes de duración es de $150, tiempo en el cual asegura sustituir entre 20 y 22 comidas. Con una comida normal al día, más el complemento de Herbalife, se obtiene supuestamente el nivel de calorías que el cuerpo necesita, y se logra adelgazar. ADELCO, institución privada sin fines de lucro, publicó en el número 110 de octubre del 494 de su revista ‘El ojo del consumidor’, un artículo sobre estos productos, que tituló ‘El polvo del engaño’. Allí, se demuestra que si bien se baja de peso, esto se logra a costa de una gran pérdida de calorías indispensables para el normal desarrollo cotidiano, con la consiguiente falta de energía.

 

El Licenciado Pablo Guidarelli, asesor nutricionista de ADELCO, coordinó el numeroso grupo de gente que investigó Herbalife: ‘Usualmente los vendedores no tienen más información sobre nutrición que los argumentos publicitarios que aparecen en el Libro de la Carrera.

 

Sin ningún tipo de preparación, cualquier persona se encuentra, de un día para el otro, manejando la alimentación de sus clientes’. Por supuesto, los distribuidores independientes no ahorran en ponderar los múltiples beneficios del programa, ni en prometer ‘curas milagrosas’.

 

Lo que no aclaran, es que no sólo puede perjudicar a los adultos sanos que sigan el régimen, sino que esta contraindicado para niños ya que puede acarrear posibles trastornos de desarrollo y crecimiento, y para personas que sufran insuficiencias renales, hepáticas o digestivas.

 

Promocionados como naturales, estos productos pasan por diversos procesos químicos para ser expendidos como comprimidos. Adoptar este programa nutricional sin asesoramiento médico, puede llegar a ser muy peligroso. 

 

 

 

(*) Artículo publicado en la revista P y F.

 

 


 

 

 

MAILS RECIBIDOS

 

 

 

Estimado profesor Velmont: Me gustaría hacerle unas consideraciones acerca de la empresa Herbalife.  

 

En primer termino, no estoy de acuerdo con lo que usted dice de que se considera un sustitutivo de la comida. Mi familia esta afiliada a Herbalife (y le aseguro que lo hacemos con buena intención, por querer ayudar a la gente; no sabíamos nada del verdadero método de la empresa) y, en el momento de iniciar el negocio, la persona que nos hizo distribuidores nos explicó que los productos no sustituían enteramente las comidas, sino que las acompañaba. Es decir, que si tu comes normalmente un filete con patatas pues te comes un lenguado, una frutita y un batido de Herbalife.   

 

Esto no es sustitución en su totalidad, puesto que si solo se tomaran los productos, tendríamos déficit de minerales, carbohidratos, etc. esenciales para el buen funcionamiento del cuerpo.  

 

Comprendo su posición, Horacio, pero yo no lo evaluaría todo desde el punto de vista engrámico (enfermedad psicogénica) porque según su razonamiento ninguna dieta funcionaria. Tiene usted razón al señalar la causa de la obesidad (engrama o karma, en su caso) pero hay que tener en cuenta una cosa: la gente no sabe nada de la mente reactiva. Entonces, las personas no pueden formarse una idea de un negocio, porque no saben la raíz de la enfermedad; simplemente acuden a un método de adelgazamiento.   

 

Aquí en España en las cadenas de televisión estatales aparecen productos de farmacia para bajar el peso que creo que no están del todo claro en cuanto a su composición (mas química que natural).  

 

Otra cuestión es si son productos totalmente naturales. ¿Usted cree que si no fueran productos totalmente sanos iban a estar aprobados por el ministerio de sanidad americano (tenga en cuenta que en EEUU son muy cuidadosos con estas cosas)?  

 

Yo estoy de acuerdo en acudir a un especialista en nutrición, pero también he visto casos en los que esos pacientes salen mas gruesos; esto se debe simplemente a que tanto el distribuidor de Herbalife como el nutricionista desconocen el funcionamiento mental, ¡ y no crea usted que el nutricionista no hace negocio! ¡claro que lo hace, vive de eso!   

 

Yo recomendaría tomar Herbalife como complemento con una dieta hipocalórica (obviamente no se debe hacer el burro y tomar solo los productos porque si no aparecen los "efectos secundarios" de los que usted habla, Horacio).   

 

Por ej: desayuno normal, comida (pescado, ensalada, etc. y un batido) y cena ligera.

 

  

 

Mi familia ha estado tomando los productos complementando las comidas y no ha ocurrido nada en lo referente a las taquicardias, efectos secundarios, etc.  

 

Es cierto que los productos son caros (36 euros por un bote de batido en polvo) pero, por otra parte, hay que tener en cuenta que el proceso de elaboración es muy laborioso. Esto lo defiendo, aunque no estoy a favor del capitalismo.   

 

Pero peor es el caso de la Psiquiatría y el Psicoanálisis, que, como usted me comento, cobran mucho y no valen para nada.  

 

¿Que la situación cambiaria si los nutricionistas supieran de la mente reactiva? Claro que si. Cambiaria el modo de proceder y también cambiarían los sueldos de estos profesionales cuando se reducieran un 85 o un 90 %...  

 

Aun así, siempre recomiendo ir a un medico o un profesional en nutrición, esto lo recalco.   

 

En cuanto al sistema de ventas, no sabia nada de que se trataba de un sistema piramidal. De todas formas, mi familia y yo hemos vendido muy poco, pero los seguimos tomando.  

 

En conclusión, debido a que la causa de la obesidad no se debe a la voluntad de comer o no comer se hacen negocios como Herbalife o la Medicina.  

 

Gracias por publicar un articulo así, Horacio.  

 

José J.

 

  

 

PD: Ahora que ya sé lo que pasa con los productos de adelgazamiento en general, voy a recomendar mas las dietas de los nutricionistas y, por supuesto, siempre recomendare terapia dianética.

 

 

 

RESPUESTA

 

Apreciado José: Antes que nada pregúntate por qué razón un suplemento dietético que debería ser únicamente recetado por el médico nutricionista como complemento de una dieta, y vendido únicamente en la farmacia bajo receta, es vendido comercialmente con un sistema de venta que es un fraude, el sistema piramidal.

 

Y si Herbalife no es medicamento, sino alimento, debería poderse comprar en el supermercado como cualquier producto alimenticio.

 

Esto no es así porque esa forma de venta no es negocio, o mejor dicho no es el negocio que le interesa a Herbalife, cuyo sistema fraudulento le proporciona cifras multimillonarias engañando a la gente con el cuento del adelgazamiento.

 

El problema es que el sistema que emplea Herbalife para vender sus productos no es delito, y eso contribuye a que subsista, no importa el tendal de estafados que deje.

 

Una cuestión como la obesidad, que debería ser exclusivamente resuelta por el médico, es puesta en manos de vendedores ineptos a los cuales se los capacita únicamente para la venta, o mejor dicho para convencer a cómo dé lugar a los futuros consumidores, que a su vez se los induce a consumir el producto.

 

Un producto, reitero, que si es exclusivamente alimento debería venderse en cualquier supermercado, y si es medicamento debería venderse exclusivamente en la farmacia con receta médica y, por supuesto, como acompañamiento de una dieta efectuada por un nutricionista luego de la evaluación del paciente, es decir, después de los exámenes de rigor.

 

Los jerarcas de Herbalife declaman, ante los problemas físicos y mentales que surgen como efectos secundarios en algunos consumidores, que Herbalife es solamente para las personas sanas, lo cual es una falacia porque una persona obesa desde ya que no es sana.

 

El solo hecho de Herbalife de transformar a la obesidad en un problema que la propia persona puede resolver sin recurrir al médico, y también sin el control de lo que está sucediendo en su organismo mientras adelgaza, ya lo transforma en sumamente riesgoso para el eventual consumidor.

 

Reitero, entonces, que el fraude de Herbalife consiste en que un producto que es un suplemento dietético, y así está inscripto en todos los países, y que debería ser únicamente recetado por el médico nutricionista después de la evaluación del paciente (exámenes exhaustivos), y por supuesto con el debido seguimiento de su salud, es vendido en forma comercial a través de un sistema que es sabido que es una estafa, o mejor dicho, “estafa legal”, término paradójico pero que señala en forma muy ilustrativa de qué se trata todo este asunto en última instancia.

 

Por otra parte, Herbalife, en la forma en que es ingerido por las personas, es decir, como método para adelgazar, sin médico nutricionista de por medio, es en definitiva automedicación.

 

No estará de más volver a repetir que Herbalife debería ser vendido, si es alimento, en cualquier supermercado, y si es medicamento, en la farmacia previa receta médica.

 

De esta forma el consumidor no sería engañado por un vendedor que con tal de vender el producto y lograr que otros a su vez vendan para él para obtener comisión, le dice cualquier disparate.

 

Lo que ocurre es que el negocio de Herbalife, como ya lo he señalado, pasa por otros carriles…

 

Herbalife no es un producto adelgazante, y aquí está el engaño, porque lo que adelgaza es la dieta, no el producto en sí.

 

Yo estuve una semana estudiando los diversos foros de Internet donde los que han sido perjudicados exponen lo que les ocurrió. Y en base a estas denuncias (la Red está llena de ellas, es impresionante) es que armé la página web. No la hice sobre los pocos a los que les fue bien porque hubo algún vendedor que fue honesto o porque directamente el interesado entendió el asunto.

 

Por lo que tú me explicas veo que es difícil captar dónde está el fraude. El fraude está en que se comercializa como venta libre un producto que sólo debería ser recetado por el médico luego de los exámenes de rutina y con seguimiento del paciente y como complemento de una dieta balanceada. Y no se lo vende como suplemento dietético, sino directamente como producto adelgazante.

 

En última instancia, si yo quiero consumir Herbalife debería poder ir al supermercado y retirarlo de la góndola. Yo consumo sacarina, por ejemplo, y voy al supermercado y directamente la compro. ¿Por qué no lo puedo hacer con Herbalife?

 

Y la respuesta es porque a Herbalife no le interesa esta forma de vender, porque no es negocio. El negocio es engañar con el cuento del adelgazamiento y las “pociones mágicas”.

 

Si alguien me pregunta sobre Herbalife para adelgazar, porque oyó cosas muy buenas de este producto, yo le sugeriría que vaya al médico para que le recete una dieta específica para él, y que él mismo le sugiera al médico Herbalife. Pero es el médico el que debe recetar Herbalife, no un vendedor o la persona misma. De lo contrario esto es ni más ni menos que automedicación, y más riesgosa aún porque se trata de un problema como lo es la obesidad.

 

El negocio fraudulento de Herbalife está en promocionar el producto como un adelgazante, siendo que es un suplemento dietético, que no es lo mismo.

 

Sinceramente, no sé más que decirte, salvo que agregué lo de los engramas como complemento, pero podía haberlo eludido y el engaño estaba igual de claro.

 

El "efecto rebote" es conocido por todos, aunque no sepan que se trata de un mecanismo engrámico.

 

Un abrazo.

 

Horacio Velmont.

 

 

 

Nota: Revisando la Red encontré este informe de INVIMA (Instituto Nacional de Vigilancia de Medicamentos y alimentos), ligada al Ministerio de la Protección Social de la República de Colombia (http://www.invima.gov.co/version1/): ACTA 9/93  "La comisión Revisora  se ratifica en que los productos como HERBALIFE Y SHAKLEE que contienen mezclas de vitaminas, y/o minerales y/o extractos de plantas, deben registrarse como medicamentos, por cuanto contienen principios activos factibles de modificar el metabolismo celular, de interactuar con procesos enzimáticos endógenos y de modificar la homeóstasis  de los sistemas regulatorios del organismo, todo lo cual conlleva no sólo a posibles respuestas terapéuticas sino a evidentes riesgos de reacciones secundarias".

 

 

 

Estimado profesor Velmont: Tiene usted razón, Horacio. Era tan claro el engaño que no me di cuenta. Ahora lo he comprendido todo. No sabía casi nada de los entresijos de Herbalife. Ahora sé que está al mismo nivel (o incluso por debajo) de la Psiquiatría.

 

Caí como una mosca en las garras de esta empresa. A partir de ahora voy a alejarme de esta estafa y voy a comentarlo a mis familiares igualmente.

 

Sus argumentos me han abierto los ojos. Si le soy sincero, mi familia y yo vimos en esta empresa una "oportunidad de negocio" genial para sacarnos un dinero extra.

 

Bueno, como se dice normalmente, hay que hacer de tripas corazón y seguir para adelante.

 

Pequé de ingenuo y eso que yo podría ofrecer algo bueno a la gente si hubiese sido todo correcto, porque a mí no me gusta dar falsas esperanzas (primero porque la gente se sentiría mal conmigo y consigo misma y segundo porque me generaría karma).

 

A seguir caminando que nos queda mucho trabajo por hacer, Horacio.

 

Gracias por sus explicaciones.

 

Un saludo, José J., España.

 

PD: Desde aquí me gustaría apoyar a la gente que ha sido estafada, en mayor o menor grado.

 

 

 

Estimado profesor Velmont: No sé donde puede estar el fraude: los productos Herbalife son muy buenos: a mí me han servido para bajar de peso. Y como distribuidora no me he hecho millonaria en tres días, pero de a poco van aumentando mis ingresos.

 

Conozco y sé de muchos médicos que dicen que lo recomiendan a sus pacientes aunque ellos no los distribuyen (lo sé por que me llegan a comprar a mí) y en los 8 meses que llevo supe de dos que no lo recomendaban: traté de conseguir un informe escrito de ellos para enviarlo a Herbalife y que lo estudiaran, e inmediatamente se retractaron.

 

Lo que me hace pensar que esos dos únicos casos tenían razones personales para perjudicar a Herbalife: me imagino que se registraron como distribuidores pensando que se harían millonarios en tres días y sin mayor esfuerzo, y se encontraron que para ganar dinero con Herbalife hay que trabajar duro y con mucha constancia.

 

Por razones que son aburridas de explicar yo estaba con una salud muy complicada y vivía enfermándome de un montón de cosas. Desde que empecé a tomar los productos Herbalife esos problemas desaparecieron.

 

Así es que si quieres mi opinión, no creo que sea fraude por ninguna parte: ni como negocio ni como producto.

 

Paulina F.

 

 

 

RESPUESTA

 

Apreciada Paulina: El fraude de Herbalife es demasiado sutil como para ser apreciado a simple vista, y ésta es la razón de que engaña a la mayoría. Herbalife es un producto dirigido fundamentalmente a perder peso. El truco es hacerle creer a la gente que la obesidad es un problema que se puede manejar sin la ayuda médica. Es decir, inducen a la automedicación.

 

La obesidad es un trastorno que no sólo sobreviene por comer de más y luego basta con un suplemento dietético para resolverlo. Cada caso debe ser estudiado en particular por el médico y la dieta debe ser prescripta luego de los exámenes de estilo, y por supuesto el paciente debe estar bajo constante control profesional.

 

No habría ningún fraude si en la etiqueta pusieran una advertencia similar a ésta: "Este producto no debe utilizarse para el control del peso si no es recetado por el médico".

 

Fíjate que la Red está plagada de foros que se han abierto especialmente para denunciar los problemas físicos y mentales causados por Herbalife. Y en realidad no es en definitiva el producto el problema, sino la inducción que hace la compañía a que cada uno prescinda del médico.

 

El quid está en que si Herbalife indujera a quienes quieren adelgazar que vayan al médico para que les recetara el producto, serían muy pocos los médicos que lo recetarían porque hay otros productos alimenticios mejores y más baratos (y más seguros). Pero a Herbalife le interesa en realidad las ganancias, no la salud de la gente.

 

¿Por qué prescindir del médico si el producto es bueno? ¿Por qué no venderlo en los supermercados como cualquier otro producto alimenticio? Simplemente porque ése no es negocio de Herbalife.

 

Y ésta es la trampa: un producto cualquiera como lo es Herbalife, cuyos componentes son conocidos y que cualquier empresa de productos alimenticios podría fabricar, se vende con toda una maquinaría de ventas como si fuera un milagro de la creación. ¿Raro, no?

 

Como cualquiera puede distribuir los productos Herbalife, sin ninguna preparación especial, es obvio que los vendedores mentirán para cubrir por lo menos sus costos. Y los resultados están a la vista: basta consultar los foros de la Red que se han abierto para denunciar a Herbalife. Cuando el río suena…

 

Por supuesto que hay muchas más cosas que ésta, como que Herbalife en un principio tenía químicos prohibidos, pero los fue sacando para que sea aprobado como alimento y así continuar el negocio millonario. ¿Y quién puede jurar que después de la aprobación no los sigan usando subrepticiamente ya que en este campo no hay ningún control?

 

Distinto sería, por supuesto, si hubiera un médico de por medio que receta el producto y un farmacéutico diplomado que asesora al cliente y es responsable de lo que vende porque conoce el producto y sus contraindicaciones o efectos secundarios.

 

No estamos hablando de la venta de una cocina o de un inodoro, sino de algo que la gente ingiere y que debe por lo tanto ser vigilado.

 

Herbalife, lamentablemente, es una estafa legal y la ley no puede hacer nada para evitarlo, salvo que se legisle que los productos que se utilizan como suplementos dietéticos deben ser vendidos exclusivamente en farmacias.

 

Para que comprendas lo que es una estafa legal y lo difícil que es detectarla, y menos aún reprimirla, en la Argentina hubo un cuento que se llamó muy ilustrativamente como “el cuento de los supermercados”.

 

Los estafadores ponían avisos solicitando socios para integrar un supermercado. El negocio consistía en que, por un lado, el valor llave se inflaba, y por el otro se tomaban más socios de lo necesario.

 

El contrato se hacía ante escribano y era todo perfectamente legal. ¿Dónde entonces estaba la trampa? La trampa estaba en que un supermercado, para funcionar, necesita integrantes  con determinados conocimientos en cada rubro. Y resulta que cuando estaba terminada la operación, a lo mejor se encontraban con que los estafadores habían tomado como socios a 10 carniceros, 5 contadores, 3 pizzeros, 10 verduleros y 15 peones de limpieza, cuando solamente se necesitaba para hacer funcionar el supermercado 1 carnicero, 1 contador, 1 pizzero y 1 verdulero y 2 peones de limpieza.

 

Habían sido, pues, estafados y nada podían hacer porque la operación era perfectamente lícita. Era una estafa legal porque el fraude no estaba en la violación de la ley sino en otro lado.

 

Por supuesto que a veces, por pura casualidad, los socios de alguna manera se las arreglaban para hacer funcionar el negocio y les iba bien. Pero en la mayoría de los casos terminaban peleándose y al final nunca recuperaban el dinero.

 

Aquellos que iniciaban juicio en la Justicia Penal por estafa perdían el tiempo porque los jueces, invariablemente, dictaminaban que se trataba de un asunto meramente comercial y debían ir a la Justicia Civil para iniciarle juicio por indemnización a los estafadores, que a lo mejor ya estaban veraneando en la Costa Azul…

 

Un abrazo.

 

Horacio Velmont.

 

 

 

 

Nota: Es sumamente importante la opinión de Antonio Somaini, presidente del "Colegio de Farmacéuticos y Bioquímicos de Capital Federal", que tras realizar una investigación sobre suplementos dietarios en general asegura que "gran número de productos que se aprobaron como suplementos dietarios, por la cantidad de fármacos que tienen, deberían considerarse especialidades medicinales y cumplir con los requisitos que se les exige a los medicamentos, como por ejemplo, probar científicamente su eficacia terapéutica, además de venderse en forma controlada". Los médicos, por otra parte, coinciden en afirmar que este tipo de productos pone en riesgo la salud de los consumidores y su ingesta sin control podría llevar a una intoxicación crónica, de difícil detección.

 

 

 

 

Estimado profesor Velmont: Hasta a donde yo sé y me ha transmitido la gente de Herbalife, los batidos no son medicamentos. Son sencillamente un alimento muy completo (más que cualquiera del mercado), eso lo puedes verificar tu mismo con los componentes que tiene el batido Herbalife y los que hay en el mercado.

 

Se me hace muy difícil de creer que tengan componentes nocivos para la salud: no sólo están aprobados en Estados Unidos sino que ha pasado por rigurosos controles por los respectivos organismos de salud de cada país en que está. Creo que suponer que tiene componentes nocivos y que en ningún país (incluyendo USA y países europeos) lo hayan detectados es un poco difícil de creer. 

 

A mí me consta en primera persona que problemas severos que tenia de salud, en que pasaba todos los meses crisis muy fuertes con 39 grados de fiebre, desaparecieron totalmente desde que tomo el batido.

 

Ojo en ninguna parte el batido dice que son para bajar de peso: es sólo un alimento bastante más completo nutricionalmente hablando, que culquier comida que normalmente tu ingieres.

 

Perdona pero aunque no tengo a mano pruebas científicas de lo que te estoy hablando, la lógica y me experiencia personal no cuadra con lo que estas hablando. Tampoco estoy de acuerdo que para tomar un alimento nutricionalmente completísimo debas pedir permiso médico.

 

De hecho también le di el producto a mi hermano que por stress y mala alimentación estaba muy mal: incluso una parálisis facial que tuvo hace años, se le empezó a marcar otra vez. empezó a tomar los productos (no para bajar de peso si no mejorar su nutrición) y a las pocas semanas el cambio en su apariencia fue evidente, incluyendo un alenguamiento progresivo de la apariencia de su parálisis facial. 

 

Llámame burra pero yo creo en lo que a mí me consta en primera persona, ni siquiera le he dado importancia a todos los estudios científicos que avalan a Herbalife. 

 

La mayoría de los foros que yo he visto han sido puestos en marcha pro gente que se metió a Herbalife, invirtió una cantidad grande de dinero para hacerse mayorista, y después se dieron cuenta que no tenían ninguna facilidad de venta ni contactos para hacer ventas. Personalmente a mis distribuidores les pido a todos los que quieren subir a mayorista de primera, sin haber probado si realmente tienen acceso a clientes, que primero prueben por al menos un mes. Esto me ha costado perder a gente interesada, pero no me he tenido que enfrentar con mayoristas furiosos que se sienten estafados por tener un montón de productos Herbalife que no saben o no pueden vender.

 

Te sugiero que investigues a la gente que esta detrás de esos foros, e invariablemente va a estar detrás una persona que esta en la situación que te describí anteriormente. AL menos yo, no he visto ninguna excepción.

 

Yo llevo poco tiempo en Herbalife, pero si hablas con gente que esta mas involucrada y lleva mas tiempo, veras que todos están convencidos de que van a cambiar el mundo al darle la oportunidad a la gente de contar con un producto nutricional increíble, No se si será tan increíble, pero si tengo claro que es bastante mas completo que las comidas que yo suelo cocinar (soy muy mala y floja para cocinar).

 

Igual déjame meditar en lo que me has dicho, pero te soy franca, por lógica, no me cuadra mucho de lo que dices.

 

Paulina F.

 

 

 

Apreciada Paulina: Realmente es un placer dialogar contigo porque permites llevar el diálogo en forma elevada y sin fanatismos. El punto no es si Herbalife tiene elementos químicos perjudiciales, sino que es un alimento de venta libre que se lo promueve como complemento para bajar de peso sin necesidad de la consulta médica.

 

Si tú vas al mercado y compras pan, que es un alimento, no hay problema. Si tú vas al mercado y compras el suplemento dietético Herbalife, no hay problema. Pero si yo organizo toda una empresa para vender pan vitaminado como complemento para bajar de peso, y hago toda una propaganda en este sentido, estoy inevitablemente induciendo a error a quienes lo compran de que se trata de un alimento que ayuda a bajar de peso, cuando en realidad se trata de un pan común con agregado de vitaminas y minerales, y lo que adelgaza es la dieta no ese pan vitaminado.

 

Hace algunos años a mí me vendieron Herbalife y me lo ofrecieron como sustituto de la comida. Me dijeron que si consumía Herbalife no necesitaba comer otra cosa porque tenía todos los componentes nutritivos que se necesitaban para la vida.

 

Lo probé y luego lo dejé porque eran muy caros. Y tampoco me puse a averiguar si el vendedor me estaba mintiendo. Di por sentado que me decía la verdad. ¿Por qué iba a pensar que estaba mintiendo? Y conocí a varios vendedores que decían lo mismo.

 

Y éste es el problema: Es inevitable que los vendedores mientan porque si dicen la verdad, no venden. Si Herbalife vendiera los productos en los supermercados simplemente como un alimento complementario de la comida, no habría ningún problema. El problema comienza cuando habla de "alimento adelgazante" (o términos que inducen a pensar así), porque Herbalife no es un alimento adelgazante.

 

Es cierto que no se necesita ningún médico para comprar un alimento dietético en un supermercado. Pero se necesita un médico si la persona quiere usar ese producto para bajar de peso.

 

No es lo mismo comprar un alimento fortificado con vitaminas y minerales simplemente para alimentarse bien, que comprar ese mismo alimento para iniciar un tratamiento para adelgazar. Aquí tiene que estar involucrado un médico.

 

Si Herbalife fuera realmente un producto honesto pondría en la etiqueta, como te dije antes:

 

"Advertencia: Se sugiere que en los casos de reducción del peso este suplemento dietario se use exclusivamente bajo prescripción y vigilancia médica".

 

Pero, sinceramente, si Herbalife pusiera esta leyenda en la etiqueta, ¿quién lo compraría? Y éste es quid.

 

Un abrazo.

 

Horacio Velmont.

 

 

 

Nota: fíjate cómo induce la propaganda a pensar que Herbalife es lisa y llanamente un adelgazante:  

 

 

 

Herbalife Argentina-Control de Peso, Salud y Bienestar-Contáctese con un Distribuidor.

 

www.internationalmar.com

 

 

 

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Estimado Profesor Velmont: Primero que nada lo saludo luego de bastante tiempo sin contactarme, y ahora paso a darle mi opinión sobre Herbalife, luego de haber visto en el WebSite que se criticaba este tema. Si le gusta tal vez pueda subirlo a la sección.

 

Hace tiempo ya me había enterado de Herbalife por un amigo que se “entusiasmó” con el tema, el cual a mí también me interesó por supuesto por el hecho de que te ofrecían trabajar para ellos vendiendo el producto y ganar mucho dinero. Y para un estudiante veinteañero como yo ver de que se trataba el tema no representaba mucho problema, así que empecé a meterme.

 

Este amigo y otro más me llevaron a algunas reuniones, la mayoría en la casa de otros conocidos, gente común de familia que estaba en esto de la venta del producto. Por supuesto que al igual que en Internet (www.trabaje.net/conexito) me colmaron (a mis amigos también) de discursos sobre cambiar el mundo, la excelencia y calidad del producto, los profesionales a cargo, etc., etc., etc. y sin olvidar la tentadora palabra mágica: dinero. Porque al hacerte vendedor supuestamente ibas a empezar a crecer monetariamente. Pero aquí empieza el asunto, porque si ellos son vivos, yo soy más vivo:

 

1) Primero y principal el producto es de un costo elevado, así que la primera dificultad es a quien vendérselo. Aquí se juega con el interés que todo ser humano tiene con el dinero, ya que pululan con “trabaje a tiempo parcial y aumente sus ingresos al doble”, tal como figura en los volantes y en la página de internet que anteriormente mencioné. Lo hacen parecer algo fácil, pero si el producto es caro, y en una sociedad como la nuestra donde la gente no se interesa mucho por su salud y por lo que come, es un poco complicado hacerse rico vendiendo Herbalife: hay que estar muchas horas andando en la calle ofreciendo el “paquete” para poder decir que fue un “día productivo”; por lo tanto la primer mentira (lo de “trabaje a tiempo parcial”) queda deschavada enseguida. Para hacer “algo” de dinero hay que sacarse unas buenas llagas en los pies andando todo el día, nada de “dos horitas” porque es algo que demanda mucho tiempo. Y además hay que sumarle que podemos tener días buenos y días malos.

 

En conclusión es lo mismo seguir con nuestro trabajo (por ejemplo) de oficinista de 6 u 8 horas regulares ya que el dinero del sueldo igualaría a lo ganado por vender Herbalife pero en doble de tiempo, o sea, 10 o 12 horas, con mucho más desgaste por supuesto. Yo en realidad nunca “entré” a vender, solo iba a las charlas pero mis dos amigos que se pusieron a trabajar comprobaron enseguida el fiasco ya que lo único que les aceptaba la gente eran los volantes.

 

Y por supuesto, como me advirtió mi querida madre: “…mirá Ariel, si fuera tan fácil, todo el mundo estaría en eso y todo el mundo ya sería rico…”. Que quiero decir: de cada 10 personas que se meten a vender solo 1, o tal vez 2, pueden llegar a tener suerte y hacer un poco de dinero con el producto, el resto solo pierde tiempo.

 

2) Luego pasamos a analizar la calidad del producto. ¿Vale la pena tomarlo? Yo nunca me puse detalladamente a ver el contenido de Herbalife para diagnosticar si sus componentes son sanos o tienen aditivos sospechosos (como Cromo por ejemplo), así que no puedo hablar de lo que no se; por lo tanto no puedo recomendar ni tampoco desaconsejar Herbalife.

 

Lo que sí puedo decir, es que una persona que tenga cierto margen económico y tenga cierta conciencia sobre lo que es en realidad “comer bien” y pueda llevar a cabo una dieta equilibrada y común con carnes, lácteos, cerales (pan), frutas y verduras (como cualquier familia argentina típica) está incorporando perfectamente todos los nutrientes que el organismo necesita (vitaminas, minerales, proteínas, grasas y carbohidratos). De modo que no necesita incorporar cosas “extra” como complejos vitamínicos, licuados de proteínas, etc., etc. y una larga lista de productos Herbalife.

 

El error está en creer que es necesario esto, ya que los productos complementarios de Herbalife serían útiles en realidad a personas con características especiales tales como deportistas, ancianos (por los problemas de menor absorción de nutrientes), niños y adolescentes, personas con problemas de mala absorción, convalecientes, etc., e incluso en individuos con problemas de obesidad, pero por supuesto, con un seguimiento de un médico especializado en nutrición que pueda orientar sobre el reemplazo de alimentos por complejos para poder reducir el peso.

 

La conclusión es que no se necesita ofrecer a todo el mundo Herbalife, porque no todo el mundo lo necesita. Sería un gasto inútil entonces comprar los productos (caros) si soy una persona de peso medio y alimentación regular que trabajo de oficinista o maestro y no hago deportes. El mismo efecto beneficioso se logra dejando de fumar, de beber, de comer tantas grasas y dulces y realizando un poco de actividad física aeróbica tal como caminar, nadar, etc. y sale mucho más barato.

 

3) Como dije anteriormente, a mí no pudieron embaucarme, ya que solo he concurrido a las charlas y cuando insistentemente me “invitaban” a unirme y empezar a trabajar sólo respondía que lo “iba a pensar”; porque ya me daba cuenta por donde venía la mano. Con respecto a mis dos amigos, como comenté, ellos si se entusiasmaron pero enseguida se dieron cuenta de que no levantaban ni cinco centavos y dejaron de perder el tiempo.

 

La conclusión final es que otra vez la ignorancia de la población general en ciertos temas, sumada a la desesperación lógica de algunas personas con ciertos problemas (obesidad, etc.) hace recurrir a cualquier método y que nos creamos cualquier “verdura” que nos dicen con tal de solucionar lo que nos aqueja, para tomar una expresión común pero bastante cierta.

 

Ariel C

 

Opinión de los Maestros de Luz sobre los suplementos dietéticos.

 

Estimado profesor Velmont: He leído lo que el Grupo Elron expone sobre Herbalife, y en general estoy de acuerdo, pero sería interesante contar también con la opinión de los Maestros de Luz, es decir, el punto de vista espiritual, a fin de tener la certeza sobre esta cuestión tan polémica.

 

Karen J.

 

RESPUESTA

 

Apreciada Karen: La opinión de los Maestros de Luz es que no hay cuestionamientos desde el punto de vista espiritual sobre Herbalife como suplemento dietario, sino en cuanto a su forma de venta, que lo termina de transformar en un producto nocivo porque su consumición debe estar aconsejada por el médico, ya que no se trata de la panacea universal que sirve para todo el mundo.

 

Yo compararía a Herbalife y a su forma de venta con el agua pura en un recipiente oxidado: el agua no le hará nada, pero el óxido puede que sí y puede que no, dependiendo de cada organismo.

 

Quizás sea un ejemplo muy traído de los pelos, pero por lo menos da la pauta exacta de que un producto que en sí no es nocivo puede transformarse en nocivo si no se lo maneja correctamente.

 

Trascribo seguidamente los diálogos que tuve con Ron Hubbard sobre este asunto, que no dejan ninguna duda sobre cómo se deben encarar los suplementos dietarios.

 

Un abrazo.

 

Horacio Velmont.

 

 

 

SESIÓN DEL 30/8/06

 

 

 

Médium: Jorge Olguín.

 

Interlocutor: Horacio Velmont.

 

Entidad que se presentó a dialogar: Ron Hubbard, fundador de Dianética y Cienciología y Radael, Thetán de Horacio Velmont.

 

 

 

Ingterlocutor: Desde hace muchos años existe una polémica con el suplemento dietario llamado “Herbalife”, y las posiciones, a favor o en contra, son irreductibles. Concretamente me interesa el punto de vista espiritual.

 

Ron Hubbard: Desde el punto de vista espiritual hay que dejar bien sentado que el organismo físico de cada ser humano es distinto al del otro, es decir, lo que a ti te puede hacer bien a mi receptáculo le puede hacer mal o viceversa.

 

Interlocutor: Entonces…

 

Ron Hubbard: Entonces no se puede tratar una afección como ser la obesidad, la anorexia, etc., con distintas hierbas sin tener un criterio médico presente.

 

Interlocutor: ¿Y con respecto al producto en sí?

 

Ron Hubbard: No hablo mal de la ingestión de determinados componentes en forma directa, sino de que así como está mal automedicarse, también está mal dar un suplemento dietario sin pasar primero por un consultorio médico que avale o no ese producto para ese paciente en particular.

 

Interlocutor: ¿Entonces el producto en sí no es negativo?

 

Ron Hubbard: No, el producto en sí no es negativo, pero si uno lo toma con criterio. Si fuera negativo ya hubieran saltado las autoridades de la salud y lo hubieran prohibido. Reitero que no es negativo el producto en sí, sino el hecho de darlo sin un criterio coherente, y quien puede dar un criterio coherente es sólo el médico o un especialista en nutrición.

 

Interlocutor: Lo que ocurre es que la propaganda de Herbalife induce a consumir el producto sin la consulta profesional.

 

Ron Hubbard: La propaganda es lo negativo, no el producto en sí. El producto no es la panacea universal… 

 

Interlocutor: Pero se lo vende como si lo fuera…

 

Ron Hubbard: Así es.

 

Interlocutor: Concretando, entonces, como alimento pasa…

 

Ron Hubbard: No, como alimento no, como suplemento, que es distinto.

 

Interlocutor: Perdón, me equivoqué… Como suplemento dietario pasa, pero siempre que lo indique el médico.

 

Ron Hubbard: Correcto… Hay alimentos proteicos que usan los físico-culturistas y que tienen una aprobación mía con mi total ignorancia en el tema, pero sin embargo no es un alimento, también es un suplemento, un suplemento de calorías para aquellas personas que tratan de desarrollar volumen muscular, que tratan de ganar masa corporal, y lo venden generalmente en las dietéticas que están relacionadas con los gimnasios.

 

Y sucede lo mismo que con Herbalife. Si esos suplementos se los toma indiscriminadamente, sin un estudio previo de cada organismo, puede hacer daño porque puede resultar contraproducente y hasta puede provocar brotes alérgicos y otros problemas mayores.

 

Interlocutor: Esos trastornos, precisamente, son los que han sido denunciados…

 

Ron Hubbard: Así es.

 

Interlocutor: ¿Cuál sería la conclusión final?

 

Ron Hubbard: Si todo suplemento dietario, Herbalife o cualquier otro, estuviera avalado por un criterio médico, donde al consumidor le hubieran hecho un chequeo general, hepatograma, hemograma, colesterol, etc., y en base al resultado de los análisis le dan esos suplementos, entonces estaría perfecto. 

 

Interlocutor: ¿Pero quién hace algo así?

 

Ron Hubbard: Eso se hace en uno de cada mil casos.

 

Interlocutor: Lo que ocurre es que si el paciente va a consultar al médico, éste nunca le recetará Herbalife porque es un producto carísimo y hay otros suplementos más baratos que incluso los puede conseguir en el supermercado, sin contar, por supuesto, los productos naturales que puede adquirir en la feria.

 

Ron Hubbard: Concretamente, lo que quiero que quede claro es que si el producto, sea cual fuere, no es avalado por el médico, puede resultar nocivo a pesar del de que en sí no lo sea.  

 

Interlocutor: Maestro, la verdad subyacente en todo este asunto de los suplementos dietarios, con Herbalife a la cabeza, porque no es el único, es que se trata de un gran negocio y nada más, y para colmo un negocio para pocos, pues el resto se embroma…

 

Ron Hubbard: No cabe ninguna duda… Pero es importante que se sepa que no estoy hablando mal del producto en sí.

 

Interlocutor: Eso creo que ya está bien aclarado y que nadie lo malinterpretará.

 

Ron Hubbard: Reitero, entonces, para concluir, que lo incorrecto es la forma masiva de presentación y por prometer soluciones mágicas que después no se cumplen.

 

Interlocutor: Lo que provoca los consabidos engramas de frustración…

 

Ron Hubbard: Por supuesto.

 

Interlocutor: Bueno, creo que este asunto está bien aclarado.

 

Ron Hubbard: Sería importante que lo agregues a la página Web que ya tienes hecha.

 

Interlocutor: De acuerdo, lo haré.


Mails recibidos

Hola Amigos, a continuación mandó mi artículo sobre mi paso en Herbalife:

Mi experiencia en Herbalife

Ingresé a Herbalife con la esperanza de mejorar la nutrición y salud de mi familia y por supuesto me despertaron el bichito de las jugosas ganancias. Empezamos tomando el batido en casa y “Tratando” de encontrar el beneficio para poder tener testimonios, sin embargo, notamos que cuando nos olvidábamos de tomar el batido, especialmente en fines de semana, nos venían problemas estomacales; luego tardamos en darnos cuenta que el producto también nos deprimía, información que confirmamos en el internet.

Antes de descubrir que estos productos son depresivos y que realmente tienen contraindicaciones que no nos explican, quise empezar a trabajar en la parte comercial y al agendar a amigos o familiares para la presentación de los productos, me di cuenta que los empecé a ver a todos ellos con fines comerciales, tanto para venta de producto como para que entre en el negocio conmigo, cambiando así mi sentido humano del afecto y la amistad por sentimientos totalmente mercantilistas.

Sentí una gran responsabilidad en caso de vender estos productos y me preguntaba cómo puedo recomendar los productos si yo no soy del área de salud y no conozco una serie de enfermedades y contraindicaciones, además, que no puedo desautorizar o menospreciar la ciencia médica como te dicen ellos en sus reuniones. Además que no todas las personas tienen las posibilidades o el ánimo de gastar tal cantidad de dinero en forma mensual.

Algo también muy negativo es que quieren hacerte sentir que tu vida actual es un desastre, que tu salud anda mal; te tocan la herida del descontento de tus ingresos y tu trabajo y forma de vida actual y que de pronto gracias a herbalife todo cambia trabajando a tiempo parcial, cosa que no es cierto porque te implica tener que hacer como mínimo dos visitas por día, asistir a las reuniones y capacitaciones en las noches y fines de semana. Con tu trabajo actual y con toda esta actividad, ¿dónde queda el tiempo para tu familia?

Me siento muy agradecida con Dios y con toda la iluminación recibida para darme cuenta a tiempo de los efectos de estos productos, tanto en la salud como en lo económico; no importa haber gastado en la membresía, revistas, formularios, invitaciones, cd’s,  haber invertido tiempo en las capacitaciones...

Si conoces a alguien que consume estos productos, recomiéndale que lo haga con un seguimiento médico.

Yuddy Vaca, La Paz – Bolivia, 9 de noviembre de 2006.


Hola. Leí  su crítica sobre herbalife y sólo quiero decirle una cosa: de repente usted tiene razón en sus criterios, pero me tocó cuando dijo que actúa como un placebo, al igual que reuniones evangelistas. Sin ánimos de ofender, ¿acaso usted piensa que la fe de las personas en Cristo son un simple efecto psicológico? Sus pensamientos y sus opiniones son respetadas, pero en realidad creo que está siendo bien escéptico, por lo que deduzco que su vida debe ser tan desdichada como la de Mark Hughes.

Sólo en Cristo hay paz. Él es el camino, la verdad y la vida.

Dear friend: Tienes un grave malentendido. Nosotros estamos en contacto con los Maestros de Luz, e incluso con el misma Jesús, y recibimos las enseñanzas de ellos. Lee este link que te envío sobre lo que es en realidad el Efecto Placebo. Un abrazo. Horacio

http://www.grupoelron.org/quees/efectoplacebo.htm  El efecto placebo (41.249 bytes) (relevancia 146)
Índice El efecto placebo Grupo Elron El llamado efecto placebo hace que la persona engañada sobre el poder curativo de la sustancia que ingiere o de la terapia que recibe, inconscientemente intencione Luz o Energía sanadora que llega a producir alguna mej